Marear

Dumbledore hizo un gesto con la mano, la puerta se abrió y los tres se levantaron. Mientras Albus rodeaba la mesa, Sev y Deborah se aproximaron a Lily y Remus y se saludaron con abrazos breves, sin la alegría y emoción habituales. Después saludaron al director estrechándose las manos.

Pasaron a la sala de duelo y de allí a la de reuniones. Albus dejó pasar a los chicos delante, había cinco butacas en torno a la mesa. ("No nos dice nada, nos deja que elijamos asiento.") Sev se situó a la derecha de la cabecera, Deborah a su derecha, Lily frente a Sev y Remus frente a Deborah.

("La jerarquía, yo soy la mano derecha de Albus, Deborah es la mía, Lily será la izquierda en cuanto sepa de los Horrocruxes, y en un futuro, cuando sea profesora en Hogwarts y sucesora de Minerva como Jefa de Casa, y el menos determinante es Remus.") Todos esperaron a que el director tomara asiento para sentarse. Cuando lo hizo les dijo:

-Chicos, no debéis guardar tantas formalidades conmigo.

-Sólo es una muestra de respeto, Albus – le respondió Sev - Esto es una reunión formal, muy formal.

-Desde luego.

("Él también está preocupado por lo que ya le hemos contado, no va a decir eso de 'sólo son dos o tres, dejadlos morir'.")

-Imagino que Lily y Remus ya conocen todo lo que me has contado hasta ahora – dijo el anciano.

-Sí, ellos también se miraron en el espejo con nosotros. Lily no posee clarividencia, no vio a los hijos de Alice y Frank cuando se miró sola, pero Remus sí, probablemente desde su nacimiento, es una de sus características del horóscopo celta.

-Vaya… - asombrado e interesado.

-Y ha bebido de manantiales en el Bosque mucho más a menudo que nosotros.

-Entonces su premonición es más fiable. ¿Viste lo mismo que ellos, Remus?

-No, Albus – respondió Remus - Cuando me miré solo vi a Potter con pareja y dos niños, y a Black solo junto a ellos.

-Son buenas noticias, aunque quizá ahí prevaleció tu deseo porque son tus amigos. Cuando yo me miro en el espejo de Oesed no veo premoniciones, lo que yo veo nunca llegará a cumplirse.

("Probablemente ve a la familia que perdió,") pensó Sev. Albus continuó:

-Sigue, Prince, estabas contándome que estáis intentando cambiar el destino.

Sev le explicó brevemente que los habían invitado a unirse a los entrenamientos, a escondidas de Pettigrew, pues no confiaban en él.

-Arriesgado… - dijo el director, negando con la cabeza.

-Desde luego, Albus, pero merece la pena por salvar sus vidas, ¿no crees?

-Me parece increíble que estés tomándote tantas molestias por quienes no han tenido compasión por ti durante cinco años.

("La misma cantinela de siempre. Él tampoco la tendrá por mí cuando llegue el momento de proponerme que sea agente doble.")

-Déjame terminar de contártelo y comprenderás que merece la pena.

-De acuerdo, no te interrumpiré.

Le contó el entrenamiento del domingo, un resumen de la conversación y las lecturas. El semblante del anciano reflejaba cada vez mayor admiración y sorpresa. Mientras no dejaba de hablar, la mente ocluida de Sev pensaba a la vez.

("Se muere de ganas de interrumpirme y expresarme lo que siente, está de nuestra parte, que va a hacer todo lo posible para que consigamos lo que estamos intentando. Y vaya… estoy logrando pensar al mismo tiempo que hablo de otras cosas sin perder el hilo, no tenía idea de que esto pudiera hacerse, mantener al mismo tiempo dos corrientes de pensamiento. Es increíble, he de consultarlo con Lauren, o mejor aún, estudiar a fondo el libro de Oclumancia o consultarlo con el propio Albus. No, al viejo no, una razón más para convertirme en agente doble. A él no voy a decírselo nunca. Wow… vaya poder. Desde luego, tengo una mente privilegiada.")

Después les pidió a Lily y Remus que hicieran a su vez un resumen de lo que habían averiguado ellos. Comenzó Lily, que era quien había hablado con Sirius en primer lugar. Mientras la escuchaba, la mente ocluida de Sev valoraba la conversación que habían mantenido.

("Buah… Sirius va a poner todo de su parte, no se ha arriesgado ni siquiera a confesarle el secreto a su amante sin estar seguro de que ella no lo traicionará, a pesar de que yo ya le había dado permiso. No va a dar un paso sin consultárnoslo y tiene criterio en cuanto a quién hacerlo, a Lily, que conoce a su chica mucho mejor que Remus o yo. Y Lily le respondió muy bien, puede confiarse en ella para que lo aconseje.

Jo… qué arrepentido está, está pasándolo fatal, él sí que tiene un peso en el alma. Qué suerte que Lily también acabó perdonándolo y llorando con él. Desde luego, ella también supo ganárselo, en menos tiempo todavía que yo, con su sensibilidad y empatía. Sirirus no va a fallarnos a ninguno de ambos, puede confiarse plenamente en él, e hizo bien en no seguir hablando de más temas polémicos hasta consultarnos a nosotros, aunque pienso que sabrá desenvolverse a la perfección.")

Después fue el turno de Remus, lo que había hablado con Sirius cuando Lily se fue a la cama:

-Lo primero que hizo fue pedirme disculpas de nuevo, tres veces en dos días. También lloró conmigo un buen rato, no había tenido ocasión de hacerlo todavía a espaldas de James.

Al tiempo, Sev valoraba. ("Sirius está hecho polvo, hay que ayudarlo cuanto antes, hoy mismo a poder ser, y ha estado conteniéndose para que James no sospechara nada, pero hay que darle permiso para que exprese ese sentimiento.")

-Luego me propuso si era conveniente que hablara con James de lo arrepentido que estaba – continuó Remus.

("Es conveniente.") Sev interrumpió:

-¿Le respondiste?

-Le dije que me dejara pensarlo y consultarlo con Lily.

-Muy buena respuesta. Esperando a consultarlo conmigo sin demostrarle que estamos en estrecho contacto, estupendo. ¿Hablasteis de algo más?

-No. Nos fuimos a la cama, lloró mucho rato, estaba reventado.

-¿Lo leíste?

-No, Sev, no quise leerlo en esas condiciones.

-Lo hiciste muy bien, Remus, y tú también, Lily, no leyéndolo. No volváis a hacerlo a no ser que os parezca estrictamente necesario. Lo tenemos de nuestra parte, no va a contar nada sin consultárnoslo antes. ¿Qué opináis los demás?

-Que llevas razón - dijo Albus.

-Yo también lo creo – dijo Lily.

-Yo ya te lo he dicho antes, Prince, es fiable – dijo Deborah.

-Yo soy quien mejor lo conoce y estoy seguro, aunque no llegara a decírmelo, de que ya te es más leal a ti que a James, lo leí por la mañana en él – dijo Remus.

Sev, mientras tanto, pensaba. ("Estamos hablando en orden de jerarquía, aunque ahora tocaría que Remus hablara el primero, que es quien mejor conoce a Sirius y quien lo leyó por la mañana.")

-Pienso que hay que permitirle expresar lo que siente para que no lo pase mal – dijo Sev - Tú, Remus, hoy mismo quédate a solas con él, llévalo a dar un paseo y anímalo a que te cuente todo lo que siente, en especial sobre el tema que ya conocemos tú y yo, que saque fuera todo lo que le reconcome con libertad. Y recuérdale todo lo que le dije ayer, cada vez que lo valoré, que se sienta perdonado por mí de nuevo a través de ti, que también me conoces bien. ¿Os parece buena idea a los demás?

Mientras tanto, pensaba. ("Vamos a hablarlo todo ya mismo, no es necesario hacer dos sesiones, pienso que no es necesario pensar demasiado en todo esto. Además, yo puedo pensar al mismo tiempo que hablo o escucho, valorarlo todo adecuadamente. Si nos queda algo pendiente porque alguien tiene dudas acortamos la sesión de invisibles y lo hablamos al final. Una ola de desde luegos.")

-¿Y sobre James qué le respondo? - preguntó Remus.

-Que puede hablar con él también de ello, cuanto antes además, James va a comprenderlo y apoyarlo.

Sev les proyectó a Remus, Lily y Albus:

-"James evitó la tragedia que Sirius casi provocó."

-¿Qué opináis los demás?

("Otra ola de desde luegos.")

-¿Y si saca temas comprometidos, Sev, como la Legeremancia y la Oclumancia?

-Le dices que espere hasta el sábado para hablar de ello conmigo. El sábado venís vosotros dos, que James se quede con Pettigrew.

-¿Y qué excusa le ponemos a James para que vaya yo en lugar de él?

-Que necesitamos hablar a solas entre los tres de cierto tema.

Proyectó a Albus, Lily y Remus:

-"De lo que pasó el año pasado en la Casa de los Gritos."

Preguntó:

-¿Qué os parece a los demás?

("Una ola de desde luegos.")

-¿Y si me pregunta por Lily?

-Lo mismo, que lo hablaremos el sábado. ¿Qué opináis los demás?

("Otra ola de desde luegos. Qué fácil está resultando, lo dejan todo a mi criterio. Soy yo quien debería estar sentado a la cabecera.")

-¿Alguna otra duda, Remus?

-No por el momento.

-Está bien. Lily, pienso que tú también deberías quedar para hablar con él a escondidas como lo hicisteis ayer alguna otra noche de esta misma semana, afianzar la relación que habéis comenzado y permitirle que se desahogue de nuevo si lo necesita. ¿Estás dispuesta?

-Por supuesto, Sev, ya había pensado en ello – respondió Lily.

-Anímalo a que te cuente también lo que le reconcome, pero si te hace preguntas comprometidas, lo mismo, que espere a hablarlo conmigo.

-No creo que me las haga, Sev. Comenzó la conversación diciéndome que no quería ponerme en aprietos, sabiendo que podía leerlo.

-Bueno, pero quizá cuando tenga más confianza sí te las haga.

-Puede que sí, también me dijo que tenía tantos temas de los que hablar que no sabía por cuál comenzar.

-Vaya… ¿has visto? Los matices también son importantes, al resumir perdemos información.

-Claro.

-Tú respóndele como te he dicho, entenderá que son secretos que no pueden revelarse a cualquiera y se tomará más en serio todavía lo de guardarlos.

-Claro, Sev.

-¿Qué os parece a los demás?

("Una ola de muy bien. Espero que al menos me ayuden a diseñar la estrategia para el sábado, estoy un poco harto de ser yo el responsable de todo.")

-¿Alguna duda más, Lily?

-No, Sev.

-Podríamos hablar hoy mismo de qué confirmarle y qué no de lo que ya sabe el sábado y dejar el tema zanjado, para que pueda olvidarme de ello el resto de la semana. ¿Necesitáis tiempo para pensar en ello?

-Yo no – habló Albus – Pienso que puedes hablarle libremente de todo. Te lo ganarás más todavía dándole esa confianza, no va a traicionarte, tiene muchas más cosas en común contigo que con James, y además, una deuda muy grave que pagar, una deuda que contrajo por culpa de James precisamente.

-Yo también lo pienso – dijo Remus – Tanto las lecturas de por la mañana como su actitud de por la noche lo confirman plenamente. Textualmente, pensó de ti 'me casaría con él si fuera mujer, yo que nunca me comprometo'.

Mientras Remus hablaba, Sev valoró la opinión de Albus. ("Él sabe mucho sobre deudas que pagar, le costó cuarenta años pagar la suya y todavía no considera que lo haya hecho. Y a pesar de haber pasado prácticamente solo toda la vida conoce profundamente el alma humana, tiene noventa y cuatro años.")

Cuando Remus terminó pensó. ("Vaya… como Lucius. Me ama. Y Remus es quien mejor lo conoce, hay que contárselo todo cuanto antes, decidido.")

-Lily, Deborah, ¿qué pensáis vosotras?

-A mí no me hace mucha gracia que conozca nuestra relación, Sev – respondió Lily - No tan pronto.

-Lily, ya lo sabe, no es bobo. Si no le hablamos de ello quizá su lealtad se incline de nuevo hacia James. Hay que afianzar la amistad en menos de un mes, después va a pasar dos meses enteros solo con él.

Mientras tanto, pensaba, ("Si no la convenzo yo les pediré a Remus y al viejo que lo hagan, y en cualquier caso, seríamos mayoría. Además, yo también tengo derecho a contárselo si quiero, como amigo, tener confianza en otro chico, ella tiene sus secretos de chicas con quien quiere. No me responde, no la he convencido. Se lo digo.")

-Lily, voy a contárselo. Quiero tener un amigo más para confiarle esas cosas. Tú no tienes por qué hablar del tema con él si te parece rebajarte.

-Es que pienso que lo perdonaste con demasiada facilidad, Sev.

Ella le proyectó:

-"Estuvo a punto de matarte. Si hubieras muerto, tú no te habrías enterado, la que lo hubiera sufrido habría sido yo."

Él le respondió:

-"Pero no era eso lo que pretendía, Lily. No es un asesino, sólo quería gastarme una broma estúpida, y en cierto modo yo me lo busqué por meter las narices en asuntos que no eran los míos. Pon de tu parte, anda, no me hagas pasarme toda la semana dándole vueltas al tema, estoy muy ocupado."

Mientras tanto pensaba, ("Los demás se mantienen en silencio, todos saben que nos estamos proyectando. Voy a pedirle a Deborah que me eche un cable si no la convenzo con esto, ella todavía no ha hablado del tema.")

-"Estás tan ocupado porque te implicas en exceso con personas que no merecen la pena, y ahora, una nueva, y estás descuidando a quienes te amamos de verdad" – le dijo Lily.

-"Lily, no me lo recrimines, por favor. Estoy aprendiendo a llevarlo y lo hago lo mejor que sé. Sé que cometo muchos errores pero intento solventarlos en cuanto me doy cuenta, yo también tengo derecho a equivocarme."

Mientras tanto pensaba, ("Jo… tiene toda la razón, la he abandonado. Estoy a punto de llorar, y no puedo seguir pensando a la vez que hablo o escucho, emocionado es muy difícil, y además, cansa mucho.")

Lily pensó, ("Jo… está a punto de llorar. Soy una egoísta, sólo pienso en lo que siento yo, ya he vuelto a herirlo y a ponerlo en un aprieto, yo también le fallo, continuamente.") Ella le tendió la mano, él se la aferró y lloró. Ella habló de viva voz:

-Perdóname, Sev. Haz lo que creas conveniente, pondré todo de mi parte para ayudarte. También hablaré con él sobre el tema si lo saca una vez tú lo hayas hecho, él también confió en mí anoche contándome de sus relaciones. Tenéis razón cuando decís que merece nuestra confianza, él nos la está dando, sabiendo que podemos leerlo no huye de nosotros, nos ha buscado intentando obtener nuestro perdón. Ya es uno más.

-Gracias, Lily.

-Vamos, no sufras.

-"Es que te tengo abandonada."

-"No es culpa tuya que debamos guardar las apariencias."

-"Sí, sí que lo es."

-"Jo, Sev, lo siento muchísimo, he hecho que te sientas culpable por lo de siempre, yo sí que no aprendo."

-"Esta semana voy a estar contigo pase lo que pase."

-"No, Sev, no quiero."

-"Sí, Lily. Estamos empezando a llevarlo fatal y tú eres lo más importante en este mundo para mí. Esta semana vamos a estar juntos sin falta."

Lily pensó, ("Ya he vuelto a fastidiarla. Estaría mucho mejor con las chicas de su casa, que sí saben cuidar de él. Hoy estaba besando a Valerie en el Comedor cuando hemos entrado, delante de todos. Con ellas puede estar siempre que quiera, más le valdría olvidarse de mí, pero no va a hacerlo nunca.")

-"Lo que quieras, Sev."

Él habló de viva voz:

-Albus, ¿consideras seguro que Lily y yo nos veamos a solas esta semana?

-¿Tenéis un lugar seguro donde hacerlo? – preguntó el anciano.

-Sí.

-Entonces, hacedlo. Ambos lo necesitáis.

-¿Cuándo vas a citarnos para la próxima sesión de invisibles?

-El jueves o el viernes, cuando prefieras. Dos horas.

Albus le proyectó:

-"Para ti tres, debo enseñarte a controlar el fuego maligno."

-¿Y las clases de vuelo?

-Cuando quieras, Prince, eso ya no depende de mí.

-Una, mañana. El miércoles tengo Giratiempo otra vez, voy a llevar a los nuevos oclumantes Sly a realizar el ritual druida.

-¿Ya lo han conseguido? – preguntó Albus, interesado y admirado.

-Sí, los tres. Ya han comenzado con la Legeremancia.

-Sois fantásticos.

Lily pensó, ("Buaaah… Sev está muy ocupado. Soy terriblemente estúpida y egocéntrica.") Le proyectó:

-"Sev, no quiero quedar esta semana. Ponte como quieras, no vamos a quedar."

-"Lily, no me marees así."

-"Lo siento mucho, Sev, soy una egoísta. No quiero que caigas enfermo."

-"Vale… hablaremos de ello."

("No ha pasado ni una hora desde el desayuno y ya estoy agotado, voy a caer enfermo. Voy a preguntarle a Deborah su opinión sobre hablar a las claras con Sirius, no ha despegado los labios.")

-Deborah, no nos has contado qué piensas sobre hablar con Sirius de todo lo que ya sabe.

-Me parece muy apropiado, una buena manera de crear fuertes lazos, en especial el secreto con Lily, él también lleva sus relaciones en secreto – respondió Deborah - Camaradería masculina, le va a encantar que te confíes a él en ese tema, seguramente él también te contará de lo suyo porque sabe que tú también le guardarás los secretos, cosa que James no haría. Vas a ganarle por la mano.

-Bravo, Deborah – dijo Albus, admirado – Magnífica valoración. Prince, ya veo que esta vez has acertado con la persona apropiada para secundarte.

("Cosa que yo nunca sería,") pensó Lily.

("Deborah es magnífica. Ha esperado a que Lily diera su visto bueno para hablar y no ponerse en su contra ante los demás.") Sev soltó la mano de Lily.

-¿Tienes algo más que decir, Deborah, sobre lo que hemos hablado?

-Sí, que no tienes por qué ir el miércoles al abeto, ya los llevo yo.

-Pero sólo has ido una vez.

-Pero recuerdo el camino. Me fijé bien a la ida y tengo la orientación de la Magia Druida.

-Pero yo quería hacer un conjunto contigo y con Paul y quizá también con Anthony, Valerie y Andrew, me apetece mucho.

("Yo poniéndoselo difícil y Deborah fácil. Qué mal lo hago,") pensó Lily.

-Sev, ve al abeto, no quedemos esta semana – dijo Lily.

("Buf… estoy hecho un lío.")

-Mírame, Prince – le dijo Deborah.

("Va a proyectarme.") Se miraron a los ojos y ella le proyectó.

-"Podemos ir a ese espacio natural que dices que hay en la Sala de Menesteres, sin Giratiempo, de la cena al toque. ¿Hay árboles cerca?"

-"Sí, los hay."

-"¿Qué te parece?"

-"No quiero meter a tanta gente allí. Es muy tentador, todos irían continuamente."

-"No, Prince, te equivocas. Todos sabemos que tú necesitas la Sala, nadie va a ir sin avisarme para saber si pueden usarla. Con no llevar a Jack, llega."

-"De acuerdo, Deborah, lo haremos así."

("Quizá si le damos un par de horas de Giratiempo pueda llevarlos también a la cueva. Estupendo. Entonces por el momento no quedo con Lily. Lo siento por ella, me marea.")

Mientras tanto Lily pensó, ("Deborah emplea su tiempo en pensar soluciones y no en buscar problemas como hago yo. Ahora está dándole alguna otra que Albus no puede conocer, seguramente ir al espacio natural de la Sala de Menesteres, donde estuvo con Lauren. Soy un auténtico desastre. A Sev ya se le ve reventado y todavía no han pasado dos horas desde que despertó.")

Sev habló de viva voz:

-Lily, lo siento, ya te avisaré si puedo quedar esta semana.

-Claro, Sev, ya te lo decía yo.

("Sí, después de hacerme llorar y de recordar lo ocupado que estoy. Me siento tentado de quedarme con Deborah y ya está, qué ganas de vincularme como Pareja con ella.")

("Está dolido conmigo, y con toda la razón, además. Me siento abandonada porque no me basto a mí misma, no por culpa suya. Él no puede atenderme ahora.")

-Sev, lo siento muchísimo, no volveré a ponerme así.

-No pasa nada, Lily. Albus tiene razón, necesitamos estar a solas, pero no sé si podré esta semana. Resiste un poco más o piensa bien si quieres seguir conmigo. En los próximos años sólo vas a tenerme a tu disposición en vacaciones, y tampoco será como antes, ahora tendré que trabajar y más gente a la que atender.

-Me siento una auténtica idiota, no te aprecié hasta que te perdí.

-No me has perdido, Lily, nunca me perderás, pero ya no volveremos a estar nunca más como antes, que me tenías sólo para ti. Así que piénsalo, puedes encontrar a personas que sean sólo para ti, que te correspondan como mereces.

-Tú ya me correspondes como merezco, Sev. No merezco más.

-"Eso no es cierto, mereces mucho más. Sabes que de no ser por ti no estaría aquí."

-"Yo tampoco lo estaría de no ser por ti."

-Ya seguiremos hablando en privado de esto. Ahora tenemos mucho trabajo por hacer.

-Por supuesto, Sev.

-¿Se nos queda algo en el tintero sobre este tema, Albus?

-No – respondió el director.

-¿Remus?

-No – respondió Remus.

-¿Deborah?

-No – respondió Deborah.

("A Lily no le pregunto, no tiene buen criterio sobre esto, no sabe separarlo de sus propias emociones.")

("A mí no me pregunta, normal, después de la que le he liado en lugar de estar pensando constructivamente sobre el tema. Yo he tenido tiempo de hacerlo desde anoche y ellos apenas unos minutos esta mañana.")

-¿Hay algo más que quieras comentarnos a todos, Albus?

-No, chicos, no contaba con veros a todos hoy. Lo único, apreciar una vez más la fabulosa labor de equipo que estáis llevando a cabo, y por una razón tan noble como la de salvar vidas que no tendrían por qué importaros en absoluto. Estáis haciendolo perfectamente. Contadme lo que veáis en el espejo de Oesed la próxima vez que os miréis, porque estoy convencido de que ya habéis logrado cambiar ese destino.

-Lo haremos pronto, Albus, quizá esta misma semana. En ese caso, Deborah, Remus, volved a casa si queréis.

-¿Y dónde nos metemos en casa, Prince? - preguntó Deborah -Nuestras camas están ocupadas.

("La suya no, pero ha disimulado ante Lily que hemos dormido juntos. Qué tacto tiene.")

-Entonces id a la Sala de Menesteres y esperad allí hasta la hora del desayuno. Pasad un rato a gusto juntos, no os quedéis aburridos aquí.

-No nos quedamos aburridos, Sev – le dijo Remus – Me apetece mucho estar con Deborah.

Les proyectó a ambos:

-"Hablad proyectándoos, se puede leer a través de la puerta."

Remus le respondió:

-"Gracias por avisar, no lo sabía."

-"Vaya… Remus, ya proyectas sin mirar."

-"Sí, lo conseguí ayer con Lily."

-"Estupendo."

Y de viva voz:

-Disfrutad de la buena compañía, quiero oír vuestras risas a través de la puerta. Deborah, puedes contarle a Remus lo que ha pasado esta mañana en el desayuno.

Albus, Deborah y Sev se carcajearon. Lily y Remus no entendieron el chiste, pero Lily pensó, ("Alguna han liado los Sly en el desayuno, ha habido algo más que ese beso, cualquier barbaridad, y Albus debe haberse enterado por Minerva, porque hemos entrado antes que él, no ha visto el beso.")

-Cuéntaselo con todo detalle.

Volvieron a reír. ("Ya te digo que han hecho algo gordo, se lo han hecho allí mismo, delante de todos los demás, qué irreverentes son. Y pensar lo tímido que era Sev hace menos de dos meses. Es increíble, desde luego, ha vuelto a nacer. Lo que me espera en verano, ya puedo ir preparándome, me muero de ganas.") Ella le sonrió cómplice.

Sev la miró. ("Me sonríe cómplice, ya adivina lo que ha pasado, se la devuelvo.") Le proyectó:

-"Cuando te pille, te vas a enterar de lo que es bueno."

Lily también se carcajeó. El único que no reía era Remus. Deborah habló:

-Lo haré Prince. Ya sabes que tengo buena memoria para los chistes.

-Os llamamos cuando acabemos, chicos – dijo Albus, levantándose.

Sev y Lily también lo hicieron, y de inmediato, los tres pasaron a la sala adyacente para dar la segunda sesión de invisibles durante el resto de tiempo que les quedaba. Les fue muy bien, ya consiguieron hacer desaparecer mitades enteras del cuerpo, la mitad superior e inferior, la izquierda y derecha. Les reconfortó mucho a ambos y les subió la moral escuchar todo el tiempo las risas de sus amigos a través de la puerta.

Sev pensaba, ("Deborah también sería perfecta para Remus, lo sacaría de la eterna melancolía.")

A las ocho y media en punto, Deborah y Remus salieron de la sala de reuniones y los interrumpieron. Deborah dijo:

-Prince, voy a casa por un uniforme para ti, y Remus a las cocinas a por algo de comida para todos, volvemos antes de diez minutos.

-Por supuesto, Deborah, id – respondió Albus.

Se marcharon de prisa. Albus se dirigió a Sev y Lily:

-Podemos dejarlo por hoy, pienso que esta misma semana vais a conseguirlo, sois excepcionales.

-Gracias, Albus – respondió Lily.

-Gracias, si no fuera por ti, no estaríamos lográndolo - respondió Sev - Transformaciones es la asignatura más difícil.

-Tienes razón, por eso me dediqué a ella, era un reto para mí.

-Nunca te hemos visto como animago, Albus. ¿Puedes transformarte?

-Desde luego, pero a cambio quiero ver algo tuyo también. Minerva me ha contado que ha oído algo sobre varios Patronus gemelos.

-Por supuesto que te lo enseño. Hagámoslos, Lily.

Ambos conjuraron las leonas, que jugaron.

-Es asombroso… - Albus, ilusionado – Nunca vi algo así.

-Cuando vuelva Deborah te enseñamos el gemelo del suyo.

-De acuerdo, prueba a ver si tienes ese nuevo de hoy.

Sev rio. ("Minerva se lo ha contado todo con pelos y señales.")

Sev evocó el reciente recuerdo del desayuno, emergió un pájaro pequeño, que revoloteó y se le posó en el hombro.

-Oh… precioso y asombroso – dijo Albus, profundamente admirado e ilusionado – Pienso que es una alondra, un pájaro cantor.

-¿Es con Valerie, Sev? – le preguntó Lily.

-Sí, esta mañana en el desayuno – respondió Sev - Ella canta, ya lo sabes.

-Claro, es ella, seguro que también es gemelo del suyo. Hacedlos juntos hoy en casa, le va a ilusionar mucho.

-Desde luego, anoche vio el de Deborah conmigo y le apenaba no tener un gemelo con Andrew.

-Ya, pobre… pero ahora lo tiene contigo.

-Venga, Albus, te toca, transfórmate.

El director se transformó en fénix de inmediato y se dio unos vuelos por la sala de duelo.

-¡Fantástico!

-Wooow… nunca había visto un animago, Sev.

-Yo tampoco Lily. Nosotros también lo seremos dentro de poco, y ahora saldremos seis de correría y no cuatro, Sirius y James también vendrán.

-Entonces Potter se enterará de lo nuestro.

-Para cuando podamos registrarnos, febrero del próximo año, James habrá tenido tiempo de sobra de adivinarlo todo y hacerse a la idea.

-Desde luego.

Albus se transformó en persona de nuevo.

-Ahora me veo tentado de transformarme en ave – le dijo Sev – Me encantaría volar.

-Tienes un Patronus que es un ave, una vez hayas aprendido de mí ya podrás hacerlo por tu cuenta, puedes transformarte en cuantos animales quieras – dijo Albus.

("Otra cosa interesante para él a la hora de convertirme en agente doble. He metido la pata comentándolo, no se lo contaré.")

-Dudo que tenga tiempo de dedicarme a eso.

-Sí, tienes razón.

Llegaron Deborah y Remus. Ella le dio el uniforme a Sev y él pasó a cambiarse a la sala de reuniones, guardando la ropa de guerrero en la mochila. Mientras tanto, Lily y Remus comieron algo.

Cuando Sev salió se despidió de ellos y los Gryff se marcharon a casa. Hizo el Patronus gemelo con Deborah y las lobas jugaron, al director también le encantó. Comieron rápidamente mientras Albus le ampliaba la cadena del Giratiempo y se marcharon a clase. Sev llegó el primero, antes que el profesor. Cuando llegó Anthony a toda prisa pero a tiempo, exclamó sorprendido:

-¡Increíble, te has cambiado de ropa!

Sev rio.

-No sé de qué te extrañas, conociendo a Deborah.

-Tienes toda la razón - con una amplia sonrisa.