Perdón

Sev precedió a Remus, Sirius y James hasta la sala de reuniones, en silencio. "Se han preocupado de ir antes al servicio, por eso han llegado poco después que yo, de lo contrario habrían sido sumamente puntuales. Y James ya habla más que Sirius, él es el verdadero líder del grupo. Ya me lo comentó Remus, tiene madera de comandante de un posible comando." Les abrió la puerta y los dejó pasar.

-Sentaos a un mismo lado de la mesa, por favor – les dijo a James y Sirius.

-Wow… tenéis de todo – dijo Sirius, admirado - Veo que Dumbledore está haciendo las cosas a lo grande, ya iba siendo hora.

-Tenemos, Sirius, ahora también es para vosotros.

Se sentaron a la izquierda de la cabecera, James junto a la misma, Remus lo hizo frente a Sirius. Sev cerró la puerta con el hechizo de su invención y tomó asiento frente a James. Se miraron a los ojos. "Ya no teme mirarme, decirme las cosas a la cara, valiente Gryff." Esperó a que hablara él mientras lo leía. "Está buscando las palabras para decirme lo arrepentido que está de haberme roto el brazo. Voy a ayudarlo."

-¿Quieres decirme algo, James?

-Sí, Prince. Perdóname por todo lo que hemos estado haciéndote todos estos años.

Sev no dejó de clavarle la mirada.

-Por supuesto que te perdono. Sé que sólo pretendíais divertiros, no teníais intención de hacerme daño de verdad.

-Pero el año pasado casi mueres por mi culpa – dijo Sirius.

Sev lo miró, Sirius también lo miraba a los ojos. "Buf… qué agobiado está, pobre, y reconociendo su culpa también de inmediato, en cuanto lo ha hecho James. Son buena gente, los dos. Pero debo recriminárselo, pude morir." Se dirigió a él:

-Desde luego, Sirius, aquello fue muy temerario. Por suerte, tu amigo, aquí presente, me salvó la vida – señalando a James.

Se quedaron en silencio. "Qué fácil va a resultar la conversación, relajada y con muchos silencios, para que podamos leerlos. Hay muchos sentimientos profundos en juego, en cierto modo hemos tenido una relación muy estrecha, todos."

Leyó a Sirius, que ahora miraba a Remus. "Comprende profundamente por qué Remus se hizo mi amigo y me ha defendido desde entonces. Voy a hablarle de ello."

-Deberías pedirle disculpas también a Remus, pues pusiste en riesgo su secreto y estuvo a punto de matar a una persona, de lo cual nunca se habría recuperado.

-Ya se las pedí ayer – dijo Sirius, sin dejar de mirar a Remus. Estaba a punto de llorar.

"Sirius es Gryff, es muy emocional. Quizá debió pelearse con el Sombrero cuando tenía once años, pero ahora es Gryff por completo."

-Pídeselas otra vez delante de mí, por favor, me gustaría presenciar cómo os reconciliáis. Remus es mi mejor amigo y me gusta verlo feliz.

Sirius le tendió las manos a Remus a través de la mesa, éste se las tomó.

-Remus, perdóname, por favor.

-Ya está todo olvidado, Sirius, ya te lo dije ayer – dijo Remus - Quizá si no hubiera sido por aquello, nunca me habría arrepentido de lo que estaba haciendo ni habría conocido a Sev, que también es mi mejor amigo.

"Remus no se derrumba, se emociona mucho menos con ellos que conmigo, estaba muy quemado." Leyó a James, sin mirarlo. "No se ha quedado tranquilo todavía, quiere hablar del brazo roto, fue él quien me lanzó el Levicorpus." Lo miró. "Buf… qué agobiado está. Pero también debo recriminárselo, que se entere de lo que sufrí."

-James, ¿quieres decirme algo más?

-¿Cómo te recuperaste del brazo? – sufriendo - Día y medio después estabas combatiendo.

-Me costó, a base de tantas pociones que perdí la cuenta, porque la del dolor me daba sueño y debí tomar también una Estimulante.

-Vaya…

-Y no sólo eso, al combatir sin estar recuperado del todo me dolía igualmente y no me bajó la inflamación. Una poción más.

-Lo siento muchísimo – James le tendió la mano, también a punto de llorar.

Sev se la dio y se la estrechó, James también lo hizo.

-Ya está olvidado, James. A cambio me has salvado la vida, y no sólo el año pasado en la Casa de los Gritos, también la semana pasada. ¿Fue tuya la idea de confeccionar el Mapa?

-Mía y de Sirius.

-Entonces os debo la vida a los dos, a los tres, porque fue Remus quien realmente hizo la mayor parte del trabajo. Dame la mano tú también, Sirius.

Sirius lo hizo, sin soltar la otra de la de Remus. Sev les explicó cómo se había librado de los maléficos gracias a que Remus había enseñado a Albus a confeccionar el Mapa.

-Así que os debo la vida, el artefacto que ideasteis para hostigarme es ahora mi seguro de vida. Habéis formado parte del equipo sin saberlo, una parte esencial. ¿Os sentís mejor ahora?

-No, Prince – le dijo James – Porque no era ésa nuestra intención sino la de atacarte.

"Tiene toda la razón. Gryff sincero hasta la médula. Ya estoy comenzando a dudar de mentirles sobre Pettigrew, van a agobiarse mucho, pero debo avisarles sin falta sobre él."

-Yo tampoco - dijo Sirius - No se me pasa lo de la Casa de los Gritos, en realidad he estado arrepentido casi desde entonces, sólo que nunca se lo había contado a ellos.

Sev le estrechó la mano. "Rasgo Sly, guardarse las emociones. Y Lauren tampoco me dijo esto sobre él cuando los leyó, he de ponerle las pilas también a ella."

-Por suerte no pasó nada. Ahora ya pasó, y estamos teniendo la oportunidad de hablar sobre ello y que los malos sentimientos no se nos queden dentro y nos hagan daño.

-Entonces, ¿nos perdonas? – le preguntó Sirius, agobiado.

-Por supuesto, ya os lo estoy diciendo, ya pasó todo.

-Eres excepcional, Prince – le dijo James – Llevamos amargándote la vida desde el primer viaje en Expreso, no lo merecemos.

"Él también recuerda aquello." Lo miró y le sonrió. "Voy a hacerle una broma para quitar hierro. Están fatal los dos y no lo disimulan en absoluto- Qué fácil es con los Gryff."

-Gryffindor, mucho músculo y poco cerebro.

Los cuatro rieron.

-¿Confiáis entonces en mi cambio de bando? – les preguntó Sev.

-¿Cómo puedes dudar de ello, Prince? – dijo James, casi hastiado - ¿Quién no lo haría después de ver cómo te la estás jugando?

-Desde luego – habló Sirius, profundamente admirado – Mira todo lo que has conseguido, una estrategia monumental. Ahora me da rabia haberme peleado con el Sombrero y no haber sido Slytherin. Estáis demostrando inteligencia, coraje, unidad. Habéis limpiado Hogwarts jugándoos la libertad y conseguido unir a todo el colegio de cara a la guerra. Sois admirables, la mejor casa.

-Muchas gracias, Sirius, también los Ravenclaw estuvieron implicados desde el principio. Quizá no os enterasteis porque os perdisteis el destape que hicimos el quince de mayo en el Comedor por llegar tarde a desayunar.

-Sí – continuó Sirius – Remus nos ha contado que fue histórico, nos dio mucha rabia. Lo leímos al día siguiente en El Profeta.

-Vosotros también tenéis cualidades extraordinarias. Sería imposible estar manteniendo esta charla después de todo lo que ha pasado entre nosotros ni no fuerais Gryffindor, emocionales y sinceros.

-Tú también lo estás siendo, Prince – respondió James, mirándolo con profunda admiración – Eres abierto y cercano como los Hufflepuff sin dejar de ser discreto, tienes además una mente brillante como los Ravenclaw sin ser por ello individualista, y un coraje extraordinario como los Gryffindor sin rastro de orgullo. Tienes lo mejor de las cuatro casas sin sus defectos, eres el mejor líder que podríamos tener.

"Wooow… va a hacerme llorar también. James tiene un profundo conocimiento del alma humana, una educación ejemplar, como Lily, habrían hecho buena pareja. Me ha calado en un cuarto de hora, bueno, seguramente ha estado pensando en ello durante la hora y media que han pasado combatiendo."

-Gracias, James, estoy teniendo mucha ayuda, no merezco tantos elogios.

-Y además, modesto.

"Porque él no lo es en absoluto. Hora de hablar del tema candente, me está dando pie. Y esto debo decírselo a él, que es quien más se va de la lengua." Sev les soltó las manos, Sirius no soltó la de Remus.

-Muchas gracias, James. Vosotros también adquiriréis buenas cualidades de las demás casas cuando comencéis a mezclaros con el resto del colegio, de eso se trata. Y por el momento, la más importante es aprender a ser discreto y guardar los secretos. Estamos haciéndolo todo a espaldas del Ministerio, como podréis imaginaros.

-Por supuesto, el Ministerio está en manos de las familias pudientes e influyentes, como la mía o la de Malfoy – dijo Sirius.

"Él lo sabe bien, se relaciona con ellos."

-Y no sólo eso – continuó Sev, dirigiéndose a James - Hay que evitar a toda costa que llegue a oídos de Voldemort, también por eso linchamos a los maléficos Ravenclaw y Gryffindor, para que se marcharan de Hogwarts. Dumbledore leyó a uno de ellos y tenían intención de chivarse de todo lo que estamos haciendo a su salida del colegio, poniéndonos en riesgo a todos, en especial a las personas más cercanas a mí.

"Así temerá también por Lily. Él ya la ve siempre acompañada de Alice y Frank, debe olérselo todo."

-Desde luego, para ganarse su favor y hacerse Mortífagos – respondió Sirius.

"Sirius está bastante bien informado. Se encargará de que James no se vaya de la lengua."

-Por eso lo que hacemos aquí no debe salir de aquí – le dijo Sev todavía a James, y a Sirius - ¿Tú cómo lo llevas con tu prima?

-Hace años que no tengo relación con ella. Me entero de lo que oigo y voy lo mínimo por casa, un par de semanas en verano y otra en Navidad, el resto del tiempo lo paso en casa de James – respondió Sirius - Él no tiene hermanos y sus padres me tratan como a un hijo, mucho mejor que los míos, que me repudian.

"Por supuesto que se siente identificado conmigo, con mi madre. Voy a decírselo, para reforzarlo."

-Intentando romper con ellos, ¿no? Mi madre también rompió con su familia renunciando a una vida cómoda y a su buena posición para casarse con mi padre.

-Vaya, qué valiente, de ella has heredado el coraje – dijo Sirius, admirado - Por supuesto que estoy intentando romper con ellos, no hay uno bueno. Sólo mi prima Andrómeda, traidora a la sangre, casada con un hijo de muggles.

"Qué ganas tengo de contarle que su prima Narcissa también es buena ahora. Cuando aprenda Oclumancia, quizá."

-Entonces no hay ningún peligro de que Bellatrix te lea.

-En absoluto. Además, no voy a volver por casa, este verano me voy a vivir a casa de James definitivamente. Iré por mis cosas y desapareceré de inmediato.

"Interesante, va a influir profundamente en James, son como hermanos."

-Vaya, me alegro por ti. ¿No tendrás problemas por ser menor de edad?

Sirius rio.

-Para nada, voy a darles una alegría a mis padres, perdiéndome de vista.

"Ya te digo que es valiente. Lo que ha debido soportar enfrentándose a su familia, lo admiro un montón. Vamos a ser muy buenos amigos."

-Tú también eres muy valiente, Sirius, mucho. ¿Y tu hermano? Se marchó por su cuenta el día del follón.

-Bueno… otro que con quince ya piensa en hacerse Mortífago. No tengo familia, mi familia son mis amigos. Estaba muy apenado por haber perdido la buena relación con Remus. Gracias por ayudarme a recuperarla.

"Increíble, en lugar de enfadarse con Remus por haberse hecho mi amigo, me está agradecido por devolvérselo, qué fácil es con los Gryff. Somos perfectos el uno para el otro, en ocasiones sucesivas le contaré toda mi historia. Y es ideal, está dándome pie a que le hable del otro amigo."

-¿Y a Pettigrew? ¿Lo consideras tu amigo?

-Peter es harina de otro costal. Vamos con él porque de lo contrario estaría solo, sólo somos cuatro chicos Gryffindor en nuestro año.

-Deberíais dejar de andar con él, Pettigrew no es de fiar.

-Desde luego que no – dijo James – Él no se arrepiente en absoluto de nada de lo que te hicimos, cuando te rompimos el brazo lo celebraba. Es un desalmado, también en eso nos has abierto los ojos.

-¿Tú también lo piensas, Sirius?

-Por supuesto, yo más todavía, yo llevo arrepintiéndome desde el verano pasado.

"Jo… la que me lio Lauren ayer sabiendo esto de Sirius. No es necesario que les mienta sobre Pettigrew, no van a irse de la lengua. Y menos todavía que los amenace con un linchamiento, pobrecillos. Lauren tiene un punto sicópata."

-Comprenderéis entonces que, a la espera de lo que haga en un futuro, no conviene que conozca nada de lo que hacemos aquí. Imaginaos que le da por hacerse Mortífago, los primeros que caeríais seríais vosotros dos, los más cercanos, y con vosotros, quizá también vuestra familia, presente o futura.

"Temor en los ojos de ambos. Por suerte no les he contado la mentira, les habría hecho sufrir un montón." Los leyó. "No van a contarle nada, pero no saben cómo venir a entrenar sin que se entere." Esperó a que hablaran. Lo hizo Sirius:

-Va a resultarnos muy difícil ocultarle que venimos a entrenar – dijo Sirius.

"Delega en mí las estrategias, ¿cómo no? Admiración por los Sly."

-Ya he estado pensando en ello, y la única solución que se me ha ocurrido es que os turnéis los tres para quedaros con él mientras los otros dos vienen.

De nuevo se quedaron callados, pensando. Los leyó. "Potter está hecho un lío, Sirius está pensando en chivarse de que Pettigrew es animago no registrado para que lo expulsen del colegio, pero no es buena idea, él también se chivaría de ellos. Además, si ven al viejo va a descubrirlos a los tres."

-¿Se os ocurre una idea mejor? – les preguntó Sev.

-¿Te importa si salimos un momento a hablar entre nosotros? – le preguntó Sirius.

"Pobres, ni siquiera imaginan que podemos leerlos. Qué compasión estoy sintiendo, cada vez más. Hay que salvarlos a toda costa."

-Remus, enséñales el Muffliato para que puedan hablar aquí.

Remus les explicó lo que era el Muffliato y les enseñó el pase tomándose tiempo, mientras Sev los leía más profundamente. "En clase de Defensa de esta semana, Pettigrew no consiguió conjurar Patronus, ni siquiera incorpóreo. La verdad es que Remus podría habérmelo comentado. Luego les hablaré también de ello, para terminar de convencerlos. Y puedo contarles todos los secretos se me antoje, no van a decirle nada, lo haré para ganármelos más todavía.

Además, James también está preocupado por sus otras dos compañeras de año y Sirius por la que atacaron el año pasado, Macdonald. Suele hacérselo con ella, aunque James no sabe nada del tema. Sirius es discreto y también la chica, ni Lily ni Remus sabían nada, la chismosa es la otra, la que anda detrás de James. Ya había pensado hablar con ellos también de ese tema, luego se lo comentaré.

Y ambos temen también por Lily, en el sentido de que era mi amiga en el pasado, y Sirius ya se huele que sigo con ella, es mucho más despierto y astuto, James no." Cuando Remus terminó, Sev les dijo:

-Si no confiáis en mí puedo salir yo para que lo habléis entre vosotros.

-Sí, Sev, por favor, sal un momento – le dijo Remus - Cuando terminemos te aviso.

"Remus también ha leído a Sirius sobre chivarse de Pettigrew."

Sev salió de la sala de reuniones y esperó unos minutos. "Seguramente Remus está explicándoles que ya sé que son animagos. De Lily sólo voy a hablarles si me sacan ellos el tema." Remus salió a llamarlo.

-Puedes entrar.

Entró, volvió a asegurar la puerta y ambos se sentaron.

-Explícale la idea que has tenido, Sirius – dijo Remus.

-Los tres, James, Peter y yo, somos animagos no registrados – dijo Sirius - Remus nos ha explicado que ya te lo contó.

-Sí, ya lo sabía, desde hace mucho tiempo – dijo Sev.

-Y aun así no te has chivado de nosotros – le dijo James.

-Pues no, para no fastidiar a Remus y que se quedara solo en sus crisis. No lo he hecho por vosotros, lo he hecho por él, he puesto por delante la amistad a la rivalidad que sentía hacia vosotros.

"Con esto van a apreciarme más todavía."

-Vaya… eso te honra – le dijo James, admirado.

-Desde luego – dijo Sirius, con el mismo sentimiento.

"Remus no les ha explicado por qué no me he chivado. Qué bien está haciéndolo él también, dejándome todo el protagonismo."

-Los buenos sentimientos deben estar siempre por encima de los malos, por eso precisamente estamos aquí ahora mismo.

Se quedaron callados, pensando. Los leyó. "Siguen arrepentidos y se avergüenzan de que haya sido yo quien haya dado el primer paso para establecer una buena relación, sienten que estoy muy por encima de ellos. Pobres, les va a costar superarlo, he de ayudarlos en la medida que pueda." Esperó a que hablaran. Fue Sirius quien lo hizo:

-¿Cómo es posible que viéndote a menudo con Dumbledore no lo haya descubierto?

"Sirius es mucho más rápido de mente que James, otro rasgo Sly." Sev se recostó en la silla, dando apariencia de tranquilidad.

-No me lo preguntes a mí, quizá sí lo ha descubierto y no le da importancia por la misma razón, para que Remus no se quede solo, al igual que el año pasado no me hizo caso cuando me chivé de vosotros por lo de la Casa de los Gritos.

-Claro… ¿Entonces no te parece buena idea que nos chivemos de Peter a McGonagall para que lo expulsen? – preguntó Sirius.

"Bien, algo astuto es, pensaba hablar con Minerva y no con Albus, y Remus no les ha dado la solución, lo ha dejado a mi criterio. Está haciéndolo perfecto."

-No, Sirius. Quizá si metéis a McGonagall por medio no sería tan compasiva como Dumbledore, ya sabéis que es muy estricta, y Transformaciones es su terreno. Y si hicierais tal cosa, Peter también podría chivarse de vosotros, quizá una vez fuera del colegio directamente al Ministerio, y ahí sí que estaríais perdidos. Lo que debéis hacer es registraros en cuanto cumpláis los diecisiete.

-¿Se puede? – preguntó James, interesado - ¿No hay que esperar a graduarse?

"Mira que no haberse informado… Son muy dejados, les queda mucho por aprender."

-No, basta con tener los diecisiete. ¿Los cumplís antes que Peter?

-Sí, él es de los pequeños, nacido en verano – respondió James.

-Y vosotros, ¿cuándo?

-El veintisiete de marzo – respondió James.

-El tres de noviembre – respondió Sirius.

"Qué bien, ya voy a saber su horóscopo celta."

-¿Y tú cuándo los cumples, Remus? - preguntó Sev - Nunca te lo he preguntado.

-El diez de marzo – respondió Remus.

-Vaya, hombre… ¿por qué no me lo dijiste? – apenado.

-Porque sabía que te habrías agobiado por hacerme un regalo.

-Jo, Remus… pero así ni siquiera pude felicitarte.

-No pasa nada, Sev, yo tampoco te felicité en el tuyo.

"Él sí que sabe el mío, se lo habrá dicho Lily."

-Pero porque fue en vacaciones de Navidad y no nos vimos.

-Nos vimos poco después y no te felicité.

-Bueno, el próximo año nos felicitaremos, cuando cumplamos los diecisiete – y a los otros - Pues ahí lo tenéis. Sirius, tú puedes registrarte en Navidad, y tú, James, en Semana Santa, e inmediatamente os chiváis y lo echamos del colegio. ¿Qué os parece?

-Buf… todavía casi un año de disimular – dijo James.

Se dirigió a él:

-Pues sí, porque no conviene que se ponga en vuestra contra durante todo ese tiempo. Aprended de nosotros, Remus ha pasado casi un año disimulando su amistad conmigo ante vosotros y yo hice lo mismo con los víboras hasta que tuve ocasión de separarme de ellos. Ahora formáis parte del equipo y comenzáis a estar en los secretos, debéis aprender a guardarlos por el bien de todos.

-Tienes toda la razón – dijo Sirius.

"Sirius es mucho más discreto que James, que siempre lo cuenta todo. Rasgo Sly, y una vida de disimulo ante su familia."

-Remus os ayudará, sabe mucho de eso, y tú también debes saber bastante, Sirius.

Remus asentía.

-Cualquier duda que tengáis, la consultáis con él o directamente conmigo cuando nos veamos el fin de semana – continuó Sev - Llevo el grupo de quinto, tenéis muy fácil el acceso a mí.

-Gracias por habernos brindado esta oportunidad sospechando el riesgo que corríamos todos con Pettigrew – dijo Sirius.

"Sirius es mucho más rápido de mente que James, ya ha atado todos los cabos."

-La merecéis, estáis tan dispuestos a jugárosla en la guerra como todos los demás, lo injusto habría sido que os quedarais solos y rezagados. Ahora debéis diseñar entre los tres un plan de asistencia a los entrenamientos. Como Remus os supera y él no va a cursar Defensa, quizá pueda sacrificar más asistencias que vosotros para que os pongáis al día con los demás cuanto antes. ¿Estarías dispuesto, Remus?

-Por supuesto.

-También lo hago por él, entiendo que para él sois verdaderos amigos. Hicisteis un gran esfuerzo por haceros animagos para acompañarlo y os la jugáis cada mes arriesgándoos a que os expulsen. También os estoy agradecido por eso, yo no lo haría. Voy a hacerlo en un futuro, cuando cumpla los diecisiete y pueda registrarme.

-¿Cuándo los cumples tú? – le preguntó James.

-El nueve de enero.

-Es más fácil convertirte en animago en el animal de tu Patronus. ¿Cuál es tu Patronus?

"Ocasión de hablar del Patronus de Pettigrew. Voy a hablarles de los míos, para que alucinen."

-Tengo tres distintos – orgulloso de sí mismo.

-¿Qué dices? – exclamó Sirius, muy asombrado.

-Lo que oyes.

-No lo creo – dijo James.

-Créelo, no mentiría en algo así – le dijo Remus, y a Sev – No me lo habías contado. ¿Desde cuándo lo sabes?

"Remus no se asombra, sabe que mis Patronus son especiales, porque mi gemelo con Lily juega con el suyo, y también sabe que amo a varias mujeres."

-Desde el lunes, cuando los probé para la clase de Defensa de esta semana.

-Ya me los enseñarás.

"Para que no haga la leona delante de éstos y se enteren de que es gemelo del de Lily."

-Puedo enseñarte los dos nuevos si quieres, uno te va a gustar mucho. Así ellos ven que al menos conjuro dos distintos y James lo cree.

-Hazlo, me apetece mucho verlos.

Sev se levantó, todos lo hicieron, se colocaron entre la cabecera y la puerta. Evocó el recuerdo con Lauren, cuando lo hirió en el pecho, y conjuró no verbalmente. Emergió la pantera, encarándolo rugiente, amenazándolo con la zarpa. "Mi pantera apasionada."

-Es cierto, es distinto que el otro – dijo Remus.

-¿Por qué hace eso? – preguntó Sirius, muy asombrado.

-Mis Patronus son especiales, hacen cosas – respondió Sev - El tercero lo hago contigo, Remus.

-Genial.

Conjuraron a un tiempo, Sev evocó el recuerdo con Deborah. Emergieron el lobo de Remus y la loba de Sev y se pusieron a jugar.

-¿Gemelo del mío? ¿Este recuerdo es conmigo? – preguntó Remus ilusionado.

-No, Remus. El tuyo es macho y el mío hembra. Luego te lo cuento.

-Nunca vi nada igual – dijo James, asombrado e ilusionado – Perdona por dudar de ti.

-Media vida dudando de mí, James – dijo Sev, sarcástico - Ya está todo perdonado.

-Yo no he dudado de que pudieras hacerlo, pero es asombroso – dijo Sirius, admirado - Vaya poder tienes.

-Es simplemente que tengo varios recuerdos muy felices, cada uno con una persona distinta.

"Sirius lo entenderá, se lo hace con muchas chicas, otra cosa en común."

-¿Me enseñáis los vuestros?

-Por supuesto – dijo James.

James conjuró verbalmente y emergió el ciervo, que rápidamente atravesó la puerta del aula.

-No podré hacer los míos a un tiempo que el tuyo, Cornamenta, lo devorarían.

Los cuatro rieron.

"Cuando terminemos con la charla seria pienso picarlo, reírme un rato de él."

Después conjuró Sirius. Surgió un perro enorme, mayor que los lobos. "Buaaah… Sirius cada vez me cae mejor."

-Vaya, Canuto… – dijo Sev, admirado - El tuyo es muy poderoso y es un cánido como mi loba.

-Claro, soy yo quien más suele controlar a Remus en sus crisis, pero cuando tú te hagas animago también me ayudarás.

-Desde luego. Volvamos a sentarnos, debemos seguir con la charla.

Lo hicieron, en los lugares que ya habían ocupado antes. Mientras tanto leyó a Sirius. "Ya sospecha que no he hecho el primero porque tiene que ver con Lily y que ella también se hará animaga, como Cecile. Ya sabe con total seguridad que Lily está conmigo, pero no va a decirle nada a James ni va a mencionarla durante la conversación."

Leyó también a James. "Él ni siquiera se lo huele. Puede ser el líder del grupo, pero Sirius es mucho más inteligente y despierto. Con el tiempo veremos quién es más merecedor de ser el comandante de un comando."

-Por cierto, ¿Pettigrew logró conjurar Patronus? – preguntó Sev.

-No, no le salió ni el incorpóreo – dijo Sirius.

-Pues ahí tenéis la prueba, no es de fiar. Así que ver, oír y callar. ¿Alguna pregunta más sobre Pettigrew?

-No por el momento – dijo Sirius.

-Nada – dijo James.

-De acuerdo, entonces paso a otro tema, una advertencia. Voldemort propone a todos los buenos duelistas unirse a él en cuanto se gradúan.

-¿Y eso cómo lo sabes? – preguntó Sirius, muy extrañado.

"Le extraña no haberse enterado también él, al estar en contacto tan cercano con partidarios."

-Mucho tiempo en estrecho contacto con el enemigo, Sirius.

-Un magnífico agente doble – le respondió.

"Todo el mundo me dice lo mismo. El viejo me lo propondrá."

-Os aviso para que os vayáis preparando, cuando nos graduemos estaremos en plena guerra. Una razón más para haberos invitado.

Se quedaron callados. Los leyó. "No sienten temor, predomina el agradecimiento hacia mí por avisarles, valientes Gryff. Temen más la traición de la rata que al propio Voldemort, serán excelentes combatientes. Voy a aprovechar para valorarlos."

-Y estoy muy satisfecho de haberlo hecho. He observado que en apenas hora y media habéis mejorado mucho – continuó Sev - Vais a ser unos combatientes excepcionales, excelentes fichajes.

-Qué generoso eres valorándonos así – le dijo James – Después de todas las que te hemos hecho.

"Pobre, no se le pasa."

-Algo más que agradeceros, precisamente gracias a eso aprendí a combatir a fondo, ahora soy el segundo mejor duelista del colegio estando todavía en quinto año.

-¿Quién es el mejor?

"En masculino, es Potter." Rio.

-Alice.

-¿La novia de Longbottom? – muy extrañado - ¿Es mejor que él?

-Desde luego que lo es, es capaz de combatir tres contra uno contra los flojos de séptimo a bajo nivel. ¿Qué te parece? El mejor duelista de Hogwarts es una bruja.

-No tiene pinta, tan menuda.

-Somos brujos, eso no importa. Importa tener agilidad y buenos reflejos. Supongo que tú también los tienes, siendo jugador de Quidditch.

-Desde luego, volar en escoba ayuda mucho a desarrollarlos.

-¿Tú también vuelas, Sirius?

-Sí, en casa de James siempre volamos – respondió Sirius.

-Yo estoy aprendiendo ahora, no volaba desde primer año.

-Vaya… - le dijo James, apenado.

-No tengo dinero para comprarme una escoba, soy de procedencia muy humilde.

Ambos se quedaron callados. Los leyó. "Ni rastro de compasión, sino profunda admiración por mí. Les contaré a ambos mi historia la próxima vez que vengan juntos."

-El otro día mi escolta me regaló una buena escoba, una Nimbus 1500, la mejor que existe.

-Es la que tengo yo – respondió James.

-Estupendo. Pues saber volar en escoba os va a ir muy bien para combatir. Ya sabéis, las escaramuzas.

-Claro, las escaramuzas… – dijo Sirius, comprendiendo.

"Él oye hablar del tema en casa. Pena que va a desvincularse de su familia, también habría sido un buen espía enseñándole Artes Mentales, por supuesto."

-A partir del próximo año aprenderemos todos, formaremos comandos y aprenderemos a volar en formación para combatir así.

-Wooow… - exclamó James – Fantástico.

"Ya está soñando. Cómo le gustaría también ver los deseos de Deborah en el espejo."

-Por eso ya estamos formando grupos, la mitad del tiempo los formamos los comandantes para ir conociéndonos entre todos y la otra mitad se organizan por afinidad. Por eso no podíais quedaros rezagados, os habríais quedado solos.

-Claro… - dijo Sirius, comprendiendo – Gracias de nuevo por darnos la oportunidad.

"Hora de sacar el tema de las chicas."

-Hablando de dar oportunidades, hablad también con las dos chicas de nuestro año que todavía no se han unido. Una de ellas es hija de muggles, ¿no?

-Sí - dijo James.

"La chismosa."

-Y a la otra la atacaron el año pasado los maléficos de nuestro año, quizá también les apetezca aprender a defenderse.

-Hablaremos con ellas, por supuesto – dijo Sirius.

"Su amante, de la que los otros no saben nada."

-Aseguraos de que mantienen el secreto ante Pettigrew, una de ellas es bastante chismosa. Si no van a hacerlo, no les digáis nada por el momento.

"Entenderán que sé esto de ellas por Lily o el propio Remus."

-No van a cursar Defensa, no serán combatientes y todavía les quedará más de un año para aprender cuando expulséis a la rata – continuó Sev.

Rieron los cuatro.

-Lo valoraremos – dijo Sirius.

"Confío en él, tiene cierta astucia Sly."

-Valóralo tú, las conoces mejor que yo.

-Lo haré, no te preocupes.

Se quedaron callados. Sev leyó a Sirius. "Va a contárselo a su amante, para que también les ayude a mantener controlado a Pettigrew, pero va a decirle a James que por el momento no le diga nada a la otra. Y sabe que su chica tampoco lo hará si se lo dice él, está muy colada por él y temerá que le pase algo malo. Confío en su criterio, y Lily puede mantenerlas controladas a las dos, está en clase y en el dormitorio con ellas continuamente."

-¿Alguna duda, Sirius?

-Sí. Creo que Mary sí que es de fiar, y ella podría ayudarnos a mantener controlado a Peter.

-La conoces mejor que yo, cuéntaselo si quieres. ¿No se lo dirá a la otra?

-Estoy seguro que no, no airea los secretos comprometidos.

"Su relación con él."

-Cuéntaselo entonces aunque no pueda venir a entrenar, ya lo hará en un futuro. Cualquier otra duda que tengáis consultádmela, ¿vale? Soy yo quien mira por la seguridad de todos.

-Desde luego que lo haré, Prince.

Leyó a James sin mirarlo. "Está pensando en Lily, es el momento de que hable de ella para que no me pille por sorpresa." Se volvió hacia él.

-¿Tienes alguna duda, James?

-Sí, ¿qué pasa con Evans?

-¿Temes por ella?

-Por supuesto, fue tu amiga durante muchos años.

-Ya, pero ya viste que nos alejamos cuando mi situación se volvió comprometida. Ya nadie nos relaciona.

-¿Te alejaste de ella por eso? – compasivo.

-Sí, por no ponerla en peligro.

-Vaya… Yo pensé que seguíais juntos a escondidas – apenado.

"Vaya tela, cuando salgamos a la luz lo aceptará. Qué bien haber hablado de ello."

-No, James, no lo estamos.

-Y si ya no está en peligro, ¿por qué va siempre acompañada por los Longbottom?

-Por si las moscas. Todavía la quiero mucho y ya os lo he dicho, cualquiera cercano a mí puede sufrir represalias. No sufras más por ella, va a tener protección también en verano.

-¿Y cómo organizaste su protección sin estar con ella?

-Muy fácil. Simplemente le pedí a Remus que la protegiera haciendo migas con los Longbottom, y posteriormente, cuando me puse en contacto con él, también a Dumbledore.

-Vaya… Ya veo que sabes cuidar bien de la gente, sin esperar nada a cambio.

-Sí, es una de mis cualidades.

"Que no de las tuyas, siempre asediando a Lily." Se habían quedado callados, leyó a James. "Ha tragado, no cree que esté con ella."

Miró a Sirius, que lo miraba comprendiendo, lo leyó. "Sé con total seguridad, ahora más que nunca, que estás con Lily, pero no voy a decirle una palabra a James, ya estoy más de tu parte que de la suya en todos los aspectos. Wow… Me lo está diciendo en segunda persona y ha llamado a Lily por su nombre, no por su apellido, sabe que estoy leyéndolo." Sev le sonrió, Sirius se la devolvió satisfecho. "Cuando lo pille solo hablo de todo esto con él."

-Tengo algo más que agradeceros por mi parte – continuó Sev - Debido precisamente a vuestro acoso soy muy famoso en todo el colegio y por eso tuve tanto tirón cuando se descubrió que estaba del lado de los buenos.

-Vaya… - dijo Sirius – Es que nos tenías a todos bien engañados.

-Nada de engañados, simplemente me juntaba con mis compañeros de año, como lo habéis hecho vosotros con Pettigrew. Si os fijabais, en clase nunca me sentaba con ellos, yo siempre en la primera fila y ellos en la última.

-Sí, eso es cierto – dijo James -Pero también andabas con los sangre-pura mayores, en especial con Malfoy.

"Ha salido el tema Lucius. Se lo explico, Remus comprenderá mejor todavía lo que le conté ayer, y tanto James como Sirius se sentirán identificados conmigo."

-Era pequeño y me halagaba que me hiciera caso. Él no tiene hermanos y yo tampoco, me hacía de hermano mayor.

-Claro, puedo entenderlo, yo tampoco los tengo, por eso Sirius y Remus son como hermanos para mí.

-Yo también puedo entenderlo – dijo Sirius – Tengo uno pero como si no lo tuviera. Vaya mala suerte tuviste, que te adoptara precisamente el peor de todos.

Sev le sonrió triste. "Ay, Sirius… el marido de tu prima… Si supieras cómo se la está jugando por mí, por nosotros, por todos…"

-Y a Narcissa, ¿la ves alguna vez? – le preguntó Sev.

-Tampoco.

-¿Y a tu otra prima, la que es traidora a la sangre?

-¿A Andrómeda? Tampoco. Ella se desvinculó por completo de la familia en cuanto se graduó.

"Como mamá, muchas similitudes. Qué ganas de conocerla también a ella."

-¿No sabes nada de ella?

-No.

"Ni siquiera sabe que tiene una sobrina, de tres años ya, pobre."

-Me hace gracia que casi todos tenéis nombres de estrellas.

-Sí, es una tradición en mi familia.

-Adoro la Astronomía, ¿a vosotros os gusta?

-Sí, a mí también me encanta – dijo Sirius, sonriendo.

"Qué bien, algo más en común."

-A mí no demasiado – dijo James.

"Ya he terminado con todos los temas que debía tratar, ahora a hacer migas. Voy a picar a James, a ver cómo reacciona." Sev se recostó en la silla con las manos en los bolsillos en actitud chulesca y así habló también.

-Pero te gusta el Quidditch y a mí también. Este año os ganamos.

James sonrió y bajó la vista avergonzado.

"Voy a seguir picándolo. Ya que no voy a tomarme la revancha, voy a resarcirme un poco."

-Sólo ganasteis a Ravenclaw, perdisteis incluso contra Hufflepuff – continuó Sev.

James seguía sin levantar la vista, Sirius y Remus reían, Sev también. "Qué bueno, sus propios amigos riéndose de él conmigo, voy a picarlo más aún."

-Te pesa la cornamenta y te vas a caer de la escoba – agresivo y vehemente.

Remus y Sirius estallaron en carcajadas, Sev también, James no pudo evitar reír, sin levantar la vista. "Remus entiende que lo digo por Lily, Sirius también, y quizá James también lo haga." Los leyó. "Sirius ha entendido, por supuesto. James no, qué cortito es, pobre." Miró a Sirius, que asentía satisfecho, sin dejar de reír. "Qué bueno, me voy a llevar genial con Sirius. ¿Quién lo hubiera dicho?" Cuando remitieron las risas continuó:

-Bueno, voy a dejarlo por hoy, ya me he tomado mi pequeña revancha. Prepárate para otras en días sucesivos, James.

De nuevo se intensificaron las risas. "Estos Gryff son geniales, todos, incluso James está riéndose de sí mismo. Ahora sí que me va a pesar en el alma si no los veo en el espejo la próxima vez que me mire. Ya los amo, voy a decírselo." Cuando dejaron de reír les dijo, tendiéndoles las manos a ambos:

-Hoy habéis perdido un amigo pero habéis ganado otro. Espero que el cambio haya merecido la pena.

Ellos se las tomaron. Ambos lo miraban con admiración y profunda confianza.

-Desde luego, Prince – le dijo Sirius.

-Sin duda alguna – le dijo James.

-Mis mejores amigos me llaman Sev. Me gustaría que me llamarais así.

-Lo haremos, Sev – le dijo James.

-Por supuesto – le dijo Sirius.

-¿Tenéis algo más que decirme en privado?

-No tiene por qué ser en privado, pero te lo digo ya – le dijo James – Tú también has ganado dos amigos, de los de verdad.

Sirius asentía muy seguro.

-No lo dudo. Sois maravillosos, qué pena no habernos conocido antes tal como somos.

-Tú también lo eres – le dijo Sirius.

-Culpa nuestra – le dijo James.

Les estrechó las manos. Ellos también lo hicieron.

-Antes de ponernos demasiado sentimentales, ¿os apetece combatir un rato más? – les preguntó Sev.

-Por supuesto – dijo James.

-Desde luego – dijo Sirius.

Les soltó las manos y les habló con amistoso reproche:

-Dos contra dos, y no tres y cuarto contra uno.

Todos estallaron en carcajadas de nuevo. Cuando remitieron, Sev exclamó:

-¡Me pido de pareja con Sirius!

-¡Estupendo! – exclamó Sirius.

Se levantaron, salieron y combatieron. Un duelo justo contra sus acosadores durante cinco largos años. Los cuatro disfrutaron como nunca.