Powerpuff Girls no me pertenece.
Capítulo IV
''Retrospectiva''
Decidió que tomar un porte sosegado y accesible podría ser lo más inteligente en ese momento. Sentada tras una barra de mediocre calidad en una patética cantina no se hallaba en derecho de poder repudiar el lugar. La cantidad de botellas de incierto índole, cuales contenían curiosas etiquetas en idiomas desconocidos para su brillante mente, siendo ignorante de sus significados causó en ella cierta intriga. El toparse con una basta cantidad de alcohol adulterado podría ser una exquisita noticia para los periódicos de la ciudad. Además que la categoría de las autoridades se verían afortunadamente beneficiarias.
Cruzó una pierna sobre otra. Evitando a toda costa la bebida en un cubierto de vidrio que le ofreció el cantinero con espeluznante expresión para después perderse tras la oscura puerta de madera que guiaba hacía el cuarto trasero, tomando en cuenta que los únicos presentes en el área eran el líder de los Rowdyruff Boys y ella. No había mínimo destello de figuras extras. Brick raspó la garganta, llamando su atención.
—Para serte honesto, rosada, me considero en su totalidad un auxiliador de minorías.
Blossom levantó una ceja en respuesta. ¿A qué venía eso? Rodeo el borde de la jarra frente a ella con un dedo índice, ésta se hallaba astillada por el trato brusco al parecer.
—No tenía idea de que el altruismo se hallaba entre tus preferencias.
—No tienes idea de casi nada, heroína.
Al contrario del ceño fruncido de Blossom, el hombre sonrió ligeramente, para después empinarse una botella de un oscuro color que rayaba en lo café. Recargó su espalda sobre la barra, alzando su nariz hacía el techo del lugar, en el podría denotarse el cómo se desprendía de las capas que probablemente tuvieron mejor aspecto en vidas anteriores. Aquel edificio estaba a nada de venirse abajo.
—¿Por qué fueron con el Alcalde? —Ignorando el comentario agregó en tono receloso.
—¿Por qué no estabas? es bastante maleducado de tu parte el no presentarse en citas de vital importancia. —Para su sorpresa, aquella pregunta fue formulada por plena curiosidad, el pelirrojo hombre parecía como si la hubiera citado a tomarse un simple trago mientras conversaban banalmente de la vida. El que se halla auto impuesto la norma de no comportarse de manera perentoria no era equivalente a acceder a ser parte del juego de los camaradas de hace años.
—Ustedes lo sabían, ¿no? —Cuestionó con disgusto, mientras entrelazaba sus finos dedos. —Sabían que aquellos monstruos iban a atacar la ciudad-
—Oh, cierto. ¿Los que casi matan a tus hermanas?
Toda la situación comenzaba a exasperarla de sobre manera, el tener como respuesta más preguntas le parecía ridículo y un tema de nunca acabar. Agregando que el desinterés de su contraparte le hacía tener descomunales ansías de soltarle un golpe en el rostro por evadir sus incógnitas. Si creía que siendo petulante iba a sacar algo de ella estaba totalmente equivocado, después de todo, por algo debió haberse presentado aquel día en la oficina del Alcalde de la ciudad.
—¡Deja de jugar! —Rugió a la vez que azotó ambas manos contra la superficie de la barra, enfadada. —¿Qué es lo que buscan? Además, ¿por qué debería contenerme y no refundirte en una cárcel?-
Brick le vio con el ceño fruncido desde su asiento, Blossom se arrepintió ligeramente por haber levantado la voz, ese par de ojos furiosos lucían como una tormenta amenazando con arrasar todo a su paso. Sus dedos aflojaron el agarre de la botella, la cual se vino abajo rompiéndose en mil pedazos contra el suelo.
—Notoriamente, no entiendes tu posición aún rosadita. El ronco tono empleado le crispó los vellos de sus brazos. —Va siendo hora que se den cuenta en que lugar pertenecen, y solas no podrán hacer nada al respecto. Nadie podrá.
Se levantó de su asiento con movimientos lentos, colocándose frente a ella, viéndola desde arriba con un gesto fastidiado. No estaban aquellas sonrisas sardónicas ni comentarios injuriosos que solía soltar en sus infantiles años, quitándole lugar una expresión colérica que lucía desmedida. No supo cuánto tiempo duró con el cuello inclinado, pero comenzaba a dolerle. Sin agregar el inesperado dolor de cabeza que evitaba que pensara con claridad a la vez que su vista parecía enfocar más lentamente. Aún así, se negaba a apartar su vista de un par de rojizos ojos, bajar la mirada sería aceptar la derrota.
La imagen de aquel infame líder frente a ella se desvaneció, una infinidad de carcajadas comenzaron a abordar a sus sensibles oídos. Risas que le sabían terroríficamente cercanas. Tenía los ojos abiertos desmesuradamente al punto que lágrimas comenzaron a desprenderse sin medida. Con sobre esfuerzo, intentó navegar su irritada vista los alrededores. Sus sentidos se encontraban estrangulados por un ardor que le recorría su ser, para su terrible sorpresa se hallaba rodeada por varias figuras que reconocía, mismas que le veían altaneras e insolentes, le causó repulsión la cantidad de ojos detenidos sobre ella, identificó entre ellos un atolondrado rostro peludo con nariz rechoncha verde, una cabeza de finos cabellos que lucían con vida propia, una pecosa niña pelirroja y cinco seres con piel verdosa. La idea de verse acorralada entre esas personas le revolvió el estómago. Sus brazos agarrotados le jugaron una mala pasada.
No lo comprendía, no consumió absolutamente nada para esos efectos que suelen aportar las drogas. En ningún momento fue suministrada por ninguna sustancia.
El pelirrojo bufó ante la escena y se sentó nuevamente. A su lado, una Blossom desfallecida.
Incluso cuando su deshonesta personalidad suele navegarse entre comentarios mordaces y burdos, podría atreverse a formular adulaciones hacía su hermana mayor que podrían ser catalogadas como admiración. Éstas principalmente impulsadas por la temeraria actitud que puede tomar en algunas situaciones, considerándola como una joven osada por su tendencia a actuar de manera arriesgada en los puntos más críticos del desarrollo de los acontecimientos.
Por supuesto, éstas felicitaciones solo podrían ser exclusivamente dichas si las irresponsables maniobras terminan en un final feliz. Justo como en las películas, que se repite exactamente la misma tendencia, los buenos actúan por su cuenta sin considerar los sentimientos de los demás, generalmente poniendo en peligro su integridad; para al final siempre tener la razón, ganarle al jefe final y ser alabado por todos.
Para desgracia, éste vez no fue así. Nadie sabía qué fue lo que sucedió, al momento de arribar en lo que según se había supuesto como la cantina del ''encuentro'', Bubbles y Buttercup con estupor se percataron que era una edificación abandonada. No existía barra de madera podrida, ni numerosas botellas de ilegal alcohol adulterado y mucho menos un cantinero con patosos movimientos lánguidos y expresión de agonía total. Sin mencionar la cantidad de villanos que la morena mujer se brindó el atrevimiento de no informarles a las autoridades para mantener la credibilidad de Blossom lo menos dañada posible.
Buttercup se inquietó por la salud mental de su hermana mayor. Aún cuando la joven tras despertarse de su profundo sueño señaló una actitud cuerda, sus argumentos no colaboraban con su desorientación palpable de los hechos. Su sangre se heló cuando distraída y descuidadamente prácticamente pasó por encima del cuerpo inerte de su hermana mayor con su bicicleta. Ya que a los metros simplemente lucía como un simple pedazo de tela viejo y abandonado.
La joven, sin embargo, tenía apariencia tranquila y ajena de su situación, como si estuviera pasando por un sueño profundo sin de por medio pesadilla alguna. En cuanto a Blossom, podría casi meter sus manos a las brazas que aquella escena no fue una alucinación, el solo recordar encontrarse rodeada de tantos pares de ojos que le veían con una aversión aplastante le causaba un vertiginoso sentimientos de pánico. Pero para su infortunio, no podía rememorar la conversación efectuada con claridad, los tintes recapitulados no tenían sentido entre sí, y no había modo en encontrar un nexo entre su anterior agonizante estado con el hecho de no haber ingerido sustancia alguna.
El Profesor puntualizó el hecho de que en su cuerpo no existía señal alguna de haber sido inyectada para haberse desmayado de aquella manera. También, con confusión percató que no había lesión alguna en su cuerpo. En tal estado de debilidad el haberla asesinado no hubiera sido trabajo difícil.
Si Brick no le llamó con intención de deshacerse de ella de una buena vez, entonces... ¿Para qué la llamó?
No tiene sentido alguno.
Es que acaso ¿hay algo que no están viendo? Realmente le molestaba sentirse ignorante y subestimada, le estaban tratando como una niña tonta. Tanto juego y desviaciones debían ser a causa de algo. Bubbles cuestionó lo mismo con fastidio bien disimulado. ¿Qué buscan de nosotras?
Sabía que Buttercup se encontraba sofocada por todo ello, de las tres probablemente su cólera era aun mayor debido a lo anormal de la situación, cosa que podría estar haciendo mella en su firmeza. Lo misterioso claramente no se encuentra entre lo que acostumbra, teniendo una personalidad más simple. Buscar a los malos, patearles el trasero y ahí muere. Por lo mismo los análisis de Bubbles y Blossom podría influir de modo tedioso en su tolerancia. Si toda la situación se agravia el contar con la morena al cien por ciento podría volverse superfluo. Buttercup algunas veces no confía ni en sí misma.
—En la oficina del Alcalde, llegaron a comentar que a ellos tampoco les conviene. —Bubbles murmuró mientras colocaba un ramo de lirios recién cortados en el escritorio color rosa que se hallaba en la habitación de la mayor. Colocó su dedo índice en su mejilla mientras dadivosa no pudo dar una sentencia menos noble, y probablemente ingenua. —Quizás ellos no están detrás de nada. Solo son víctimas. —Puntualizó.
Blossom sonrió en su dirección, la rubia en ningún momento le recriminó por haber actuado de manera irresponsable y tampoco dudó de sus palabras, creyendo en ellas ciegamente argumentando a su favor que probablemente la cantina ''desapareció'' durante el lapso que los oficiales arribaban. En toda esa oscuridad, Bubbles era el rayo de luz de las tres. Quizás algún día esa bondadosa personalidad le sea contraproducente.
—Aún así, me pregunto qué es lo que no les conviene... No ha existido nada distinto que nos haya atacado, ¿no?
La pelirroja continuó guardando silencio, sí, las atacaron esos monstruos hace algunos días. Desgraciadamente, no estuvo allí para verlos con sus propios ojos, pero a descripciones hechas por sus hermanas, sabía que fueron abominables. Podría ser descabellado, pero nada perdía preguntando.
—Oye, Bubu.
—...—
Insegura, se detuvo unos momentos, sopesando las posibilidades de reacción por parte de la otra joven presente. Se aventuró en una nota trémula. —¿No intentaron comunicarse contra los villanos de la otra vez?
—¿Eh?... Bueno, pude haberlo hecho, ahora que lo mencionas...
Agradecía enormemente que la rubia sea una mujer en contra de la violencia, solo en su cabeza podía existir esa posibilidad. Conversar con la gente que los ataca. Siendo una cualidad espectacular.
—Pero, no parecían tener raciocinio —Comentó dudosa mientras desempolvaba desinteresada los libros de una de las tantas repisas de su hermana. Tomó uno entre manos, a esa distancia, podía alcanzar a ver el cómo sus delgadas y frágiles manos temblaban ligeramente, como si se debatiera internamente si continuar o no.
—Puedes comentarme lo que desees, guardaré el secreto. —Blossom se aventuró con esa frase, una invitación a que continuara. La rubia abandonó el aire comprimido en sus pulmones, y le vio con sus enormes ojos azules, buscando mentira en sus palabras. No había. Se acercó a ella con expresión seria, sentándose en el borde de su cama.
—Lo estuve pensando las noches dónde no podía conciliar el sueño. Durante las pesadillas, me abrumaba. —Se acercó a su rostro y en un susurro agregó: —No parecían tener voluntad propia Blossom. En el momento, creí que fue imaginación mía a causa de la inquietud. Pero no. Uno de ellos parecía querer borrar toda evidencia de la documentación de la ciudadanía, como si su existencia se basara en simplemente eso.
¿Borrar evidencia? Bueno, sí sonaba descabellado. Ya que, no lo cumplieron. Aunque lo otro...
—¿Como si alguien los hubiera mandado?
La rubia abrió los ojos ligeramente, una pequeña fracción, aun así, solo encontró miedo en ellos. Bubbles asintió en silencio a la vez sus labios se movieron inseguros, aún existía una incertidumbre que le alteraba los nervios.
Unos pasos le alarmaron, Bubbles se alejó de su hermana mayor tomando nuevamente el trabajo de limpiar su habitación para distraerse. La conversación acabó allí, ninguna con reales deseos comentar algo más, queriendo resguardar su salud mental por pensar cosas así de ridículas.
Las constante pisada se abrieron paso. Deteniéndose en la puerta del cuarto de Blossom. Tras la rendija por debajo, se colaba una sombra conocida para las dos.
El Profesor entró en la habitación con un periódico en manos, su entrecejo claramente fruncido, se hallaba furioso con una expresión consternada. La pelirroja, curiosa vio la portada de éste, interesada por ver la fuente del desconcierto de su padre. Su boca se secó al leer el título que en letras grandes dictaba:
—''Es encontrada La Banda Ameba muerta en las afueras de la ciudad''
Bubbles le volteo a ver horrorizada. Veloz se acercó al mayor, tomando el periódico entre sus temblorosas manos. Leyendo la descripción de la noticia y el cómo fueron encontrados fue como una lanza para la empatía de la Powerpuff Girl azul, a pesar de ser criminales, en vida fueron de poca monta, siendo sus actos más bien bastante tontos, aún así, éstos eran catalogados como infames antagonistas, por lo que la nota le parecía insensata.
¿Unos villanos, asesinados?
NA: Leí un comentario hecho por un usuario sin cuenta registrada, que apuntó un aspecto que nunca me había puesto a analizar, y es que oficialmente las ppg nunca vencieron a los rrb. Dios, tiene la boca llena de razón. Quizás debería volverme a ver los episodios para recordar ciertos aspectos, también debería leer los fan fics de éste fandom, que honestamente, solo he leído máximo como dos.
Además, quisiera agregar como (excusa) extra jaja, que estaré editando algunos detallitos de los episodios anteriores nuevamente, que novedad. Sé que la gramática y además, ortografía en mi escrito no está en su máximo esplendor, y tras leer los comentarios me hace sentir ligeramente avergonzada por no haberle dedicado el tiempo y minuciosidad que se necesitaba, como usualmente lo hago con otros fan fics.
Quizás a nadie le interese, pero jaja, cuando describí que Brick se empinaba una botella café, me refería a una caguama. El pelirrojo hombre consta de gustos bastante finos.
No tienen idea de lo feliz que me hace leer que a algunas personas les guste lo que escribo aún cuando algunas veces soy un tanto patosa. Además, como son capítulos bastante cortos, es más fácil que actualice jeje
Saludos :)
