Anthony
Sev entró a clase y la interrumpió, pero la profesora no dijo nada. "Otra mujer libre, todas las buenas profesionales lo son. Voy a charlar con Anthony antes que con Lauren, con ella también puedo hablar en clase de Runas, no le toca para los TIMOS. Además, ya veo que está estudiando sin atender a la clase, la dejo tranquila un rato." Se sentó junto a Anthony y éste le preguntó, bajito:
-¿Reconciliación con Jack?
Sev probó a vincularse con él. Lo consiguió al instante.
-Anthony, ¿me escuchas?
-Wow, Prince… sin mirarnos.
-Por supuesto, Anthony, somos unos dejados. Seguramente pudimos hacerlo desde el primer momento, nuestro Vínculo es poderoso, tenemos mucha confianza el uno en el otro, desde hace mucho tiempo además, y no se ha visto socavada por todo lo que ha pasado entre nosotros.
-Desde luego que no, Prince. Yo cada vez te aprecio más.
-Y yo a ti, te quiero mucho. ¿Te apetece charlar un rato? Ésta no nos toca para los TIMOS. Voy a sacar el libro para disimular.
Lo hizo, y aunque se inclinó para sacarlo de la mochila, no se rompió el Vínculo. Anthony siguió hablándole:
-Y aunque nos tocara, yo ya tengo toda la teoría estudiada desde hace tiempo, y con el ritual de la cueva me solucionas la vida. Si además también me pasas el talento para Transformaciones del viejo, voy a sacar Extraordinario en todo.
-Cómo me alegro, Anthony, porque eres quien más lo mereces.
-De las mejores cosas que me han pasado en la vida, conocerte. Mi amigo para siempre, nunca olvidaré aquella clase de Aritmancia. Qué mal te lo hice pasar desconfiando de ti, con lo solo que estabas y los problemas que tenías.
-Pero desde entonces me has compensado con creces. Nunca llegaré a agradecerte lo suficiente todo lo que has hecho por mí desde entonces, mucho antes de saber el beneficio real que podrías obtener de mí. Eres muy buena persona, en absoluto egoísta, he aprendido mucho de ti. Y el sacrificio que estabas dispuesto a hacer por mí, antes de saber que echaríamos a los víboras.
-De alguna manera debía pagarte lo que tú estabas haciendo por mí.
-Pero a mí eso no me costó ningún esfuerzo.
-¿Como que no? Nos concediste un inmenso poder, y a cambio te tocó enseñarnos Artes Mentales a todos. Por supuesto que hiciste esfuerzo, mucho, y sigues haciéndolo día a día. Ojalá pudiera ayudarte más.
-Podrás hacerlo si quieres, hay que enseñarles maleficios a toda la escolta de verano. Deborah y Valerie van a organizar el calendario contando contigo.
-¡Estupendo! Lo voy a pasar de muerte. ¿Hay que ir al nido?
-No, Anthony, ni se os ocurra, en verano las acromántulas son muy peligrosas.
-Jo… qué pena, con la que liamos, fue histórica.
-Además, hay que dejarlas que se reproduzcan, de lo contrario, quienes tengan que aprender de verdad el próximo año no van a tener adónde ir.
-Claro...
-La próxima vez habrá que ir en pleno invierno, con la helada, para que salgan pocas y no cargarnos tantas de golpe, porque iremos mucha gente, hay que instruir a todo el Ejército.
-Claro…
-Esta vez tendréis que enseñarles con bichos.
-Genial, eso también me gusta. Me recuerda a cuando íbamos con mis padres de excursión al campo de pequeños, con mi hermano siempre cazábamos bichos.
-¿Tienes un hermano?
-Sí, mayor, tiene dieciocho.
-Vaya, nunca me lo habías contado. ¿Ya se graduó?
-No, Prince, él no es brujo, es squib. Ya sabes, mi padre es muggle y mi madre es de sangre bastante mezclada. Milagro que yo saliera brujo, por algo tenía tan poco talento.
-Anthony, eso no tiene nada que ver. Lily es hija de muggles y es una bruja extraordinaria.
-Cierto.
-Y los víboras eran sangre-puras y eran unos inútiles.
Rieron.
-Tienes toda la razón. Y tú eres el mejor brujo de la casa siendo mestizo.
-Bueno, ahora tú ya eres tan bueno como yo.
-Pero gracias a ti, no creas que voy a olvidarlo nunca.
-Me da que los Sly vamos a recuperar los puntos que perdimos la semana pasada por culpa de los linchamientos gracias a las buenas notas que vamos a sacar en los exámenes todos los que vamos a realizar los rituales.
-Seguro que sí, vamos a obtener todos los premios. ¿Jack va a venir a la cueva y al árbol?
-Si a Deborah le parece bien y él quiere, sí.
-A mí me gustaría que viniera, la verdad, lo quiero mucho. Es una pena que se haya alejado así de nosotros, no lo entiendo.
-No te preocupes, ya lo he hecho reconciliarse con todos.
-Ah, ¿sí?
Sev se lo contó, sin revelarle secretos.
-Eres excepcional, Prince, siempre arreglando las vidas ajenas. Me alegro mucho, hasta que apareciste tú lo consideraba mi mejor amigo.
-¿Y ahora me consideras a mí tu mejor amigo?
-Claro, desde hace mucho tiempo, además.
-Jo… nunca me lo habías dicho, y te hago muy poco caso.
-Me haces el caso que puedes hacerme, Prince, tienes muchas cosas que atender.
-Pues si me consideras tu mejor amigo me gustaría que te confiaras a mí en ciertos temas, siempre que no te dé apuro ni te haga sentirte incómodo.
-Ya sé a qué te refieres, y por supuesto que no me da apuro hablar de ello contigo. Contigo menos que con nadie, porque tú sabes mucho de esas cosas y sé que vas a darme buenos consejos, pero no quiero hacerte perder el tiempo con mis cosas ni que te supongan otra preocupación.
-Anthony, háblame con libertad, tenemos más de una hora de clase por delante y nada más interesante que hacer. El resto del día voy a estar muy ocupado, así que adelante, charla conmigo de todo lo que te preocupe.
-De acuerdo. Comienzo con una pregunta, no la respondas si no quieres. ¿Deborah ha hablado de mí contigo?
-Sí, un poco, el día después de la fiesta. Tenemos mucho en qué pensar y nos vemos poco, y yo tampoco he querido preguntarle ni meterme en vuestros asuntos.
-Yo tampoco quiero que me expliques lo que te contó, es asunto vuestro.
("Discreto a tope.")
-Genial.
-Sé que está enamorada de ti desde el día que te conoció.
("Claro, dejó de hacérselo con él.")
-Vaya… eso no me lo ha dicho.
-¿Tú no te dabas cuenta?
-No, Anthony, tenía muchas cosas en la cabeza.
-No te quitaba ojo de encima cuando estábamos todos juntos, y a mí siempre me preguntaba por ti, qué tal estabas, cómo te iba en clase, cómo eres como persona… No hablaba de otra cosa.
("Preocupada por cómo estaba, esforzándose en conocerme al máximo y dándole a entender a Anthony que yo le gustaba. Y Anthony no me habla en absoluto de que no se lo hacían, es muy discreto.")
-Todo eso tampoco me lo ha explicado.
-Antes de que conociéramos la Magia de la Luna yo no le daba importancia, porque sabía que tú querías a Lily y que nunca la dejarías por ella. De hecho, no le hacías ningún caso.
("Es muy poco perspicaz, pasó mes y medio sin hacérselo con él.") Se esforzó por no reír.
-Cierto, yo no le hacía ningún caso.
-En Semana Santa no nos vimos ni nos escribimos, y ahí comencé a preocuparme.
("Intentando desvincularse de él por todos los medios, a pesar de no saber todavía que podría llegar a tenerme.")
-¿Y a la vuelta?
-A la vuelta intenté hablar a las claras con ella y se salió por la tangente. Me dijo que no estaba bien, que quería tomárselo con calma durante una temporada, que íbamos a tener mucho lío, como en efecto así ha sido desde entonces.
("Un buen pretexto para no ofenderlo.")
-¿Y tú cómo te lo tomaste?
-Sabía que eran excusas pero no quise ponerla en un aprieto, acepté lo que estaba diciéndome y decidí darle el tiempo que me pedía.
-Qué respetuoso, Anthony.
-Por supuesto, ella también lo es conmigo.
-¿Y cuánto tardó Jack en pasaros los apuntes de la Magia de la Luna?
-Esa misma semana, antes del siguiente entrenamiento.
("Jack apenas le dio importancia al tema, no se le ocurrió siquiera hacer una copia para él, sospechando que Lauren podía estar también conmigo.")
-¿A quién se los pasó?
-A los dos juntos.
-¿Os explicó de qué iba?
-Sí, lo del matriarcado y todo eso.
-¿Y los leísteis juntos?
-No. Se los quedó Deborah.
("Para tener la información antes que él.")
-¿Cuánto tardó en pasártelos?
-Al día siguiente. No me lo dijo, pero estoy seguro de que los copió, porque no ha vuelto a pedírmelos, los que trajiste los tengo yo.
("Interesada en que ambos la conocieran a fondo cuanto antes y eficiente a tope, y Jack no ha vuelto a interesarse en absoluto por el tema.")
-Desde luego que los copió. A mí tampoco me lo ha dicho, pero está pasándoles su copia a los nuevos oclumantes. Recuerdo que a Jack le pasé los apuntes el miércoles, cuando quedé con él en el claro pequeño después de clase de Aritmancia. ¿Os dio tiempo de hablar del tema antes del entrenamiento de ese sábado?
-Sí, Prince, porque ella me los pasó a mí el viernes y me pidió que los leyera esa misma tarde después de clases, para poder charlar sobre ello de noche, después de la Biblioteca.
("Interesada al máximo en que ambos tuvieran toda la información y llegaran a un acuerdo antes de volver a verme.")
-¿Y a ti qué te parecieron?
-La solución ideal. Ella podría estar contigo si quería, tanto por Lily como por mí, son las mujeres quienes eligen. Y así se lo dije, que ya me había dado cuenta de que estaba colada por ti, y la animé a que te entrara.
-¿Y ella qué opinaba?
-Que las cosas no eran tan sencillas, que nosotros también teníamos derecho a decidir, y que, en todo caso, para ti no era buen momento en absoluto con todo el lío que tenías. Y además, que ella no se veía capaz de compartir su pareja con nadie.
("Honesta en todo excepto en lo que sentía por él, para no herirlo.")
-¿Y tú qué le respondiste?
-Que en ese caso siguiera tranquila, dejara pasar el tiempo, esperara a que pudieras estar con nosotros todos los días y te conociera mejor, que quizá valdría la pena compartirte con Lily.
-Por lo tanto, las cosas siguieron como estaban.
-Eso, con la excepción de que con mi opinión de que eran las mujeres las que eligen y la suya de que los hombres también tenemos derecho a decidir, me permití comenzar a hacerle caso a Heather, que ya hacía tiempo que me había dado cuenta de que yo le gustaba.
-¿Y a ti te gusta ella?
-Claro, Prince, un montón, es mi mejor amiga desde primero.
("A animarle sutilmente para que deje a Deborah.")
-Pues lo hiciste muy bien, Anthony. Pienso que lo vas a llevar mucho mejor con ella que con Deborah.
-Sí, yo también lo creo, porque con Deborah lo llevamos bien siempre que le dé la razón en todo, cuando estamos en desacuerdo en algo nunca da su brazo a torcer. Cuando estabas intentando entrar en La Guardia teníamos unas discusiones terribles.
-Ya, eso ya lo imaginaba.
-Sin embargo, Heather y Fiona te aceptaron por el simple hecho de ver que me ayudabas en clase, son mucho más tolerantes.
-En cualquier caso, Deborah ha cambiado mucho.
-Sí, además, desde poco después, desde que aparecieron Valerie y Andrew y ella le contó lo del anarquismo y el amor libre, ¿eso te lo han contado a ti?
-Sí, Valerie, ayer.
-Tú ya sabías de todas esas cosas, ¿no?
-No, Anthony, os lo habría contado, al igual que lo hice con las Magias Ancestrales.
-Claro, debimos suponerlo. En cualquier caso, hemos estado tan liados desde entonces, que no había mucho tiempo para pensar en esas cosas. Todo el tiempo que me tomaba con Deborah lo pasábamos practicando para que ella aprendiera Legeremancia a fondo.
-Sí, eso sí que me lo ha contado. Muchas gracias, Anthony, debe haber sido muy aburrido para ti.
-Para nada, Prince, encantado de haber podido ayudarte así. Además, yo no perdía el tiempo, lo hacía mientras yo estudiaba.
-Sois fantásticos, los dos. ¿Y después del follón?
-Lo mismo, le dije que ahora que estabas más a su alcance se esforzara por hacerse tu amiga. Me llevé un disgusto cuando no conseguisteis vincularos y tampoco lo consiguió conmigo.
("Conmigo fue por mi culpa, y con Anthony por la de ella, porque no estaba siendo sincera con él. Él sí que confiaba en ella y la aceptaba como era.")
-¿Habéis vuelto a intentarlo?
-Sí, Prince, la mañana después de la última fiesta, cuando charló conmigo en la sala de reuniones y por fin se sinceró.
("Ha evitado mencionar que en la fiesta nos liamos. Qué delicado es, no indagaré más.")
-Y con Heather, ¿qué tal?
-De maravilla, encantada conmigo, ilusionada. Como no conoce la Magia de la Luna, está convencida de que voy a dejar a Deborah y quedarme con ella.
("Vaya, parece que Anthony quiere quedarse con las dos, pero claro, Heather quizá no lo aceptará. A tantearlo.")
-¿Y por qué no lo haces, Anthony?
-Porque no quiero herir a Deborah, quiero que me deje ella.
Sev se carcajeó. ("Vaya pareja de dos.")
-Anthony, déjala tú, ¿qué importa eso? ¿Crees que Deborah va a sentirse herida, con lo segura de sí misma que es?
-Pero también es muy orgullosa, y no quiero herir su orgullo.
-Anthony, hazme caso. Llevo con Deborah muy poco tiempo pero muy intenso, la conozco bien, no vas a herir su orgullo. Estás contándome todo esto para que te aconseje, ¿no?
-Sí, claro.
-Pues mi consejo es éste, deja a Deborah hoy mismo, y hoy mismo, pídele salir a Heather.
-¿En serio, Prince? – ilusionado.
-Sí, Anthony, sí. En serio.
Sev dedicó la clase entera a charlar con Anthony de secretos de chicos, aconsejándole con discreción y delicadeza, hablando de sí mismo y sus relaciones y no forzándolo a hablar de las suyas.
("Ya hablaré con Lauren en Runas, que Anthony no tiene y ella no necesita para los TIMOS. Lo de Jack ya me lo ha contado él, no hay por qué entrar en temas demasiado polémicos, una hora nos llegará, y así no la interrumpo si está concentrada a gusto.")
Se enteró además del calendario de exámenes gracias a Anthony.
-¿Te has fijado sólo en las asignaturas de Defensa o en todas?
-En todas, para contártelo también a ti. Me lo pidió Deborah, por si no habías tenido tiempo de mirarlo.
-¿Lo sabes de memoria?
-No, Prince, lo apunté, lo tengo aquí y le hice una copia también a ella, para la planificación.
-Wow, Anthony… muchas gracias, a los dos.
-Claro, somos un equipo, Prince.
Anthony sacó un pergamino de su mochila y se lo mostró. Lo miraron juntos, comentándolo.
-Lunes catorce, Encantamientos, práctica por la mañana y teoría por la tarde – dijo Sev.
-Sí, para Extraordinario, empezamos bien – dijo Anthony.
-Mejor, así nos quitamos una de encima cuanto antes, yo necesito seis Extraordinarios y un Aceptable. Pero está muy mal puesto, vamos a tener que hacer el examen práctico a toda prisa.
-Tú vas a sacar siete Extraordinarios, pero es cierto, está muy mal puesto, ya verás el resto.
-Sí, eso espero. Martes quince, optativas, Runas por la mañana y Estudios Muggles por la tarde. Estupendo, la tarde libre, tú el día entero.
-¿Runas la necesitas para Medimagia, no?
-Sí, el Aceptable. Miércoles dieciséis, Herbología, teoría por la mañana y práctica por la tarde. Ésta sí que está bien, y sólo te hace falta un Supera.
-Pero voy a sacar Extraordinario con la magia del Bosque.
-Desde luego. Jueves diecisiete, Historia de la Magia por la mañana y Adivinación por la tarde, el día entero libre para ambos, estupendo. Hasta ahora va muy bien, con días alternos con descansos.
-Sí, espera a ver la semana siguiente.
-No me asustes, Anthony, vamos por partes. Viernes dieciocho, Pociones, práctica por la mañana y teoría por la tarde, también podrían haberlo puesto al revés. Un Supera para ti, un Extraordinario para mí.
-Chupado, controlando Aritmancia.
-Desde luego. Lunes veintiuno, optativas, Cuidado de Criaturas mañana y tarde. Día entero libre para ambos.
-Un fastidio, ¿para qué queremos tantos días enteros libres seguidos?
-Pues sí, yo prefería tener alguna de mañana y tarde ese lunes, podrían haberla dejado para el martes.
-Espera, espera, ya verás el resto de la semana.
-A ver, Anthony, no te impacientes. Martes veintidós, la teoría de Astronomía por la mañana, Aritmancia por la tarde y la práctica de Astronomía por la noche. Pues sí que está mal puesto el calendario, ya me estoy esperando lo que viene. Ya llevas cuatro días libres seguidos. Miércoles, día libre. Buf… cinco días libres seguidos para ti y yo sólo Aritmancia, que la tengo chupada, el martes, y encima por la tarde.
-Está puesto fatal.
-Ya te digo. Jueves veinticuatro, Defensa, práctica por la mañana y teoría por la tarde. Todo al revés, no va a dar tiempo a que tanta gente que está preparando Defensa haga un examen práctico decente por la mañana, van a ir a toda prisa.
-Ya te digo.
-Y no sólo eso, por la tarde va a hacer mucho calor en el Comedor, los últimos días de junio.
-Desde luego, con el sol entrando por las ventanas.
-No voy a ponerme el uniforme, en manga corta.
-No hagas eso, Prince, pueden expulsarte del examen.
-Tienes razón. Qué horror, lo paso fatal con el calor. Y han dejado la peor de todas para el final, dos asignaturas para Extraordinario en Defensa dos días seguidos. Transformaciones, y de nuevo la práctica por la mañana y la teoría por la tarde, no da tiempo a hacer tranquilo el examen.
-Ya te decía que está puesto fatal.
-Nosotros los vamos a pasar, pero toda la gente que está esforzándose sin gozar del poder de las Magias Ancestrales se las va a ver canutas. Creo que el Ministerio está haciéndolo a propósito para que haya menos alumnos de EXTASIS de Defensa el próximo año.
-Ya te digo, metiendo mano en lo que pueden, intentando fastidiarnos.
-No quieren tener avalancha de Aurores, pero no van a tenerla, porque cuando nos graduemos vamos a estar en plena guerra y sobradamente preparados, la gran mayoría no va a pasar por la Academia de Aurores.
-¿Y de qué vamos a vivir, Prince, sin un sueldo?
-Ya, tienes razón, nos tocará seguir viviendo en casa de nuestros padres. Yo, con suerte, si aprueban esa Cátedra de Duelo, que visto lo visto lo dudo mucho, seré adjunto, viviré aquí, y también Lily, de Pociones. Y si no la aprueban puedo hacer carrera de Medimagia en San Mungo. Debo hablar con el viejo de esto, tiene que empezar a meter mano ya en el Ministerio, de lo contrario se nos va a echar la guerra encima sin que reaccionen. Cuanto antes se lo digo.
