¡Hey! Gracias a todos los reviews de apoyo os puedo traer este capítulo bastante pronto, así que a seguir igual ¿vale?
Estoy bastante impresionado con este fic pues el crecimiento ha sido tremendo :D Es decir, no ha pasado ni un mes y ya tenemos ¡68 favs y 63 follows! Muchas gracias a todos por haberos unido a mi en esta pequeña aventura y espero no decepcionaros.
Por otra parte, estas son las chicas (de momento) que tendrán una relación romántica con Natsu: Erza Scarlet, Levy McGarden, Mirajane y Lisanna Strauss, Irene Belserion, Lucy Heartfilia, Wendy Marvel, Ur Milkovich y Mavis Vermilion.
¡Recordar que podéis seguir votando por la siguiente chica en la encuesta de mi perfil!
Avisos importantes sobre mi historia:
-Wendy y Mavis tienen la apariencia del anime, sin embargo en mi historia son más altas y un poco más desarrolladas.
-NO OS PREOCUPÉIS SI NOTÁIS QUE NATSU SE COMPORTA UN POCO DIFERENTE, TODO SERÁ EXPLICADO SEGÚN AVANCE LA HISTORIA.
-Por todo lo demás, prácticamente todo ha ocurrido de la misma forma que en el manga hasta llegar al comienzo de este fic.
Y sin más que decir, me callo un mes y os dejo que disfrutéis de este capítulo.
"¡NATSU-SAN!" Gritó Wendy en su cabeza mientras veía a la persona oculta debajo de la túnica y la capucha.
Wendy corrió a una velocidad que nadie había visto antes solo para abalanzarse contra aquel desconocido, abrazarlo con todas sus fuerzas y llorar contra su pecho, aunque la persona no se inmutó ni por un segundo evitando que su cuerpo se viera. La gente se apartó de la pareja haciendo un círculo alrededor de ellos.
Todo el auditorio se quedó en un silencio sepulcral en el momento que la Dragon Slayer del Cielo se bajó del escenario. Millones de preguntas se formaron en la mente de las personas presentes al ver la fuerza con la que la chica abrazaba a esa persona, sin embargo solo una se repetía en todas ellas: "¿Qué está ocurriendo aquí?".
En ese momento muchos de los magos más poderosos se pusieron en pose de combate mirando fijamente al extraño. Todos los que estaban un poco ebrios enseguida se despejaron como si nunca hubiesen bebido nada de alcohol.
"¡Wendy!" Llamó el maestro Makarov con preocupación. "¡Aléjate de ese hombre ahora mismo!" La voz del anciano resonó por todo el lugar advirtiendo a todos de que algo iba muy mal en ese momento pese a que algunas personas no notaran peligro alguno de la situación, pero Wendy parecía haber olvidado completamente su alrededor pues lo único que le importaba era la persona que tenía a su lado.
"Maestro, deja que yo me encargue" Dijo Gildarts serio. "Pese a que no puedo notar ni un poco del poder mágico proveniente de la persona que está abrazando Wendy… Creo que todos podemos notar ese aura maligna que emite esa cosa y que nunca antes había visto" Todos los magos asintieron muy preocupados por su amiga que seguramente había caído hechizada por algún hechizo de aquel demonio. Seguían pensando en cómo proceder hasta que Gajeel, Sting y Rogue hablaron al mismo tiempo dejando congelados a todo el mundo…
"Natsu-san…" Dijeron los 3 a la vez.
"¿Qué demonios estáis diciendo?" Gruñó Erza con rabia pues ese tipo de bromas no le gustaban nada y mucho menos en una situación así. Los Dragon Slayer tragaron saliva al ver que habían cabreado a Titania y que debían arreglarlo si no querían morir jóvenes.
"No, Erza, espera…" Comenzó Sting pálido.
"Solo hemos repetido lo que hemos escuchado porque es lo que está susurrando Wendy en el pecho de ese hombre" Agregó Gajeel rápidamente dejando el auditorio sumido en un silencio en el que solo se podían escuchar los sollozos de la peliazul. Todos giraron sus cabezas lentamente hasta volver a divisar a Wendy que seguía intensificando el abrazo mientras que la otra persona no movía ni un dedo.
"O-oye" La voz de esa persona salió débilmente tratando de llamar la atención de la chica que lo estaba abrazando con una fuerza sobrehumana. Wendy levantó la mirada aún sin poder ver la cara de la persona a la que estaba abrazando, sin embargo la peliazul tenía una cara de pura felicidad con los ojos un poco llorosos. "De verdad… ¿De verdad soy yo?" Susurró inseguramente y lo suficientemente bajo para que únicamente la peliazul le escuchara.
"Natsu… no hay nada que pueda conseguir que me olvide un solo segundo de ti, y mucho menos una tonta capucha" Respondió Wendy posando una mano en la mejilla derecha del hombre mientras se ponía de puntillas acercando su rostro al del encapuchado. La Dragon Slayer cerró sus ojos sintiendo como sus mofletes se encendían acercando cada vez más al del hombre… hasta que notó algo húmedo cayendo en su cara, abrió rápidamente los ojos para darse cuenta de que eran lágrimas. Wendy se puso un poco nerviosa ya que esa reacción no era la que esperaba, aunque siendo sincera tampoco sabía qué esperar… Esto no era un sueño como tantos que había tenido durante el último año, esto era real, esto estaba ocurriendo de verdad… Natsu estaba enfrente de ella, ¿pero por qué estaba llorando? ¿Y cómo estaba vivo? Sin embargo, a la peliazul le daban igual las explicaciones, le daba igual absolutamente todo siempre y cuando Natsu no se volviera a marchar de su lado.
Lentamente, y con una inseguridad que sorprendió a la peliazul, todos vieron con temor cómo el encapuchado rodeaba con sus brazos a Wendy devolviéndole el abrazo mientras hundía su cara en el cuello de la maga. Lo que no pudieron ver fue el color rojo que cubrió los mofletes de la chica cuando sintió cómo el hombre se ahogaba gustoso en el olor del cabello suelto de Wendy, la cual, inconscientemente, dejó escapar un pequeño gemido que solo hizo que se avergonzara mucho más haciendo parecer a los demás que el abrazo estaba siendo incómodo para ella… cuando estaba siendo todo lo contrario.
Los magos presentes, pese a que estaban preocupados por ver a Wendy con alguien con una presencia como la de aquel hombre, aún seguían desconcertados preguntándose por qué Wendy estaba llamando a Natsu mientras lloraba a mares en el hombro de aquel desconocido…
"¡No me importa! ¡Wendy está en peligro, esa cosa es un demonio!" Exclamó Gray mientras activaba su magia de Devil Slayer sorprendiendo y asustando a Wendy que veía a Gray dispuesto a atacar a "Natsu" por la espalda. "¡Proyectiles del Demonio de Hielo!" Dijo Gray mientras lanzaba su ataque al "demonio" quien solo siguió relajado disfrutando del aroma de la chica que tenía entre sus brazos. Todos estaban viendo cómo el ataque se acercaba rápidamente hasta que a unos pocos metros de que impactara, un muro de hielo apareció a la espalda del encapuchado deteniendo el ataque del mago de hielo. Y todo se sumió en el silencio ya que nadie sabía cómo ese muro había aparecido tan de repente.
"¡¿Se puede saber qué estás haciendo?!" Recriminó Wendy rompiendo el abrazo para caminar en dirección a Gray tras ver el muro desvanecerse. "¡¿Por qué le estás atacando?!"
"P-pues… e-estabas en peligro y yo iba a…" Comenzó a tartamudear un poco al ver que Wendy se había enfadado de verdad pues la última vez que eso ocurrió nadie se atrevió a estar cerca de la maga por al menos un par de días.
"¿En peligro?" Cuestionó la peliazul incrédula. "¡Ibas a atacar a Natsu!"
"…"
"…"
"¿Eh?" Makarov y Mavis no sabían o no querían saber lo que habían escuchado. Los presentes, sabiendo que era imposible que el pelirrosa siguiera con vida, no pudieron evitar sentir un poco esperanza de que Wendy estuviese hablando de Natsu y que, efectivamente, el hombre que se hallaba en el centro del auditorio fuera su viejo amigo. Los ojos de varias mujeres comenzaron a empañarse dejando que ese pequeño destello de esperanza las invadiera por completo deseando con todas sus fuerzas de que se tratara de Natsu. Algunos hombres seguían desconfiados pero ya habían dejado su rigidez al pensar que era un enemigo y tratando de hacerse los fuertes para no romper a llorar por la posibilidad de poder volver a ver una vez más a su compañero.
"Natsu… ¿p-podrías quitarte la capucha?" Pidió Lucy con un hilo de voz mientras se acercaba un poco. Podía sentir sus piernas temblar impidiéndole que se acercara más al encapuchado. "Por favor…" Habló con miedo pues el encapuchado es un poco más alto que Natsu y su espalda lucía levemente más ancha
"…"
Con una lentitud irritante el hombre comenzó a deslizar su capucha hasta revelar su rostro… Enseguida reconocieron ese pelo rosado llevándose la alegría de sus vidas, sin embargo había algo que les borró la sonrisa de la cara a todos.
De la parte izquierda cuello de Natsu unos dibujos negros con rayas brillantes de color azul llegaban hasta su cara cubriendo un poco de la mejilla y de la parte baja de su oreja, y eso no era lo único ya que lo más escalofriante fue ver el ojo izquierdo cuya pupila era del mismo color que las rayas y brillaba con un color azul claro mientras que el resto del ojo era completamente de color negro profundo.
Natsu observó detenidamente a sus amigos dándose cuente de que estaba en lo correcto.
"Sabía que no debía venir, al menos no con esta apariencia" Pensó el pelirrosa al ver las miradas asustadas de sus amigos y conocidos, fue como un golpe en el estómago sentir su miedo solo con su mera presencia, incluso Wendy se asustó al ver su apariencia. "Me alegro de haberos visto, chicos, pero creo que sería mejor que me fue-"
No pudo terminar de hablar pues Erza le había dado una sonora bofetada que resonó por todo el auditorio y dejó muy confundido a Natsu que intentó hablar pero la pelirroja le dio un fuerte empujón provocando que diera un paso hacia atrás.
"¡No te atrevas a terminar esa frase!" Gritó Erza con su flequillo cubriéndole los ojos. Cuando levantó la mirada Natsu quedó petrificado al ver que los ojos marrones de la mujer estaban rojos con lágrimas saliendo como cataratas. "¡Idiota! ¿Para qué me hiciste prometer aquella vez eso si tú no ibas a hacer lo mismo?" Titania comenzó a golpear con mucha fuerza el pecho de Natsu una y otra vez pero a Natsu no le importaba lo más mínimo, él estaba pensando en otra cosa… Él se había prometido a sí mismo que no dejaría que Erza llorara nunca más, y ahora no solo estaba llorando desconsoladamente sino que la causa era ÉL mismo.
Así que instintivamente tomó a Titania con sus brazos y la apretó contra su cuerpo para intentar decirle que lo sentía de todo corazón. Erza seguía golpeando el pecho de Natsu aparentando intentar que quería separarse de él cuando en este momento lo único que deseaba era que se quedaran así por siempre.
"Eres un estúpido, un idiota, un temerario, un cabeza hueca, un imbécil…" Susurraba Erza calmando poco a poco sus sollozos golpeando sin fuerza a Natsu hasta que correspondió el abrazo débilmente. "Pero no te vuelvas a ir de mi lado… te lo ruego"
Natsu se quedó en silencio un par de segundos antes de contestar.
"No me separaré de ti, así que ya no hay porqué llorar ¿verdad?" Dijo el pelirrosa mostrando esa sonrisa que solo él sabía poner provocando que un leve rubor se esparciera por la tez de la poderosa Titania.
"¡NATSU!" Gritó el auditorio entero mientras una avalancha de personas hacía desaparecer al pobre pelirrosa entre abrazos, lágrimas y algún que otro beso. Pasó una hora hasta que los ánimos se calmaron aunque aún habían personas que no conseguían procesar correctamente que el héroe caído estaba delante de ellos. Ante la reacción de todos Natsu se quedó asombrado al ver que a nadie le importó su apariencia.
Ahora todos se encontraban frente a Natsu esperando conseguir alguna que otra respuesta, y pese a que el aspecto del pelirrosa se mostraba muy cansado, querían saber qué le había ocurrido y por qué había tardado tanto tiempo en volver con ellos.
"Entonces… ¿No os importa esto?" Preguntó un poco nervioso mientras se quitaba la túnica mostrando que solo vestía unos pantalones de mezclilla dejando su torso desnudo provocando unos sangrados de nariz por parte de algunas chicas. El cuerpo de Natsu estaba más grande, no mucho pero lo justo para darse cuenta, sus músculos eran más grandes y mucho más definidos que hace un año siendo ahora unos centímetros más alto y con el rostro más maduro pero sin perder ese aire infantil característico del pelirrosa.
Sin embargo, no era eso a lo que se refería Natsu, a lo que se refería era a su brazo izquierdo. Pues su desde el cuello hasta los dedos estaba completamente negro con unas líneas tribales de color azul claro brillante dándole una apariencia demoníaca que asustaría a cualquier persona que no conociera a Natsu.
Sin embargo eso no era lo peor, lo peor fue por lo que los magos se llevaron las manos a la boca y a la cabeza mientras abrían los ojos con preocupación. El cuerpo de Natsu tenía muchas cicatrices de distintos tamaños y gravedad, en el abdomen, el pecho, los brazos… pero la que de verdad acongojó a todos fue la gran cicatriz que tenía en medio del estómago por encima del ombligo. Todos recordaban la razón de ser de esa horrible cicatriz pues Laxus les contó cómo acabó la lucha entre Natsu y Acnologia, las demás cicatrices parecían haberse tratado con un mínimo de cuidado pero esa… esa no, se veía que la herida era mortal y querían saber cuánto antes cómo había sido posible que sobreviviera a semejante herida.
"¡Por supuesto que no! Mientras estés vivo aquí, no nos importa lo demás" Contestó Lucy esperando quitar cualquier duda de la mente de Natsu, pues eso era algo que no le pegaba nada. Y al parecer lo consiguió pues Natsu esbozó una gran sonrisa calmando a todos y sonrojando a algunas chicas que seguían sin poder despegar la vista del torso desnudo de Natsu.
"Gracias chicos" Entonces la cara del pelirrosa se volvió a poner seria llamando la atención de todos. "Ahora bien… ¿alguien sabe de algún lugar en el que pueda dormir? Estoy muerto" Preguntó mientras daba un largo bostezo y se rascaba la parte trasera de su cabeza con una mano provocando que todos se cayeran al suelo al mismo tiempo que se alegraban de que el Dragon Slayer mantuviese su personalidad despreocupada.
Makarov se encontraba en una nube de pura felicidad por ver a su hijo de nuevo con vida y con él esa felicidad única que nadie podía remplazar. Entonces vio a su derecha sorprendiéndose al ver a la Primera muy nerviosa que se mordía el labio inferior y apretaba la falda de su vestido a la vez que se balanceaba de un lado a otro. El maestro ya había visto esa expresión, pero nunca tan exagerada, y sabía que Mavis estaba pensando algo muy importante y al parecer tenía que tomar una decisión muy seria. En el momento en el que el anciano le iba a preguntar qué ocurría ella comenzó a caminar rápidamente en dirección a Natsu que aún seguía riéndose.
"Oye Natsu, de dónde ha salido el hielo que-" Gray iba a continuar hablando hasta que…
Ocurrió algo que nadie se hubiese podido haber imaginado…
Mavis quedó de pie frente a Natsu, el cual la sonreía feliz, la primera maestra se puso lo más de puntillas que pudo, enrolló sus brazos alrededor del cuello del pelirrosa, lo atrajo hacia ella y con los ojos cerrados, con un gran sonrojo, pero con convicción le besó en los labios.
Las mandíbulas de los allí presentes cayeron al suelo y sus ojos estaban a punto de salirse de sus orbitas, todos menos Makarov quien era el único conocedor de los sentimientos que la Primera llevaba albergando por el Dragon Slayer de Fuego desde los sucesos en la isla Tenrou, pero ni él se esperaba algo como esto.
Natsu abrió los ojos de par en par no sabiendo qué estaba ocurriendo o por qué Mavis le estaba besando, nunca había hecho eso y por eso pensó en apartarla… Pero no pudo, la textura y el sabor de los finos labios que estaban posados en los suyos comenzaron a despertar unas sensaciones que no había experimentado antes. Así que dejó a sus instintos actuar y correspondió al beso con necesidad, posó sus manos en los laterales del cuerpo de la rubia estremeciéndola al sentir el calor natural que producía el cuerpo del pelirrosa. Lentamente comenzó a descender hasta que rodeó la femenina cintura de la chica levantándola hasta que ella dejó de tocar el suelo y la apretó contra su cuerpo provocando que la Primera gimiera contra sus labios no creyendo lo bien que se podía sentir un simple beso con Natsu.
Los demás apenas comenzaban a recuperarse del shock cuando escucharon el gemido de Mavis, pero lo que de verdad les sorprendió fue ver cómo las marcas negras en el cuerpo de Natsu comenzaban a brillar con una luz blanca y lentamente comenzaban a desvanecerse dejando ver solo la piel del Dragon Slayer.
Entonces Mavis notó que los brazos de Natsu perdían fuerza y que dejaba de mover sus labios en sincronía con los suyos, y se dio cuenta de que Natsu estaba inconsciente y al no poder soportar su peso lo intentó recostar en el suelo como pudo. Y nuevamente los presentes se alarmaron al ver a Natsu en el suelo sin moverse…
Y antes de que nadie pudiera reaccionar…
"¡NATSU!" Se escuchó el grito preocupado de una mujer desde la puerta del auditorio que corrió lo más rápido que pudo hasta arrodillarse al lado del pelirrosa asegurándose de que se encontraba bien. Dicha mujer vestía unos pantalones vaqueros ajustados, una chaqueta gris y una camiseta sin mangas que dejaba ver una buena parte de su escote. Era una mujer de unos 30 años, con una figura envidiable en forma de reloj de arena con unos pechos turgentes y grandes. Tenía el pelo corto púrpura oscuro que le llegaba un poco por encima de los hombros, en definitiva, una mujer preciosa… solo quedaba saber quién era y por qué estaba tan preocupada por su compañero de gremio.
"…"
"U-Ur…" Dijeron Gray y Lyon a la vez sin creer lo que estaban viendo.
Y AHORA... ¿QUÉ CREÉIS QUE OCURRIRÁ?
La votación en la encuesta de mi perfil, a 29-09-17 está así (seguir votando por las que más os gusten):
Kagura Mikazuchi, 31 votos
Hisui E Fiore, 30 votos
Meredy, 30 votos
Ultear Milkovich, 24 votos
Juvia Lockser, 23 votos
Brandish Myu, 22 votos
Dimaria Yesta, 20 votos
Anna Heartfilia, 19 votos
Yukino Agria, 13 votos
Cana Alberona, 7 votos
Espero que os haya gustado y que podamos vernos en el siguiente capítulo. Darle like si os ha gustado y suscribiros para más contenido, un fuerte abrazo.
