Capítulo 29

"Battle Simulation"

Entonces escucharon, del otro lado del portal, cuatro notas muy conocidas y una voz gritando "¡Mirage!" Una bolita de luz atravesó el portal y se posó en el medio de la sala; se desvaneció en una pequeña explosión de humo que llenó toda la habitación. Una vez disipado el humo, descubrieron que la sala se había llenado de lo que parecían zombis humanos (ilusiones hechas por Rena Rouge, claramente).

-¡Oh, puf! (¡no!) –gritó la voz de Artiquito –¡Puf puf-puf puf-puf-puf! ¡…Puf puf puf, puf-puf, puf-puf-puf-puf Puf Puf puf puf! (¡Los zombis han llegado a invadirnos! ¡…Pero no teman, mis amigos, porque aquí está el Jardín Zen para salvarlos!).

Del portal, comenzó a salir todo el ejército de plantas, acomodándose en ese extremo de la habitación: Lanzaguisantes, Girasoles, Catapultas…todo; dejando a los zombis acorralados entre ellos y los espectadores. Artiquito apareció hasta el final. En cuanto los divisaron, los zombis corrieron a su encuentro, pero ya estaban listas para el ataque.

-¡Puf puf-puf, puf! (¡Como lo ensayamos, chicas!) –gritó Artiquito.

Como primera línea de defensa, las Nueces (y sus variedades) rodaron y se posaron frente las demás, creando una barricada que los separara. Los enemigos trataban de pasar destruyéndola, pero no se los permitirían.

-¡Puf! ¡Puf! (¡Ahora! ¡Posiciones!) –continuó el puffle.

Todas las plantas (excepto las de defensa) se acomodaron para el ataque: las de corto alcance, como las Plantas Carnívoras, se pusieron justo detrás de las nueces, junto con unos Girasoles que las curaban (aunque, para el punto de vista de los espectadores, las ilusiones no les podían hacer daño); luego, la mayoría de las plantas de ataque, como los Lanzaguisantes; y hasta atrás, las Catapultas, junto con el arsenal de plantas especiales, que por el momento no estaban haciendo nada.

La batalla era muy interesante. Las plantas tenían cierta ventaja en número, pero aun así los zombis eran muy resistentes y numerosos, y si lograban matar a uno, otros tomaban su lugar. Pero no fue hasta unos minutos después que lograron atravesar la barrera y comenzaron a atacar a todas las plantas, y Artiquito tuvo que hacer su siguiente movimiento.

-¡Puf! Puf… ¡Puf-puf-puf puf! (¡Cuidado! Catapultas… ¡Saquen el armamento pesado!).

Todas ellas dejaron de atacar, momento en el cual las plantas explosivas aprovecharon para subirse en ellas y ser catapulteadas en el aire. Pronto, el aire se llenó de Petacerezas, Patatapums y Jalapeños que hacían explotar todo al contacto. Si los disparos no podían hacerles nada, las explosiones claro que sí. Con eso, pudieron deshacerse de la gran mayoría del ejército de zombis.

-Puf puf-puf puf puf… ¡Puf Puf! ¡Puf, puf! ¡Puf-puf-puf! (Y para el gran final… ¡Plantas congeladoras! ¡Rotinabos, Pinchohierbas! ¡Todos al ataque!).

Las plantas de hielo (las cuales estaban en todos los grupos, tanto Lanzaguisantes especiales como Catapuldas) comenzaron a hacer de las suyas, congelando a la mayoría de los zombis restantes. Entonces, por debajo de todos comenzaron a salir las Pinchohierbas, picándole los pies a los zombis; mientras que por encima volaba un grupo de Rotinabos, disparando y bombardeando zombis.

Con esto, y una pequeña ayuda de las demás plantas, los enemigos fueron aniquilados por completo. Entonces Artiquito se abrió paso para llegar a donde estaban los demás, mientras las plantas comenzaban a marcharse por el portal.

-Puf…¿puf puf? (Y…¿qué tal?) –les preguntó Artiquito, con una sonrisa en su rostro.

Todos quedaron boquiabiertos con el espectáculo. Tal vez sólo era porque no eran zombis reales, sino ilusiones, que las plantas se veían poderosas; pero, aun así, el hecho de que tuvieran de su lado a todo ese ejército y al domador era increíble. Se quedaron sin palabras por un rato, hasta que Amarillín fue a abrazarlo.

-¡Genial! –exclamó él –No sabía cómo te iba a decir que no quería que participaras en todo esto, pero ahora veo que eres capaz.

-¡¿Puf?! ¡¿Puf puf puf puf?! (¡¿Qué?! ¡¿No pensaban dejarme participar?!) –exclamó él.

-Puf, puf puf puf-puf puf… Puf puf-puf puf puf (Bueno, eres muy miedoso y descuidado… Pensamos que algo podría pasarte) –dijo Davín –. …Puf puf puf, puf puf puf puf puf (Nadie lo dijo, pero sé que lo pensaban) –añadió, leyendo su expresión.

-También, creíamos que estabas exagerando cuando hablabas de tu ejército de plantas… –agregó Gary.

-¡Pero no es así! –exclamó Peridot –¡Ahora vemos que tenemos un gran apoyo de nuestro lado!

-Bienvenido al equipo –dijo Sonic, dándole una palmadita.

-¡Sí! –gritó Steven –¡Ahora eres una Gema de Cris…! –pero se calló de repente, cayendo en cuenta de algo.

»¡…No puede ser! ¡Ese es el nombre de las gemas! ¡Nosotros no tenemos un nombre de equipo!

-¡Poyo! (¡Un nombre de equipo! ¡Muy cierto!) –gritó Kirby –Poyo (Están los mobians, las Gemas de Cristal, los Prodigiosos… Pero en general no tenemos ningún nombre) –todos se les quedaron viendo.

-Créeme que lo que menos nos preocupa ahora es tener un nombre… –dijo Tails.

-Pónganle uno y luego nos dicen –les dijo Pac-Man, sin darle importancia.

-Continuemos –los interrumpió Wayzz.

-Sí –dijo Tails –. Los últimos son las gemas.

-¡Yo voy por ellas! –dijo Steven.

-Yo también me voy –dijo Artiquito –. Tengo unas cuantas plantas de las que cuidar.

Y ambos salieron de la sala.

-A todo esto –dijo Tikki, una vez que los dos ya se había ido, dirigiéndose a Gary –… ¿Tú qué vas a hacer en la pelea, Gary?

-Bueno… Yo no puedo hacer nada –dijo Gary, humildemente –. No tengo un Miraculous…ni un ejército…ni poderes sobrenaturales. …Así que tendré que quedarme para guiarlos… algo así como un táctico.

-Al principio queríamos hacerle un traje especial, para atacar con eso –dijo Tails –… Pero…no salió muy bien… Casi explotamos todo en el laboratorio.

-Por suerte Davín se transformó en Carapace para salvarlos –dijo Wayzz.

-¿Nos están diciendo que ni siquiera siendo cuatro científicos, dos "magos" y un ser tan viejo como el Universo pudieron hacer un simple traje de pelea? –preguntó Sonic, algo irónico.

-Oh, no, no. No era sólo un traje de pelea –dijo Peridot –. Gary no sabe pelear, y tardaría meses en entrenarse, así que tratamos de crear una Inteligencia Artificial que hiciera el trabajo por él… No funcionó.

-Decidimos abandonar el proyecto hasta nuevo aviso –dijo Pac-Man.

En ese momento volvió Steven, seguido de las gemas y Connie.

-¡Poyo! (¡Hola!) –saludó Kirby –Poyo (Ya saben qué hacen aquí, ¿verdad?).

-Sí, los nerds quieren ver nuestras habilidades –contestó Amatista.

-Err… sí –contestó Gary –… Exacto…

-Antes de empezar con sus habilidades especiales –dijo Tails –, tenemos entendido que, como gemas, comparten varias habilidades, ¿cierto?

-Oh, sí. Absolutamente –respondió Perla –. Las gemas somos una especie muy poderosa y muy resistente. Por ejemplo, no podemos morir (por lo menos, no como ustedes); cuando recibimos daño mortal, nos pufeamos, es decir, regresamos a nuestra gema para sanarnos y luego nos regeneramos en una forma distinta. Sólo cuando la piedra es destruida es cuando dejamos de existir, o lo que ustedes llamarían morir.

-Excelente –dijo Tails –. ¿…Y en cuanto a habilidades…?

-Err –comenzó Amatista –… Bueno, la mayoría de las gemas tenemos un arma propia –se llevó la mano a su gema, como agarrando algo; ésta empezó a brillar y de ella salió su látigo –. La podemos invocar…pues…así como le hice. Es un arma diferente para cada quien.

-También, las gemas podemos cambiar de forma fácilmente –dijo Bismuto, convirtiendo su mano derecha en un mazo –, para ayudarnos a pelear u otras cosas.

-Y también algunas de nosotras tenemos estas cosas llamadas kinesis –dijo Peridot, levantando con la mente la tableta con la que hacía anotaciones.

-¡Y aún falta la mejor parte! –dijo Steven, volteando indiscretamente con Garnet. Ella se acomodó sus lentes y comenzó a hablar:

-Una fusión se hace cuando dos o más gemas se combinan en una: como yo –un destello cruzó sus gafas –. Las fusiones tienen partes extras del cuerpo y las estaturas y fuerza de las participantes, pero a veces es difícil para gemas con problemas para colaborar hacer una fusión, ya que es necesario que las partes estén en perfecta sincronización física, mental y emocional.

-En realidad, no es una habilidad única de las gemas, como se creía –continuó Connie –. Los humanos podemos fusionarnos, también, pero sólo con un híbrido humano-gema –tanto ella como Steven lo señalaron a este último.

-¿En serio? –preguntó Amarillín, atónito –¿En serio pueden fusionarse? ¡Genial! ¡Yo quisiera ver eso!

-Pues para demostrarles qué es eso de la fusión, les presentamos a… ¡Alejandrita! –señaló a Garnet, Amatista y Perla, pero ellas ni se movieron.

-Steven, sabes que no nos fusionamos a menos que la situación en serio lo requiera –dijo Perla.

-Agh –dijo Steven –… …Bueno, entonces les presento a… ¡Rubí y Zafiro! –señaló sólo a Garnet esta vez, pero no se inmutó.

-No es necesario –dijo ella. Hubo un silencio algo incómodo, sólo interrumpido por Pac-Man:

-Sí… no es necesario… …Mejor, Steven, muéstranos tus habilidades.

-Claro –dijo Steven, pasando al frente.

»Bueno, tal vez no les sea muy útil en las líneas delanteras, ya que sólo tengo habilidades defensivas –entonces invocó su escudo –. …Mi arma es un escudo –lo desvaneció y creó un escudo burbuja rosado alrededor de él, como el que había explotado junto con Sonic –. …Y tengo este escudo burbuja. …Ah, y también tengo poderes curativos –se lamió la mano; su saliva brillaba –… específicamente, saliva curativa.

-Puf, ¿puf puf-puf puf puf puf? (Steven, ¿en serio esos son tus poderes?) –preguntó Davín. "Sí…," contestó él –…Mmm… Puf puf puf, puf puf puf puf. …Puf-puf puf puf puf puf-puf-puf puf-puf puf (Peridot tenía razón, son mis mismos poderes. …Luego hablaré contigo para que me enseñes una que otra cosa).

-¡Muy bien! –dijo Steven, levantando un pulgar y sonriendo.

-Sigue… Garnet –dijo Gary. Ella pasó al frente.

Sin andarse con rodeos, levantó sus manos, dejando ver sus gemas; entonces comenzaron a brillar y pudo invocó sus armas: un par de guanteletes, fucsias con negro, con una estrella amarilla estampada y rombos rosados en los nudillos

-Mis armas son guanteletes, de parte de Rubí –dijo. Entonces, chasqueó con ambas manos y salieron chispas de electricidad –. …Rubí es caliente. Zafiro es fría. Yo soy eléctrica –se quitó los lentes, dejando ver tres ojos: rojo, azul, y el de en medio, morado –. …Por parte de Zafiro, tengo visión futura.

-¿Visión futura? –inquirió Sonic.

-Garnet puede ver el futuro –explicó Steven.

-Nadie puede ver el futuro, Steven –dijo Garnet, volviendo a ponerse su visor –. Sólo veo las infinitas posibilidades que se pueden llevar a cabo al ejecutar una decisión, y analizo esos futuros para predecir cuál es el escenario más probable.

-O sea… ¿Predices el futuro? ¿No lo ves? –inquirió Pac-Man –Entonces… puedes deducir qué pasará con la invasión, ¿no? …Es decir, darnos una estrategia que funcione…

-Mmm –pensó Garnet un momento –… …Que sepas qué va a pasar no va a cambiar cómo te desenvuelvas en la batalla, créeme. No hay muchas opciones que escoger aparte de dar lo mejor de ti.

-Eso es…malo –dijo Tails –. …Pero, bueno, tenemos que seguir con esto por ahora… Amatista, si eres tan amable.

-¡Vamos, Amy! –la animó Amarillín.

-Hola, nerds –les dijo, pasando al frente –. Prepárense para… ¡esto!

»Shya…¡Pow! –exclamó, al tiempo que invocaba su látigo. Era morado, con pequeños picos de cristal a lo largo, y terminaba en tres pinchos –…Y también puedo hacer… ¡esto! –con su mano libre, invocó otro látigo igual, y con un latigazo, ambos se prendieron en fuego morado. Entonces, se hizo "bolita" y comenzó a hacer un Torbellino igual al de Sonic y Pac-Man; la diferencia era que, como tenía sus látigos de fuego, se enredó en ellos y toda ella se convirtió en una bola de fuego, que salió disparada por toda la habitación.

-¡Hey! ¡Dejen de copiar mis habilidades! –exclamó Sonic al verla, aunque en realidad le parecía divertido.

Amatista se detuvo frente a él. Comenzó a brillar y cambió de forma, convirtiéndose en una copia exacta de Sonic, pero en morado.

-¿Decías algo, amigo? –le dijo, imitando su voz –¿Que vayamos por unos Chili Dogs, dices?

-¡Wow! ¡Fantástico! –exclamó Amarillín.

-¡Genial! No creí que pudieran usar el cambio de forma de una manera tan eficiente –dijo Tikki.

-Hmph… Sí, como sea –dijo Peridot, sin prestarle atención –. Sigamos con Perla.

-Bueno –dijo Perla, pasando al frente –, hola a todos. Mi nombre es Perla, y mi arma es –se llevó la mano a su gema, en la frente, e hizo ademán de agarrar algo. Entonces invocó una lanza; era blanca con celeste, y era muy larga, tan alta como ella –…una lanza. …O –con su otra mano invocó de nuevo su arma, pero ahora era un tridente (en realidad, era la misma pero mejorada) –…un tridente. Y con ellas puedo hacer esto –comenzó a disparar esferas de luz desde la punta de su lanza hasta la pared.

»También, puedo invocar Holo-Perlas –de su gema, proyectó una luz azul, que terminó transformándose en una copia de ella, pero transparente y azul. Luego, de su gema sacó una espada, y se la entregó a la Holo-Perla –. Aunque no solemos usarlas para luchar, sólo para entrenar.

-¡Y son fantásticas compañeras de entrenamiento, Madame! –dijo Connie, acercándose con su espada lista.

-¿Desea entablar un combate? –dijo la Holo-Perla. Era la misma voz de Perla, pero más robótica.

-Sí –contestó Connie, llena de determinación. Entonces los ojos del holograma se volvieron rojos y ambas se pusieron en posición de ataque.

Holo-Perla comenzó a atacar sin parar, mientras Connie retrocedía, desviando los ataques con su espada. El holograma lanzó una estocada de gracia, pero Connie pudo salvarse con un gran salto; fue entonces que ella comenzó a atacarla violentamente: se notaba su nivel de maestría, saltando y girando para tratar de atinar mejor sus golpes.

Holo-Perla dio otro gran salto para evadirla, pero no le salió bien y Connie logró hacerla caer con una patada. Soltó su espada y cayó rendida al suelo.

-Duelo terminado. El retador gana –dijo Holo-Perla, derrotada.

-¡Connie, has mejorado! –exclamó Perla, aplaudiéndole, e hizo desaparecer el holograma. Todos en la sala miraban atentamente mientras tomaban notas.

-Bueno, eso es lo que yo hago –dijo Connie, dirigiéndose a los demás –. No soy una gema, así que no tengo habilidades o armas como ellos; por eso me armé de valor, y aprendí esgrima con Perla, para poder ser útil y luchar junto con mis amigos para proteger nuestro hogar.

» Yo sé muy bien Que soy sólo humana Pero sé que puedo intentar luchar [1] -cantaron ella y Perla juntas (Perla lo decía en segunda persona).

-Aww… ¡Poyo! (¡Qué lindo pensamiento!) –exclamó Kirby.

-Necesitamos más reclutas que piensen así –dijo Sonic. Connie se ruborizó un poco con esos comentarios.

-Claro, no esperaba menos de mi compañera Crystal Temp –dijo Peridot, dándole aires –. Y tampoco espero poco de nuestra nueva, recién llegada compañera Crystal Temp –prosiguió, señalando a Bismuto.

-No sé ni por qué se molestan en revisar las habilidades de cada uno si de todos modos ya sabemos que vamos a ganar –dijo ella pasando al frente –. Pero bien, heme aquí.

»A diferencia de las otras, yo no puedo invocar armas. Como las Bismutos somos constructoras, tenemos la facilidad de cambiar de forma –su mano derecha cambió a un martillo y su mano izquierdo a un pico –, para tener más variedad en cuanto a herramientas. ¡…Y así como sirven para construir, sirven para destruir! –hizo ademán de golpear la pantalla traductora, pero Steven detuvo el golpe poniendo su escudo ahí.

Woah, woah! –le dijo –Bismuto, creo que ya les quedó claro –todos en la sala parecían algo nerviosos.

-¡Hah! Bueno, además de eso, soy una gran forjadora y puedo hacer armas de cualquier tipo –continuó. Entonces Peridot rompió en risas.

-¡NYEEEHE HEH HEH! ¡Somos los mejores! –exclamó –¡Qué suertudos son al tenernos en su equipo!

»¡…Lo que me recuerda, no he presentado mis poderes! –entonces pasó al frente.

»¡Admiren… el gran poder de la pequeña y adorable Peridot! –levantó en el aire su tableta con la que hacía notas –¡NYEH HEH HEH HEH! ¿No es genial mi ferrokinesis?

-Peridot, ya conocíamos esa habilidad –dijo Pac-Man, interrumpiendo su momento de gloria.

-Sí, mejor muéstranos tu arma… o cambia de forma –le dijo Tails.

-Agh. No saben lo que es bueno –dijo Peridot, abrazando su tableta entre sus brazos –. Aparte de ser innecesariamente inútil y ser un insulto para nuestro cuerpo predeterminado, yo… no puedo hacerlo –Steven y Amatista intercambiaron miradas de nerviosismo.

-Poyo (No te preocupes. Sólo te falta práctica. Nosotros podemos ayudarte)… –comenzó Kirby.

-No –lo interrumpió Peridot –. Mi falta de habilidad es un hecho objetivo. Soy una Peridoto de Era-2. Soy nueva. Los recursos estaban disminuyendo en el Planeta Madre, así que no podían hacer gemas como solían hacerlo. Es por eso que nos dan mejoras robóticas a las Peridotos de Era-2 (las cuales perdí), porque nosotras...no tenemos muchos poderes –por primera vez, había desaparecido su personalidad alegre y explosiva y se le veía algo triste.

-No estés triste, Peri –le dijo Amatista, acercándose.

-Tienes al Escuadrón de Bajitos para apoyarte –dijo Steven, acercándose también.

-Y no importa si no puedes invocar un arma –dijo Perla –. Eres muy buena en ingeniería y puedes armar cualquier cosa con cualquier material.

-Ya nos dimos cuenta de eso –añadió Wayzz.

-Hmph… … ¡…Hah! ¡Es cierto! ¡¿Quién necesita un arma cuando tiene esto?! –pulsó un botón en su tableta e inmediatamente entró a la habitación un grupo de drones voladores verdes –¡Drones de ataque! ¡NYEH HEH HEH HEH!

-Oh, vaya.


[1] Do It For Her/Him, Steven Universe, "Sworn to the sword"