Sobrevivir

Sev se durmió. Lauren lo rastreó para comprobar que dormía, salió de debajo de él con suma delicadeza para evitar despertarlo y se dirigió al interior de la casa con el Lumos mientras seguía rastreándolo. No lo perdió en todo el tiempo, él no se despertó.

Subió al dormitorio, metió en la mochila la ropa de ambos, la botella de vino y las copas, y apagó las velas que habían quedado encendidas. Bajó de nuevo a la planta baja, cogió las dos mantas que habían quedado allí la semana anterior y cuatro pieles, y volvió donde estaba Sev con el Lumos en la boca.

Montó la cama junto a él, que ya dormía profundamente, y lo levantó del suelo para colocarlo sobre las pieles, no se despertó. Sacó el despertador de la mochila. "Ya hemos dormido seis horas, otras casi cinco nos llegarán." Lo puso a las cinco y media y se tumbó otra vez junto a él, volviendo a colocarlo en su regazo, él la abrazó y se acurrucó contra ella, sin llegar a despertarse. La llenó de ternura. "Me siente en sueños."

Probó a vincularse mientras él dormía y descubrió que se podía. No estaba soñando, estaba en la fase del sueño en la que no se sueña. "Qué pena, me habría gustado ver si sueña conmigo, y después mostrárselo en mi mente."

Le costó un rato dormirse, no estaba acostumbrada a dormir en esa postura. Ella dormía como Lily, también abrazada a la almohada imaginando que era él desde pequeña. Pero lo consiguió, pues se sentía en completa paz. Por fin lo tenía para sí, después de tantos años, y se había reconciliado consigo misma aceptando lo que sentía por él y permitiéndose demostrarlo aunque todavía no pudiera tener todo lo que deseaba de él. Ya no le importaba, pues él había tenido razón cuando le dijo que se podía amar por completo sin llegar hasta el final, y acababa de demostrárselo.

Sev se despertó abrazado a Lauren dormida, era de día. "Buah… No me ha despertado y ha montado la cama de pieles. Ha debido levantarme del suelo, qué fuerte es ella también, somos perfectos el uno para el otro. Seguro que también ha traído el despertador." Se incorporó para ver si era así. Lo vio sobre la hierba, del lado de ella. "Las cinco. He dormido otras cuatro horas y media, suficientes, pero quizá a ella le costó dormir, dándole vueltas a todo lo que hablamos.

Lo ha puesto a las cinco y media, voy a apagarlo, tenemos tiempo de sobra todavía. Que se despierte por sí misma, o ya la despertaré yo cuando tengamos que irnos." Lo hizo, desconectó el despertador y fue a usar la letrina mientras la rastreaba para comprobar que continuaba dormida, no la perdió. "Wow… a esta distancia y sin haberlo probado hasta ahora. Desde luego, nuestro Vínculo es muy poderoso."

Volvió y se quedó abrazado a ella, acariciándola muy levemente por debajo de las mantas, disfrutando del tacto de su piel perfecta. Probó a vincularse con ella y lo consiguió. "Wow… podemos vincularnos dormidos, y está soñando que pasea conmigo por el Bosque, qué bonito. Cuando se despierte se lo mostraré en mi mente, le va a encantar."

Ella despertó una media hora después, el sueño se interrumpió de repente. Él le habló en su mente mientras alzaba la vista hacia ella, sin dejar de acariciarla.

-Buenos días, preciosa, ¿qué tal has dormido?

Ella abrió los ojos y lo miró.

-Como una bendita.

-¿Recuerdas lo que estabas soñando?

-No.

-Yo sí, me he vinculado contigo y puedo mostrártelo.

Ella sonrió ilusionada, él se la devolvió.

-Qué maravilla, yo también lo hice cuando te dormiste, pero no estabas soñando nada.

-Vaya… qué pena. Gracias por montar la cama y dejarme dormir.

Ella se giró a mirar el despertador, él también se incorporó para hacerlo, eran las cinco y media pasadas.

-Claro, Severus, estás agotado, era mejor que durmieras del tirón. ¿Llevas mucho tiempo despierto?

-Algo más de media hora.

-¿Has dormido suficiente?

-Sí, estoy fresco. ¿Y tú? ¿Tardaste en dormir?

-Sí, tardé un rato, pero no porque estuviera comiéndome la cabeza, no te preocupes por eso, sino por la postura. Además, yo no necesito dormir tanto como tú, tú tienes Giratiempo casi a diario.

-¿En qué postura sueles dormir?

-Abrazada a la almohada, pensando que eres tú, desde pequeña… – tímidamente.

-Vaya… qué bonito – ilusionado - Lily también duerme así.

-Sí, ya me lo ha contado.

-Qué secretos os traéis, a mí no me decís nada.

-Te lo estoy contando ahora.

-Claro, tienes razón. ¿Sabes que he probado a rastrearte y no te he perdido a pesar de ir hasta el otro lado de la casa?

-Sí, yo también lo hice anoche, cuando te dejé dormido sobre la hierba, y no te perdí a pesar de subir hasta el dormitorio.

-Vaya… nuestro Vínculo es muy poderoso.

-Desde luego que lo es. Ya viste el escudo que logramos formar entre los dos.

-Hemos de consultarlo en el libro, si tiene algo que ver.

-Seguro que tiene que ver.

-Podremos vincularnos también en clases.

-Desde luego.

-Y probar a rastrearnos por el castillo.

-Claro, estoy segura que de aquí a fin de curso lo conseguimos en todo él.

-Qué maravilla, ya no necesitaremos el Mapa para saber dónde está el otro en todo momento.

-Desde luego que no.

-Lo probamos hoy mismo cuando volvamos a casa, y también cuando yo esté en casa y tú en la Biblioteca.

-Claro. Y también podemos probarlo cuando alguno de nosotros vaya al Bosque.

-Desde luego. ¿Tienes que ir al baño?

-Sí.

-Pues ve y vuelve inmediatamente – le ordenó, tajante.

-Por supuesto…

Ella se levantó de un salto y se marchó a buen paso, mientras él la observaba por detrás. "Ya se ha puesto caliente, sólo con eso, y yo también, de mirarla. Cómo se mueve, es magnífica, esbelta y elegante como un felino, su Patronus la refleja a la perfección. Sería maravilloso hacernos animagos los dos también, le enseñaré si quiere."

La vio aparecer de nuevo a los pocos minutos, venía con el libro de Magia Roja en la mano, deprisa. Probó a vincularse a esa distancia.

-Acércate despacio, quiero contemplarte.

Ella aminoró mucho el paso, contoneádose.

("Me ha escuchado, nuestro Vínculo es muy poderoso.") La miró a su antojo mientras se acercaba. ("Buah… Éste va a ser muy corto, primero la pondré bien caliente. Ya sé cómo, con la mano, seguro que eso tampoco lo ha probado.") Apartó las mantas para que ella también lo viera. Cuando estaba a unos pies de distancia le dijo:

-Mira cómo me has puesto, sólo de mirarte. Túmbate – le ordenó.

Ella lo hizo a su lado, lo miraba expectante. Él se giró hacia ella, apoyándose en el codo. ("Espera sorpresas, qué bien.")

-¿Ya estás caliente?

-Por supuesto…

("Ella también se pone muy fácil, con nada. Somos perfectos el uno para el otro en ese aspecto. Pues voy a meterle sólo el dedo, no le hago nada más por el momento, para que le dure también. Le meto dos. Ella no es virgen, no hay miedo de romperla, eso también me pone.") La palpó brevemente. ("Está empapada, está lista.")

-Allá voy.

Le metió el índice y el corazón de la derecha de golpe, ella gritó. ("Es muy ancha, podría meterle tres, lo dejamos para otro día. Ya le gusta así.") Continuó penetrándola con los dedos bruscamente, ella gritaba.

-Te está gustando… ¿eh? Vaya si te va la marcha. Dime la verdad, ¿te gustaba cómo te lo hacían los maléficos?

-Por supuesto, de lo contrario no lo habría hecho…

-Pues yo soy muy maléfico para esto.

-Ya lo veo, me vuelves loca…

("Jack no le hace estas cosas en absoluto, él es un blando, demasiado sensiblón. Yo también soy sensible, lloro con nada, pero también sé ser malo y a las Sly les encanta.")

-El día que te la dé vas a sentir como si volviera a romperte.

-No me digas eso, que la quiero ya mismo…

-Mejor, así vas haciendo ganas, no falta tanto para que la consigas. Quiero saber si te dolió cuando te rompieron.

-Sí…

-¿Y te gustó?

-Sí…

-Cómo me pone, ojalá hubiera sido yo.

-No sabes cómo me arrepiento de no haberte esperado…

-Te fastidias, por no decirme lo que sentías. Habrías sido la primera.

Dobló los dedos en su interior para estimular el punto clave, con brusquedad. Ella gritó más fuerte.

-¿Qué me estás haciendo…?

-Yo también tengo mis trucos.

-Buaaah… esto sí que me está volviendo loca…

-Nunca lo habías probado, ¿verdad?

-No…

-Te fastidias, por dejar que te la metan y ya está.

-Me está gustando mucho más que hacerlo…

-Por supuesto.

-Eres un dios del sexo... creo que voy a llegar así…

("Increíble, sin estimular el clítoris.")

-Pues llega.

-¿Y tú?

-Hay tiempo para otro.

-Voy a acabar reventada…

-Es lo que pretendo, así ya vas servida para una semana entera.

("Y pasa de Jack, conmigo disfrutas mucho más. Voy a hacer que acabe rápido, para que no se canse demasiado.") Le acarició el botón en círculos con el pulgar. Llegó a los veinte segundos.

-Me voy…

Gritaba. Puso la palma de la izquierda extendida, como le gustaba a Lily, presionando mucho, y volvió a penetrarla bruscamente con ambos dedos hasta que terminó.

-Buaaah… pensaba que lo de anoche era imposible de mejorar… Eres un artista…

Salió de ella y la abrazó, ella se acurrucó contra su pecho. Le dijo muy dulcemente, mientras besaba su cabeza:

-¿Te llega con lo que te doy?

-Por supuesto. Qué pena que no probé mi Patronus ayer, porque creo que ha cambiado de nuevo.

-Prueba los dos recuerdos, quizá te salga con los dos.

Se quedaron un rato en silencio mental, abrazados. ("Está pensando si seguir con Jack, al menos hasta que acabe el curso, bien… Los días después de los exámenes pienso reventarla, para que vaya bien servida para todo el verano.") Al cuarto de hora él le preguntó:

-¿Te has recuperado?

-Sí.

("Vale, entonces no voy a dejar que siga comiéndose la cabeza, no ahora que está conmigo, nos quedan muchas cosas por hacer.")

-¿Consultamos lo del Vínculo?

-Vale.

("Bien…")

Se pusieron boca abajo, ella tomó el libro y buscó en el índice el Vínculo como Comunidad y después la página en el libro. Él, mientras tanto, le masajeaba el trasero. ("Para que esté preparada en cuanto terminemos.")

-Cómo me pone cómo me tocas – le dijo ella.

-Porque lo hago con ganas, ya estoy como una moto otra vez.

-No me digas eso, que empezamos de nuevo.

-No, no, vamos a leer. Descansa un poco más.

Leyeron los títulos de los apartados, se detuvieron en 'Poder del Vínculo'.

-Mira, es esto.

-Sí, lo leemos entero.

Leyeron en silencio.

("El Vínculo es más poderoso cuanta mayor es la confianza que una persona deposita en la otra, en la capacidad mutua para aceptar y ser aceptado por el otro. Como el sabor de las bayas, más intenso cuanta mayor es la aceptación surgida del conocimiento.

Por supuesto, esta magia tiene que ver con eso, con el amor verdadero, no con el placer sexual ni con la dependencia. Por eso es posible vincularse como Comunidad aunque no exista relación física, basta con que se creen fuertes lazos de confianza mutua.")

-¿Has terminado?

-Sí.

Se miraron.

-¿Qué te ha parecido?

-Es como las bayas. El conocimiento y la aceptación.

-Claro, y nosotros, anoche, avanzamos mucho en eso.

-Desde luego.

-No fue porque nos lo hicimos, no tiene nada que ver, fue por lo que hablamos.

-Claro...

-Piensa bien lo de Jack, no pierdas tiempo ni energía con él si no te acepta, me tienes a mí.

-Si volvemos al espejo veré si sigo viéndolo después de esto.

-Claro que volvemos. Vamos a leer otro apartado que nos hemos saltado y me ha parecido interesante.

Buscó 'El Vínculo entre más de dos personas' y se lo señaló.

-Vaya…

-Vamos a leerlo.

Leyeron.

("Pueden vincularse tres o más personas a un tiempo, sus pensamientos siguen funcionando como uno solo.")

-Es maravilloso. Podremos hacerlo con Lily – dijo ella.

("Bien… no piensa en Jack.")

-Y con Deborah.

-Claro. Wow, Severus… estoy ansiosa.

-Y yo. Y además, estoy pensando que para el ejército resultará enormemente útil, pues si se vincula todo un comando, estarán todos comunicados a través de sus pensamientos, no es necesario dar las órdenes de palabra.

-¡Desde luego!

-Para volar en formación con el escudo en escaramuzas.

-¡Vaya que sí!

("Por eso en el espejo vimos una sincronización tan perfecta de la formación. Qué ganas de mostrárselo a Lauren, lo haré el sábado si Deborah me deja.")

-Me extraña que el viejo no me haya comentado nada sobre esto – dijo él.

-Porque se reserva la información para dártela poco a poco. Por eso nos conviene que los libros sigan en nuestro poder hasta que los hayamos estudiado a fondo.

-Pues sí, la verdad. ¿Qué tal andas de ganas?

-Tengo, tengo.

-Eres una máquina, Lauren, apenas han pasado veinte minutos.

-Es que me apetece mucho terminar a la vez vinculados, eso todavía no lo hemos probado.

-Pues vamos a ello, yo estoy listo.

-Me toca encima.

-Genial, así mandas tú.

Lauren dejó el libro sobre la hierba, Sev se tumbó de espaldas y ella se montó a horcajadas sobre él quedando sentada, él puso los brazos tras la cabeza.

-Empieza, a ver qué sabes hacer tú sola.

-Nunca lo he hecho así.

-Déjate llevar por el instinto y por lo que te guste a ti. A mí me va a gustar seguro, hagas lo que hagas.

Ella comenzó a cabalgarlo lentamente, ambos jadeaban intensamente.

-Qué mojada estás, Lauren, me vuelves loco.

-Y tú a mí, tan duro.

-¿Quieres que te toque los pechos?

-No es necesario, disfruta de mirarme. Yo sí que voy a tocarte.

-Está bien, lo que quieras, ahora mandas tú.

Le acariciaba el torso y lo arañaba.

-Wow… Lauren, cómo me pone que me arañes. Voy a contarte algo si me prometes que no te sentará mal.

-Te lo prometo. Cuéntamelo.

-El día del numerito de Pociones, cuando me arañaste el cuello, me pusiste caliente.

-Ya te lo noté.

-Qué mala eres. Dale más fuerte, hazme sangrar.

Ella lo hizo, le clavó las uñas, lo marcó.

-Ahora soy tuyo, Lauren, me has marcado.

-Cómo me pone que te guste.

-Y a mí que te guste a ti. Sigue, quiero que me destroces.

Continuó, se pusieron frenéticos ambos. Ella aceleró el ritmo.

-Me falta poco, Lauren. ¿Puedes llegar así, no necesitas tumbarte sobre mí?

-No, por supuesto que no, puedo llegar cuando quiera.

-Maravilloso. Cuando esté a punto de irme te muevo yo, ¿me dejas?

-Desde luego.

Un minuto más, la aferró por las caderas y la movió frenético. Llegaron juntos, gritando.

-Wooow… ha sido espectacular, el mejor que he tenido a la vez con alguien. Lauren, somos perfectos el uno para el otro. Túmbate sobre mí y descansa. Yo ahora tampoco sé cuál es el recuerdo de mi Patronus, si lo de anoche o esto.

-Yo voy a tener que probar los tres.

("¡Toma ya! Tres en una noche, y con Jack le salen incorpóreos, a pesar de que se la mete.")

-Buaaah… te he destrozado – dijo ella - ¿Te duele?

-Claro que me duele, pero me encanta. No te preocupes por eso, túmbate y descansa.

Ella se dejó caer sobre él, enterrándose en su cuello. Él la abrazó y le recorría la espalda acariciándola, ella se estremecía.

-¿Estás a gusto? – le preguntó él.

-Tanto que volvería a dormir.

Él miró el despertador.

-Duerme un ratito si quieres, todavía no son las seis y media, hay tiempo.

-No, hay que volver a casa antes de las ocho y aún hemos de probar los Patronus y volver al espejo.

-Pero eso es un momento, con media hora nos llega. Voy a contarte el sueño que has tenido, si vuelves a dormirte ya te despierto yo. ¿Quieres?

-Vale, dale.

Él le mostró en su mente, con todo lujo de detalles, el sueño que había tenido ella, el paseo por el Bosque juntos. Cuando terminó, ella le dijo:

-Qué maravilla, Severus. ¿Cuándo podremos volver a hacerlo?

-El sábado tenemos juntos una buena caminata.

-Pero es por caminos, no es tan bonito.

-Pues la próxima vez que quedemos vamos al Bosque de la Sala, todavía no hemos estado juntos allí.

-Vale.

-Y peleamos un poco también, si quieres.

-Claro que quiero.

-Desnudos, así nos ponemos y nos lo hacemos en la hierba, es muy mullida.

-Wow… genial. ¿Qué hora es?

-Las siete, al final no te has dormido, y te espera un día largo.

-No importa, si estoy cansada me acostaré nada más cenar. Me da mucha pena que nos quede menos de una hora, no me separaría nunca de ti.

-Ni yo, Lauren, ya estoy comenzando a echarte de menos. El sábado nos vemos, reserva energía, tendremos un día de veintinueve horas y una caminata de más de tres.

-Por supuesto.

("No va a volver a quedar con Jack antes del sábado.")

-¿Nos ponemos en marcha? Mejor si no llegamos muy apurados a casa, quizá el viejo se despierte temprano y pueda vernos en el Mapa.

-Claro, vamos.

Se levantaron.

-Antes de nada vamos a hacer los Patronus, aquí mismo.

Probaron a un tiempo el último recuerdo feliz, cuando habían llegado juntos, y les salió. Las panteras jugaron.

-Wow, Severus… Qué ilusión me hace.

-¿Te has dado cuenta de que no son exactamente gemelos? El mío ha cambiado desde el martes, es un macho.

-Es cierto.

-Lauren, vamos a hacernos animagos tú y yo también, ya te enseñaré. Saldremos de correría por los bosques.

-Sería fantástico.

Lauren probó sus otros dos recuerdos felices con Sev, y él el otro con ella, les salieron incorpóreos.

-Bueno, ya sería demasiado tener varios recuerdos más felices con una misma persona, me alegro de que el mejor haya sido el que tenemos en común. Maravilloso. ¿Quieres probar algún otro tuyo?

-No. Enséñame la loba.

("Ya sabe que los de Jack no le van a salir.")

Sev evocó el recuerdo con Deborah. Se vistieron y recogieron todo, dejando las mantas y las pieles dentro de la casa. Charlaban.

-Wow… Severus, es fantástico. Tres Patronus distintos y los tres animales poderosos y muy simbólicos. Los lobos son fabulosos, tienen toda una estructura social.

-Ah, ¿sí? Cuéntame.

-Las manadas se agrupan en torno a una pareja, llamada alfa, por la primera letra del alfabeto griego. Sólo esa pareja cría, pero todos los adultos contribuyen a la crianza de los lobeznos.

-Vaya, tienen su propia Magia de la Luna.

-Sí. Y también los leones son sociales. En este caso el grupo está formado por un solo macho y varias hembras. Ellas son las que cazan, también colaborando, y el macho se dedica a protegerlas, a ellas y a sus cachorros, de otros machos, pues éstos matarían a los cachorros para que entraran en celo.

-Vaya, un macho y varias hembras, como yo con vosotras, y debo protegeros de machos no adecuados. Toma nota.

-Ya.

-¿Y las panteras?

-Son solitarias. Sólo coinciden en época de celo y las hembras sacan adelante solas a los cachorros.

-Vaya, pues eso es lo que menos me gusta.

-Casi todos los mamíferos son así.

-Qué ignorante soy, Lauren. Tengo un grave déficit, no sé nada del mundo muggle. La otra noche una chica de tercero tuvo que explicarme que Roma está en Italia.

-Vaya… Pero no es culpa tuya, Severus.

-Sí, sí que lo es. Pude coger Estudios Muggles de optativa.

-Por entonces eras muy joven todavía y andabas con los maléficos, es comprensible que no lo hicieras.

-Me arrepiento un montón.

-Vamos, no te apenes, lo solventarás.

-¿Tú sabías que mi nombre era el nombre de un emperador romano?

-Sí, claro.

-El otro día me lo contó Maida. Siempre he odiado mi nombre, y desde entonces me gusta.

Ella le sonrió.

-¿Conoces la historia de ese emperador? – le preguntó él.

-No, pero me informaré y te la contaré.

-Genial. ¿Apagaste las velas?

-Desde luego.

-¿No quedó nada en el dormitorio?

-No, lo traje todo, para ganar tiempo.

-Genial, Lauren. Al final sólo bebimos media botella.

-Así nos queda para la próxima.

-Tengo mucha hambre. ¿Tú no?

-Yo también, hemos gastado un montón de energía.

-Hay que traer más comida todavía.

-Pues sí.

-El diccionario lo dejamos en la sala de estar. ¿Nos lo llevamos?

-No. ¿Para qué? Vamos a dejarlo aquí.

Salieron del refugio y volvieron a la puerta de la Sala a buen paso. Lauren sacó el Mapa, no había nadie en el séptimo piso fuera de casa.

-Vale, no vamos a salir juntos – dijo Sev - Sales tú primero y te Desilusionas, luego salgo yo, demando el almacén y entro, después entras tú, así pasas menos tiempo expuesta.

-De acuerdo.

Lo hicieron así y se dirigieron rápidamente al espejo.

-Mírate tú primero – le dijo él.

Lauren se miró.

-¿Qué ves?

-A un montón de gente, Severus - carcajeándose - A algunos no los conozco, y a otros apenas.

-Esa gran familia que soñabas.

-Sí. Todos adultos y con niños, un montón de ellos.

-¿Dónde estás situada tú?

-En el centro, contigo.

-El corazón del equipo. ¿Tenemos hijos?

-Sí, una parejita, son como nosotros. Los tenemos en brazos, tú a la niña y yo al niño.

-¿A quién más ves que conozcamos ambos?

-A Lily y a Deborah, por supuesto.

-¿Lily tiene niños?

-Una niña pelirroja de ojos negros, están a tu lado.

-Hija mía también. ¿Y Deborah?

-Tiene dos, una niña que se parece a ti y otro que no.

-¿Está Paul con ella?

-Él tiene a la niña en brazos, que es mayor, y ella al niño.

-Él cuida a mi hija, y el otro debe ser de él.

-Claro...

-¿A quiénes más ves?

-A Ariel y Shelley, también con dos niños, más pequeños que los demás.

-Claro, porque son más jóvenes. ¿A quién más?

-A todos los Gryff. Cecile, Remus, Alice y Frank.

-Maravilloso. ¿Tienen hijos también?

-Sí, Alice y Frank tienen dos de la misma edad, uno de ellos se parece a Frank, pero el otro a ninguno de ambos. Y son bastante mayores, de unos nueve años.

-Vaya… eso significa que van a tenerlo muy jóvenes. Y que el que no se les parece no es hijo suyo.

-¿Sabes a quién se parece?

-Dime.

-Es clavado a Potter, como él, en pequeño.

-¿Y Potter no aparece en la escena?

-No.

-¿Y Cecile y Remus tienen hijos?

-Uno pequeño, un bebé.

-Claro, ellos tardarán más. Remus quiere estudiar una carrera muggle después de graduarse aquí.

-Vaya…

-¿A quiénes más ves?

-A Anthony y Heather.

-Maravilloso, el plan de Deborah. ¿Tienen niños también?

-Sí, uno, de la edad de los nuestros.

-¿Cuántos años tenemos nosotros?

-Algo menos de treinta.

-¿Y nuestro niño más mayor?

-Unos seis.

-Así que lo tendremos a los veintidós o veintitrés años. Habremos acabado con Voldemort para entonces. Es muy poco tiempo – ilusionado.

-Bueno, Severus, esto es sólo un deseo.

-Confía, Lauren, es algo más que un deseo, hay coincidencias con datos que no conocías. ¿A quiénes más ves?

-A Valerie, Andrew, George y su novia, de sexto de casa.

-Sí, George ha participado en el linchamiento.

-Están con Deborah y Paul.

-Un posible comando de seis. ¿Tienen niños también?

-Sí, de la edad de los nuestros.

-Lauren, vamos a acabar con Voldemort. Todos los guerreros tendremos hijos al mismo tiempo. ¿Te das cuenta?

-Sí, Severus.

Ambos estaban cada vez más expectantes.

-¿A Jack no lo ves?

-Sí, también lo veo, a mi lado, con una niña morena, como yo.

-Hija tuya también. Vas a tener tres hijos, Lauren. Dos conmigo y uno con Jack. Y yo cuatro, dos contigo, una con Lily y otra con Deborah. ¿Hay más adultos que niños?

-Sí.

-Bien, no conviene que sea al contrario. Y cuando los criemos, todavía nos dará tiempo a tener más, somos muy jóvenes.

-Bueno, a mí me llega de sobra con tres – carcajeándose.

-Ya, pero quizá a Lily no le llegue con uno. ¿De qué edad es la suya?

-Como la nuestra mayor y la niña de Deborah.

-Las tendréis a la vez, para que se críen juntas, como hermanas. Estupendo. ¿Algo más interesante?

-También veo a los comandantes Rave.

-¿A Genevre y Lorenz?

-Sí, y con ellos, a un chico muy guapo que se parece mucho a ella, con una chica de casa de cuarto.

-Es su hermano – emocionado - Con Audrey, les estoy haciendo de alcahuete, eso tú no lo sabías. ¿Hay alguien más con ellos?

-Sí. Otra chica y chico que sólo conozco de vista del colegio, creo que ella es Rave y él Gryff.

-Julia y Robert – muy emocionado - Los comandantes de sexto, también les he hecho de alcahuete. Esto es una premonición, Lauren, tú no sabías nada de todo esto. ¿Has bebido alguna vez agua de un manantial en el Bosque?

-Sí, por supuesto.

-Tienes el don de la clarividencia, Lauren, la Magia Druida. Y yo también debo tenerlo, pues también lo he hecho.

-Es cierto… - profundamente asombrada.

-¿Tienen niños?

-Sí, todos.

-¿De qué edad?

-De la misma.

-Vamos a acabar con Voldemort – no cabía en sí de gozo - Habrá superpoblación en Hogwarts en los noventa. ¿A quiénes más ves?

-A mi hermano con Dawn.

-Maravilloso. ¿Tienen niños?

-Sí, un bebé.

-Porque son más jóvenes. ¿A quiénes más?

Pasaron a hablar de viva voz:

-¡A Lucius y Narcissa!

-¡Bien! ¿Por qué no has empezado por ahí?

-Para darte la sorpresa – carcajeándose.

-¿Tienen niños?

-Sí, uno, rubio como ellos, guapísimo, de la edad del de Alice y Frank o algo mayor.

-Buf… qué peligro, antes de que acabemos con Voldemort.

-Ya. Pero significa que les va a ir bien, sería sospechoso que no tuvieran hijos. Están con otra pareja más mayor, deben ser su hermana Andrómeda y su marido. Tienen también una hija, mayor todavía, parece metamorfomaga, lleva el pelo rosa.

-Vaya… qué interesante. También significa que se librarán de Azkabán.

-Claro, Lucius utilizará su influencia en el Ministerio, y si no, nos tendrá a nosotros para responder por él.

-Por supuesto. ¿Cuántos años tiene la hija de Andrómeda?

-Unos quince.

-Entonces ya ha nacido, si nosotros tenemos menos de treinta – muy emocionado - Has de averiguar si Andrómeda tiene una hija metamorfomaga, pregúntaselo a tus padres cuando les escribas. Sabremos si tu deseo se va a cumplir. ¿Qué te parece?

-Maravilloso, Severus – muy emocionada también - Mírate tú, anda, se nos hace tarde.

-Claro.

Lauren se apartó y Sev se puso frente al espejo.

-¿Qué ves? – le preguntó ella.

-Lo mismo que tú, salvo que Jack no está contigo, tiene otra pareja y dos hijos que se les parecen.

-Vaya…

-Lo siento, Lauren, no lo considero adecuado para ti. Lo veo además con otra pareja a quienes no conozco, mayores. Él se le parece, debe ser su tío el Auror. Y también que contigo tengo sólo una hija, la llevas tú en brazos, y con Lily dos, a la niña pelirroja la llevo yo y ella a un niño moreno más pequeño de ojos verdes. Ése podría ser tuyo o de ella, no lo sé, a quien más se parece es a mí.

-Bueno, si se parece a ti no importa de quién sea.

-Gracias, Lauren. También veo a Minerva y Albus, juntos y solos. Cómo me alegro de ver a Lucius y Narcissa, ya había olvidado cómo son, es lo que más ilusión me hace. Y tienes razón, su hijo es muy guapo y parece muy maduro para su edad, una mirada muy seria, por eso parece mayor que los de Alice y Frank, pero pienso que son del mismo año, serán compañeros en Hogwarts. Y es cierto, el segundo de los Longbottom es clavado a Potter. ¿Sabes lo que sospecho?

-¿Qué?

-Que es hijo suyo adoptado por ellos. Ni Potter ni su pareja van a sobrevivir, ni Black, de lo contrario se habría hecho cargo él. Y que se han hecho cargo los Longbottom porque tienen un niño de la misma edad, y por eso no han tenido más.

-Vaya tela...

-Además, tiene una cicatriz muy extraña en la frente, en forma de rayo.

-Ya…

-La sobrina de Narcissa también es preciosa. Escribe a tus padres hoy mismo, si esa niña existe, significa que este deseo se va a cumplir. Y lo más importante de todo, vamos a sobrevivir a la guerra, casi todos.