Uraraka le contó a Tsuyu la crónica completa de su enfermedad. Le expresó también lo sola que se había sentido cuando se había ensuciado el cabello con restos de vómito y mientras se arrastraba hacia el botiquín en busca de su propia medicina.

—Me hubiera gustado que mis padres hubieran estado para cambiarme los paños mojados de la frente, como cuando era niña.

Se deshizo en agradecimientos a Tsuyu nuevamente. La llamó salvadora.

—Debes cuidarte más, Ocha. No volveré a permitir que comas algo tailandés por el resto de tu vida.

Hicieron la promesa con los meñiques y Ochako preguntó cómo había ido el día en la agencia y Tsuyu le contó de los maleantes que habían detenido cerca de un templo.

—Me hubiera gustado estar allí.

La conversación se movió entre temas superficiales como la excesiva explotación de la canción de All I Want For Christmas Is You en los centros comerciales, la idea vaga de ir a visitar a Iida quizá para año nuevo y la relación estancada de Deku con Todoroki.

—No sé si están cómodos siendo sólo platónicos o nos están engañando a todos.

Tsuyu se encogió de hombros. Los ojos le brillaron y se mojó los labios. Eso fue una señal para Uravity.

—Ocha, podría conseguirte una cita si quieres.

—¿Una cita? —repitió, incrédula. Llevaba más de un año sin verse con nadie en plan de citas, pero ni siquiera se lo había planteado desde que terminó con su anterior novio.

—Así podrías sentirte menos sola.

—No sé. No creo. ¿Para qué? No creo que me pueda dar el tiempo. Sería mejor conseguirme un perro.

Asui no la presionó, sólo dejó en claro que la oferta con su amigo "ingeniero, alto, castaño y con un gran amor por los helechos" estaba disponible para cuando quisiera tomarla. Uravity quiso hacer un contraataque y asegurarle que ella también podía conseguirle una cita a ciegas, pero se imaginó que, por las cosas que estaban pasando en la oficina, era una idea tonta.

.

Ochako estaba felizmente viendo un top de series de Netflix en YouTube cuando sonó el timbre. Eran casi las seis de la tarde y ella se había cambiado a su pijama negra y blanca, de perro dálmata, desde que había llegado del trabajo. Un abrigo largo encima. Cuando se asomó por la mirilla se sorprendió menos que el día anterior al ver a Bakugou en su puerta. Lo vio irritado tocar el timbre una vez más antes de abrirle.

—Hola —dijo ella.

—¿Ya comiste? —fue el saludo de él.

Sí que había comido, hacía cuatro horas en la agencia.

—No.

Bakugou mismo se hizo camino por su casa hasta la cocina. Sacó de su bolsa ecológica un montón de tópers con comida y guarniciones. Ella se recargó en la barra mirándolo fijo con el ceño ligeramente fruncido, esperando una explicación.

—¿Dónde tienes los sartenes?

Uraraka señaló un cajón en la parte de abajo y Katsuki sacó una sartén y una pequeña cacerola.

Cuándo llegó a la conclusión de que no recibiría una explicación voluntaria, optó por preguntar—: ¿Qué estás haciendo?

—Calentando la comida, obviamente.

—Ya. Pero es que esta es mi casa.

Bakugou dejó quietas las sartenes y se cruzó de brazos. La miró con los mismos ojos de reproche que su madre usaba cuando la reprendía por flotar los muebles de la casa cuando era niña.

—Dime ¿qué has comido hoy?

Muchas cosas saludables, quiso decir. Asumió que de eso se trataba todo esto. Pero fue honesta.

—Alitas de pollo. Pero no de las picantes.

—¿Lo ves?

En su defensa, las alitas estaban deliciosas.

—Y un montón de lechuga.

El argumento de la lechuga fue tan desestimado por su vecino que lo ignoró directamente. Encendió la estufa y se puso manos a la obra. Era un caso perdido, notó. A pesar de que esa era su casa y Bakugou lo que estaba cometiendo era más o menos un allanamiento no encontró razones verdaderas para echarlo.

—Mmm… ¿Quieres ayuda?

—Olvídalo. Sigue viendo videos en YouTube.

A lo mejor se estaba burlando de su preferencia de contenidos, pero Ochako igual le hizo caso, concentrándose poco y nada en el top de muertes más impactantes en series de TV.

Ground Zero apareció poco después con dos platos de sopa de setas en sus manos. Le pasó uno a Ochako y regresó a la cocina por algunas guarniciones y agua.

Uraraka se metió una cucharada de sopa a la boca en medio del incómodo silencio. Una tras otra sin medir la velocidad y con los ojos fijos en la televisión.

—Despacio. Vas a terminar enferma otra vez.

Se sintió de siete al notar lo mucho que Bakugou la había estado regañando las últimas 24 horas.

—Y… ummm… bueno, ¿tú lo cocinaste? —señaló en plato con la cuchara.

—¿Crees que cociné para ti? —si lo ponía en ese tono, con esas palabras y con ese ceño fruncido…

—¿No?

—No —confirmó. Luego, Katsuki se relajó—. Cerca de la agencia vive una señora. La salvé por accidente cuando la asaltaban. Tiene un negocio pequeño de comida y desde entonces se encarga de empacarme las comidas todos los días.

—Pero le pagas.

—Por supuesto que le pago, ¿por qué la pregunta estúpida?

Ella se encogió de hombros. Algunas personas podían querer darte el mundo y más cuando los rescatabas de una mala situación. Eso no significaba que estuviera bien aprovecharse.

—Lo siento. Es que veo que muchos sí lo hacen y… uhmmm… nada. Eso nada más.

El video cambió a los mensajes más escalofriantes enviados antes de morir y no siguieron hablando mucho.

Entonces Katsuki dijo—. Le pedí que empacara extra para ti.

Inesperado.

—Gracias.

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Cuando Katsuki volvió el miércoles más o menos a la misma hora con otro montón de comida a Uraraka le sorprendió que no le sorprendiera verlo allí de nuevo. Le abrió la puerta y le dejó el camino libre hasta la cocina. No lo estaba esperando, pero no estaba en contra de estar en su presencia tampoco.

El día estaba especialmente frío que Katsuki ni siquiera se quitó el abrigo, pero sí la bufanda. Se subió las mangas y fue directo a buscar las ollas de Ochako No intercambiaron muchas palabras porque ahora el hombre ya sabía dónde estaban las cosas importantes en la cocina y ella volvió a la sala a acurrucarse entre su cobertor a ver otro top de cosas tontas en el canal de Watchmojo. Katsuki —quien encontró la bandeja perdida de Ochako— trajo la comida hasta la mesa en medio de la sala y ella se levantó para ir en busca de un par de vasos y la jarra de agua.

"Piensa en una buena conversación, Ochako" se obligó. "Piensa".

¿Katsuki era de las personas que hablaba mientras comía? No estaba segura, pero a ella no le gustaba el silencio.

—Va a ser Navidad —lo intentó—. Pensaba ir a la casa de mis padres a pasar la velada. ¿Tienes planes?

—Los tengo.

—En el trabajo hacemos una fiesta a medio camino entre Año Nuevo y Navidad. Vamos a cenar carne a un restaurante caro y luego nos pasamos a un karaoke barato —a Ochako le brillaron los ojos—. ¡Hacemos un concurso de karaoke! Quien gane es el rey por el resto del año. Estoy decidida a ganar esta vez.

—Que es como dos días.

—Dos días de esclavizar a todos los demás. Valen la pena. Pero esta vez seguro la hacemos el 26.

—¿Alguna vez has ganado siquiera?

—¡Oye! No me subestimes.

—¿Eso es un no?

—Eso es un "no he trabajado mucho tiempo allí, pero este año es mi año definitivamente". Eso es lo que es.

—Definitivamente es un no.

—Discúlpeme Señor-Alcanzo-Notas-Más-Agudas-Que-Whitney-Huston.

Katsuki puso los ojos en blanco.

Discutieron entonces opciones de canciones, sorpresivamente Katsuki no le recomendó música vieja. Le sugirió un par de canciones de Katy Perry porque creyó "que eran su tipo". Y sí, pues sí que eran su tipo.

—Pero no voy a impresionar a nadie con Teenage Dream.

Fireworks podría funcionar.

No se pudieron poner de acuerdo.

.

Cuando llegó al trabajo y vio a Tsuyu hablando con Saito, un compañero de la agencia que tenía como quirk desaparecer cosas. Estaban muy cerca y con la atención completamente en el otro. Era una escena que se estaba repitiendo día con día y más o menos todos en su lugar de trabajo sabían que algo allí estaba pasando, aunque todavía ninguno de los dos se hubiera decidido a dar el siguiente paso. Como mejor amiga, Uraraka había respetado el derecho a la privacidad de Tsuyu, pero también como mejor amiga creyó con dos meses eran tiempo suficiente para que al menos le contara algo.

—Uumm… entonces, ¿están saliendo? —era la hora del almuerzo; estaban en un local de sushi a una manzana de la agencia. Tsuyu no se sobresaltó por la pregunta. Parecía que la esperaba.

— Trabajamos en el mismo lugar. Si no lo tomamos con cuidado podríamos dañar el trabajo en equipo. Y ambos estamos más concentrados en nuestras carreras que en citas, así que lo estamos llevando lento. Lamento no haberte dicho nada antes, Ocha.

Uraraka puso su mano sobre la de su amiga, para darle ánimo.

—¿Y eso es lo que tú quieres?

—La idea fue mía. Sé que podemos ser obvios frente a todos, pero todavía no me siento cómoda anunciándolo. Y el está de acuerdo.

—Pero eso es lo que de verdad quieres, ¿cierto?

Tsuyu sonrió no muy convencida.

La última relación de Tsuyu había tenido un final un poco dramático, así que Uraraka entendía. Había terminado con un héroe tres años mayor que ella y que había conocido en un congreso de héroes porque él se había sentido inferior cuando anunciaron los rankings de héroes a inicio de año y había bajado puestos suficientes para estar debajo de Tsuyu, quien había escalado en el ranking. Después de semanas angustiantes había cortado contacto con Tsuyu y la siguiente vez que lo vio fue en un programa de chismes, hablando de su nueva relación con una actriz novata que era un tema candente por aquellos días, dejando a Tsuyu sin explicaciones y botada y reemplazada en cadena nacional. Las relaciones entre héroes siempre eran noticia para la prensa cuando se figuraba en el top 100, con más o menos seguimiento dependiendo de la relevante que le pudiera parecer a los espectadores.

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Uraraka recibió el mensaje con el lugar y la hora para la fiesta del 26 de diciembre. Estaba comiendo con Katsuki en la sala mientras veían La Chica de la Capa Roja en la televisión y Katsuki, quien nunca había visto la película, adivinaba quién era el lobo en medio de los trucos mentales de Uraraka para engañarlo. Envió una carita feliz al chat despreocupadamente y se metió otra cucharada de curry en la boca.

Bakugou había estado llevándole de comer durante toda la semana y ella no se había quejado porque la compañía le venía bien. aunque Ground Zero era consistente consigo mismo y siempre se marchaba después de lavar los platos. Todo un encanto.

—¿Tienes algo qué hacer el próximo miércoles? —preguntó Uraraka, poniendo la cuchara en el plato vacío—. Ya sabes, aparte de trabajar.

—¿Por qué? —fue la contra pregunta del hombre.

—Porque, ya sabes, tengo esta fiesta del trabajo donde les voy a patear el trasero a todos y acostumbramos a llevar a un invitado. Entonces pensé: "hey, Uravity, ¿por qué no cantas tu famoso dueto de The Monster con Ground Zero que te ganó los aplausos de todas las regaderas del mundo"? —Katsuki pareció pensarlo. Pensarlo con cara de circunstancias, por lo que Uraraka se apresuró a decir—: No tienes qué hacerlo si no quie…

—No voy a cantar —la interrumpió—. No The Monster. Yo terminaría ganando tu concurso.

—¿Debería sentirme ofendida?

—Te confirmaré el lunes —ignoró el comentario de puya de Uraraka. Se levantó con sus platos vacíos y recogió también los de la anfitriona—. Y elige otra canción. Una que sea buena.

Uraraka recorría su biblioteca de canciones en el celular desesperadamente mientras Katsuki comenzó a lavar los platos sucios.

Sí, era un hombre consistente.


envié mensaje en wattpad, qué útil, avisando que iba a retrasarse esta actualización. qué oso porque ni siquiera he subido el capítulo anterior a la plataforma. en fin, creo que tengo un bloqueo? algo así, sucede que para cuando llegara a esta parte del fic donde el Kacchako ya convive tenía pensado que pasaran varias situaciones (la escena hablando con Tsuyu y su nueva relación tiene más de un mes que la escribí, por ejemplo) y ahora lucho porque encajen de forma natural? era más fácil cuando sólo cantaban en el baño kdghf y este capítulo tiene 2k de palabras y se siente como si nada hubiera pasado. espero desocuparme oficialmente con todos mis deberes para el sábado tempranito para hacer un capítulo más consistente la próxima vez sin importar la longitud. agradezco los reviews, son hermosos y me arrancan una sonrisa y no quiero explayarme más porque me mencionaron GoT y podría hacer una biblia aquí sobre el despropósito que me parece esta temporada y para quien me mencionó a EXO lloremos por Xiumin y plz no me hagan hablar de Kyungsoo que le tengo una cuenta de twitter dedicada como la perdedora que soy, lolololol, así que nos ahorramos la pena mejor jaja sobre la extensión del fic, que fue la mayor preocupación que vi, creo que no tengo definido el número de capítulos, pero esto tiene ya más de 16k palabras y calculo que voy a necesitar al menos otras 10k palabras para dejar esto más o menos redondo, cómo divida los capítulos en extensión es lo de menos. el tododeku va a salir coming soon! por petición mía porque soy gay por ellos y los amo juntos

a pesar de las demoras, los capítulos siguen proyectándose semanales, thanks