Destino

Al día siguiente, en el desayuno, Sev le contó a Lauren, vinculados, la charla con su hermano, y ella quedó encantada. Le llegó además carta de sus padres, en respuesta a la suya del día anterior. La abrió al instante, Sev la vio hacerlo y leerla a toda velocidad.

-¿Qué te dicen, Lauren?

-Que sí, que Andrómeda tiene una hija metamorfomaga de tres años de edad, se llama Nimphadora.

-Buah, Lauren, vamos a vencer a Voldemort dentro de cinco años. Sabemos la fecha exacta.

-Pero nuestros deseos no eran iguales.

-Pero lo importante sí que lo era, que estamos todos vivos menos Potter y Black. Cuando vea a Remus voy a avisarlo.

-Pasa de todo, Severus, merecen cualquier cosa que les pase. Estuvieron a punto de matarte, no tengas piedad de ellos.

-Pero no era eso lo que pretendían, no son asesinos. No quiero que muera nadie.

-No puedes salvarlos a todos, ellos no tuvieron piedad de ti durante casi cinco años. Cada uno se lleva lo que merece en esta vida.

-Dime lo que quieras, voy a avisarlo, que entrenen también con el Ejército.

-No, Severus, te has librado de ellos, no vuelvas a liarte.

-Una de las cosas más importantes que he aprendido es a perdonar y a tener piedad de los demás, porque a mí también me ha sido concedida y he sido perdonado de mis errores, quiero devolver parte de ese bien. De hecho, pienso cancelar el escarmiento. Nos hemos librado de los maléficos, con eso me llega.

-Espero que no les dé por volver a acosarte.

-Estoy seguro de que no.

Después llevó a Audrey al claro durante dos horas con el Giratiempo a aprender a Oclumancia, de camino charlaron. "Ya no me echa los tejos. Quiero sacar el tema de mi relación con Deborah por si le ha afectado."

-¿Qué tal lo pasaste en la fiesta? – le preguntó él.

-Mira quién fue a preguntar, el que mejor lo pasó.

A carcajada limpia los dos. "Me vio, me vio."

-¿Y tú no lo pasaste bien?

-Me agarré una buena cogorza.

Volvió a carcajearse. "Qué malhablada es, cómo contrasta con lo dulce y guapa que es. Es muy rara."

-¿Y te fuiste a la cama temprano?

-Sí, porque ya no me tenía en pie y al día siguiente teníamos que entrenar.

"No se fue con ningún chico, bien…"

-¿Y qué tal con tu águila?

-Mejor, entrenamos juntos el sábado, uno contra uno.

"Ilusionada, qué bien… Por eso no le afectó lo mío de por la noche."

-Vaya, de eso no me enteré.

-Claro, porque no viniste.

-¿Y el domingo?

-En el mismo grupo. Genevre y Lorenz nos propusieron que los formáramos nosotros.

"Maravilloso, eso no se me había ocurrido ni nos lo contaron, esos Rave brillantes. Hay que hacerlo en todos los grupos, así ya se forman los comandos por afinidad. Qué bien."

-¿Y está mejorando?

-Sí. Dice que soy muy buena maestra.

"Bien… ya la valora por algo más que por su físico. Yo también voy a hacerlo, es muy buena guerrera para la edad que tiene."

-Por supuesto que lo eres, Audrey. Y en la Biblioteca, ¿os seguís viendo?

-Sí, todos los días.

-Muy bien hecho, quien la sigue la consigue. ¿Él también te ayuda a ti con los deberes?

-No siempre, porque él los hace mucho más rápido que yo.

"Rave individualista… Pero ella mejorará con el ritual del abeto y lo alcanzará. Hay que animarla."

-Vaya… ten un poco de paciencia. Estamos al borde de los exámenes y los Rave son muy exigentes consigo mismos para esto de los estudios, no les gusta perder el tiempo. Sigue haciendo migas con él, y el próximo año, cuando esté más relajado, te hará más caso y te ayudará.

-Sí, yo creo que sí. Al menos ahora ya habla siempre conmigo.

-Y en Estudios Muggles, ¿te sientas con él?

-No.

-Pues propónselo, seguro que no le importa.

-¿Y el profesor?

-Ya te dije que por el profesor no pasa nada. Ya hablé con el viejo.

-Ah… genial. Pues se lo diré, seguro que quiere.

-También os veréis en la fiesta que vamos a hacer tras los exámenes, en la casa Rave.

-¿Nos han invitado a su casa? – muy ilusionada.

-Sí, Brad va a organizarla con ellos.

-Buah… genial. Tienen la mejor Sala del castillo.

-¿No viste el miércoles a los águilas en la Sala de casa?

-Claro que sí, estabais celebrando el linchamiento.

-Bueno, eso de celebrar… Bebimos una botella de whisky entre casi quince personas.

-¿No te diste cuenta de que me acerqué a saludar a Genevre y Lorenz?

-No, no me di cuenta.

-A ti no te saludé porque estabas charlando con Deborah.

"¡Toma pulla! La merezco por no darme cuenta, yo estaba enfrente de Genevre."

-Vaya, pues no hagas eso, salúdame siempre que me veas.

-No quería molestar. Estabais muy ensimismados – con retintín.

"Debíamos estar vinculados. Me la merezco."

-Audrey, no seas boba, tú nunca me molestas.

-Bueno, el sábado sí que te habría molestado – continuó picándolo – Te olvidaste de que me prometiste dormir conmigo.

"Toda la razón. Falté a mi palabra."

-Tienes razón, lo siento mucho, yo también me agarré una buena cogorza. Sólo recuerdo las risas, lo otro que pasó lo sé porque me lo han contado. Me quedé dormido y tuvieron que meterme en la cama.

-Vaya… - apenada - Con lo bien que lo pasaste y no te acuerdas.

-Pues no, una pena. Dormimos juntos cuando quieras, si quieres hoy mismo, pero sólo eso.

-Vale.

"Bien, ya no quiere nada más conmigo. Estupendo, porque yo con ella tampoco. Vamos a cambiar de tema."

-¿Qué tal tu amiga Lucy con el Gryff?

-Buah… genial también. Ellos también combatieron juntos el sábado y en el mismo grupo que Percy y yo el domingo. Él es mucho más simpático y le hace caso.

-Estupendo.

"Un nuevo comando, de tres casas diferentes."

-¿Y con Trevor, que juega a Quidditch con ella? ¿No le gusta también?

-Sí, un montón. Se liaron el sábado. El también combatió con nosotros el domingo. Se lleva genial con el Gryff.

-¿Erais un grupo de sólo cinco?

-SÍ, nosotros cinco.

"Vaya, un trío, una chica con dos chicos, y otra pareja, siendo las chicas amigas. Otro comando de cinco. Tres Sly, un Rave y un Gryff. Formarían parte de los verde-plata también, por mayoría. He de proponer a todos los comandantes que animen a que se formen grupos espontáneamente y los sigan poniendo juntos a combatir.

También deberíamos mezclar años de vez en cuando, pero eso es más complicado. Lo haremos el próximo año, para dar oportunidad a que se conozcan los de edades distintas, como Deborah y Paul."

-¿Y Percy? ¿Hace migas con los otros chicos?

-No por el momento, sólo conmigo.

-Pues anímalo a que las haga. En verano podréis quedar los cinco para salir juntos.

-Buah… sería genial.

-Y el viejo nos va a dejar sentarnos mezclados en clases o en el Comedor a partir del próximo año. Lo anunciará en el banquete de fin de curso o en el de apertura del siguiente.

-¡Vaya! ¡Qué bien!

"Lo que te digo, va a dar una gran alegría en el colegio, va a ser histórico también. Es mejor que lo anuncie antes de irnos de vacaciones, pienso decírselo."

En esa segunda clase Audrey consiguió ocluir en más de dos tercios de los intentos. "Viento en popa. Lo logrará antes de fin de curso."

Por la tarde Sev tuvo clase de vuelo en escoba de nuevo. Acudió con escolta renovada media hora antes, para ver entrenar al equipo Rave de Quidditch. Jack no fue, se quedó entrenando a los Huffle de quinto año con Alice y Frank, ni Anthony, que se quedó estudiando con sus dos compañeras de quinto. ("Se va desvinculando de Deborah, muy bien.")

En lugar de ellos dos, a Deborah, Valerie y Andrew se sumaron Paul y George. ("El comando de Deborah. George ha hecho migas con Andrew y Paul, los tres se parecen mucho. Y parece que a Valerie también le gusta, al pobre Andrew no le va a quedar más remedio que compartirla, es demasiado sentimental para dedicarse a un único hombre. A ver si tengo ocasión de estar con ella antes de que acabe el año, le pediré a Deborah que nos arregle una cita.")

Después de cenar, Jack llevaba a Valerie y Andrew al claro a enseñarles Oclumancia, así que Sev decidió pedir a Deborah y Paul que lo acompañaran un rato a tocar el piano, y quedó también con Cecile a través de Lily. ("Mato varios pájaros de un tiro, paso un rato con Deborah y Paul, mi futura familia. Paul conoce a Cecile y recibe influencia beneficiosa Gryff, me admira y aprecia más todavía y yo le doy confianza. ¡Y ensayo la nueva canción que Cecile ya tiene preparada!")

Los tres Sly subieron al séptimo piso por el pasadizo. ("Paul está emocionado por conocer la Sala de Menesteres. Ya somos doce alumnos que la conocemos, a este ritmo va a extenderse el rumor y voy a tener problemas para quedar con Lauren allí. He de avisar a todos de que mañana no la usen en toda la tarde.")

Demandaron y la puerta apareció. En cuanto se abrió, antes de que se cerrara…

-¡Sorpresa! – gritó Cecile.

("Han venido Lily y Remus también… ¿Cómo me hacen esto, sin avisarme?") Sev y Lily se fundieron en un abrazo, llorando.

-Mi amor… cuánto te echo de menos – le dijo él.

-Y yo a ti.

-Vamos a vernos alguna noche de éstas.

"No quiero, va a acabar reventado, ya estaremos en verano," pensó Lily.

-Sólo si puedes, Sev, tienes muchísimo trabajo.

-No aguanto más. Necesito estar contigo.

"Eterno amante insatisfecho. Tiene tanto para dar que nunca le llega."

Pasaron un largo minuto abrazados, dándose calor. Los demás guardaban silencio. Cuando se separaron, todos estaban llorando, incluido Paul. Deborah se encargó de las presentaciones, todos se dieron cálidos abrazos. Sev le proyectaba a Lily mientras:

-"¿Has visto? Hemos conseguido acabar con las casas enemigas. Hemos sido tú y yo, Lily, hemos cambiado la historia de Hogwarts en unos meses, y todo porque nos queremos, ha sido gracias a nosotros."

-"Tienes razón, es increíble."

Paul convocó sillas para todos y se sentaron un rato a charlar muy seriamente. Sev le habló a Paul del Mapa del Merodeador, cómo Remus llevaba un año velando por él y le había salvado la vida. Todos volvieron a llorar. Sev y Remus, sentados juntos, tomados de la mano, parecían manantiales.

Después hablaron sobre la Magia de La Luna, que Paul ya conocía por Deborah, le explicaron a Paul lo que era el espejo de los deseos y Sev les contó a todos lo que había visto la última vez que se había mirado, incluido que lo consideraba algo más que un deseo, una premonición, y ya había comprobado, sin decirles de quién se trataba, la existencia real de una de las personas que aparecía sin que él la conociera.

Por descontado, no mencionó a Lauren, Lucius ni Narcissa, y aunque Deborah ya sabía de Lauren y Lily de los tres y de la niña metamorfomaga, ellas no soltaron prenda. Lo que le dijo a Remus fue que advirtiera a Potter y Black, pues había visto a su hijo pero no a ellos ni a su pareja.

Lily pensaba, "Buah… cómo ha cambiado Sev. Preocupándose por sus eternos enemigos."

Paul comentó:

-Qué generoso eres, después de todas las que te han hecho.

-La vida también está siendo muy generosa conmigo, he de devolver algo de lo que me da. De hecho, Paul, Deborah, quiero que os encarguéis de cancelar el escarmiento que habíamos planeado. Corred la voz por casa.

-¿Y qué excusa ponemos ahora, Prince? – preguntó Deborah.

-Que lo he dicho yo. Era mi revancha, ya no quiero tomármela.

-Lo haremos – dijo Paul.

-Gracias.

Remus estaba realmente preocupado, porque aunque ya no los soportaba, habían sido sus amigos inseparables durante cuatro años, lo habían aceptado tal como era y habían hecho grandes sacrificios por él. Sev volvió a tomarlo de la mano.

-¿Y cómo se lo digo, Sev, sin desvelarles los secretos?

-Anímales a que vengan a entrenar, ¿no van a cursar Defensa?

-Sí, van a hacerlo.

-Entonces lo extraño es que no aparezcan, está toda la casa Gryff, incluso quienes no la cursan.

-Pero te tienen miedo, Sev.

-Si quieres quedo con ellos un día y les hablo yo directamente. En la próxima clase de Pociones se lo digo.

-Si se atreven a ir, ya viste el miércoles.

-Complicado. Entonces les mando un mensaje a través de Alice y Frank, al fin y al cabo es a ellos a quienes he visto cuidando de su hijo. Porque además, sólo me importan ellos dos, a Pettigrew no lo soporto, me da que los va a traicionar en el futuro.

-Sí, yo también lo creo – dijo Cecile.

Cuando acabaron con la seria charla se dedicaron a disfrutar. Cecile tocó piezas clásicas al piano y después Sev su canción. De los presentes, sólo Deborah la había escuchado completa y Cecile le había oído cantarla cuando lo hicieron juntos. De nuevo todos se emocionaron, en especial Lily y Remus, que habían sido quienes habían vivido al completo con él todo su proceso de transformación. Cuando terminó, se dieron un abrazo de tres, muy, muy fuerte, haciéndose daño.

Después Cecile se sentó de nuevo al piano, para tocar la nueva canción de Pink Floyd que había preparado para Sev. Paul la conocía y la cantó no demasiado bien, pero sí lo suficiente como para que Sev captara la melodía de la voz. Lo hizo varias veces, hasta que fue capaz de retenerla y cantarla por sí mismo.

-Paul, eres un fenómeno. Gracias a ti voy a aprenderla, y me gusta mucho. Quizá no cantando, pero sí tocando algún instrumento, podrías participar en un grupo que queremos montar con Valerie y Andrew para el próximo año, para tocar en el colegio y quizá también en locales muggles. ¿No te apetece?

-Mucho.

("Qué ilusionado está de que lo aprecie. No lo merezco, vale mucho más que yo.")

-Entonces anímate a aprender. Habla con ellos del tema, nos repartimos los instrumentos, buscamos a alguien más de casa y el próximo año, cuando vengas a entrenar, aprovechamos para ensayar por la tarde.

-Ya tengo el nombre del grupo.

-Ah, ¿sí? ¿Cuál?

-Sly Snake.

-Wooow… es muy bueno. Suena a nombre de grupo muggle pero somos nosotros, nuestra identidad, es perfecto para camuflarnos. Eres un fenómeno, Paul.

Se dieron un abrazo, Deborah sonreía, orgullosa de ambos. Ya había pasado la hora del toque.

-Bah… sin problema, los Gryff estáis al lado de casa y a nosotros no van a castigarnos. Que se atreva Filch, si nos lo encontramos al volver corremos y que nos pille. Vamos todos al espejo a mirarnos, Paul no lo conoce todavía.

Fueron hasta el almacén y pasaron otras casi dos horas mirándose en el espejo, en soledad, por parejas, tríos y grupos. Sev a solas vio lo mismo que el día anterior, exceptuando que ahora veía al completo el comando de cinco jóvenes de cuarto que le había sugerido Audrey esa mañana.

("Y cada vez veré más gente, a medida que vayan formándose más grupos de personas afines, porque mi deseo es que todos sobrevivamos a la guerra, también Potter y Black, pero sigo sin verlos. A ver si alguien más tiene este deseo y los ven.")

Lily vio algo muy similar a lo de Sev, en el suyo faltaban todas las personas a las que no conocía, pero sí que vio a la familia de Lucius con la chica metamorfomaga, y además, vio a su propia familia, a sus padres y hermana, también con pareja e hijos, y a Eileen. Tampoco vio al hijo de Potter, a él ni a Black.

Cecile y Remus vieron lo mismo con variaciones, sus propias familias. Por descontado, ellos no vieron a Lauren ni a la familia de Malfoy y él sí que vio a sus amigos, Potter con pareja y dos niños y Black solo, con ellos, junto a su amigo. Sev le dijo:

-¿Ves? El destino no está predeterminado. Haremos todo lo posible porque sea tu deseo el que se cumpla y no el nuestro.

Paul también vio la gran familia, pero no al hijo de Potter, y sólo a gente que conocía. ("Todos los demás excepto Lily gozan de clarividencia también, por haber bebido en manantiales del Bosque. Paul no lo tiene todavía, hemos de consultarlo en el libro de Magia Druida.")

Deborah vio su comando, ahora ya no de siete, sino de cinco, se cargaron a quince. Sev se partía de la risa. ("Esta Deborah… todo le da igual, ella lo que quiere es matar Mortífagos.")

Después se miraron por parejas, Sev y Lily no dejaron desarrollarse la escena, pues era similar a la que ya habían visto juntos, y lo mismo Remus y Cecile. Dejaron solos a Deborah y Paul para que lo hicieran. Vieron una mancuerna, similar a la que había visto Sev con ella, predominó el deseo de ella. ("Encima no ve tampoco una escena picante con Paul, todo combates, a ver si la ve conmigo después de lo que hicimos.")

Sev y Deborah volvieron a mirarse juntos, de nuevo un combate, pero era distinto al anterior. Él se moría de la risa, ella no perdía detalle. ("Ni después de la noche que pasamos, ella sigue deseando cargarse Mortífagos, pero no se aburre de mirarlo. Qué bien, así puedo enseñarle varios distintos a Lauren. Y cada vez que nos miremos será diferente. A Deborah, el suyo le servirá para aprender a comandar a cinco. Nos enseñará a todos.")

Después se miraron Paul y Sev. Se vieron tocando con un grupo musical en un tugurio muggle londinense. Paul a la batería y Sev al bajo, Valerie cantando y Andrew a la guitarra.

-Jo… qué pena que no se escucha… - dijo Sev.

-Ya, pero tiene pinta de música cañera, y mira qué raros vamos vestidos – dijo Paul.

Reían.

-Ya… Yo no me veo poniéndome algo así.

-Y tú estás tocando otro instrumento que no es el piano.

-Ya… ¿qué instrumento es?

-Un bajo, es como una guitarra, pero más grave. Lleva el ritmo junto con la batería, es el corazón del grupo.

-Vaya, los bajos, la mano izquierda del piano.

-Eso. No debe ser música muy adecuada para piano.

Reían.

-No, desde luego, con esas pintas no lo parece.

-Tú le haces los coros a Valerie.

-Cierto. Jo… qué pena, quiero escucharlo, serviría para componer canciones.

Duró tres minutos.

-Vaya, qué corto.

-Ya. Hemos de venir con Valerie y Andrew para que también lo vean.

-Por supuesto, un día de éstos nos escapamos.

Se lo contaron a los demás.

-Wow… estupendo – Deborah estaba muy emocionada – Estoy ansiosa por veros.

-Claro… – dijo Cecile – Iremos todos a bailar y nos vestiremos como vosotros.

-Lo vamos a pasar de muerte – dijo Sev.

Se miraron Lily y Deborah. Se vieron con sus familias pequeñas, cinco adultos y cinco niños. Lauren, Sev, Paul y ellas dos. Cuatro de los niños eran de Sev, uno de Paul, dos de Deborah y otros tres de Lily y Lauren. Se lo contaron a los demás, sin mencionar a Lauren ni el quinto niño. Deborah se vinculó con Sev y le dijo:

-Cuando lleguemos a casa te muestro la escena real.

-Genial.

Los Gryff no se miraron por parejas ni tríos, dijeron:

-A nosotros nos queda muy cerca de casa, podemos venir en cualquier otro momento.

-Vale, pero no vengáis mañana por la tarde, ni tampoco Alice y Frank. La necesito – dijo Sev.

-Claro, Sev.

-Dejamos para otra ocasión mirarnos por separado con vosotros dos, Cecile y Remus, se nos va a hacer muy tarde y mañana tenemos entrenamiento.

-Claro, Sev – dijo Remus - ¿Nos miramos los cuatro juntos y así vemos lo que vimos los tres el otro día?

("La correría por el Bosque, el deseo de Remus, ése se cumplirá.")

-Sí, quiero, quiero.

La vieron. El licántropo, el lobo, el león y la leona.

-Wow… Remus, dame un abrazo. Gracias a ti lo vamos a pasar de muerte.

No les contaron nada a Deborah y Paul.

Sev se miró con Deborah y Paul. Vieron el comando, de tres, comandaba Sev.

-Deborah, estoy harto, nos robas los deseos a los demás.

Se carcajeaban, se cargaron doce. ("Ya tengo un montón para mostrarle a Lauren, lo vamos a pasar genial mañana durante la caminata.")

Sev se miró con Lily, Deborah y Paul, vieron la familia pequeña de ocho, cuatro adultos y cuatro niños. ("Uf… por suerte no ha salido Lauren, porque cuando interviene Lily predomina su deseo.")

Por fin se miraron los seis. Vieron la gran familia de nuevo, con las contribuciones individuales de cada uno, pero sin Potter ni Black, y esta vez sí que aparecieron Lauren, Malfoy y su familia, junto a Sev en el centro, pero los Gryff y Paul no dijeron una palabra sobre ello. ("No pasa nada, todos ocluyen a la perfección. Tampoco aparecen los padres de Lily ni mi madre, y eso que ella sí que los ha visto en su deseo. Probablemente tampoco estarán para entonces.

Ésta es la situación real, la suma de lo de todos, el deseo de Remus no se va a cumplir, pero al menos hay que intentarlo. Quizá si ponemos de nuestra parte podamos cambiar el destino, seguiremos comprobándolo.")