Powerpuff girls no me pertenece.

Capítulo X

''Fortalezas''

—No creía que ibas a aceptar tan a la ligera —Bubbles comentó mientras estrechaba sus ojos por el sucio y frío cuarto, claramente en negativa, por su parte el rubio ignoró su comentario a la vez que se mordía las uñas con ansiedad, la señorita analizaba el terreno con mirada crítica, Boomer consideró que no era un lugar apropiado para una persona como la heroína. —Tienes una habitación muy poco aseada.

—Sí, mira, no es un castillo, pero, guarda silencio ¿quieres? —el joven caminaba como león enjaulado mientras meditaba sus acciones pasadas. Tenía a la rubia de su parte, pero y ahora ¿qué? podría catalogarse casi como una victoria el simple hecho de no haber sido acusado con sus hermanas mayores. El lo que le concierne, por poco se sentía mejor que Brick.

—Oh... lo que sucede, es que a veces se me complica mucho, no es que no sepa quedarme callada pero cuando me pongo nerviosa a veces hablo hasta de más —la Powerpuff Girls hablaba tropezando unas palabras con otras, sin dejar de mover su vista de aquí para allá, cada vez más minuciosamente identificando aspectos que no podría dejar pasar. —no me gustan mucho los bichos tampoco. —Boomer le miró de reojo con atención, lo que le faltaba. — Porque aquellas cosas, ¿eran bichos? ¿no?

El líquido de las tuberías llamó su atención nuevamente, Bubbles miró el techo con curiosidad, en este había rejillas oxidadas, todo el edificio en general tenía una deplorable fachada vieja y abandonada.

—Supongo que lo son.

—Bueno, no me gustan.

—Hmn. Ya veo.

Boomer sabía de lo que le hablaba, a pesar de ser un laboratorio abandonado dónde se estaba quedando actualmente, por orden de los más altos de la jerarquía, aún se encontraban numerosos experimentos, entre ellos, animales viscosos de tamaños anormales, mismos que había visto caminar por los suelos húmedos y sucios cuando regresaba a su base secreta.

Probablemente haya aún más, pero no le interesaba ponerse a indagar por aquellos pasillos solitarios. Es solo mierda rara.

Nuevamente miró a su contra parte, ésta se encontraba claramente crispada por su entorno, apreciando lo poco que había en la habitación. Observando su perfil comprendió el por qué la rubia era tan querida por los habitantes de la ciudad, brindaba en su totalidad la imagen de buena persona. Debía decirle algo si no quería comenzar su relación enemigo-amigo de manera incómoda, pero Bubbles se adelantó.

—¿A qué enemigo te refieres tú?

—¿Ah?

—El que tenemos en común, habías comentado algo así. —Boomer se quedó nuevamente callado, reflexionando sus palabras, probablemente la rubia no tenía la menor idea de quién era la persona tras todo aquello, después de todo, solo el comienzo del plan había salido a la luz. Si planeaba tener un trato con la Powerpuff Girl cuando menos debía cuestionarle cual sería el acuerdo de convivencia. Y por supuesto, dejar la enemistad de lado, por momento. No prestó atención cuando la chica con rizos se agachó y comenzó a meter su nariz entre la hendidura entre el suelo y el soporte del colchón.

—¿Qué buscas? ¿Cómo llegaste a mí?

Bubbles que estaba esculcando debajo de su cama levantó la cabeza pegándose con la base de la cama. Soltó un quejido en señal de molestia y terminó sobándose la nuca con intensidad. El rubio simplemente se aguantó la carcajada, por respeto.

—¿Qué son esas maletas? —aguantándose las ganas de reírse de su contra parte, Boomer se cruzó de brazos por el atrevimiento de la rubia de esculcar la habitación con toda confianza, demasiado inadecuado ya que era un tipo de indirecta acerca de la confianza ciega que le brindó, pudo haber pisado con todas sus fuerzas el mueble y ella quedaría aprisionada con los barrotes. El pensamiento incomodó su persona de sobre manera, probablemente la heroína sabía que era una posibilidad el ser traícionada.

—Mis valijas, ahora respóndeme tú.

—¿Qué hay en ellas? Suenan muy extraño.

Boomer le miró como si se hubiera vuelto loca, no sabía que había en ellas, se las dieron cuando tuvo la orden de quedarse ahí, tampoco quería saber que había en las benditas maletas, su ropa iba en otra, misma que se hallaba abierta sobre una vieja silla oxidada. —¿A qué te refieres?

—Solo míralas. ¿Qué es ese ruido?

El chico le hizo caso, quedándose callado y acercándose a Bubbles, por encima del ruido de las tuberías en mal estado, se escuchaba un leve burbujeo. Que extraño. No había prestado atención antes. Con un brazo hizo al lado a la joven rubia, que le miró con el ceño fruncido, arrastró una valija hacía fuera y quitó los seguros con sus dos manos con extremo cuidado.

Bubbles se levantó asustada, alejándose lo máximo que le permitía el pequeño cuarto, con trono nervioso le comentó: —No sé si deberías…

Boomer la ignoró, con un pie empujó la puerta de ésta, sorprendiéndose con lo que había dentro, aguanto las arcadas al ver, además de variedad de papeles, había en específico un frasco de color negro con ojos en él, Bubbles gritó.

—¡Qué asco! ¡¿qué es eso?! Parece vivo, que horror.

Boomer se tapó la nariz con su vestimenta, jaloneándola, eso no estaba antes allí, ¿o sí? No lo sabía, ni si quiera había abierto aquello antes, y que le hayan dado de equipaje una mezcla tan asquerosa hablaba de lo mucho que los odiaban. ¿A sus hermanos también les dieron un equipaje parecido? preferiría que fuera así, cuando menos no iba a ser el único con nauseas.

Entonces comprendió a lo que se refería la joven respecto al ruido, Bubbles se refería a que éste lucía en estado casi de evaporación, emitiendo un murmullo casi imperceptible. Le sorprendió que pudo percatarse de ello al instante de entrar a la habitación, incluso, pudo haber sido antes. El encontrarse cerca de una Powerpuff Girl le hacía identificar las diferencias entre ellos.

—No es un animal. No puedo comunicarme con eso. ¿Qué hacemos?

El pánico en la voz de la rubia le exasperaba, más por la cuestión de que su voz es terriblemente aguda.

—Ignorarlo, hay que dejar esto, fuera. —Tomó con cuidado el envase de vidrio, esperando no romperlo y dejar que salga lo que había ahí dentro, mismo que lucía con vida. Volando con velocidad, dejando una estela de luz azul rey tras su espalda, se fue a una planta aún más baja que la de su habitación y dejó el frasco en el suelo. Lo que le causó mucha curiosidad, es que el extraño ser mientras más se alejaba de su habitación, sus ojos se iban cerrando y la consistencia lucía menos rabiosa.

Cómo si solamente se haya puesto en acción cuando estaba Bubbles cerca.

Se quedó parado un momento, admirando el frasco que parecía más y más calmado, cerrando su único ojo en el proceso, definitivamente, no entendía absolutamente nada, si hubiera ido a la escuela, probablemente hubiera reprobado química y física, o cualquier otra materia, el aprendió a leer y escribir gracias a su hermano Brick, a su parecer, no se trataba de un ignorante, sin embargo, no podría catalogarse como un genio. Ignoró lo sucedido y volvió a dónde la Powerpuff Girl. Cerró la puerta tras su espalda, intrigado, la rubia le miró a la expectativa. —¿Con qué fuiste hecha?

—¿Ah? Bueno —repentinamente alegre y nostálgica, se aguantó una risilla — Azúcar, flores, muchos colores —Boomer le miró con desagrado. —Y la sustancia X.

Oh, eso explica muchas cosas, por ejemplo, el por qué nunca han logrado ganarles. Negó con la cabeza. —No quiero que salgas de ésta habitación. Creo que todos los experimentos reaccionan a ustedes. —simplemente era una sospecha, pero no se iba a arriesgar a que todos los mandos se enterasen que está allí una Powerpuff Girl, para su alegría, la señorita se lo tomó para bien. —Cualquier cosa que necesites, yo iré por ella, en lo que hacemos un plan.

—Tienes razón —Bubbles le sonrió feliz, al parecer le era muy fácil confiar en los demás, alisó su falda con las manos— ¿En qué necesitas ayuda? Haré lo que esté a mi alcance.

Ahí se encontraba el punto final de todo eso, la razón del comienzo de las preocupaciones de las heroínas, y el detonante de su perjudicada libertad. Carraspeó la garganta. —Yo… Quiero matar a Él.

A la joven se le borró la sonrisa del rostro. Y toda felicidad se esfumó. Sus esperanzas se vieron tambaleadas al admirar la expresión de Boomer, impotencia en su totalidad. Si es alguien como Él quien se encuentra tras todo aquello, no le será nada fácil tener de regreso a Buttercup. Al ver la duda en su mirada, el joven se adelantó con voz tranquilizadora y lógica. No iba a permitir que Bubbles planeara hacerse para atrás en cuestión a su alianza, no cuando podría existir una mínima posibilidad con una Powerpuff Girl de su lado.

—Aun estás a tiempo de rechazar la invitación, pero aceptando, ya no hay vuelta atrás. Te brindaré toda la información que tengo y está a mi alcance, que mucha no es, sin embargo, quiero creer que la de ustedes es menos.

La joven le miró seria y asintió con la cabeza. Sopesando los pros y contras, podrá saber donde se encuentra su hermana, pero probablemente deberá a su vez brindar todos los datos de su persona, ¿Boomer se aprovechará de la alianza en un futuro? no podría discernirlo con claridad, solo podría dejarlo al destino. Probablemente los dos estén dando el mango de la navaja a su enemigo, cuestionándose lo mismo, ¿se puede confiar plenamente en el otro? Bubbles suspiró y alzó su mirada al hombre frente a ella, apreciando la misma problemática que admiraba en sus propios ojos frente al espejo cada mañana, y era preocupación. Hizo un mohín y dijo: — Es nuestro deber.

''Ah, que maravillosa es la ética y moral de las heroínas'' pensó Boomer mientras admiraba a su enemigo frente a el, sentada en el borde de la cama, hace unos instantes su mirada se perdió durante unos segundos para después volver a tener el brillo de siempre. No sabía cuales eran sus pensamientos, sin embargo, podría asegurar que tenía razones parecidas a las de él.

—Puede que en solitario no tengamos ninguna posibilidad, pero si actuamos con inteligencia, es probable que ganemos. —Murmuró tranquilo al saber que no iba a estar totalmente solo en todo aquello.

—¡¿En serio?!

—No, pero hay una casualidad, y definitivamente la aprovecharemos.

—¿Y esa casualidad es?

—Filtrar una Powerpuff Girl. —Bubbles lo contempló con ojos intrigados

—Puedo hacerlo. —Levantando una mano a la altura del vientre del muchacho frente a ella, éste la estrechó con fuerza, haciendo oficial el trato.

Las esperanzas de Boomer acerca de vengar todo el mal trato, humillaciones y burlas que recibieron, se vieron reavivadas por la intensa mirada que tenía la Powerpuff Girl. En ese momento comprendió el por qué eran unas guerreras a pesar de sus delicadas apariencias.

Si Él pensaba que podía hacer y deshacer con ellos, estaba muy equivocado, porque no había quien se saliera libre tras meterse con los Rowdyruff Boys. En ese momento comprendió el por qué eran unas guerreras a pesar de sus delicadas apariencias.

—Definitivamente Blossom se irá para atrás cuando se entere —la joven comentó mientras se reía, al rubio, al contrario, no le causó nada de gracia. Por su parte, el joven decidió dejar esa preocupación de lado, ya sabrá como sobrellevar a las hermanas de la muchacha cuando el momento lo exija.

NA: es más corto de lo que hubiera deseado, pero finalmente salí de mi bloqueo escribiendo, espero actualizar lo más pronto posible, y deseo agradecer de todo corazón a todo aquel que se toma el tiempo para dejarme un comentario y ponerlo en favoritos.