Arroparse
Ocho pisos más abajo, los Sly llegaban a casa. Ya había pasado el toque de queda pero todavía era temprano, y quedaba gente en la Sala Común. Paul subió a su dormitorio por los apuntes de las Magias Ancestrales y Deborah por ropa limpia para llevarla al dormitorio de Sev y cambiarse allí mismo a la mañana siguiente.
Valerie y Andrew se instalaron con Sev a la mesa, quien estaba con el codo sobre ella y la cabeza apoyada en la mano, derrotado. Valerie se sentó junto a él y Andrew enfrente, ella seguía achuchándolo y dándole tiernos besos y caricias. Bajaron Deborah y Paul y también se sentaron con ellos. Valerie le preguntó:
-¿Hay algo más que quieras contarnos a todos?
-No, prefiero hablar las cosas primero con Deborah, y mañana hablamos entre todos.
-Está bien, pero no lo hagáis ahora. Ahora duerme, hacedlo por la mañana si os despertáis más temprano.
Deborah le habló vinculada:
-O durante el desayuno, vinculados o proyectando.
Les respondió a ambas de viva voz:
-De acuerdo, lo haré por la mañana.
-Yo sí que quería decirte algo – le dijo Valerie.
-Dime.
-Vamos a intercambiar sitios en el Comedor. Seguirás sentándote a un lado de tu peque y al otro con una de nosotras, con quien quieras.
Deborah le habló vinculada:
-Siéntate con Valerie, ella es más cariñosa que yo, y nosotros ya estamos comunicados mediante el Vínculo, así podremos seguir practicando Proyección mirándonos a los ojos. Díselo ya.
Sev habló de viva voz:
-Está bien, Valerie, contigo, muchas gracias.
-¡Qué bien! - exclamó ella – Voy a robártelo, Deborah, en cuanto te descuides.
Los demás rieron, Sev sólo sonrió. Valerie continuó:
-Entonces quedamos mañana aquí a las ocho y cuarto para salir de casa a las ocho y veinte y coger sitio. Avisad a Anthony si ya está en el dormitorio, pero a Jack no le digáis nada. Guardaremos sitio para él y su hermana al lado de Ariel para que el chico pueda seguir estando con su amiga, y Jack del otro lado. ¿Qué os parece?
-Fantástico – dijo Deborah.
-Yo también voy a cambiarme con vosotros – dijo Paul.
-Maravilloso, toda la familia unida – dijo Valerie – Andrew, avisa también a George, yo se lo diré a Angie. Nos quedamos en el mismo sitio, ¿no, Prince? Para que puedas ver a Lily de frente.
-Sí, por favor – respondió Sev.
-Perfecto. Mañana por la mañana nos montamos la coreografía, ahora sí que vas a estar arropado.
-Muchas gracias, Valerie.
Él lloró, se abrazaron sentados en las sillas.
-Vamos, no sufras. Deberíamos haberlo hecho mucho antes. No volverás a estar solo, sólo cuando quieras.
-Creo que ya no quiero estarlo nunca.
-Pues no lo estarás. Deborah y yo nos turnaremos para dormir contigo.
-Gracias.
-Venga, id a la cama y duerme del tirón más de nueve horas, mañana estarás como nuevo.
Deborah y Sev subieron al dormitorio. Anthony estaba, Jack no. Deborah le habló vinculada:
-Métete en la cama, ya hablo yo con Anthony, también voy a decirle ya lo del ritual del abeto.
-Gracias, Deborah.
Sev fue al servicio mientras Deborah hablaba con Anthony y después se desvistió y se metió en la cama en su postura habitual, Deborah llegó un par de minutos después. ("Qué rápida es, es muy eficiente. Y Anthony traga con todo, quizá han cortado ya mismo, mañana se lo pregunto.") Ella le preguntó, vinculada:
-¿Quieres piel contra piel? ¿Me lo quito todo?
-Sí, por favor.
Deborah cerró la cortina de su lado, se desvistió y se metió en la cama, lo abrazó por detrás e introdujo también el brazo bajo la almohada, descubriendo que él llevaba la varita en la mano. Le preguntó, muy dulcemente:
-¿Qué haces con la varita en la mano, Prince?
-No lo sé, me acostumbré a dormir así.
-Pues ya va siendo hora de que pierdas esa costumbre, ya no corres ningún peligro, al menos no aquí y ahora. Déjala en la mesilla o en el cajón, anda.
-Claro.
Lo hizo, la dejó sobre la mesilla. Volvió a llorar, Deborah lo notó.
-Gírate un rato y abrázame, anda, no llores solo.
Lo hizo, se giró y se abrazaron.
-Deborah, ¿has pensado lo del Vínculo como Pareja?
-Sí, Prince.
-¿Y qué has decidido?
-Que lo haremos si quieres.
-Quiero. Necesito sentir lo que sientes por mí el máximo de tiempo posible, me sienta muy bien.
-¿Quieres hacerlo ya mismo?
-No, quizá mañana si nos despertamos temprano, ahora prefiero dormir.
-¿Podrás dormirte enseguida? ¿Tienes alguna preocupación?
-No, Deborah, voy a dormirme enseguida. Estoy derrotado, creo que incluso voy a poder hacerlo así. ¿Tú puedes dormir así?
-Puedo dormir en cualquier postura, Prince y en cuanto quiera. Desconecto de todo a la hora de dormir, y más todavía abrazada a ti, estoy en las nubes.
-Gracias, Deborah, qué persona más sana eres. No me separaría nunca de ti.
-Ni yo de ti. ¿Has puesto el despertador?
-No, lo he olvidado.
-No te preocupes. Déjame el reloj, yo voy a despertarme antes que tú, ya te despierto yo. ¿A qué hora?
-Mañana me llega con cinco minutos de ducha. Algo antes de las ocho.
Él le dio el reloj. Ella le acarició el rostro con ternura, como había hecho Valerie. ("Está aprendiendo de Valerie, qué mona.") Sev se durmió a los dos minutos y ella poco después, vinculados, soñaron lo mismo.
Algo menos de dos horas después, Lily esperaba Desilusionada en el rincón más oscuro de la Sala Común de Gryff. Vio aparecer a Remus seguido de Black. Remus le señaló a Black el rincón donde estaba ella, y a continuación se sentó en el sofá y se Desilusionó a su vez.
Cuando Black estaba a un par de pasos, ella hizo el pase para aparecer. Black se sentó frente a ella y conjuró de nuevo el Desilusionador verbalmente, Lily hizo el Muffliato no verbal y encendió una vela que tenía ante ella.
-Ahora estamos seguros, Black, no conviene que nos vean conspirando.
-Tienes toda la razón, todavía he de aprender mucho de vosotros. Preferiría que me llamaras Sirius, como ya puedes imaginar, odio mi apellido.
"Muy bien, dándome confianza desde el primer momento. No voy a leerlo a no ser que sea estrictamente necesario."
-Tú también puedes llamarme Lily.
-Gracias, Lily, por la confianza.
"Se queda callado un rato para que pueda leerlo."
-Dime, ¿de qué querías hablarme?
-De nada que no quieras hacerlo tú. Sólo quería ofrecerme a ayudaros en la medida que pueda.
-Supongo que ha sido a raíz del encuentro que has tenido con Sev esta mañana.
-Por supuesto.
-Has sacado tus propias conclusiones del mismo, al margen de lo que habéis hablado.
-Así es.
-¿Estás cansado?
-Sí, un poco.
-¿Remus te ha dado un frasco con poción?
-Sí, aquí lo tengo - lo sacó del bolsillo de la bata.
-¿Cuánto tiempo piensas que necesitaremos para hablar?
-Creo que una hora nos llegará.
-Sí, yo también lo creo. Esta poción te mantendrá despejado pero te costará dormir. Necesitarías tomar otra que también tengo aquí, con la que cada hora de sueño vale por tres.
-¿Con la que se recupera Remus de sus crisis?
-Sí, invento de Sev.
-Vaya… - admirado.
-¿Quieres tomarlas?
-No sé si merece la pena para una hora, estoy acostumbrado a trasnochar.
-Como quieras.
-Mejor no tomo nada por el momento, y si nos alargáramos mucho me das de ésa de dormir.
-Desde luego, lo que quieras. Entonces comienza por contarme las conclusiones a las que has llegado.
-Que sepas que no quiero ponerte en aprietos, hablarte de temas de los que quizá no puedas hablar.
"No quiere dar a entender que sabe que leemos, se pasa de discreto. Normal, está aprendiendo, hay que ayudarlo."
-Tranquilo, no tengo por qué responder a lo que me digas, pero me gustaría saber lo que sabes tú o lo que crees saber. Yo decidiré si es adecuado o no revelarte si estás en lo cierto.
-De acuerdo. Muchas cosas, tantas que no sé por cuál comenzar.
-Prioriza. Lo que consideres más urgente.
-De acuerdo. Para empezar voy a contarte algo sobre mí, tengo una relación con Mary.
-Lo sospechaba.
-¿Ella os cuenta algo alguna vez?
-No, nunca.
-¿Ni a Bethany?
-Si lo supiera ella lo sabríamos todas.
-Ya, ella no se calla nada. Fue por su culpa que antes de Navidad James llegó a sospechar que estabas con Sev a escondidas.
-Lo recuerdo.
-Estoy con Mary desde que volvimos en enero, es bastante tiempo. ¿Consideras que ha aprendido a guardar un secreto?
-Desde luego, y más un secreto que le daría tanto prestigio ante las demás como el hecho de estar haciéndoselo contigo. Eres muy popular en ese aspecto.
-Fue la condición que le puse para tener una relación prolongada con ella, yo me canso muy rápido de las mujeres. ¿Estás enterada de la advertencia sobre Peter?
-Sí.
-¿Consideras que tiene fundamento?
-Por supuesto.
-Yo también lo creo, estoy seguro de ello, Peter intentará hacerse Mortífago en cuanto salga de Hogwarts. Tenemos un serio problema.
-Lo sé.
-He estado pensando en hablarle a Mary del Ejército y de Peter para que nos ayude a entretenerlo mientras vamos a entrenar, pero todavía queda casi un año para que podamos expulsarlo y no estoy seguro de querer mantener mi relación con ella durante tanto tiempo.
-Lo entiendo.
-¿Piensas que si la dejo nos traicionaría?
-No puedo responderte a eso, no la conozco bien. Hipótesis sobre hechos no consumados.
-Claro. En ese caso no lo haré por el momento, nos apañaremos entre los tres.
-Me parece bien, tantéala mientras tanto. Si mantenéis una buena relación, aunque ya no estéis juntos, seguirá siéndote leal. Sé algo más que su amante, sé su amigo. Tú sabes ser buen amigo, también puedes ser buen amigo de una mujer. Ella, en cierto modo, ya te está demostrando lealtad guardando el secreto de vuestra relación. Correspóndele, haz las cosas de manera que no acabes mal con ella.
-Tienes toda la razón, tengo mucho que aprender.
-¿Algo más sobre ese tema?
-No.
-Entonces pasa al siguiente.
-Quiero pedirte disculpas por todo lo que ha pasado entre nosotros todos estos años. Os hemos hecho sufrir mucho.
-Pues sí, la verdad.
-Me siento muy avergonzado, volveré a pedírtelas cada vez que hable contigo, y también a Sev siempre que tenga ocasión.
-Todas las veces que te haga falta, Sirius.
-Tú no perdonas tan fácilmente como Sev.
-No. Él está muy por encima de todos nosotros.
-Desde luego, me considero privilegiado porque me considere su amigo. Voy a hacer todo lo posible por corresponderle.
-Me alegra saberlo, pero no lo hieras más. Es muy frágil, y antes podía soportar todo lo que le hacíais porque se refugiaba en el odio que os tenía, pero si lo traicionáis ahora que os considera sus amigos, vais a hundirlo.
Sirius se quedó callado. Lily lo leyó. "No sabe cómo hacer para que lo perdone ya mismo, está hecho polvo. Claro, esta mañana Sev se lo ha puesto demasiado fácil y pensaba que conmigo iba a ser igual. Voy a echarle un cable."
-Empiezo a perdonarte, Sirius, hoy hemos dado un primer paso, pero cinco años de acoso no se borran en un cuarto de hora. Quizá si se tratara de mí misma te perdonaría al instante, como lo ha hecho él, pero pongo por delante de mí a las personas que amo y no me creo en el derecho de perdonar algo de lo que no he sido víctima. Confórmate por el momento con su perdón, que es el que realmente debe importarte. Si a lo largo del tiempo compensas lo que has hecho mal obtendrás también el mío. Estamos hablando de temas muy graves, casi mataste a la persona más importante en mi vida en aquel momento. Él habría muerto, no se habría enterado, pero yo habría quedado doliendo porque él sí que era mi amigo, el mejor amigo que puedas imaginar.
"Está a punto de llorar, voy a ayudarlo a desahogarse."
-Dame la mano, Sirius.
Ella se la tendió, él se aferró a ella. Ella también se la estrechó.
-Llora si te hace falta, no te avergüences.
Sirius lloró.
-Gracias, Lily.
"Pobre, sólo tiene a Potter en el mundo, y lleva arrepentido de lo de la Casa de los Gritos desde el verano, casi tanto tiempo como Remus, y no ha sido capaz de enfrentarse a él porque es como un hermano que lo acoge en su casa, necesita una familia. Voy a perdonarlo, me he pasado de la raya. Ya estoy llorando yo también."
-Sirius, te perdono, lamento haberme puesto tan dura.
-Para nada, Lily, lo entiendo. Lo merezco, he sido un cobarde, me he traicionado a mí mismo durante mucho tiempo, no fue sólo lo de la Casa de los Gritos. Yo también me daba cuenta de que James acosaba a Sev porque estaba celoso desde que teníamos once años, desde aquel primer viaje en Expreso. Nunca la tomó con ningún otro maléfico, sólo con él y sólo cuando estaba solo. Y yo siempre le seguía el juego, el que más, por divertirme, y con nosotros arrastrábamos a Remus. Y no sólo nos bastaba con eso, sino que poníamos a toda la gente de casa en su contra y te amargábamos la vida también a ti, intentando que tú también lo rechazaras, y James acosándote constantemente. Vergonzoso. No merezco ser llamado hombre, no merezco estar en Gryffindor. Soy un cobarde, mancho el nombre de la casa. Y eso durante años y años, no me llegará la vida para pagar el mal que he os hecho. Os he amargado la juventud, y ahora que por fin os veis libres de nosotros, ya la habéis perdido, se os acabó la diversión, tenéis preocupaciones de adultos, de muy adultos, ya no volveréis a disfrutar de la inocencia, de la despreocupación. Os he robado la juventud.
Ambos lloraban a lágrima viva.
-Tú también eras joven, Sirius, y despreocupado, no eras consciente del mal que hacías. Te ha costado madurar pero lo has hecho, yo tampoco he madurado hasta este mismo año. Ni siquiera me daba cuenta de que acosabais a Sev por esa razón, creía las acusaciones que le hacíais de ser maléfico y discutía mucho con él, yo también estaba ciega, hasta hace menos de un año. Si hubiera sido consciente os habría denunciado ante Dumbledore, no habría permitido algo así, pero le echaba la culpa a él por sus malas compañías, que también era cierto que las tenía, pero eso tampoco fue culpa suya. Sabes que de seis chicos Slytherin de nuestro año, cuatro eran maléficos, simplemente se juntó con los de su año, como te pasó a ti. Él tampoco tiene una familia a la que aferrarse, como te pasa a ti. Habrías seguido su mismo camino de haber caído en Slytherin. Os parecéis mucho, por eso te ha perdonado de inmediato, porque se siente identificado contigo. No mires atrás, mira adelante, hoy te has ganado un amigo para siempre, de los de verdad. A partir de ahora, hazle todo el bien que puedas y ya está, hazte merecedor de lo que te da.
-Por mucho que me esfuerce, por mucho que ponga de mi parte, no me llegará la vida para compensar el mal que os he hecho ni para devolverle el bien que va a hacerme a mí. Probablemente esta mañana nos ha salvado la vida a James y a mí.
-Probablemente.
Ambos esperaron a calmarse para continuar. Fue Lily quien habló:
-¿Te das cuenta de por qué debíamos escondernos para hablar, Sirius?
-Desde luego.
-A partir de ahora, cuando necesites hablar conmigo, queda a través de Remus y hacemos como hoy. Hay que guardar las apariencias.
-Claro, me queda mucho por aprender de vosotros.
-¿Te sientes con ánimo para seguir hablando o quieres que lo dejemos por hoy?
-Estoy hecho polvo, la verdad.
-Lo que te decía, cinco años no se solucionan en veinte minutos. Nos queda mucho por llorar, a Sev más que a nadie. Probablemente te cuente su historia en cuanto tenga ocasión, prepárate para llorar.
-Estoy ansioso porque llegue el sábado y volver a verlo.
-Vas a verlo el miércoles en Pociones.
-Cierto.
-Venga, vamos a la cama, volveremos a quedar cualquier otra noche de esta semana y sigues contándome. ¿De acuerdo?
-De acuerdo, Lily.
-Habla también con Remus siempre que lo necesites, él también va a apoyarte. Nos curaremos entre todos, los unos a los otros.
Lily se levantó, rodeó la mesa y le tendió la mano a Sirius.
-Levántate y dame un abrazo, Sirius.
Él se levantó y se abrazaron, fuerte.
-Esta mañana has ganado un amigo, y esta noche, una amiga, y yo, un amigo. Un día muy fructífero, ojalá todos fueran así.
