La poza
Lauren y Sev llegaron a la poza, que era bastante profunda y ancha, lo suficiente para dar unas brazadas, así que decidieron desnudarse por completo para bañarse. Mientras lo hacían conversaban.
-Wow… qué precioso lugar – dijo él - Nunca había estado en un sitio así, en el Bosque no hay pozas.
-Es cierto, en el Bosque no hay pozas.
-¿Tú habías estado en un sitio así alguna vez?
-Por supuesto. Mis padres también aman la naturaleza y siempre nos llevan de acampada. Lo hemos hecho incluso a lo muggle, con material de acampada no mágico, pasando una semana entera por ahí.
-Qué bueno.
-Como haremos el 'Camino de las Estrellas'. Hay que intentar hacerlo lo más posible a lo muggle, no levitar los pesos y cosas así, para vivirlo como realmente es.
-Por supuesto.
-Buah, Severus… todavía tienes el pecho destrozado. Cómo me pasé el otro día, van a quedarte cicatrices. ¿Por qué no fuiste a que Poppy te curara?
-No me importa en absoluto que me queden cicatrices en memoria de haber gozado como lo hice. Recuerda que es el recuerdo de uno de mis Patronus.
-Pero es una pena, tienes un cuerpo perfecto, te lo va a afear.
-¿No te pone vérmelas y recordarlo?
-No sé… quizá sí.
-Es tu marca, Lauren, ya te lo dije, soy tuyo. Como la Marca Tenebrosa, pero en lugar de un símbolo de odio, de amor.
-Claro…
("Le encanta.")
-Existe un hechizo para curarlas, pero no me las curo. Se quedan ahí.
-Jo… Pero Lily y Deborah se enterarán del daño que te he hecho y se enfadarán conmigo – sufriendo.
Sev rio.
-Lauren, no sufras. A mí me encantó, me gustan esas cosas. A Deborah le destrocé la boca el domingo pasado, ella sí tuvo que ir a Poppy, no habría podido ni comer.
Lauren también.
-Vaya…
-Y a Lily también acabarán gustándole, ella también me hizo sangrar el labio en Semana Santa por propia iniciativa. No te comas la cabeza por eso. Y si no le gusto así, no pasa nada, me las curo y ya está, ya volverás a marcarme cuando quieras. Pero a mí me gustaría llevarme este recuerdo tuyo para los dos meses de verano que no vamos a vernos.
-Me parece increíble que Lily sea así.
-Pues lo es. Ella también tiene vena Sly, sus padres son serpientes.
-Ah, ¿sí?
Mientras terminaban de desnudarse Sev le contó anécdotas de Semana Santa, Lauren reía. Se metieron en el agua. Sev exclamó de viva voz:
-Buaaah… qué fría está.
Lauren reía, y respondió vinculada:
-Por supuesto, ¿qué creías? Es un arroyo, el agua ha salido de debajo de la tierra hace poco. ¿No está fría la de los manantiales del Bosque?
-Claro que lo está, pero meterse en ella da mucha impresión, se me ha encogido todo.
Lauren se carcajeó.
-¿La del río de Cokeworth no estaba fría cuando te bañabas con Lily?
-¿Te ha contado eso?
-Claro, siempre nos contamos historias sobre ti.
-¿Te ha contado cuándo descubrió que mi padre me pegaba?
-Sí.
-Pues no ha debido hacerlo.
-Severus, ¿por qué no? Se supone que quieres que nos conozcamos.
-Me avergüenza, y no quiero que sintáis compasión por mí.
-Severus, no es compasión en absoluto, sino admiración de que hayas conseguido convertirte en lo que eres habiéndolo tenido tan difícil en la vida. Me contó lo que te dijo su padre sobre el crisol del alquimista, y pienso que es por eso por lo que sólo tú puedes convocar metales y minerales preciosos. Has transmutado tu alma en oro.
-Sí, yo también he pensado en ello.
-Es para estar orgulloso, no para avergonzarse, ¿qué culpa tenías tú?
-Ninguna, desde luego, pero sí mi madre.
-Ya. Pero no puedes sufrir también por los errores de los demás, bastante tienes con la carga que te han supuesto y con los tuyos propios. No has respondido a mi pregunta, ¿no estaba fría la del río?
-No tanto como ésta, desde luego.
-Si nos movemos te sentirás mejor.
Lauren enseñó a Sev a moverse en el agua, a nadar braza. Cuando se acostumbraron a la temperatura del agua y ya habían entrado en calor debido a la reacción del propio cuerpo al frío y al movimiento, se sumergieron por completo y bucearon un poco, jugando bajo el agua. Acabaron abrazándose y besándose apasionadamente, en pie, sumergidos hasta el pecho. Sev apretaba a Lauren por el trasero contra sí.
-Me parece increíble, que hayas llegado a ponerte caliente con este frío – le dijo ella.
-¿Tú no lo estás?
-Por supuesto, pero para ti es diferente, ¿no has dicho antes que se te había encogido todo?
("Lo que decía Deborah, soy muy potente.")
-Para que veas cómo me pones. De ahora sí que no pasa, vamos a hacerlo aquí mismo, en el agua, en pie. Si no llegas te lo hago con la mano.
Comenzó a frotarse contra ella, clavándole los dedos en el trasero con todas sus fuerzas, ella también lo hacía clavándole las uñas, marcándole el ritmo. Al poco le dijo:
-Llego, llego, sigue así.
("Es perfecta para mí.") Ella llegó antes, pero lo hizo seguir hasta que terminara él también.
-Wooow… qué gusto, bajo el agua, es fantástico. ¿Ya lo habías probado? – le preguntó él.
-Vaya pregunta estúpida, Severus. ¿Cuándo? De acampada iba con mis padres, sólo he tenido relaciones dentro del castillo. Ni siquiera lo había hecho nunca al aire libre.
-¿Tampoco en el Bosque?
-No. Al Bosque comencé a ir cuando mis padres me revelaron sus secretos para estar sola conmigo misma, en el invierno de cuarto año.
-Vaya…
-Claro, fue mi proceso.
-¿Tampoco lo has hecho nunca en la ducha?
-No.
-Yo en la ducha sí, con Deborah, la semana pasada, pero aquí me ha gustado más.
Salieron, se secaron los pies para ponerse los calcetines y calzarse y volvieron a ponerse los turbantes y camisetas tras mojarlos previamente en el agua.
-¿Qué hora es? - preguntó Lauren cuando Sev se puso el reloj.
-Las siete menos cuarto.
-Buah… qué tarde, Severus. Qué suerte que teníamos tanto tiempo por delante. Todavía nos queda lo más duro y el ritual. Ya has visto que a partir del arroyo había una fuerte pendiente.
-Ya, ya lo he visto. Pero esta tarde he dormido con la Reparadora dos horas y media y el baño me ha dejado como nuevo, estoy en plena forma. ¿Tú no?
-No, yo no.
-Pues has debido hacerlo, al menos una hora. Ahora para ti ya son las doce de la noche. A ver cómo aguantas.
Se pusieron de nuevo en camino a buen paso por la ribera, y Sev le mostró a Lauren un tercer recuerdo, el del comando de tres con Paul, ella lo disfrutó todavía más. ("Hemos recuperado la confianza y la alegría.")
Cuando terminó ya habían salido del Bosque y comenzado a subir la cuesta bajo el sol, pero estaban frescos y revitalizados por el baño, los turbantes y las camisetas mojadas. Lauren comentó:
-Qué bueno el Vínculo, no sólo por poder mostrar imágenes, es perfecto para caminar comunicados. Si tuviéramos que hablar mientras subimos esta cuesta nos faltaría el resuello.
-Claro, y también para poder comunicarnos mientras nos lo hacemos, como la Proyección, es fantástico.
-Pero el Vínculo no resulta un esfuerzo en absoluto, no es como proyectar, que sí requiere cierta energía mental.
-Desde luego, y tampoco el Rastreo lo supone, basta con pensar en la persona. Esta magia es fabulosa.
-Voy a enseñarles el Vínculo a mis padres para que lo hagan.
-Desde luego, hazlo, y que se lo comuniquen también a Lucius y Narcissa si les parece adecuado.
-Claro, se lo propondré, encontrarán la manera de enseñárselo sin necesidad de decirles que nosotros estamos en los secretos.
-Además, ya conoces también el de Pareja y lo recordarás de memoria en cuanto hagas el ritual de la cueva, pueden elegir vincularse así.
-Desde luego, entre ellos no habrá problema alguno, tienen una relación muy sana.
-¿Qué te parece si hablamos un rato de todo lo que nos ha pasado esta tarde, para decidir si hacer el conjunto en la cueva?
-Muy adecuado, Severus.
Lo hicieron, charlaron seria y sinceramente de lo que había ocurrido y decidieron que realizarían el ritual.
Ya habían llegado a media altura del camino hasta la cueva, les faltaba la mitad de la cuesta para alcanzar su destino. El camino discurría por la ladera en dirección norte.
En ese momento, apareció el mar al oeste, a su izquierda, frente a la montaña que estaban ascendiendo, por detrás de otras elevaciones menos pronunciadas. El sol ya declinante reverberaba en él. Sev exclamó de viva voz, deteniéndose a contemplarlo:
-¡Wooow…! ¡Qué espectáculo!
Ella también respondió hablando.
-Lo sabía, Severus, yo ya me di cuenta la otra noche, que íbamos a verlo así si el terreno estaba despejado.
-Y no me habías dicho nada…
-Para que te llevaras la sorpresa. Lily también me contó que viste el mar por primera vez en Semana Santa, y fue en un día gris.
-Buaaah, es precioso, creo que voy a llorar. Ha merecido la pena subir hasta aquí sólo por esto.
-Pues imagina cuando hagamos el 'Camino de las Estrellas'. Contemplar el mar frente a nosotros después de dos meses de caminata. Como volver a nacer.
-Claro, ése era el significado ancestral, una absoluta renovación, comenzar una nueva vida. Si quieres nos quedamos hoy mismo a ver esa puesta de sol.
-Pero entonces llegaremos después del toque.
-No importa, nos quedamos a dormir en el refugio.
-¿Y no te echarán de menos en casa?
-Deborah sabía que había quedado contigo, ya los tranquilizará ella con cualquier excusa.
-¿Y te llegará con dormir tan poco?
-¿Poco? Ya te he dicho que esta tarde he dormido el equivalente a siete horas y media con la Reparadora, por mí no hay problema. ¿Te llegará a ti?
-Desde luego, por mí no te preocupes. Yo puedo recuperarme mañana, es domingo, no hay clases, me echaré la siesta. Pero no tenemos despertador.
Sev rio. ("Cuántos problemas, está deseándolo y no hace más que comerse la cabeza por todo. Y ahora es incluso peor, porque me cuenta todo lo que la inquieta. Voy a tener paciencia, a ver cuántas vueltas le da.")
-No importa, Lauren, yo he dormido suficiente, me despertaré temprano. Y si nos despertamos más tarde no pasa nada, mañana es domingo, no hay clases. Incluso aunque llegue tarde al entrenamiento, hay gente capaz de ocuparse.
-Pero tienes que hablar con Potter y Black.
-Pues ya hablaré cuando llegue, no pensaba hacerlo hasta las once, en el descanso. Lily se dará cuenta de que los dos faltamos a desayunar, imaginará lo que ha pasado y avisará a Remus.
-¿Y no cogeremos frío a la vuelta? No hemos traído las guerreras.
Sev volvió a reír.
-Si volvemos deprisa, moviéndonos, no creo que sea para tanto, incluso podemos bajar la cuesta corriendo, es muy buen camino. Y en todo caso, podemos usar el calefactor, ya sabes que funciona como un Impervius.
-Pero a mí me hacía más ilusión ver la puesta de sol desde la orilla del mar. Me he fijado en que la costa es escarpada, también con playas, y hay un cabo que se adentra como el del 'Camino de las Estrellas'.
("Vale… Ponía tantos problemas porque tenía otros planes y temía que no volviéramos a hacerlo, qué mona.")
-Dame un beso, anda.
Se besaron, sólo con los labios. Sev continuó hablándole vinculado:
-Entonces volvemos otra noche, Lauren, retrocedemos y vemos la puesta de sol desde el cabo.
-Podríamos incluso dormir en la playa, aunque tengamos que hacerlo vestidos para no pasar frío.
("Siempre olvida el calefactor.") Sev luchó por seguir besándola y no reír de nuevo.
-Desde luego, sería estupendo, así no nos aburrimos del prado del refugio. Incluso podríamos hacer una hoguera en la playa con leña del bosque.
-Claro… sería maravilloso.
-¿Te fijaste si había bosque hasta la playa?
-Sí, hasta muy cerca.
-Entonces lo haremos así. Estaría bien dejarlo para el último día que nos veamos, como despedida antes del verano.
-Wow… desde luego.
-Y sería fantástico hacérnoslo junto a la hoguera en la arena de la playa, y bañarnos de noche.
Ella se separó de él y rio.
-Siempre pensando en lo mismo, Severus.
Él también.
-Por supuesto, ¿tú no?
-Yo también, desde luego.
-Cómo lo vamos a pasar, Lauren. Sigamos subiendo, ya falta poco. Ahora me gustaría pasar un rato en silencio, he de pensar de nuevo en mi meditación después de todo lo que nos ha pasado esta tarde.
-Claro, yo también.
Ascendieron lentamente hasta la cueva en silencio, disfrutando del paisaje. El mar quedaba a su izquierda y lo contemplaban mientras subían. Por fin llegaron a la cueva, a la entrada se vistieron y terminaron de secarse el pelo y las camisetas, para no coger frío en su interior.
Se adentraron con los Lumos en la gruta y llegaron hasta el fondo. Era más profunda y accidentada que aquélla en la que había estado con Albus y los Gryff. Sev dejó que fuera Lauren la primera en realizar su ritual.
La esperó a unos pasos, con el Lumos apagado, en completo silencio. Tardó bastante, pues era el primero para ella, toda una vida sobre la que meditar. Después fue su turno.
"Universo, no pretendo abusar de tus dones, pero mi vida es tan intensa desde hace tres semanas que siento que ha pasado un año desde los quince días que hace que realicé este mismo ritual. Por ello quiero de nuevo meditar sobre lo que me ha ocurrido en este período y sus implicaciones futuras.
Hemos comenzado la instrucción del Ejército Mágico y la respuesta ha sido masiva y entusiasta, lo que me hace confiar en que el proyecto saldrá adelante y seremos el bando vencedor en la guerra.
A ese respecto, estoy inmerso en un proyecto vital en el que debo relacionarme y contar con el apoyo de muchas otras personas, sin las cuales no sería capaz de desenvolverme adecuadamente y llevar a cabo mi cometido como parte esencial, que no imprescindible, del gran equipo que somos. Por ello estoy aprendiendo a valorar a las personas en su justa medida y a confiar en ellas según sus propias capacidades, otorgándole la responsabilidad adecuada a cada uno.
He cometido errores en ese sentido, me queda mucho por aprender, pero lo hago día a día, precisamente con la inestimable ayuda de todas esas personas que me rodean.
Parte de mi cometido ha sido eliminar toda posible amenaza dentro del colegio a mi propia vida y la de las personas que estamos implicadas en el proyecto. Hace una semana pude morir a manos de mis enemigos, o al menos verme obligado a matar por defender mi propia vida, y conmigo uno de mis amores, Lauren, y éstos estaban dispuestos a poner en grave peligro a cualquier persona cercana a mí, especialmente a Lily, y a desvelar a Voldemort todos los secretos que pudieran descubrir.
Por ello no considero haber cometido un crimen organizando un linchamiento, Obliviándolos y expulsándolos del colegio. Lo he hecho en defensa propia y la de todos aquéllos a quienes amo, y así lo valoran también todos quienes están a mi alrededor. Por el contrario, pienso que he hecho justicia, una justicia inmediata y efectiva, pues por el momento, no han vuelto por el colegio ni nos han denunciado, y con suerte desistirán de unirse a Voldemort.
Estoy muy satisfecho del resultado, pues también me he jugado la libertad, junto con otras siete personas a las que ahora me unen lazos más estrechos que antes. Así que lo considero un acto totalmente acertado en todos los sentidos.
Con respecto a mis relaciones personales, todas ellas están avanzando en mayor o menor grado, excepto la que tengo con Jack, que parece haber retrocedido. Hemos perdido gran parte de la confianza que teníamos el uno en el otro, por sus graves errores en la comandancia de la escolta y a cómo lo traté debido a los mismos.
Sospecho que ésa no es la única razón por la que nos hemos alejado, también nuestra rivalidad por Lauren contribuye al distanciamiento. Espero que en un futuro no muy lejano superemos nuestras dificultades, sea capaz de confiarse a mí como yo intenté hacerlo con él en circunstancias desafortunadas, y seamos capaces de compartir a la mujer que nos ama a ambos sin competencia, sino estrecha y sincera hermandad, como lo que sentía que éramos hasta hace una semana.
Él sigue poniendo de su parte a su manera, no abandonando las misiones que le encomiendo a pesar de haberlo degradado de la importante responsabilidad que tenía, de lo que deduzco que el distanciamiento será temporal.
Espero que cambie su manera de ser, que acepte a Lauren y la ame tal como es, pues por el momento, no lo hace. Si esta situación no cambiara, pienso seguir intentando que Lauren lo deje, pues no la hace lo suficientemente feliz para merecerla y no debe emplear su tiempo y energía en una persona que no le conviene.
Estoy construyendo estrechas relaciones con muchas de las personas que he conocido hace muy poco, por ser camaradas del mismo bando y tener un objetivo común, tanto en casa como en todo el colegio. Especial mención de todos mis comandantes con relevancia de Alice, Frank y Genevre, quienes por propia iniciativa se ofrecieron a ser mi escolta de verano y con quienes ya he realizado un ritual, en el que comprobé la absoluta confianza que tienen en mí y mis capacidades, lo cual me da mucha fuerza para resistir.
No me olvido de mi familia de casa, en concreto de Valerie y Andrew, que han pasado de ser simples miembros de la escolta a convertirse en amigos inseparables en menos de una semana, y al igual que los ya mencionados, están sacrificando su tiempo por formar parte también de la escolta de verano para Lily y para mí.
Continúa avanzando también la hermosa relación que tengo con mis amigos Gryff, Cecile y Remus, de apoyo mutuo y profunda amistad. Me maravilla su generosidad y entrega e intento corresponder en la medida que puedo, lo que me hace ser a mí también generoso y entregado, aunque sé que nunca les alcanzaré.
Debo la vida a Remus. Gracias a su Mapa, ideado para hacerme mal, estoy vivo y libre ahora mismo, y quizá también Lauren, por ello uno de mis objetivos primordiales en esta vida es darle el máximo de felicidad que esté en mi mano, y para ello me convertiré en animago y lo acompañaré en sus crisis, y también quiero investigar en Medimagia, si tengo ocasión, algún remedio para paliar su infortunio.
Me tomé venganza del maléfico que intentó violar a Cecile, una justicia que nunca se habría sido hecha efectiva de otro modo, y me enorgullezco mucho de haberlo hecho, pues quizá he evitado que se repita esa situación en el futuro y evitado un riesgo para muchas mujeres. Ella nunca lo sabrá, pero ya me devuelve ese bien con creces. Su alegría, complicidad y entrega me colman, gracias a ella estoy viviendo la pasión de la música.
Continúo por las personas más cercanas a mí. Ariel, a quien ya considero mi familia, como el hermano menor que nunca tuve, lo vi en el espejo junto a mis tres amores. Me da su cariño siempre que le doy ocasión, que por desgracia no es muy a menudo, pues estoy sumamente ocupado.
Espero poder corresponder a esa calidez como lo merece, no descuidarlo y hacerme merecedor de ella. También a él quiero protegerlo de la contienda y para ello lo convertiré en Comandante del Ejército en cuanto me gradúe y acceda al puesto de adjunto de la Cátedra de Duelo que espero se haya creado de aquí a entonces.
Deborah, en quien he descubierto una compañera afín y leal que me amará hasta las últimas consecuencias y a quien espero corresponder como merece. Hemos llegado a tal punto de compenetración en apenas unos días que ya esperamos ser padres de familia cuando acabe la guerra, y eso me llena de esperanza en el futuro.
Lily, que a pesar de mis relaciones con otras mujeres sigue a mi lado demostrándome que siempre será la compañera fiel y entregada que me prometió ser. Espero estar a la altura y seguir mereciéndola para no perder nunca su amor, me sentiría vacío si me faltara.
Lauren, a quien he logrado traer a mi terreno y con quien por fin tengo la relación que deseaba para ambos. Aun así despierta en mí sentimientos muy contradictorios, pues no veo con buenos ojos su relación con Jack ni él la nuestra, lo que nos hace sufrir a todos, y a mí desear para ella otra solución, aparte de que sus sentimientos por mí la hacen perder los papeles demasiado a menudo, como ha pasado hace un rato.
Espero que el tiempo nos dé suficiente madurez a todos para superar estas dificultades y podamos disfrutar plenamente de lo que sentimos sin sufrimiento, pues es realmente algo muy hermoso que debemos cultivar.
Gracias, Universo, por la vida tan plena e intensa que me estás otorgando. Espero continuar haciéndome merecedor de tus dones."
