Al abrir los ojos, lo primero que noto es la soledad que gobierna en la habitación. Creo... que me quedé de nuevo dormido con Kiku, lo debí haber aburrido y se fue...

Je... No me sorprendería... ¿Quien quiere estar con una persona como yo? ¿Moribunda, apagada? Especialmente cuando he perdido casi todo aquello lo que era antes, pero...

... Ya ni sé lo que digo. ¿Será el efecto de todos esos medicamentos? Mi corazón parece latir rápido de nuevo... me pregunto si alguien vendrá a rescatarme, porque duele, duele mucho. No pienso, no me coordino.

Quiero correr, porque los veo a los dos frente mío. Quiero ir con ellos, quiero-

Mis pensamientos son interrumpidos por la repentina entrada de Kiku de vuelta a la habitación "Oh, Feli-kun, despertaste." me da una de sus cálidas y serenas sonrisas "Disculpa mi ausencia, uhm… Ludwig-san necesitaba hablar conmigo por un momento."

Simplemente le sonrió de vuelta, observando débilmente como se acerca y se sienta de nuevo en su lugar… aunque de repente lo recuerdo. Hablar con Luddy. ¿Lo… lo habrá hecho? ¿Qué habrá dicho Luddy? Dios solo espero que-

"Feliciano-kun."

La voz de Kiku me saco de mis pensamientos y mis ojos lo miran directamente, algo que él no parece estar haciendo por un momento. Pero cuando lo hace, puedo ver su rostro con una sonrisa… aunque no parece llegar a sus ojos tristes.

"Todo estará bien… te lo prometo." Toma mi mano gentilmente, acariciándola entre las suyas "... estarás bien."

No pensé que esa seria la ultima vez que escucharía su voz antes de que me dijeran que han encontrado un donante. Ni siquiera tuve tiempo para reaccionar, para estar feliz, decirle a alguien más… pero...

¿Donde esta Luddy?


Estaba oscuro…

La luz lentamente apareció detrás de mis párpados, la conciencia volviendo a mi cuerpo. Escuchaba sonidos... más bien, voces a mi alrededor. Todas conocidas, pero aún así no podía reconocerlas.

Me di cuenta de que ni siquiera tenía fuerza para abrir mis ojos... pero... no había dolor.

¿A dónde habrá ido el dolor...? ¿Cómo y cuándo desapareció...?

"¿Fe... Feliciano?"

Al final, pude abrir mis ojos de poco a poco para notar, también, la voz inusualmente dulce y cariñosa de Fratello. Lo veo a él, a Kiku... y un espacio entre los dos.

¿Por qué siento que algo falta?

"A-Ah…" apenas logró articular a través de la máscara puesta sobre mi nariz y boca, por fin tomando una buena cantidad de oxígeno. Que alivio...

"Shhh... tómalo con calma, idiota…" me dice con el mismo tono de voz "¿Cómo te sientes?"

Simplemente le di una pequeña risa porque descubrí que tampoco tenía suficientes fuerzas para hablar o recordar. No entendía muy bien lo que pasaba... pero, incluso así, debo reconocer que no me sentía así en meses...

Tan... libre. Libre del dolor, del pesar de mi cuerpo. Libre de lo que parecían interminables cables incrustados en mis brazos, de aquella estúpida e irritante máquina. Una mínima cantidad de tubos y una máscara sobre mi rostro. ¡Era una maravilla!

Creo que la sonrisa en mi rostro me delato, porque pude escuchar la risa de Kiku mezclada con un suave sollozo "Oh, Feli-kun... me hace tan feliz ver que estés bien…" más sollozos viniendo con esas palabras.

Podía verlos y escucharlos con tanta felicidad. No había escuchado eso en tanto tiempo.

Y Fratello también empezó a reír.

Y yo también, aunque débil, lo hice.

Pero... aún me falta algo...

No creo que sea muy importante. ¿Verdad?


Ya ha pasado mucho tiempo desde aquello, y aún así recuerdo cómo fue ese día cuando por fin pude poner un pie fuera de aquel hospital. ¡Era hermoso! Las bellas calles y edificios de mi querido Italia! ¡Volver a ver a mi familia y amigos frente a mis ojos sin estar confinado a esas cuatro paredes blandas! ¡Como había extrañado la pasta, lasaña, pizza! ¡Todo!

Se siente tan bien poder volver a tener una vida normal.

"¡Oi! ¡Vamos a casa ya, Feliciano!" me grita Fratello mientras termina de comprar unas cosas y lleva a Antoine de la mano. ¡Oh, cierto! También se cerca el cumpleaños de la pequeña e iríamos a la casa de Antonio a celebrar. Me alegra tanto que las cosas por fin se estén arreglando entre ellos dos... son tan felices juntos.

Es una lástima que aún yo siga sintiendo ese extraño hueco en mi pecho. Y aún no entiendo porque.

"¡Ah, ya voy!" me acerco a él y tomó las bolsas "te ayudarte con esto, tu lleva a Antoni, recuerda que aún no camina muy bien."

E incluso si podía ver que mi hermano quería objetar a mi cargando las cosas, el me dejo. He estado mucho mejor con todo el tiempo que ha pasado y sabe que debe dejarme ser. Solo rodó sus ojos y miró a su hija "¡Bah, tonterías tuyas! Mi bambina ya es lo suficientemente grande como para estar a su suerte, ¿No es cierto?"

Pero yo puedo ver perfectamente su respuesta cuando ella lo toma más fuerte de la mano. Río entre manos y nos dirigimos a la casa de Antonio.


¡Vaya que ha sido bastante divertido! Había olvidado lo que era pasar una tarde con todos nuestros amigos y familiares, incluyendo Gilbert y Francis.

Es genial como puedo ver como los pequeños de los tres van creciendo. Y pensar que antes pensé que nunca los volvería a ver, ahora estoy incluso jugando y persiguiéndolos por todo el jardín. ¡Son tan lindos!

Para cuando por fin los he atrapado y puesto a dormir (ya que sus padres de seguro estaban ya borrachos o muy centrados en sus cosas en este momento), apague la luz y cuando salí por la puerta de la casa, pude ver a Gilbert sentado cerca observando algo entre sus manos.

Me acerqué a él "Hey, Gilbert... ¿Qué haces aquí sólo? Pense que estarías con los otros."

El me voltea a ver y puedo ver su cara de profunda tristeza. Mira de nuevo hacia abajo a lo que puedo ver ahora que es una foto y suspira "Nada, Feli, sólo... necesitaba un tiempo a solas... para recordar."

"... ¿Podría saber qué cosa?"

El se quedo callado un momento antes de darme una ácida sonrisa "je, no lo sé… probablemente no lo recuerdes."

"¿Recordar? ¿Que cosa?" la curiosidad me estaba matando.

Gil no hizo más que suspirar y me entregó la foto mientras se levantaba "Después me dices que opinas, ¿Esta bien?... me gustaría tanto poder oírlo después de que ya no hay nada que hacer por él... a causa de ti" sentí un escalofrío por mi espalda. Su tono de voz algo frío era frío incluso con la sonrisa en su rostro, y se retiró sin más.

Espere un momento y mire hacia abajo. Hmm... No entiendo qué tiene de malo esto... ¿Es un hombre junto con Gil...? Si. Su cabello rubio, su fuerte cuerpo, sus robustas manos...

... ese pedazo de cielo azul en sus ojos...

Ah, es verdad... Yo lo mate. Más no sentía nada por ello.

Je je... lo mate...

Creo que lo hice. Dios mío...

Lo mate, lo mate, lo mate, lo mate, lo mate.

... Ojalá las lágrimas en mi rostro se puedan llegar a detener y reparar correctamente este corazón que late dentro mío. Tu corazón.

Te odio, Luddy... te odio tanto, ¿lo sabes…?

Intento olvidar y seguir viviendo… pero era cuestión de que algún día estos recuerdos me golpearan y lastimaran otra vez. No puedo hacer nada para evitarlo.

… me pregunto si en verdad estás feliz con lo que has hecho, donde quiera que estés…

Y que cada vez que miro al cielo, en verdad… quiero creer… que miro directamente a tus ojos, y puedo suspirar solo para ti. Que lo puedas escuchar y nunca lo olvides.

"Te amo, Ludwig… y te perdono, mi cielo, cielo azul..."


N/A: A este le llamo el final triste... se nos fue Ludwig u,mu

Ahora solo falta un final! Ya deben esperar de que va después de que les tire toda esta tristeza uwu Espero que les haya gustado y esperen pronto por el final de esta hsitoria!