Transgresión
Sev propuso a su familia que lo acompañaran a tocar el piano tras la cena. Se apuntaron Deborah, Valerie, Andrew y Jack. "Qué bien, Jack está volviendo a conectar conmigo a través de Valerie y Andrew, estupendo." Deborah, además, le propuso:
-"¿Avisamos también a Paul?"
-"Claro que sí, Deborah. Ya lo aviso yo al pasar, se sienta en nuestro lado de la mesa."
Se levantaron y Sev avisó a Paul, que se levantó de inmediato, pues tampoco tomaba postre pero esperaba a que acabaran los de su grupo de séptimo año.
Fueron hasta casa. ("Qué pena que Paul va a graduarse ya. He de proponerle a Deborah que esté con él si le apetece, ya no me parece bien todo aquello que le dije de que no quería que nadie más la tocara mientras me esperaba. Se lo digo hoy mismo, voy a proponerle que duerma conmigo, sólo dormir.")
Sev subió a su dormitorio por su libreta y boli muggles y el paquete para Violet. Cuando bajó, todos lo esperaban.
-A la Sala de Menesteres, al Aula de Piano, por el pasadizo.
Fueron hasta allí. Antes de salir del pasadizo, Sev consultó el Mapa para que nadie los pillara entrando a la Sala. Había vía libre, así que fueron hasta la puerta, demandaron todos a la vez y entraron. En cuanto se cerró la puerta, Valerie le dijo:
-Antes de nada, cuéntanos cómo has hecho para que tus acosadores sean ahora tus amigos. Eres increíble. ¡Irresistible!
Todos rieron, Andrew con muchas ganas. ("Andrew está encantado de que le guste a Valerie, va a dejarla estar conmigo, ya lo tienen hablado. Hablaré con Deborah también de eso esta noche, quizá sepa algo.")
-Dame un abrazo, Valerie.
Se lo dieron, largo, largo. ("Sólo nos habíamos abrazado aquel día de los cien abrazos. Qué ganas teníamos los dos de hacerlo.") Había sillas para todos, convocadas dos noches antes por Paul, y los demás ya habían tomado asiento, dejando dos juntas para ellos. Se sentaron también. Valerie lo tomó de la mano y así se mantuvieron mientras Sev les explicaba parte de su charla con Potter y Black. Cuando les contó que Black se arrepentía de no ser Sly, Paul exclamó:
-¡Que forme parte de los verde-plata!
-Estaría bien, pero sospecho que a Potter no le atraería tanto la idea, y querrán estar juntos, es mejor que formen un comando en torno a ellos. Además, dudo que tengan tanto talante para los maleficios como nosotros, son muy emocionales, los dos.
-Yo también soy emocional y me muero de ganas de lanzar maleficios – dijo Valerie.
-Pero tú eres Sly.
-Pero Black pudo serlo.
-Sí, tiene ciertos rasgos Sly, pero lleva cinco años con los Gryff, predomina esa personalidad.
-Y no tiene novia, ¿verdad?
Todos se carcajearon. ("Buf… Valerie ya está lanzada, le gusta Sirius también, ya lo quiere para ella. Y ahora que Andrew la deja no se corta un pelo, va a ser un auténtico torbellino.")
-¿Cuántos necesitas, Valerie? – le preguntó Sev.
-Todos los que se me pongan a tiro. Me queda un año de colegio, hay que aprovecharlo, vivir a tope, luego viene la guerra.
Todos se carcajearon de nuevo. ("Su rasgo del horóscopo, vivir la vida.")
-Andrew, ¿me dejas que le dé un beso? – le preguntó Sev.
-Yo no tengo que darte permiso, si ella quiere hacerlo, adelante – respondió Andrew.
-Dame un beso, Valerie.
-Vale, pero uno de verdad – dijo Valerie, vehemente.
-Claro que sí, lo que quieras.
Se dieron un beso de los buenos ante los otros cuatro, que a los treinta segundos comenzaron a reír, pero ellos no se separaron hasta dos minutos después. ("Esto que está ocurriendo sólo es posible entre Slys, otra manera de saltarnos las normas, las convenciones, Valerie y Andrew todavía no conocen la Magia de la Luna. Y otro de los rasgos de Valerie, le encanta ser el centro de atención. Y ya me ha puesto caliente…") Se separó.
-¡Cómo besas, Prince! - exclamó ella -¡Ahora entiendo que Deborah esté colada por ti! ¡Me has puesto caliente! ¿Cuándo vas a hacértelo conmigo?
Todos se carcajearon.
-Estoy muy ocupado, Valerie, pero te prometo que estaremos antes de que acabe el curso. No esperes gran cosa, todavía no me he estrenado y me estoy reservando para Lily.
-Bueno, bueno… ¿qué importa eso? Deborah me ha contado que eres todo un artista.
Todos se carcajearon otra vez. ("Qué vergüenza, por suerte estoy con gente con la que tengo confianza. Jack debe estar alucinando, que aprenda.")
-Para ya, Valerie, me duele la barriga de tanto reír.
-Eso es muy bueno… - enfática - Hay que reír todo lo que puedas, y llorar… y emocionarse… eso es vivir...
-Qué sabia eres, Valerie. Cuánto estoy aprendiendo de ti.
Ella le estrechó la mano. Él también a ella.
-Y yo de ti, Prince – con profundo sentimiento - Eres maravilloso.
Ella le acarició el rostro, retirándole los mechones, muy dulcemente, mirándolo a los ojos con mucha ternura. ("Lauren me dijo ayer que conoce mi historia, está curándome.")
-Gracias, Valerie, tú también lo eres.
Pasaron así un par de minutos, los demás guardaban silencio. ("Todos saben, ya estoy a punto de llorar. Me huelo que todo esto ya lo tenían planeado, lo han hablado en la Sala de casa mientras yo subía al dormitorio.")
-Llora, Prince… – le dijo ella bajito – Yo te abrazo.
Sev lloró y Valerie lo abrazó, se aferraron el uno al otro. Pasaron así cinco minutos hasta que se calmó. Nadie habló en todo ese tiempo. Cuando Valerie se desprendió de él, fue ella misma quien le limpió el rostro de lágrimas, acariciándolo y besándoselo. Cuando se separó la miró, ella también había llorado. Miró a los demás, todos lo habían hecho, y estaban tomados de las manos.
-Jo… os he hecho llorar a todos.
Valerie volvió acariciarlo y le habló, volviéndole el rostro hacia ella, para mirarlo a los ojos de nuevo.
-Eso es muy bueno, Prince… – muy dulcemente - Reír y llorar juntos. La alegría se multiplica y la pena se divide, se hace más llevadera. Nos queda mucho por llorar, toda una guerra por delante, no debemos estar solos para hacerlo.
("Vaya… Y quizá ella, hasta ahora, sólo ha tenido a Andrew, y necesita mucha más gente, para mostrarse como es sin cargar con ese peso a una sola persona.")
-¿Me conseguirás también una cita con Black antes de fin de curso? – le preguntó ella.
Volvieron a reír, con ganas. ("Cómo le ha quitado hierro al asunto, es maravillosa.")
-Por supuesto, Valerie.
-Por si tú tienes la agenda demasiado apretada.
Otra vez se carcajearon.
-Eres la bomba, Valerie. Te adoro, dame otro beso.
Volvieron a besarse, esta vez fue más corto y nadie rio. Fue ella quien se separó y dijo:
-Lo dejamos ya, que me vicio y no me aguanto las ganas – y a Andrew – Esta noche las vas a pagar, Andrew, Prince me ha puesto caliente y vas a llevarte tú el premio.
Volvieron a reír, un montón. ("Cómo me gusta mi casa, esto sería imposible en cualquier otra, no respetamos nada.")
-¿Tú te has puesto caliente, Prince? – le preguntó ella.
Volvieron a reír. ("Buf… qué vergüenza. Antes sí que me he puesto, pero ahora no, después de llorar, y si le digo que no, se va a ofender.")
-¿Tú qué crees, Valerie?
-Que sí. ¿Me dejas comprobarlo?
Volvieron a reír, mucho. ("Buah… ya se está pasando de la raya. Esto ya no me gusta.")
-Era broma, era broma, no voy a acosarte, pero me preocupa que te hayas puesto caliente y no te lo hagas con nadie hoy – continuó Valerie.
("Vale… era por eso, para no dejarme con las ganas, me lo ha dicho así para hacernos reír un poco más. Voy a librarla de la carga, que se lo haga con Andrew, a mí hoy no me apetece, lo he hecho dos veces esta mañana con Lauren.")
-No te preocupes, Valerie. Estoy agotado, he de reservar energía. Mañana tengo tres horas de Giratiempo con el viejo.
-Claro...
("Comprensiva, no apenada ni decepcionada. Lo que me decía Lauren ayer, viven para cuidar de mí, para que no me falte de nada, a mi entera disposición. Todo lo que se me antoje, protección, compañía, alimento, cariño, sexo, lo que sea. ¿Podré pagárselo algún día? Sí, evitando más lágrimas, manteniéndolos vivos a toda costa. Ya estoy a punto de llorar otra vez.")
-Dormiré con Deborah, si le apetece – y a ella - ¿Te apetece, Deborah?
-Por supuesto, Prince – respondió Deborah.
("De inmediato, a pesar de saber que no voy a hacérmelo con ella.")
-Muy bien, me quedo más tranquila – le dijo Valerie - Duerme con nosotras siempre que te apetezca estar acompañado, aunque no quieras hacer nada más, déjate querer.
("Lo dicho, lo que quiera.")
-De acuerdo, Valerie. Esta semana duermo contigo sin falta.
-¡Qué bien! Anda, sigue contándonos.
Les contó todo lo que Black le había relatado sobre la relación con su familia. Concluyó:
-Lo admiro mucho, mucho. Lo que ha debido soportar todos estos años.
-Ya te digo – dijo Andrew.
-Nos lo tienes que presentar, Prince – dijo Paul.
-Por supuesto, lo haré en el próximo entrenamiento que venga. Os aviso y lo esperamos todos en la puerta, vais a hacer que se sienta orgulloso de que los Sly le hagan caso.
-Buaaah… cada vez estoy más caliente – exclamó Valerie – Si le doy un morreo allí mismo no vas a ponerte celoso, ¿verdad, Prince?
Rieron. ("Ya vuelve a hacer de las suyas, aprovechando la mínima ocasión. En realidad no es así, lo hace para hacernos reír. Y a Andrew ya ni siquiera le pregunta. Voy a seguirle el juego.")
-Claro que no, Valerie.
-Ya no es necesario que me arregles la cita, la arreglo yo sola.
Volvieron a reír.
-Está bien.
-Lo malo es que va a pillarnos en los exámenes.
-Ya.
-No importa. Si viene el sábado, ese mismo día me lo tiro.
Se carcajearon. ("Irreverencia total, cómo me gusta ser Sly. Esto sería imposible en cualquier otra casa.")
-Ya sabes, Andrew, el sábado que viene te va a tocar pasar hambre – continuó Valerie.
Volvieron a reír. ("Pobre Andrew, todo a su costa, conmigo no se mete.")
-No importa, te dejaré bien servida el viernes para que no te emociones demasiado con Black – respondió Andrew.
Rieron de nuevo. ("Andrew sabe cómo responderle, él sí que sabe seguirle el juego. He de aprender, es muy divertido. A ver qué le responde ella.")
-Eso es lo que tú pretendes, pero me va alucinar igualmente. En la variedad está el gusto, ¿verdad, Prince?
Rieron otra vez. ("No se me ocurre qué decirle gracioso. Ah, ya sé.")
-Si te dejo bien servida yo, se te quitan las ganas de Black – dijo Sev - Te destrozo.
Estallaron en carcajadas todavía mayores.
-Haremos la prueba el viernes, Prince – y a Andrew – Ya sabes, Andrew, a pasar hambre dos días.
Rieron otra vez. ("No se le acaban las ideas, es muy buena.") Cuando remitieron las risas, Valerie le dijo:
-Sigue, sigue.
Sev les contó cómo les había advertido a Black y Potter sobre Pettigrew y la estrategia a seguir, sin hablarles de la clarividencia.
-Vaya… - le dijo Jack – Nos has puesto en riesgo a todos por ellos.
("Es la primera vez que ha abierto la boca y ha sido para reprocharme algo. Valerie y Andrew tampoco saben lo del espejo y no dicen nada, entienden que necesitaba reconciliarme con mis enemigos.") Habló Paul, duro y tajante:
-Lo ha hecho muy bien. Los Gryff que leen van a tenerlos controlados. Ellos merecen tanto como nosotros prepararse para la guerra, ya has oído lo arrepentidos que están y lo buenos guerreros que son. Prince sabe lo que hace, no como tú. Hace una semana casi lo matan por tu culpa, se salvó gracias al Mapa de sus enemigos. Se lo debía, acaba de explicárnoslo todo.
("¡Toma corte! Ya ni siquiera es necesario que sea yo quien lo ponga en su sitio, incluso de esa carga me libran. Jack no responde. Avergonzado.")
-¿Te ha quedado claro? – le preguntó Paul, en el mismo tono.
-Sí, sí – respondió Jack.
-Pues aprende a pensar las cosas antes de hablar – y amablemente - Sigue, Prince, por favor.
De que eran animagos no les contó nada, pero sí les habló de los Patronus.
-¿Puedes hacer tres Patronus distintos? – preguntó Valerie, muy emocionada.
-Sí. Además, son gemelos de los de tres personas.
-¿Qué dices? – con descomunal asombro.
-Lo que oyes, y no sólo eso, si los hacemos a la vez, juegan.
-Buaaah… ¿Uno de ellos es con Deborah?
-Sí.
-Hacedlos, por favor… quiero verlo.
-Aquí no hay mucho espacio.
-Apartamos las sillas.
-Claro, apartamos las sillas – dijo Andrew.
("Siempre dispuesto a darle gusto a Valerie.")
Apartaron las sillas a un lado del piano y los hicieron en el espacio tras el mismo. Las lobas jugaron.
-Oh… qué lindos… ¿Por qué el tuyo y el mío no son gemelos, Andrew? Yo quiero… - muy apenada.
-No sufras, Valerie – le dijo Andrew, dulce y paciente – Quizá cuando te líes con Prince tenga un cuarto contigo, gemelo del tuyo.
-Claro… puede que sí… – ilusionada.
("Cómo cambia de estado de ánimo en un periquete, y Andrew sabe exactamente cómo hacerlo. Son pareja perfecta, ojalá él nunca la deje.")
-¿Quieres enseñarnos el tuyo, Valerie? – le preguntó Sev.
-No, que no quiero que lo veas, para que cuando te salga el gemelo del mío te lleves la sorpresa, te va a encantar – muy ilusionada.
Sev luchó por no reír. ("Ya está segura de que me va a salir, Andrew la ha convencido.")
-Vale, entonces pongamos las sillas otra vez.
Lo hicieron y volvieron a sentarse. Sev les contó cómo había hablado sobre Lily con Potter y que Black sí que se había percatado de que estaba con ella y no iba a soltar prenda.
-Buaaah… has debido pasarlo en grande - dijo Valerie, admirada – Cada vez me pone más. No me hables más de él, que estamos junto a la casa Gryff. Ataco a la Dama Gorda y me cuelo.
Todos a carcajada limpia de nuevo.
-Te lo digo en serio, no aguanto una semana. Mañana hablo con él en el Comedor.
De nuevo rieron. ("Hay que pararle los pies, ésta es capaz de hacerlo después de las alas que le estamos dando.")
-Mejor que no, Valerie, y tampoco le des un morreo delante de todos – le dijo Sev - Es muy discreto para llevar sus relaciones porque anda con varias chicas a un tiempo y ni siquiera se lo cuenta a sus amigos. Saben que es mujeriego, pero no con quién se lo hace.
-Claro, tienes razón. Pues me gusta más todavía.
Volvieron a reír.
-Deja que sea yo quien os ponga en contacto, hay tiempo de aquí a final de curso.
-Claro, Prince, lo que tú digas. Termina, anda.
Les habló de los Patronus de ambos, para que comprendieran las bromas que le había hecho a Potter, que les contó al pie de la letra, como chistes. Todos se carcajearon con ganas.
-¿Y Black, cómo ha reaccionado? – preguntó Valerie.
("Está que no se tiene con Sirius.")
-Como vosotros, a carcajada limpia, mirándome y asintiendo satisfecho.
-Buaaah… qué bueno… - exclamó Valerie - Cómo me pone.
-Luego hemos combatido juntos, dos contra dos.
-Ya, ya os he visto, tú de pareja con Black, disfrutando a tope.
-Me lo he pedido yo, ir con él.
-Desde luego, hoy habéis creado mucha afinidad. Estoy segura de que te adora.
-Y yo a él.
-Un amigo para siempre. Ése ya no te falla, y mantendrá a Potter en su sitio cuando puedas salir a la luz con Lily.
-Sí, eso creo. Además, el propio Potter me ha dicho, justo después de reírnos de él, que me había ganado dos amigos de verdad, y me da que Potter da más importancia a la amistad que a las relaciones con mujeres. No se sentirá traicionado cuando me descubra con Lily, lo entenderá. Nos ha visto juntos desde pequeños, ella nunca le ha dado esperanzas y ya os he contado que se ha apenado cuando le he dicho que no estábamos juntos a escondidas.
-Sí, yo también lo creo.
Les contó además cómo Potter lo había valorado comparando su personalidad con las cualidades de las tres casas a las que no pertenecía.
-Vaya… pues no es tan bobo – dijo Valerie - Te ha definido a la perfección, te admira profundamente. Lo has hecho perfecto. Te doy otro beso, pero en la mejilla, que si no, me acelero.
Ella lo tomó por una mejilla y le besó la otra.
-Te adoro, Valerie.
-Y yo a ti.
