Comprendiendo
La mañana siguiente era sábado, y tuvieron entrenamiento. Sev tuvo una breve asamblea con los comandantes previa al mismo, en la que les pidió a Genevre y Lorenz:
-Contadnos cómo organizasteis los grupos de combatientes el domingo pasado.
-Dejamos que fueran los propios chavales quienes se organizaran entre ellos – respondió Genevre.
-¿De quién fue la idea?
-De mi hermano.
-Vaya… - dijo Sev, comprendiendo.
("Ya te digo que le gusta Audrey.")
-Es una idea magnífica, porque así ya van surgiendo los grupos afines que formarán los futuros comandos. Os sugiero al resto de comandantes que organicéis así también a partir de hoy mismo.
-Pero de ese modo no se relacionarán tanto entre gente de las distintas casas – objetó Julia.
("Otra Rave brillante, tiene toda la razón, y a ella le ha encantado mezclarse porque le gusta Richard.")
-Ya, tienes razón. Entonces formad vosotros los grupos en la mitad del entrenamiento en que luchan frente a frente, y en la mitad en que lo hacen rodeados proponed la formación espontánea de los mismos. Mantenedlos así a lo largo del tiempo, a no ser que cambien por propia voluntad, dad siempre la opción de alteraciones.
-¿De cuánta gente conviene que sean esos grupos espontáneos? – preguntó Frank.
-Pienso que un mínimo de cuatro y un máximo de siete. Con el tiempo también promoveremos la mezcla entre distintos años. De hecho, Alice y Frank, en la segunda mitad del entrenamiento, en la que les toca a los de sexto formar grupos afines, dejad libre a Paul, Sly, para que combata con los de sexto, porque está formando un grupo afín con varios de casa. Estuve hablándolo con Albus y también conviene que existan comandos formados por personas de una misma casa o por mayoría de ellas, especialmente Slys, serán la primera línea del ejército.
-Vaya… - dijo Alice, comprendiendo.
-Claro, somos los más predispuestos al combate. Ya tengo el nombre, los Comandos Verde-Plata.
-Wow… qué bueno – dijo Richard, admirado – Yo quiero pertenecer a uno de ésos.
Sev le sonrió. ("Vaya, el Gryff, el mejor guerrero de su año después de Alice y Frank, un excelente fichaje, está orgulloso de los Sly, también por haber expulsado a los maléficos de su casa, a ver si me dice algo de eso. Y pensar que hace tres semanas discutía con Alice y Frank por no unirse a nosotros, vaya revolución.")
-Pues haz migas con los serpientes, combate hoy con ellos en la mitad en que forméis vosotros los grupos. Te gusta el nombre, ¿verdad?
-Me encanta. Gracias por lo que hicisteis esta semana, os habéis jugado la libertad por limpiar el colegio.
-Les contaré a los demás que un Gryff nos admira, les ilusionará mucho.
-Díselo de nuestra parte también – dijo Alice.
-Por supuesto. Eso es todo por ahora, nos reunimos de nuevo a las doce para comentar los resultados. Alice, Frank, necesito que tengamos una charla en privado durante el descanso. Quedamos aquí a las once.
-¿Qué hacemos con los calcetines para los elfos, Prince? – preguntó Julia.
-Vaya, gracias, lo había olvidado por completo. Recogedlos en un montón y cuando terminemos con nuestro grupo ya nos encargamos Deborah y yo de guardarlos aquí. Vayamos a organizar.
Salieron de la sala de reuniones, los grupos ya los esperaban. ("Cuántas cosas en las que pensar, por suerte tengo mucha ayuda. No puedo ni imaginar cómo se las ha apañado el viejo todos estos años solo, es un auténtico portento.")
Deborah y Sev organizaron el grupo de quinto año por comandos, dejándolos distribuirse a su antojo, ya se formaron grupos mezclados. ("Estupendo. Los Gryff que faltan deben venir cuanto antes, de lo contrario van a quedarse solos y rezagados.")
Cuando quedaron libres, recogieron los montones de calcetines y los llevaron al armario de la sala de reuniones. Cuando lo abrieron Sev vio dentro el frasco de branquialgas que le había dejado Albus. Hablaron vinculados.
-Vaya… las branquialgas. Llevan aquí una semana, el domingo olvidé recogerlas – dijo él.
-¿Te las ha dejado el viejo para bucear?
-Sí, y pienso que se van a echar a perder, porque no voy a tener tiempo de usarlas.
-Esto no es muy perecedero, aguantan mucho tiempo, no son como las pociones.
-¿Las has probado alguna vez?
-No, yo no, pero me han contado de ellas.
-Le prometí a Jack ir a bucear con él, y también a Lauren, y pienso que no voy a poder hacerlo, cada vez falto más a mi palabra.
Deborah lo abrazó.
-No te agobies, Prince, todos entendemos lo ocupado que estás. No te preocupes por los demás, bastante tienes con resistir todo lo que tienes encima sin caer enfermo. Quédate aquí si necesitas descansar un rato, ya combato con algún grupo.
-No, Deborah, me apetece mucho luchar contra ti. Eso no voy a dejarlo pasar, es esencial para que puedas formar parte de la escolta en verano, te necesitamos.
-Está bien. Vamos a ello.
Salieron y combatieron juntos hasta las once menos cinco. Cuando terminaron, ella le preguntó, vinculados:
-¿Quieres que te eche un cable con Alice y Frank?
-No, no es necesario. Estoy seguro de que van a comprenderlo todo a la perfección, y Lily también les hablará del tema. Aprovecha para pasar un rato con los Gryff, te sienta muy bien.
-Claro.
-Además, quizá nos lleve más tiempo que ese cuarto de hora. En ese caso, que Paul organice con alguien de séptimo de casa a su grupo, tú organizas éste y quedáis libres los dos para entrenar con tu comando.
-Perfecto, nos repartimos el trabajo. Se lo digo ya mismo.
-Muchas gracias, Deborah. Eres eficiente a tope, la mejor segunda.
-He de hacerme merecedora de la confianza que depositas en mí.
-No has de hacer nada, eres perfecta como eres.
Sev se dirigió a la sala de reuniones de nuevo. "Y ya van tres de cinco. Buf… qué difícil es esto, sentir un peso en el alma por mis enemigos, voy a vivir intranquilo durante años por ellos. Esto de la clarividencia no es un don en absoluto, más bien es una desgracia poseerla. Anoche no dormí hasta las dos de la madrugada dándole vueltas al asunto, hacía mucho tiempo que no sufría insomnio. Ni por mí mismo ni por mis amores he sufrido tanto."
Alice y Frank todavía no habían llegado, los esperó en pie, llegaron a los dos minutos.
-Vaya, Prince… – le dijo Alice – Te veo preocupado y descompuesto, ahora que parece que las cosas van mejor.
"Qué intuitiva es, porque en la reunión de antes no lo he mostrado en absoluto, le basta ver la pinta que tengo para olerse que pasa algo grave."
-Tomad asiento, a ambos lados de la mesa, por favor.
Alice y Frank lo hicieron, a ambos lados de la cabecera, mientras Sev cerraba la puerta con el hechizo de su invención. Se sentó a la cabecera y les tendió las manos, ambos se las tomaron. "Qué suerte que ya hemos realizado el ritual en el abeto juntos y creado la afinidad, de lo contrario esto sería mucho más difícil."
Les explicó con calma el poder de la clarividencia, obtenido a través del manantial del Bosque. Después les contó lo que habían visto todos los iniciados en el espejo la noche anterior, sin mencionar a Lauren ni a la familia de Malfoy, pero sí que ya había comprobado que una de las personas que aparecían y no conocía, existía realmente.
También les explicó las diferencias entre los iniciados y los que no y entre el deseo de Remus con el de todos los demás, que Potter y Black permanecían vivos en el suyo, de lo que deducía que había posibilidades de cambiar el destino. Alice y Frank lo escucharon atentamente sin interrumpirlo hasta que terminó, ya pasaban de las once y veinte.
-No os preocupéis, Deborah y Paul ya se están haciendo cargo de nuestros grupos. Hay mucha gente capaz, ahora vuestro cometido esencial es otro.
-Sospecho que lo que pretendes es avisarlos de alguna manera – le dijo Alice.
"A ella le importan más ellos también que el hecho de haber sabido que tendrá un hijo durante la guerra."
-Por supuesto.
-Qué generoso eres – le dijo Frank, admirado – No lo merecen de ti.
-Eso no me importa en absoluto, no quiero que se queden solos y abandonados, ellos no son asesinos.
-Cuenta con nosotros para lo que precises – dijo Alice - ¿Qué crees que podemos hacer?
-Hablad esta tarde seriamente con los dos, en privado, que Pettigrew no esté presente. Invitadles a participar en los entrenamientos, recalcadles la importancia que tiene que estén preparados para la guerra, y si muestran reticencias por mi causa, vencedlas. Podéis decirles que estoy invitándolos personalmente a que se unan. Por lo que más queráis, convencedlos, que vengan mañana mismo. De lo contrario, van a quedarse solos y rezagados.
-¿No quieres que les expliquemos lo demás? – preguntó Alice.
-No, en absoluto, dejad que sea yo quien hable con ellos. No confío en Pettigrew y podrían contarle algo. De hecho, pedidles que no le digan nada a él por el momento. Habrá que tener mucho cuidado con desvelarles secretos a ellos dos, hay que advertirles sutilmente. Yo me encargaré.
-Me parece increíble cuántas molestias estás tomándote por los que han estado hostigándote durante años – dijo Frank.
"Frank es mucho menos compasivo que Alice, más endurecido. He de predisponerlo en su favor, los necesito a ambos. Me da que Potter y Black le harán más caso a él por ser hombre." Se dirigió a él:
-Que no te lo parezca, no es ninguna molestia. Ellos, a su modo, también han hecho mucho por mí. De ellos fue la idea de confeccionar el Mapa que me salvó la vida hace una semana, y gracias precisamente a su acoso soy excelente en Duelo y adquirí fama en el colegio. Incluso antes del follón, de que Lily se pusiera en contacto con vosotros y Albus nos diera protección a todos, contaba con ellos dos a sus espaldas para brindársela. Ellos también han formado parte del equipo sin pretenderlo.
-Claro, tienes razón.
"Qué rápido comprenden los Gryff las emociones humanas. Empáticos y flexibles, son maravillosos."
-Y lo más esencial, son combatientes dispuestos a jugársela en la guerra a pesar de su buena posición, y Black, de toda su familia en su contra. Merecen que les demos una oportunidad. Ellos, a su modo, también son valientes Gryff.
-Cómo ha cambiado la opinión que tenías sobre ellos, eres muy compasivo – le dijo Alice.
-Yo he llegado a ser peor persona de lo que ellos lo son.
"Con eso coomprenderán que pude estar del otro lado. Lo han entendido, tardan en hablar." Esperó a que lo hicieran, que digirieran la información. Poco después ambos le apretaron las manos más fuerte. "Me aceptan a pesar de todo, confían plenamente en mi cambio de bando. Ya estoy a punto de llorar." Él también lo hizo con ellos. Por fin Alice habló:
-Si a pesar de tus esfuerzos no logras evitarlo, cuenta en el futuro con nosotros para criar a ese niño.
Frank asentía muy seguro.
-Desde luego que lo haré, o lo criaré yo mismo, no quedará desamparado.
-¿Me permites darte un consejo? – le preguntó Frank.
-Por supuesto.
-No puedes hacerte cargo de todos quienes vamos a combatir. Lo elegimos libremente, no eres responsable de las vidas de los demás. Está bien que intentes poner todos los medios a tu alcance para que se pierda el mínimo de vidas, pero aun así se perderán, y no debes cargar sobre tus hombros ese peso. Si lo haces, nunca vas a disfrutar de la vida.
Sev rompió a llorar.
-Gracias, Frank, pero no puedo evitarlo. Pude estar del otro lado y convertirme en un asesino.
Alice también lloraba, y se levantó a abrazarlo, se aferraron el uno al otro. Frank también lo hizo, rodeando a ambos. "Los Gryff son maravillosos, tan emocionales y empáticos. Son las once y media de la mañana, estoy destrozado y me queda charla con Remus. Voy a pedirles a ellos que lo avisen cuando nos recuperemos, yo ya no me muevo de aquí."
Pasaron varios minutos abrazados. Por fin se separaron y volvieron a sentarse.
-¿Algo más?
-No por el momento. Cuando salgáis me gustaría que avisarais a Remus, he de hablar también con él.
-Claro, vamos ya mismo – dijo Alice.
-Si cuando volváis a las doce la puerta sigue cerrada, esperad fuera, por favor. Se lo decís al resto de comandantes.
-Descuida, lo haremos.
Se levantaron los tres y Sev abrió la puerta. Alice y Frank salieron, volvió a cerrarla sin hechizo y se sentó a un lado de la cabecera. Intentó poner la mente en blanco durante el breve intervalo que sabía Remus iba a tardar en entrar. Lo hizo al minuto y medio y cerró la puerta cuando entró, Sev se levantó y se abrazaron.
-¿Qué tal has pasado la noche, Lunático?
-Mejor de lo que esperaba, estuve con Cecile. ¿Y tú? Tienes muy mal aspecto.
-Porque apenas he dormido seis horas y acabo de llorar un montón.
-Jo… Sev. Has de superar eso de hacerte responsable de todos, y menos todavía de quienes fueron tus hostigadores durante años. Bastante tienes con lo tuyo.
"Remus ya ha superado lo de anoche, yo no lo haré en años."
-No puedo evitarlo, Remus, pude estar del otro lado, lo sabes.
-Pero ahora eres quien más está de éste. El corazón del equipo, todos te vimos al centro en el espejo, el patriarca de la gran familia que seremos.
-Vamos a sentarnos, tenemos que hablar de muchas cosas y nos queda poco tiempo.
-Claro, Sev, como quieras.
-Nos proyectamos, así practicas.
Sev aseguró la puerta con su hechizo y se sentaron a la esquina de la cabecera. Quedaron mirándose a los ojos, tomados de la mano.
-"Necesito que ates en corto a Pettigrew. ¿Has seguido practicando Legeremancia?"
-"No, Sev. Llego a recientes y motivaciones."
"No me cuestiona, debió hablar con Cecile anoche sobre él. Mejor, un tema menos del que hablar."
-"¿A los ojos?"
-"Sí."
-"¿A qué distancia?"
-"La suficiente para mantenerlo controlado a diario."
-"Maravilloso. Alice y Frank van a invitar esta tarde a Potter y Black a unirse a los entrenamientos, y espero que lo hagan mañana mismo. ¿Puedes mantener entretenido a Pettigrew mientras ellos hablan?"
-"Desde luego. Peter es muy fácil de mantener entretenido, basta con hacerle un poco de caso."
-"Maravilloso. Y de paso aprovechas para leerlo, pero no te alejes demasiado de ellos, en cuanto terminen quiero que hables a solas con ellos dos para que no se vayan de la lengua con la rata. Vais a tener que montaros una coreografía en la Sala Común de casa, habladlo en el almuerzo entre los cinco, también con Lily y Cecile. Lily ya lo sabe todo, ella seguirá entreteniéndolo y lo leerá más a fondo."
-"Por supuesto que lo haré, Sev. Gracias por tomarte tantas molestias, no lo merecen."
-"¿Te importa que se enteren de que somos amigos?"
-"En absoluto, tú mereces más mi amistad que ellos tres juntos."
-"No digas eso, Remus. Cada mes se arriesgan por ti a ser expulsados del colegio, yo nunca haría tal cosa."
-"No. Tú solamente te juegas la vida y la libertad a diario por todos" – recriminatorio.
-"Tienes razón. En ese caso, háblales de mí sin tapujos. ¿Estás dispuesto a contarles que me protegías de ellos con el Mapa?"
-"Desde luego."
"Sin dudarlo un segundo, Remus es valiente Gryff."
-"Entonces cuéntales nuestro proceso, sin hablarles, por supuesto, de Lily, La Guardia, las Magias Ancestrales, las Artes Mentales ni la Sala de Menesteres."
Remus se carcajeó, Sev también rio.
-"Buah… Sev. Entonces, ¿qué les cuento?"
-"Que te pusiste en contacto conmigo a escondidas y nos hicimos amigos. Puedes contarles que paseábamos por el Bosque y entrenábamos Duelo juntos, no les des detalles. Es simplemente para comprobar si se lo cuentan a la rata corriendo un mínimo riesgo."
-"Está bien, inventaré."
-"Y así terminas de convencerlos de que vengan mañana si Alice y Frank no lo han conseguido, y vas preparándolos para la charla que pienso tener con ellos. Cuando terminéis, los lees, para ver si tienen intención de contárselo a Pettigrew. ¿Estás dispuesto? Lo considero una situación de emergencia."
-"Yo también. Lo haré, Sev."
-"Si descubres que van a hacerlo, convénceles de que no lo hagan, la rata no es de fiar."
-"No, no lo es" – muy serio y seguro de sí mismo.
"Él lo conoce mucho mejor que yo, faltaba que surgiera el tema y Cecile le abriera los ojos."
-"Después le comunicas a Lily el resultado de la conversación y la lectura, y que me lo cuente en la cena."
-"Buah, Sev. Como si no tuvieras ya bastantes preocupaciones. ¿Cuántas horas pasaste dándole vueltas al tema?"
-"Un par. Ya te he dicho que he dormido seis horas."
-"Vaya tela. No lo merecen."
-"¿Puedo decirles si vienen mañana que sé que son animagos?"
-"Claro, diles lo que quieras. Si todavía no te has chivado de ellos les valdrá para darse cuenta de que eres de fiar y no tienen nada que temer de ti."
"Sin dudarlo un instante. No lo esperaba así para nada, qué fácil está resultando."
-"¿No se enfadarán contigo por habérmelo contado?"
-"Que se enfaden lo que quieran" – vehemente y muy seguro de sí mismo – "Estamos intentando salvarles la vida."
-"Pero de eso quizá nunca se enteren."
-"Se enterarán, se enterarán."
-"Dependerá de que vayan guardando los secretos que vayamos revelándoles. Voy a intentar echarles un cable, pero no pondré en riesgo a nadie por ellos, como podrás comprender."
-"Desde luego."
-"¿Quieres estar presente en la charla que tendré mañana con ellos y ayudarme?"
-"Por supuesto, Sev."
-"Maravilloso, pero déjame que sea yo quien lleve la conversación, tú habla cuando te lo pida. Será aquí, nos pondremos frente a frente, tú y yo juntos y ellos del otro lado, así también puedes leerlos mientras yo hablo. ¿Abarcas la mesa?"
-"Sí."
-"Maravilloso."
-"¿Cómo piensas explicarles que sabiendo que son animagos el viejo no lo haya descubierto?"
-"No pienso explicarles que somos oclumantes, no todavía. Que lo imaginen si quieren, pero todavía no confío en ellos para revelarles algo así, ellos también deberán ganarse mi confianza."
-"Desde luego."
-"¿Llegaste a contarles que Voldemort intentará captarlos al graduarse?"
-"No, y estoy seguro de que Black no lo sabe. Nos lo habría dicho, no se guardaría para sí tal información."
-"Estupendo, otro as en la manga que tengo para ganármelos. Qué fácil ha resultado todo, Remus, qué bien nos entendemos."
-"Debo corresponder al esfuerzo que estás haciendo, mucho más que yo."
"Ya ni siquiera lo hace por ellos, lo hace por mí, para que me quede la conciencia tranquila."
-"Si vienen mañana, los traes tú mismo hasta aquí a la hora del descanso. Venís antes que yo, les dejamos entrenar un rato primero, que se enteren de lo que se están perdiendo, disfruten y se relajen."
-"¿Les cuento que eres tú quien lleva quinto año?"
-"No, eso no se lo digas, podrían echarse atrás. Ya me presentaré yo cuando lleguen."
-"¿Y que nos metemos aquí para hablar contigo?"
-"No, eso tampoco, podrían escaparse, y si vienen es imprescindible que hable con ellos, ya tendrán demasiada información."
-"Claro."
-"Los traes aquí como si fuera una travesura que hacéis. Cierra con un Fermio."
-"Genial."
-"Llamaré a la puerta y me abres, no quiero que se asusten."
-"Lo has planeado todo al detalle."
-"Ya sabes, me paso la vida diseñando estrategias, soy especialista."
-"Cuánto que aprender de ti."
-"Tú también lo eres, Remus. Pasaste casi un año manteniendo una doble lealtad, y ahora te quedan dos de disimulo todavía, pues vas a mantener la relación con los tres, con dos para salvarlos y con otro para evitar que nos traicione. Tú lo tienes bastante más difícil que yo."
-"No te preocupes por eso, estoy dispuesto a hacerlo. ¿Vas a contarle todo esto al viejo?"
-"Sí, por supuesto. El lunes tenemos sesión de invisibles, dos horas, le pediré una más y charlaremos."
-"Cuántos sacrificios, Sev."
-"¿Qué importa una hora por dos vidas humanas, probablemente tres?" – hastiado.
-"Tienes razón. ¿Puedo hacerte una pregunta?"
("Va a preguntarme por Lauren y Lucius, qué bien que en esto ya pensé también.")
-"Por supuesto."
-"¿Lees a Parkinson?"
-"Lo hacía, pero ya he dejado de hacerlo. El martes conjuró Patronus en clase de Defensa, no es maléfica."
-"Qué maravilla, el colegio ha quedado completamente limpio."
-"Así es. Salvo por la rata."
-"Léelo el miércoles en Pociones."
-"Desde luego que voy a hacerlo, como si no hago otra cosa en toda la clase. Voy a leerlo a fondo."
-"Parkinson aparecía contigo en el espejo cuando nos miramos todos juntos. ¿Formaba parte de tu deseo?"
-"Sí."
-"¿Estás con ella también?"
-"No, Remus, eso era parte de la premonición."
-"Pero te gusta."
Sev sonrió y respondió con sarcasmo:
-"Obviamente. ¿A quién no le gusta Parkinson?"
Remus rio.
-"A ti también te gusta..." – le dijo Sev.
-"Ya te digo, es un bellezón."
("Si la vieras desnuda…")
-"¿Y Malfoy y su familia? - continuó Remus - Estaban junto a Parkinson, en el centro. ¿También formaban parte de tu deseo?"
-"Sí."
-"¿Y eso?" – sorprendido.
-"Malfoy no es tan maléfico como parece. No dejó que Voldemort marcara a su esposa, Narcissa Black, prima de tu amigo."
-"Ya, eso ya lo sabía, Sirius nos lo ha contado. ¿Piensas que significa que se pondrá de nuestra parte?"
-"Probablemente, quizá ya lo esté. La carta me llegó atada a la lechuza para que pudiera echarla, cuando hasta entonces siempre me la había dejado caer."
-"Vaya…" – comprendiendo.
-"Esto no puede saberlo nadie, Remus" – suave pero tajante - "Ni siquiera Cecile. Es muy peligroso para Malfoy, y por el momento es sólo una sospecha."
-"Por supuesto, Sev. Gracias por contármelo, qué suerte que nos enseñaste Oclumancia."
("Nos enseñó Lauren, y el pobre Lucius, el tercer corazón del equipo, tuvo que aprender con un libro, con Narcissa, y fue cruelmente torturado por protegerme de la otra prima de tu amigo. Qué ganas de verlo, mi segundo mejor amigo, después de ti, Remus. Cómo desearía poder contártelo todo.")
