Batalla contra Muerte Verde

Summary: ¿Y si Hiccup hubiera decidido que no podía perder tiempo lamentándose al ser rechazado por un padre que nunca le cuidó? Su mejor amigo estaba en peligro y solo él podía salvarlo ahora. Primera película.

Palabras: 1715

Advertencias: Ninguna.


-No eres un vikingo, no eres mi hijo-

Hiccup observó con miedo a su padre, nunca esperó que esto terminara tan mal… ¿A quien está tratando de engañar? Por supuesto que lo sabía, estaba casi esperándolo, él sabía que su padre no escucharía, ni que lo entendería, pero tenía un poco de fe en que esto podría arreglarse.

Vio a… Stoick alejarse, ordenando preparar las naves, Toothless sería llevado a esa isla de pesadilla y Hiccup no podía hacer nada.

¿Pero que lo estaba deteniendo?

Estaba aterrado pero no por él mismo, tenía miedo por el destino de Toothless, su dragón no tenía la culpa de nada, él lo estaba protegiendo.

-La lucha de nuestros padres será nuestra, decide de qué lado estas-

Las palabras de Astrid, aunque dolorosas, tenían sentido, no podía seguir dudando, esta era su lucha y no tenía que seguir perdiendo el tiempo tratando de complacer a quien no lo apreciaba, pero tampoco podía dejar que todo un pueblo se fuera a la extinción solo por la obsesión de su jefe.

Se levantó del suelo, ya no temblando o con miedo pero con una mirada decidida, corrió a su casa sabiendo que su padre no estaría en ella, tomó todo lo que le cupiera en un pequeño saco que se colgó a su espalda; papel, pedazos de carbón y su confiable daga, corrió después a la forja entrando por la parte de atrás directo a la pequeña habitación era su estudio. Tomó herramientas, todas las que pudiera necesitar, martillos, clavos, lo que sea que sintiera importante.

Escuchó a los vikingos, iban a ir todos los adultos, todos y cada uno de ellos, solo dejando atrás a los ancianos, jóvenes y niños. Ninguno de ellos podría defenderse si los adultos caían, niños perderían sus infancias si tratan de mantenerse por sí mismos, sin mencionar los que no pasarían ni la semana por el mismo hecho. Con él desterrado el heredero y Jefe sería Snoutlout a menos que Gothi dijera lo contrario.

Tomó un camino diferente a los muelles, con todo el tiempo libre que había tenido en su vida sabía todo de su isla sin mencionar que volar le había revelado sitios que ahora le estaban ayudando a bajar la pendiente. El muro era resbaladizo pero no imposible de bajar, el barco más cercano a él ya estaba armado, solo faltaba que los vikingos subieran.

Hiccup se acercó nadando una vez que se separó de la pared, era pequeño nadie lo notaría especialmente cuando se ocultara dentro de la nave. Él había ayudado a reparar esos barcos por años, a este punto todos tenían una trampilla en la que Hiccup se ocultaba cuando estaba desesperado y vaya que en ese momento lo estaba, el espacio era reducido, pero nada que no hubiera soportado antes, esperó, escuchó, ese barco no albergaba a Toothless pero no importaba, cuando llegaran el nido los adultos estarían distraídos y eso le daría oportunidad de rescatar a su dragón.

Pasaron minutos, pasos sobre él, la voz de Stoick haciéndole sentir escalofríos, no podía ni imaginar el horror que Toothless debería de estar sintiendo, acercarse al nido sin forma de alejarse, de escapar, obligado a hacer algo que podría matarle… sonaba familiar.

El viaje fue largo, tuvo que retener las ganas de vomitar varias veces y entonces... silencio, murmullos, escuchó el eco de la voz del jefe, de otros vikingos, de los mismos dragones incluso… habían llegado a las puertas del infierno.

La tensión en el aire le hizo tener miedo. Pero tenía que ser valiente por su mejor amigo.

De repente el sonido de los dragones fue silenciado, podía escuchar a los vikingos dando órdenes para desembarcar, sintió como el barco dejaba de moverse, habían llegado a la orilla, no muy lejos de su posición escuchó el forcejeo de Toothless contra sus cadenas, quería salir pero tenía que esperar, tenía que ser listo, no podía salir aún, eso solo crearía caos y que su padre le descubriera.

Así que esperó, esperó hasta que solo hubo un par de voces cerca, vigías seguramente, tendría que ser cuidadoso pero sabía que podía hacerlo. Unos momentos luego salió de su escondite, los adultos estaban preparando las catapultas, nadie parecía tomar atención a los barcos, los vigías parecían más interesados en el cielo y en la montaña.

Hiccup se estremeció al recordar a la bestia que vivía dentro de esas paredes, los vikingos no tenían oportunidad alguna de ganar. Los dragones seguirían esclavizados. Un plan se empezó a formular en su cabeza mientras bajaba del barco y nadaba detrás de ellos hasta llegar a donde su dragón. Toothless seguía peleando contra las cadenas, aterrado.

Los vikingos siguieron las órdenes de Stoick sin dudar un poco de ellas, las catapultas destrozaron la pared que los separaba del nido, Hiccup aprovechó para subir al barco mientras se encontraban distraídos tratando de atacar a los dragones que huían despavoridos del nido.

Gritos de victoria se vieron interrumpidos cuando el suelo comenzó a temblar.

-¡Toothless! Tranquilo amigo, te sacaré de aquí- dijo Hiccup liberando a su dragón del bozal.

Pero el terrible rugido del titán hizo que se detuviera, dragón y jinete vieron con horror como se destrozaba parte de la montaña ante la salida de aquel monstruo. Ver solo su cabeza había sido una cosa pero ver lo grande que era realmente todo su cuerpo hizo que el terror le quitara el color de su rostro.

Toothless estaba tanto o más asustado que los vikingos en la orilla de la isla, Hiccup se encontraba en un estado igual de asustado pero tratando de distraer su mente de la posibilidad de muerte al romper las cadenas que aprisionaban a su amigo. Escuchó gritos y apenas quitando el armatoste del cuello del dragón este le envió con sus alas, todo a su alrededor comenzó a oler a quemado, el titán iba a matarlos a todos.

-Toothless tenemos que hacer algo, esa cosa va a matar a todo el archipiélago, nadie estará a salvo- rogó Hiccup a Toothless.

El dragón ébano miró al humano como si estuviera loco pero la confianza que irradiaban esos ojos hizo que no pudiera hacer algo más que aceptar lo que sea que su jinete estuviera planeando, además tenía razón, no había a donde huir con ese monstruo fuera de su cueva.

El par salió volando tomando impulso y llamando la atención de tanto tirano como de los vikingos.

-¡Furia Nocturna! ¡Al suelo!- gritaron los guerreros protegiéndose con sus escudos pero el disparo nunca llegó al suelo, solo a la cabeza del dragón que rugió iracundo.

Fuego inundó la escena, los vikingos más cercanos tuvieron quemaduras, pero ninguno sufrió de daños permanentes. Stoick observaba a Hiccup, montando un dragón mientras peleaba contra básicamente una montaña. Y la montaña se elevó furiosa persiguiendo a dragón y jinete a los oscuros cielos. ¿En qué momento había Hiccup tomado el control de la batalla? Se preguntó Stoick sintiendo su corazón hecho un nudo, ¡Oh! Cuánto se arrepentía de no haber escuchado a su hijo, al hijo que había desheredado no hace mucho, quien le advirtió que no podría ganar la guerra contra esa bestia.

El cielo se llenó de fuego, cenizas, rugidos que parecían truenos y disparos que parecían rayos.

Hiccup tenía un plan medio formulado, sabía que no había manera posible de ganar con solo disparos al cuerpo principal, así que se enfocó en las alas haciendo agujeros, se ocultó en las nubes haciendo rabiar al gigante que lanzó fuego a todas partes, por pura suerte evadieron las brasas pero tenían que poner el plan en marcha antes de que esa cosa intentara volver a tierra o que sus disparos se acabaran.

-¡¿Eso es todo lo que tienes?! - gritó Hiccup, Toothless también rugió al titán que comenzó a perseguirlos en picada.

Toothless estaba confiado, él y su jinete podían hacer esto, aun cuando él aun no entendiera el plan, pero con ellos aun en el aire y con oportunidad de volar siempre podrían intentar de nuevo de ser necesario. El jinete por otro lado sabía que solo tenían una oportunidad para hacer esto, si fallaban… no quería pensar en las repercusiones de hacerlo.

Esperaron unos tortuosos momentos antes de que Hiccup escuchara como la bestia se preparara para atacar.

-¡DISPARA AHORA!- gritó Hiccup obligando a Toothless a girar. Este obedeció y dio de lleno a la boca llena de gas. Después de todo; los dragones no son aprueba de fuego por adentro.

El dragón se volvió histérico, intentando detener su caída, pero con las heridas en sus alas no pudo hacer nada, cayendo de cara explotando en un infierno del que Hiccup y Toothless apenas pudieron escapar.

Ambos se alejaron del sitio, no mucho, solo ocultándose de la vista de los vikingos y recuperando el aliento perdido en la batalla. Stoick, intentó buscar a su hijo pero era claro que no podría encontrarlo ahora… Lo había perdido, lo había perdido para siempre por no escucharle. Su gente seguía confundida, el Furia Nocturna había escapado, Hiccup estaba montando su lomo, entre ambos derrotaron a una montaña que incluso los demás dragones temían y los salvó a todos…

La niebla que rodeaba el nido se comenzó a aclarar, los barcos estaban en llamas pero el daño no era demasiado y podrían regresar a casa, Gobber buscaba con la mirada a su aprendiz pero sabía que si Hiccup no quería ser descubierto no lo encontrarían, especialmente en un territorio desconocido. Suspirando se unió al grupo de vikingos que estaba apagando el fuego.

Hiccup por otro lado observaba a todos con algo de temor y alivio; temor de enfrentarlos, de que ellos decidieran que el hecho de salvarles la vida no hubiera sido suficiente para dejar que su mejor amigo viviera. Por otro lado sentía alivio de que los vikingos sobrevivieran, la villa estaría a salvo de ataques de otras islas y de que los niños sufrieran la perdida de sus padres y de sus infancias.

Observó a Gobber y suspiró triste, el herrero había sido como un padre para él y le entristecía el no poderse despedir adecuadamente, pero no tenía otra opción. Dejó que los barcos se fueran antes de salir de su escondite con Toothless y relajarse.

Por fin había acabado todo, por fin era libre.


Notas de la autora: ¡Hola a todos! Recientemente volví a ver la primera película y me pregunté que hubiera hecho Hiccup si hubiera decidido decir "Ok, no, no puedo quedarme quieto ni viendo como mi mejor amigo es llevado a una muerte certera, así que iré a buscarlo ahora antes de que sea demasiado tarde." En fin; ¡Espero que les haya gustado! Y si la idea les gusta quizá pueda hacer una historia más larga de lo que pasa luego de esto.

¡Nos leeremos en otras historias y no olviden los comentarios!