Capítulo 11
"Metal Sonic"
Metal Sonic había estado muy ocupado durante esa última semana. Si quería volver a Club Penguin para conquistarlo, tenía que estar mucho más preparado. En primer lugar, como Gary había logrado cerrar todos los portales en Mobius, entonces Metal Sonic primero tenía que descubrir su funcionamiento para poder crear uno él mismo. En segundo lugar, aunque pudiera crear el portal, no le iba a servir de mucho si no se deshacía antes de Sonic.
Volvamos al día del intento fallido de conquista. Metal Sonic, llevando junto a él a Tails Doll, apareció por el portal de al lado de su guarida. En cuanto entraron, Orbot y Cubot lo asaltaron, diciendo:
-¡Maestro! ¡El zorro se metió a la guarida! –le dijo Cubot.
-¿Qué? –preguntó Metal Sonic, confundido –¿Te refieres a que literalmente un zorro se metió a su madriguera? ¿O dices que el zorro se metió aquí?
-Tails, señor –contestó Orbot –. Acabamos de verlo salir por una cámara de seguridad.
-¿No les dejé claro cuando salí que encendieran todos los sistemas de seguridad? –les dijo, molesto –Son más inútiles de lo que creía. ¿Y ya revisaron por lo menos qué hizo aquí dentro? ¿Ya revisaron que no se haya robado las Chaos Emeralds?
-No, maestro –contestó Cubot –. Apenas íbamos a ha…
-Como siempre, todo lo tengo que hacer yo –lo interrumpió Metal Sonic –. Si no están las Esmeraldas, les juro que los desarmo y me construyo otros asistentes.
»Orbot –lo llamó –, acompáñame al escondite. Y Cubot, tú lleva a Tails Doll a la habitación especial.
-¡Señor! –exclamó Tails Doll en un arrebato de pánico –¡No está hablando de desar-¡Pero hice exactamente lo que me dijo! ¡Sonic no sospechó nada…!
-Tails Doll –lo detuvo Metal Sonic, frustrado –, hay muchas habitaciones especiales. Me refiero a llevarte a la habitación especial donde te recargas. Aunque no apruebo tu comportamiento, sé qué hiciste lo que estaba en tu programación. …La próxima vez debo aclarar que, si nos enfrentamos en duelo, tienes que ayudarme a mí.
Entonces, Cubot y Tails Doll se fueron por el pasillo que llevaba al taller de robots, y Orbot y Metal Sonic por otro. Después de un rato adentrándose en la guarida, estos últimos llegaron al lugar donde estaban guardadas las Chaos Emeralds. Posiblemente era la habitación más segura de toda la base: una puerta llena de cerraduras y escáneres de todo tipo. Metal Sonic era el único que podía abrir la puerta; sólo él pasaba las pruebas de reconocimiento. Pero sospechaba que las habilidades de hacker de Tails podrían burlar la seguridad.
Abrió la puerta y encontró todo perfectamente como debía estar. Dentro de esa sala sólo se encontraban siete contenedores de colores: blanco, rojo, verde, azul, celeste, morado y amarillo, cada uno con una Chaos Emerald del mismo color, excepto el amarillo (la Esmeralda que tenía Tails) y el rojo (la de Tails Doll). Aparte de eso, sólo había una puerta hasta el fondo.
-Es una suerte que Tails no haya encontrado esta habitación –le dijo Metal Sonic a Orbot –. Si pudo burlar la seguridad, también podría pasar fácilmente por esta puerta.
»Lo que me recuerda, Orbot: necesito que pospongas todos mis proyectos actuales –le ordenó.
-Señor, pero ha trabajado mucho en ellos. ¿Está seguro? –le preguntó Orbot.
-Ocupo las Esmeraldas del Caos exclusivamente para lo que tengo en mente. Todo lo demás puede esperar. Ven, ahora acompáñame al taller de robots –y ambos se marcharon.
Cubot y Tails Doll aún seguían ahí cuando los otros dos llegaron (Tails Doll estaba inconsciente dentro de una cápsula, recargándose).
-Maestro, ¿las Chaos…? –comenzó Cubot, pero Orbot le hizo señas afirmativas para que supiera que no los iban a desechar.
-Orbot, Cubot –se dirigió a ellos Metal Sonic –. Tengo en mente unos prototipos perfectos para la siguiente invasión a Club Penguin.
-¿Qué prototipos? –lo interrogó Cubot.
-Necesito que recuperen los planos del viejo robot de Eggman, Metal Knuckles. También, quiero que empiecen con la creación de otros dos: Pengui-Nator y Puf-Bot; van a ser copias mejoradas de un pingüino y un puffle de esa dimensión. Qué mejor manera de burlarme que venciéndolos con ellos mismos.
»Junto con Tails Doll –continuó –, serán mi Escuadrón Supremo, así que quiero que a cada uno de ellos le den una Chaos Emerald como fuente de energía. …Y por favor, no las pongan tan visibles como la de Tails Doll.
-Entendido –dijo Orbot.
-Además –agregó Metal Sonic –, ocupo que comiencen de nuevo la producción en masa de Egg Pawns. Para las invasiones, posiblemente vaya a ocupar muchas tropas.
-Señor, ¿está seguro de que ocupa todo esto? –le preguntó Orbot, despacio.
-¿No había dicho que una vez recuperado completamente le sería pan comido conquistar esa dimensión? –inquirió Cubot.
-Claro, no me costaría nada hacerlo –les contestó –. También voy a usar ese ejército para las invasiones a las demás dimensiones. Pero el problema es el mismo: ese erizo; a donde sea que vaya, él me sigue. No puedo continuar con mis planes si no me deshago antes de él. Así que, si se aparece, acabo con él con mi ejército.
Y así lo hicieron. Durante la siguiente semana, Orbot y Cubot estuvieron trabajando muy duro para hacer los robots. Cada día tenían que darle un reporte a Metal Sonic. Una vez completamente recargado, Tails Doll les ayudó también.
Por otra parte, Metal Sonic estuvo estudiando los viajes interdimensionales durante esos días. Ya no podía fiarse de los portales de Gary, que desaparecieron al día siguiente de su regreso; tenía que descubrir su funcionamiento él mismo para manipularlos a su gusto.
Y tal como se propuso, lo logró. Se frustraba con sólo pensar que un pingüino hubiera descubierto cómo funcionaban los portales antes que él, un robot súper avanzado. Pero después de muchas investigaciones llegó a la misma conclusión que Gary: las dimensiones están acomodadas en orden ascendente, de la más concreta a la más abstracta. El grupo 6 estaba en un puesto privilegiado, porque no era ni muy básica ni muy compleja; asimismo, Club Penguin, en el puesto 34, era más abstracta que Mobius, pero no tanto como para que su población fuera tonta; es decir, mientras más abstracta fuera una dimensión, las leyes de la física se distorsionaban y era más fácil crear un enlace dimensional, aunque también, la gente era menos inteligente como para hacerlo. Por eso es que le fue mucho más fácil a Gary el hacer un portal que a Metal Sonic, en la dimensión número 16. Por eso mismo, aunque en Pac-World todos fueran muy inteligentes, les era imposible hacer un portal, ya que las leyes de la física se manifestaban con más potencia ahí.
Además de sus descubrimientos, pudo modificar algunas de sus computadoras para que le brindaran información exacta sobre cualquier dimensión; así le sería mucho más fácil saber a qué se enfrentaba cuando quisiera conquistar una. Tenían más funciones, como mostrar las dimensiones que estaban conectadas en ese momento, igual que la de Gary, entre otras.
El día en que Gary reactivó el portal para que Amarillín y sus puffles se fueran a las otras dimensiones, Metal Sonic seguía trabajando, como de costumbre. Y como todos los días, fue al taller de robots para que Orbot y Cubot le dieran su reporte diario.
-Orbot, Cubot –les dijo al entrar al taller, donde también estaba Tails Doll –…y Tails Doll… ¿Qué tal van con mi ejército de robots?
-¡Jefe! –le dijo Orbot al verlo –Todo va acorde a lo que nos pidió.
-¡Sí! –exclamó Cubot –Los robots casi están listos.
-¿Tails Doll? –le dijo Metal Sonic, esperando un reporte más detallado que los de los otros dos.
-Los robots de alto rendimiento –comenzó él –están casi listos. Están completamente armados, lo único que falta es programarlos y cargarlos completamente. Aún no tenemos todos los Egg Pawns que pidió, pero ya llevamos algunos y los demás se están creando mientras hablamos.
-Perfecto –respondió Metal Sonic –. Llévenme a ver los robots.
-¡A la orden, capitán! –gritó Cubot, y los cuatro se fueron.
Salieron a un pasillo y entraron a una habitación. Ahí, sólo había tres robots inconscientes, todos en capsulas como en la que se recargó Tails Doll. El primero era Metal Knuckles. Era muy parecido a Knuckles, aunque no tanto como Tails de su copia, sino más bien como Sonic y Metal Sonic. Tenía distintos colores que el original y no tenía manos, sólo picos, asemejando los guantes de Knuckles. Sus extremidades, su boca y su adorno del pecho eran plateados, y sus ojos, ahora apagados, debían ser verdes.
El segundo era Pengui-Nator. Era exactamente igual a un pingüino normal, pero plateado, brillante y con formas más geométricas. También, tenía propulsores en los pies, y habían reemplazado una de sus aletas en un martillo azul, del mismo color que debían ser sus ojos.. El último era Puf-Bot, también exactamente igual a un puffle. Era plateado, más oscuro que el pingüino, y de su cabello salía una pistola láser verde; sus ojos, apagados, debían ser naranjas. Ambos tenían boca, pero ni siquiera les habían dado voz, entonces no las usarían.
-Son estos –dijo Orbot cuando llegaron.
-Muy bien –dijo Metal Sonic, paseándose por la sala para observarlos –. Pengui-Nator y Puf-Bot están un poco…básicos... Pero no tenemos tiempo para mejorar sus diseños. De todos modos, las guerras no se ganan con trajes bonitos y elegantes. Se ganan con armas y estrategia.
»Hablando de eso, ¿qué armas tienen?
-Verá –dijo Tails Doll –, para Metal Knuckles no quisimos cambiar mucho los planos de Eggman, así que mantuvimos lo que decía: la misma fuerza del equidna y sus mismas habilidades.
»Pero con Pengui-Nator y Puf-Bot –siguió –fue algo más complicado, porque los pingüinos y los puffles no tienen habilidades especiales (por lo menos que sepamos) –"Cof, cof-inútiles-cof," dijo Cubot –. Entonces nos acordamos de la erizo rosa y de su martillo, así que le dimos eso como arma principal. Y para el puffle, queríamos algo diferente, y por eso le pusimos una pistola láser.
»Pero tampoco queríamos limitarlos a una sola arma, y por eso van a poder sacar múltiples objetos; Pengui-Nator de su brazo, y Puf-Bot de su cabello.
-Impresionante –reaccionó Metal Sonic –. En realidad, no creí que llegarían tan lejos. Venía preparado para darles un discurso de "hagan lo que les digo o desecharé sus piezas" o algo así.
»En fin –siguió –, cambiando de tema. ¿Ya les dieron las Esmeraldas del Caos?
-Sí, señor –contestó Orbot –. A los tres se las incrustamos en su mecanismo interno, y los arreglamos para que no tengan que recargarse tan seguido.
-Sí, y también mejoramos a este señorito para que no necesite recargarse tanto –dijo Cubot, señalando a Tails Doll y su Chaos Emerald.
-Perfecto –dijo Metal Sonic. Pero en ese momento, comenzó a sonar una alarma en toda la guarida.
-¿Qué sucede? –preguntaron Orbot y Cubot.
-¡Puse una alarma para que me avisara cuando se active un portal! –exclamó Metal Sonic –Tengo que ir a revisar qué pasó –y se fue. Los demás se voltearon a ver y luego lo siguieron.
Fueron a la habitación donde Metal Sonic hacía sus investigaciones sobre el portal, donde estaban sus computadoras mejorada. En cuanto entró, se puso a buscar en el sistema. Puso unas estadísticas y gráficas extrañas en la pantalla.
-Al parecer, el pingüino reactivó el prototipo y creó portales en tres dimensiones –siguió buscando y abrió un esquema, muy parecido al de Gary –. Llegaron a las dimensiones 5 y 15 de nuestro grupo, y la 256.
»¡Tails Doll, Orbot, Cubot! Ya que están aquí, ayúdenme a buscar qué son esas dimensiones y dónde aparecieron los portales –les ordenó.
Los tres obedecieron; cada uno se sentó en una computadora y comenzó a buscar el número de la dimensión, mientras Metal Sonic seguía viendo estadísticas, murmurando para sí.
-Ese pingüino es un tonto –dijo Metal Sonic –. El nuevo portal que activó no sirve; hace que la mayoría de los viajes terminen en un lugar del que no se puede salir. Bueno, no lo culpo, obviamente no es tan perfecto como yo –se alagó.
»Pero…ahora que lo pienso… está bien. Podría mandar a Sonic a ese lugar, y ya no tendría que preocuparme de él. Pero…lo que me preocupa ahora es que los pingüinos hayan encontrado a alguien que los proteja en esos nuevos mundos… Creo que debería empezar a hacer un ejército más grande que el de robots.
»Bueno, primero lo primero –continuó Metal Sonic, abriendo y cerrando páginas en su computadora –. Tengo que hacer un portal… en el lugar preciso donde esté Sonic… …Listo. Ahora debe de estar en ese lugar sin salida –vio que en el esquema de las dimensiones se agregaba el número 14 –… ¿Dimensión 14? Algo debe haber salido mal con el portal que hice… Tendré que investigar qué es la dimensión 14 –y comenzó a buscar.
