Capítulo 34
"The Absolute Squad"
Ya que acabamos…¿ocupan ayuda en algo? –les preguntaron los Prodigiosos por el auricular a los demás.
-¡Quítennos a estos locos de encima! –les respondió Knuckles –¡Soy muy fuerte, y es muy cansado pelear contra mí mismo!
Y los siete amigos fueron a su rescate. Sin embargo, en ese momento, se abrió otro portal en la costa, del cual salieron Sonic y Shadow, aún en su intensa competición, pero a punto de terminarla.
-¡Sonic! ¿Quieres que vayamos a ayudarte con tu amigo? –le preguntó Lordbug.
-¡No! No intervengan. Esto lo tengo que hacer yo solo –le contestó él, encendiendo su micrófono –. Faltan sólo unas cuantas vueltas para que le gane a este erizo –"Sueñas," le dijo Shadow.
-Pues-pant, pant-… A mí sí me vendría bien su ayuda –les pidió Pac-Man –… Es muy difícil seguir persiguiendo a este grupo de cobardes.
-El cobarde es otro –le contestó Blinky, volando sobre él y golpeándolo en la cabeza –. Deberías mantenernos el ritmo, ¿o es acaso que perdiste práctica?
-Vamos, no es divertido si no huyes despavorido al vernos –le dijo Pinky –. En serio empiezo a añorar los tiempos cuando eras joven.
-¿Ven lo que les digo? –dijo Pac-Man.
-Mmm –Hawk Moth se puso a pensar –… Yo podría ayudarte, pero…
»¡Hammy! –a ambos les apareció nuevamente el visor –Necesito tu akuma para dárselo a Pac-Man.
-Pero no te preocupes, yo te puedo ayudar con un sentimonstruo para que termines con los robots de una vez por todas –le sugirió Le Paon.
-Está bien, Hawk Moth y Le Paon –se refugió tras un iglú y Hawk Moth retiró el akuma de su martillo, purificándolo y haciendo regresar a Amy. Inmediatamente, la mariposa se dirigió a su amo.
-Es mi turno de ayudarte con ese pingüino. No hablo de nosotros, sino de otro inquilino –recitó Le Paon, arrancando una pluma de su abanico y convirtiéndola en un amok –. Vuela lejos, hermoso amok, y ayúdala en esta misión.
-Quiere librarse de esos locos, aunque yo no los soportaría tampoco –recitó Hawk Moth, tomando la mariposa y cargándola de energía –. Vuela lejos, mi pequeño akuma, y deshazte de esa peste.
El amok y el akuma se fueron a sus correspondientes destinos: el primero se metió al martillo de Amy, y el segundo a una Power Pellet de Pac-Man. A los cuatro entonces les apareció el visor correspondiente
-Puck-Man, yo soy Hawk Moth. Te concedo el poder para que regreses a esta plaga de fantasmas a su mundo, siendo mucho más grande y poderoso que ellos.
-Amy, yo soy Le Paon. Ahora que no tienes tu martillo doble, por lo menos tendrás una copia de ti misma para luchar a tu lado –dijo el otro.
-Acepto –dijeron tanto Amy como Pac-Man.
Entonces, del Martillo Piko Piko salió una sombra azul, que se posó al lado de Amy y se moldeó como una copia idéntica de ella. Pac-Man, por otro lado, se envolvió en una nube morada, que se fue volviendo más grande hasta que dejó ver a Puck-Man: era su versión cargada con las Power Pellets, sin manos ni pies, sólo un círculo amarillo con una gran boca; pero gigante.
-¡No puede ser! ¡Pac-Man es gigante! ¡Corran por sus vidas! –gritó Inky al verlo transformarse, huyendo despavorido.
-¡No puedo huir tan rápido, estoy muy cansado! –exclamó Clyde. Eventualmente, Puck Man lo alcanzó y se lo comió. Unos momentos después, lo escupió y generó un portal que lo llevó de regresó a la dimensión 256.
En cuanto a Amy y su sentimonstruo, comenzaron a luchar inmediatamente contra sus dos robots, pero la situación era la misma: podía igualarlos, pero era difícil vencerlos.
-¡No te preocupes, Amy, venimos a ayudarte! –gritó Carapace, llevando a Hawk Moth y a Le Paon con él.
-Ustedes dos pueden acabar fácilmente con uno de ellos si nosotros vamos por el otro –les dijo Le Paon.
-Ve por ese pingüino mientras nosotros desarmamos a este puffle –le dijo Hawk Moth.
Y así lo hicieron. Mientras las dos Amys luchaban cuerpo a cuerpo contra Pengui-Nator, los puffles se dirigieron con Puf-Bot. Al verlos, el robot comenzó a dispararles con su láser. Sin embargo, ellos ni se inmutaron, y Carapace sólo mandó sus dos escudos hologramas a que cubrieran a sus amigos. Una vez que se habían acercado más, Carapace retiró los escudos y Hawk Moth se lanzó en una estocada hacia Puf-Bot, pero el robot la pudo bloquear sacando otra espada. Se liberó del ataque y entonces se lanzó hacia Le Paon, aunque el puffle ya estaba listo y lo mandó a volar agitando un poco su abanico.
Volvieron a acercarse, pero antes, los tres hicieron sus ataques de larga distancia: Hawk Moth disparó sus estocadas, Le Paon las plumas de su abanico y Carapace su frisbee. El otro sacó un escudo, pero aun así los proyectiles le dieron, aturdiéndolo. Carapace recuperó su escudo y aprovechó que Puf-Bot estaba aturdido para correr directo hacia él, con la esperanza de chocarlo con su escudo y mandarlo a volar. Sin embargo, el robot supo lo que iba a hacer y sacó un guante de box y, al momento del choque, golpeó con todas sus fuerzas al puffle. El impacto fue tan grande que ambos salieron volando.
Mientras los otros dos puffles iban por su amigo, el otro aprovechó para sacar su pistola láser y cargar un mega disparo.
-¡Está cargando un ataque! ¡Dispárenle cosas! –exclamó Davín.
-¡Es inútil, lo esquiva todo! –dijo Le Paon, lanzándolo plumas. La verdad era que el robot no se movía, pero estaban tan lejos que no apuntaba bien.
-¡Mis rayos ni siquiera llegan! –exclamó Hawk Moth, viendo cómo se desvanecían a mitad del camino –…Agh… Y por si fuera poco, ya casi se nos acaban los cinco minutos –añadió. Y era cierto, ya habían pasado cuatro minutos, y el broche de Le Paon ya sólo tenía una pluma y el de Hawk Moth ya ni tenía alas.
-¡No se preocupen, yo los protegeré! ¡Shell-ter! –gritó Carapace, formando un escudo burbuja alrededor de los tres.
Puf-Bot disparó su mega-láser, lo suficiente potente para haberlos destruido a los tres. Incluso el Shell-ter comenzó a agrietarse un poco con la fuerza del impacto. Una vez que el ataque terminó, Carapace dijo:
-¡Es nuestra oportunidad! ¡Acabémoslo juntos!
Rodaron un poco para acercarse y saltaron muy alto. Juntos, dirigieron la caída justo encima del robot, el cual salió volando, pero soltó la Chaos Emerald azul en el lugar.
Por otro lado, Amy y su sentimonstruo, ahora que no tenían a Puf-Bot molestando, tenían una lucha sin igual contra Pengui-Nator. Amy trató de golpear al pingüino con su martillo, pero éste la detuvo con su mazo, como siempre. Sin embargo, el sentimonstruo llegó y golpeó al robot por un costado, lanzándolo lejos. Las dos fueron corriendo a su encuentro, pero Pengui-Nator sacó una hélice de su mano y se elevó en el aire.
-¡Está escapando! –dijeron ambas.
Entonces el sentimonstruo le arrojó su martillo y logró derribarlo; pero justo al momento de tocar el suelo, sacó un cohete de su mano y lo encendió apuntándolo a la Amy que lo había tirado. Lo disparó con una velocidad tremenda, pero antes del impacto, la Amy original pudo desviar el misil con su arma, y ambas fueron a recoger el martillo del sentimonstruo.
El brazo de Pengui-Nator entonces comenzó a sacar llamas, pero no porque estuviera defectuoso: encendió un cohete para lanzarse él mismo como proyectil hacia las chicas. Colocó su brazo detrás de él y lo prendió completamente; salió disparado con una velocidad increíble. Sin embargo, las Amys ya lo esperaban, así que, antes del impacto, lo golpearon con todas sus fuerzas y lo mandaron volando, soltando su Chaos Emerald blanca en el acto.
Mientras pasaba eso, los pingüinos se dirigieron cada uno con uno de los mobians (y Kirby). Chat Noir fue a ayudar a Tails a acabar con Doll. Parecían estar descansando de pelear tanto.
-¡Tails! ¡No temas más, que el grandioso Chat Noir viene a tu rescate! –exclamó, acercándose.
-¡Hey! ¡Yo te conozco! ¡Eres el que le lanzó los teléfonos defectuosos a mi amo en nuestro último encuentro! –dijo Doll, reconociendo a Rojín incluso transformado. Ser una copia leal de Tails lo hacía menos profesional en situaciones como esta.
-Err… No, no, claro que no soy él. Tengo un disfraz, no deberías reconocerme –contestó él, nervioso –… ¿Acaso eres vidente? Pero si eso no está en tu descripción de personaje...
-No soy vidente, pero soy inteligente y observa…
-¡Basta de hablar! –los interrumpió Tails, acercándose por detrás y tirando a Doll de una patada.
-¡Muy cierto! –dijo Chat Noir, saltando y cayendo con una patada contra el robot.
Sin embargo, antes de que lo golpeara, Doll lo tomó de su pata y comenzó a volar con él colgando. Tails también alzó el vuelo, pero ellos ya iban muy alto. Chat Noir trataba de liberarse golpeándolo con su bastón, pero el robot no se inmutaba. Entonces se le ocurrió una idea: alargó el bastón apuntando justo a las colas de Doll, las cuales se enredaron y ocasionaron que ambos cayeran. El pingüino se soltó y Tails lo atrapó en el aire.
-¡Arrójame a él! ¡Puedo salvarlo antes de que caiga! –exclamó Chat Noir unos momentos antes de que tocaran el suelo. Tails lo lanzó con todas sus fuerzas y el pingüino exclamó: –¡Cataclysm!
Con su mano cargada con el poder tocó la Chaos Emerald roja en la frente de Doll, desactivándola y volviéndola completamente negra, y con la otra presionó el botón de su bastón, aún enredado en sus colas, para alargarlo y atorarlo en dos edificios para evitar la caída del robot.
-¡Chat Noir! –exclamó Tails, descendiendo y viéndolos a él y al cuerpo inerte de Doll colgados del bastón a unos centímetros del suelo –¡Lograste desactivarlo!
-¡Sí! Y…con él, también la Chaos Emerald –contestó, encogiendo el bastón y tocando el suelo. Desenredó las colas de Doll mientras Tails le arrancaba la Emerald inactiva.
-No te preocupes, se recarga con las emociones de la gente –respondió Tails –. …Pero, bueno, con tu idea salvaste también a Tails Doll, a pesar de que sólo es un robot.
-Creo que olvidé que sólo era un robot –dijo Chat Noir –… Es que hablaba y tenía una personalidad propia. …Supongo que sólo pensé en que era alguien como cualquiera y que merecía ser salvado. …Y tal vez podría ser importante después en la historia.
-Bueno, en eso tienes razón. Metal Sonic lo programó para ser malvado, pero, aunque sea un robot, es un ser vivo que no merece destruirse –entonces la Chaos Emerald comenzó a brillar y regresó a su color original.
-¡Wow! ¡Nuestros comentarios pro-vida la recargaron! –exclamó Chat Noir.
-¡Sí! ¡A esto me refería! Muchos creen que su poder se basa en la destrucción o en la guerra, pero hay cosas incluso más poderosas, como la amistad, el amor y el respeto –explicó Tails.
Por otro lado, Lordbug había ido a ayudar a Knuckles. Los dos seguían luchando, pero como ambos daban exactamente los mismos golpes, quedaban anulados.
-¡Knuckles! ¡Vine a salvarte de ti mismo! –le dijo Lordbug al llegar.
-¡Ja! ¡Genial! ¡Ahí te va! –tomó a Metal Knuckles de un brazo y se lo arrojó al pingüino.
¡Dantres! ¡No me refería a eso! –exclamó Lordbug, retrocediendo ante los golpes del robot, e inútilmente tratando de bloquearlos haciendo girar su yo-yo como un escudo.
Arrojó su arma a un faro delante de él y se columpió hasta él. Se columpió de regreso y golpeó a Metal Knuckles con una patada, tirándolo. Knuckles aprovechó y lo golpeó con tanta fuerza que lo sacó volando. Lordbug bajó y comenzó a golpearlo con su yo-yo desde lo lejos, hasta que tuvo una idea: lanzó el yo-yo hacia cuatro postes que rodeaban al robot, enredando el hilo en ellos y formando una celda improvisada para Metal Knuckles.
-¡Listítsimo! Sólo hay que quitarle la Emerald –dijo Lordbug, sacudiéndose las manos.
-No lo creo… –respondió Knuckles lentamente.
-Claro que sí, el yo-yo es mágico, no lo puede romper –y efectivamente, Metal Knuckles se acercó al hilo y trató de romperlo de un golpe, pero sin ningún resultado.
Se quedó pensando un momento, y luego saltó y cayó en un clavado en la tierra, excavando y entrando al subsuelo. Momentos después, se acercó a Knuckles por debajo y lo hundió con él.
-¡Eek! ¡Se tragó a Knuckles! –gritó Lordbug. Corrió hacia la celda hecha con su yo-yo y la quitó de un manotazo.
»¡Necesito más magia que sólo el hilo mágico! ¡Una bomba de humo teletransportiva para sacarlos de ahí, o lo que sea! ¡…Lucky Charm! –pulsó el botón de Pac-Man y Kirby inmediatamente al ver el holograma en el yo-yo.
Lo arrojó al aire y el enjambre de catarinas le depositó en las manos dos gorros de mago rojos con puntos negros, idénticos. No sabía qué hacer con ellos, y justo cuando se agachó a arrojarlos por los agujeros que dejó Metal Knuckles, los dos salieron a la superficie por un lado, peleando.
-¡Knuckles, sostenlo! –le gritó el pingüino. Se le había ocurrido algo que hacer con su Lucky Charm y no podía desperdiciar la oportunidad.
Knuckles tomó al robot por los brazos desde atrás y lo sostuvo firmemente. Lordbug se acercó a ellos.
-Y ahora, como un pequeño truco de magia –cambió su voz como si fuera el presentador de un show –, voy a hacer desaparecer a este espécimen, AKA Metal Knuckles, y en su lugar obtendré –le puso uno de los sombreros al robot y lo hizo desaparecer por completo. Metió la aleta al otro sombrero y sacó la Chaos Emerald celeste –…¡Una poderosa Emerald!
»Ah, y un cuerpo inerte…o…lo que sea –volteó el primer sombrero y salió el cuerpo de Metal Knuckles. Le dio unos golpecitos con su pata; estaba desactivado.
-¡Genial! No puedo creer que sea tan fuerte –dijo el equidna, aliviado –. Debo admitir que fue una gran idea de Metal Sonic el hacer una copia de mí.
-Dímelo a mí. No era nada como pelear contra los Egg Pawns –respondió el pingüino.
En cuanto a Rena Rouge y Queen Bee, se ofrecieron a ayudar a Kirby y a Sonic en sus duelos, pero ellos se negaban diciendo que tenía que ser un combate honrado.
-Vamos, Kirby –le decía Rena Rouge al puf –... Tenemos que acabar esto pronto para ir a buscar a Metal Sonic.
-No –respondía él, lanzando chispas a Meta Knight con su Star Rod.
-Hmph –suspiró Rena Rouge, pensando en una forma de convencerlo –… …Mira, tú mejoraste mi Miraculous. Déjame devolverte el favor.
Meta Knight se abrió paso entre sus chispas y lo atacó con una estocada, mandándolo a volar. Se le veía muy cansado, pero determinado. Tardó en levantarse, aunque lo consiguió.
-¿Qué…tienes en mente? –aceptó Kirby al fin.
-Meta Knight no tiene por qué enterarse que te ayudé –le afirmó ella –. …Haz como que preparas un hechizo muy poderoso –Kirby cerró los ojos y comenzó a hacer un baile extraño con su varita.
»Déjame el resto a mí –tocó sus cuatro notas musicales y gritó: –. ¡…Mirage!
Arrojó la esfera de luz detrás de ella y la movió entre los edificios hasta que llegó a donde estaba Kirby, para que pareciera que él la creó. Se desvaneció al lado de Meta Knight y dejó ver una docena de copias de Kirby, rodeándolo.
-Impresionante –dijo Meta Knight –. El mejor hechizo que has hecho hasta el momento, y, aun, inútil –alzó el vuelo y todos los Kirbys lo siguieron
Los pufs comenzaron a volar alrededor de él para confundirlo. Meta Knight atacó a algunos de ellos, quienes desaparecieron, pero no al original. Tras un momento de estar así, el Kirby original se colocó detrás de él y lo succionó, para luego soltarlo y copiar sus habilidades: le salió la misma máscara de Meta Knight, al igual que su espada, la Galaxia
Antes de que el caballero pudiera recuperarse de lo que le hizo Kirby, él usó su nueva espada para golpear a su oponente y dispararlo al suelo. Rena Rouge retiró el resto de su Mirage, y Kirby se deshizo de su copia de Meta Knight al tiempo que bajaba con él.
-Terminamos, Meta Knight. ¿Alguna palabra antes de unirte a nosotros? –le dijo Kirby.
-Ja…ja… Supongo que hay situaciones en que la magia puede ser mejor –contestó él –… No sé ni por qué acepté; una batalla entre un caballero y un mago no es muy equitativa.
»Pero está bien; soy honrado y cumpliré mi promesa. He estado esperando el momento de demostrarle a ese Metal que soy más fuerte.
Algo más lejos, Queen Bee, no estaba teniendo mucha suerte con Sonic y Shadow; el erizo no iba a aceptar de ningún modo su ayuda, ya que, a comparación de Kirby, él iba ganando su carrera (por muy poco, pero iba ganando).
-¡Espera un poco y puedes ayudarme a celebrar mi victoria! –le decía cada vez que le ofrecía su apoyo. Y era cierto, faltaban sólo unas vueltas para que terminaran.
"Supongo que tendré que esperar, Sonic está empeñado en no hacer trampa…" pensaba ella. Pero en ese momento, vio que de la ventana de un edificio en el centro salía un láser, dirigido hacia Sonic… No, mejor dicho, a unas rocas frente a Sonic, que se desplazaron, tapando el camino del erizo y retrasándolo lo suficiente para que Shadow lo rebasara. "¡Hey! ¡Eso es trampa! ¡¿Quién hizo eso…?!"
-¡Metal Sonic! –alertó Sonic a todos por el auricular –¡Me disparó desde un edificio del centro! –las Gemas de Cristal corrieron inmediatamente a ese lugar.
"¡Y por su culpa, Sonic va a perder!," pensaba Queen Bee. "…Bueno, si ellos hicieron trampa, nosotros también podemos. Debo detener a Shadow lo suficiente como para que Sonic lo vuelva a rebasar, pero no tanto como para que se den cuenta."
-¡Venom! –al momento de que su mano se fusionara con su trompo, lanzó su poder hacia Shadow. Un segundo después, lo retiró, aunque fue lo necesario para que Sonic recuperara su posición y ganara la carrera.
-¡Ja! ¡Llegué en primero! ¡Y sin aceptar ayuda; no como tu amigo, que trató de hacerme caer! –le dijo Sonic.
-¡Yo le dejé claro a ese robot que no quería que se interpusiera! –exclamó Shadow.
»Pero, bueno, tendré que cumplir mi palabra –le puso en la mano la Chaos Emerald verde a Sonic –. Ahora vayamos a destruir a ese robot.
