Antes que nadaNO PERMITO LA ADAPTACIÓN DE NINGUNO DE MIS FIC´S ASÍ COMO SEAN SUBIDOS EN OTRAS PAGINAS ETC... ETC. PARA ELLO PRIMERO CONSÚLTENLO CONMIGO!

¡Hola niños! Como saben he tardado en actualizar pero esta vez hice el capítulo de hoy más largo. Espero que sea de su gusto :D. Esta vez tanto como Sakura y Sasuke serán los narradores.

ACLARACIONES: Kishimoto-sama es el dueño de Naruto y sus personajes. Yo solo hice con mi "grata imaginación" xDD la historia usando los personajes.

ADVERTENCIAS:escenas 18+, lenguaje obsceno, violencia.

Gracias por los reviews a:

Brendadarckrose: gracias por tus buenas vibras y lamento mucho la tardanza he estado ocupada con la tarea y tener que lidiar con la adapctacion de mi nueva escuela, digamos que no es muy de mi agrado saber que no estaba con mis amigos lo que ocasiono que cayera en depresión y no pudiera actualizar como era debido, pero ahora ya mejor prometo actualizar lo más pronto posible. Saludos!

Angeles: HOLA! Pues creo que se me fue la mano al no actualizar por mucho tiempo, la verdad es que no quisiera actualizar sino por la manera en que he tenido que lidiar con el cambio de escuela, compañeros en fin, espero que el capitulo sea de tu agrado.

Luis Gurria: hahahah ok ok amigo gracias por tu review, me asegurare de seguir usando el mismo tipo de vocabulario. Saludos

sofi-chan: hola! Lamento mucho no haber actualizado pero en verdad que no podía por la escuela y demás, pero prometo no tardar más y que tendras más noticias de mi, saludos.


~¿UN NUEVO JUEGO?~

Esto no está bien, esto no está pasando… ¡JODER! Maldita sea, maldita sea, maldito Gaara, ¿Cómo mierda es que me metí en esto? Siento la mirada del bastardo con el que me acosté, siento su mirada recorrer mi cuerpo con descaro aun cuando estoy entre los brazos de mi padre, aun que estoy bajo su cuidado, bajo su protección estoy siendo desnudada con su sigilo de sus ojos negros, quisiera decirle que me deje en paz, que quiero que deje de inmutarme y siquiera pensarme en posiciones sugerentes, donde termino siendo suya, sé que estoy siendo paranoica pero logro captar detrás de esos ojos azabaches el deseo carnal que siente por mí, mi piel se eriza sin que tengamos contacto, la manera en que me miro en la sala de juntas, como me toco, hace solo unos instantes en el baño de mujeres. Lo húmeda que estaba y sigo, y por más que hago encuentro de mis piernas para calmar mi necesidad solo hace que al parecer el deseo aumente, mierda, mierda, mierda… ¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO! ¡¿CÓMO MIERDA ES QUE DORMI CON EL ENEMIGO?! Escondo mi cara en el pecho de mi padre, estoy siendo demasiado infantil, lo sé, nadie esperaba este tipo de actitud después de que vieron a una mujer que hace lo que quiere sin necesidad de pensar en las consecuencias, aquella que en la sala cayó a un Hyuuga e hizo que una Yamanaka viera su error. Me siento como una completa idiota, mi hermano me mira curioso veo de reojo y soy consciente de que Gaara apareció en la escena y tiene un encuentro de miradas con el que se hace llamar Sasuke.

—Sakura, ¿segura que te encuentras bien? —pregunta mi papá, levanto el rostro aun enrojecido y asiento, mis movimientos son torpes, me hace sentir como una niña de nuevo, me vuelvo y veo los ojos de Sasuke, parece que quiere taladrarme, que quisiera que nadie existiera en el pasillo para hacerme suya otra vez, y por mucho que odie esta situación quisiera que me tocara una vez más.

—Dan Oji-sama, si lo quiere podría llevarme a Sakura a descansar, ha sido un largo día para todos, ¿no le parece? —escucho la voz de Gaara, que hace que despierte de inmediato, lo miro a hurtadillas, su voz es calmada pero sus ojos demuestran odio al formular su cuestión a mi padre, pero dirigida más bien a Sasuke, quien sonríe de lado al percatarse de que Gaara quiere alejarme de él.

—disculpe mi atrevimiento Dan-sama, pero… ¿Quién es esa hermosa joven que abraza? —Pregunta el sujeto de la coleta baja, quien tiene ahora mi completa atención, se acerca a mí, mirándome de arriba abajo inspeccionando mi persona a conciencia—, si su esposa le mirara abrazando a tal belleza, bueno no creo que acabe bien la cosa —, papá sonríe un poco forzado, apretándome a su lado, aunque su aura está tranquila detecto que le molesta mucho la manera en que se refiere a mí.

—un placer, soy Haruno Sakura, soy su hija menor —digo y ahora la atención está puesta en mí una vez más.

—El placer es mío, señorita Haruno, soy el hijo mayor de los Uchiha, Itachi —dice mientras toma mi mano besando el dorso de esta suavemente haciendo que el sonrojo en mi rostro aumente y un ligero cosquilleo emerja. — Él es mi hermano menor —dice señalando al tipo al que golpee un momento y que aun tiene roja su mejilla.

—Uchiha Sasuke —dice mientras toma mi mano, la forma en la que la toca es demasiado sutil, erótico, la manera en que sus dedos se desplazan sobre mi piel, enviando corrientes eléctricas por donde toca, la manera en que sus labios rozan la carne expuesta parece ser adrede, levanta poco a poco su rostro, acercándose a mí, olvidando que hay más personas acompañándonos, es como si quisiera dejarme en claro que tratara de meterse en mis bragas una vez más.

—bonito color Uchiha, ¿Dónde te lo hiciste? —se rompe la burbuja al escuchar la voz de Gaara quien sonríe de lado con el entrejo semifruncido, como si le molestara que Sasuke me hubiera tocado esta vez de forma consciente. — No creo que el rojo sea tu color —se burla una vez más Gaara y se lleva la mano a la mejilla donde hasta un momento lo golpee, está rojo y algo hinchado, pero no creí que mi golpe tuviera esa magnitud. Itachi se está riendo en silencio, mientras que mi padre espera que el comportamiento de Gaara sea más apropiado.

—no, en eso te doy la razón Sabaku, el rojo no es mi color… pero definitivamente el rosa si —agrega con una estúpida y sensual sonrisa, me guiña un ojo, y después de una pequeña reverencia se va del lugar acompañado de su hermano quien también hace una reverencia a modo de despedida, el color sube a mis mejillas una vez más mientras que mi padre frunce el entrejo ante el comentario y Suigetsu gruñe molesto ante lo expuesto.

—se puede saber, ¿Qué fue eso, Gaara? —papá se vuelve a Gaara quien, tiene apretado los puños contando mentalmente para poder calmarse.

—Oji-sama, yo…

—fue mi culpa papá, no debí haberme presentado ante los Uchiha, pero no soporte la manera tan estúpida con la que insinuaban que era algo más y no tu hija —digo para tratar de salvar la situación pero me ignora de lleno.

—tus problemas con Sasuke son algo en lo que no tiene nada que ver mi hija y lo sabes perfectamente.

—si oji-sama —responde con la cabeza gacha. — Pero no creí que…

—en el momento en que le dijiste del rojo, sé que te estabas refiriendo perfectamente a tu novia, Matsuri siempre viste de ese color y sé perfectamente que ha hecho más de una treta para romper su noviazgo, pero en cuanto dijo lo del rosa estaba implicando a mi hija, te estimo demasiado Gaara, pero no pongas en duda mi lealtad a mi hija, porque si he de elegir, sabes a quien escogería por sobre cualquiera.

—yo también elegiría a Sakura por sobre cualquiera, Oji-sama —dice Gaara de inmediato, sus mejillas se sonrojan un poco, pero vuelven a ser normales en cuanto Suigetsu le mira serio. — prometo que no cometeré el mismo error.

—Gaara, Suigetsu, ustedes dos saben perfectamente que en estos momentos no podemos hacer algo en falso, los Uchiha intentaran hacer alguna treta para poder hacernos ver mal y eso es algo que deben cuidar, en cuanto a Sakura, espero que esta situación no se repita de nuevo, a Tsunade tampoco le hubiera hecho ninguna gracia que se insinuara Sasuke a mi hija, así que ambos quedan advertidos, ¿entendido? —asienten ambos, papá se gira a mí y besa mi mejilla, me abraza y le indica con un movimiento de cabeza a mi hermano que me lleve a casa, el peliazul asiente, vamos atravesando el pasillo, dejando a papá atrás, el Sabaku viene detrás de nosotros mientras siento las miradas lascivas de los trabajadores de la empresa Yamanaka, ambos hombres son conscientes de ello lo que hace que Gaara ponga una mano alrededor de mi cintura atrayéndome a él, apretándome con fuerza, Suigetsu no le agrada mucho la idea pero aquí ya saben que soy una Haruno y por ello no puede tomarme de la manera en la que lo hace Gaara, podrían malinterpreta la situación, ahora estamos en el elevador, nadie más va a entrar, una vez que estamos los tres solos, mi hermano presiona el primer piso. Pero antes de llegar a nuestro destino lo detiene. Gira sobre sus talones a mi dirección mientras está conteniendo el aliento, está formulando algo, tal vez preguntas de lo que acaba de suceder, seguramente de la manera en que parecía Sasuke conocerme.

—Quiero saber que fue lo que paso hace un momento con Sasuke Uchiha y no solo me refiero a tu enfrentamiento con él Gaara, sino también por la manera en que te miro Sakura… —Suigetsu se cruza de brazos, recargándose contra la pared del elevador, sus ojos están puestos en nosotros, miro al pelirrojo a hurtadillas pero esta tan calmado y tranquilo que no sé exactamente cómo reaccionar.

—No sé a qué te refieres Sui-chan, es la primera vez que veo a ese tal Sasuke, no sé donde según tu podría haberlo conocido —respondo tratando de ser lo más convincente posible pero sé que es imposible, Suigetsu siempre ha sido demasiado suspicaz y listo como para no darse cuenta de las cosas que suceden a nuestro alrededor, es como papá siempre calmado ante una situación de riesgo, viendo los pro y contra, es menos propenso a actuar de manera impulsiva, a diferencia mía que he heredado esa por mamá, creo que de ahí que nuestro carácter choque entre la otra con frecuencia.

—Sakura no soy ningún idiota, vi la forma en que te toco en la sala de juntas —dice y mis ojos se abren un poco, pero guardo la compostura, pero Gaara no, ladea su rostro a mí, mirándome inquisitivamente, preguntándome en silencio que es lo que pasó, que es lo que me hizo. Intento decir algo pero no sale nada de mi boca, es como si habla se hubiera ido en el momento.

— ¿Qué es esa mierda de que te toco Sakura? —gruñe Gaara molesto esta vez tocándome del antebrazo aprontándolo con demasiada fuerza, aunque no me duele, pero Suigetsu lo empuja lejos de mí, metiéndose en medio de los dos bloqueándolo, impidiendo que me toque una vez más.

—aquí quien hace las preguntas soy yo Gaara, y te agradecería mucho que no toques de esa manera a mi hermana, porque lo que hiciste hace un momento no me pareció nada bueno tampoco, pero sí —se vuelve hacia mí. — Vi como te toco Sakura intentaste detenerlo pero fue imposible porque se dio cuenta Hyuuga-sama, incluso cuando saliste Sasuke te siguió e intento hacerlo otra vez, pero tú lo golpeaste.

— ¿sabes cuan ridículo suena eso? —digo de inmediato al darme cuenta de lo bueno que es mi hermano al momento de formular su hipótesis.

— ¿y tú sabes que siempre que golpeas dejas una horrible marca en el rostro que al final queda rojo e hinchado como tenía Uchiha? —desvió mi mirada de él, arrugando el entrejo con suavidad, ¿Por qué cojones siempre tiene que hacer esto?

—solo intente hacer un enfrentamiento entre ambas familias, no era el momento ni el lugar para hacer alguna tontería.

—la tontería la cometiste en el momento en que dejaste llevarte por tus emociones, es una suerte que papá no se diera cuenta y que los Uchiha no hablaran de ello, aunque debes tener cuidado Sakura, ¿vista la manera con la que te miraba? Prácticamente te estaba follando con los ojos.

—hermano, es un hombre, te puedo asegurar que me han visto peor de lo que hizo Sasuke.

— ¿verte como si fueras un pedazo de carne dispuesto a comerte? —se burla Gaara pero hay cierta molestia en su voz que me deja en claro que hablara conmigo después de esta charla.

—es un buen ejemplo Gaara pero hay palabras más sutiles para referirse a ello —respondo de mala gana, haciendo que ponga los ojos en blanco, me vuelvo a Suigetsu quien aun espera que le diga algo pero simplemente no sé qué decir—, si tu miedo es a que me acueste con él, te aseguro como le asegure a mamá que no lo haré, involucrarse con un Uchiha es un homicidio para los Haruno, puedes estar tranquilo…

— ¿Quién dice que estoy preocupado por ello? —Gaara y yo intercambiamos miradas, frunzo el entrejo con fuerza, ¿me perdí de algo? — te conozco mejor de lo que crees, a ti y a Gaara, ustedes dos son como un libro abierto para mí, y sé que algo debió pasar para Sasuke se insinuara a ti hermana, y que algo debe de saber contigo Gaara de lo cual lo demás estemos excluidos… pero podemos usar eso a nuestro favor.

—Deja de hablar en clave y dime de una maldita vez que es lo que quieres Suigetsu —digo al colapso de mi paciencia.

—ya tienes el apartamento que Shizune-san compro para ti ¿no es así? —Asiento, pero no sé qué tiene que ver el apartamento en todo esto—, Shizune-san no sabe nada acerca de los problemas que tuvimos, pudimos mantener al margen la situación antes de que llegaras, así que lo más probable es que tu apartamento este en el edificio Konoha, es uno de los mejores establecimientos, aunque…

—hermano, no tenemos todo el día, si quieres decirme algo solo dilo

—Es muy probable que esta no sea la última vez que veas a Uchiha Sasuke —Gaara frunce el entrejo al igual que yo, me cruzo de brazos.

—Espero que no insinúes lo que creo que estas insinuando… Suigetsu… —miro al Sabaku y hay ira contenida en sus ojos.

—creo que sería bueno que te involucraras con ese tipo, solo lo suficiente como para sacarle información. —abro mis ojos a más no poder… ¿Qué mierda?

— ¿disculpa? —menciono aun anonada por sus palabras

—Sakura solo piénsalo, la manera en que podríamos obtener información de ellos, como hicieron para desestabilizar nuestra empresa, los medios sucios, podríamos obtener evidencia y hacer un proceso legal contra de ellos, solo piénsalo, podemos ganar muchas cosas y además…

— ¿te volviste loco acaso Suigetsu? —grita Gaara empujándolo contra la pared. — Ya escuchaste a Dan-sama no podemos involucrar a Sakura en esto, joder… no es una maldita marioneta para que hagamos con ella lo que queramos, es una persona.

—lo sé perfectamente, pero piénsalo, Sakura, solo piensa, eres hermosa, joven, inteligente, supiste como actuar cuando apenas eras una cría con la venta de tus acciones, si no hubiera sido por esas acciones estaríamos totalmente en la quiebra, la sucursal que tenemos en Estados Unidos es la que presenta más ganancias alrededor de las empresas que tenemos en el mundo y eso se debe a que el tío Nawaki te dejo al frente de la compañía.

—me dejo al frente porque perdió una apuesta Suigetsu —respondo encolerizada, caminando alrededor de nosotros, es una mala idea, una pésima idea, no puedo involucrarme con Sasuke Uchiha, no puedo hacerlo porque ya lo hice, tuve sexo con él, un buen polvo, de los mejores que he tenido en mi vida, solo que no le puedo decir eso, no le puedo decir que fui suya debido a una mala jugarreta del destino, ni siquiera Gaara sabe lo que en verdad paso, y eso que él fue quien me impuso el castigo. Así como con mi Nawaki, la empresa salió adelante porque perdió en un juego de póquer con mi mentor y compañero Sasori, si él no hubiera pedido que estuviera bajo su cargo y que me hiciera cargo del manejo de la empresa Haruno en Estados Unidos quien sabe que hubiera pasado, tal vez estaríamos al borde de la banca rota en la rama principal, mis padres estarían al borde del colapso social y emocional. Todo esto es una mala idea. Todo es una mierda. — ¡Estuve al frente por una maldita apuesta Suigetsu, no soy algo que sea estable y lo sabes!

—Lo heredaste de mamá... —asegura con una sonrisa—, por eso sé que eres la indica para que hacer esta labor Sakura, no te estoy pidiendo que tengas una relación con Sasuke Uchiha, ni que te acuestes con él —me pongo rígida ante lo último— eres lo bastante fuerte como para caer ante él, solo sedúcelo —dice con sus manos tratando de sonar convencional aun de que no lo es. — Has tenido relaciones con hombres poderosos, ninguno de ellos te quito el sueño, ¿Por qué habría de ser diferente con Uchiha?

—no me quitaron el sueño porque supe manejar la situación desde un principio, no eran tipos de mi edad, eran más grandes que yo por lo menos cinco o seis años —respondo mientras Gaara gruñe ante el pensamiento de alguien este conmigo—, terminamos y siempre quedamos en buenos términos porque ellos querían más algo que no podía darles…

— ¿y quien dice que Sasuke quiere algo más? —dice Suigetsu esta vez un poco enfadado— Sakura, Uchiha es un mujeriego por naturaleza, te aseguro que a pesar de que lo estés seduciendo se meterá con otras.

— ¿qué quieres decir con ello? —pregunto yo ahora con el entrejo fruncido.

—lo siento, a lo que me refiero es que él no tiene consideración de nadie, pero podemos usar eso a nuestro favor, ¿quieres enmendar el daño que hiciste hace años no? —trago grueso ante el comentario. — Qué mejor manera de hacerlo dándole la noticia a mamá y a papá de que hemos encontrado evidencia de su crimen. Sakura… es perfecto…

—No, Suigetsu no lo es —responde Gaara quien se acerca a nosotros con el entrejo fruncido. — acaso no piensas que podría pasar algo más, no sé, como que el imbécil de Uchiha se enamore de Sakura y ella de él.

—Eso sería imposible, es una Haruno —responde de inmediato.

—Existe esa posibilidad —dice serio—, es como tu dijiste, no es una marioneta, no uses chantaje emocional con ella, Sakura —dice mientras vuelve hacia mi— no hagas esto. —cierro mis ojos, caminando alrededor nuevamente, me recargo contra la pared, hay mucho en juego, demasiado, nunca he tenido buena suerte, ni antes ni después, solo que el destino siempre me pone en esta maldita ruleta de azar, es como si mi vida fuera estrictamente escrita para perder en el momento pero ganar con el tiempo, de lo contrario no estaría en esos instantes con mi hermano y Gaara. Levanto mi mirada, abriendo muy lentamente mis ojos.

— ¿Qué quieres que haga? —cuando soy consciente de mis palabras ya las he soltado, Suigetsu sonríe ampliamente mientras que el pelirrojo frunce el entrejo con fuerza.

— ¡JODER! ¿Saben en qué mierda se están metiendo? —dice mientras me sacude el cabello con frustración. — si Dan-sama o Tsunade-sama se enteran de esto…

—no lo harán porque no dirás nada Gaara, ahora bien, Sakura, Sasuke tiene tu edad, va en la misma universidad a la cual estas inscrita al igual que mi prometida puedo pedirle ayuda para obtener su horario y que ambos estén en las mismas materias, algunas, para no levantar sospecha, creo que puedo hablar con el director y alguien del comité para hacerse el de la vista gorda para realizar esto.

— ¿lo habías estado planeando? —pregunta de la nada el pelirrojo a lo que amplía su sonrisa mi hermano—, Sakura es hermosa Gaara, eso no puedes negarlo, incluso Fugaku Uchiha se puso nervioso cuando lo enfrento, mi hermana siempre ha llamado la atención de cualquiera, incluso cuando era una cría, o es que ya olvidaste cuando golpeaste a Kankuro cuando dijo que se había puesto más bonita desde la última vez que la vio —miro incrédula a Gaara, mientras se hace el desentendido, jamás pensé que fuera tan sobreprotector, incluso en este momento cualquiera que presenciara la escena no dudaría en decir que el que es mi hermano es el pelirrojo y no Suigetsu. Solo niega parcialmente y se coloca a un costado de mí, no le agrada nada de esto, lo sé, a mi tampoco, pero es lo mejor que se nos pudo haber ocurrido.

Vamos a casa por mis últimas maletas, después de una larga semana, Shizune paso ayer a dejarme las llaves del apartamento, es como dijo Suigetsu, lo compro en un barrio de buen nombre, pero incluso cuando fuera modesto el lugar donde me quedara me sentiría a gusto, cuando estaba en California y estaba con Sasori siempre nos quedábamos en lugares humildes a lo que estábamos acostumbrados, nos gustaba mucho la calma que había en esos lugares, las residencias donde dormíamos en la escuela, incluso cuando había fiesta e íbamos a su fraternidad, Sasori era y es el presidente, nos llevamos por dos años, en cuanto estuve a su cuidado me enseño muchas cosas, a como sobrellevar mi vida sin mi familia, a estar a gusto conmigo misma y mi soledad, él fue el primero en mi vida, fue en un momento de borrachera por parte de ambos, creo que eso no le hizo ninguna gracia cuando me encontró despierta sonrojada mirándolo dormir, después de eso me cuido más de lo que pudiera decir, incluso sus hermanos de la fraternidad cuando se enteraron quisieron golpearlo y así lo hicieron, tuvo moretones por todo su cuerpo pero me dijo que se lo merecía por haberme hecho eso. Nunca comprendí del todo sus palabras porque una parte de mí agradecía que él fuera el primero, creo que fue la única manera que encontré para retribuirle lo que había hecho por mí… sonrió de lado al pensar en él, es mi mejor amigo, si estuviera conmigo seguramente hubiera golpeado a mi hermano por su loca idea y a mí me habría reñido por dejarme llevar por mis emociones y la culpa que siento por decepcionado a mis padres hace años.

— ¿quieres hablar un poco?, este silencio se me está haciendo algo incomodo —reacciono al escuchar la voz de Gaara, está a un costado mío, no trae el traje sastre de hace unas cuantas horas, usa unos vaqueros y una franela de color rojo con una sudadera del mismo color y unos tenis negros, se ve demasiado casual, miro mi reflejo en el elevador, mi mini falda de mezclilla hizo que varios hombres incluyendo al portero quedaran atrapados por la longitud de mis piernas, a pesar de usar unos tenis de poco tacón me veo alta, mi blusa es escotada color negra de tirantes —finalmente los chupetones que tenía habían desaparecido, aun quedaban pequeñas marcas que desaparecían con un poco de maquillaje—, esta de mal humor por ello y por Suigetsu y loco plan.

— ¿Qué es exactamente quieres que te diga? —respondo al inmediato, frunciendo el entrejo, miro mis maletas a mi costado, son dos, una pequeña y una grande donde traigo mis libros y algo de ropa, en la semana mi madre envió a Haku y a Chiyo-obasama para que mi departamento quedara listo. Al parecer ya sabía que estaba disponible para que viniera en cualquier momento de la semana a quedarme, pero le dio instrucciones a Shizune-san para que me las entregara ayer. Gaara extiende su mano a los botones del elevador, deteniéndolo como lo hizo mi hermano en su momento. Se acerca a mí lentamente, haciendo que retroceda hasta que topo la pared con mi espalda, recarga sus manos a los costado de mi rostro, bajando el suyo a la altura del mío, sus manos bajan por mis desnudos hombros pasando estratégicamente sus dedos por mis puntos sensible, haciendo que me muerda el labio inferior, para en cuanto llega al límite de mis glúteos y mi espalda, su mano se cola por debajo de mi blusa y siento que su palma queda mi piel que está a su merced. — ¿Ga… Gaara? —suspiro con el entrejo semifruncido. Se acerca más a mí, sus labios están en mi lóbulo de mi oreja derecha, la roza lentamente y siento que me aprieta más a él. Pero de la nada me suelta, se aleja y aprieta el mismo botón para seguir hasta el último piso donde esta mi departamento. Mis mejillas están rojas y mi respiración agitada, en cuanto se abren las puertas toma mis maletas y sale, dejándome consternada, como puedo le sigo.

Abre la puerta de mi apartamento, estamos en el piso veintitrés, solo hay dos apartamentos en este piso, así que no tendré que lidiar con vecinos, en cuanto estoy adentro, cierro la puerta pero en cuanto la hago y me giro a ver el lugar, soy apresada contra la fría madera de un momento a otro, sostienen mis muñecas con pequeña fuerza, Gaara tiene hundido su rostro en mi cuello, siento sus labios sobre mi piel expuesta, va subiendo poco a poco, mientras sus manos vuelven a colocarse a la altura de mi trasero, levantándome con sus manos, haciendo que mi falda se suba y sean visibles mis bragas mientras mis piernas están a un costado de sus caderas, y siento algo duro contra mi centro restregarse lentamente— aaah —gimo, abriendo los ojos, encontrándome con la dura mirada del pelirrojo. El rostro de Gaara pasa por mi pecho, sus manos hacen que con mis piernas lo apresen más hacia mí, una de sus manos pasa por encima de mis senos y ahora levanta mi blusa hasta que un pezón es visible, veo el hambre en sus ojos, la manera en que su manos acaricia mis glúteos, incluso la manera cómo reacciona mi cuerpo, acerca sus labios a mi seno y se lo lleva a la boca, dándole una buena chupada, lo que hace me muerda el labio y sienta como mi centro se humedece poco a poco, su miembro se alce sobre sus vaqueros restregando su erección sobre mí. Sus dientes estiran mi pezón y ahora ahogo un gemido, mis caderas comienzan a moverse, ayudándolo a estimularlo, y escucho como un graznido de su garganta queda atrapado en mi seno, mordiéndolo más fuerte. — Ga… Gaara —gimo y es como si fuera música para los oídos del pelirrojo porque siento su mano adentro de mis bragas pasando por mi humedecido centro moviéndose tortuosamente. Sus labios me abandonan y besan mi dorso, mis mejillas están rojas y estoy en un mar de sensaciones... cierro mis ojos y me dejo llevar, lentamente siento como me alejan de la manera y ahora estoy en algo frio y duro, abro mis ojos y veo a Gaara con sus ojos obscurecidos, estamos en el piso, sus manos hacen que me abra y se meta en medio mientras que su rostro va directo al mío y sus labios me apresen con lujuria y pasión desbordada, le correspondo, abro mi boca y siento su lengua enredarse con la mía, mis bragas desaparecen, y como puedo abro su pantalón, saco su miembro, me alejo de Gaara… sus ojos ya no son agua marina, son negros, sus cabellos son negros y no rojizos, su sonrisa está cargada de egocentrismo y de algo extra, es él, es Sasuke Uchiha, no estoy con Gaara, me quito la blusa y me acerca a besarlo y a restregar mi cuerpo con el suyo, muerdo su cuello, subiendo por su rostro hasta uno de sus oídos susurro— te quiero dentro de mí —digo y veo la sorpresa en sus ojos.

—Sakura… —dice con una sonrisa, como si aquel pedido lo hubiera tenido esperando por mucho tiempo más sin embargo su voz hace que despierte, hace que se rompa ese sueño al que mi mente me transporto, lo empujo lejos de mí, tratando de recomponerme— ¿Sakura, estas bien?

—Vete Gaara —digo poniéndome mis bragas y localizando mi blusa en algún lugar de la sala.

— ¿hice algo mal? —pregunta subiéndose el cierre de su pantalón, acercándose a mí, pero me alejo de nueva cuenta.

—todo esto mal —susurro entrecortada—, es mejor que te vayas.

—es por qué no soy Sasuke, es porque quieres que ese maldito de mierda te toque —dice de la nada me vuelvo a mirarlo sin saber que mierda está pasando, ¡JODER!, ¡ES GAARA! Es como un hermano para mí.

—Por Matsuri-san —digo finalmente, aunque no estoy muy segura de que hacer solo dije lo primero que se vino a la mente. — Ni tú ni ella merecen esto…

—Sakura esa relación está más deteriorada que nada, es una relación en decadencia, y…

—…tengo a alguien esperándome en California —miento aunque no es del todo mentira, Sasori me está esperando, es mi mejor amigo, mi mentor, mi algo más.

—creí que… —sonríe forzosamente—, creí que tú… prometiste que estaríamos juntos, cuando murieron mis padres, dijiste que…

—… sé lo que dije, pero me refería a que mi compañía estaba dispuesta para ti, no como para algo más —digo tratando de encontrar una forma que se vaya.

—Sakura…

—no le diré nada de esto a papá, mamá o Suigetsu, pero no vuelvas a hacer algo como esto otra vez, no es bueno que tu y yo… —se gira y cierra la puerta estrellándola con ira, haciendo que me sobresalte. Suspiro de mala gana, Gaara me ha querido siempre como algo más, lo sé porque de niños cuando jugábamos juntos sin que mi hermano estuviera presente me besaba, aunque no le veía ninguna malicia, siempre creí que era un juego infantil hasta que un día en la secundaria escucho Ino como Gaara rechazaba a una compañera de él que estaba enamorada desde hacía mucho tiempo del pelirrojo cuando le dijo que había alguien que amaba, ella le pregunto si era yo esa persona lo cual afirmo Gaara, desde ese día he tenido cuidado de no hacer nada que este interpretara las cosas… aunque en más de una ocasión que lograba besarme las cosas se calentaban de una forma muy inesperada siempre terminábamos en ropa interior pero nunca nada más, siempre sabía cuando debía detenerse, supongo que estábamos al acecho de las hormonas lo que hizo que nos involucráramos de esa forma.

Pero por el tiempo en que creí que había desarrollado sentimientos por Gaara apareció Matsuri, su novia actual, al principio me dolió mucho la noticia pero después comprendí que era lo mejor para los dos, después de eso meses más tarde me enviaron a Estados Unidos donde por Sasori y mi tío Nawaki pude sentirme a gusto por primera vez en años.

Miro a mi alrededor, esto es un asco, estoy sola, como lo estuve hace años, no está mi tío Nawaki ni Yuki su esposa, no está Sasori, Nagato, Hidan o Deidara conmigo, el lugar se ve grandioso, pero está muy silencioso, es moderno y todo es nuevo pero a la vez sombrío, es como si me hubieran sacado de mi elemento. Miro mis maletas tiradas en el piso me acerco a ellas y las llevo a su lugar, inspecciono mi departamento, tiene un baño tan grande como el de casa, la recamara de igual manera hay un balcón que es dividido por una corta distancia del departamento de alado, la cocina está equipada, abro la puerta del refrigerador y hay comida recién hecha con una nota de Chiyo-obasama, sonrió un poco y me alejo de la cocina, en la sala hay un televisor de pantalla plana, los muebles son de cuero, son finos, me siento en el sofá. Saco mi celular de mi short, miro la pantalla, la foto que tengo de fondo es de nosotros dos, de Sasori y de mí, estamos en la playa ambos en nuestro traje de baño, Sasori me está cargando, estamos riendo plenamente mientras los demás están a nuestro alrededor burlándose de la escena.

Pasa rápido el resto de la semana, mi hermano logro hablar con el director de la universidad a la que comenzare a asistir a partir de ese día, al parecer arreglo todo para que mi traslado a las mismas clases que Uchiha fuera una graciosa coincidencia. — ya sabes que hacer hermana —escucho a mi hermano a un costado mío, fue idea de él, el que me trajera el primer día, según Suigetsu es para cuidarme de los indeseados lo que en traducción en un lenguaje normal sería algo así: 'no quiero ver a ningún idiota dentro de tus bragas por el momento', aunque debería molestarme ese comportamiento, me da en cierta forma gracia, Sasori hizo lo mismo cuando entre a la universidad de California y conocí a todos sus hermanos de la fraternidad, hago una mueca ante el pensamiento, no he hablado con él desde ese día de la junta con el banco, no he tenido tiempo debido a que tuve que atender con mis padres algunos asuntos de los laboratorios Haruno, no he tenido ni un día para mí en toda la semana, lo que hace que me abrume, ni cuando estaba al frente de la empresa en Estados Unidos había estado tan ocupada, me remuevo en mi asiento, recargando mi rostro cerca del cristal de la ventana. — ¿sucede algo? —pregunta mi hermano, a lo que me giro a él mirándolo irónico.

— ¿te parece que sucede algo? —respondo con su mismo tono de voz.

—deja de hacer un drama hermana, lo harás bien tengo fe en ti —dice mientras sigue con la mirada puesta en el camino. — Por cierto ¿tuviste algún problema con Gaara la semana pasada? —giro mi rostro para ocultar el rubor en mis mejillas.

—no quiere que pongamos en marcha con el plan —digo finalmente, Suigetsu me mira curioso pero me cree.

—no me sorprende, cuando se entero que vendrías después de mucho tiempo se emociono demasiado, al grado que Matsuri se puso demasiado celosa —se ríe un poco—, pero es normal que sienta eso ¿No?, hace mucho que no estás aquí, eres como una hermana para él. —me vuelvo a Suigetsu, sorprendiéndome que después de todos estos años no se diera cuenta de que Gaara siente algo más que un sentimiento fraternal— llegamos —dice mientras estaciona el auto y antes de que pueda procesar algo más, salgo del auto, siento la mirada de todos sobre mí, me echo al hombro mi mochila, sintiéndome un poco incomoda por la atención de los hombres sobre mí, pero Suigetsu pasa una mano por mi hombro lo que hace que los demás dejen de observarnos y ahora es la atención de las mujeres quien yace en nosotros. De la nada aparece una pelirroja, corre hacia nosotros, mi hermano me suelta y besa tiernamente a la chica.

—princesa, por favor cuida de mi hermana —dice el peliazul mientras abraza a la pelirroja, es algo dulce lo que hacen esos dos, pero demasiado para mi gusto, la chica asiente, se dirige hacia mí, me toma de la mano, Suigetsu se despide de mi con un beso en la frente, avanzamos por los pasillos, Karin me pregunta un poco sobre mí, trato de ser lo más amigable posible y responderle con algún tema que pueda desviar su atención de mí, la verdad es un poco incomodo responder de inmediato cuando no conoces a las personas con las que estas tratando, es como si le dieras herramientas a esa persona que podrá usar a futuro a su favor, siempre decía eso Hidan cuando lo conocí por primera vez y no quería darme muchos detalles de su persona, aunque con el tiempo entendí a lo que se refería, usaba esa táctica en los negocios cuando me encontraba con algún nuevo cliente y siempre me daba buenos resultados. Llegamos al aula donde será mi primera clase, biología, en cuanto entramos es perceptible la mirada de todos sobre mí, trato de pasar inadvertida… pero es en ese momento donde lo veo.


Ha pasado ya una semana desde que vi a Sakura, para mi mala suerte no dejo de tener sueños con ella, en situaciones cada vez mas fuera de lugar, el que la haya tocado otra vez en ese baño fue mi perdición, no por el golpe que me dio —el cual me sorprendió completamente, ninguna mujer antes lo había hecho y que aun me duele cuando lo toca, su fuerza es monstruosa—, sino porque por la manera en que reacciono, la contrariedad de sus palabras y su cuerpo, joder, no he tenido sexo en la semana debido a que ninguna mujer me apetece como hacerlo, la única que puede sacarme de ese trance y dejarme satisfecho es una Haruno ¡UNA HARUNO!, me acosté con una Haruno, el principal enemigo de mi familia, si mis padres se enteraran de lo que pasó… maldita sea, lo peor del caso es que quiero someterla otra vez a mí. Itachi sabía de su existencia, sabía lo que podría provocar el que me encontrara con ella y aun así me mando a su lado en aquella junta, tengo que dejar de pensarla, o joderé mi vida sexual a este paso, ayer en una fiesta que ofreció la fraternidad Shinobi fueron muchas mujeres, nada especial pero había material para darse un buen polvo, pude haber tenido varios… pero… siento una presión en mi mejilla, me echo hacia atrás en mi asiento, despertando de mis pensamientos encontrándome con un perfecto idiota.

—mierda, teme, ¿aun te duele? —escucho la voz de Uzumaki Naruto, es un rubio de ojos azules contrasta con su piel bronceada, según muchas de nuestras compañeras y las mujeres que se ha llevado a la cama es apuesto, para mí sigue siendo el mismo idiota que conocí en la preparatoria. — Me gustaría conocer a la persona que te hizo esto —dice presionando una vez más pero se detiene al ver mi entrejo fruncido.

—mph… no creo que la vuelva a ver, de eso estoy seguro.

— ¡Aah! ¿Es una mujer? —Dice en tono burlón—, ahora tengo más curiosidad, ¿Qué clase de chica pudo hacerte esto? ¿No le correspondiste como era debido en la cama? —apenas voy a hablar cuando soy interrumpido nuevamente esta vez por una rubia.

— ¿a quién no le cumplió Sasuke? —escucho a Ino acercándose a nosotros mientras se sienta en las piernas de Naruto, levanto una ceja a modo de cuestión, esos dos son primos, pero su relación parece ser siempre algo más ocasionando que ambos tengan problemas con su respectiva pareja.

—al parecer una chica golpeo a Sasuke.

— ¡Vaya! Ya era hora que alguien te parara en seco Uchiha —pongo mis ojos en blanco ante el comentario de la Yamanaka—, por cierto, ¿Cómo les fue en la junta del banco? —dice atrayendo mi atención.

—no fue lo esperaban, o al menos eso me dijo papá —dice Naruto, ganando las palabras que apenas iba a emitir.

—Hubo ciertas complicaciones, no esperábamos que los Haruno se recuperaran de la noche a la mañana —Ino me mira con mala cara y arruga el entrejo como si supiera algo. Naruto suspira y sonríe de lado aunque un poco forzado.

—Me dijo que estuvo increíble —dice finalmente. — papá está decepcionado de haberme ido también a Estados Unidos… al parecer los años le quedaron perfecto.

—Fue mucho tiempo, es normal que haya cambiado tanto —los observo con curiosidad, ¿de qué cojones estarán hablando? Pero me reservo, los conocí en el último año de la preparatoria, así que algunas veces que hablan entre sí no sé a qué se refieren, aunque lo prefiero así, seguramente son idioteces por parte de ambos.

—Sasuke-kun —escucho mi nombre en un ronroneo, y me encuentro con un par de ojos cafés, se sienta en mis piernas como lo hizo Ino con Naruto, solo que mueve sus caderas a la altura de mi entrepierna, haciendo que hormiguee lentamente y sienta como mi miembro comienza a despertar, sonrío de lado, mientras la aprieto a mi lado, hace su pecho hacia adelante y veo sus senos desnudos bajo su blusa negra. — ¿creo que deberíamos ir a un lugar más privado? —susurra alado de mi oreja para morderla sutilmente.

—Definitivamente tienes razón —respondo ronco ante mi excitación.

— ¡Hey Karin! —escuchamos la voz de Kiba resonar en el salón, lo que hace que todos giremos nuestros rostro hacia su dirección— preséntanos al bombón —dice con una estúpida sonrisa en su rostro.

—estás loco —responde la pelirroja—, si Suigetsu se entera de esto, sería mi fin —dice entre risas y al momento de mencionar al Haruno hace que mi atención sea completamente de ella, giro un poco más el rostro y la veo… está usando un pantalón negro que enmarca y hace alusión a la longitud de sus piernas, una blusa blanca que usa debajo de una chamarra de mezclilla, con un collar fino alrededor de su cuello, mientras que su cabello suelto esta en un matiz de ondas rosas, usa ligero maquillaje, y unas zapatillas de tacón negros. Sus ojos están puestos en mí, me inspecciona y levanta una ceja con una sutil sonrisa, miro a un costado mío y caigo en la cuenta que a quien mira no es a mí, sino a Tayuya quien sube sus brazos alrededor de mi cuello, como si la estuviera desafiando, la pelirrosa se burla un poco de la situación a la que estoy, su vista ahora está en Kiba y Hinata, su novia, quien al parecer no le gusto nada el comentario del Inuzuka, pero no dice nada.

—nee-san, gracias por tu preocupación, pero puedo cuidarme sola, no necesito que Suigetsu este cuidándome siempre, pude hacerlo por mi cuenta en Estados Unidos —dice con sutileza y con solo escuchar su voz, creo que he terminado de ponerme duro. La pelirrosa va hasta Kiba y Hinata, moviendo sus caderas sensualmente se escuchan algunas maldiciones a nuestro alrededor, la Haruno baja parcialmente su cuerpo poniendo las palmas de su mano en la paleta de la banca, sonriendo sensualmente. — Kiba-kun —dice ronroneando su voz y por el fruncido en el rostro de la morena sé que no le gusta nada como ha hecho mención al nombre de su novio, colocando un brazo alrededor de él, provocando que la pelirrosa se ría un poco—, creo que deberías andarte con cuidado y no ser tan descarado coqueteándome cuando tienes a tu bonita novia a un lado tuyo —dice con frialdad y con una sonrisa ególatra que hace que Hinata se sorprenda de sus palabras al igual que el salón estalla en risas y abucheos al Inuzuka—, es solo un consejo —dice con un guiño dirigido a la Hyuuga provocando un pequeño rubor en sus mejillas. Ino y Naruto callan de una vez por todas, haciendo caso a la recién llegada, la rubia se levanta de su lugar y mira con atención a la pelirrosa.

— ¿Sakura? —dice mientras se va acercando a esta. — ¡Frente Marquesina! —grita ocasionando que todos elevemos una ceja ante su forma de referirse a la pelirrosa.

— ¡Ino-Cerda! —responde eufórica yendo a su encuentro, ambas se abrazan compartiendo risas en el trayecto, volteo a ver a Naruto quien sale también despavorido a encontrarse con ella, en cuanto suelta a Ino, Sakura se alza, enrollando sus piernas alrededor de la cintura de Naruto, ocasionando que frunza el entrejo ante el espectáculo y los demás digan maldiciones, al ver como el Uzumaki coloca sus manos debajo del trasero de Sakura, estoy tratando con todo mi autocontrol de no pararme y partirle la cara a Naruto, pero esta lo apresa más y… joder… la baja lentamente, aun abrazada, se separa de él y sonríe, pero no es una burlona, es autentica, como la que presencie cuando la vi esa tarde en el restaurante. Karin se suma a ellos y se sientan atrás del aula, giro a mirarlos un poco, Sakura está riendo, incluso Karin participa en la conversación. Mi mal humor emerge cuando soy consciente de que la pelirrosa besa a Naruto en la mejilla haciendo que se sonroje y las demás estallen en risas, quito a Tayuya de mis piernas, consternada por mi cambio de humor, la clase pasa lenta, todos esperan a que salga el profesor y algunos van detrás de él para tomar la siguiente clase, aunque la mayoría de los demás esperan un poco más para hablar con Sakura, y para mi pesar soy uno de los que también esperan, puesto que quiero hablar con el dobe para saber qué es lo que esta pasando.

— ¡Hey Sasuke! —escucho su molesta voz y me dirigió hacia ellos, quienes están a unos metros de mí. — quiero presentarte a Sakura…

—No es necesario la presentación Naruto —dice con una sensual sonrisa—, ya hemos tenido el gusto de conocernos, ¿cierto Sasuke? —Dice con burla, lo que ocasiona que ría de lado, ante su sutileza. Naruto posa su mirada en mí pero lo ignoro de lleno ante su curiosidad.

—cierto, ya no duele —respondo y su sonrisa ahora es un poco forzada pero hace lo posible por sonreír—, ¿de dónde se conocen?

—Sakura es mi mejor amiga desde que éramos niñas, nos conocemos desde el preescolar, ¿verdad Naruto? —este asiente, mirándome con cierta seriedad.

—creí que no volverías a Japón, frente —dice la rubia con el entrejo arrugado.

—Bueno, hace tiempo que no estaba aquí, quería ver a mi familia —responde sentándose en una banca en el pasillo, Ino sonríe y se sienta a su lado. — ¿Cuál es la siguiente clase qué tienen? —cambia el tema, que creo que es lo mejor puesto que no quiero entrar en detalles con ella.

—Tengo historia universal —responde Karin, a lo que Naruto e Ino asienten.

—Tengo dos horas libres —responde Sakura.

—igual tengo dos horas libres.

—Creo que deberíamos irnos ya, Kurenai-sensei no le gusta que lleguemos tarde —sugiere Karin, jalando a Ino a su lado, intercambiando miradas con la pelirrosa, a lo que ella sonríe.

— ¿estarás bien sola, Sakura-chan? —pregunta Naruto mirándome directamente, creo que le preocupa lo que pueda pasar.

—estaré bien Naruto, Sasuke estará conmigo, ¿verdad, Sasuke? —dice la pelirrosa a lo que asiento, no muy convencido se va una Ino con el entrejo fruncido y un Naruto con clara preocupación en sus ojos. Sakura se quita su chamarra, dejando ver la piel que desde hace tiempo deseo probar. Me siento a un costado de ella y sé que los demás están observándonos, creo que esperan que algo pase.

— ¿está bien que te quedes conmigo? —suelto de la nada sorprendiendo que mis palabras, me siento como aquella vez en el auto de mi hermano cuando terminamos de hacerlo.

— ¿es malo que este contigo? —Me responde con otra pregunta, acercándose a mí— ¿acaso mi compañía te molesta?

—No —digo sin pensar—, pero ¿Por qué me golpeaste cuando te toque en el baño?

— ¿eso? —se ríe, y acerca su rostro a mí, puedo sentir su aroma inundar mis fosas nasales, drogándome con su perfume— imagina que hubiera correspondido a tus caricias en ese momento, mis padres y tu hermano se habrían dado cuenta de mis gemidos, y aunque hubieras cerrado con llave, podrían haber llamado a alguien de limpieza y nos habrían descubierto.

—mph… es un buen punto, pero no es lo mismo que te quedes aquí conmigo.

—por favor, como si alguien de aquí le fuera a comentar a mi hermano que estoy sosteniendo una conversación casi decente con un Uchiha.

— ¿casi decente? —pregunto escondiendo mi curiosidad.

—Por la forma en la que me miras, diría que en tus pensamientos me estás follando, como esa vez en tu auto —ronronea, y ahora su mano está en mi pierna muy cerca de mi miembro palpitante. — ¿Qué me estás haciendo en tu mente Sasuke? ¿Te estoy cabalgando? ¿Me penetras por atrás? —mierda, mi respiración es difícil de sobrellevar.

—no tienes idea de lo que quiero hacerte.

—claro que la tengo… porque es lo mismo que quiero que me hagas —dice con sus ojos obscurecidos por el deseo. Su rostro esta cerca de mí y estoy seguro que va a besarme pero se detiene en seco. — ¿Por qué no vamos a un lugar más intimo? —sugiere mostrándose cohibida, con inocencia en su actitud lo que hace que mi cuerpo se caliente de pronto.

—Mi departamento no está lejos de aquí —una vez más hablo antes de pensar, y Sakura sonríe ante el hecho. Me levanto de mi asiento, a mi lado va Sakura, nos subimos a mi auto, el cual conduzco lo más rápido que puedo, saltándome algunos altos y señales de tránsito, en cuanto llegamos al edificio Konoha, dejamos las mochilas en el auto y en cuanto entramos el portero nos saluda a ambos, más solo es Sakura quien le responde con una sonrisa a lo que hace que gruña molesto, nos colamos al elevador, y cuando se cierran sus puertas, la estrello contra la pared, haciendo que gima del dolor, miro sus ojos jade, son más grandes de lo que logro recordar, su boca me hace una invitación a probar, desciendo mi rostro a la altura del suyo, rozando sus labios, mientras mis manos dejan sus muñecas y ahora están en su cintura acariciando lo que está a mí merced, su simple aroma me embriaga, su tacto, me está matando lentamente. — ¿esto es lo mejor que tienes? —dice con burla, sorprendiéndome, pero me rio ante su comentario, es un vil demonio, no me extraña que Gaara tenga problemas con Sakura, pero ahora ese tipo me da exactamente lo mismo, el solo hecho de pensar en él acercándose a Sakura como algo más me enferma.

—apenas esto comienza precisa —respondo y la beso finalmente, pruebo sus labios carnosos y finos, que se separan ante la necesidad de mi lengua por explorar su cavidad bucal, ambas se enredan probándonos al otro, siento como sus manos acarician mi cuerpo por encima de la ropa sin ninguna pena, las puertas se abren y caminamos afuera aun besándonos, mientras cómo puedo abro la puerta, la cierro con un pie, le levanto de su trasero, enterrando mis dedos en su carne, mientras sonríe de lado, sus piernas se enrollan alrededor de mis caderas contoneándolos, restregándose contra mí, la necesidad de ambos es fuerte, por alguna razón la traje a mi departamento, jamás he traído a una mujer en él, lo cual hace que me sienta vulnerable, pero por más que quiero tratar a esta Haruno como las demás no puedo.

Es como si no pudiera seguir el juego en el que he estado involucrado por años, hago a un lado esos pensamientos en cuanto Sakura abre mi camisa, y sus manos están en mis pectorales haciendo caricias inexistentes, cae en el suelo, seguida de su blusa blanca y zapatillas al igual que mis zapatos, conforme vamos avanzando logro desabrochar sus pantalones, bajándolos hasta que queda en ropa interior, y ella hace lo mismo con los míos, me detengo un momento en el pasillo rumbo a la cama de mi habitación para mirarla, ¡MIERDA! ¡¿ES QUE ACASO QUIERE QUE MUERA DE UN INFARTO?! Está usando un sostén de fino encaje color perla, con detalles rosados, al igual que sus bragas que tienen encaje alrededor de sus caderas, la tela es tan fina que puedo ver su sexo chorreando para mí, lo que hace que mi miembro se alce más sobre mis bóxers, Sakura va avanzando hasta que entramos en mi alcoba, me deja caer sobre el colchón de la cama, subiéndose lentamente encima de mí, comienza a restregar su cuerpo contra el mío y sus manos están acariciando mis muslos sin tocar mi pene, sus labios recorren mi cuello, mordiéndolo suavemente mientras va bajando por mi pecho, pasando por mi 'camino feliz' hasta la altura de mi entrepierna donde se detiene un momento, sus manos siguen haciendo patrones circulares y su rostro sigue siendo un enigma.

Baja mi bóxer hasta que queda afuera y mi polla se alza sobre ella con determinación, sonríe, lo toma con cuidado lo cual hace que cierre mis ojos con fuerza— ábrelos —ordena y me obligo a hacerlo—, quiero que me veas —dice con lujuria en sus palabras y no sé si pueda ser capaz de seguir aguantando por mucho tiempo. Posa sus labios en la punta, lo que hace que me ponga todo rígido y tenga que contener el aliento. Siento como acaricia mis bolas y pasa por el escroto en movimientos suaves y sutiles. Con su lengua acaricia el tronco y poco a poco se lo mete a su boca dándole fuertes chupadas mientras que mi respiración es difícil de sobrellevar, va encontrando el ritmo, lento, subiéndolo, bajándolo cuando es consciente de que estoy por llegar y subiéndolo otra vez, no deja que me corra, eso me cabrea pero me fascina la manera en que me tiene tan jodido.

Le levanto en cuanto no puedo más, y entierro mi cara en sus pechos, desabrochando su sostén desgarrándolo de su cuerpo, bruscamente al tiempo que empiezo a chuparlos con fuerza, estirarlos y pellizcarlos con mis manos— mmm —escucho como ronronea, bajo una de mis manos a su ropa interior haciendo de lado la fina tela metiendo un dedo dentro de ella— joder, Sasuke —susurra empujando mi cabeza contra sus senos, alborotando mi cabello a momentos y jalando de él, sus manos se hunden en mi espalda y siento como su centro se humedece aun más de lo que es posible, le abro en plenitud abandonando sus pechos, bajo mi rostro a la altura de su sexo, quedando hipnotizado por su aroma. Mi aliento cae sobre ella y se retuerce en cuanto lo siente— ¡aaah! —grita, en intenta moverse pero se lo impido, sonrió de lado al ver que tiene el entrejo fruncido, desea esto igual o más que yo.

—Dime que es lo que quieres o no haré nada —pronuncio retirándome completamente de ella.

— ¿no serias capaz de dejarme en este estado o sí Uchiha? —dice consternada, con la respiración agitada, maldita sea, incluso en la cama me está retando, ¿Cómo mierda no la conocí antes? Con esto solo aumenta mi sonrisa.

— ¿quieres que responda a esa pregunta o que te lo demuestre? —digo mientras me alejo poco a poco de ella, pero entonces cambia de lugar de conmigo y esta encima de mí, su sexo está un poco abierto y en la parte de mi piel en donde yace siente su excitación, lo mojada y lista que esta para recibirme.

—si me dejas en este estado puedo encontrar a alguien quien fácilmente me lo quite, pero en tu caso… —dice bajando su rostro hasta el mío, rozando nuestros labios mientras sus caderas se mueven y su excitación me marca—, no creo que te lo baje cualquiera tan fácilmente como podría hacerlo yo. —es todo, no aguanto más, la empujo y esta debajo de mí ahora, y sin pensar en algo más la penetro con fuerza, encontrándola deliciosamente estrecha y húmeda.

— ¡aaah! —convulsionándose, mientras mis caderas se estrellan contra las suyas, perdiéndose mi polla en su coño una y otra, y otra, y otra vez, mis penetraciones son más fuertes, pero lo está disfrutando porque pone sus piernas alrededor de mi para hacerlas más profundas. — más… joder… Sasuke, más rápido —gime, y lo hago porque también quiero encontrar alivio a esto, a lo que estamos haciendo, mis manos bajan a sus nalgas empujándolas contra mí para sentirla más a fondo y esta sube sus piernas a mis hombros mientras me acaricia las bolas con sus manos, su humedad me estad matando, me atormenta, me fascina, la manera en que ambos cuerpos se acoplan al otro y la manera en que reaccionan es poderoso.

—Sakura… —pronuncio su nombre faltándome el aliento, estoy a punto de llegar, lo sé.

—Voy a correrme —me advierte mientras hunde sus uñas en mi con fuerza.

—Aguanta un poco… joder —gruño, y aumento las embestidas, el ritmo y la presión que ejerzo sobre ellas, y siento como las paredes vaginales de Sakura me están apresando, va a correrse, no lograra aguantar más.

—no puedo más... ¡AAAAHH! ¡Sasuke! —escucho su gemido en un singular grito y encuentro mi liberación en cuanto eyaculo dentro de ella, con furor, encuentro una deliciosa resaca al sentir las secuelas de mi orgasmo y la tensión en los músculos del cuerpo de la pelirrosa me hace sentir poderoso. Cuando salgo finalmente de ella, veo mi semilla salir conmigo, lo cual hace que reaccione. No use un maldito condón, joder, en cuanto me coloco a un costado de Sakura, sonrío nervioso—, no usaste condón ¿cierto? —Quiero responderle pero me es imposible— no te preocupes por un embarazo, estoy en planificación familiar, solo mi duda es: ¿estás limpio?

—por supuesto, jamás he tenido sexo sin un condón, a excepción de esta vez, creo que…

—…te creo —me responde de inmediato, se acerca a mí, mira el reloj de mesa de mi mesa de noche, mierda, en cinco minutos debemos entrar a nuestra siguiente clase—, ¿quieres entrar a clases o seguir haciéndolo?

—es tu primer día de clases.

—puedo pedirle a Karin que me preste sus apuntes, ¿no quieres seguir haciéndome tuya? —dice con una sonrisa, incluso con la manera en que lo dice, de que es mía, hace que despierte mi sentido más primitivo.

— ¿Quién no querría tenerte? —respondo al mismo tiempo en que comienzo a acariciarla una vez más.

Estamos en la terraza de mi apartamento, que está en mi alcoba, Sakura está usando una camisa de manga larga mía, me encanta la manera en que esconde las finas curvas de su cuerpo, estamos sentados alejados del otro, hace un buen rato que comimos algo pero lo dejamos de lado, porque no aguante la manera en que Sakura estaba probando aquel sushi que había preparando teniendo relaciones en la cocina, la mesa en donde usualmente como no será la misma después de esto. Su largo cabello se ondea con el aire que corre de la noche, llegamos a mi apartamento alrededor de las nueve de la mañana y ya son las siete y media de la noche. Y el resto de la velada para hacerla mía. —Sasuke —me llama haciendo que despierte de mis pensamientos—, podrías prestarme un celular, quiero llamar a Karin. —frunzo el entrejo pero se ríe un poco ante mi actitud—, no regrese a clases y me dejaron bajo su cuidado, quiero avisarle que estoy bien y no debe preocuparse de nada.

—Está bien, hay un teléfono en mi mesa de noche, puedes usarlo —se acerca a mí y me besa en los labios, antes de dejarme solo, se mete a mi alcoba y le sigo quiero penetrarla de la nada mientras habla con Karin y hacer que llegue, la sola idea me pone duro, pero antes de que lo logre escucho el timbre, así que desisto de la idea al ver que siguen llamando. Dejo a Sakura sola cerrando la puerta no quiero que nadie la vea desnuda en mi alcoba, es demasiado comprometedor aquello. En cuanto llego y abro la puerta, se mete un hombre unos años mayor a mí, girándose sobre sus talones para mirarme.

—vaya, hasta que dignas a aparecer estúpido hermano menor.

— ¿Qué quieres Itachi? —digo un poco nervioso, no quiero que se adentre más y vea a Sakura.

— ¿estás con alguien? —pregunta mirando la ropa tirada en el suelo.

— ¿te importa? —respondo con indiferencia.

—por supuesto que me importa después de que se ha formulado un perfecto plan para destruir de una vez por todas a los Haruno, así que ve y dile a tu amiga, puta o como quieras llamarle a la mujer que esta…—Itachi se detiene y frunce el entrejo con fuerza, sonriendo maliciosamente—, ¿estás con una mujer en tu apartamento? Joder, hermano… —comienza a reírse—, jamás creí que llegaría el día en que una mujer llegara a tu cama y no a la de un motel barato.

— ¿quieres decirme de una maldita vez que es lo que pasa?

—lo siento, pero deberías ir y despedirte de esa chica, es mala para el negocio.

— ¿Cuál negocio?

—el que tú harás, con la preciosa Haruno Sakura —no respondo—, es simple hermano, la engatusaras, la enamoraras y harás que te diga cómo es que salvo a su empresa, que estrategias uso y demás, puedes aprovecharte en el trayecto, tal vez llevándotela a la cama, lo que hagas después no me importa, solo sácale lo necesario para poder utilizarlo.

—es estúpido lo que me pides.

—no le veo lo estúpido, todos ganamos, tú te follas a la mujer de la que probaste un poco en la sala de junta y en el baño, mientras nuestra familia sale de la vergüenza que hemos sido expuestos, todo es perfecto.

—…—me giro sobre mis talones, miro a través de la puerta entre abierta de mi habitación. Veo a Sakura, es probable que ella esté aquí conmigo por lo mismo, pero no creo que sea tan idiota como para meterse a la boca del lobo, tal vez tenga razón, debo sacar provecho y obtener lo que pueda ahora. Esto es un juego, desde el momento en que decidimos hacerle esto a los Haruno, sabíamos a lo que nos exponíamos, debemos hacer algo, así fuera cualquier cosa. Papá podría finalmente estar mejor y calmado a los corajes que sufrió debido a Dan y Tsunade Haruno mientras que yo tendría una oportunidad más para poder ganar la presidencia de la empresa si lograba alcanzar algo bueno de todo esto. — ¿Qué tengo que hacer?


— ¿Sakura donde estas? —escucho la voz de Karin a través de la bocina del teléfono, me acerco a la puerta y veo a Sasuke hablar con alguien, pero no lo logro ver del todo.

—estoy bien, ¿mi hermano está contigo?

—espera un poco…

—Sakura, ¿Qué paso?

—estoy dentro, dime que es lo que debo buscar —respondo al inmediato, mirando mi cuerpo a través de la fina tela, hay que hacer sacrificios cuando quieres prosperar, lo he hecho desde que era una niña, esto no era nada a comparación de lo que hacía antes, Sasuke seguramente acepto traerme a su departamento adrede, es simple estrategia, si lo quería era jugar… pues debía prepararse, porque iba a jugar e iba a ganar, costara lo que costara, al final los Haruno seriamos los vencedores, después de todo, ¿Qué podría perder?


Les gusto? Que les parecio? Gracias a las personas que me pusieron en favoritos y alertas! Le agradezco muchoo!

Me regalan un review?

Cuidense mucho, hay nos estamos leyendo :D

atte: CiinDii