2 semanas después
- Oe Zoro… -el joven Marc mirando a su amigo, tratando de elegir una camisa- a dónde vas tan guapo…
- Ya lo sabes… -"la verde" pensó Zoro colocándosela y volteando a mostrarse a Marc, diciéndole con ademanes que tal me veo.
- A tashigi le gustaría aunque no te la pongas. –Sonriendo de forma exagerada, contagiándole a Zoro que esbozaba una sonrisa algo leve.
- Vamos saliendo una semana, -tomando el perfume en sus manos y rociándose un poco por el cuello y muñecas, - oficialmente. Y tú, como vas con November.
- Pues… -colocando una cara de tonto recordando tantos recuerdos junto con ella- se ha robado mi corazón.
Ambos ya estaban por salir, Marc de regreso al cuarto que compartía con Nov y Zoro a su cita con la bella enfermera Tashigi.
- Deberíamos salir en parejas…
- No… -fue interrumpido por el mayor que continuo- ella es amiga de…
- Si…
- Sólo no quiero que te lastime, -frunciendo el ceño con los ojos cerrados, para luego abrirlos lentamente- Te veo muy feliz.
- Lo soy… -colocando su brazo en la espalda de Zoro, dándole una palmada. – Gracias, se feliz Zoro, tienes una muy buena oportunidad para serlo. – Termino sonriéndole en señal de despedida.
- Lo hare… -Tomando su celular para comunicarse con Tashigi, diciéndole donde estaba para que lo recoja.
Llegaron a una reunión que era el cumpleaños de una de las amigas de Tashigi. Entraron, saludaron a la cumpleañera entregándole el regalo y presentándolo como su pareja Roronoa Zoro, a lo que el susodicho dijo "un gusto".
Pasaron por la pista de baile improvisada ya que era la sala de la casa, se acomodaron junto a las bebidas tomando una copa cada uno, hablando de situaciones en el trabajo. Ambos reían bajito, ella le tomo la mano entrelazando sus dedos y llevándolo a bailar, el acepto a regañadientes pero termino bailando con ella.
Luego de cantarle por su día, partieron rumbo a casa. Tashigi dirigía pero no lo llevaba prácticamente a su casa, lo estaba llevando a la de ella, ambos sabían lo que tenía que pasar. Bajaron ambos del coche, subieron lo más rápido al cuarto de Tashigi el cual se encontraba en el tercer piso, la ropa sobraba y el ambiente estaba ya caliente por sus cuerpos. Terminando entregándose el uno con el otro el rito más antiguo llamado amor.
La tela de la ropa de ambas era casi rasgada, ambos tenían un sentimiento fuerte, las curvas desnudas de la fémina se acomodaban perfectamente a las manos rudas del peliverde, besos apasionados recorrían el cuerpo de ambos haciendo presión donde ya sabían que era el punto de éxtasis de cada uno, aunque era la primera vez que lo descubrían. Todo era parte de ella, lo mismo para él, comenzaron a comerse para luego devorarse sus bajos instintos habían despertado y amenazaban la poca cordura que tenían, el vaivén de caderas, las lenguas unidas y todo el sentimiento que tenían era uno solo, faltaba poco para que la unión de amor llegara al climax… llego.
A la llegada de Law a casa para ver a su esposa y consumar el matrimonio, se encontró con ella que estaba sentada en un mueble esperándolo con los ojos un poco brillosos.
- Law… antes de todo, te amo – tomando la mano de su esposo.
- Robin ¿Qué pasa? – sonriendo un poco nervioso – me estas asustando.
- Estoy embarazada. –Soltándoselo todo sin moderar el golpe de la noticia. Ambos ya eran adultos, no debían estar con rodeos.
- G… gr… -No pudo terminar la frase puesto que abrazaba a Robin de la felicidad, comenzando a brotar las lágrimas en el.- Gracias Robin, me has hecho el hombre más feliz del mundo.
- Y tú a mí, la mujer más feliz del mundo, - al verlo que Law lloraba ella rompió en llanto para luego compartir un beso lleno de felicidad.
Felicidad, felicidad que era expresada por el médico cirujano Law en sus lágrimas. Robin también mostraba felicidad, porque su razón de ella estaba segura que el niño o niña que iba a nacer de su vientre era de Law pero sus lágrimas y corazón demostraban angustia y duda; "Zoro, joder que hicimos"
8 meses después
- Guooo… -Marc estaba sorprendido al ver lo que tenía Zoro en sus manos – viejo… wouuu…
- Se lo dare hoy… -compartiendo su felicidad con su amigo, estaba por entregarle un collar a Tashigi, algo caro, pero era para que ella tenga conocimiento de que él iba en serio.
- Te felicito Zoro, -ambos compartieron un abrazo. – No te olvides que tienes que ir a mi boda eres el padrino principal.
- Es dentro de 2 meses… - mirándole con burla de que cada momento se lo haga recordar.
- Para que no te pierdas ese día.
El llanto de un bebe recién nacido alegraba a los padres mientras los médicos hacían su trabajo para mantenerlo a salvo y entregárselo a su madre, después de los tratamientos le entregan envuelto a un bebe entre toallas a la madre, a Robin.
- Es una niña – menciono el médico.
La vida de Robin era brillante, había dado a luz a una pequeña hermosa tenía a su lado al esposo que escogió para pasar el resto de su vida, el amor que estaba esperando y por el cual lo quería sobre toda las cosas.
Law entra a ver a Robin, corriendo para abrazarla haciéndola sentir segura con la protección de sus brazos, darle de besos haciéndole saber que la pequeña que le estaba enseñando era su hija.
- Es preciosa… - quería seguir hablando el padre hasta que poco a poco iba viendo el cabello de su hija cuando trataba de acariciar su pequeña cabeza. En sus pensamientos estaba la palabra "verde".
La mirada de asombro de Robin se ocultaba muy bien tratando de sostener a su pequeña, aun no quería voltear a ver a su marido después de saber que tenía el cabello verde y solo respondió- Si… es preciosa…
Tras las recomendaciones del médico para dejar descansar a Robin, se llevaron a la pequeña a una incubadora mientras Law solicito un tiempo para conversar con su esposa, tenía cara de confusión y la mirada un poco perdida.
- Robin… - la voz se le quebraba al hablar, no podía continuar la oración o articular palabras, realmente estaba confundido. – Tiene el cabello verde… Es normal.
- Law, - su voz era similar, tal vez era el momento de revelarle la verdad. Sin embargo, él había sido muy atento con ella en la etapa del embarazo y la felicidad e ilusión de ser padre que tenia no se lo podía quitar. – De repente es el pelo prenatal, ya se le caerá, - mintió – además mi madre tenía el cabello gris y nunca conocí a mi padre. – porque cada maldita palabra que le decía era como una katana que le atravesaba el corazón, realmente no quería hacerle daño, solamente no tenía otra explicación y aun así solo esperaba que le entendiera y su amor no disminuyera. Unas lagrimas cobardes amenazaban salir de las pupilas de Robin pero eran detenidas por su esposo, en un abrazo cálido demostrando sus sentimientos hacia su esposa pidiendo el perdón de ella por dudar a lo que robin respondió – Esta bien. – odiándose un poco a si misma.
2 meses después
El novio se estaba preparando, le ayudaba tal vez el único amigo que tenia, cierto peliverde. Marc era huérfano fue a terminar entrenando junto a Zoro, por su tamaño se burlaban un poco en los enfrentamientos o no querían "humillarlo" más de lo debido. Una ofensa para alguien que está aprendiendo el kendo, pero contra Zoro era distinto se daba cuenta que el no vacilaba iba de frente, mirada al objetivo jamás apartaba su vista como todo un cazador. El bambú se rompía contra su cuerpo, Marc lo respetaba.
Entrenaban juntos y así como hubo un momento que lo humillaban uno por uno de sus compañeros que se enfrentaban a él iban perdiendo, para definir como era Marc simplemente era un roble pero al chocar contra Zoro era partido en dos, no podía contra la fuerza sobrehumana de Zoro. Gracias a eso su amigo fue el mejor de la clase y el que tenía mayor expectativa para participar en torneos.
En el largo entrenamiento que ambos tuvieron ya casi al final entraron ambos en un torneo, Zoro venció a todos, el estaba en otra liga distinta, no lo odiaba por tener el segundo lugar, lo admiraba y así como el pudo ser feliz con la mujer que ama quería que su mejor amigo también lo fuera.
- Zoro,- logrando la atención de su amigo – debes tomar precauciones en el amor, ya casi ha pasado un año.
- Lo sé...
- Sabes que fue una ilusión, algo que jamás pudo pasar. – intentaba sonar fuerte pero lo hacía por el bien de Zoro, el lo había visto tocar fondo – Zoro, eres mi hermano, no quiero que sufras.
- Marc, me dolió en su momento y sería estúpido decirte que no me duele ahora… porque me duele y me seguirá doliendo hasta que ya no pueda más. Su recuerdo lo tengo en mi mente, trato y trato de olvidar pero no puedo.- tragaba saliva mientras intentaba sacárselo todo.- Los recuerdos fácilmente no puedo olvidarlos, dejar de amar es difícil, caer por traición es peor mi confianza estaba rota al igual que mi corazón.
- Lo sé…
- Nuestro amor era imposible…- Zoro tenía la mirada distante hasta que Marc lo saco de sus pensamientos, con un abrazo.
- Y Tashigi…- sonriéndole para que cambiara el semblante.
- Ella es mi esperanza…
Zoro dejo salir lo último que le quedaba, era hora de comenzar de nuevo, tenía una hermosa novia a su lado y el recuerdo ya no lo atormentaba, le había gustado hablar con Marc tal y como él dijo eran hermanos, solo se estaba preocupando por él.
La novia de Zoro no pudo asistir porque justo ese día tenía que hacer doble turno aunque había pedido con anticipación estar libre pero no se lo permitieron ya que era muy importante que ella este ahí. Zoro caminaba por el piso alfombrado donde seria la ceremonia acomodando un poco las sillas, saludando algunas amistades del dojo, hasta que no pudo evitar mirar a la persona de cabello negro, vestido lila, sandalias simples, con un peinado hermoso, maquillaje agradable a la vista y una flor en su cabello.
*inserte opening domestic na kanojo*
Era Robin… aquella mujer y estaba tan hermosa como el día que se fue.
La próxima actualización sera dentro de 2 semanas, espero que sea menos. Estaré en un trabajo en esta cuarentena. cuídense, no se resfríen.
tal vez tenga dos capítulos mas y de ahí espero no demorar mas de 3 años en traer la parte 3.
