-Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeenos días gente, ya estoy por aquí con un nuevo cap de este fic que para alegría mía parece que os ha gustado bastante, y espero que este cap os guste tanto o más que los anteriores. Espero que disfrutéis de la lectura y como siempre nos vemos al final de la pagina con la nota final y la respuesta a los reviews, nos vemos.-
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Ser mágico hablando-Baka
Ser mágico pensando-(Baka)
Los personajes de High School DxD así como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.
Capitulo 2: Reencuentro.
El silencio reinaba en la casa del joven Hyoudou que en estos momentos se encontraba completamente dormido en su cama, cuando llegó a su hogar después de estar huyendo de la pelirroja Gremory estaba tan cansado que simplemente se quitó la ropa quedando solo en boxes antes de caer sobre su cama como un saco de papas. Issei se hizo una nota mental para no hacer más bromas como la de anoche con la Gremory, sin duda el poder de la destrucción que esta poseía no era algo para tomar a broma, sino fuese por ciertas habilidades curativas que poseía ahora mismo estaría bastante mal herido. De pronto el silencio que reinaba en la casa fue roto por una melodía que provenía del teléfono móvil del joven Sekiryuutei que se removió en la cama mientras gruñía molesto al verse levantado de su apacible sueño. Con un simple movimiento de su mano el chico hizo que el ruidoso aparato viajase desde sus pantalones tirados en el suelo hasta su mano, sus ojos se abrieron con pereza y vieron el nombre de la persona que le estaba llamando.
-Sona_kaichou, es sábado y son solo las 8 de la mañana, quiero dormir.-Dijo el pelicastaño al aceptar la llamada de la muchacha que ostentaba el cargo de presidenta del consejo estudiantil y que al igual que Rias era un demonio que tenía como territorio parte de la cuidad de Kuoh.
-Lamento despertarte de esta forma Hyuoudou_kun, no lo haría sino fuese algo importante.-Respondió la seria chica mientras el muchacho se sentaba en su cama y suspiraba.
-¿Que es lo que ocurre?-Preguntó Issei mientras se frotaba los ojos para retirarse algunas legañas.
-Necesito que vengas a la academia en la mayor brevedad posible, Rias y los demás ya están aquí.-Pidió la Sitri tratando de mantener clamada y seria como siempre pero el Hyoudou pudo notar una pizca de preocupación y de nerviosismo en su voz.
-Estaré allí en unos 20 minutos aproximadamente.-Respondió mientras se reincorporaba y entraba al lavabo, al otro lado de la llamada Sona sintió y le dio las gracias antes de colgar.
Tras asearse y cambiarse de ropa el pelicastaño tal y como dijo tardó unos 20 minutos en llegar a la academia Kuoh, Issei vestía con ropa de calle la cual consistía en unos zapatos negros de vestir, un jean oscuro con algunos rotos, la misma camisa negra con el cuello en V que usaba normalmente y una chaqueta negra con detalles de pelo sintético color café claro. Mientras se dirigía al viejo edificio de la escuela que era donde podía sentir las energías de Rias, Sona y los demás pudo ver que a pesar de ser fin de semana algunos clubes se encontraban en la escuela para poder entrenar. Al llegar al viejo edifico pudo ver a Kiba esperando en la puerta, este al verlo lo saludó con la mano y con una de sus típicas sonrisas de niño bueno.
-Buenos días Ise, gracias por venir tan rápido.-Lo saludó el caballero de Rias cuando se acercó a él.
-Buen día Kiba, ¿se puede saber que es lo que ocurre? Sona se escuchaba bastante alterada.-Respondió el pelicastaño mientras entraba en el edificio junto con el rubio y ambos se encaminaban al segundo piso donde se encontraba la sala del club.
-Lo lamento pero aun no se nada, Rias_buchou y Sona_kaichou han preferido no decir nada hasta que llegases.-Contestó Kiba mientras subía las escaleras junto al Hyoudou que alzó una ceja.
Al abrir las puerta de la sala del club Issei pudo ver a Rias sentada en su escritorio con Akeno a un lado y Koneko sentada en uno de los sofás, Sona se encontraba frente al escritorio de la pelirroja junto a su reina Tsubaki Shinra.
-Hmnp.-Rias bufó molesta y apartó su mirada del pelicastaño cuando este entró a la habitación.
-(Sigue molesta por lo de anoche).-Se dijo mentalmente el chico, la Sitri al ver esto solo suspiró mientras se recolocaba las gafas.
-Sea lo que sea que haya ocurrido entre ustedes dos, ¿pueden dejarlo para más tarde? Esto es serio.-Pidió la chica con seriedad haciendo que Rias recobrase la compostura pero aun que aun mirase con el ceño fruncido a un Issei que empezaba a sentirse incomodo al ser mirado de esa forma, todo esto mientras Akeno hacía un gran esfuerzo para no reírse.
-¿Cual es la situación?-Preguntó el joven Sekiryuutei mientras se cruzaba de brazos.
-Esta noche, alrededor de la 1 de la madrugada se detecto un enorme pico de poder mágico en Kuoh.-Respondió Rias con seriedad haciendo que una ceja del pelicastaño se alzase.
-Cuando recibimos el aviso tratamos de encontrar al responsable pero antes de que pudiésemos rastrear el punto de origen esas magia se esparció por toda la cuidad en apenas un instante antes de desaparecer.-Continuó Sona mientras su reina le entregaba a Issei unos documentos donde se veían unas graficas representando ese enorme poder mágico y un mapa de la cuidad con un enorme área de color rosa que indicaba toda la zona por donde se había extendido ese poder mágico siendo la cuidad entera.
-¿No hay ninguna pista sobre quien podría haber echo esto? Tal vez hayan sido nuestros amigos de la iglesia abandonada.-Comentó Issei tras echar una ojeada a los documentos, el sabía de sobra al igual que la dos chicas que en una de las iglesias abandonadas de la cuidad se encontraban viviendo un par de ángeles caídos pero como estos no habían echo ningún movimiento lo habían dejado estar, después de todo aquella iglesia seguía siendo territorio enemigo para las dos demonios y a Ise no le apetecía meter sus narices en asuntos que no eran de su incumbencia como ese.
-Es muy poco probable, que después de todos estos meses ocultándose de pronto hagan algo tan llamativo y que no hagan ningún otro movimiento es absurdo.-Comentó la seria pelinegra con tranquilidad.
-¿Algún demonio vagabundo tal vez?-Comentó el chico mientras daba otro vistazo a la gráfica y veía como aquel pico de energía mágica prácticamente se salía del cuadro.
-Si los demonios vagabundos pudiesen alcanzar ese nivel de poder el mundo humano hubiese colapsado hace mucho tiempo.-Contestó ahora la pelirroja, si hubiese un demonio vagabundo con semejante poder mágico ni siquiera ella junto con Sona podrían hacerse cargo; Issei se rascó la cabeza mientras pensaba pero un rugido proveniente de su estomago interrumpió todo pensamiento.
-...Pfff.-Rias se rió mientras apartaba la cara para no ser vista, Sona pudo contenerse mejor simplemente tapando su boca con su puño pudo evitar que viesen la sonrisa que se había formado en sus labios.
-No se he desayunado por venir lo más rápido posible, ¿vale?-Dijo un molesto Issei que veía como también Akeno, Kiba e incluso Tsubaki se reían por lo bajo.
-Iré preparar algo para comer.-Dijo Akeno con una sonrisa antes de salir de la sala.
-Ejem, volviendo a asunto, no sabemos que puede haber producido ese pico de poder, y para colmo por como ocurrió ni siquiera podemos restregar su origen por lo que de momento lo mejor serás que estemos atentos y que nos preparemos para lo que pueda ocurrir.-Dijo Sona recuperando la compostura.
-Me encargaré de hacer algo de patrulla por la cuidad y si veo cualquier cosa fuera de lugar os avisaré de inmediato.-Dijo Issei haciendo asentir a la heredera Sitri, Sona tras eso se despidió de todos y se marcho junto a Tsubaki, nada más salir por la puerta de nuevo Rias le apartó la mirada al pelicastaño haciendo que una gota apareciese en su nuca.
-(Tengo que admitir una cosa, se me ve linda con las mejillas infladas).-Pensó Issei al ver a la pelirroja mirar para otro lado con las mejillas infladas como una niña pequeña.
-Buena suerte.-Fueron las palabras de animo de Kiba mientras salía del cuarto, tenía algunos contratos que atender y con la actual situación mejor encargarse de ellos cuanto antes.
-Lamento la broma de anoche Rias.-Se disculpó el Hyuodou con sinceridad logrando que al menos la ojiazul lo mirase de nuevo.
-Fue una broma de muy mal gusto.-Respondió la molesta pelirroja haciendo suspirar al chico.
-Y por ello como disculpa haré cualquier cosa que me pidas.-Dijo el pelicastaño haciendo que por un momento los ojos de la Gremory brillasen emocionados.
-¿C-cualquier cosa que te pida?-preguntó emocionada Rias antes esta posibilidad.
-Cualquier cosa, excepto unirme a tu nobleza.-Respondió el Hyoudou con una sonrisa haciendo que la chica se desplomase sobre su escritorio, ahora fue el turno de la pequeña Nekomata de aguantarse la risa al ver a su líder en esa situación.
-E-esta bien, acepto, pero me guardaré esa petición para más adelante.-Dijo Rias mientras se reincorporaba, después de todo seguía siendo un muy buen trato.
-En ese caso, ¿en paz?-Preguntó el ojicastaño mientras le tendía la mano a la chica que sonrió antes de tender la suya.
-En paz.-Respondió la pelirroja cerrando el trato con un apretón de manos.
-Ara, ara, me alegra ver que ambos os habéis reconciliado.-Dijo cierta pelinegra al regresar a la sala con un pequeño carrito donde había un par de teteras, una con té y otra con café, un par de bollos, algunas pastas, un bote de jugo de naranja y un bol con algunas piezas de fruta, después de todo Issei no era el único que aun no había desayunado.
Issei desayunó en compañía de Rias, Akeno y Koneko, mientras disfrutaban de la comida hablaban sobre que podría ser la causa de semejante pico de poder mágico y en caso de lo peor que medidas deberían de tomar. Tras el desayuno el pelicastaño se despidió de las chicas y se marcho a paso tranquilo, como le dijo a Sona haría algo de patrulla por la cuidad y así ademas aprovecharía para hacer algunas compras que tenia pendientes. Caminó a paso tranquilo por el patio de la escuela hacia la salida, ya podía ver a lo lejos la puerta de metal cuando de pronto alguien lo llamó desde detrás suya.
-¡Issei_san!-Fue la voz de una chica quien le llamaba, al darse la vuelta pudo ver a dos muchachas de su misma edad, una de ellas con el cabello corto de color rosa y otra de cabello castaño atado en dos coletas en su nuca, ambas vestían con las ropas típicas para la practica de kendo.
-Katase_san, Murayama_san, buenos días.-Saludó el chico alzando su mano derecha mientras las veía acercarse.-¿Estáis con entrenamiento los fines de semana también?-
-Así es, dentro de poco empiezan las competiciones y debemos estar preparadas.-Respondió la pelicastaña haciendo asentir al Sekuryuutei.
-¿Y tu como es que estas aquí en fin de semana? No te habrás unido a algún club en secreto después de rechazar nuestra invitación, ¿verdad?.-Comentó la pelirrosa mientras se cruzaba de brazos y miraba de mala manera al Hyoudou.
-No es nada de eso, ayer me dejé un libro que estaba leyendo en clase y he venido temprano a recogerlo.-Respondió con una mentira bastante convincente el pelicastaño, ante su respuesta ambas chicas se miraron entre ellas antes de sonreír.
-Issei Hyoudou, te retamos a un duelo.-Dijo la pelirrosa haciendo que el muchacho alzase una ceja.
-¿Perdón?-Comentó el confundido muchacho viendo a ambas chicas sonriendole.
-Como hemos dicho, te retamos a un duelo, y si conseguimos ganarte tendrás que unirte al club de kendo-Declaró la muchacha de cabello castaño, Issei por supuesto podía negarse pero como la situación le hizo algo de gracia decidió aceptar.
-Bien, acepto vuestro reto.-Dijo el pelicastaño haciendo sonreír a las dos chicas.-Pero, ¿que ganaré yo si gano?-
-Pueees...no se, no habíamos pensado en eso.-Respondió Katase rascándose la mejilla algo avergonzada.
-Mmmm, ya se, si gano deberéis invitarme a comer un día de estos, ¿os parece bien?-Propuso el Hyoudou, las chicas lo pensaron un momento y no pudieron evitar sonrojarse ligeramente al imaginarse a ellas mismas en una cita con el pelicastaño, de echo por un momento perder les parecía mejor recompensa pero tenían que pensar en el club.
-A-aceptamos.-Dijeron las dos a la vez haciendo asentir a Ise, tras eso el trió caminó hasta el dojo donde entrenaba el club de kendo.
Al entrar al edificio Issei se sorprendió al ver a casi una docena de chicas, todas ataviadas en las mismas ropas que Katase y Murayama, la chicas al verlo también se sorprendieron, algunas se sonrojaron, otras dieron un pequeño grito de emoción y otras empezaron a murmurar entre ellas. Katase le dio uno de los nuevos equipos de kendo para hombre y le indicaron donde estaba el nuevo vestuario masculino donde podría cambiarse. En cuanto la puerta del vestuario para hombres fue cerrada las dos lideres del equipo de kendo fueron rodeadas por todas las demás miembros que preguntaba el porque el pelicastaño estaba ahí y si es que se iba a unir al club.
-Hemos retado a Issei_san a un duelo y si lo vencemos ha prometido unirse al club.-Explicó la pelirrosa haciendo que las muchachas se emocionasen ante la idea de tener al Hyuodou en el club.
-Pero, ¿Issei_sempai sabe kendo?-Preguntó curiosa una chica de primer año.
-Si, y es realmente bueno. Desde hace varios años en el segundo trimestre del año se dan un par de clases de kendo durante las hora de educación física, la academia incluso contrata a un profesional para impartirlas. El año pasado durante estas clases Issei_san sobresalió de forma increible, el profesional incluso le dijo que podría llegar muy lejos si se lo propia.-Explicó la pelicastaña con emoción sorprendiendo a las demás chicas que también empezaron a emocionarse.
-Nuestras sempais se encargaron de hacer el club mixto y trataron de reclutarlo pero el se negaba siempre, aun así nos dejaron la tarea de reclutarlo y hoy será el día en que lo logremos.-Declaró Katase emocionada mientras alzaba su puño recibiendo aplausos de los demás miembros del club.
-Entonces, ¿como lo hacemos Katase_san, Murayama_san?-Preguntó el pelicastaño al salir del vestuario con el casco en su mano izquierda y el shinai apoyado contra su hombro derecho, las chicas allí presentes se sonrojaron al verlo con el uniforme de kendo, algunas incluso fueron a sus vestuarios a por sus moviles para hacer una fotografía.
-S-será un duelo contra cada una de nosotras a 3 puntos cada uno.-Explicó Murayama ya que Katase se había quedado embobada mirando al pelicastaño.-Si en total conseguimos más puntos que tú, ganamos, ¿te parece bien?-
-Claro, entonces, ¿quien de las dos empieza?-Preguntó el Hyoudou mientras se empezaba a colocar el casco, la pelicastaña dio un codazo a su amiga para que esta dejase de babear y reaccionase de una.
-S-seré yo.-Dijo la pelirrosa haciendo asentir a Isei, Katase se colocó el casco y las protecciones y caminó hasta su lugar al igual que Issei que se colocó enfrente de ella.
-Si ambos están listos.-Dijo una muchacha de cabello oscuro que se solía encargarse de hacer de referí en los combates de entrenamiento, ambos asintieron y ella bajó su mano dando inicio al combate.
-(Al menos tengo que conseguir 2 puntos para asegurarme de que ganemos la apuesta).-Pensó la pelirrosa antes de tomar una larga respiración y lanzarse hacía el frente, Issei la vio venir y en el momento en que ella dejó ir su ataque este se movió con agilidad hacía un lado dejando pasar el golpe antes de golpear con su espada en la mano de chica.
-Mano, 1 punto.-Declaró la muchacha que hacía de referí mientras Katase estaba realmente sorprendida.
-(Es muy rápido).-Fue el pensamiento de la chica que no se esperaba un contraataque tan veloz.
-(Sigo sin acostumbrarme del todo).-Fue el pensamiento del pelicastaño mientras se volvía a colocar en su sitio y adoptaba la pose inicial del kendo.
Issei conocía muchos estilos distintos de lucha con espadas, tanto de este mundo como del mundo de Loruhnd, pero de entre todos había dos con los que mejor se manejaba y con los que más a a gusto se sentía a la hora del pelear, el primero era el Rolyult y el segundo el Fierent. El Rolyult era uno estilo que nació en la capital del Reino de Brhend, era un estilo de espada y escudo en el cual se usaba el escudo no solo para cubrirse sino también para golpear y embestir, incluso la hoja y la empuñadura de la espada se usaba para golpear al enemigo. El Fierent era el estilo de los altos elfos para espada, un estilo ágil y veloz basado en contraataques en el que además se usaba también la vaina de la espada para atacar o para cubrirse de algunos ataques, ese era el estilo que había usado la noche anterior cuando ayudó a Rias y los demás con el demonio vagabundo. El kendo en comparación con estos dos estilos le resultaba demasiado rígido, por llamarlo de alguna manera, se le hacía menos versátil que los otros dos estilos a los que estaba más acostumbrado.
-(Esta vez esperaré a que él ataque).-Fue el pensamiento de la pelirrosa tras volver a su posición, la muchacha que hacía de arbitró volvió a preguntar si ambos estaban listo y ante la respuesta positiva de ambos dio inicio al segundo round.
Ambos permanecieron quietos uno delante del otro, Ise sonreía por dentro, lo que Katase estaba haciendo ahora era una reacción normal cuando te han ganado con un contraataque, ahora en vez de atacar esperaba a que el atacase, pues bueno, eso haría. El pelicastaño avanzó hacía la chica, Katase trató de leer el movimiento que haría el Hyoudou, vio como los brazos de este empezaban a alzarse por lo que seguramente seria un golpe buscando su cabeza, el shinai del pelicastaño cayó sobre ella y la pelirrosa con una sonrisa dio un paso hacía atrás con rapidez esquivando el golpe e inmediatamente dio otro hacía adelante buscando las piernas del ojicastaño, lo que no se esperaba es que este levantase la pierna derecha por la cual apuntaba Katase quedando a la pata coja y mucho menos esperaba que, aun con solo una pierna como punto de apoyo diese un pequeño salto antes de dejar ir un golpe sobre su cabeza.
-C-cabeza, segundo punto para Issei_san.-Dijo la muchacha de cabello negro mientras todas las presentes estaban con la boca abierta viendo al chico aun sobre una sola pierna.
-También se hacer la grulla si te lo preguntas.-Bromeó el Hyoudou imitando la pose de Daniel_san en la película de Karate Kid.
-¿Q-q-que clase de movimiento ha sido ese?-Preguntó la pelirrosa aun confundida por el movimiento del pelicastaño que rió un poco ante la cara que estaba poniendo.
-Fuiste fácil de leer, viste que iba a por tu cabeza y trataste de contraatacar hacia mi zona inferior la cual sería más vulnerable, el resto solo fue improvisación.-Explicó el Sekiryuutei dejando a todas las chicas con la boca en el suelo.
-(Maldita sea, al menos un punto, al menos tengo que conseguir un punto).-Se dijo mentalmente Katase mientras volvía a colocarse en su lugar al igual que Issei, una vez más la chica que hacía de arbitro dio la señal de comenzar.-(¡Iré con todo!).-
Ise se sorprendió al ver a la chica avanzar con tanto ímpetu, su antiguo yo antes de ir a Loruhnd habría pensado en concederle al menos un punto para que no se sintiese mal con ella misma, pero sabía que eso no estaba bien, dejarla anotar un punto por lastima no haría que ella mejore. Vio como Katase avanzaba hacía él, vio el movimiento de pies de la chica y supo que planeaba hacer una finta, fingiría caer en la trampa y luego la contraatacaría, vio llegar el golpe y se movió hacía donde la pelirrosa quería que se moviese, estaba listo para sorprenderla cuando...
-Brazo, 1 punto para Katase.-Declaró la referí, la chica dio un pequeño grito de felicidad mientras las demás miembros del club la felicitaban.
-(Creí que lo había atado bien).-Pensó el pelicastaño mientras sin que nadie lo viese se volvía a atar el cinturón que mantenía en su lugar el pantalón del uniforme que hace un momento se había deshecho y casi hace que se le caigan los pantalones cuando al dar un paso se pisó la pernera del pantalón.
-Lo siento, solo pude conseguir un punto.-Se disculpó Katase con su mejor amiga que negaba con la cabeza.
-No pasa nada, Issei_san es realmente bueno, pero no te preocupes, yo me encargaré de conseguir los 3 puntos para que se una al club.-Dijo Murayama con una sonrisa y algo de emoción en su voz.
Issei y Murayama se colocaron uno delante de la otra y una vez más la chica de cabello oscuro preguntó si ambos estaban listos, al recibir el asentimiento de ambos dio inicio al primer round entre los dos pelicastaños.
-(Dije que conseguiría los 3 puntos, pero es más fácil decirlo que hacerlo, Issei_san es realmente hábil pero...hay una posibilidad).-Pensó la chica mientras miraba al chico delante suya que esperaba con tranquilidad a que ella hiciese el primer movimiento.
El pelicastaño vio curioso como la chica cambiaba su postura, sus dos brazos fueron hacía el lado derecho quedando la espada a la altura de su cabeza, el Hyoudou reconoció esa postura, se llamaba si mal no recordaba In No Kamae y era una posición para un estilo completamente ofensivo.
-Issei_san, ¿te importa si hago una petición?-Dijo la pelicastaña haciendo una ceja del muchacho se alzase.-Hagamos que este combate sea a un solo punto, por supuesto cambiar las reglas de la apuesta a estas altura sería injusto, por lo que a cambio si aceptas y ganas puedes pedirnos lo que sea.-
-¿Te das cuenta de lo que le estas ofreciendo a un chico de 17 años? Podría pediros cosas bastante lascivas, ¿sabes?-Bromeó el chico haciendo que las chicas presentes en el lugar se sonrojaran.
-Te conozco lo suficiente para saber que no eres esa clase de persona.-Respondió Murayama con seriedad, la verdad el Hyoudou solo quería bromear un poco pero ahora se sentía incluso algo mal, tal vez debería de dejar de hacer esa clase de bromas pero después de haber vivido tanto tiempo junto a algunas personas esas bromas le salían de forma natural.
-Está bien, acepto.-Dijo tras dar un ligero suspiro, la pelicastaña delante suya asintió agradecida, la chica que hacía de arbitró volvió a dar la señal de inicio pero ahora fue Murayama la que se sorprendió al ver a Ise cambiar de postura, ahora se encontraba algo agachado y con la espada sujeta por su mano izquierda a la altura de la cintura como si la tuviera enfundada en una vaina.
-(Iaidō).-Pensó la chica al ver a Issei adoptar esa postura.-(Ya veo, entonces será un combate a un solo golpe).
El silencio se hizo en el dojo, Issei y Murayama permanecían completamente quietos esperando un moviente de su adversario, las chicas que espectaban el combate trataban de no pestañear pues temían que si lo hacían se fuesen a perder algo increible. Al fin tras casi un minuto hubo un movimiento, Issei avanzó con con su pierna derecha por delante, la pelicastaña pudo ver como por el moviente que empezaba a trazar su brazo sería un golpe ascendente, pero después de lo que había visto durante el combate contra Katase tampoco podía fiarse. La chica sabía que no podía fiarse pero debía de actuar rápido, vio como el chico de verdad iba a atacar de abajo hacía arriba, podía ser un farol pero sino lo era perdería en ese preciso instante por lo que se preparó para contraatacar con un ataque lateral cuando vio que...Issei solo había alzado el brazo derecho sin tomar su espada. Murayama abrió enormes los ojos ante ese movimiento, ahora ella no podía corregir la dirección de su ataque, en a penas un instante Ise dio un pequeño salto hacía atrás para esquivar el golpe de la pelicastaña, giró sobre si mismo y atacó con una estocada que dejó la punta de la espada a la altura del cuello de la muchacha.
-Creo que he ganado.-Dijo con una sonrisa el Hyoudou antes de mirar a la chica que hacía de referí que se había quedado completamente patidifusa.
-P-punto para Issei_san.-Dijo la chica al salir al fin de su estupor, ¿quien en su sano juicio haría algo como eso?
-I-increible, Issei_san eres increible.-Dijo una muchacha que se acercó al Sekiryuutei junto a las demás.
-Sempai es usted asombroso.-Comentó una muchacha de primer año que al igual que las demás chica de primero miraban al pelicastaño con estrellitas en los ojos.
-Eres realmente increible Issei_san, ¿como es que eres tan bueno?-Dijo otra de las muchachas que miraba con admiración a Issei.
-No lo se, ¿talento natural?-Respondió en tono de broma el chico fingiendo algo de arrogancia que hizo gracia a las chicas.
-Sea lo que sea, eres sin duda muy bueno Issei_san, se que hemos perdido la apuesta pero creo de verdad que deberías de unirte al club, podrías llegar a ser profesional y competir incluso en torneos a nivel mundial.-Comentó Murayama junto a Katase cuando al fin se recuperó con una sonrisa.
-Te agradezco el cumplido pero no me interesa, yo ya tengo pensado mi futuro y el kendo no entra en mis planes.-Respondió con tranquilidad el chico haciendo que las chicas se desanimasen un poco.-En fin, como he ganado, creo que puedo pediros lo que quiera, ¿cierto?-
-S-si nos pides algo desvergonzado te perderé completamente el respeto, Issei_san.-Dijo una ligeramente sonrojada Katase, Murayama a su lado también estaba algo sonrojada a pesar de lo que había dicho antes sobre su confianza sobre el pelicastaño.
-Ise, a partir de ahora llamadme Ise, ¿vale? Así es como me gusta que me llamen mis amigos-Dijo el chico con una sonrisa sorprendiendo a ambas chicas por esa propuesta tan sencilla.-Y aunque no me interese unirme al club siempre puedo venir a echaros una mano cuando tenga tiempo libre, siempre viene bien hacer algo de ejercicio.-
-¡¿De verdad?! Muchas gracias Isse_sa...Ise.-Dijo la pelicastaña muy feliz por lo que había dicho el joven Sekiryuutei.
-¡Yoooosh! No podremos tenerte en el club pero si podemos aprender de ti seguro que el torne nacional no será nada para nosotras.-Dijo la pelirrosa alzando su puño con entusiasmo haciendo que las demás chicas se emocionasen también.
-Voy a cambiarme, aun tengo que irme a hacer la compra.-Dijo el chico rompiendo las ilusiones de las chicas de que se quedase un rato más a entrenar con ellas.-Y por cierto, ya hablaremos más adelante de las comida que me debéis, Katase, Murayama, nos vemos.-
-...-Ambas chicas se quedaron en silencio con sus mejillas sonrojadas por como el ojicastaño se dirigió a ellas de un modo más cercano.
Una hora más tarde el Hyoudou caminaba por las calle comercial de Kuoh, llevaba un par de bolsas en su mano derecha con las compras que había echo hace un momento atrás. Issei saludaba a algunos de los dueños de las tiendas que se iba encontrando al paso, a muchos los conocía desde que era apenas un niño. Esta era una de las cosas que echaría de menos si una vez que encontrase la manera de regresar a Loruhnd no pudiese volver aquí, este mundo tenía muchas cosas malas, y eso sin contar ademas con todo lo relacionado con el ámbito sobrenatural, pero aun así tenía algo que sin duda echaría de menos. Tras un rato de tranquila caminata ya estaba en la calle donde se encontraba su hogar, solo le quedaba doblar una esquina y ya habría llegado, pero justo antes de llegar escuchó unas voces cerca, en un callejón que solía usar como atajo para ir a la siguiente calle.
-Vaya hermosura, ¿te has perdido guapa?-Dijo una de las voces haciendo que una ceja del pelicastaño se alzase.
-¿Vienes de una convención de cosplay o que?-Comentó otras voz más entre risas.
-Ven con nosotros guapa, te haremos pasar un buen rato.-Y ya no necesitaba escuchar más, dio un suspiro mientras hacia desaparecer sus bolsas o mejor dicho las mandaba una pequeña dimensión de bolsillo, esto muy a su pesar ocurría al menos una vez a la semana.
-Porque será que esta zona esta tan llena de esta clase de idiotas.-Comentó para si mismo el chico mientras entraba al callejón.
Dentro del callejon se encontraban los 3 tipos a los que había oído hablar Issei rodeando a una mujer la cual sin duda era muy hermosa, por su apariencia seguramente debería de ser extranjera. La mujer era alta, del al menos un metro ochenta de altura, cabello corto de color blanco, de piel blanca y un cuerpo despampanante, cintura estrecha, anchas caderas, unas largas y hermosas piernas y unos grandes pechos copa D. Vestía con unas botas de cuero, unas medias negras, un short vaquero sujeto por un cinturón negro de hebilla plateada, una camisa negra de cuello alto y una abrigo blanco que le llegaba hasta los muslo. La chica era sin duda extraña, después de todo sus ojos eran de color rojizo con las pupilas ligeramente rasgadas, sobre su cabeza su cabello tomaba una curiosa forma como si de orejas se tratase y lo más extraño era la cola de pelaje blanco que se podía ver a su espalda.
-Vamos guapa no te hagas la estrecha, ven con nosotros y ya veras como te diviertes. Si lo que te gusta es disfrazarte puedo conseguirte muchos disfraces con los que divertirnos.-Dijo uno de aquellos sujetos que no se daban cuenta de como la albina mantenía sus puños cerrados aguantando las ganas de golpearlos.
-(No puedo golpearlos, Hime_sama nos advirtió que los humanos de este mundo son más débiles que los del nuestro pero aun así...aun así...).-Pensó la mujer que ya estaba perdiendo la paciencia con esos tipos, estaba a punto de golpearlos cuando alguien apareció en aquel callejón.
-Hey idiotas, que tal si dejáis en paz a la señorita.-La voz de aquella voz se hizo eco en el callejón, la chica abrió grandes los ojos al escucharla, aquella voz se sentía tan familiar, hacía que todo su cuerpo vibrase y que su corazón empezase a latir con fuerza, trató de mirar al propietario de la voz pero por culpa de los 3 sujetos no podía verlo.
-¿Que demonios? Si es solo un mocoso, anda vete de aquí que estorbas, no me hagas tener que darte un pali...-Aquel tipo no puedo terminar su frase ya que el puño de Issei se incrustó en su cara mandándolo a volar contra un par de cubos de basura donde quedó inconsciente, fue entonces que la chica de los ojos rojizos pudo ver al Hyoudou.
-M-master.-Mumuró la peliblanca al ver al pelicastaño, sus ojos se humedecieron mientras su cola empezaba a moverse con rapidez.
-¡Oye bastardo se puede saber que...-Y otro de los tipos fue interrumpido cuando tanto él como el otro que quedaba en pie se dieron la vuelta para enfrentar al pelicastaño, ambos tuvieron sus cabezas estampadas en los muros del callejón.
-¡Master!-Fue el grito de la albina que se lanzó de cabeza contra el con confundido Hyoudou que fue derribado y tirado al suelo.
Issei aun no entendía que era lo que había ocurrido, de pronto antes de que siquiera pudiese reaccionar había sido derribado por alguien, alguien que ahora...¿se estaba rozando contra su pecho? Al mirar hacía abajo sus ojos se abrieron enormes al ver a aquella muchacha de cabello blanco, no podía ser...es decir, ¿como era posible que ella estuviese aquí? Con sus manos temblando tomó el rostro de la muchacha y lo alzó para mirarla a los ojos, aquellos orbes de color rubí se quedaron mirando fijamente los ojos castaños de Issei que poco a poco empezaron a humedecerse.
-A-anzu, ¿d-der verdad eres tu Anzu?-Fueron las únicas palabras que pudieron salir de la boca del chico mientras las lagrimas empezaban a caer por sus mejillas, la mujer sonrió con lagrimas también cayendo por sus mejillas.
-S-si, soy yo master.-Respondió la chica que sentía como su corazón latía con fuerza, un instante después sus labios se habían unido a los de Ise, el pelicastaño la abrazó con fuerza como si temiera que fuese a desaparecer si la soltaba mientras no paraba de besar los labios de la albina una y otra vez.
Issei no entendía como esto era posible, no entendía como Anzu estaba aquí pero...ahora mismo eso le daba igual, por alguna razón aquí y ahora ella estaba aquí, podía sentirla, podía tocarla con sus propias manos, eso era lo único importante en ese momento. Pasaron varios minutos en aquella posición, importarles la verdad nada o menos los 3 hombres inconscientes o que alguien pasase y los viese, al fin poco a poco se fueron calmando, ambos se separaron y volvieron a mirar a los ojos antes de sonreír.
-¿Como es posible que estés aquí de verdad?-Preguntó el Hyoudou a la chica que se sonrió con cariño.
-Es largo de explicar y...no soy la única que ha venido. ¡Oh mierda es verdad! Master tenemos que encontrar a los otros, pude encontrar este lugar gracias a mi olfato pero ellos no sabrán encontrarlo.-Dijo con la albina sorprendiendo en gran medida a Ise al saber que más gente del mundo de Lorunhd de alguna forma había llegado a su mundo.
-Entendido, dejaremos las explicaciones para más tarde.-Dijo el pelicastaño mientras se levantaba y ayuda a levantarse a Anzu.-¿Quienes son los otros que han venido contigo?-
-El ogro rojo, la bruja repipi y la elfa arquera.-Respondió la mujer de rasgos animales haciendo que una gota se formase en la nuca del Hyoudou, al parecer la costumbre de la ojirroja para llamar a la gente por los rasgos que las distinguían seguía presente.
-Por como los has llamado creo que puedo hacer una idea de quienes son.-Comentó el pelicastaño haciendo asentir a Anzu.-Bien, entonces creo que con un pulso de magia se darán cuenta de donde estamos. Bien, vamos allá.-
Issei cerró un momento los ojos antes de juntar sus manos como si estuviera rezando, de pronto sus ojos se abrieron a la vez que extendía sus brazos hacia los lados; desde su cuerpo una especie de cúpula invisible se expandió con rapidez alcanzando todo Kuoh en cuestión de minutos. A las afueras de la cuidad y más concretamente en uno de los desguaces de la cuidad se encontraba un hombre de aspecto sin duda singular, era tan alto como Anzu, de piel ligeramente tostada y de cuerpo fuerte, ojos anaranjados con un par de marcas rojas como lagrimas que fluyen desde la parte inferior de sus ojos sobre las mejillas, el cabello corto y de color rojo con un par de cuernos negros que apuntaban hacia arriba. El hombre vestía con un kimono rojo con detalles bastante elegantes ademas de portar una katana de unos 60 centímetros a su espalda.
-Creo que me he alejado demasiado.-Comentó el pelirrojo mientras se rascaba la nuca antes de sentirlo, se sentía ligeramente diferente pero sin duda solo había una persona a la que le correspondía esa firma de poder mágico.-Taichou.-
El pelirrojo se volvió practicamente un borrón rojo cuando de pronto empezó a correr en la dirección donde se encontraban Ise y Anzu dejando a un joven trabajador de unos 20 años que estaba comiendo una enorme hamburguesa acompañada de una botella de cerveza con los ojos a punto de salirsele de la cuencas.
También al mismo tiempo en los tejados de la zona más moderna de la cuidad podemos ver a una curiosa chica mirar desde las alturas a las personas que paseaban por la calle. Era una chica de aparentemente 16 o 17 años, de largo cabello grisáceo atado en una trenza que le llegaba hasta el suelo la cual estaba sujeta con un curioso adorno de una calavera de plata con los ojos morados como los de la muchacha. Vestía con un curioso atuendo de estilo gotico, unos zapatos negros con una rosa morada en las puntas y un vestido negro con detalles de lazos morados que ademas dejaba toda la parte de su vientre al aire, en el área del pecho una rosa morada con un lazo y en su cuello llevaba una gargantilla con otra rosa más pequeña. Por ultimo usaba unos guantes negro y cargaba con una curioso paraguas negro el cual en el mango había una calavera como la que usaba de adorno para mantener su trenza en su lugar. La chica poseía una bonita y desarrollada figura, cintura breve, vientre plano y unos redondos pechos copa C que rellenaban a la perfección el vestido que usaba.
-Ara, ara, creo que estoy un poco perdida.-Dijo muchacha de ojos morados mientras ponía un dedo sobre su mejilla, fue entonces que al igual que el pelirrojo sintió aquel pulso mágico y una sonrisa entre alegre y lujuriosa se formó en sus labios.-Fufufu, al podremos encontrarnos Danna_sama.-
Detrás de la chica se abrió un curioso portal de color morado y negro el cual una vez se introdujo en él se cerró de inmediato.
Mientras en la zona oeste de la cuidad la cuarta persona que había llegado del mundo de Lorunhd se encontraba sentada en la rama de un árbol con un pequeño pajarillo sobre su dedo indicé al cual estaba alimentando con una migas de pan. La chica era muy hermosa, su rostro de facciones delicadas era adornado con un par de ojos de color verde esmeralda y sus labios tenían un lindo color rosa, tenía el cabello castaño más claro que el de Issei y lo más curioso eran sus largas y puntiagudas orejas las cuales ambas estaban adornadas con un par de aros de plata. vestía con una botas negras, un pantalón de cuero marrón, un vestido verde que llegaba hasta sus manos envolviendo sus dedos meñique, anular y medio, una armadura de lo que parecía ser escamas iba por encima del vestido, en las muñecas llevaba unos brazaletes de oro, un curioso adorno sobre su cabeza parecido a una tiara y colgando a su espalda cargaba con un arco y un carcaj lleno de flechas. La chica no era muy alta, tenía una hermosa y esbelta figura de cintura breve y pechos copa B.
-¿Te gusta pequeñín? En mi mundo no hay pájaros como tu, ¿sabes?-Dijo la pelicastaña con una sonrisa haciendo piar feliz al ave, fue entonces que ella también lo sintió haciendo que su sonrisa se hiciese aun más grande; con rapidez dejó al pajarillo sobre otra rama junto con las pocas migas de pan que le quedaban.-Nos vemos amiguito, mi futuro esposo me está esperando.-
El ave ladeó confundida la cabeza cuando la muchacha de ojos verdes se levantó, de pronto una suave ráfaga de viento sopló alborotando un poco el árbol y haciendo que varias hojas empezasen a revolotear por todos lados. El pequeño pájaro cerró los ojos por el viento y al volver a abrirlos vio como ya no estaba aquella persona que lo había estado alimentando, de nuevo ladeó la cabeza confundido antes de volver a comer sus migas de pan.
-No deberían de tardar en llegar.-Dijo el Hyoudou que aun penas podía creerse que esto de verdad estuviese ocurriendo, sentía que en cualquier momento se acabaría despertando y nada de esto sería real; De pronto delante suya y de Anzu se hizo presente un portal de color morado con tintes negros, un borrón rojizo aterrizó enfrente de ellos y un pequeño ciclón de viento con alguien dentro se hizo presente haciendo que una gran sonrisa apareciese en su cara mientras algunas lagrimas caían por sus mejillas.-No os hacéis una idea de lo feliz que me hace volver a veros, Benimaru, Loriruca y Koile.-
-Coooooooooooooooooooorten, y si, no os preocupéis, soy total y absolutamente consciente de mi nivel de hijoputez por dejarlo ahí (XD), pero ya sabéis que a los escritores de estos lares nos gusta dejar con las ganas a nuestros lectores. Como habéis podido ver ya han llegado las 4 primeras personas del mundo de Lorunh, Benimaru para los que no lo sepan es un persona del anime/manga/novela ligera Tensei Shitara Slime datta ken, Anzu, Loriruca y Koile son personajes OCs los cuales si queréis ver como son para haceros una mejor imagen de ellos podéis encontrarlos en mi pagina de Facebook, trataré de conseguir imágenes de todos los OCs que use en esta historia. Como siempre mis queridos lectores y lectoras y os ha gustado el cap, o no, si queréis darme ideas, consejos, opines o tenéis alguna duda, siempre leo y respondo todos los reviews. Se despide un día más Akuma No Ryu que se pira a sufrir un rato al puto Sekiro: Shadow die Twice, ese puñetero juego se va a llevar mi salud os lo digo en serio. Cuidaos mucho gente, pasaos por mis otras historias si aun no lo habéis echo y no vemos en un futuro próximo, ja ne.-
Reviews:
Ichigo Mugetsu: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, y te aseguro que habrá peleas de lo más interesantes.
The Black Knight Zero: Muchas gracias por este review amigo, son comentarios como este los que de verdad nos ayudan a los escritores a mejorar, reviews que critican nuestras faltas pero de un modo que no busca ofendernos sino hacer que mejoremos para que vosotros, los lectores de nuestras historias podáis disfrutarlas aun mejor, de verdad muchas gracias por este comentario. Se que falló mucho a gramática, lo de las frases incompletas es porque cuando escribo como lo hago bastante rápido me acabo dejando cosas y aunque suelo repasar los cap veces antes de publicarlos simplemente hay cosas que se me acaban pasando, trataré de estar mucho más atento y hacer una revisión más cuidadosa, y con respecto a lo otro, tal vez parece que trato de quitarme culpa, pero el corrector me trollea muchas veces, confió demasiado en el correcto y por ejemplo para "mal oliente" no me pone que esté mal escrita y por eso acabo cometiendo ciertas faltas. Y con respecto a lo de sempai en vez se senpai, es algo que simplemente se ha convertido en mi marca, por así decirlo, como decir almóndiga en vez de albóndiga, es algo que simplemente a estas alturas ya no me apetece y es casi como un meme para mi.
Diamante: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap, y así es, Ise aun es incapaz de usar el boosted gear y de invocar el guantele.
Guest: Gracias por el reviews y creo que con este cap esa respuesta queda contestada XD
Guest (1): Gracias por el reviews y el titulo de la primera del harem pertenece a una de las chicas del otro mundo, no diré quien para no hacer spoiler.
selkova: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap y la historia en general.
Guest: Gracias por el reviews y casi pero no, solo 3/4 son chicas que aman a Issei.
