Todo le pertenece a J.K Rowling.
capitulo único
El golpeteo de la cabecera contra la pared, los jadeos y el roce de sus cuerpos era lo único que interrumpía el silencio de la habitación. El calor del interior contra el frío del exterior se reflejaba en las empañadas ventanas.
Ambos se encontraban sentados, la rubia se encontraba sobre su amante, manteniendo el vaivén de sus caderas, aferrándose a el con las piernas. Él la pegaba a su cuerpo mientras recorría su cuello, mordiendo, chupando y besando. Sabía que le dejaría marcas, esa era la intención.
Una vez que ella alcanzó el orgasmo y el llegó al climax se quedaron quietos, juntando sus frentes con ella aún albergándolo en su interior, regulando sus respiraciones.
– Tengo que irme ¿verdad? – suspiró al sentirlo afirmar contra su cuello. Se aferró unos segundos más a su abrazo antes de levantarse y comenzar a recoger sus ropas mientras se vestía en el proceso.
– Podemos vernos mañana o pasado - propuso, acomodándose en la cama.
Dominique negó – Recuerda que voy a estar fuera del país en la semana. Madam Malkin me pidió ir a la India por unas telas para la nueva colección –
– Tienes razón. ¿Hasta cuando? -
–Mi traslador vuelve el sábado en la noche. Creo que a las nueve. Podemos vernos el domingo –
– ¿No te juntas todos los domingos con tu familia? – la rubia rio ante la pregunta.
– Cierto. Pero podemos vernos a solas luego de eso –
El hombre la abrazó por la espalda pegándola a su cuerpo – Te voy a extrañar – murmuro en su oído haciéndola sentir una corriente recorrer su cuerpo – Buscare un apartamento esta semana, te podrás quedar conmigo. No le dire a nadie donde será y así nunca nos interrumpirán.
La rubia se giró sobre su eje hasta quedar en frente del varón. Azul y olivo se volvieron a encontrar – No te comenzarán a pagar en la academia hasta tres meses más. ¿Acaso piensas pedirle a papi que te mantenga? – se burló.
– Pensaba en pedirle a mamá – sonrió – Dom soy un hombre eficiente, trabaje y estudie, ya junte el dinero suficiente para pagar estos tres meses hasta recibir mi primer sueldo como Auror.
– Estoy orgullosa de ti - lo beso separándolo antes de que agarraran intensidad – me voy antes de que llegue alguien. Te amo.
– Yo más. Nos vemos el domingo – la rubia lanzó un beso en su dirección antes de desaparecer tras la puerta.
El joven suspiró volviendo a su cama. Estos cinco día se le harían eternos sin su Dominique.
La Madriguera se preparaba para un domingo más en familia. Todos iban y venían acomodando las cosas para el almuerzo.
Las mujeres mayores en su mayoría se encontraban en la cocina preparando la comida mientras especulaban sobre cuál podría ser la noticia que Victorie y Teddy iban a darles. Fleur tenía una clara idea gracias a los restos de ingredientes que había encontrado en casa, lo que la tenía en la nubes.
Los hombres por su parte se encontraban acomodando todo en el jardín, protegiendo todo con escudos y utilizando hechizos para que el frío y la posible lluvia no les arruinaran la tarde.
–Albus - llamo Roxanne – le debes un galeón a Lucy. Perdiste la apuesta.
–¿Que? Louis confíe en que esta vez ibas en serio - se quejó. El rubio solo levanto los hombros.
–Ya paga Potter- se burló Fred – solo tu podrías haber apostado que Louis iba a tener una relación de más de un mes.
– Te agradezco el voto de confianza Albus, pero Camille y yo no estábamos destinados el uno para el otro - El pelinegro bufo tendiéndole el galeón a su prima que sonrió triunfante.
– ¡Dom! – saludó Lily – ¿Que tal la India?
La recién llegada abrazo a cada uno de sus primos antes de responder - Un caos, mucha gente, mucho ruido, mucho calor pero tiene su encanto - se dejo caer en el sillón entre su hermano y James.
– ¿Cuando volviste? - preguntó Fred frente a ella - Espero me hayas traído algo.
– El viernes en la noche. Y no, - rio- soy pobre, cuando tenga un sueldo digno podré traerle algo a cada uno - prometio.
–¿No deberías haber vuelto ayer? Creí que habías mencionado quedarte hasta el sábado - pregunto Lily.
– Termine antes de tiempo. A demás la comida no era del todo mi agrado, mucho condimento...-
–Todos a la mesa - interrumpió Angelina desde la cocina - el almuerzo está listo.
–Bueno, ahora podrás deleitarte de la mejor comida de todas- le sonrió James tirando su mano levantándola del sofá.
– Bendita abuela - estuvo de acuerdo Louis.
El almuerzo transcurrió entre risas y anécdotas. El blanco de bromas fue Rose a quien no dejaron de molestar por sus recientes salidas con Lysander Scamander. Ron bromeo con estar aliviado de que sea este rubio y no otro la elección de su hija, haciendo alusión al amigo de Albus, Scorpius Malfoy.
-Vic - la llamo la abuela - ¿Que era lo que tenías que informar a la familia? -
– Ohh si - murmuró la aludida mientras se limpiaba con una servilleta - Muchos ya lo saben - dijo señalando en general a sus primos - Teddy y yo ya no estamos juntos. Pero todo está bien, tan amigos como siempre - le sonrió al metamorfomago sentado frente a ella.
– Pero ¿desde cuando? - pregunto Fleur confundida. Por Morgana, estaba segura que la noticia sería otra - Pensé que iban a anunciar que iban a ser padres -
– Mamá, no - se rio la rubia más joven. Teddy por un momento había vuelto su pelo blanco de la impresión - con Ted terminamos hace meses y no, no estoy embarazada - aclaró mirando al hombre frente a ella.
– Puedes volver a respirar Ted - bromeó George ganándose un golpe por parte de su mujer, generando la risa de la mayoría.
Dominique supo de inmediato el por que su mamá había llegado a esa idea, había sido una descuidada. Tampoco pasó desapercibida la mirada que le lanzó su madre y la mirada confundida que le dedicaron la mayoría de las mujeres mayores a Fleur. Al parecer el supuesto e inexistente embarazo de Victorie había sido tema entre las mujeres.
Las conversaciones entre todos siguieron y las bromas volvieron a encontrar un nuevo blanco: Hugo y su nuevo tatuaje.
–Tu mamá no ha dejado de observarte- susurró James a su lado - Dime por que razón tu mamá ahora cree que eres tú la que esta embarazada.
– Tuvo que haber encontrado los restos de la poción revelio que prepare - le susurró de vuelta con una sonrisa fuera de contexto, como si estuviesen hablando de cualquier otra cosa menos de eso. Era consciente de la mirada fija de su madre en ella.
– ¿Lo estas? - La rubia solo asistió llevándose un pedazo de pan a la boca.
–Y no voy a hablar más al respecto por ahora - le volvió a susurrar - Hugo - lo llamó elevando la voz - ¿Te dolió mucho?
–Lamentó no haber podido venir ayer- La rubia salió da la chimenea sacudiendo el hollín de su ropa – Mamá no me dejo en paz, no pude arrancarme por la noche. ¿Hay alguien? - ante la negativa del pelinegro se acercó a besarlo. Había necesitado tanto de su contacto estos días.
–¿Que le dijiste? - pregunto enterrando su cara en el cuello de la rubia.
–Nada. No me lo pregunto directamente, pero juro que analizo todo lo que hice luego de volver de la madriguera.
–¿Puedes aparecerte? No quiero que la chimenea quede vinculada - la rubia asistió.
Un segundo después se encontraban en un apartamento vacío que no tenía más que un par de cajas por acá y por allá, lo único que destacaba fuera de ella era una fotografía muggle en que ambos salían abrazados mirando la cámara, había sido tomada hace un par de años atrás.
– Bienvenida a tu nuevo hogar - sonrió - no es tan espacioso pero una vez que estemos más estable económicamente podremos cambiarnos.
–Veo que unilateralmente decidiste que me vengo a vivir contigo-
–Estas embarazada-
–James - le sonrió con lastima – sabes que no es posible. Iré al callejón knockturn por la poción esta tarde.
–Dom ya no es lo mismo que cuando teníamos diecisiete, aquella vez no teníamos más opción. Ahora podemos ser independientes - James se acercó tomando su cara entre sus manos - Está vez podemos hacerlo.
– No. Hemos temido este momento desde que tenemos catorce años. ¿Como se supone que les diremos?
– Familia amo a Dominique y ella me ama a mi, hemos estado juntos desde hace siete años. Sabemos que somos primos, pero no nos importa, es más, nos vamos a vivir juntos... ah y vamos a tener un hijo. ¿Que te parece?
–Si quieres matar a los abuelos de un infarto probablemente esa es la forma - rio – Somos primos, James. No lo aceptarán y lo sabes. Hace años que los magos dejaron de casarse entre familiares- habían tenido esta discusión más veces de las que podía recordar.
– Lo tienes decidido ¿verdad? - la rubia asistió con tristeza.
James sabía que no tenía caso seguir insistiendo, ya habían pasado por esto una vez y no hubo forma de hacer cambiar de idea a Dominique. Sabía el terror que sentía al sólo imaginar el hecho de que la familia se enterara de su relación ¡Por Merlín! El también temía por lo mismo. Habían intentado muchas veces separarse, mantener solo la relación de primos que los unía, pero una y otra vez habían vuelto a caer en los brazos del otro, con el tiempo habían desistido de intentar no amarse más.
–Iré yo- suspiró dejando un corto beso en su cien- el Callejon Knockturn está cada vez más peligroso. ¿Nos vemos en la noche? ¿Aquí?
–Gracias, y si - lo beso - nos vemos mas tarde - se despidió antes de desaparecer.
– ¿Que haces acá? - se sorprendió Ginny al ver a su hijo mayor entrando a su oficina - ¿No deberías estar en la academia? No abuses del hecho que tu papá sea el jefe -
–Me pondré al día - El joven se sentó frente al escritorio de su madre luego de besarla en la frente - Necesitó hablar contigo. Y necesito que me escuches antes de omitir cualquier opinión.
Ginny que jamás había visto tan serio a James en sus casi veinte y dos años de vida, se preocupó. Dejo la pluma sobre el escritorio y se acomodó en su asiento - Te escucho-
–Como ya sabes, me voy de casa. Ya firme el alquiler del apartamento en el centro de Londres que me acompañaste a ver. Lo que no sabes es que no me voy solo, llevo saliendo un tiempo con la misma chica y quiero que viva conmigo.
–¿No es muy pronto? Aún no la conocemos James- se sorprendió. Su hijo mayor jamás había hablado de alguna chica, nunca habían conocido a alguna con la que pudiera estar saliendo, con Harry habían hasta pensado que tal vez su hijo tenía otras preferencias.
–Siete años. Estamos juntos desde los catorce. Y si la conoces, solo que no como mi novia.
–¿Quien es? - preguntó preocupada de los motivos que tenía su hijo para mantener su relación en secreto - Es mucho tiempo para que no nos contaras-
–Es complicado - se trono los dedos como cada vez que lo hacía cuando estaba nervioso.
–Explícamelo entonces - su hijo parecía perdido en sus pensamientos, era como si no encontrara las palabras para seguir - James - llamo para sacarlo de su ensoñación - No puede ser tan terrible - lo tranquilizó.
–Dominique está embarazada. Tia Fleur pensó que era Victorie, pero es Dom-
Ginny lo miro confundida. Había pensado por un momento que si los ingredientes del revelio encontrados por Fleur no habían sido utilizados por Victorie, tendría que haber sido usado por Dominique, por lo que la noticia no la tomó completamente por sorpresa.
–Lo supuse. Pero James, no me cambies el tema -
–No he cambiado el tema - miro a su madre a los ojos, quien lucia extremadamente confundida - Mamá - le dedicó una significativa mirada hasta que la bruja mayor pareció entender.
– Es tu prima - mencionó en un hilo de voz.
– Lo tenemos muy presente...-
–¡No tan presente si la embarazaste James! - medio grito la peliroja que hasta el momento había mantenido la tranquilidad.
–Quiere abortar. No quiero pasar por lo mismo de nuevo, no puedo verla pasar por lo mismo de nuevo. Se demoró un año en volver a ser casi la misma - pidió desesperado - Mamá habla con ella por favor-
–¿De nuevo? - Ginny se veía desconcertada, no entendía nada, como era posible que su hijo ocultara tal información y por tanto tiempo.
–Antes de terminar Hogwarts, éramos más jóvenes, estábamos asustados y no sabíamos que hacer - resumio. Ginny recordó aquella época, hace casi cuatro años atrás. Habían celebrado el egreso de James, Dominique y Fred en la madriguera y James parecía de todo menos feliz en aquella época y los meses siguientes, incluso si la memoria no le fallaba, Dominique no había asistido a la celebración, había viajado directamente a Francia a pasar ese verano con sus abuelos maternos- Juro que te contaré todo, pero ahora necesito que hables con Dom-
Luego de unos minutos Ginny se levantó - ¿Donde está? - preguntó mientras se calzaba su abrigo.
–Gracias mamá- la abrazo - Yo te llevo - dijo tendiéndole la mano.
–No - negó la pelirroja - ¿Sabes que no soy yo quien va hacer cambiar de opinión a Dom verdad? Te acompaño a ver a Fleur -
Eran cerca de las diez de la noche y aún sin noticias de James. En lo que el pelinegro llegaba, se dedicó a sacar las cosas de las cajas y acomodar los pocos muebles que el varón tenía. Estaba terminando de hacer la cama cuando escucho el característico sonido de la aparición alertándola de su llegada.
–Me tome la libertad de ordenar algunas cosas, nose.. - se quedó parada en el alféizar de la puerta al notar que James no venía solo - Mamá, tía Ginny - saludó - Estoy ayudando a James a ordenar - explicó lo que nadie había preguntado.
–Gracias Dom. Todos sabemos que el orden no es una cualidad de James - rio Ginny
–Dom - se acerco James dejando un beso en su cien, ante el desconcierto de Dominique. Ellos no actuaban así frente a sus familias. No le tomó mucho darse cuenta el por qué su mamá y su tía estaban ahí.
–Debiste haberme preguntado - dijo la rubia alejándose de él - no se que les dijo James...-
–Todo - la interrumpió Fleur -No puedo creer que nos ocultaran esto por siete años ¿que pensaron que íbamos a hacer? ¿Desheredarlos? ¿Repudiarlos? Dominique pensé que nos conocías un poco más a tu padre y a mi - La rubia mayor había perdido todo tipo de compostura, se veía abatida y los más jóvenes no sabían que pensar al respecto.
–Somos familia - se justificó la rubia menor - Esto ya no se da como antes en la comunidad mágica, ni que hablar de la comunidad muggle ¡es un delito! Incesto por si no lo sabían - lloró - Tío Harry se crió con muggles ¿que pasa si el no lo acepta? No podría soportar ser la culpable de quebrar la relación de James con su padre.
James se acercó y tomó su mano, esperando que con ese gesto se tranquilizara un poco. Nunca antes había mencionado su preocupación en particular por su padre, eso lo enterneció, lo mucho que ella se preocupaba por el.
–Dom, cariño - se acercó Ginny - Es verdad, Harry fue criado por muggles, pero el ama a sus hijos más que a nada en el mundo, el lo va a entender, tal vez va a ser raro en principio, pero si eres la que hace feliz a su hijo, lo va aceptar.
–¿No nos odian? - pregunto en un hilo de voz
–Por su puesto que no - Fleur abrazo a su hija y depositó un beso en su frente - y no queremos presionarlos, por lo que vamos a dejar que cuando se sientan listos, le cuenten a resto de la familia.
–Por mientras, cuentan con nuestro apoyo- confirmó la pelirroja las palabras de su cuñada.
–Se que es tu cuerpo, y que no te puedo obligar a tener un hijo si no lo quieres. Pero tenemos el apoyo de nuestras madres y yo espero que tomes eso en cuenta antes de tomar una decisión - pidió James.
El respeto y el amor que emanaban de sus palabras hizo sentir a Ginny completamente orgullosa de su hijo.
-Creo que es momento de contárselo a los demás - dijo mientras se miraba de perfil en el espejo - ya no lo voy a poder seguir ocultando con ropa holgada.
–Cuando tu quieras - acepto James abrazándola por la espalda, posando sus manos en el aún poco abultado vientre - ya lo saben nuestros padres, hermanos y los abuelos, mientras contemos con ellos por mi está bien.
–Estoy segura que Albus abrió la boca y que ya todos lo saben y fingen no saber. Tío Ron no es muy bueno fingiendo.
–Yo creo que fue Louis, no puede vivir con un secreto por más de un día - rio James - y sin duda alguna el tío Ron lo sabe, el domingo pasado no dejo de mirarnos y el codazo de tía Hermione le hizo más sospechoso.
–Bien, el próximo Domingo es el día ¿te parece bien?
–Me parece bien - acepto sonriéndole en el reflejo del espejo
