Mujeres libres
Valerie despertó a Sev besándolo en la cabeza y acariciándolo. Estaban en la misma postura en que se habían dormido y continuaban vinculados.
-Buenos días, cariño, ¿qué tal has dormido?
-Muy bien, Valerie. ¿Estaba soñando?
-Sí, que volabas en escoba, conmigo.
-Wow… qué chulo. Qué pena no recordarlo.
-En cuanto hagamos el ritual de la cueva te lo muestro con detalle.
-Claro…
-¿No te has despertado en mitad de la noche? ¿No has tenido pesadillas?
-No, Valerie. ¿Tú has dormido bien?
-Como un tronco, no recuerdo nada, hacía tiempo que no dormía tan bien. Qué bien sienta llorarlo todo antes de dormir.
-Sí, a mí también me sienta genial.
-Qué bien, algo más que tenemos en común, sabemos llorar y reír juntos y nos sientan bien ambas cosas.
-¿Qué hora es?
-No lo sé, porque no te pedí el reloj anoche, y como lo llevas en la izquierda no he querido despertarte antes de hora, pero calculo que las ocho menos cuarto, por cuando me he despertado yo.
Prince sacó el brazo izquierdo para mirar el reloj.
-En la diana, Valerie, las ocho menos cuarto en punto.
-No te he dejado dormir un poco más por si tenías que ducharte, lavarte el pelo y esas cosas.
-¿Crees que necesito lavarme el pelo hoy?
-No voy a responderte a eso, Prince, tú sabrás – riendo.
-Estás besándome la cabeza, ¿la tengo grasienta?
Se carcajearon.
-Un poco, pero no importa.
-Tengo un pelo asqueroso, Valerie, ni con un buen champú muggle me dura tres días limpio.
-Vaya fastidio. Pasa de todo, ya te lo lavarás esta noche o mañana, a nosotras no nos importa en absoluto.
-Pues sí, porque prefiero aprovechar este rato para darnos mimos. ¿Tú tienes prisa por volver a tu dormitorio?
-Ninguna, Prince, voy a ponerme el mismo uniforme que ayer, me llega con cambiarme de ropa interior.
-¿Y te importa que Anthony y Jack nos vean salir de aquí?
-En absoluto. Desde ayer soy una mujer libre.
-Cómo me alegro, Valerie. Vamos a cambiar de postura, anda, yo también quiero darte besos.
Cambiaron, se pusieron frente a frente.
-Vale, pero no de los tuyos, que nos ponemos calientes los dos, nos quedamos con las ganas, y dos días seguidos en el Comedor serían demasiado para Minerva, le daría un patatús.
Se carcajearon.
-Eres muy graciosa, Valerie, te adoro. Bésame, anda.
Se dieron tiernos besos en la boca, de labios y lenguas, pero sin profundizar ni acelerarse, también acariciándose las caras.
-Yo sí que te adoro a ti, mi amor, eres maravilloso. Me has devuelto la alegría, las ganas de vivir, desde el domingo pasado soy otra.
-Jo… y te he hecho esperar una semana.
-Una semana no es nada, mi vida, así he ido preparándome para el cambio tan radical de ayer. Que sepas que estoy loca por ti desde el día que te conocí, allá en el Bosque.
-Vaya…
-En realidad desde antes, desde que Jack nos contó tu historia en Pascua. Se me hicieron muy largas las vacaciones y los días de colegio que pasaron hasta que pudimos vernos por fin.
-Jo… y yo apenas te hice caso.
-Me hiciste el caso que debías hacerme, cariño. Vaya estrés has tenido desde entonces, y nosotros estamos comenzando a enterarnos ahora. Deberíamos habernos interesado por todo lo que estabais haciendo mucho antes, sabiendo ya todo lo que sabíamos. Andrew y yo ya sospechábamos que erais oclumantes, sabiendo que ibais a tener que tratar con el viejo.
-Claro…
-A estas alturas toda la casa lo sabe, no somos bobos.
-Claro…
-Y los Rave también deben imaginarlo, tampoco lo son.
-Claro… Pues que sepas que tú también me diste una de las mayores alegrías de mi vida cuando me llegó el mensaje de Jack de que me habíais aceptado sin conocerme en Pascua.
-Cómo no aceptarte, mi amor, con semejante historia, no lo dudamos ni un segundo. Andrew también se moría por conocerte, te admira mucho.
-Gracias a vosotros cambiamos toda la estrategia del destape, porque sabíamos que ibais a atraer a la mayoría de guerreros de casa y también a los Rave.
-Por supuesto, y ya viste que lo hicimos de inmediato. Muy orgullosos de poder contribuir así. ¿Nos leísteis, verdad? Antes de PAscua.
-Sí, lo hizo Jack.
-No debió gustarte mucho lo que opinábamos de ti.
-No me daba detalles sobre eso.
-Me alegro, porque estábamos equivocados de cabo a rabo. Ya pasamos todas las vacaciones pensando en cómo atraer a los demás.
-Muchas gracias, Valerie.
-Nada que agradecer, cariño, somos un equipo, mira todo lo que hemos conseguido en menos de un mes. Crear el Ejército, poner al viejo de nuestra parte a espaldas del Ministerio, los medios necesarios para salvar el máximo de vidas, limpiar Hogwarts de maléficos, y todo gracias a ti. Merlín, cómo besas, sólo así ya me estás poniendo caliente. Esto de poder hablar al tiempo que besas es un invento, pero me haces perder la concentración.
-Pues no hables más, sólo bésame.
Se besaron hasta las ocho y cinco, Sev le pidió a Valerie su coletero para ducharse sin mojarse el pelo, mientras lo hacía ella se vistió. Cuando salió se puso sólo la ropa interior, mientras ella entraba de nuevo en el cuarto de baño a arreglarse el pelo, y cogió el resto de su ropa, que ella había recogido y doblado, en la mano.
Cuando estuvieron listos salieron, ella en uniforme. "Pero sin ropa interior, la lleva en el bolsillo, cómo me pone." Anthony ya estaba vistiéndose, Jack debía estar en el cuarto de baño.
-No hagas ruido, Valerie, que no se entere, él no sabe que existe el espacio oculto.
-Vale, vale.
Atravesaron el dormitorio de puntillas, sigilosamente. Anthony no los vio pasar por detrás de él. Cuando salieron de su vista, Valerie le dijo:
-He tenido que aguantarme la risa, vaya calzoncillos más graciosos lleva Anthony.
-Cierto. Dame un beso, anda, nos vemos en cinco minutos.
Se besaron en los labios.
-Hoy pienso comerte a besos en el desayuno, que se fastidie Minerva – le dijo ella.
-Vale, pero antes déjame contárselo a Lily y explicárselo. Ayer se olió lo que ocurrió en el desayuno, en el almuerzo no hablamos y debió echarme de menos en la cena. Quiero explicárselo todo con calma antes de que nos vea dándonos mimos, nos ve desde su sitio.
-Claro, Prince, por supuesto, espero a que me des permiso.
-Nos vemos en cinco minutos, Valerie.
Sev se vistió con un uniforme limpio, bajó y dejó el sucio en la colada de la Sala Común. Su familia lo esperaba, salieron de casa y llegaron puntuales al Comedor, entraron al mismo tiempo que los Gryff de quinto año. Le proyectó a Lily, a la entrada, mientras se miraban y sonreían ilusionados y pasaban quienes los acompañaban.
-"¡Hemos coincidido! ¡Qué milagro!" – exclamó él proyectándole.
-"Ya… nos ha pasado muy pocas veces en todos estos años."
-"Por fin nos vamos coordinando, cariño. Llegará el día en que quedemos aquí en la puerta para entrar y sentarnos juntos."
-"Claro, y también el día en que acudamos juntos al Comedor desde nuestra propia vivienda dentro del castillo, gracias a ti."
-"Continuamos hablando cuando nos sentemos, ¿vale? De lo contrario, James y la rata van a olerse algo."
-"Claro, cariño."
Entraron y cada uno fue hasta su sitio, Cecile había esperado a Lily y Deborah a Sev. Él le habló vinculado:
-Gracias, Deborah, buen disimulo.
-Sí, Cecile también lo ha pillado, no hemos necesitado hablar.
-Maravilloso. Ni James ni la rata se han girado a mirar, son muy bobos, los dos, no se enteran de nada. De cualquier modo, Lily los leerá ahora.
-Genial. ¿Qué tal con Valerie?
-De maravilla, hicimos de todo, me contó muchos secretos de chicas, nos vinculamos, lloramos como media hora… Mejor que te lo cuente ella en clase, ahora en el desayuno quiero hablar en privado con Lily. Por cierto, muchas gracias por la cena, ¿tú tienes algo urgente que contarme?
-Los resultados de los encargos que me hiciste ayer, pero tampoco es urgente, podemos hablarlo en el almuerzo.
-Vale, si me sobra tiempo me lo comunicas, yo también me vincularé contigo como ayer si Lily tiene noticias urgentes de los Gryff.
-Estupendo, Prince, nos vamos coordinando.
Se sentaron en sus sitios, Sev se desvinculó de Deborah. Lily también se sentaba, él le proyectó:
-"Buenos días de nuevo, cariño."
-"Qué contento estás hoy, Sev."
-"Sí, llevo dos días de despertares maravillosos. ¿Tienes algo urgente que contarme?"
-"Que ayer Remus llevó de paseo a Sirius como le pediste."
-"¿Es urgente el resultado?"
-"No, Sev. Puedo contártelo en otro momento."
-"De acuerdo, entonces te cuento algo yo. Estarás preguntándote por qué no vine a cenar."
-"Ya me lo huelo, Sev, no soy boba. Te lo hiciste con Valerie."
-"Eso."
-"Os quedasteis con las ganas después de lo de por la mañana."
-"Eso."
-"No es necesario que me des explicaciones ni detalles, Sev, ya te lo dije hace tiempo. Me basta con saber que eres feliz, y ya veo que lo eres."
-"¿Y tú lo eres, mi amor?"
-"Si tú eres feliz, yo también lo soy, Sev."
-"Esa respuesta no me gusta nada."
-"Jo, Sev... ¿Y qué quieres que te diga? ¿Que te extraño muchísimo y te haga sufrir?"
-"Pues claro, Lily, quiero que me digas la verdad."
-"Ya se te ha pasado la alegría. Deberías olvidarte de mí, no me necesitas para nada, sólo para complicarte la vida."
-"Jo, Lily… no me digas eso. Eso sí que me hace sufrir, estoy haciéndolo fatal contigo."
-"No, Sev. Quien está haciéndolo fatal soy yo. Tienes a tu alrededor y a tu alcance personas mucho más aptas que yo para ayudarte en tu tarea, y que te aman tanto o más que yo. Estás perdiendo el tiempo conmigo."
-"Tenemos que vernos sin falta, Lily, estás fatal, has olvidado todo lo que siento por ti en una semana. ¡Lily! Hace siete años que te amo, me salvaste de ser Mortífago, ¿cuántas veces necesitas que te lo diga?"
Se quedaron mirándose, ambos habían dejado de desayunar.
-"Soy un desastre, Sev, no sé cómo hacerlo. El otro día te recriminaba que fueras dependiente y la dependiente soy yo, no sé vivir sin ti."
-"Te comprendo, cariño, a mí me ha pasado eso años y años, eras la única ilusión que tenía en la vida. Has de buscar otras personas que te hagan feliz. ¿Pasas tiempo con Alice?"
-"Sí. Siempre que no le toca clase de Oclumancia con Albus sube al dormitorio con Cecile y conmigo hasta que se va a la cama y seguimos practicando, ella Oclumancia y nosotras Legeremancia. Ayer estuvo haciéndolo con Cecile."
-"¿Sin pensadero?" – asombrado.
-"Claro, ella ha estado dispuesta, no le importa que conozcamos sus secretos. Prefiere hacerlo así y aprender más rápido. Además, ya ocluye bien, hasta ahora la leía yo, que sé qué buscar."
-"Claro… Dale las gracias de mi parte."
-"Esta noche le toca clase con Albus, va a ir con Frank y va a proponerle que pruebe a leerla sin pensadero. Si le da el visto bueno, su clase queda para Frank."
-"Estupendo, estáis haciéndolo genial, perdona por no haberme interesado antes. Dices que no sabes ayudarme y estás haciéndolo perfecto, sin necesidad de consultarme nada."
-"Intentamos ayudar todo lo que podemos, Sev. Y todos sabemos que estás muy ocupado, intentamos descargarte de trabajo."
-"Muchas gracias, cariño. Anda, sigue desayunando."
Continuaron desayunando.
-"¿Te sienta bien estar con Alice?"
-"Sí, Sev, genial, es maravillosa. Animosa y entregada, dispuesta a dar la vida por nosotros."
-"Pues aunque ya ocluya bien continúa estando con ella, pasad juntas todo el tiempo que podáis y dedicadlo a algo más que a las obligaciones. Si ya ocluye bien vinculaos como Comunidad con ella y compartid vivencias, puede hacerse entre más de dos personas a un tiempo. Conoceos, gánate otra amiga para siempre. Yo ayer me vinculé con Valerie y estuve contándole penurias de mi infancia. Me hizo mucho bien, lloramos como media hora y nos dormimos agotados. He dormido como un bendito."
-"Me alegra mucho, Sev."
-"Se me ocurren más cosas. ¿Escribes a tu familia?"
-"Sí, Sev, todas las semanas, ya lo sabes."
-"¿También a tu hermana?"
-"Sí, Sev, también."
-"¿Le escribes por separado o en la misma carta que a tus padres?"
-"En la misma carta."
-"¿Y ella cómo te responde?"
-"Por separado."
-"Jo, Lily… entonces escríbele por separado a ella. Crea confianza con tu hermana, hazte también su amiga. Ella está intentándolo, pon de tu parte."
-"Tienes razón, Sev, pero no quiero reventar a Puck."
-"Envía las dos cartas envueltas en pergamino de envolver o emplea lechuzas del castillo como hago yo, escribe a tu familia más de una vez a la semana. Ya viste lo bien que pasaste las vacaciones de Navidad escribiéndome todos los días, apenas me extrañaste, te sientan muy bien las cartas. Cultiva la relación con tu familia tú que puedes, y ve preparándolos para el verano, vamos a tener que contárselo todo, seguramente ninguno de ambos podremos coger el Expreso."
-"Ya, ya había pensado en ello, me lo dijo Alice."
-"El viejo ya debería habernos hablado del tema para que fuéramos avisando a nuestras familias, pero no quiere preocuparnos con los exámenes por medio. No les asustes todavía, ya les escribiré yo contándoles las cosas con tacto cuando queden quince días o así, para que tampoco pasen inquietos demasiado tiempo pero también tengan tiempo de prepararse. Si esperamos al último momento, será mucho de golpe."
-"Claro, Sev."
-"Mientras tanto, escríbeles más y que te vean bien, y por mandar a Puck dos veces por semana tampoco vas a reventarla."
-"Pero si les mando más lechuzas no va a llegarles la comida que les dejé para ellas."
Sev rio.
-"Lily, no te preocupes por la comida para las lechuzas. Las lechuzas se buscan la vida si les dejas darse unos vuelos, ya cazan ellas."
-"Claro…"
-"¿Estás más animada? ¿Sientes tu vida más llena ahora?"
-"Sí, Sev. Va a aliviarme mucho poder contarles toda la verdad a mis padres y dejar de fingir. Pienso que van a entenderlo a la perfección y que no me van a negar que asista al colegio, comprenderán que es el lugar más seguro para mí si tú y tu madre se lo explicáis bien."
-"También podrá hacerlo Alice, por ejemplo, y Remus y Cecile. Tendremos una reunión en tu casa, les encantará conocer a más amigos brujos, ya viste lo contentos que estaban con mi madre."
-"Claro."
-"¿Ya estás más tranquila? ¿Te sientes mejor? ¿Con más energía para afrontar lo que nos queda por delante?"
-"Sí, Sev, mucho mejor."
-"¿Puedo darle permiso a Valerie para que me dé besos? ¿No va a sentarte mal? Que sepas que preferiría que me los dieras tú."
-"Claro, Sev, dale permiso, te sienta genial y tú necesitas mucho más apoyo que yo."
-"Por fin he encontrado a mi familia, Lily. Una familia de verdad, creada por afinidad, y no la que nos toca por nacimiento."
-"Claro, Sev, no sabes cómo me alegro."
-"En cuanto podamos salir a la luz también serán la tuya. Todos te quieren mucho aunque no hayan tratado contigo porque conocen nuestra historia."
-"Claro, Sev."
-"Voy a darle permiso a Valerie, que se muere de ganas, no para de mirarme, es una mimosa. Y aparte de eso quiere escandalizar a Minerva para que vaya acostumbrándose al amor libre en el colegio."
Ambos rieron. Él habló de viva voz:
-Valerie, ya puedes darme todos los besos que quieras.
-¿Morreos también? – exclamó ella.
Todos quienes estaban a su alrededor se carcajearon.
-Sí, Valerie, morreos también.
Volvieron a reír.
-Vale, pero sin acelerarnos, de lo contrario vamos a matar del susto a Minerva.
Volvieron a carcajearse, ya se giraban algunos Rave de la mesa de al lado a mirar.
-¡Vamos, dale! ¡Lánzate! ¡Sé esa mujer libre! – exclamó él.
Se dieron un buen morreo, los demás reían, se vincularon.
-Cómo besas, Prince, ya me has puesto caliente. Contigo no hay manera.
-En cuanto estés recuperada, te vas a enterar de lo que es bueno.
-Lo estoy deseando, creo que cuando te acompañe a la enfermería voy a pedirle a Poppy que también me cure.
-Por supuesto, Valerie, no estés sufriendo.
-Desde luego que no, ya no me avergüenza en absoluto, me he liberado. Además, esta tarde quiero volar contigo y si me escuece no monto a gusto en escoba.
-Entonces vamos después de almorzar, que nos cure a los dos de las heridas de batalla.
-Por supuesto. Vamos a dejarlo ya, que ya vuelvo a estar mojada, y así me va a escocer toda la mañana.
Ella se separó de él, ambos riendo.
-Sécate cuando pases por casa por la mochila, salimos antes del Comedor si es necesario.
-Vale, mi amor, salimos un poco antes.
Ariel le tiró de la manga de la túnica.
-Sev, Sev, ¿ya no quieres a Lily? – le preguntó el chico, apenado.
"Buf… qué problema…" Sev se giró hacia él riendo, y habló en voz lo suficientemente alta para que lo oyeran los más cercanos a él.
-¿Qué te hace pensar eso, cariño?
-Que le has dado un beso a Valerie.
-Porque a ella también la quiero.
-Pero no se puede querer a más de una chica.
-Sí que se puede, hay personas que podemos hacerlo. Yo no soy como tú, que sólo quieres a Shelley. Yo quiero a varias chicas, a Deborah también la quiero.
-¿A Deborah? – bajito, para que ella no lo oyera – Pero si es una antipática.
-Ya no, cariño. Desde que la quiero es muy simpática, ¿no has visto cómo se reía de nosotros?
-Sí, es verdad, se reía.
-El amor cambia a las personas, por eso es bueno querer a toda la gente que tu corazón sea capaz. ¿Tú no quieres a todos tus amigos?
-Sí, claro.
-Y no tienes sólo un amigo, ¿verdad?
-No, tengo un montón.
-Pues yo tengo un montón de amigos y también varias novias, y algunas de mis novias tienen varios novios que son mis amigos.
"Vaya lío." Sev se carcajeó, también Deborah, Paul y Valerie, que eran los que quedaban más cerca y estaban escuchándolo.
-Tienes razón, Deborah ha vuelto a reírse – le dijo Ariel bajito - ¿El que se sienta con ella también es su novio?
-Por el momento no, sólo son amigos, como Shelley y tú, pero con el tiempo lo serán. Se llama Paul.
-Claro, como Shelley y yo. Cuántos novios tiene Deborah, ¿no? Tú, Anthony y Paul.
Todos volvieron a carcajearse, el chico también.
-Todos nos queremos, somos una gran familia. ¿Lo entiendes?
-Creo que sí, Sev. ¿Y a Lily le parece bien?
-Claro, cariño. De lo contrario no lo haría, sabes que Lily es la primera para mí. Mírala, nos está viendo hablar, lo ha visto todo y no le importa. Asómate y salúdala con la mano.
El chico lo hizo, se asomó y ambos saludaron a Lily con la mano, que también los saludó sonriéndoles.
-Jo… no me habías contado que veías a Lily desde la mesa.
-Ya… perdona. Ahora ya sabes que la vemos, puedes saludarla siempre que quieras. ¿Ya estás más tranquilo?
-Sí, Sev, si a Lily le parece bien yo no tengo nada que decir.
-Gracias, cariño, por entenderlo. Anda, sigue desayunando.
Continuaron desayunando. Sev se vinculó a un tiempo con Deborah y Valerie y les dijo:
-Estoy vinculado con las dos. ¿Me escucháis? Hablad en orden, primero Deborah.
-Sí, Prince – le respondió ella.
-Sí, mi amor – respondió Valerie.
-¿Qué tal lo he hecho?
-Inmejorable – respondió Deborah.
-Perfecto, mi vida, nunca dejarás de sorprenderme – respondió Valerie, y le dio un beso en la mejilla.
-Deborah, ¿has observado la reacción de Minerva?
Los tres se carcajearon, Deborah respondió:
-Por supuesto que lo he hecho, Prince.
-¿Y cómo se lo ha tomado hoy?
-Una sonrisa de oreja a oreja, le ha encantado lo de 'mujer libre'.
-¡Toma ya! ¡Me la gané!
-No me estoy enterando de nada, Prince – le dijo Valerie, apenada.
-Claro, tenemos que vincularnos los tres juntos como Comunidad. Si nos da tiempo lo hacemos también después de almorzar.
-Vale, cariño - respondió Valerie – Anda, cuéntame.
-A Minerva le ha encantado lo de 'mujer libre', una sonrisa de oreja a oreja.
Valerie exclamó, de viva voz, poniéndose en pie y alzando el puño cerrado:
-¡Viva Minerva! ¡Esa mujer libre!
Todo el Comedor se quedó en silencio, todos observaban a la subdirectora. Valerie continuó, todavía con el puño en alto:
-¡Minerva! ¡El mundo es de las mujeres libres como tú! ¡Nos lo robaron hace siglos pero vamos a recuperarlo! ¡Con ayuda de los hombres que merecen la pena!
Una mirada de profunda comprensión y satisfacción en el semblante de la subdirectora, y poco a poco, una sonrisa, miraba a Valerie directamente.
Alguien comenzó a golpear la mesa Sly, Sev se giró de inmediato hacia allí. A su izquierda, enfrente, a unos diez huecos, era Audrey, le sonrió y ella a él. Los golpes se contagiaron enseguida a todo el Comedor. Sev también lo hizo, y los Sly y Rave, que por estar en La Guardia, y los Gryff que por disimular o no estar presentes en el desayuno no pudieron hacerlo aquel histórico quince de mayo. Se quedaron a gusto, hasta que les dolieron las palmas. "Tenemos revoluciones cada semana, es maravilloso."
