-Bueeeeeeeeeeeeeeeenos días, como os dije ya os traigo la actualización de este fic que estoy seguro que tras aquel prologo tan corto os habréis quedado con gana de saber más. Así que nada gente, espero que disfrutéis de esta cap, ya me contareis luego, os veo final de la pagina más tarde.-
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Ser mágico hablando-Baka
Ser mágico pensando-(Baka)
Los personajes de High School DxD así como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.
Capitulo 1: Un Año Después de Regresar.
La luz que se colocaba a través de de sus ventanas y que le daba directamente en los hizo que el joven muchacho que se encontraba durmiendo empezase a levantarse, se incorporó con algo de pereza y dando un bostezo es estiro antes de salir de su cama y dirigirse a su cuarto de baño. Tras asearse y cambiarse de ropa empezó a preparar su desayuno y el almuerzo que tomaría a la hora del descanso mientras escuchaba las noticias en una pequeña radio. El muchacho se trataba de Issei Hyoudou, de 17 años de edad y que actualmente cursaba su segundo año en la academia Kuoh, era un muchacho sano físicamente, algo alto para la media japonesa y en buena forma, con músculos bien formados pero sin exagerar. Su cabello castaño caía lacio sobre su cabeza, con el flequillo ligeramente peinado hacia la derecha, de ojos castaños claros y piel algo tostada, vestía con el uniforme de la academia Kuoh, zapatos de vestir marrones, pantalón oscuro y una chaqueta de color azul oscuro, la parte de debajo se dejaba a elección para los estudiantes masculinos y aunque se recomendaba una camisa blanca de botones, él llevaba una camisa negra con el cuello en V, por ultimo llevaba un anillo en el dedo indice de su mano derecha.
Tras terminar de desayunar el chico tomó su cartera en la cual metió su almuerzo y un par de libros, se puso los zapatos y salió de su casa a paso tranquilo hacia la academia mientras leía un libro que había obtenido hace poco que hablaba sobre posibles portales para viajar entre mundos. Más de un año había pasado ya desde que regresó a este mundo y seguía estando igual de cerca de regresar a Loruhnd como lo estaba hace un año, y no solo eso, por alguna razón le estaba costando mucho más de lo esperado el recuperar el nivel que tenía, seguía entrenando diariamente y el mismo podía tonar la mejoría, pero aun así Issei esperaba estar a un nivel mucho mayor para estas alturas.
Dejando esos pensamiento para más tarde el chico llegó a la puerta de la gran academia Kuoh, como siempre ya desde la mañana se podía ver que había muchas más estudiantes femeninas que masculinos, lo cual no era del todo raro ya que la prueba para entrar a la academia era de un nivel bastante alto, Issei simplemente había escogido esta academia porque después de que empezasen a admitir estudiantes masculinos era la que más cerca quedaba de su casa. Como siempre el pelicastaño se dirigió a su clase a paso tranquilo mientras varias chicas murmuraban cosas sobre él con las mejillas sonrojadas, después de todo aunque el Hyoudou no era un ikemen tampoco se podía decir que fuese feo, ademas que esa actitud tranquila e incluso madura a muchas de las chicas le resultaba de lo más atractiva.
Las clases transcurrieron como cada día con normalidad, Issei usaba las horas de clase para estudiar magia de este mundo, las clases le resultaban bastante aburridas pues eran muy fáciles para él. A la hora del almuerzo fue a su lugar preferido, la azotea, era un lugar tranquilo donde podía comer con tranquilidad e incluso hacer algo de practica con algunas magias que no fuesen muy vistosas. Cuando terminó de comer su almuerzo iba a comenzar con un pequeño ejercicio de control de magia de agua en el cual debía crear una esfera de agua y hacer que el tamaño de esta creciese y menguase, cuando iba a empezar la puerta de la azotea se abrió dejando pasar a cierta persona y haciendo que el pelicastaño se girase.
-Sabias que estarías aquí Ise.-Dijo aquella persona con una suave sonrisas en sus labios.
La persona se trataba de Rias Gremory de tercer año, era una chica hermosa, todo el mundo decía que venía de Europa del norte por su piel clara, sus ojos de color azul y su largo cabello rojo pero Issei sabía que esa chica venía de un lugar mucho más lejano que Europa. Ambos se conocían ya desde hace más o menos 9 meses, por aquel entonces el Hyoudou había empezado a buscar un lugar para entrenar y había decidido que ese lugar seria en una vieja parte del subsuelo de la cuidad la cual había aclimatado para poder entrenar con tranquilidad. Fue después de una de sus sesiones de entrenamiento que el chico pudo ver como un rayo surcaba el cielo cerca de zona vieja de la cuidad, teniendo en cuenta que no había nubes de tormenta ademas de que pudo sentir a alguien usar magia estaba claro que ese rayo no había sido natural por lo que rápidamente marchó a investigar. Al llegar se encontró con un grupo de 4 personas que eran lideraras por la Gremory, los otros 3 se trataban de Akeno Himejima, al igual que Rias de tercer año, una chica de largo cabello negro recogido en una larga cola de caballo que le llega hasta las piernas y ojos violetas la cual estaba vestida con una especie de atuendo de sacerdotisa. Otro de los que allí se encontraban era Yuuto Kiba, un chico de cabello rubio y ojos azules que estaba en la clase B, el chico portaba una espada de estilo occidental con la vaina en la cintura. La ultima persona de ese grupo se trataba de Koneko Toujou, una chica de cabello blanco y ojos color avellana que si mal no recordaba Issei estaba en primero, esta usaba unos guantes negros en sus manos.
El grupo parecía estar luchando contra un grupo de seres extraños, unos parecían pequeños diablillos con tridentes y otros eran como perros solo que tenían dos cabezas, la Himejima lanzaba rayos que menguaban rapidamente las filas de enemigos mientras Koneko y Kiba acababan con los que habían resistido el impacto, todo mientras Rias se encargaba de comandarlos y de dar asistencia lanzando unas esferas de color rojo oscuro que literalmente destruían por completo a quienes daban. Tal vez por estar distraída dando algo de cobertura a Koneko fue que no vio como uno de esos perros la rodeaba y se lanzaba contra ella desde su flanco derecho. La pelirroja solo alcanzó a ver como esas dos enormes fauces se cernían sobre ella antes de que una corriente de viento despedazase por completo a aquel can. Issei, como solía hacer, actuó antes de pensar al ver a alguien en peligro, ayudó al grupo de la Gremory para acabar con aquellos seres que una vez se unió el pelicastaño no duraron mucho más de 5 minutos.
Tras aquello por supuesto la pelirroja le pidió una explicación sobre quien era, Issei le contó su historia la cual en un primer momento ninguno de ellos se creyeron, después de todo esa historia sobre viajar a otro mundo y después regresar sonaba demasiado loco, pero al final acabaron creyendole. Fue gracias a Rias que supo a cerca de la guerra de las 3 facciones y varias cosas más, también desde aquel día el Hyoudou ayudaba de vez en cuando al séquito Gremory en sus misiones y a cambio ellos le ayudaban a buscar información sobre posibles formas de viajar a otros mundos. Durante estos meses el séquito de Rias y el Hyoudou se habían vuelto más cercanos, Koneko quien normalmente era bastante fría y seria se había ido volviendo más amigable con el pelicastaño, Kiba consideraba a Issei como un buen amigo y un rival a superar, cuando ambos se enfrentaron en un duelo de espadas el joven Sekiryuutei barrio el suelo con él y desde entonces se había puesto como objetivo superarlo, Akeno se había encariñado con el muchacho a quien no le afectaban sus bromas de doble sentido y de echo muchas veces se las acababa devolviendo haciéndola sonrojar. Por ultimo Rias se sentía muy feliz de que Issei fuese su amigo, ella nunca tuvo muchas amistadas por el echo de que nunca podía saber si querían ser sus amigos por quien era ella o por ser parte de la familia Gremory.
También durante todo este tiempo Rias había tratado de reclutar a Issei varias veces, pero este siempre le daba una negativa a su proposición pero aun así la pelirroja no se rendía.
-No voy a unirme a tu nobleza Rias.-Respondió inmediatamente el chico mientras comenzaba con su entrenamiento haciendo aparecer una pequeña pelota de agua mientras en la nuca de la Gremory aparecía una gota de sudor.
-No venia por eso, tranquilo.-Respondió la pelirroja mientras veía al chico como hacia crecer lentamente aquella esfera de agua.-Me preguntaba si habrías tenido suerte con el libro que fuiste a buscar.-
-En parte si y en parte no, es cierto que el libro habla y explica sobre como viajar entre mundos usando runas que son capaces de abrir portales, pero se refiere a los propios "sub-mundos" de este mundo, el inframundo, el cielo, el reino de los dioses...Así que parece que por el momento tendré que seguir buscando.-Contestó el muchacho haciendo que ahora la esfera del tamaño de un balón de playa empezase a menguar paulatinamente.
-Ya veo.-Dijo Rias quien no podía evitar sonreír un poco por dentro al saber que el Hyoudou no se iría todavía.-Temía que hubieses tenido suerte y te hubieses marchado sin despedirte.-
-Nunca haría algo como eso, tú, Akeno_sempai, Kiba y Koneko_chan sois mis amigos, no podría irme sin despedirme.-Respondió el chico con una sonrisa serena que hizo sonrojar un poco a la ojiazul.
Ambos se quedaron sen silencio unos minutos, solo se podía escuchar el ruido de los demás estudiantes y del agua que el joven Sekiryuutei manejaba, Rias dio un par de pasos hasta quedar frente a la valla de hierro desde la cual se podía el patio donde algunos estudiantes se encontraban almorzando.
-¿Sabes Ise, en verdad te envidio?-Dijo de pronto la chica que dejaba que sus dedos se colasen entre los huecos de la valla llamando la atención del ojicastaño.-No tener nada que te até, poder elegir tú mismo el camino que quieres recorrer, ojalá yo pudiese hacer lo mismo.-
-¿Rias?-El pelicastaño estaba algo confuso por lo que decía la chica que ahora simplemente dejaba que el aire que soplaba suavemente agitase su largo cabello.
-Ise, ¿puedo pedirte un favor?-Preguntó de pronto la chica dándose la vuelta.-Si encuentras la manera de volver a Loruhnd, ¿podrías llevarme contigo?-
-...-El Hyoudou no supo que contestar de primeras, pasaron unos segundo hasta que al fin iba abrir la boca para hablar pero fue interrumpido por la ojiazul.
-Aunque por supuesto luego necesitaría una forma de regresar, pero de verdad me encantaría ver el un mundo como el que me describiste, en que todas las razas conviven pacíficamente.-Dijo la Gremory con una alegre sonrisa haciendo que el chico negase divertido por haber preocupado por un segundo.
-Claro, cuando encuentre la forma de regresar a Loruhnd me aseguraré de que también pueda regresar aquí. Ya verás, hay lugares que son realmente asombros, la capital del Reino de Brhend es realmente asombrosa, los bosques de Isildur donde viven los elfos son realmente hermosos y las isla flotantes de Himmel son algo totalmente increible.-Dijo el ojicastaño con entusiasmo haciendo reír un poco a la Gremory al ver al normalmente serio chico emocionarse de esa manera al hablar de los lugares de aquel mundo.
La hora del descanso no duró mucho más y ambos tuvieron que regresar a sus clases, las horas pasaron con calma y al llegar la hora de salida el pelicastaño se dirigió a su zona de entrenamiento. Marchó con calma por la cuidad hasta llegar a la zona antigua donde los grandes edificios empezaban a desaparecer y eran sustituidos por locales y casas más pequeñas, tras unos minutos caminando el chico se detuvo delante de una alcantarilla y tras comprobar que no hubiese nadie abrió la tapa y se metió por esta. Al bajar al subsuelo el chico creo una pequeña esfera de luz para alumbrarlo y empezó a caminar, tras unos minutos llegó hasta una vieja puerta de metal que tenía un gran candado, el cual abrió con una llave que sacó de su chaqueta. Al otro lado de la puerta había una amplia zona de al menos unos 50 metros de largo y unos 4 de alto, había algunos muñecos de practica por aquí y por allá ademas de algunas dianas puesta a bastante distancia.
-Bueno, empecemos con la sesión de entrenamiento.-Dijo el chico mientras dejaba su cartera a un lado, un circulo mágico se formó a sus pies antes de que su uniforme de la academia fuese sustituido por un chándal rojo de deporte.-¿Estás despierto Ddraig?-
-Así es compañero, ¿continuamos donde lo dejamos el otro día?-Respondió Ddraig mientras en el dorso de la mano izquierda del Hyoudou aparecía una curiosa gema verde.
Issei continuó con el entrenamiento con el que llevaba desde hacia ya más de 1 mes, tratar de convocar el artefacto conocido como Sacred Gear para así poder acceder a las habilidades de las que le había hablado el poderoso dragón rojo. Ddraig le había hablado de las muchas capacidades que tendría una vez dominase los poderes del Sekiryuutei, poderes que sin dudar deberían de poder ayudarle una vez que encontrase la forma para viajar de regreso a Loruhnd. Durante varias horas el chico estuvo practicando tratando de conseguir manifestar aquel guantelete del que le habló Ddraig, pero al igual que durante el ultimo mes, no logró nada y esto ya era algo que empezaba a molestarte. El pelicastaño sentía que no estaba logrando avanzar, que se había quedado estancado por alguna razón que simplemente no era capaz de comprender, no entendía que era lo que estaba mal con él. Tras varias horas entrenando decidió que ya iba siendo hora de volver a casa y tras volver a cambiarse de ropa se dirigió al exterior de nuevo donde el sol ya se había ocultado y había dejado paso a la luna y las estrellas en lo alto del cielo.
El Hyoudou iba a empezar a caminar a en dirección a su casa cuando de pronto recibió un mensaje de Rias en su teléfono, al parecer les habían encargado hacerse cargo de un demonio que había aparecido en una mansión a las afueras de la cuidad y que llevaba ya algún tiempo atrayendo a personas para devorarlas. Normalmente este no seria un trabajo difícil para Rias y los demás, el problema radicaba en que existía la posibilidad de que ese demonio no estuviese solo y por eso la pelirroja había preferido llamarle para que les echase una mano como refuerzo. Issei accedió de inmediato y empezó a correr hacia el lugar que le había indicado la Gremory, si pudiese usar ya su Sacred Gear podría volar hasta allí pero como no podía pues le tocaba andar, prefería eso a usar magia de vuelo o de teletransporte, nunca fue muy diestro con ellas y prefería evitar accidente estúpidos. Cuando ya estaba cerca del sitio volvió a cambiarse de ropa, ahora usaba un conjunto de ropa formado por unas botas negras reforzadas, un pantalón negro con un cinturón marrón donde se encontraba una katana de estilo tradicional, con el mango de color azul oscuro, la guardia ovalada y la vaina de color negro. En la parte superior del cuerpo usaba una cazadora negra con el cuello acolchado con capucha, debajo de esta había una armadura ligera reforzada con magia y por ultimo en sus manos usaba unos guantes negros.
-Ara ara, bienvenido Ise_kun.-Saludó cierta pelinegra al ver al chico aparecer de entre los arboles.
-Gracias por venir tan rápido Ise.-Dijo Rias cuando el pelicastaño llego al lugar donde los miembros del séquito Gremory se encontraban reunidos esperándolo.
-No es nada, ¿puedes explicarme la situación un poco mejor Rias?-Pidió el muchacho mientras se acercaba al grupo.
-Se nos ha informado que en la mansión abandonada que hay algo más adelante se ha asentado un demonio vagabundo, el problema por el cual te he llamado es porque al parecer se han detectado rastros de otros demonios por lo que es posible que ese maldito no esté solo, si fuese solo él podríamos hacernos cargo entre nosotros 4 pero teniendo un número desconocido de enemigos preferí pedirte ayuda.-Explicó la pelirroja haciendo asentir al Hyoudou.-
-Entiendo, creo que lo mejor para esta situación es que vosotros entréis por la puerta principal, si es cierto que tiene subordinados estará confiado por alguna trampa que tendrá preparada, yo me daré un rodeo y entraré por alguna de las habitaciones del piso superior. Cuando seguramente traten de rodearos yo estaré en su retaguardia para acabar con ellos. ¿os parece bien?-Propuso el chico haciendo asentir a los demás que no tenían problema con ese plan.
-Es un gran plan Ise, sin duda tu y yo haríamos gran equipo en los Reating Games.-Dijo la pelirroja con una sonrisa mientras mirando al Hyoudou.
-No voy unirme a tu nobleza Rias.-Respondió de inmediato Issei haciendo que la chica hiciese un lindo puchero que hizo gracias a los demás presentes.-Me iré adelantando para comprobar el terreno.-
Los Gremory vieron como el chico se colocaba la capucha y de pronto la presencia de este desapareció por completo, sino fuese porque lo tenían delante de ellos pensarían que Issei se había desvanecido en el aire. Esta ropa era una de tantas que había traído desde el mundo de Loruhnd, un conjunto de ropa encantada con la capacidad de hacer que la presencia de la persona que la llevase se desvaneciese por completo, el efecto duraba hasta que el poder mágico de quien la usase se agotase. A un paso no muy rápido el chico llegó hasta la mansión, con solo estar cerca pudo sentir el poder del demonio que había en aquel lugar y de oler el mal oliente olor de la sangre acumulada en ese lugar. Con un par de saltos llegó hasta una de las habitaciones del piso de arriba, junto cuando iba a entrar por la ventana pudo ver como Rias y los demás estaban entrando por la puerta principal.
El joven Sekiryuutei entró en un cuarto que en algún momento hace años debió ser la habitación de alguien, ahora las maderas estaban podridas, lo que alguna vez fue una cama estaba partida por la mitad y la vegetación poco a poco iba ganando terrero. Salió por la puerta entreabierta y caminó despacio por un largo pasillo, de nuevo un pestilente olor llego a sus fosas nasales, su estomagó se resolvió un poco y sintió como si el contenido de su estomago quisiera escapar. Al mirar el lugar de donde se originaba ese olor vio una habitación que no tenia puerta al mirar dentro sintió como su sangre hervía y como sus puños se apretaban, en aquel cuarto se encontraban casi 2 decenas de cuerpos mutilados y despedazados. Issei dio una oración silenciosa por aquellas personas antes de que en su mano se formase una pequeña esfera de de fuego del tamaño de una pelota y la lanzase hacia aquellos cuerpos que poco a poco empezaron a arder; en silencio el chico se dio la vuelta y se encaminó hacia el salón de abajo donde ya se podía oír el ruido de la pelea que estaban teniendo los miembros del séquito Gremory.
En el salón todo había ocurrido tal y como Issei había previsto que pasaría, ese demonio vagabundo se confió por su supuesta trampa, ahora mismo aquel ser que tenia la parte inferior de un escorpión con 4 pares de patas, el torso de un humano y la cabeza y los brazos de una mantis religiosa estaba riendo mientras sus subordinados que tenían forma de arañas rojas de largas patas y afilados colmillos se preparaban para atacar. Por su lado Rias ya tenia preparado uno de sus ataques de poder de la destrucción, Akeno sonría maliciosamente mientras la electricidad se acumulaba en su mano derecha, Koneko se colocaba en pose de pelea y Kiba desenfundaba su espada listo para ir al ataque.
-Zaaaa, zazazaza, que delicioso, esta esta noche nos daremos un delicioso festín hijos míos-Exclamó aquel ser con alegría haciendo que aquellas arañas empezarán a soltar chirridos de alegría.
Aquellas arañas se tiraron encima del grupo Gremory, Akeno, Kiba y Koneko se encargaban de lidiar con las arañas mientras que la pelirroja de ojos azules se encargaba del demonio vagabundo que aunque no le gustase tenía que admitir que era bastante rápido. El demonio vagabundo soltaba cortes uno detrás de otro tratando de despedazar a Rias que empezó a esquivarlo usando sus alas para volar, por el otro lado la pelinegra Himejima acababa con los que podía con sus rayos, Koneko mandaba a volar a los enemigos por los aires a base de puñetazos y Kiba lanzaba ágiles espadazos que dividían a los enemigos por la mitad.
-Que delicioso festín me daré con vuestra carne, zazaza.-Rió aquel ser mientras atacaba sin cesar a la pelirroja que solo podía concentrarse en esquivar, un ruido a su espalda la hizo voltear solo para ver como una de esas arañas se le tiraba encima, pudo esquivarla pero eso hizo que descuidase su flanco.-¡TU SERÁS LA PRIMERA ZAZAZA!-
La guadaña de aquel ser bajó sobre Rias buscando dividirla a la mitad, pero eso nunca ocurrió ya que una vaina negra de espada golpeó a aquel demonio en la cara con la suficiente fuerza como para hacerle perder el equilibrio. Lo siguiente que todos vieron fue como el Hyoudou hacía acto de presencia en el salón y tras pasar sus dedos indice y medio por el filo de la katana esta se rodeó de crepitantes llamas naranjas. Las arañas empezaron a chillar con fuerza al ser quemadas y cortadas por la espada del muchacho que avanzaba con agilidad moviendo con gran maestría su espada limpiando a un gran numero de enemigos con rapidez.
-¡Kiba!-Exclamó el pelicastaño haciendo asentir al rubio que corrió hacía él mientras su espada era cambiada por una que curiosamente parecía estar rodeada de viento, al llegar uno enfrente del otro chocaron sus espadas a la vez que pasaban al otro de largo creando un pequeño torbellino de fuego que incineró a la mitad de las arañas de un solo golpe.
-¡Ise!-Exclamó Rias mientras le lanzaba de regreso su vaina al Hyoudou la cual tomó con su mano izquierda mientras daba un espadazo con la katana en su mano derecha, giró sobre si mismo y usando la vaina aplastó a una de esas arañas contras el suelo antes de dar un tajo ascendente para cortar otra por la mitad solo para después dar una estocada con la vaina a otra que le saltaba la cara y que acabó aplastada contra una pared.
-Es hora de iluminar un poco más este lugar, ¿lista Akeno_san?-Dijo el Sekiryuutei haciendo que la mencionada se relamiese los labios con una sonrisa mientras asentía; Issei envainó su espada antes de golpear con esta en el suelo, un circulo mágico apareció en medio del salón del cual hizo emerger del suelo varias decenas de estacas metalicas del suelo el cual Koneko y Kiba esquivaron de un salto a diferencia de varias arañas que acabaron empaladas, pero esto no era todo.-
-Fufufu, vais a acabar un poco chamuscadas.-Dijo la Himejima antes de dejar ir una poderosa descarga eléctrica la cual corrió por las estacas creando una enorme red eléctrica que acabó carbonizando a todas las arañas, o casi todas.
-¡Koneko cuidado!-Exclamó Kiba cuando vio a por lo menos una decenas salir de las sombras del techo y saltarle encima a la indefensa peliblanca que solo pudo cruzar sus brazos esperando el golpe.
-Shīsusutairu (Estilo Envainado).-Dijo de pronto Issei mientras tomaba el mango de su espada con su mano derecha y la vaina con su izquierda donde un pequeño circulo magico de color azul oscuro apareció.-Toki Kūkan Kattā (Hoja que Corta el Espacio y el Tiempo).-
De pronto todas aquellas arañas fueron cortadas y troceadas en pequeñas partes, todos abrieron grandes los ojos al ver esto y como Issei solo se daba la vuelta jadeando un poco y con algo de sudor bajando por su frente, esta era una de las técnicas de espada más poderosas que conocía, pero también lo agotaba muchísimo, en su actual condición esto no habría funcionado contra enemigos poderosos.
-¡MALDITO BASTARDO QUE LE HAS HECHO A MIS HIJOS!-Gritó el demonio mientras se lanzaba contra el cansado Issei que no tuvo que hacer nada ya que una enorme bola de destrucción lanzada por la Gremory golpeó contras el gran cuerpo de escorpión del demonio haciéndolo caer al suelo ahora con la mitad de sus patas, Kiba se movió veloz y con varios cortes seccionó los brazos de mantis religiosa del demonio que gritó de dolor antes de que Koneko lo agarrase de una de las patas que aun le quedaban y tras darle un par de vueltas lo lanzó contra una pared donde quedó incrustado antes de recibir un poderoso rayo de parte de Akeno, rayo al que le siguió otro, y otro, y otro.
-Empieza a darme pena...-Dijo el pelicastaño mientras tomaba algo de aire con una gota en la nuca al ver que el demonio ahora estaba completamente ennegrecido y chamuscado por las descargas eléctricas.
-Arigatou Issei_sempai.-Dijo de pronto la albina llegando al lado del Hyoudou junto con Kiba.
-No hay de que, no iba permitir que hiciesen daño a mi linda kohai.-Respondió mientras acaricia un poco la cabeza de la Toujou que sentía como sus mejillas se calentaba y tenia que hacer un gran esfuerzo por no ronronear.
-¿Ultimas...bah, que más da.-Dijo Rias dando un paso frente al demonio antes de crear una enorme bola de poder de destrucción con la que volatilizó a aquel demonio.-Fiu, misión completada gracias a todos y, Ise, ¿estas bien?-
-Si, si, no es nada, solo necesito algo de descanso.-Dijo el agotado muchacho con una sonrisa cansada.
-Ese ultimo ataque fue increible Ise, ¿como lo hiciste? Ni siquiera pude ver cuando atacaste.-Dijo el muy impresionado ojiazul que nunca en su vida había visto un ataque como ese.
-Es largo de explicar, es una técnica que combina magia espacio/tiempo y esgrima, en pocas palabras puedo almacenar cortes en la vaina de mi espada y usarlos cuando lo necesite, pero como puedes ver gasta mucho poder mágico y me deja agotado.-Explicó tratando de hacerlo lo más sencillo el pelicastaño dejando sin palabras a los demás.
-Una locura que sin duda solo podría venir de otro mundo.-Comentó Rias con una sonrisa que el Sekiryuutei imitó.-Aaah, vamos Ise, únete a mi nobleza, contigo de mi lado estoy seguro que lograríamos cosas increíbles, ¿que tengo que hacer para convencerte?-
-Ya te he dicho que no quiero, además, me gusta ser humano, no me interesa reencarnarme en un demonio.-Respondió con calma el chico que ya se iba encontrando mejor.
-Ara ara, ya lo tengo, ¿que te parece el cuerpo de Rias a cambio de unirte a al clan?-Propuso Akeno con una sonrisa algo traviesa llamando la atención de todos.
-A-a-akeno, ¿se puede saber de que estas...-
-Eso ya me interesa más.-Dijo de pronto Issei tornándose más serio antes de andar hasta la Gremory para tomarla del mentón.-Me uniré a cambio de que te conviertas en mi amante, Rias_chan.-
-Q-q-que y-y-yo, a-a-a-amante, t-t-tu.-Tartamudeó Rias con la cara casi tan roja como su cabello mientras su corazón latía con fuerza.
-Issei_sempai, no creía que fueras de verdad así.-Dijo una molesta Koneko que miraba con ojos enojados al pelicastaño.
-Solo es una broma Koneko_chan.-Respondió Ise mientras soltaba a Rias que se había quedado congelada, Akeno reía por lo bajo y Kiba había huido lentamente hacia la puerta.
-Iseeeeeeeeeee.-Dijo la pelirroja con su flequillo ocultando parcialmente su rostro y con una marcada vena en su sien mientras una enorme bola de poder de destrucción aun más grande que el que había exterminado al demonio se hacía presente en su mano derecha.
-...Creo que es hora de correr.-Dijo el muchacho antes de salir a toda velocidad dejando solo una imagen residual de el mismo echa con humo.
-¡VUELVE AQUÍ Y ACEPTA TU CASTIGO POR BURLARTE DE MI, ISEEEEEEEEEE!-Gritó la pelirroja mientras empezaba a perseguir al chico por todo el bosque donde se empezaron a escuchar un sin fin de explosiones.
Mientras el Hyoudou corría por su vida, en un lugar muy, muy, muy lejano algo importante estaba ocurriendo, en un enorme salón se encontraba reunida un gran multitud de personas. Delante de la multitud se encontraba una mujer la cual estaba terminando de trazar un gran y complejo circulo mágico en el suelo, al terminar de trazar la ultima linea el circuló empezó a iluminarse con fuerza, la mujer dio un paso adelante y se dirigió hacía aquella multitud expectante.
-Se que los que os encontráis aquí estáis decididos y seguros de hacer esto, pero debo de preguntaros una vez más, ¿estáis seguros de querer hacerlo? Recordad que una vez que crucéis la puerta no habrá marcha atrás, nunca más podréis regresar.-Dijo la mujer dirigiéndose con seriedad hacia aquellas personas, ninguna de ellas tenía una pizca de duda o de vacilación en sus ojos algo que hizo sonreír a la mujer.-Bien, sino tenéis dudas, que los 4 primeros den un paso al frente.-
4 personas de entre aquella multitud dieron un paso al frente, una orejas de lobo se movieron un poco, un paraguas golpeó el suelo con suavidad, unos finos cuernos negros brillaron ligeramente y un carcaj con flechas hizo algo de ruido cuando esas 4 personas se plantaron delante de aquella mujer que les sonrió antes de hacerse a un lado dejando que los 4 se colocaran dentro del circulo. La mujer empezó a recitar un largo hechizo con una melodiosa voz que hacía que casi pareciese que estaba cantando, la luz poco a poco se intensificó hasta que al terminar de recitar aquel hechizo un fogonazo de luz cegó a todos unos instante, cuando todos los presentes pudieron volver a ver los 4 que se encontraban en el circulo ya no estaban.
-Y hasta aquí esta cap el cual espero que os haya gustado, como habéis visto en este fic Issei no se unirá a la nobleza de Rias, pero aun así eso no signifique no que no vaya a estar ahí cuando lo necesiten. Y lo más importante, aquellos que han aparecido al final de cap, ¿quienes pensáis que podrían ser? ¿Serán aliados o enemigos? Solo sabréis leyendo el próximo cap XD, pero por ahora aquí lo dejamos, como siempre si os ha gustado cap, o no, si queréis preguntar algo, darme ideas, consejos u opiniones, siempre leo y respondo todos vuestros reviews. Se despide un día más Akuma No Ryu, aunque no tardaremos mucho en volver a vernos, no os olvidéis pasaros por mis demás fics, cuidaos mucho y hasta pronto, ja ne.-
Reviews:
shirou6655: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado.
Ichigo Mugetsu: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado, y espero poder estar a la altura de las expectativas.
Ryner Lute St: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado.
Diamante: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado, como has podido ver Ise no se unirá a la nobleza de Rias y con respecto a lo otro...toca esperar.
Guest: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado.
