N/A: Hola a todos! Aquí les traigo un poco mas de esta historia que,,, sinceramente no le falta mucho por terminar nwn;;

Este capítulo es un poco diferente a los otros, ya que Feli no aparece en el... o bueno, no hasta el final- aparte de que es nuestro ultimo capítulo antes de los finales que tengo planeados para esta historia :3c

Bueno, sin tenerlos esperando más, aquí vamos con el capítulo!


No he vuelto a ver a Feliciano desde aquel día.

Estoy seguro de que sigue enfadado y decepcionado de mi... si lo veo en estos momentos, sé que sólo empeoraré las cosas para él, así que lo mejor sería mantener distancia por ahora.

Pero... este tiempo a solas me ha ayudado a pensarlo más... ¿Estoy tomando la decisión correcta? ¿Soy capaz de entregar así mi vida?... aunque la respuesta es siempre la misma; si, soy capaz, y estoy completamente decidido en hacerlo. Ya lo hable con los doctores y tomando las medidas necesarias para ello, diciendo que sí incluso cuando lanzaban sus advertencias y dudas hacia mi.

Sin embargo, mi problema es que todos lo ven como un error. Aún tengo marca del buen golpe que me dio Gilbert cuando se lo dije. No recuerdo mucho de lo que me dijo, pero estaba claro que no estaba para nada de acuerdo con mi decisión.

Pero eso no me detendrá para salvar la vida de la persona que mas amo.

Suspiro mientras agitó mi cuchara en la taza de café. No le he dado ni un solo trago cuando escuchó pasos hacia el comedor, suspiro algo molesto "Bruder, basta, ya no quiero hablar de eso contigo…"

"¿En verdad, Ludwig-san?"

Volteo de inmediato para encontrarme con los serenos y calmados ojos de Kiku, al igual de que con su pequeña sonrisa "¿Podría sentarme?"

Simplemente asiento y él toma lugar junto a mi. Le ofrezco algo de beber y lo rechaza modestamente, de repente jugando con sus manos. Asiento y nos envolvemos en un incómodo silencio.

"... ¿Cómo han ido las cosas con Feliciano-kun?" me pregunta de repente rompiendo el silencio y mirándome directamente a los ojos, ahora tornándose mas serios.

Suspiro "No... No del todo bien... el tratamiento no ha funcionado, no quieren hacerlo sufrir más."

"Oh, Feli-kun..." Dice Kiku de repente apenado mientras pone una de sus manos en su rostro "me siento tan mal por no haber podido ir a verlo antes... últimamente Yao nii-san ha tenido problemas y lo he tenido que ayudar."

Los dos nos envolvemos en otro pequeño silencio, un aire serio reinando hasta que Kiku habla de nuevo "... p-pero... tomando en cuenta lo que dices... ¿Entonces el...?"

Me quedo callado un momento respirando hondo para decirlo una vez más "Lo desconectarían, y dejarían que el tiempo hiciera lo suyo... a menos que…"

"¿A menos que...?"

"Se le hiciera un transplante"

Ahí fue cuando claramente pude ver a Kiku palidecer "F-Feliciano-kun..."

"P-Pero no te preocupes, lo más probable es que salga de esta... será sencillo, ya hay una persona que parece sera su donador." La frase se deslizó tan fácilmente de mis labios, haciéndome sentir un escalofrío pasar por mi espalda. Tan fácil que es mentir.

"¿En serio? Pero, ¿no se supone que es muy difícil conseguir un corazón...?" Me pregunta algo confuso.

"Si... lo es" le contesté un poco pensativo y sonriendo después "pero gracias a ello será más sencillo esta vez, créeme…" guardó silencio por un segundo, cerrando mis ojos y tomando un trago finalmente de mi ya frío café "Sólo... espero que ustedes no se sientan mal después…" murmuró.

"¿Uh?"

Me paré apartando mi taza aún con café y lo mire "Si quieres podría llevarte a verlo."

"¡A-Ah, no-! N-No quiero causar molestias, Ludwig-san…" Me contestó algo apenado y nervioso.

De nuevo sonreí "No te preocupes... No es ningún problema, aparte creo que le dará mucho gusto verte."

Lo note aún nervioso y vacilante hasta que, dando un suspiro de rendición se paró y me agradeció haciendo una pequeña reverencia "... muchas gracias, Ludwig-san"

"No hay problema... andando."


Al llegar al hospital, no pude evitar sentir un poco de melancolía. Pocas veces vengo a estos lugares; tal vez eso sea suerte... pero siempre que llego a poner mi pies en uno, me siento de esta forma. Pero... por alguna extraña razón, está vez el sentimiento es más fuerte...

Cuando estaba a punto de entrar a la habitación, note que Ludwig-san no estaba mi lado. Lo mire con confusión "¿Tu no entraras?"

Pude notar la tristeza y dolor en sus ojos, a pesar de que lo trató de ocultar con una sonrisa "No, no... adelante, no te preocupes por mi, tengo que hablar con su doctor de todas maneras." se excusó antes de verlo caminar en otra dirección. Lo mire yéndose, antes de recuperar mi firmeza y valor para poder entrar a la habitación.

Por un momento sentí que iba a caer.

Su cuerpo... se veía tan frágil y delicado. Tan... apagado. No me gustaba ver esos cables y tubos sobresalir de sus pequeños brazos y manos. Odiaba esto, nunca pensé que llegaría a ver a alguien como él así... a Feliciano-kun...

No importa como fuera, el no lo merecía… era doloroso...

Me acerqué lentamente a él y le acaricie el pelo, tan delicadamente por el miedo a mal tratarlo con el simple tacto. En ese momento él abrió sus tristes ojos y me sonrió a través de aquella máscara de oxígeno atada a su rostro "Ki... ku…"

"... Hola, Feli-kun" le devolví de igual forma, tratando de darle mi mejor sonrisa "me alegra tanto verte, estaba tan preocupado."

De repente, lo pude ver en sus ojos. Temor, preocupación. Su mano me tomó inmediatamente de mi manga, casi desesperado "Lud... wig…"

"Ah, él no está aquí, pero si quieres puedo decirle que venga-"

"Lud... dy…" pronuncia interrumpiendo "de... tenlo…"

Lo miré algo sorprendido y confundido a la vez: "¿C-Como? No entiendo-"

Inmediatamente me apunta al lado izquierdo de su pecho; justo sobre su corazón "el... me lo... dará... No debe…" me dijo casi llorando tomándome, aparentemente, lo más fuerte que puede "por favor…" Simplemente lo tomé entre mis brazos y lo abrace con delicadeza...

Ah... Así que esa es la razón por la que Ludwig-san me había dicho esas cosas. Que no sufriéramos después de que aquello acabara.

Por un momento pensé en el entonces gran amor que sentía Ludwig-san a Feliciano-kun, pero después... sabía que aquello era una locura. Feli-kun se veía mal, pero por lo que se todavía había suficiente tiempo para buscar un donante y evitar aquello.

Más sabía que no se rendiría fácilmente. Sabía que Ludwig-san no tendría la paciencia suficiente, que estaba desesperado. Pero es comprensible; es el amor de su vida a final de cuentas.

"No te preocupes, Feliciano-kun," dije acariciando su cabello "todo estará bien... te lo prometo."

Pero ni yo mismo sé si estaba diciendo eso para confortarlo a él… o a mí mismo.


N/A: Aquí esta! Ahora quedan los finales :3c Esperenlos pronto!