Complicidad
Cerraban la Biblioteca. Remus y Lily continuaron vinculados mientras subían a casa para que él continuara mostrándole en su mente la conversación de esa mañana.
Remus se levantó, abrió la puerta de la sala de reuniones y le dijo a Sev:
-Puedes entrar.
Sev entró, volvió a asegurar la puerta y ambos se sentaron.
-Explícale la idea que has tenido, Sirius – dijo Remus.
-Los tres, James, Peter y yo, somos animagos no registrados – dijo Sirius - Remus nos ha explicado que ya te lo contó.
-Sí, ya lo sabía, desde hace mucho tiempo – dijo Sev.
-Y aun así no te has chivado de nosotros – le dijo James.
-Pues no, para no fastidiar a Remus y que se quedara solo en sus crisis. No lo he hecho por vosotros, lo he hecho por él, he puesto por delante la amistad a la rivalidad que sentía hacia vosotros.
"Ya te digo que es buena persona, excepcional," pensó Sirius, a quien Remus estaba leyendo.
-Vaya… eso te honra – le dijo James, admirado.
-Desde luego – dijo Sirius, con el mismo sentimiento.
Remus leyó a Sirius. "Ya sabía que era ésa la razón por la que no lo ha hecho, pero no voy a perder ocasión de valorarlo."
-Los buenos sentimientos deben estar siempre por encima de los malos, por eso precisamente estamos aquí ahora mismo – dijo Sev.
Se quedaron callados, pensando. "Sigo arrepentido y me avergüenzo de que haya sido él quien haya dado el primer paso para crear una buena relación, siento que estoy muy por debajo de él. He de estar a su altura, poner todo de mi parte, cualquier cosa que requiera de mí. Ahora lo sabrá si está leyéndome."
-¿Cómo es posible que viéndote a menudo con Dumbledore no lo haya descubierto? – preguntó Sirius.
Remus se interrumpió:
-Ahí disimuló de nuevo que sabía que éramos oclumantes, aunque sospechara que Sev podría haberse dado cuenta, para que James no lo hiciera.
-Claro – dijo Lily - Sigue.
"Mirada de aprecio. Me considera astuto, pero lo soy mucho menos que él. Se recuesta, va a tranquilizarnos."
-No me lo preguntes a mí, quizá sí lo ha descubierto y no le da importancia por la misma razón, para que Remus no se quede solo, al igual que el año pasado no me hizo caso cuando me chivé de vosotros por lo de la Casa de los Gritos.
"Muy buen disimulo de que es oclumante, James tragará. Cada vez lo admiro más."
-Claro… ¿Entonces no te parece buena idea que nos chivemos de Peter a McGonagall para que lo expulsen? – preguntó Sirius.
-No, Sirius. Quizá si metéis a McGonagall por medio no sería tan compasiva como Dumbledore. Ya sabéis que es muy estricta, y Transformaciones es su terreno. Y si hicierais tal cosa, Peter también podría chivarse de vosotros, quizá una vez fuera del colegio directamente al Ministerio, y ahí sí que estaríais perdidos. Lo que debéis hacer es registraros en cuanto cumpláis los diecisiete.
-¿Se puede? – preguntó James, interesado - ¿No hay que esperar a graduarse?
"Ya nos vale no habernos informado. Somos muy dejados, mucho por aprender. Él lo sabe sin serlo, piensa en todo."
-No, basta con tener los diecisiete. ¿Los cumplís antes que Peter?
-Sí, él es de los pequeños, nacido en verano – respondió James.
-Y vosotros, ¿cuándo?
-El veintisiete de marzo – respondió James.
-El tres de noviembre – respondió Sirius.
"Seguro que ya recuerda para siempre nuestros cumpleaños."
-¿Y tú cuándo los cumples, Remus? – preguntó Sev - Nunca te lo he preguntado.
-El diez de marzo – respondió Remus.
-Vaya, hombre… ¿por qué no me lo dijiste? – apenado.
-Porque sabía que te habrías agobiado por hacerme un regalo.
-Jo, Remus… pero así ni siquiera pude felicitarte.
-No pasa nada, Sev, yo tampoco te felicité en el tuyo.
-Pero porque fue en vacaciones de Navidad y no nos vimos.
-Nos vimos poco después y no te felicité.
-Bueno, el próximo año nos felicitaremos, cuando cumplamos los diecisiete – y a los otros - Pues ahí lo tenéis. Sirius, tú puedes registrarte en Navidades, y tú, James, en Semana Santa, e inmediatamente después os chiváis y lo echamos del colegio. ¿Qué os parece?
-Buf… todavía casi un año de disimular – dijo James.
Sev se dirigió a él:
-Pues sí, porque no conviene que se ponga en vuestra contra durante todo ese tiempo. Aprended de nosotros, Remus ha pasado casi un año disimulando su amistad conmigo ante vosotros y yo hice lo mismo con los víboras hasta que tuve ocasión de separarme de ellos. Ahora formáis parte del equipo y comenzáis a estar en los secretos, debéis aprender a guardarlos por el bien de todos.
-Tienes toda la razón – dijo Sirius.
"Ya le vale a James haberse quejado después de la charla que le he echado. Está claro que todavía le queda mucho por aprender, ya está poniéndolo en aprietos. Voy a tener que guardar muchos secretos también ante él."
-Remus os ayudará, sabe mucho de eso, y tú también debes saber bastante, Sirius.
Remus asentía.
Remus se interrumpió:
-Y Sirius no asintió, disimuló ante Sev la charla que le había echado a James.
-Vaya que sí.
Remus continuó recordando.
-Cualquier duda que tengáis, la consultáis con él o directamente conmigo cuando nos veamos el fin de semana – continuó Sev - Llevo el grupo de quinto, tenéis muy fácil el acceso a mí.
-Gracias por habernos brindado esta oportunidad sospechando el riesgo que corríamos todos con Pettigrew – dijo Sirius.
"No voy a perder ocasión alguna de valorarlo."
-La merecéis, estáis tan dispuestos a jugárosla en la guerra como todos los demás, lo injusto habría sido que os quedarais solos y rezagados. Ahora debéis diseñar entre los tres un plan de asistencia a los entrenamientos. Como Remus os supera y él no va a cursar Defensa, quizá pueda sacrificar más asistencias que vosotros para que os pongáis al día con los demás cuanto antes. ¿Estarías dispuesto, Remus?
-Por supuesto.
-También lo hago por él, entiendo que para él sois verdaderos amigos. Hicisteis un gran esfuerzo por haceros animagos para acompañarlo y os la jugáis cada mes arriesgándoos a que os expulsen. También os estoy agradecido por eso, yo no lo haría. Voy a hacerlo en un futuro, cuando cumpla los diecisiete y pueda registrarme.
-¿Cuándo los cumples tú? – le preguntó James.
-El nueve de enero.
-Es más fácil convertirte en animago en el animal de tu Patronus. ¿Cuál es tu Patronus?
"Bien, James empieza a hacerlo bien, yo también voy a recordar su cumpleaños."
-Tengo tres distintos – orgulloso de sí mismo.
-¿Qué dices? – exclamó Sirius, muy asombrado.
-Lo que oyes.
-No lo creo – dijo James.
-Créelo, no mentiría en algo así – le dijo Remus, y a Sev – No me lo habías contado. ¿Desde cuándo lo sabes?
Lily y Remus ya habían llegado a casa, se sentaron en el sofá. Remus se interrumpió:
-Ahí dejé de leerlo porque estaba mirando a Sev.
-Claro, sigue.
-Desde el lunes, cuando los probé para la clase de Defensa de esta semana.
-Ya me los enseñarás.
"Ay… quiero verlos… y enseñarle el mío," pensó Sirius leído por Remus.
-Puedo enseñarte los dos nuevos si quieres, uno te va a gustar mucho, así ellos ven que al menos conjuro dos distintos y James lo cree.
-Hazlo, me apetece mucho verlos.
Sev se levantó, todos lo hicieron, se colocaron entre la cabecera y la puerta.
Remus se interrumpió:
-Ese rato dejé de leer.
-Sí, Sev también. Muéstramelo igualmente.
Sev conjuró no verbalmente, emergió una pantera, encarándolo rugiente, amenazándolo con la zarpa.
-Es cierto, es distinto que el otro – dijo Remus.
-¿Por qué hace eso? – preguntó Sirius, muy asombrado.
-Mis Patronus son especiales, hacen cosas – respondió Sev - El tercero lo hago contigo, Remus.
-Genial.
Conjuraron a un tiempo. Emergieron el lobo de Remus y la loba de Sev y se pusieron a jugar.
-¿Gemelo del mío? ¿Este recuerdo es conmigo? – preguntó Remus ilusionado.
-No, Remus. El tuyo es macho y el mío hembra. Luego te lo cuento.
Remus se interrumpió y le preguntó a Lily:
-¿Con quién es la loba?
-Gemelo del de Deborah.
-Vaya… Sigo.
-Nunca vi nada igual – dijo James, asombrado e ilusionado – Perdona por dudar de ti.
-Media vida dudando de mí, James – dijo Sev, sarcástico - Ya está todo perdonado.
-Yo no he dudado de que pudieras hacerlo, pero es asombroso – dijo Sirius, admirado - Vaya poder tienes.
-Es simplemente que tengo varios recuerdos muy felices, cada uno con una persona distinta. ¿Me enseñáis los vuestros?
-Por supuesto – dijo James.
James conjuró verbalmente y emergió el ciervo, que rápidamente atravesó la puerta del aula.
-No podré hacer los míos a un tiempo que el tuyo, Cornamenta, lo devorarían.
Los cuatro rieron. Remus y Lily también lo hicieron.
Después conjuró Sirius. Surgió un perro enorme, mayor que los lobos.
-Vaya, Canuto… – dijo Sev, admirado - El tuyo es muy poderoso y es un cánido como mi loba.
-Claro, soy yo quien más suele controlar a Remus en sus crisis, pero cuando tú te hagas animago también me ayudarás.
-Desde luego. Volvamos a sentarnos, debemos seguir con la charla.
Lo hicieron, en los lugares que ya habían ocupado antes. Remus leyó a Sirius. "Sospecho que no ha hecho el primero porque tiene que ver con Evans y que ella también se hará animaga, como Cecile. Ya sé con total seguridad que Evans está con él, pero no pienso decirle nada a James ni voy a mencionarla durante la conversación, pero sí que pienso mantener a James controlado en ese sentido. Si están leyéndome ya se están enterando."
Lily interrumpió:
-Sev no llegó a leer que Sirius sabía que estabais leyéndolos porque también leyó a Potter, descubriendo que no sospechaba nada.
-Genial. Sigo.
-Por cierto, ¿Pettigrew logró conjurar Patronus? – preguntó Sev.
-No, no le salió ni el incorpóreo – dijo Sirius.
-Pues ahí tenéis la prueba, no es de fiar. Así que ver, oír y callar. ¿Alguna pregunta más sobre Pettigrew?
-No por el momento – dijo Sirius.
-Nada – dijo James.
-De acuerdo, entonces paso a otro tema, una advertencia. Voldemort propone a todos los buenos duelistas unirse a él en cuanto se gradúan.
-¿Y eso cómo lo sabes? – preguntó Sirius, muy extrañado.
"No se guarda nada para él, vaya favor nos está haciendo."
-Mucho tiempo en estrecho contacto con el enemigo, Sirius.
-Un magnífico agente doble – le respondió.
"Ha de tener cuidado con Dumbledore, no dejarse manipular por él. Cuando estemos a solas hablaré con él sobre ello."
Remus interrumpió y le dijo a Lily:
-Hay que avisar a Sev de esto.
-Ya se lo huele desde hace tiempo, me lo contó el lunes.
-Vaya… este Albus no es de fiar.
-Pues no, por suerte todos somos oclumantes. Sigue.
-Os aviso para que os vayáis preparando, cuando nos graduemos estaremos en plena guerra. Una razón más para haberos invitado.
Se quedaron callados. Remus leyó a Sirius. "No siento temor por Voldemort, simplemente le estoy profundamente agradecido por avisarnos. Sé que con la instrucción estaremos preparados, precisamente gracias a él. Cuánto está haciendo por nosotros."
-Y estoy muy satisfecho de haberlo hecho. He observado que en apenas hora y media habéis mejorado mucho – continuó Sev - Vais a ser unos combatientes excepcionales, excelentes fichajes.
-Qué generoso eres valorándonos así – le dijo James – Después de todas las que te hemos hecho.
"Muy bien dicho, James."
-Algo más que agradeceros, precisamente gracias a eso aprendí a combatir a fondo. Ahora soy el segundo mejor duelista del colegio estando todavía en quinto año.
-¿Quién es el mejor?
Sev rio.
"Ya va a comenzar a tomarle el pelo. Y con toda la razón, ¿qué importará eso?"
-Alice.
-¿La novia de Longbottom? – muy extrañado - ¿Es mejor que él?
"Qué machista es James, todo lo contrario que Prince, que tiene de segunda a una chica."
-Desde luego que lo es, es capaz de combatir tres contra uno contra los flojos de séptimo a bajo nivel. ¿Qué te parece? El mejor duelista de Hogwarts es una bruja.
-No tiene pinta, tan menuda.
-Somos brujos, eso no importa. Importa tener agilidad y buenos reflejos. Supongo que tú también los tienes, siendo jugador de Quidditch.
"Toda la razón."
-Desde luego, volar en escoba ayuda mucho a desarrollarlos.
-¿Tú también vuelas, Sirius?
-Sí, en casa de James siempre volamos – respondió Sirius.
-Yo estoy aprendiendo ahora, no volaba desde primer año.
-Vaya… - le dijo James, apenado.
-No tengo dinero para comprarme una escoba, soy de procedencia muy humilde.
Ambos se quedaron callados. "No siento en absoluto compasión por él, sólo profunda admiración, se ha hecho a sí mismo. Qué ganas de pillarlo a solas y tener una buena charla."
-El otro día mi escolta me regaló una, una Nimbus 1500, la mejor que existe.
-Es la que tengo yo – respondió James.
-Estupendo. Pues saber volar en escoba os va a ir muy bien para combatir. Ya sabéis, las escaramuzas.
-Claro, las escaramuzas… – dijo Sirius, comprendiendo.
"Él sabe mucho, tanto o más que yo, y controla Magia Oscura. Lo que te digo, un magnífico agente doble, y más todavía conociendo Artes Mentales y con dos años todavía por delante para instruirse. Ha de tener mucho cuidado con Dumbledore, aunque seguro que ya ha pensado en ello, no se le escapa una."
-A partir del próximo año aprenderemos todos, formaremos comandos y aprenderemos a volar en formación para combatir así.
-Wooow… - exclamó James – Fantástico.
"A James le va a alucinar entrenar para las escaramuzas. Ya ha terminado de ganárselo, sabe ganarse a la gente."
-Por eso ya estamos formando grupos. La mitad del tiempo los formamos los comandantes para ir conociéndonos entre todos y la otra mitad se organizan por afinidad. Por eso no podíais quedaros rezagados, os habríais quedado solos.
-Claro… - dijo Sirius, comprendiendo – Gracias de nuevo por darnos la oportunidad.
-Hablando de dar oportunidades, hablad también con las dos chicas de nuestro año que todavía no se han unido. Una de ellas es hija de muggles, ¿no?
-Sí - dijo James.
-Y a la otra la atacaron el año pasado los maléficos de nuestro año. Quizá también les apetezca aprender a defenderse.
-Hablaremos con ellas, por supuesto – dijo Sirius.
"Sé que Mary no dirá una palabra, Bethany no sé."
-Aseguraos de que mantienen el secreto ante Pettigrew, una de ellas es bastante chismosa. Si no van a hacerlo, no les digáis nada por el momento.
"Lo tiene todo planeado, lo admiro un montón, ya se ha informado por Evans, Remus o leyéndonos."
-No van a cursar Defensa, no serán combatientes y todavía les quedará más de un año para aprender cuando expulséis a la rata.
Rieron los cuatro. "Es un cachondo. Cómo sabe crear buen ambiente."
-Lo valoraremos – dijo Sirius.
-Valóralo tú, las conoces mejor que yo.
"Confía en mí, ya sabe mucho sobre mí."
-Lo haré, no te preocupes.
Se quedaron callados. "Voy a contárselo a Mary para que nos ayude también a mantener controlado a Peter, pero a decirle a James que por el momento no le diga nada a Bethany. Y sé que Mary tampoco lo hará si se lo digo yo, está muy colada por mí y temerá que me pase algo malo. Además, si Remus y él leen, seguro que Evans también lo hace y pueden mantenerlas controladas tanto a ellas como a Peter."
Lily interrumpió:
-Ahí lo leyó pero no hasta el punto de darse cuenta de que Sirius ya sabía que leíamos.
-Vaya…
-Claro, porque perdía cierto tiempo valorando la información que obtenía.
-Sigo.
-¿Alguna duda, Sirius? – preguntó Sev.
-Sí. Creo que Mary sí que es de fiar, y ella podría ayudarnos a mantener controlado a Peter.
-La conoces mejor que yo, cuéntaselo si quieres. ¿No se lo dirá a la otra?
-Estoy seguro que no, no airea los secretos comprometidos.
"Su relación conmigo."
Remus interrumpió:
-Puso por detrás el secreto con que lleva sus relaciones por crear confianza.
-Desde luego, pero no dejó de ser discreto.
-Sigo.
-Cuéntaselo entonces aunque no pueda venir a entrenar, ya lo hará en un futuro. Cualquier otra duda que tengáis consultádmela, ¿vale? Soy yo quien mira por la seguridad de todos.
-Desde luego que lo haré, Prince.
"Está leyendo a James sin mirarlo, por si quiere sacar el tema Evans, seguro que ya ha pensado también en ello." Sev se volvió hacia James.
-¿Tienes alguna duda, James?
-Sí, ¿qué pasa con Evans?
"Ya los tengo calados a los dos."
Lily comentó, admirada:
-Black es muy despierto, ya leía a Sev sin leerlo. Te lo has pasado en grande.
Remus rio.
-Desde luego. Sigo.
-¿Temes por ella? – preguntó Sev.
-Por supuesto, fue tu amiga durante muchos años – respondió James.
-Ya, pero ya viste que nos alejamos cuando mi situación se volvió comprometida, ya nadie nos relaciona.
-¿Te alejaste de ella por eso? – compasivo.
-Sí, por no ponerla en peligro.
-Vaya… Yo pensé que seguíais juntos a escondidas – apenado.
"Vaya mentiroso excepcional, James traga." Sirius miró a Remus y le sonrió. Remus se la devolvió, alzando las cejas.
-No, James, no lo estamos.
-Y si ya no está en peligro, ¿por qué va siempre acompañada por los Longbottom?
-Por si las moscas. Todavía la quiero mucho y ya os lo he dicho, cualquiera cercano a mí puede sufrir represalias. No sufras más por ella, va a tener protección también en verano.
-¿Y cómo organizaste su protección sin estar con ella?
"Merlín, tengo que esforzarme por no reír, qué bobo es James."
-Muy fácil. Simplemente le pedí a Remus que la protegiera haciendo migas con los Longbottom, y posteriormente, cuando me puse en contacto con él, también a Dumbledore.
-Vaya… Ya veo que sabes cuidar bien de la gente, sin esperar nada a cambio.
-Sí, es una de mis cualidades.
"Una de muchas, de nosotros está cuidando sin esperar nada a cambio. Seguro que James ha tragado, está leyéndolo, ahora me leerá también a mí, sí, me mira. Sé con total seguridad, ahora más que nunca, que estás con Lily, pero no voy a decirle una palabra a James, ya estoy más de tu parte que de la suya en todos los aspectos. A ver si me da una señal. Me sonríe, se la devuelvo satisfecho."
Lily interrumpió, riendo:
-¿Cómo no me habías contado esto, Remus?
-Porque pensaba que te lo habría contado Sev.
-Mira que os gusta haceros los misteriosos. No me ha dicho nada.
-Su secretillo con Sirius, tiene derecho a tenerlos.
-Sí, pero él no pensaba ser lo suficientemente discreto.
-Pero ahora vamos a arreglarlo, Lily, no pasa nada, déjale que aprenda también.
-Sigue, anda.
-Tengo algo más que agradeceros por mi parte – continuó Sev - Debido precisamente a vuestro acoso soy muy famoso en todo el colegio y por eso tuve tanto tirón cuando se descubrió que estaba del lado de los buenos.
-Vaya… - dijo Sirius – Es que nos tenías a todos bien engañados.
-Nada de engañados, simplemente me juntaba con mis compañeros de año, como habéis hecho vosotros con Pettigrew. Si os fijabais, en clase nunca me sentaba con ellos, yo siempre en la primera fila y ellos en la última.
-Sí, eso es cierto – dijo James -Pero también andabas con los sangre-pura mayores, en especial con Malfoy.
"Ya le vale sacarle ese tema, mira que le he pedido que no lo ponga en aprietos, voy a tener que ponerle las pilas pero bien."
-Era pequeño y me halagaba que me hiciera caso. Él no tiene hermanos y yo tampoco, me hacía de hermano mayor.
-Claro, puedo entenderlo, yo tampoco los tengo, por eso Sirius y Remus son como hermanos para mí.
-Yo también puedo entenderlo – dijo Sirius – Tengo uno pero como si no lo tuviera. Vaya mala suerte tuviste, que te adoptara precisamente el peor de todos.
Sev le sonrió triste. "Realmente lo apreciaba antes de darse cuenta de dónde se estaba metiendo, y Malfoy tampoco es tan malo, no dejó que marcaran a Narcissa."
-Y a Narcissa, ¿la ves alguna vez?
-Tampoco.
-¿Y a tu otra prima, la que es traidora a la sangre?
-¿A Andrómeda? Tampoco. Ella se desvinculó por completo de la familia en cuanto se graduó.
"Está preocupándose por toda mi familia. Claro, su madre también fue Slytherin traidora a la sangre."
-¿No sabes nada de ella?
-No.
"Y me da mucha pena, es la única familia que tengo que merece la pena."
-Me hace gracia que casi todos tenéis nombres de estrellas.
-Sí, es una tradición en mi familia.
-Adoro la Astronomía, ¿a vosotros os gusta?
"Qué bien, algo más en común."
-Sí, a mí también me encanta – dijo Sirius, sonriendo.
-A mí no demasiado – dijo Potter.
"Jo, James… podrías haber mentido, ahora sí que te has ganado que se meta contigo, ya verás. Se recuesta en la silla con las manos en los bolsillos en actitud chulesca, ya verás, ya verás…"
-Pero te gusta el Quidditch y a mí también. Este año os ganamos.
"¡Toma!" Sirius sonrió a Remus, que se la devolvió. "A ver qué más le suelta. Conmigo no se va a meter, ya me lo he ganado."
-Sólo ganasteis a Ravenclaw, perdisteis incluso contra Hufflepuff – continuó Sev.
James seguía sin levantar la vista, Sirius y Remus reían, Sev también.
Remus se interrumpió:
-Ahí ya dejé de leerlo, habíamos terminado con los temas polémicos.
-Claro, Remus, bien hecho, sólo en casos de emergencia. Pero termina de mostrarme.
-Te pesa la cornamenta y te vas a caer de la escoba – agresivo y vehemente.
Lily y Remus estallaron en carcajadas.
-¿Sigo?
-Sigue, sigue.
Remus y Sirius estallaron en carcajadas, Sev también, James no pudo evitar reír, sin levantar la vista.
Lily interrumpió:
-Él sí que los leyó, para ver si habían entendido la broma, Black lo hizo y Potter no. Continúa.
Remus terminó de mostrar a Lily la conversación, cómo los tres se habían declarado amistad eterna y Sev se había pedido de pareja con Sirius para combatir. Cuando acabaron, Lily le dijo a Remus:
-Pasan de las nueve y media, hay que diseñar la estrategia, hacer una lista de los temas que Black puede sacarnos y ver cómo le respondemos.
Lo hicieron, cuando acabaron pasaban de las diez y cuarto.
-¿Puedes traerme la poción, Remus? Así me meto ya en el dormitorio y tú puedes pasar un rato con Cecile y avisar a Black. Está sentado solo, esperando que vaya con él.
-Claro, te la traigo. ¿Tienes dosificador?
-Sí, de lo contrario podría convocarlo.
Remus subió al dormitorio por el frasco de poción Reparadora, se lo pasó a Lily sin que nadie los viera y ella lo metió en el bolsillo de la túnica.
-Buenas noches, guapo, nos vemos pasada la medianoche.
-Como en los buenos tiempos.
-Pues sí, a ver cuándo vuelven.
-Seguro que ves a Sev próximamente, ahora ya no hay peligro.
-Ojalá.
Lily pensó, "Si no ha alucinado demasiado con Lauren. Tenía razón cuando me decía que me iba a doler que estuviera con ella no pudiendo estar conmigo. Es curioso, de Deborah no me importa, pero es que Lauren, en ese aspecto, me saca millas de ventaja, no tengo nada que hacer contra ella. Ya ni siquiera creo que Sev me espere para que sea la primera. En todo caso me lo contará, él nunca me mentiría en algo así."
