Habían pasado dos semanas más desde que Bellatrix y Sirius conversaron de manera reveladora y Harry había despertado después de la una de la tarde y tenía una flojera tremenda. Se dio la media vuelta sobre la cama y se abrazó al torso de su hermoso rubio, que hasta durmiendo parecía un ángel

-Mmm…, Harry…- dijo Draco mientras recibía un beso lujurioso en su cuello por parte del ojiverde, que le hacía delirar cada vez que le despertaba de esa forma - ¿qué hora es amor?-

-Pasada la una de la tarde- contestó mientras deslizaba su mano por el torso de su precioso novio, el cual se deshacía en sus caricias

-¡QUÉ!- gritó mientras se levantaba de golpe de la cama -¡Harry, no les mandamos el desayuno ni el almuerzo a mi tía y tu padrino!- decía mientras corría por la habitación tomando cuanta ropa estaba por su camino

-Mierda…- susurró Harry levantándose igual de rápido que su pareja

-¡Harry!, ¡¿cómo se nos pudo olvidar?!- gritaba Draco mientras corría a la cocina y tomaba muchos platos junto con ingredientes

-Amor, creo que deberíamos ir y ver cómo están las cosas por allá… no lo sé, creo que quizá ya hayan conversado…-

-No lo sé Harry, no quiero perder mi vida por haber pisado esa casa luego de haberlos encerrado amor…, es que no lo entiendes…, ¡MI TÍA BELLA ESTÁ LOCA!, ¡QUÉ PARTE DE ESQUIZOFRENIA HEREDITARIA NO TE ENTRA EN LA CABEZA!- dijo Draco mientras se tomaba la cabeza y tiraba de sus cabellos platinados

-Bebé…, eso no pasará, porque no dejaré que te pongan un solo dedo en ese hermoso cuerpo. El único que te puede tocar soy yo, y no precisamente para dañarte- contestó Harry mientras posaba las manos en las caderas de su novio y lo acariciaba con ternura al momento en que depositaba un beso en la coronilla de su cabeza – tranquilo…, creo que han pasado bastante tiempo encerrados como para que se hayan arreglado las cosas, verás que todo está bien-

-Ya, eso es lo que tú dices, pero si vamos a ir, vas a entrar tú primero- objetó el rubio

-Bebé, no tienen sus varitas, ni nada que nos pueda dañar, así que tranquilo. Bellatrix no llevaba su daga cuando la llevaste, no tienes que preocuparte por nada- lo calmó Harry, tomándolo de la mano y dejando besos por sus nudillos.

Se prepararon durante toda tarde que les quedaba y les mandaron el almuerzo a sus inquilinos en Italia.

Se aparecieron en la puerta de la vivienda que pertenecía al rubio y notaron que todo estaba demasiado silencioso, lo cual los ponía bastante inquietos. Se acercaron hasta tomar la manilla que les daría el acceso a la casa y abrieron la puerta sin tanto rodeo, pero jamás pensaron que se encontrarían con esa visión.

El interior de la casa estaba asqueroso. Había comida tirada por todos lados, incluso en el techo, lo que se suponía que debían ser "ventanas" estaban teñidas en un color negro que al parecer era gracias a las cenizas que habían en la chimenea a un costado del vestíbulo y habían sido esparcidas por todos lados, por lo que les costó notar la luz dentro de la estancia. El grifo en la cocina estaba roto y el agua brotaba de forma escandalosa dejando el piso todo mojado. Se aproximaron lentamente sintiendo que sus piernas les fallarían en cualquier momento, sin saber realmente con lo que se encontrarían.

Pasaron por el recibidor y pudieron notar que la puerta que pertenecía a la sala de estar estaba abierta, dándoles la vista a que los sillones habían desaparecido junto con el escritorio que debían estar dentro, además las hojas que les mandaron estaban hechas pedazos sobre la alfombra y las personas que debían estar en los cuadros del lugar se habían ido. Aquello solamente les dejaba un sabor amargo y una pesadez en el estómago que les hacía respirar erráticamente

-Se mataron…- susurró Draco con una clara palidez en el rostro

De pronto, escucharon un grito desgarrador que provenía desde el segundo piso de la casa

-O quizá lo hacen ahora- contestó de vuelta Harry sintiendo sus piernas como gelatina, por lo que luego de mirarse completamente aterrados, salieron corriendo hasta la planta de arriba, notando que el colchón de la cama que habían dejado estaba al fondo del pasillo, las mantas yacían desparramadas por todo el suelo y se adentraron en la habitación que estaba abierta, pero no sabían que lo que se encontrarían sería aquello

En medio de los aposentos, estaba Sirius completamente desnudo al igual que Bellatrix, pero el hombre estaba acostado en el suelo. No había cama ni mueble alguno rodeándolos, solamente estaban ellos dos. El hombre estaba acostado en un tipo de círculo con un tipo de estrella que conformaba la figura, una que a Harry se le hacía muy conocida y temía que fuese lo que estaba pensando. Bellatrix tenía en su mano una especie de estaca, la cual estaba situada en la parte superior de su cabeza con sus brazos estirados, indicando que el objetivo del pedazo de madera puntiagudo que estaba entre sus dedos, era el pecho del animago

-¡NO!, ¡BELLATRIX POR FAVOR, NO ME MATES!- gritaba Sirius completamente fuera de sí

-Me tengo que divertir con algo querido- contestó la bruja alzando cada vez más el trozo de madera

Alrededor de ellos habían pilas de madera, lo cual, Harry y Draco entendían que habían sido los muebles y la cama que les habían dejado, siendo estos los que se estaban quemando bajo un fuego abrazador y las paredes de la estancia estaban manchadas con lo que parecía ser sangre. Pensaban que les habían dejado sin nada que la bruja pudiese usar para matarlo, pera estaban equivocados. Nunca debieron menospreciar las habilidades para el arte de la tortura que la mujer podía tener.

Sirius se trataba de mover de donde estaba, pero sus pies y manos estaban atados con tiras de tela a unos hoyos que al parecer la mujer había hecho en el piso para pasar la tela por ellos, lo que le hacía imposible salir del lugar en el que se encontraba y Bellatrix había bajado la estaca que tenía firmemente agarrada, dejándola pegada a su cintura mientras acercaba su rostro hasta el del castaño y deslizaba su lengua por todo el torso de su primo.

Los espectadores no sabían que hacer, siendo que estaban completamente anonadados ante la imagen, pero cuando la bruja volvió a subir la estaca para terminar su cometido, Harry corrió hasta ponerse tras de ella y tomar fuertemente el arma hasta quitársela

-¡QUÉ MIERDA HACES!- gritó el azabache cuando había logrado que la bruja lo mirase directamente a los ojos -¡ESTÁS LOCA!-

-Tsk…, eso ya lo saben todos…, ¡PERO PORQUÉ ME QUITAS MI DIVERSIÓN!- contestó la mujer poniéndose de pie

-T…tía- dijo Draco sintiendo su garganta seca- Te amo…, pero debes controlarte, no está bien que pierdas la cordura así- continuó tapándose los ojos, ya que no quería tener la imagen de su tía desnuda por el resto de su vida

-¿Qué hacen ustedes aquí?- preguntó Sirius mirando a los chicos que temblaban de miedo –pensé que no vendrían más a visitarnos-

-P…pues vinimos para ver si las cosas ya se habían calmado entre ustedes – contestó viendo con asombro lo calmado que estaba su padrino en medio de toda esa locura –Pero me acabo de dar cuenta ¡QUE ESTÁS ENFERMA BELLATRIX! ¡ENFERMA!- terminó gritando el azabache al momento en que tiraba lejos el pedazo de madera que había estaba a punto de matar a la única familia que le quedaba

-A ver…, no creas que tus gritos son hermosos niño, todo lo contrario, tienes una voz de pito horrible- acotó Bellatrix paseándose por la habitación, llegando después de algunas vueltas hasta estar frente a su sobrino –Y tú Draco…, ¡Quítate las manos de la cara, eres un mojigato igual a tu padre!- dijo mientras tiraba de las manos del rubio, el cual las tenía fuertemente pegadas a la cara

Después de forcejear algo con el chico, Bella se dio por vencida y caminó hasta ponerse frente a Harry –Dime Potter, ¿vas a dañar a una mujer indefensa?, porque si mal no recuerdo…, me despojaste de mi única fuente de protección y es algo bastante bajo si pretendes atacar a una mujer que no tiene como defenderse…- susurró suavemente al momento en que ponía una carita de niña pequeña, bajando su labio inferior ligeramente y mordiéndolo por dentro

-Si vas a intentar matar a mi padrino, me va a importar una mierda atacarte y meterte de nuevo en Azkaban…, además ¡LO TIENES DESNUDO!-

-A ver, si no te has dado cuenta, yo también lo estoy- contestó ella mostrando su desnudez en toda su gloria

-Cachorro- empezó Sirius, quien veía toda la situación frente a él tratando de no reírse ni zafarse de las ataduras que lo retenían para no romperle la cara a su ahijado por gritarle a su mujer- ¿puedes venir un momento por favor? –

Harry miró a la bruja con reticencia, pero se acercó hasta el costado de su padrino y como su novio aún tenía las manos en la cara, ninguno de los dos pudo ver que la mujer lo asechaba desde su espalda –Te soltaré de inmediato Sirius- dijo Harry mientras tiraba de los pedazos de tela que lo apresaban

-Ahora amor…- soltó Sirius mirando a los ojos verdes que se abrían desmesurados

Bellatrix sacó la varita desde el abrigo que llevaba puesto Harry y realizando una pequeña floritura, los dos chicos quedaron pegados a la pared sin poder mover ni un solo dedo. Volvió a mover la varita y ambos adultos quedaron vestidos y el fuego que los rodeaba desapareció, por lo que luego soltó a Sirius de las amarras y se levantó del suelo situándose al lado de la bruja, tomándola de la cintura y pegándola a su cuerpo, para luego plantarle un apasionado beso

-¡QUÉ MIERDA!- fue Draco quien gritó ahora, y tenía su cara hecha un poema. Sus ojos estaban abiertos por completo y denostaba asco y terror al mismo tiempo

-Simple Dragón…- comenzó Bella- sacamos provecho de los días que nos tuvieron encerrados en esta pocilga- dijo acercándose hasta su sobrino tomándolo del mentón- guardamos algunas de las comidas que nos mandaron para montar esta bella escena…, lo de las paredes es la salsa que nos mandaron hoy y el fuego lo hicimos con una botella de whisky que dejamos sin beber la semana pasada solo para poder hacer esto…,pero no creas que nos vamos a quedar de brazos cruzados agradeciéndoles lo que hicieron- y dicho esto, la mujer volvió a mover la varita y ambos muchachos quedaron con sus caras pegadas a la pared completamente desnudos

-¡QUÉ HACES!- Gritó Harry temblando ligeramente

Sirius se puso tras su espalda y Bellatrix tras la de Draco. Los glúteos de los dos chicos estaban totalmente expuestos ante los adultos y de pronto sintieron como una mano de ambos los golpeaba duramente

-Esto…-golpe- les pasa…-golpe- por habernos…- golpe- encerrado…-golpe- como perros-golpe. Ambos dijeron al unísono y los golpes caían en las nalgas de ellos al mismo tiempo, pero Bellatrix se ensañó y seguía golpeando a Draco como siempre había querido hacerlo mientras él era un crío

-¡Tía! ¡Basta que me duele!- chillaba Draco sintiendo que su tía seguía cacheteando sus glúteos y sus lágrimas caían por sus mejillas -¡Me duele el culito!

-Maldito mocoso malcriado, ¡Me quedé sin mis botellas de whisky diario por tu culpa!, esto debí haberlo hecho hace mucho tiempo- decía mientras seguía dejando palmada tras palmada en el níveo y redondo trozo de piel que ya estaba rojizo

-Ya, ya Trixie…, cálmate- dijo Sirius tomando de las manos a la bruja y alejándola un poco de su sobrino- bien…, creo que les ha quedado claro que ese tipo de cosas no se hacen, pero no es suficiente- prosiguió el castaño colocándose la mano en la barbilla

-No…, no es suficiente- continuo Bellatrix soltando una carcajada que les puso los vellos de punta a los que la escuchaban- Por lo que se van a ir con nosotros por tres meses- terminó de decir dejando que los chicos recibieran de vuelta sus ropas y poniéndolos frente a ellos, pero sin despegarlos de la pared

-¿C…cómo que tres meses?- preguntó Harry sintiendo sudor frío recorrer su espalda

-Lo que escuchaste cachorro. Tú te irás conmigo y Draco con Bella- dijo mientras se acercaba a su ahijado y dejaba poca distancia entre sus rostros- Hemos pasado años estando lejos entre nosotros, por lo que no nos molestará no vernos todos los días-

-Por otro lado, van a tener restricción en la casa de cada uno. Tú Draco, te irás a mi mansión y no podrás salir de allí hasta que el tiempo se cumpla…, yo por otro lado, cada vez que Sirius vaya a buscarme, podré salir así que mis sesiones de sexo no se van a acabar por tu culpa- continuó Bellatrix tomando la misma distancia que había dejado su primo con su ahijado

-Lo lamento cachorro, pero no por tu bromita voy a dejar de hacer mía a Trixie, por lo que lo mismo va para ti, no podrás aparecerte de Grimmauld ni hacer nada de magia…-

-Jamás te metas con un Black- dijeron al unísono, deslizando sus lenguas sobre el labio inferior de ellos mismos, saboreando las palabras que acababan de decir

Bellatrix le pasó la varita a Sirius, el cual con una floritura quitó el hechizo anti aparición que les prohibía salir de la casa y volvió a dejar a los chicos sin pantalones ni ropa interior, dándolos vuelta y pasando el palito mágico por el glúteo derecho de Harry y luego haciendo lo mismo en el de Draco. Pasó la varita de vuelta a Bella y ella hizo lo mismo con cada chico, para que cuando terminara de deslizarla por la piel del rubio, ambos jóvenes comenzaron a sentir un ardor desmesurado en sus cuerpos al momento en que aparecía una "S&B" en sus glúteos rodeados de corazones, un pequeño detalle que agregó la bruja

Quitaron los encantamientos de desaparición y luego de admirar su obra de arte en los cuerpos de sus secuestradores, los cuales lloraban a moco tendido, se tomaron de las manos y mirándose a los ojos se dijeron "Te amo"

Cada adulto todo de la mano a los chicos que estaban aún en la pared y se desaparecieron del lugar dejando en el aire el grito de terror de los chicos al saber que tendrían las iniciales de ellos por el resto de sus vidas y que además las verían cada vez que tuvieran sexo, pero independiente de todo eso, su plan había funcionado de maravillas, aunque les doliera el culo por todo el resto de la semana.

~.~

Listo..., ya he llegado al final de la historia y espero de todo corazón que les haya gustado n.n

Agradezco infinitamente a los que la hayan leído y a quienes comentaron, me hacen muy feliz *-*