Capítulo 15
"Mercenaries"
Un segundo después, del rayo del portal salió Meta Knight, el mismo espadachín-murciélago con el que se había enfrentado Kirby antes de que Ártico se lo llevara por el portal.
-¡Agh! ¡¿Qué-?! –exclamó en cuanto llegó, levantando la vista y topándose con los tres robots –¡¿Quiénes-?! ¡Ugh! ¡No saben con quién se están metiendo!
Meta Knight se elevó en el aire y cayó con una estocada dirigida a Metal Sonic. Lo único que hizo fue moverse a un lado para esquivarla, lo que ocasionó que cayera encima de una computadora.
-Tranquilízate, Meta Knight –le dijo Metal Sonic, con su voz calmada de siempre –. No pienso hacerte daño.
-¡¿Cómo sabes-?! –comenzó él –¡Nyagh! ¡No importa! –volvió a atacar, pero de nuevo Metal Sonic sólo se fue al otro lado de la sala para evadirlo.
»¡Huir es para los cobardes! ¡¿Acaso no tienes honor?! –le gritó.
Al momento de lanzar el tercer ataque, Metal Sonic apuntó a su espada con su cañón, que voló por toda la habitación hasta los brazos de Orbot, dejando a Meta Knight desarmado y vulnerable.
-Lo siento, necesito que me escuches primero –le dijo Metal Sonic.
-Perfecto, porque yo necesito respuestas –dijo el otro, más pacífico ahora que no tenía arma –. ¿Quiénes son ustedes y cómo es que llegué aquí?
-Yo soy Metal Sonic –se presentó –. Ellos son mis dos asistentes. Te trajimos aquí con un portal porque necesitamos tu ayuda en un plan que estamos haciendo.
-¿Exactamente en qué? –lo interrogó Meta Knight.
-Quiero conquistar una dimensión –le explicó –; cuando escuchamos de ti, quisimos reclutarte inmediatamente, porque –puso en la computadora una imagen de Kirby –… nos enfrentamos a este tipo. Y tenemos entendido que ustedes tienen una rivalidad, ¿cierto?
-Sí, Kirby –dijo, simplemente. Metal Sonic esperó a que explicara algo más, pero como se quedó callado, entonces Cubot habló:
-¿No nos vas a contar…no sé…tu pasado?
-¿Como una historia trágica de por qué lo odias? –inquirió Orbot.
-No es necesario –le contestó –. De todos modos, no les importa.
-Bueno, es cierto –confesó Metal Sonic –. Sólo es para que crean que los escuchamos y nos tengan más confianza.
»Bueno, prosigamos: ¿te unirías a nuestro ejército? Necesitamos un soldado tan bueno como tú en nuestras líneas delanteras. Además, sería una buena oportunidad para que pelees con Kirby y decidan quién es mejor.
-Hmph –Meta Knight, frustrado, se dio media vuelta –. Olvídalo, Metal. Literalmente acabo de tener un duelo con Kirby (yo gané); no necesito otro, gracias. Ahora, devuélveme a mi nave.
-Meta –trató de detenerlo, pensando rápido en algo para que no se fuera –… Pero…recuerda que…participar en una guerra de verdad es mejor entrenamiento que cualquier cosa… Te convertirías en un veterano –esas palabras causaron un efecto en Meta Knight: volteó a verlo, aunque un tanto molesto.
-No puede ser –le dijo –. ¿En serio estás tratando de manipularme? Deja te digo que jamás trabajo con el enemigo.
-No soy tu enemigo –le contestó –. Tenemos casi las mismas metas. Mira, ¿cuál es la tuya?
-Ser mejor.
-Y yo también quiero ser mejor…al conquistar dimensiones. …Piénsalo. Si no lo haces, te vas a arrepentir luego.
-Es cierto que me serviría de experiencia en combate –dijo Meta Knight, después de un rato –. Pero no tengo deseos de apoyar tu plan malévolo.
-¿Qué tal si… participas en la guerra, pero sólo deteniendo a Kirby y ganando práctica? –le propuso.
-Me parece bien –respondió él –. …Pero que quede claro que no estoy en tu equipo.
-Perfecto –dijo Metal, ahora menos preocupado –. ¿Y tengo entendido que eres dueño de un navío, y tienes un ejército de metaknights…?
-Ni se te ocurra. Si lo voy a hacer, lo voy a hacer solo. No voy a poner en riesgo tantas vidas sólo por un capricho tuyo, Metal.
-Perfecto, entonces –se veía muy amenazador, así que prefería dejarlo así por ahora, por miedo a que fuera a cambiar de opinión –. …Orbot y Cubot, lleven a nuestro invitado a su habitación.
-¿Cómo es que ya tienes una habitación para mí si acabo de llegar? –preguntó Meta Knight, poniendo los ojos en blanco.
-Estoy en todo –le respondió. Cuando hubieron salido los tres, dijo: –. …Qué tipo tan raro… Se parece un poco a Shadow… Pero temo que con él será más difícil, porque sí me conoce.
Y salió de la habitación. Se adentró hasta lo más recóndito de la guarida, a la habitación de las Chaos Emeralds. Ya estaba esperándolo fuera Tails Doll. Metal Sonic pasó por los múltiples sistemas de seguridad y finalmente abrió la puerta. Ya adentro, se dirigieron al fondo de la habitación, a otra puerta.
-Señor –le dijo Tails Doll –, ¿cómo le fue con Meta Knight?
-Mejor de lo que imaginé –le contestó –. Se hizo prácticamente de nuestro bando cuando le dije lo que me dijiste.
»Bueno, Tails Doll, creo que será mejor que entre yo sólo a la habitación. No sabes lo que el odio le puede hacer a las personas. …Ah, y por si acaso… activa el modo caja fuerte… No queremos que salga.
-Entendido –dijo el otro. Pulsó unos botones en una tableta que traía; la puerta por la que habían entrado se cerró y, además de eso, apareció una pared de acero frente a ella; igualmente, con los contenedores de las Emeralds restantes (la verde y la morada), apareció una barrera de metal alrededor de cada una, evitando tanto que salieran de la habitación como que las robaran.
»¿Por qué…también se encapsulan las Emeralds? –le preguntó.
-Porque Shadow tiene mucha habilidad manejándolas. Fácilmente podría teletransportarse fuera de la habitación.
Entonces, Metal Sonic ingresó a la otra habitación, y Tails Doll cerró la puerta desde fuera. Era una sala circular, con absolutamente nada más que una cápsula en el medio, como la que usó Tails Doll para recargarse.
Pero dentro de la cápsula no había un robot. Al contrario, estaba el tan nombrado Shadow. Era un erizo mobian, conocido como el Organismo Supremo; bastante parecido a Sonic, incluso con su misma altura y casi la misma silueta, pero con algunas diferencias: era negro, con franjas negras en sus púas (las cuales apuntaban hacia arriba) y los laterales de sus brazos y piernas; sus ojos eran igualmente rojos. Su piel, sólo apreciable en la boca y las orejas, era más morena, y tenía algo de vello blanco en el pecho. En cuanto a vestimenta, tenía guantes blancos y tenía anillos de pulseras, como los de Amy, tanto en los brazos como en las piernas; sus zapatos eran blancos con rojo, y en tenían una forma diferente debido a que eran patines.
Sí era algo parecido a Meta Knight. No estaba en el bando de Eggman, sólo en contra de Sonic, aunque también llegaban a formar equipo si las cosas se salían de control. Era muy oscuro, pero porque su pasado lo había marcado.
En cuanto a habilidades, tenía casi las mismas que Sonic. Era igual de veloz que él, podía hacerse bolita y hacer el Ataque Teledirigido, entre otras cosas. Además de eso, sabía manejar muy bien el Control Chaos para hacer prácticamente lo que quisiera.
-Muy bien, Tails Doll. Abre la cápsula –le dijo una vez dentro.
Así lo hizo. La tapa de la cápsula salió volando, al igual que su contenido. Shadow, hecho bolita, comenzó a saltar por las paredes. Se detuvo en el suelo, frente a Metal Sonic, y gritó:
-¡Tú! –entonces hizo su Ataque Teledirigido hacia Metal Sonic. Él lo esquivó, pero lo volvió a atacar varias veces más.
-Shadow, no quiero hacerte daño. Necesito que me escuches –le dijo Metal Sonic, evadiendo más ataques.
-Primera vez que dices algo sensato –le dijo, deteniéndose –. No podrás hablar una vez que te haya desconectado, así que aprovecha ahora.
-Ocupo que me ayudes… –comenzó, pero Shadow lo interrumpió.
-Ni lo sueñes. A menos que me vayas a decir cómo llegué aquí, entonces será mejor que acabe contigo ahora.
-Tengo una cita con el destino –dijo Metal. Recordaba haberlo escuchado decirlo, así que tal vez funcionara para que confiara en él.
-¡Que sea una cita a muerte! –exclamó, y a continuación comenzó a atacarlo de nuevo.
¡BANG! ¡CRASH! ¡SMASH!
Ahora sí atinó sus golpes. Metal no se defendía, así que estaba perdiendo.
-Tails Doll, activa la…cosa –le dijo, tirado en el suelo con Shadow encima. En ese momento, de las paredes salieron varios cañones, apuntando al erizo. Él volteó, distraído por el sonido, y Metal pudo escapar hasta el otro lado de la habitación.
-En serio me tienes miedo, ¿verdad? –se burló Shadow –. Y en serio me necesitas. …Bueno, cuéntamelo todo. No tengo prisa. Empieza conmigo. Dime, ¿soy un robot o el original?
-El original –le respondió –. Hace tiempo te capturé y te encapsulé, por si algún día llegaba a necesitar tu ayuda.
-¡Me secuestraste! –exclamó Shadow, indignado –¿Hace…cuánto fue? No logro recordar nada…
-No lo sé… Hace…¿mucho? …Huh, espera… ¿No recuerdas nada? Entonces seguro no sabes quién soy –le dijo, en un intento de convencerlo.
-Sí recuerdo quién eres, Metal –le respondió –. Bueno, ¿y para qué me necesitas?
-Verás –comenzó –, planeo conquistar una dimensión, Club Penguin. Pero el problema es que ellos están haciendo un ejército para protegerse, así que yo ocupo otro ejército.
-¿Piensas que voy a ayudarte? ¿Después de todo lo que has hecho? –puso los ojos en blanco.
-La verdad, no esperaba que fueras a unirte a mi ejército –contestó Metal –. Sólo necesito que distraigas a Sonic mientras yo hago lo que tenga que hacer.
-¿Y me dejarás libre?
-Podrás pasear por mi guarida, pero no puedo dejar que salgas –respondió. Al ver que iba a replicar, agregó: –. Es eso o volver a la cápsula. Tú decides.
-Ugh. Acepto, pero ni pienses que estoy de tu lado –sí se parecía mucho a Meta Knight.
-Perfecto –dijo Metal Sonic –. Tails Doll –dirigiéndose a él –. Ya puedes abrir la puerta –así lo hizo, y ambos entraron a la habitación.
-Haz estado ocupado, ¿huh? –le dijo Shadow a Metal, viendo a Tails Doll –. ¿De quién más hiciste copias robotizadas, además de Tails?
-Es extraño que Shadow me reconoció al instante, pero Sonic no sospechó nada –dijo Tails Doll –. Por cierto, soy Tails Doll.
-Olvidas que estás hablando con el que lo confunden con robots seguido –dijo Shadow –. …Ah, sí… Hola, Tails Doll. ¿Cómo debería decirte? ¿Tails? ¿Doll? Creo que es mejor Doll, para diferenciarte del original.
-Dejen su plática para luego –los interrumpió Metal –. Tenemos cosas que hacer. Tails Doll… …O sólo Doll… Desactiva el modo caja fuerte.
Doll volvió a pulsar botones en su tableta y la pared de acero se levantó. Entonces Shadow se comenzó a reír.
-Me tienes mucho-jajaja-miedo.
-Doll, otra cosa –dijo Metal, ignorando a Shadow –. Ve por Meta Knight para darles sus órdenes, y de paso tráete a Orbot y Cubot. Los espero a los cinco en la sala del portal.
-Entendido –dijo Doll, y todos se marcharon.
