Orgullo
Sev durmió una siesta de dos horas y media con la poción Reparadora después de almorzar para recuperar horas de sueño, y estar fresco para las cinco horas de Giratiempo que iba a tener con Lauren después de cenar. El resto de la tarde intentó relajarse y despreocuparse haciendo los deberes y estudiando, sus amigos Sly lo acompañaron una vez más.
("Qué agradable es, es como estar solo sin estarlo, puedo concentrarme en lo mío, y si me apetece, comentar algo o hablar un rato. Siempre están dispuestos a conversar, es todo lo contrario a mi convivencia con los maléficos, en la que estaba continuamente acompañado y charlando y aun así siempre me sentía solo.")
Pasó la cena hablando con Lily de los resultados de las charlas de Alice, Frank y Remus con Potter y Black y de las lecturas que Remus y ella habían realizado. Ambos habían decidido ir al entrenamiento sin decirle nada a Pettigrew por el momento, y en la rata, Lily había leído que no tenía intención alguna de hacerse Mortífago y menos todavía después del linchamiento de los cinco maléficos.
Por propia iniciativa, sin que Sev se lo hubiera pedido, Lily había leído también más profundamente a Potter y Black, mientras Cecile, Remus y ella hablaban con ellos, y Alice y Frank continuaban entreteniendo a Pettigrew.
-"Lily, no deberías haberlo hecho" – le dijo Sev.
-"Sí, Sev, ha merecido la pena."
-"¿Por qué? ¿Qué has descubierto que Remus no haya leído en los recientes?"
-"Un par de cosas muy interesantes."
-"Dime."
-"Que ambos desprecian a Pettigrew, no lo consideran a su altura, y desde hace mucho, además."
-"Bueno, para saber eso no hacía falta leerlos, es más que obvio. Dime lo otro."
-"Que están profundamente arrepentidos de haberte roto el brazo, desde aquella noche además, Cecile y Remus les abrieron los ojos. Llevan casi un mes dándole vueltas al tema, vas a darles una alegría cuando los perdones."
-"Vaya… entonces sí ha merecido la pena que los leyeras. ¿Y miedo, me tienen?"
-"En los recientes no, Remus les ha convencido de que eres buen tipo, y piensan que si lo perdonaste a él, también lo harás a ellos."
-"¿Confían en mi cambio de bando?"
-"Por supuesto, Sev. ¿Quién no confiaría después de lo que has hecho a los maléficos? Has limpiado Hogwarts, te admiran."
-"Wow… Lily, gracias por leerlos, son muy buenas noticias. He de diseñar nueva estrategia para mañana. Ya no considero necesario tenderles una encerrona, les diré desde el principio del entrenamiento que quiero charlar con ellos."
-"Claro, Sev. Hazlo así."
-"Y sobre ti, ¿has leído algo en Potter?"
-"No he querido averiguar nada sobre ese tema."
-"Mal hecho, Lily, porque la principal causa de la rivalidad entre nosotros eres tú. Me va a tocar hacerlo a mí mañana, mientras hablo con ellos."
-"Es mejor que no lo hagas, Sev, puedes llegar a descubrir pensamientos que te sienten muy mal, precisamente por eso no lo he hecho yo."
-"Tienes razón, Lily, si está colado por ti debe tener fantasías contigo, y es mejor que ninguno de ambos las conozcamos, tanto por nosotros mismos como por nuestra relación con él."
-"Eso."
-"Cuánto me queda por aprender de ti todavía."
-"Y a mí de ti, Sev, estás enseñándome a perdonar. Ya no detesto a Potter, lo compadezco."
-"Ahora no vayas a enamorarte de él."
-"Bueno, Sev, no digas sandeces. ¿Cómo voy a enamorarme de él teniéndote a ti? No te llega a la suela del zapato."
-"Pero ahora te tengo abandonada. ¿Quieres que nos veamos mañana de noche?"
-"Sólo si quieres tú, Sev, por mí no lo hagas, yo resisto. Mira que hoy tienes cinco horas de Giratiempo y el lunes por la mañana otras tres."
-"Jo… Lily, no sé qué hacer… Quiero estar contigo."
-"Sev, no te atormentes, resiste tú también. Ahora tienes más personas que te apoyan, te dan cariño y todo lo demás, no seas dependiente. Piénsalo de aquí a mañana, si no aguantas, nos vemos."
-"Es que tengo mucho miedo de que me abandones."
-"Bueno, no digas tonterías, Sev, por favor, si vivo para ti. ¿No lo comprobaste el lunes en el abeto? Qué poca confianza tienes en mí."
-"No, Lily, no es falta de confianza en ti, si no en mí mismo, en no ser lo suficientemente bueno para ti."
-"Vamos, Sev, si eres lo suficientemente bueno para hacer felices a tres mujeres a la vez."
-"Pero ellas están con alguien más, tú estás sola."
-"Yo estoy con mis cuatro buenos amigos de casa, que sé que nunca me fallarán. También tengo a Lauren y sé que voy a tenerte dos meses enteros en verano casi sólo para mí."
-"Desde luego, Lily, no veo el momento de que llegue el verano."
-"Nos queda menos de un mes, cariño, con los exámenes por medio. Se nos va a pasar en un vuelo, ya verás."
-"Bueno, de cualquier modo pensaré lo de mañana."
-"Yo prefiero que mejor no, Sev. Has de descansar, disfruta ahora con Lauren y quédate a gusto. Si puedes más adelante ya nos veremos."
-"No te merezco, Lily."
-"Sev, siempre con tus tonterías. Por supuesto que me mereces, sin ti no sería lo que soy, creí que te había quedado claro en Semana Santa. Esto de Potter y Black está afectándote demasiado, estás sintiéndote culpable y responsable de cosas en las que no puedes intervenir, y todo por haber tenido ciertas ideas descabelladas en momentos difíciles de tu vida. Ya lo estás pagando con creces, deja de torturarte. No has sido ni serás nunca un criminal, sino la antítesis de ello."
-"Gracias, Lily" – llorando.
-"Vamos, Sev, no llores. Con lo bien que comenzaste la semana y has vuelto a hundirte. Anda, termina de cenar tranquilo y no le des más vueltas al tema, no vuelvas a pensar en ello hasta mañana."
-"Voy a tener que hacerlo, quiero contárselo a Lauren."
-"Bueno, eso si quieres sí, pero el resto del tiempo olvídalo y disfruta."
-"Eso intentaré."
Tras la cena, Lauren y Severus acudieron solos y por separado a la Sala de Menesteres. Sabían que no había peligro de que Albus estuviera mirando el Mapa, pues tenía clase de Oclumancia con Frank. Usaron el Giratiempo de nuevo fuera de la Sala, para poder cambiar de aspecto de la misma si lo precisaban, pues tenían casi siete horas por delante, las cinco de Giratiempo y las casi dos hasta el toque.
Entraron a la Sala también por separado, primero Lauren, pues ahora eran algo más de las tres de la tarde y Albus sí podía estar mirando. Se dirigieron al refugio, hacía un sol de justicia y mucho calor.
Observaron con más detenimiento el mapa de la sala de estar, descubriendo que gran parte del camino, que partía del propio refugio, discurría por terreno al descubierto, sin bosque. Hablaban vinculados.
-Buah… Severus, no venimos preparados. Si además es cuesta arriba casi con total seguridad, lo vamos a pasar fatal con este sol, vamos demasiado abrigados y no tenemos nada para cubrirnos la cabeza.
"A mí ya se me ha ocurrido una muy buena idea."
-Pues vamos desnudos y usamos las camisetas como sombreros, mojándolas con un Aquamenti para conservarlas frescas.
-¡Vaya! Como un turbante, muy buena idea.
-¿Qué es un turbante?
-Un pañuelo largo que se enrolla a la cabeza. Lo llevan los habitantes del desierto para protegerse del sol y del viento, porque es más ligero que un sombrero.
-Vaya… qué interesante.
-Pero si vamos desnudos vamos a quemarnos con el sol. Ambos somos de piel muy clara, habríamos necesitado crema solar.
-¿Qué es eso de crema solar?
Lauren rio.
-Jo… Severus, es cierto que no tienes idea de nada.
-Lauren, no te rías de mí, ¿qué culpa tengo yo?
Ella le acarició el rostro con ternura.
-Es cierto, perdona, mi amor, te lo explico. Es un producto muggle que protege la piel de los rayos solares. Si este verano vas de vacaciones a la playa con la familia de Lily la necesitarás, y también ella, ella también tiene la piel muy clara.
-¿Dónde se compra?
-Donde los productos de aseo.
-Gracias, Lauren.
Comenzaron a prepararse, quitándose las botas, los pantalones y las guerreras y volviendo a calzarse mientras seguían charlando.
-Entonces, para ahora, voy a intentar convocar unos pañuelos largos de ésos, para enrollarnos las cabezas.
-Sí, mejor, así nos dejamos puestas las camisetas aunque nos quitemos los pantalones. La piel que más sufre es la de los hombros y el torso.
Sev se carcajeó.
-Vamos a tener una pinta muy rara, con las botas, sin pantalones, las camisetas y los turbantes.
Lauren también.
-Bueno, lo pasaremos bien un rato, nadie salvo nosotros va a vernos. Llevamos también los pantalones en la mochila para ponérnoslos al llegar a la cueva, allí podemos pasar frío.
-Claro, y quizá también a la vuelta.
-A la vuelta no lo creo, llegaremos aquí antes de las siete.
-Quizá nos lleve más tiempo, recuerda que vamos a realizar también un conjunto en algún árbol que quede de camino.
-¿Has traído manga corta o larga?
-Corta.
-Bien, yo también.
-De lo contrario las remangábamos y ya está.
-Claro, o simplemente las cortábamos.
-No, eso no, Lauren, sería estropear la ropa. Por cierto, gracias por regalarme camisetas de manga corta, de ésas no compré en Semana Santa.
-No tienes nada que agradecerme, Severus, lo hice encantada.
-Llevamos el mapa y el diccionario, y antes de salir vamos a consultar el libro de Magia Druida, para ver qué árbol toca hoy y si nos coge de camino o cerca. Aunque ya sabemos que da lo mismo, me hace ilusión hacerlo en el árbol que toque, ya estoy un poco harto de abeto.
-También podríamos beber agua del pozo antes de salir. Adquiriríamos un nuevo poder, la penetración, y el ritual de la cueva quizá sería más poderoso, al menos en el aspecto de conocernos mejor el uno al otro.
-Buf… no sé si quiero, Lauren. No me ha sentado nada bien poseer clarividencia. Me sobrepasa, me siento en extremo responsable.
-Te entiendo. Pero la penetración te ayudaría sobremanera a conocer a las personas y las implicaciones de las situaciones en las que te encuentres, y llevar a cabo tu cometido.
-Pero me he dado cuenta de que cuanto más consciente soy de las cosas, más sufro. Los ignorantes son mucho más felices.
-Es el precio que hay que pagar por desarrollarse plenamente como persona, Severus.
-Está bien, lo hacemos. Me irá bien para la seria charla que tengo mañana con Potter y Black.
-¿Piensas hablar con ellos? – extrañada – No me has contado nada.
-Porque pensaba hacerlo de camino, cara a cara. Terminamos de prepararnos y vamos, ya pasan de las tres y media.
Sev convocó unos pañuelos largos, que se enrollaron a la cabeza el uno al otro. Rieron mucho poniéndoselos, el de Sev quedó mucho mejor que el de Lauren. "Ella es mucho más hábil para estas cosas." Sev se carcajeaba.
-Deberías verte, Lauren, te caerías de la risa.
Ella también, tocándoselo.
-Ya… pena de espejos en la casa. A ti te ha quedado muy bien, pareces un beduino.
-¿Qué es un beduino?
-Uno de los habitantes del desierto que te decía. Son nómadas, viajan a caballo o en camellos, según la región.
-Vaya… qué interesante.
Ella lo miraba embelesada.
-Estás guapísimo.
-Bueno, bueno, no me eches flores. Ambos sabemos que te parezco guapo de cualquier modo. No tienes muy buen gusto, Lauren, no soy guapo en absoluto.
-No, quizá guapo no, pero eres sumamente atractivo, con tu piel clara y tus ojos y cabello oscuros, y la mirada que tienes, tan penetrante, desde pequeño, además. Mirarte a los ojos es sumergirse en un pozo muy profundo.
"Wow… Todos los meses que pasó conformándose sólo con mirarme a los ojos."
-Vaya, Lauren, eso nunca me lo había dicho nadie, y tú eres quien mejor lo sabe.
-Desde luego.
-Bésame, preciosa.
Se besaron con ganas durante unos minutos, se pusieron calientes.
-Vamos a hacérnoslo antes de salir, Lauren.
-No, Severus, que tenemos una caminata larga y vamos a acabar agotados.
"Ya empieza a hacerse la difícil para provocarme más, pero yo sé que quiere. A ver si la convenzo."
-Jo… yo quiero… Soy el eterno 'amante insatisfecho' – fingidamente apenado, sin dejar de besarla y estrecharla contra su cuerpo y su dureza.
-¿Y eso?
-Una de mis características del horóscopo celta que no te leí. La que mejor me define, mejor todavía que el misterio.
-Cierto - ella se separó riendo - Anda, aguántate un poco las ganas y aprovecha la adrenalina para emplearla en caminar.
"Es cierto que no quiere. ¿La obligo? Se pondría a cien. No, tiene razón, mejor lo dejamos para luego."
-¿Qué es la adrenalina?
-Una hormona. ¿Sabes lo que es una hormona?
-Sí, eso sí. Me lo contó Deborah el otro día y después lo busqué en el diccionario. ¿Qué función tiene?
-Ponerte en estado de alerta, darte energía.
-Vaya, qué interesante. Me interesa mucho la Biología, en concreto el funcionamiento del cuerpo humano.
-Pues ahora aprenderás de eso con Belby.
-Claro, no había caído. También lo que me contaste el otro día sobre el comportamiento animal es muy interesante.
-Desde luego, si fuera muggle estudiaría esa carrera.
-Hazlo cuando termines Hogwarts, como Remus.
-No, Severus, la guerra.
-No quiero que combatas en la guerra.
-Pero yo sí quiero.
-Ya. Estarás en la retaguardia, con Lily y conmigo.
-Por supuesto.
Buscaron en el libro de Magia Druida el árbol correspondiente a la fecha, cinco de junio, cuarto creciente exacto, propicio para un segundo ritual, correspondía el carpe. Después miraron en el mapa si quedaba de camino o cerca. No quedaba de camino, debían desviarse del mismo unos quince minutos. Decidieron hacerlo, tenían tiempo de sobra.
Como el árbol todavía estaba en el tramo donde había bosque, pensaron que lo mejor sería hacerlo antes del ritual en la cueva, para estar menos cansados, evitar durante más tiempo el sol de las horas más calurosas del día y que quizá el ritual de la cueva fuera aún más poderoso.
Desprendieron el mapa de la pared y lo doblaron cuidadosamente para tener localizado el primer tramo de camino. Sev cargó la mochila y llevaba el mapa, Lauren el diccionario, para consultar los postes indicadores. Salieron fuera y sacaron agua del pozo para beber.
Buscaron el camino por el que debían salir del claro del refugio, hacia el noreste. Lo tomaron.
-El mar queda al oeste - dijo Lauren - Estaría bien, si podemos, venir a ver algún día la puesta de sol.
-Cierto, sería fantástico.
-Es muy simbólico también, el camino del sol, desde que nace hasta que se pone, muriendo en el mar.
-Vaya, nunca había pensado en ello.
-Los celtas tenían un camino sagrado, no aquí en Reino Unido, sino en la península Ibérica, en lo que ahora es España y Portugal. ¿Sabes dónde están?
-Sí, estuve mirando un atlas con mi madre en Semana Santa. Al sur, al otro lado del Cantábrico.
-Eso. Unida al continente por la frontera con Francia.
-Sí, lo recuerdo.
-El camino atraviesa todo el norte de la península y avanza de este a oeste, yendo a morir en el Océano Atlántico, como el sol. El lugar donde termina es un cabo, un saliente de tierra en el mar llamado Finisterre, en latín, el fin de la tierra.
-Vaya… es fantástico. ¿Cuándo supiste de él?
-Yo también estuve en Diagon en Semana Santa, investigando sobre los celtas, sobre la historia, porque sabía que vosotros no tendríais tiempo de hacerlo.
-Vaya, Lauren, qué callado te lo tenías.
-Esperando al momento oportuno, ya sabes que me gusta guardarme la información.
-Sí, demasiado. Cuéntame, anda.
-Se llamaba 'Camino de las Estrellas', porque la vía Láctea, la galaxia, traza en el cielo esa dirección, de este a oeste.
-Claro...
-Los cristianos se apropiaron de él y ahora se llama 'Camino de Santiago'. Para ellos no termina en el mar, sino en una ciudad del noroeste, en una región llamada Galicia, Santiago de Compostela. Compostela significa 'Campo de estrellas', por el camino original.
-Los cristianos se apropian de todo y de mala manera, porque si no termina en el mar, deja de tener sentido.
-Claro, para ellos tiene otro significado sagrado, pues es donde se dice que está enterrado uno de los apóstoles de Cristo, Santiago.
-¿Qué es un apóstol?
-Uno de los doce compañeros que tenía y que se dedicaron a predicar el cristianismo a su muerte. En teoría, Santiago viajó hasta España, en aquellos tiempos Hispania, y murió allí. En el medievo fue un lugar de peregrinación muy importante.
-¿Qué significa peregrinación?
-Un viaje que se hace por razones espirituales, existen en todas las religiones.
-Vaya… Entonces me parece igualmente interesante aunque ahora tenga otro significado que el que le dieron los celtas.
-Desde luego, y así, por suerte, la tradición se ha mantenido y se puede realizar.
-Sería estupendo hacerlo.
-Hay rutas que cruzan toda Europa, convergiendo en los Pirineos, la cordillera que separa Francia de España. La tradición medieval era salir caminando de la puerta de tu casa.
-Buah… pero nosotros no podemos, el mar.
-Por supuesto que no, deberíamos partir de los propios Pirineos o de alguna ciudad francesa, porque además, cruzar toda Francia y España nos llevaría más de dos meses, y tú nunca vas a tener más de dos meses seguidos de vacaciones.
-Cierto. Dos meses caminando es mucho.
-Y eso contando con que lo hagamos durante cinco o seis horas diarias, un mínimo de doce o quince millas.
-Buah… ¡Vaya tela!
-Y hay cordilleras altas que superar. Sin ir más lejos, los Pirineos.
-Eso es muy duro, Lauren.
-Eso no es nada, Severus, los peregrinos medievales caminaban incluso el doble, de sol a sol.
-Vaya…
-Los cristianos lo hacían como una manera de expiar sus culpas.
-Entiendo. ¿Toda esta información también es de Diagon?
-No, la buscaron mis padres en una librería muggle de Londres y me enviaron el libro.
-¿Lo tienes? – muy ilusionado.
-Sí, llevas los dos en la mochila. Si nos sobra tiempo los miramos juntos.
Sev pasó a viva voz.
-¡Bien!
Lauren continuó hablando vinculada.
-Sabía que te iba a encantar la idea, te sigo contando. El camino es en realidad todo un rito de iniciación, estar en contacto directo con la naturaleza durante una larga temporada, incluso durmiendo al aire libre y viajando muy escaso de equipaje, pues hay que cargarlo.
-Claro…
-Lo haremos el siguiente verano a cuando acabemos con Voldemort, toda la familia de guerreros. No nos supondrá tanto esfuerzo, estaremos en plenitud de nuestras capacidades físicas, poco más de veinte años.
-Claro...
-Supondrá una manera de romper con el pasado y comenzar una nueva vida.
-Me parece una idea magnífica. Pero, ¿no hará demasiado calor en Francia y España en verano?
-Sí, eso por una parte es un fastidio, quizá sería mejor en primavera u otoño, pero por otra parte, nos evitará el mal tiempo y podremos dormir al raso.
-Podríamos hacerlo igualmente, somos brujos, con la propia Magia Druida controlamos el clima.
-Claro, tienes razón, pero Lily y tú no podríais ausentaros de Hogwarts en primavera u otoño. Ha de ser en verano.
-Claro...
-Además, así puedes dejarnos embarazadas durante el viaje, para que las niñas nazcan en primavera, la época de cría de los animales de zonas templadas y frías, la mejor para que nazcan los niños.
-Lauren, tú ya tenías todo esto planeado.
Ella le sonrió encantadoramente, sin dejar de caminar.
-Claro, he estado soñando desde que vimos la premonición.
-¿Y por qué es mejor que los niños nazcan en primavera?
Lauren se carcajeó.
-Vaya pregunta estúpida, Severus. Para aprovechar el buen tiempo en sus primeros meses de vida.
-Claro…
-Y no sólo eso. Debe ser horrible estar embarazada en verano, con el calor.
-Por supuesto.
-Y asegurarnos de que las tres nacen antes del treinta y uno de agosto del siguiente año, para que sean del mismo año en el colegio.
-Lauren, lo tienes todo planeado al detalle.
Ella rio.
-Claro que sí, ¿quién si no te ha enseñado a diseñar estrategias?
Sev también.
-Tienes toda la razón. ¿Y no será perjudicial que caminéis tanto estando ya embarazadas?
-No, Severus, los primeros meses no pasa nada, incluso es recomendable. Además, existen pociones que alivian el malestar del primer trimestre de embarazo. En eso tenemos suerte de ser brujos, los muggles no tienen medicinas adecuadas para eso.
-¿Ya lo sabías? ¿O has estado informándote?
Lauren se carcajeó.
-No, no lo sabía. Lo estuve consultando en la sección de Medimagia de la Biblioteca.
Sev también.
-Vaya… planeando todo al detalle en lugar de estudiar.
-Ya sabes, Severus, necesito gasolina para resistir.
-Tienes ese rasgo en común con tu hermano, ambos sois soñadores. ¿Qué tal con él? ¿Te ha hablado de mí?
-Por supuesto que lo ha hecho. Te lo ganaste, Severus, en una hora – profundamente admirada.
-¿Sigue pensando en hacerse Mortífago?
-De eso no me ha hablado, supongo que se avergüenza.
-Claro. ¿Qué te ha contado entonces?
Lauren estalló en una carcajada.
-Que quiere dar la vuelta al mundo contigo en ochenta días, como en el libro de Verne.
Sev también.
-Vaya, he de leerlo.
-Claro, Severus. Deja 'Oliver Twist' y lee ése.
-Sí, quizá lo haga, no he vuelto a leer en toda la semana. ¿Qué más te ha dicho?
Lauren de nuevo rio.
-Que quiere hacerlo a lo muggle, en tren, en barco, en globo, todo como en el libro.
Sev también.
-Oh… es encantador. Mi cuñadito.
-Y no sólo eso, que te invitará a todo porque tú no tienes dinero, como hacía el protagonista con su criado.
Sev pasó a viva voz.
-¡Vaya tela!
Lauren continuó vinculada y riendo.
-Y que se buscará una novia en la India como hace el protagonista.
Se morían de la risa.
-¡Qué mono! ¿Ya no tiene esperanzas con su amiga?
-No me habló de ella. Para él sólo existías tú.
Sev se puso serio.
-Jo… eso tampoco le conviene. ¿Está relacionándose con los otros chavales?
-Todavía no. Pero hablaste con él el jueves, Severus, dale tiempo.
-He de hablar de nuevo con él y animarle a hacerlo.
-Hazlo cuando puedas, tampoco te apures, poco a poco. Yo también estoy haciéndolo y mis padres lo harán en verano. Estoy convencida de que ahora nos hará mucho más caso, ya no va a tener malas influencias en casa ni en el colegio.
-Fue todo un acierto lo de la literatura muggle.
-Claro, Severus, mis padres nos lo inculcaron a todos desde pequeños, como una forma de conectar con el mundo muggle disimuladamente, para que cuando nos llegara la hora de conocer su verdadera ideología no nos chocara tanto.
-Claro, es una idea excelente.
-Ya sabes, los diseñadores de estrategias, ellos también son astutas serpientes como nosotros. Pero has sido tú quien ha sabido aprovecharlo y relacionarlo con una posible aspiración en la vida atractiva para mi hermano. Ni a mí ni a mis padres se nos había ocurrido, y eso que conocemos los libros. Nos superas.
-¿Se lo has contado?
-Por supuesto que lo he hecho, en cuanto mi hermano habló ayer conmigo. Todavía no he recibido la respuesta, pero te anticipo que te están profundamente agradecidos, al igual que yo, por lo que has hecho, Severus. Ya nos has devuelto con creces lo que hicimos por ti.
-Apenas me costó esfuerzo, Lauren, y fue un placer hacerlo, no tenéis nada que agradecerme.
-Bueno, tuviste que soportar que te llamara traidor, eso debió resultarte duro.
-En absoluto, comprendí a la perfección su visión de las cosas, y en cuanto le expliqué la mía cambió de opinión, fue muy fácil. ¿Vais a revelarle ya los secretos?
-Eso lo valorarán mis padres cuando lo vean en verano, pero sí, quizá sí, debiendo pasar nueve meses al año en una nueva situación en casa, en la que sigue sintiéndose fuera de lugar.
-Genial, Lauren. Ya no estarás sola en ese aspecto en el colegio.
-A ver qué deciden, porque para el próximo año entra mi otro hermano, quizá ya se lo digan a los dos.
-¿No están teniendo problemas en su ambiente porque vosotros sigáis en Hogwarts?
-En absoluto, no se dejan manejar. Van de independientes y son respetados, por algo los invitan a las reuniones a pesar de ser sólo simpatizantes.
-Es admirable que sepan desenvolverse en esas situaciones.
-Toda una vida de disimulo, desde los quince años.
-Wow…
-Ni siquiera Narcissa asiste a las reuniones.
-Vaya… Hablando de Narcissa y de Lucius. No has vuelto a contarme nada de ellos desde lo de la tortura. ¿Qué tal les va?
-Bien, bien. Se ven con mis padres dos y hasta tres veces por semana, como nosotros al principio, y Narcissa además ya ha comenzado a enseñarle Oclumancia a Andrómeda.
-Vaya… ¿Y no está corriendo un riesgo relacionándose con ella a escondidas del resto de su familia, con todo tan reciente?
-Ella también es reina del disimulo, nadie se entera. Se Aparece directamente en su casa, como lo hacen con mis padres.
-¿Y el marido de Andrómeda? Podrían leerlo a él.
-No sabe nada por el momento, él trabaja durante el día y Narcissa suele acudir a ver a su hermana por la mañana. Con el tiempo también le enseñarán.
-Estupendo.
-Además, está muy satisfecha de haber recuperado la relación con su hermana y conocido a su sobrina, Nimphadora, la niña de nuestra premonición.
-¿Y la niña no puede decírselo a su padre?
-La están enseñando también a guardar secretos, como hacían mis padres con nosotros antes de comenzar a instruirnos en Artes Mentales.
-Vaya, me parece arriesgado.
-Ellas lo han decidido así, Severus, ha sido una gran alegría para ambas reanudar su relación, en especial para Narcissa. Nimphadora es la única sobrina que tiene, Lucius no tiene hermanos y Bellatrix no tiene hijos - pasó a viva voz - ¡Y espero que no los tenga nunca! – muy alterada.
Sev se carcajeó y respondió vinculado.
-Desde luego. Calma, Lauren.
Lauren continuó vinculada también.
-Es que me sacas el tema. Yo quiero olvidarme de ella, sólo de pensar lo que podría haber llegado a hacerte…
-Pues quiero preguntarte más cosas.
-Pregunta, anda.
-¿Cómo está Lucius? ¿Han vuelto a hacerle algo?
-No, Severus, tranquilo por eso. Se está manejando a la perfección, ya han recuperado la confianza en él. Lo que te digo, son muy fáciles de engañar, él y Narcissa visitan a menudo a Bellatrix y se la camelan.
-Después de lo que le hicieron…
-De eso se trata, de poner paz y disimular, son extraordinarios. Por algo me puse tan contenta cuando los vi en el espejo, ellos también son corazón del equipo.
-¿Y la investigación sobre mí?
-Viento en popa, Severus. Ya Oblivió a los que descubrieron lo de tu beca en San Mungo.
-¿Lo descubrieron? – alarmado.
-Por supuesto. ¿Qué esperabas?
-¿Por qué no me habías contado nada?
-Porque no era necesario.
-¿Y si vuelven a descubrirlo?
-Volverá a Obliviarlos, no llegará a oídos de la pécora. No te preocupes más del tema, estás seguro en ese aspecto, puedes ir y volver de San Mungo siempre que se te antoje.
-Vaya, Lauren… pero a cambio él debe estar continuamente preocupado.
-Ahora es su cometido en la vida. Mantenerte vivo para que venzas a Voldemort, él de su lado y tú del tuyo, una excelente mancuerna. ¿Quién lo habría dicho?
-Qué satisfecha estás, Lauren.
-Es para estarlo, todo va muy bien.
-Quiero ponerme en contacto con él.
-No, Severus, no todavía.
-¿Ni por carta?
-El correo es peligroso, por algo él tampoco te escribe.
-¿Y vernos en verano?
-Menos todavía, Severus. Tú no puedes Aparecerte.
-Lauren, quiero que sepa que sé.
-Eso deben decidirlo mis padres, no le han dicho todavía que estamos en contacto ni creo que lo hagan.
-Jo… Lauren, qué difícil. Quiero que sepa que estoy bien.
-Lo sabe, Severus, no es bobo, todo lo contrario.
-¿Les hablaste a tus padres de los linchamientos?
-Por supuesto que lo hice, brevemente pero sí, el jueves.
-¿Y se lo contaron a él?
-Sí, esa misma tarde, la lechuza llegó mientras estaban con ellos.
-¿Y qué le pareció?
Lauren pasó a viva voz.
-Vaya pregunta estúpida, Severus - enfática y gesticulando - ¡Que los tienes bien puestos!
Se carcajearon y continuaron hablando vinculados.
-¿Y no temió que me denuncien?
-Por supuesto, estuvieron hablando del tema. Queda a la espera de que lo hagan y meter mano también en el Ministerio, eliminando la denuncia y Obliviando a los funcionarios.
-Buf… cuánto se está arriesgando.
-Tú también lo estás haciendo. Estáis a la par, una excelente mancuerna – orgullosa. Pasó a viva voz, gesticulando, vehemente y triunfal - ¡Está muy orgulloso de que hayas limpiado Hogwarts de Mortífagos! ¡Muerto de envidia por no poder hacer él lo mismo con los secuaces de Voldemort con quienes ha de relacionarse casi a diario!
Sev también habló.
-Jo… pobre.
Continuaron vinculados.
-No lo compadezcas, está maravillado, ha sacado sus propias conclusiones de la investigación en el Ministerio.
-Ah, ¿sí? ¿Cuáles?
-A ver, juguemos a las adivinanzas, imagínalo por ti mismo. ¿Sabía que eras becario?
-Sí.
-Y si no han encontrado nada en el Registro de Becas, ¿qué habrá imaginado?
-Que el viejo se encargó personalmente de eliminar mis huellas.
Lauren habló, de nuevo triunfal.
-¡Bravo, Severus! Sabe que el viejo también está protegiéndote a toda costa. Y eso le da mucha confianza, sabe que no te va a faltar de nada al margen del Ministerio y que te defenderá en un posible juicio por los linchamientos si él no puede evitarlo. Doblemente protegido. A ver, ¿qué más ha averiguado?
Continuaron vinculados.
-Que está tramitándose una beca de investigación para mí en San Mungo.
-Eso. ¿Investigación en qué?
-En Medimagia.
-¿Qué más sabe Lucius interesante sobre ti relacionado con la Medimagia?
-No caigo, Lauren.
-Piensa un poco, Severus.
-No sé, nunca le conté que creé hechizos.
-Pero ya lo deduce él solito conociéndote. Además, la beca no es para Encantamientos, sino para Pociones. ¿Por qué vamos a cursar Pociones en el ÉXTASIS de Defensa?
-Porque existen Pociones que son remedios contra la Magia Oscura.
-¿Lo tienes ya? ¿Lo que sabe Lucius sobre ti interesante?
Sev rio, un tanto avergonzado.
-Sí, que me gusta la Magia Oscura.
-Y que por lo tanto no te arredrarás ante la posibilidad de investigar sobre ella y crear remedios contra la misma, remedios que salvarán vidas de nuestro bando cuando estalle la guerra.
-Claro…
Lauren pasó a viva voz.
-¡Está muy orgulloso de ti! – triunfal y gesticulando con las manos - ¡De que estés dedicándote también a eso con todo el follón en que estás metido, y más todavía sin haber comenzado siquiera el ÉXTASIS de Medimagia! ¡Te admira y te ama más todavía! ¡Dejaría a Narcissa y se casaría contigo! ¡Así se lo dijo a mis padres delante de ella!
Sev se carcajeó y también habló.
-¿Y Narcissa cómo se lo tomó?
-Con mucho humor, no era la primera vez que lo oía decirlo. Respondió que ella también lo dejaría por ti.
Se carcajearon a gusto.
-Me quedaría con ella, no con él. Ella también es preciosa y la admiro como persona.
-Ya lo sé, Severus, pero no se la robes, lo decía en broma.
-Yo también estaba bromeando, nunca se me pasaría por la cabeza.
-Además, les dijo que Lucius no habla de otra cosa cuando están solos y a gusto. Ella también te considera su hermano ahora. Les has hecho felices, Severus, sanados por completo de lo mal que lo pasaron ahí atrás, respondiendo a la altura que ellos han demostrado tener.
-Jo… quiero estar con ellos… Yo también los amo y admiro mucho y quiero que lo sepan – muy apenado.
-Estaréis, Severus… – paciente, tomándolo por los hombros - Cuando sea seguro para todos.
