༺═───────⊰❪ INTRODUCCIÓN ❫⊱───────═༻


—Hmm… Sí, sí —jadeó Judy, sumamente extasiada—. Más, dame más —suplicó, e inclinó la cabeza para lamer los labios de su compañero favorito.

El aludido respondió rápidamente a las súplicas demandantes de su buena amiga, haciendo presente el chasquido duro de sus caderas que aceleraban el paso al metérsela bruscamente y sin compasión.

—Zanahorias…—frunció las cejas en una mezcla de concentración y placer, pasando una de sus manos en rumbo descendente desde uno de los senos, pasando por las costillas, por encima de aquel marcado abdomen; hasta llegar a las caderas de la coneja y acariciarla suavemente con tanta devoción—. Eres una hembra deliciosa —susurró, haciendo notar lo bien que se sentía destrozarle el interior—. Me pones muy cachondo —habló firmemente cerca de su cuello, instando a la muchacha de piel pálida, quien ya estaba al borde de la excitación.

—Soy tuya…—respondió la peligris en voz baja, pero en tono lascivo, retorciéndose en la euforia absoluta por debajo de su macho, sin ser capaz de controlar los movimientos de su pequeño y frágil cuerpo.

Nick dejó escapar un ronco gemido, moviendo lentamente sus caderas hacia delante, bombeando el interior de su "pelusa" y derramando todo el semen que llegó momento después con el nombre de "Nicholas" en los labios de Judy, junto con el orgasmo de ella.

Colapsaron juntos.

Compartieron un beso sin prisas, mientras el zorro salía despacio y muy suave del interior de la joven que tanto deseaba en sueños; observando claramente cada uno de sus gestos y muecas de dolor, mezclado con pequeños suspiros entrecortados, para después sentir sus brazos rodearle el cuello—. Estoy obsesionado contigo —sonrió al sentir ese gesto cariñoso.

—Te amo —interrumpió la coneja, declarando por primera vez luego de regularizar su respiración, absorbiendo el aroma tan masculino del pelirrojo, mientras cerraba los ojos, disfrutando el momento; inconsciente del asombro de su compañero ante tan significativas palabras.

Era cómodo estar en silencio durante un rato, cuando todo estaba bien entre ellos o al menos, eso es lo que Judy creía hasta que la voz de Nick se elevó—. ¿Por qué me amas si no soy de tu especie?

—Nick, en zootopia todos pueden ser y hacer lo que deseen…—murmuró, dejándose llevar poco a poco por el sueño—. Te amo y me entregué a ti…

—Yo-yo-o…—dudó el ojiverde, sin lograr despertar a la bella joven de su profundo sueño.

Solo es atracción, es deseo, no es amor, no lo es…—pensó, estaba desesperado ante la confusión de sus sentimientos, en una lucha interna por reconocer su error, aceptando el hecho de quizá sentir una ilusión que podría convertirse en amor.


︿︿︿. . Palabras del autor」

• Estoy de regreso para culminar esta historia. Solo aquí encontrarán todos los capítulos, los cuales iré subiendo paulatinamente.
Muchas gracias por los mensajes, les agradezco. ¡He vuelto!