Bueno, el ultimo capitulo, después de 6 años, la parte II a concluido. Espero no demorar otros seis para la Parte III. Agradezco enormemente a mi nakama OTAKU-SIG, la parte 1 esta en sus historias.

Disfrútenlo por favor como a mi me gusto escribirlo.


Robin abandono el lugar rápido, daba igual para Zoro no quería verla. El peliverde se dirigía a su casa necesitaba un buen trago y tal vez una siesta para ordenar sus ideas, su novia estaría ocupada dos días. Lo necesitaba, necesitaba despejarse, olvidar.

Goodbye my lover… goodbye my friend

4 años después

El tiempo paso en un abrir y cerrar de ojos.

Marc y November vivían juntos, aun la diferencia de edad entre ellos, distintas carreras no fueron impedimento para que al final terminaran juntos, tenían una que otra cosa en común y muchas más que eran distintos pero ambos se complementaban. Aun Marc no podía creerse que ya tenía una relación formal y de años con la cual fue el amor de su vida, cada que la miraba era un momento especial si Nov se daba cuenta respondía con picardía, - Soy real…

Estaba viviendo un sueño a su manera. Ella haciendo una carrera en educación universitaria y él siendo consultor de unas empresas.

El peliverde había ganado dos veces consecutivas el torneo mundial de Kendo que se celebraba cada 3 años, demasiados torneos regionales, muy fácil. Participo y gano tres veces consecutivas el torneo mundial de esgrima, estuvo practicando algunos deportes de combate ya que su maestro tenía buenas expectativas puestas en el, para las Olimpiadas, Zoro se convirtió en una estrella en su natal Japón, héroe nacional medallista olímpico en diversas disciplinas que obviamente las domino por completo, Esgrima, Judo, Karate, Lucha grecorromana y libre, Taekwondo y una un poco fuera de ello pero normal para su fuerza sobrehumana, Halterofilia. Con una participación había roto muchos records y con un solo ojo, su maestro estaba conforme y el país entero se lo agradecía.

Era un hombre muy solicitado por el lado femenino pero ya tenía a alguien especial muy cerca de él, pudo abrir un Dojo para las futuras generaciones demostrando sus enseñanzas a lo largo de su vida. Vive junto con ella en una modesta casa y hay un anuncio importante por hacer…

Robin hizo su vida junto a su hija, Olvia y su marido, Law. Ella tenía muy buenas referencias en distintas universidades del mundo, había participado en hallazgos científicos muy importantes al igual que la presentación de diversos artículos, Law por su lado seguía siendo una figura muy respetable en el campo de la medicina.

La pequeña Olvia había crecido, tenía 4 años, de blanca piel, ojitos un poco grande y una caballera totalmente verde. Usualmente siempre estaba con uno de sus padres, en raras ocasiones los dos estaban presentes por sus trabajos, los momentos que compartía ella los atesoraba, cumpleaños y fiestas de navidades. Aunque la niña no era tonta, veía a su padre un poco distante de ella… tal vez a su edad no debía leer libros tan complicados del librero de su madre. Pero le fascinaba, se aburría si leía los mismos cuentos de todos los niños y había un tema que le gustaba mucho, las MEITO, el mundo de las espadas / katanas le gustaba.

En alguna sala de un hospital de Los Ángeles.

- Cuando vas aceptar que no es tu hija, - hablaba un pelirrojo con una actitud malhumorada detrás del médico. A lo cual Law volteo y reconoció que era un amigo.

No increpo defendiendo el honor de su esposa ante ese comentario de su amigo, - que dices Eustass, claro que lo es. – mirándolo fijamente.

Para luego ambos soltar una ligera risa audible para ambos.

- He tenido mis dudas siempre, - comenzaba hablar Law, - Amo a Robin, pero Olvia, es mi hija…

- Te lo hare más fácil – Kidd se acercaba dejándole algunos documentos que significaba que tenía que hacerle una prueba de ADN para quitarse las dudas. – Cuando regreses a Japón, hazle una. – Paso a retirarse porque lo llamaban para el vestíbulo a atender a un paciente quedándose solo Law, dudando pensando que si lo que hacía estaba bien.

- Qué bien que te diviertas Marc – Zoro en un lado de la llamada hablaba con Marc ya que le había avisado que se iría de viaje una temporada por negocios, eran muy buenos amigos, no había envidia en sus campos y ambos se deseaban lo mejor. Zoro corta la llamada al despedirse y ver que su ahora esposa, Tashigi, entra a la cocina sonriéndole llevando junto con ella un enorme vientre a casi punto de explotar, estaba embarazada muy pronto iba a dar a luz. Al verla, corre a prisa para ayudarle un poco llamándole la atención que debería guardar reposo, pero ya estando muy cerca solo la recibe con varios besos, ambos estaban felices.

- En este mes debe nacer.

- Si, espero que tenga tu cabellera – riendo un poco al mencionar ese estilo verde salvaje de su cabeza que ahora Zoro tenía una ligera línea de barba del mismo color.

Unos días después.

Law peinaba la cabellera de su hija, le había prometido que iban a salir los dos, momento padre e hija. Era muy raro eso, casi nunca pasaba tiempo con ella o no estaba cerca cuando tenía algún logro; una muestra de afecto o el solo interesarse en sus gustos, pedirle que en sus cumpleaños o regalo de navidad sería mejor un libro avanzando que un juguete.

Estaba emocionada de poder pasar un tiempo con su padre, en su pequeña mente pensaba que ella estaba haciendo las cosas mal y por eso no era valorada.

Habían ido al parque, a los juegos, comieron helado juntos hasta una función de títeres que a Olvia no le agradaba mucho ella prefería escuchar la sinfónica que se habían montado en una calle. La niña tenía unos gustos muy especiales.

Jugaron, se rieron, el mejor día de su vida para Olvia. Una sonrisa de oreja a oreja.

- Ya tengo las muestras de ADN, - hablaba Law por teléfono dirigiéndose hacia el centro médico que le indicaba la persona que estaba al otro lado de la llamada, - 5 días va a demorar, ok.

- Es un varón – hablaba Zoro al ver su esposa cansada después de haber parido, la llenaba de tiernos besos en la frente mientras tomaba su mano para luego los doctores le alcanzaban al bebe bien arropado.

- Es hermoso – una débil Tashigi miraba al niño y a Zoro.

Zoro cargaba a su hijo en brazos, paseándolo por la habitación, su pequeño primogénito. Roronoa Mihawk.

5 días después.

Zoro estaba haciendo las compras ya que Tashigi estaba guardando reposo con el baby en casa, había un poco de sol por ello decidió usar un gorro deportivo, no iba con él pero lo necesitaba. Va caminando por el supermercado buscando algo para llevar a casa y ve a lo lejos una pequeña con un extraño sombrerito que se encontraba perdida… Tal vez tenía 4 años… se acerca y le dice – Estas perdida pequeña. A lo que ella responde… - Yo no me pierdo mi mama es la que se pierde…

Zoro estaba confundido al escuchar esas palabras, donde las había escuchado antes. Cuando comenzaba a recordar la niña desapareció al parecer encontró a su madre. Bueno, susurraba Zoro, a seguir con las compras.

Robin había vuelto con su hija de hacer las compras, mientras su hija se dirigía a su cuarto veía como su esposo estaba en el comedor con una hojas en su mano tenía un semblante algo raro.

- Hola amor, - saludo sonriéndole de la mejor manera a su esposo.

- Cuando me lo ibas a decir – respondía Law sin mostrar alguna emoción.

- Decirte que – lo miraba ahora un tanto preocupada, al ver que sostenía en sus manos un nudo en el pecho se le formo y la mirada se volvía vacía , era un examen de ADN con los resultados que demostraban que Olvia no hija de Law.

- No es mi hija Robin, el cabello verde no es ni tuyo ni mucho menos mío… - la miraba decepcionado y veía que ella aun no reaccionaba del shock, procedió a levantarse y le entrego un sobre. – Son los papeles del divorcio. – ella comenzó a derramar lagrimas y aun así no quería detenerlo porque lo que había hecho como lo explicaría… la confianza estaba rota. – Me voy a los Ángeles.

No salían palabras de la boca de Robin, además que podría decir, absolutamente nada que pueda aliviar la situación, "lo siento" no sería suficiente, solo aceptar que cometió un error y el nombre del hombre que prometió olvidar regresaba a su mente. Zoro.

Law estaba por abandonar la casa y cruza miradas con Olvia… - Papa… - ella estaba preocupada porque vio de reojo a su madre llorando en la cocina y su padre con una maleta un poco más grande a la que usaba siempre, paso por su lado y sin decirle nada se marcho, ante la duda de Olvia, solo quedo llorando ahí parada e inmediatamente era envuelta en los brazos de Robin, diciéndole que todo estaría bien, la pequeña era muy lista para saber que nada estaría bien. Su familia se había roto.

Semanas después.

Robin había pedido que su amiga November viniese, necesitaba consuelo, no aguantaba las lágrimas.

En una hora, Robin preparo la cena, baño a Olvia, le dio de cenar y acostó, diciéndole que siempre ella estaría con ella, cuando sea mayor le diría que ocurrió y que por favor la perdonase. Aunque Olvia no sabía que perdonar, ella amaba a su madre y Robin siempre estuvo para ella.

November llegaba, la máscara de mujer fuerte de Robin se rompió y a la vez rompió a llorar en el pecho de November aun el umbral de la puerta. Ambas entraron, se acomodaron y Robin lloro hasta más no poder. Su corazón se había hecho pedacitos.

Por lo cual Robin comenzó a contarle todo a November, quien era Zoro, como se conocieron, que hicieron, la despedida antes de que se vaya a estudiar, el reencuentro, las citas, los besos, caricias, palabras llenas de amor y las horas antes de la boda… "la concepción de Olvia". November cae en cuenta que Zoro era el padrino de Marc y mas es su sorpresa porque él era el Héroe de Japón. Robin no miraba muchos deportes por ello no lo sabía.

- Sigues amando a Law… - comentaba November con un tono de duda.

- Ya estaba muy distante conmigo desde antes.

- Lo entiendo.

Su corazón debía sanar, Robin mencionaba que fue un error haber hecho eso con Zoro, si tan solo no hubiese aceptado su forma de ser, prácticamente lo que más le gustaba de él.

- Te arrepientes? – Preguntaba November.

- No…

A November se le ocurrió tal vez una idea un poco loca, como mencionaba Marc. Una idea que puede ser el primer pasó para ser feliz.

- Le dirás a Zoro que es su hija.

- Como podría… son años que no he estado en su vida.

- Si el te ama, crees que espero.

- No… - recordaba con tristeza – le hice mucho daño para que me olvide.

Ver nuevamente a Zoro… decirle tienes una hija y vivamos felices, recuperemos el tiempo perdido, los días que olvidamos recuperémoslos. Debí fugarme contigo ese día, ese pensamiento de fuga le golpeteaba la cabeza, pero November le había ayudado a sobrellevar a Law en esas semanas, tal vez tenía razón… Y Zoro necesitaba saberlo pero como enfrentarlo.

November le había dicho que hace unos días le saco cierta información a Marc, la dirección de Zoro, a cambio de algo que tenía que hacer * o usar *. Nov, no quería que su amiga sufriese y si había cometido errores en su pasado, era libre de enmendarlos, al menos quitarse ese peso de encima. Olvia no tenía la culpa. Sin embargo, la verdad podría doler más que la mentira.


5 meses después.

Robin estaba tranquila, aun sentía como una daga la apuñalaba en el corazón cuando Olvia le preguntaba por su padre. Era lista la niña pero quería una respuesta concreta de su madre. Ya había sufrido mucho, necesitaba quitarse ese peso de encima, enfrentarse cara a cara al amor de su vida, decirle tienes una hija y que se abalance hacia ella como los viejos tiempos. Un recuerdo de la niñez de Zoro le llegaba cuando se asustaba con las películas de terror para luego recordar cómo le sostenía fuertemente mientras la embestía con su vestido de novia. Al menos hacerle saber, tomo el papel y fue hacia donde él, había mal tiempo y olvido coger un paraguas, pero no importa su corazón latía muy rápido realmente quería verlo, quería recuperar el tiempo perdido. Aunque sea tarde, quería decirle que lo que dijo en la boda de Nov y Marc no era cierto que a ella le dolía, que lo hizo para poder tener una vida tranquila, vaya vida tranquila.

The best of intentions

I lay at your feet

And I need you to see past the worst part of me

I'm tired of taking my aim

When I keep on missing

There's gotta be a better way

Gotta be a better way

Una tarde lluviosa, por la acera caminaba una mujer buscando una dirección en un papel arrugado. N° 108 susurraba mientras buscaba la calle. Con sus pies casi arrastrándolos llego al punto exacto, no toco la puerta ya no había necesidad, podía verlo por el otro lado de la ventana… cargaba un pequeño en brazos… su corazón se apretaba al verlo, comenzó a faltarle el aire y se sintió sin el cuándo vio a una mujer que se le acercaba para abrazarlo y darle un ligero beso en los labios. No se lo podía creer o tal vez si… quito la vista de esa ventana, gimoteaba mientras soltaba el papel y avanzaba sin rumbo conocido. La tinta de las palabras del papel comenzaba a unirse con las gotas de lluvia que comenzaba a caer más fuerte así como sus lágrimas en ese momento.

And every little word I say

Keeps getting twisted

Or coming out wrong, so baby hold on

I'm tryin' to hit the mark but I'm shooting with broken

Arrows

It's like I'm shooting with broken

Arrows

FIN


Termino la Parte 2.

Que opinan, por cierto mi canal de YouTube es SirJhosep.

De aquí me iré a trabajar por unas dos semanas mas. Cuídense.

Tratare de responderles si me dejan reviews.