Powerpuff Girls no me pertenece.

Capítulo VI

''Presentes pero ajenas''

Entre un área de oficina y los laboratorios dónde usualmente hacía de provecho sus conocimientos, existía un abismo de particulares diferencias. En específico el hecho de recibir constantes visitas ajenas a los empleados. Los cuales, ella en lo personal, no estaba muy bien relacionada. Más bien, es bastante ajena a ellas.

Frunció los labios a la vez que de modo disimulado desplazaba su par de rosados ojos con ansiedad desde los numerosos escritorios donde se visualizaban materiales de papelería. Sus dedos golpearon constantes el antebrazo derecho de su asiento, como si de un piano se tratase, demandando atención no recibida.

A nadie le interesó. La secretaria frente a ella continúo con su trabajo de escribir en el teclado del ordenador mientras anotaba con negligencia en notas de colores llamativos. En su rostro se contemplaban notorias arrugas que le daban un aspecto cansado pero su expresión orgullosa y profesional se alzaba sobre sus años, y sus canas.

Nada que ver con la Señorita Bello. Además parecía estar bastante familiarizada con la impaciencia ajena, ignorando su presencia con descaro. A su lado, se hallaba un joven de pelirrojos cabellos despeinados y enormes armazones morados, ordenando una pila irreal de documentos, trabajando a mil por hora. Blossom casi sintió lástima por el empleado, casi. No una pena muy intensa ya que también se encontraba un tanto irritada por la cantidad de tiempo que llevaba allí esperando.

Se aventuró por carraspear la garganta un poco elevado para ser escuchada por los presentes en el terreno, causando que la mujer entrada en edad alzara su vista y frunciera los labios en reproche por el ruido, la joven se quedó muda por la sorpresa de ser reprendida, no es algo que le sucediera con frecuencia.

La otra figura le sonrió avergonzado por la actitud irrespetuosa y osada de su superior temporal, en sus mejillas se marcaron un par de bonitos hoyuelos y con el dedo índice arrastró sus lentes por el puente de su nariz. Blossom hizo un mohín incómoda, ¿en qué momento la van a atender? ¿no se supone que los oficiales y las Powerpuff Girls hacen trabajo en conjunto? es poco profesional por parte del comisario hacerle esperar durante tanto tiempo y en un entorno tan pesado. Mal allí estaciones de policía.

Sin agregar el barullo que podía alcanzarse a oír desde el inmenso y refinado ventanal grisáceo detrás de ella. Las infraestructura de esa construcción contaba con una calidad y limpieza envidiable, bastante ad hoc a su función. Con un grácil movimiento de muñeca, apartó las persianas hacía un lado para lograr tener una vista periférica hacía el primer piso desde su ubicación, los cristales se encontraban en la fachada principal del edificio, dando presencia frente la calle principal. En ésta se desarrollaba una escena de lo más curiosa y alarmante.

Alzó una ceja sin dirección en específico extasiada por aquello. Inmensas pancartas se alzaban furiosas fuera de la entrada, invadiendo parte del porche y la mitad del concreto de la vía peatonal, ensimismadas unas personas sobre otras.

Ahora comprendía por qué hizo uso de la entrada alterna. Trasladó su vista de vuelta al frente, buscando respuestas. La señora simplemente huyó de sus ojos enfadada a la par de refunfuñar cosas inentendibles y el joven hizo una mueca dúctil a la distancia, deteniendo sus acciones por una milésima de segundo para después continuar, mientras sus labios temblaban.

—Ya sabes, los crímenes de siempre...

La frase balbuceada entre susurros le hizo abrir abrir sus ojos una fracción, viéndole confundida sin comprender a profundidad, recibió un alzamiento de hombros por parte de Dexter, en un ademán de cuello apuntando a una mesita de un oscuro color, en la cual descansaba un florero con un tradicional diseño estadounidense, a su lado, un edificio de papeles. Se apoyó en los descansa brazos y se impulsó lejos del asiento, dio un paso tentativo mientras veía al pelirrojo, ante las escasa reacción, con más confianza dio pasos ansiosos por el pulcro suelo.

En el ambiente se olía el característico aroma de la tinta, el papel, aromatizantes de habitación y el arrollador resentimiento.

Arrastró el cuadernillo por la superficie, colocando sus ojos estratégicamente por encima de éste, evitando leer el título, fingiendo prestar atención. Pasando por alto la primer página y la pasta, cambió a la siguiente, una imagen tamaño infantil en la parte superior derecha se estrelló contra su dulce ignorancia, un vuelco atacó su inestable estado.

¿Cuál será el olor impregnado frente a la puerta principal?

¿Odio? ¿Repulsión? ¿Rencor?

Bajó la vista con incompetencia, que complicado ha de ser, ser un humano ordinario.


Dejó con cuidado su sombrero encima del sofá, suspirando agotada. Los focos de la entrada se hallaban apagados, a la par de la sala de espera. Al parecer el Profesor continuaba encerrado en su laboratorio ajeno a su exterior, el propio color anaranjado cincelado en el cielo entraba tímido por las numerosas ventanas de su hogar, causando extrañas figuras al toparse contra los muebles.

El silencio solo era roto por el sonido del reloj tradicional, retumbando las manecillas en cada momento que pasaba un mísero segundo.

Un destello consistente al final del pasillo que daba hacía la cocina llamó su atención. Caminó en silencio por la alfombra, sus pasos amortiguados por ésta. Asomó su nariz por la puerta como si de un ratón se tratase, solo para toparse a una Buttercup con la cabeza metida enteramente en el refrigerador, esculcando de modo escrupuloso, en la barra al lado de la estufa se encontraban los ingredientes para hacerse un sandwich, a excepción del condimento favorito de la morena.

—El queso se acabó esta mañana.

Ante el sonido, la joven alzó la cabeza en un impulso para golpearse con el techo del artefacto, maldiciendo en voz alta. Bubbles se disculpó íntimamente mientras evitaba soltar una sonrisita en su tristeza. Se sentó en un banco alto, sus pies descalzos jugueteando al aire por debajo de la mesa.

De un portazo resentido, la rebelde Powerpuff Girl se tumbó sobre el banco adyacente al de la rubia, quedando a su izquierda. A diferencia de Bubbles, Buttercup si alcanzaba el suelo, siendo la segunda más alta de las hermanas. Su primer lugar arrebatado por Blossom y sus sublimes cuatro centímetros y medio por encima de la morena.

Once en cuanto a la Powerpuff Girl azul concierne.

La joven de ojos azules clavó sus iris en el sandwich de la otra, a la expectativa de sus movimientos. Buttercup bufó molesta por la atención no requerida bajo aquel par, cambiándose de asiento, lejos de su hermana. Bubbles parpadeó por esta acción en respuesta, ensimismada. La morena le estrechó la figura en conspiración, Bubbles lucía fatal, despeinada con bolsas bajo sus ojos, una muñeca fea en su totalidad. Gruñendo empujó el plato con el alimento sin su exquisito queso, acercándolo frente a su hermana rugió quejumbrosa un ''¿quieres?'', la rubia comprendió sus intenciones.

—¿Ah? No. no, gracias.

—Entonces, ¿qué demonios miras? Hoy ha sido un día de mierda y no estoy de ganas para aguantar tus ojitos.

—...—

El silencio le demostró que existía una quimera implícita en sus acciones. Que novedad. Y es que algo aquejaba a sus vigorosos sentimientos. Su corazón blandito salía a flote en momentos así, más aún por la puntiaguda situación por la que acababa de presenciar. La fétida imagen de la Banda Ameba se topó grabada en su subconsciente a base de fuego.

Por desgracia o por fortuna, Bubbles mantenía la corazonada que nada iba a desenvolverse como en el pasado. Aún con la presencia de su hermana, experimentó el cómo la soledad le abrazaba desde su espalda de un imprevisto modo. Románticamente la besó, hundiéndose en un mar abrumador en bienvenido aislamiento.

La morena empática a su pelea interna alzó una mano en dirección a sus rubios rizos sin indecentes intenciones, deteniéndose a medio camino. Bajó su mano contrariada, recibió una afligida sonrisa.

Las dos mantenían abatimientos propios, y ninguna contaba con la confianza y coraje suficiente para formularlos en palabras, aún es muy pronto para saberlo todo, oponiéndose a los destinos que le esperaban por unos días más.


Tomó el puño entre sus ocupadas manos en un apretón confianzudo, deseando transmitir serenidad en sus acciones, recibiendo en respuesta miradas desconfiadas y desdeñosas. En cólera y con tono altanero, una de las mujeres presentes clamó entre rugidos quejas insalubres. Blossom al contrario con expresión sosegada escuchándola con atención y sin rechistar en lo más mínimo. Incluso asentía ante las réplicas con pesadumbre y tormento.

''¡No se supone que son las heroínas! ¿dónde estuvieron en el momento?''

En las palmas de sus extremidades se encontraban la hojas enroscadas dentro de un puño furibundo. Con anterioridad fue una libreta, la misma que ojeó en la comisaría por invitación de un viejo compañero desde su infancia. El cual se encontraba en el tedioso proceso de cumplir con un servicio social obligatorio para su graduación en el colegio.

''¡Ustedes no nos protegen!'' ''¡Queremos justicia!'' ''Están a la par de los policías, igual de embusteros los dos''

Los gritos encolerizados y heridos hacían mella en su estado de ánimo, siendo las frases fabricadas bastante desagradables y filosas. Cediendo ante los empujones sin verdaderas ansias de desear detener aquello, colocada en calzado ajeno. Un figura que no logró reconocer ante tales escalas le pellizcó un brazo. Con una fuerza promedio era prácticamente nulo el poder causarle daño, le pareció hasta una caricia.

''Ayúdeme, ¡por favor!''

En el entorno existían clemencias deprimidas. Aflicciones y abatimientos.

''¡Busque a mi esposo señorita Blossom! ¡se lo ruego!''

Súplicas de esposas desesperadas.

''¡Por favor! ¡me muero si no encuentran a mi hijo!''

Madres implorando por saber de sus crías.

''¡Hace cinco semanas que no sabemos nada de mi hermana!''

Familias destrozadas ante la incertidumbre.

''¡Cuando menos quiero saber si mi amiga está muerta!''

''No le puedo llorar a un ataúd vacío''

Ahí estaba la razón de su invitación.

Era eso lo que el Alcalde y la policía mantenían en secreto, escondía las verdaderas cifras de crímenes después de la estruendosa entrada de los Rowdyruff Boys, causando eco en el barro de los miserables, mezclando resentimientos en conjunto para devolver los rencores en distintas dimensiones, e indirectamente. Lo común en los mediocres y patéticos. Aumentando los números en alarmantes zancadas y las gráficas alzadas hacia el cielo en inconstantes cantidades, pero todas en ascenso, contemplando bárbaros resultados.

Justo en el suelo que pisaba, se mezclaban crisis, miserias, infortunios, melancolía y desesperación. Sentimientos causados por robos, asesinatos y en especial, secuestros. Empleó más presión en sus puños. En aquellas gruesas hojas que fue empujada a leerlas, cada una de ellas consistía de un caso de privación de libertad, siendo los datos recaudados escasos por adversidades al parecer ajenas a los acontecimientos.

Comprendía la furia hacía los altos mandos. Al gobierno. En dirección hacía a ella. Proporcionó razón a ruegos que deseaban la muerte en encolerizados chillidos al Alcalde, a las Powerpuff Girls y a los policías.

Y ella se encontraba presente en medio de tal arrolladora tempestad, había vigorosas y nocivas emociones en juego. Todas negativas. Con el encuentro de Brick lo supuso, había un detonante que amenazaba con explotar en cualquier momento, ¿es éste parte de él?

Un débil golpe en el pecho la alarmó, con una veloz mano evitó que el objeto que le tiraron cayera al suelo, se trataba de una fotografía, en ella una joven en sus treintas en compañía de dos infantes y un animal. La observó absorta en su grisácea línea de pensamientos sin comprender realmente ya que no recibió ofensa alguna junto al objeto.

Después sintió un tirón de uno de sus dedos agarrotados, bajó sus párpados en dirección ante el contacto. Una niña de aproximadamente seis años le veía con sus enormes ojos azules, los cuales le recordaban un poco a su hermana menor, unos lacios cabellos negros enmarcaban sus expresiones neutras de niño que no distingue qué sucede con en su entorno.

En su mirada solo logró percibir aturdimiento, temor y una pizca de otra emoción que no identificaba aún. Se colocó en cuclillas a su altura, a la expectativa de escuchar sus demandas con paciencia.

—Bubbles me salvó una vez de un monstruo. —Comenzó la niña con su aguda voz, inflando el pecho con orgullo— Buttercup salvó a la escuela de mi hermana también. —Continuó enumerando con sus pequeños dedos las acciones— Usted evitó que me atropellaran a mi gato.

Blossom atenta a sus acciones, observó como empuñaba sus manitas mientras se armaba de valor para acabar con su frase.

—Ahora, por favor, ¡salve a mi mamá! ¡sé que ustedes pueden!

Oh...

Ya.

Lo entiende. Sí...

El sentimiento que no llegó a adivinar, era el mismo que solía surcar en las humanas expresiones de Bubbles, cual solía ser ajeno para la invencible Buttercup y ella.

La esperanza.

Una inspiración en su totalidad, ya que, al no estar familiarizadas desde el nacimiento con aspectos así, esas fuertes emociones son las que crean turbaciones en su entorno. El coraje y la esperanza son las razones de los civiles para seguir sus vidas en el camino de la sangre y las lágrimas con la frente en alto.

¿Y se supone que los humanos comunes y corrientes son los débiles?


NA: ¡Me tardé menos de un mes en actualizar! estoy que ardo con ésto de los fanfics, debo ser honesta, y he tenido semanas muy ocupadas y mis horarios son simplemente... ¡Terribles! Ser adulto no es tan divertido como creía en mis años mozos. Mírenme ya hablo como una anciana cascarrabias.

Agregando queee he leído comentarios bastante interesantes de users sin cuenta que quizás podrían ser de provecho, so, ¡voy a responder por aquí!

La lectora: Curiosamente, llegué a plantearmelo una que otra de las veces que no puedo conciliar el sueño, llegué a la conclusión que desde mi perspectiva, Buttercup es probablemente la más curvilínea de las tres hermanas, además, es una chica fitness, por ende ha de ser bastante atractiva para el sexo opuesto. Pero por lo visto tiene una personalidad que sirve para combatir plagas, en éste caso, los hombres.

Es todo un compuesto químico ésta sublime dama (literalmente) ¿Nunca te has cuestionado qué tipo de enlace químico tiene la sustancia X? yo sí, y bastante, es más, es algo con lo que me quiero jugar la vida y aventurarme a adivinarlo, why not.

Si te lo preguntas, de las tres, Bubbles es la menos desarrollada físicamente, pero como es un pastelito, probablemente es la que tiene más atención masculina de modo inconsciente, ¡puede ser todo un estereotipo nuestra preciosa rubia!

Perla Pucca B F: Por lo general ese tipo de quemaduras algunas tienen tendencia a no poderse lavar con agua simple de modo normal, después de haberse quemado la piel tiene una consistencia muy gelatinosa jaja ¡que desagradable! justo eso fue lo que sucedió en éste caso. Además, son solo simples humanos con apariencia distinta, no tienen gran fuerza ni nada parecido, por lo mismo concluí que sería de lo más común que llegaran a fallecer, ¡me disculpo por la mala experiencia!

Muchas gracias por tu consideración peeero me cuestiono si realmente tengo una vida algunas veces jajaja, siento que los días pasan volando, y vivir bastante seguido con desvelos, pendientes y resacas me hace más o menos ameno éste camino llamado existencia! ¡pero actitud ante todo! además intentaré actualizar a menudo, mi fantasía es hacerlo una vez por semana, pero cada diez-quince no me parece tan mal jajaja, así en cuanto menos me dé cuenta, este fanfic estará finalizado, pero por lo que veo, aún me queda un largo camino. Yo le calculo unos veinte y pocos a treinta y muchos episodios. Más por el hecho de ser cortitos jajaj

Mar-chan21: Bubbles probablemente es de mis personajes favoritos de éste programa, ¿te haz dado cuenta que es una de las más realistas y humanas? ¡Eso me encanta bastante!, hace algunas semanas vi un vídeo de una entrevista a la pequeña, de esos que solían poner de comerciales en el canal. Le molesta bastante que la subestimen, y tiene sentido, ya que no tiene un carácter que denota autoridad, aún así se esfuerza bastante para demostrar lo contrario.

Me gustaría poder llevar las otras personalidades del modo correcto, y honestamente siento que tendré problemas con los Rrb ya que, en ningún momento hicieron real acentuamiento durante el programa, a mi me parecen muy parecidas, pero de todas maneras puedo congeniar con ellos.

De ahí, seguiría Buttercup y su egocentrismo, toda persona autosuficiente puede tener sus bajas, no son de hierro por más nacimiento artificial que hayan tenido y también deseo mencionar a la perfeccionista Blossom en un futuro. Nadie puede ser tan correcto como se le llegó a alabar en algunos momentos durante los episodios.

Y es que yo no escribo a los personajes, ¡ellos mismos denotan sus acciones!, no son invento mío, simplemente bailo en su compañía, con pasos que ellos mismos ya crearon. Tienen sus decisiones y errores propios!

Me he dado al trabajo de leer uno que otro fanfic por éste fandom, nada a profundidad, peeero, ¿no es interesante que en los fanfics los Rowdyruff Boys lleguen a discutir cómo los hermanos normales suelen hacer y las Powerpuff Girls no? ¡es una familia perfecta! ¡nunca dudan de la otra! me intriga bastante como sería la desconfianza en este lazo que luce taaan sólido.

Agregando que me gustaría hacer mención de una célebre cita escrita por Miguel de Cervantes, ''Las tristezas no son propias de las bestias, sino de los hombres, pero si los hombres las sienten con demasía se vuelven bestias''

¿No te parece de sentido común que al tener una formación poco ortodoxa éste tipo de cuestiones sean más delicadas para ellos? Y es que no somos solamente nosotros, cada uno es una suma de constantes experiencias y gente que se le ha aparecido durante los años.

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Me avergüenza un poco escribir notas tan largas y me disculpo, si lo desean pueden ignorarlas abiertamente, no digo cosas muy interesantes en general, son simples notas dónde explico o no de manera innecesaria aspectos del fanfic. Hasta pronto, los próximos episodios me aseguraré de no escribirlas tan extensas. Me cuestiono si está siendo denso el hecho de que las parejas establecidas no han tenido contacto alguno.