Capítulo 1
Como el mal sumary dice, varias diferencias al canon.
la guerra del infinito paso, pero el salto de 5 años,la muerte de Natasha y Tony, así como la huida de Steve al pasado nunca paso. Visión está vivo.
La verdad, hay muchos cambios que se vendrán viendo durante la historia y tratare de nivelar acción con la actividad de las parejas.
La familia de Clint existe, pero le cambie la edad de sus hijos y Nathaniel aún no nace. Tampoco Morgan.
Y... creo que es todo por ahora, ¡a leer!
Capítulo 1
Debió dejar que Sam estuviera protegiéndole la espalda desde las alturas en lugar de estar viendo al pequeño pueblo de cannanianos, pensó Steve cuando sintió una nueva lluvia de balas tratar de atravesar su escudo.
Su plan era simple. Atrapar a los guerrilleros rebeldes, asegurar al pueblo e irse. De alguna manera el plan sencillo se volvió un plan de 15 partes, en el que al final terminó por ser él quien molestara a los guerrilleros a tal punto que le persiguieran para alejarlos del pueblo, dejando al mínimo para que Sam los venciera y liberara al pequeño pueblo.
Dejo de correr cuando se vio alejado suficiente del pueblo y fue cuando las balas parecían salir por todos lados.
Doblo sus rodillas y trato de cubrirse lo más posible. Hizo una mueca cuando algunos disparos rosaron sus brazos y piernas.
— ¡Cap! ¿Te encuentras bien? — el grito de Sam se escuchaba algo entrecortado por su auricular. Desde que habían entrado a la zona del campamento de los guerrilleros, la comunicación estaba fallando.
— Estoy en un pequeño problema, Sam. ¿Cómo están los del pueblo?
— Bien. Llame a algunos de la Dora Milaje para seguir aquí. Estaban esperando a que falláramos, ¡qué falta de confianza!
Una bala paso su escudo, dándole directamente en el hombro. La sangre pronto comenzó a escurrir y una sensación calidad comenzó a marearlo. Todos los vellos de su cuerpo se erizaron y una sensación eléctrica recorrió todo su cuerpo. ¿Las balas tenía electricidad?
— ¡Sam, luego hablamos de eso, puedes venir a ayudarme! Estoy como a 2 kilómetros al norte del pueblo.
— Llego en un minuto, Cap.
Steve esperaba que fuera en menos de un minuto. Los gritos en un idioma que él no conocía, se hizo paso sobre los disparos. Por la forma en que los disparos eran cada vez menos frecuentes, supuso que se estaban quedando sin balas.
Espera, se dijo. Espera.
Los disparos dejaron de sonar. Se levantó y rápidamente lanzó su escudo contra unos árboles y este choco contra los guerrilleros más próximos. Su escudo dejo inconsciente por lo menos a 6, corrió, cubriéndose con los arboles más cercanos y el escudo no tardó en regresar a su muñeca. Los guerrilleros restantes gritaron y volvieron a tirar disparos, siguiéndolo.
¡Esto era una locura!, se dijo cuándo un disparo le toco el muslo, siguiéndole una nueva sensación cálida y mareos. La misión se suponía fácil. Solo era un lidiar con pequeño grupo de guerrilleros de Azania y un pueblo sometido al cual rescatar, como favor a T'Challa. Él estaba muy ocupado atendiendo su consejo, la mayor parte de sus guardias estaban ocupados en otras misiones y como Sam y él habían venido a ver como seguía Bucky y que avances tenían los científicos de Tony y Wakanda para resolver los problemas del lavado de cerebro de Bucky, propuso resolverle el problema, como agradecimiento. La hermana de T'Challa le había dado un traje, un escudo (porque el suyo lo dejo en la base de los vengadores) y la información del grupo, asegurándole lo sencillo de la misión cada segundo. Pensaba venir solo, pero Sam lo siguió para cubrirle la espalda con un ojo en el cielo. Y todo había ido bien, hasta que los guerrilleros comenzaron a venir uno y otras otro y sus armas parecían tener balas infinitas.
Se detuvo un momento, apoyándose contra los árboles. Esperando que los guerrilleros estuvieran suficiente lejos para tomar un respiro. ¿Qué era está sensación? El pecho le dolía, jadeaba y sentía que sus pulmones no agarraban suficiente aire. No había perdido el aliento desde su último día como el chico escuálido de Brooklyn.
Escucho gritos y pasos. Volvió a correr, ideando un plan.
— ¡Cap! ¿Dónde estás?
— ¡Noreste! ¡Cerca del acantilado! ¡Encuéntrame ahí! —gritó Steve. Era una suerte que los guerrilleros no le entendiesen. Le pisaban los talones y ocupaba resolver el problema ya.
Los gritos estaban cada vez más cerca. Los disparos regresaron, rosando su traje. Se volteó y tiro el escudo contra ellos, pero solo logró darles a unos pocos. Y en su pequeño giro logro ver que ahora eran más.
A pesar de la oscuridad a su alrededor, la luz de luna le dio suficiente visibilidad para ver el acantilado. Apuro el paso, sintiendo un dolor en su abdomen y ardor en el muslo y el hombro. Los mareos y la sensación eléctrica en su cuerpo se hicieron más fuerte y la vista se le nublo por segundos. Tomo un explosivo de su bolsillo y cuando se dio cuenta que estaba a poco menos 2 metros del acantilado, tiro el explosivo y salto, cubriéndose con su escudo para recibir el menor contacto con la explosión. La explosión lo tiro con mayor fuerza. El escudo se le fue de las manos y durante varios segundos lo único que escuchaba fueron chillidos y después la voz de Sam, en su oído, maldiciendo.
Sam lo agarró cuando estaba a punto de golpear el fondo del acantilado.
— ¡Cap, estás loco!
Steve observo su obra.
— ¡Parecía buena idea!
— ¡¿Buena idea?! Natasha tiene razón, no puedes tener misiones solo. Eres un peligro para ti mismo.
Steve casi reía. Unos meses atrás, Natasha le hizo esa observación. Él pensó que exageraba, pero ahora comenzaba a pensar que tenía razón.
Sam bajo a un campo abierto cuando estuvieron lo suficiente alejados de los guerrilleros y la explosión.
Steve se dejó caer contra un árbol y bajo. Se quitó el casco por la sensación de ahogo. El cabello, demasiado largo, le cayó en la cara y sentía algo húmedo en la cara. Se pasó una mano por la cara y barba, húmedas por el sudor.
— Perdón por mi lenguaje amigo, pero te ves hecho mierda—comentó Sam, guardando sus alas para acercarse a él.
— Me siento así—admitió Steve cerrando sus ojos por la luz de los lentes de Sam—. Ni siquiera estoy seguro cuantas balas penetraron el traje.
— ¡Se supone que son indestructibles!
Sam observo como el delgado uniforme oscuro hecho de vibranium estaba roto y lleno de agujeros de bala.
— Amigo, por cómo estás, Shuri te tendrá algo de piedad por romper su traje.
Sam movió unos botones de sus lentes y frente a sus ojos apareció una lista de comandos. Movió los botones hasta seleccionar la opción de evaluación médica. Un escáner salió de una de las esquinas de los lentes, atravesando todo el cuerpo de Steve.
Pronto se escuchó en su oído una voz mecánica: «Cuerpo comprometido al 40 %. 2 litros de sangre perdidos, probable pulmón comprometido».
— Hay que irnos. Debemos atenderte.
Steve asintió, el color yéndose de su rostro—. Los cannanianos...
— Seguros.
— ¿Los guerrilleros restantes? Deje a muchos inconscientes a las afuera del pueblo.
— Se lo comunicare a Okoye, no te preocupes—Sam le tomo la mano, dándole un impulso para levantarse. Steve casi cae de o ser que Sam fue más rápido y le agarró, pasando rápido uno de los brazos de su amigo alrededor de su cuello—. Amigo, en los años que llevo contigo nunca te había visto tan cansado o afectado por tus heridas. No estás bien. Y por lo que vi con esos guerrilleros, ellos tampoco. Tal vez las balas tenían algo.
— Se sentía como balas diferentes—admitió Steve—. Muchas balas me rosaron, pero las balas que entraron en segundos me hicieron sentirme mareado y con falta de aliento.
Sam ayudo a Steve a pararse—. Los doctores sabrán cómo atenderte y Shuri si las balas tenían alguna toxina. Y yo aprovechare para patear a T'Challa por falta de información.
Steve asintió. Se apoyó bien en Sam, quien extendió sus alas. Comenzaban a tomar altura cuando un sonido fuerte sonó por todo el bosque. Las alas de Sam comenzaron a chillar y chispas salieron de ellas. Cayeron rápidamente al piso con un fuerte ruido.
Apenas estaban procesando lo que paso cuando bombas de humo estallaron a su alrededor.
— Esto es totalmente raro. Nunca había pasado antes—dijo Shuri, entre enojada y maravillada—. Alguien entró en nuestros sistemas y robo unos prototipos de armas y armaduras.
— ¿Estás seguro que solo robo eso? —preguntó T'Challa viendo los diseños en la pantalla.
— Hasta ahora son los que nos hemos dado cuenta. Esto… Saki se dio cuenta de problema cuando vio carpetas sin firewall y otras acomodadas en carpetas y programas diferentes. Cuando me dijo investigue con más profundidad y me di cuenta del robo de la información.
T'Challa la observo. Vio la mirada en los ojos de su hermana. Algo le incomodaba.
— ¿Pero?
— Los diseños no son los mejores que tenemos. ¿Por qué alguien se molestaría en robar diseños de armas y armaduras tan poco fiables a comparación de los demás diseños? Tenemos más diseños, tenemos a un súper soldado en el piso de abajo e información sobre el ritual que te dio tus poderes. Algo no está bien.
— Si, no está bien.
Shuri estaba por decir algo cuando las puertas del laboratorio se abrieron y Okoye entró, altiva y sin ninguna expresión en su rostro. A sus lados se encontraban Ayo y Nakia.
— ¿Qué sucede?
