Robin procesaba y analizaba la información almacenada en la base de datos del departamento de policía a través del ordenador de Gavin, su objetivo era buscar coincidencias con el sujeto en cuestión.

Después de unos segundos los resultados iban siendo arrojados poco a poco. Sin fijarse. Connor se acercó a ella por detrás.

-Te sugiero que uses características físicas específicas para reducir el rango de búsqueda, los reconocimientos faciales registrados en los archivos pueden serte de utilidad- aconsejo el androide de manera amigable.

Ella giró su rostro hacia él.

-Una buena sugerencia Connor, de hecho es justo lo que hago y en efecto ha funcionado. Encontré una coincidencia, revisaré la información relacionada al sospechoso y extraeré lo necesario- explicó.

Robin indagó en los archivos obteniendo datos importantes sobre el sujeto y que esperaba compartir con Gavin. Una vez finalizada la captación de información y registrarlos en su memoria, dejo a un lado el ordenador de su pareja.

Dio un vistazo a Gavin pero seguía hablando con Tina, no le pareció adecuado importunar por lo que decidió esperar a que regresara. Volvió su atención al área de trabajo del detective y se fijó que Connor continuaba haciéndole compañía, busco con la mirada al compañero del androide.

-Creí que te habías marchado, ¿dónde está Hank?

-Reunido con el Capitan Fowler- contestó.

Robin echo un vistazo a la oficina confirmando la respuesta de Connor.

-Ya veo, ¿por eso estás aquí? –preguntó ella curiosa.

-No tengo a nadie más de confianza en el departamento con quien pueda relacionarme sin entrar en un conflicto interno por la divergencia, aun no entiendo ciertos aspectos sociales de los humanos-aclaro el androide.

-Te comprendo. Las emociones son complejas y difíciles de manejar- Apoyó la chica.

-Concuerdo contigo. Y dime ¿cómo va tu relación con el detective?

-Oh, de maravilla.

-Acabas de comprobarme que el sarcasmo de los humanos es contagioso- dijo Connor con un tono de picardía.

-El sarcasmo y muchas otras costumbres humanas. Quizás un día aparezcas en el departamento vestido igual que el teniente Hank - bromeó la androide.

Connor no pudo evitar sonreír por el comentario.

Gavin observó a lo lejos y se fijó que Connor acompañaba a Robin, y además que ambos hablaban y sonreían, una acción que al detective no le agradó. La oficial continuaba hablando con Reed mientras el intercambiaba la mirada entre tina y la escena de los androides. El detective sentía que tenía que intervenir.

-Tina- le interrumpió- oye tengo que irme, hablamos luego.

Se apartó y fue como un rayo hasta su área de trabajo dejando a la oficial confundida. La necesidad de intervenir era casi imposible de controlar. Los androides continuaban hablando sonrientes si saber lo que les esperaba.

-Vaya, vaya parece que se están divirtiendo por aquí- dijo Gavin con malicia.

-Detective, lo estaba esperando- informó Robin.

-¿Tu qué haces aquí?- Gavin se dirigió a Connor- estas distrayendo a mi pareja.

-Detective Reed yo no es-

Gavin levantó la mano en señal de que no continuara hablando.

-¿Y tú?, ¿ya encontraste lo que estabas buscando?- se dirigió a Robin.

-Sí, Lo hice. Quería comentarle qu-

Gavin volvió a levantar la mano ahora en dirección a Robin.

-Sea lo que sea que tengas que decirme sobre el caso lo harás en el auto, vámonos.

-Pero detective.

-Ahora.

Gavin abandonó el departamento con la meta fija en el estacionamiento, parecía molesto. Robin se giró hacia Connor con una clara expresión de confusión, el androide se encogió de hombros estaba tan confundido como ella.

Robin salió al estacionamiento y se acercó al auto del detective, este se encontraba recostado a la puerta del copiloto, cuando vio a Robin se hizo a un lado. La androide intento abrir la puerta sin embargo Reed la empujó apoyando su mano de la ventana y, cerrándola de golpe, dejando su brazo extendido justo frente a la chica, ella se volteo a verlo en el acto, en tanto él la miraba de forma amenazante.

-¿Por qué hablabas con Connor? Y ¿Sobre qué hablaban?-fue directo.

-¿Se supone que debo darle una explicación?

-Te prohíbo que hables con Connor- demando el detective.

-¿Me prohibe?- pronuncio Robin ofendida- usted no puede prohibirme nada.

-Mientras estés conmigo, no hablaras con Connor.

-¿A caso tiene 5 años?

-Ya me escuchaste.

Robin frunció el ceño con molestia.

-Connor y el teniente Hank son los únicos con los que me he podido llevar bien desde que llegue, ya que soy pareja de una persona con la que no puedo pasar ni cinco minutos porque me detesta, así que detective mientras no haga nada que interfiera con el caso, le recomiendo que no se meta en mi vida y que se ocupe de la suya.- hablo desafiante.

Robin no lo vio venir, Gavin apoyó su otra mano en la puerta del auto acorralando a la androide contra esta, ella quedó sorprendida.

-¿Quién te crees que eres para hablarme de esa manera?

Reed notó que el LED de Robin brillaba en amarillo.

-¿Tienes miedo?- Gavin pregunto malicioso.

-¿De usted? no lo creo- respondió segura- apártese detective se lo advierto.

-¿Si no lo hago que me vas a hacer?- acercó su rostro al de ella quedando a poca distancia.

-No lo haga y lo va a averiguar-respondió desafiante.

Hubo un cruce intenso de miradas, Gavin sabía que Robin no estaba jugando, sonrió de medio lado y se apartó de ella.

-Tienes agallas Robin, eso me agrada- le dijo para luego disponerse a ocupar su lugar frente al volante.

Robin agarro su muñeca buscando disminuir su nivel de estrés. Ese hombre le haría perder la cabeza. La androide se adentró en el auto, éste se inundó de inmediato de incómodo silencio.

-¿Y bien? -habló Reed- ¿qué fue lo que encontraste sobre el sospechoso?

-Pues, es un hombre caucásico de unos 25 años llamado Steven Davis trabajaba reparando computadoras, soltero y sin hijos, vive con sus padres. No tiene ningún antecedente criminal, solo una simple multa por conducir a exceso de velocidad.

-No es mucho- pronuncio Reed hundiéndose en el asiento del conductor con pereza, mirando hacia el techo.

-Lo que si considero de interés es su blog en internet.

Gavin se extraño.

-¿Que de interesante tiene un blog?

-Comparte diversos tipos de información sobre androides también opiniones, y quejas referente al tema. Y además ha subido videos e imágenes con un contenido cuestionable sobre violencia hacia los androides- explicó Robin.

-Ya veo - Reed escuchaba con detenimiento.

-Incluso hay un breve vídeo del momento en el que golpeaban a Ralph.

-¿El infeliz lo colgó en el blog?- Reed miro a su pareja.

Robin asintió. Gavin soltó una carcajada.

-No se puede ser tan estúpido en la vida- se burló por la indiscreción del sujeto.

-Pero lo más llamativo es que en muchas oportunidades menciona al señor de las máquinas.

Ese dato sin duda llamo la atención de Reed, este se irguió y se dispuso a encender el automóvil.

-Supongo que eso significa que tendremos que hacerle una visita.

Robin le facilitó la dirección al detective, arrancando hacia su destino en el acto. El viaje fue incómodo y silencioso como de costumbre. Reed miraba a la chica de reojo, mientras la androide se limitó a observar por la ventana.

- ¿Cómo lo haces Robin? ¿Cuál es tu secreto?- Reed rompió el hielo.

La androide llevó su atención al detective.

- ¿A qué se refiere? - preguntó extrañada.

-A lo que le hiciste al androide con tu mano, primero en la casa y después en el interrogatorio- Gavin se sintió intrigado por esa técnica desde el primer momento que la vio usarla.

-Oh, eso – la chica no mostró sorpresa- es una función que me fue programada al momento de mi creación y que serviría para dar cumplimiento a mis deberes.

-¿Cómo detective?

-No. No me crearon para ser un androide experto en investigación criminal como lo es Connor.

- ¿Entonces?

-Oiga detective aunque no lo crea yo tuve una vida antes de si quiera pensar en llegar al departamento de policía de Detroit, recuerde que previo a la divergencia cada androide tenía que cumplir una tarea específica para la cual era creado.

-¿Y que clase de tarea hacías para que tuvieras que usar esa función?- Gavin continuo indagando.

-¿De verdad le interesa tanto saberlo?

Gavin pensó un rato antes de responder.

-Tengo curiosidad y estoy aburrido. Al menos dime ¿de qué trata la función?

-Sirve para disminuir el estrés, mi sistema envía un estímulo al sistema de otro androide, estabilizando sus emociones en momentos de presión o angustia, así evito que se autodestruya. Use mucho esa función en los tiempos de revolución. Y además también funciona con humanos, en éste envían un estímulo a su cerebro y a su vez a todo su cuerpo para relajarlo.

-¿Eres como uno de esos extraños CD's de yoga y meditación?

-Soy mejor. Una opción moderna con la que no tiene que usar píldoras para la ansiedad y para apaciguar las emociones fuertes que sean contraproducentes para la persona. Incluso detective también lo puedo ayudar a usted, si en algún momento llegase a sentir miedo o angustia en una situación de presión.

-No sé te ocurra tocarme. Además yo nunca siento miedo- aseguró Gavin

-Por supuesto.

-¿Qué? Estoy diciendo la verdad- replicó Reed.

-Es humano detective, Así que es normal sentir miedo, hasta los androides lo hemos sentido.

-Quizás otros sí, pero yo no.

Robin rodó los ojos, con una sonrisa, su compañero era obtuso y no iba a lograr convencerlo.

Llegaron a su destino, una casa normal en un vecindario que parecía tranquilo. Bajaron del auto y se dirigieron directo a la puerta, Gavin tocó el timbre esperando encontrar a alguien.

Unos pocos minutos pasaron hasta que un hombre de al menos 50 años abrió la puerta, mirando con un toque de desconfianza al detective.

-¿Que desean?- pregunto con un tono de voz suave y cansado.

-Soy el detective Gavin Reed, ella es mi compañera Robin, trabajamos para el departamento de policía de Detroit, estamos buscando a Steven Davis, ¿lo conoce?

-Es mi hijo, ¿para qué lo quieren?

-Estamos investigando un caso, su hijo es sospechoso, y necesitamos hacerle unas cuantas preguntas.

El hombre vaciló antes de responder.

-De acuerdo, adelante.

La pareja se adentró a la casa, ésta era normal, muebles, adornos, cuadros, un típico hogar familiar. El androide estudio su entorno buscando un indicio que pareciera sospechoso.

-Vengan, Steven está en el patio trasero- el hombre los condujo hasta la puerta que daba hacia éste.

Steven se encontraba en la parte trasera acostado en una tumbona con unos lentes de sol puestos, leyendo lo que parecía ser una revista de comics. Gavin y Robin se acercaron, el sospechoso los miró por encima de sus anteojos sin inmutarse.

-Steven Davis, Soy el detective Gavin Reed del depart-

-¿Que hace eso aquí?- preguntó de mala gana refiriéndose a Robin.

Gavin frunció el ceño y miró a su compañera, ella desvió la cara a un lado, disimulando su desagrado por el comentario.

-Ella es mi pareja, ¿tienes algún problema con ello?- contestó Reed con un tono amenazante.

-Sí- dejo la historieta a un lado y se levantó- sí lo tengo detective, esta es mi casa y aquí no admito a ningún pedazo de chatarra. Robin se mantenía con la vista hacia otro lado, esperando a que el detective tomara la iniciativa de iniciar el interrogatorio para poder marcharse. La actitud altanera del sujeto comenzaba a molestar a Gavin.

-Dirás la casa de tus padres. Dudo que un vago como tu tenga para costearse si quiera un contenedor de los callejones de basura de Detroit.

-Sera mejor que me diga a que se debe su desagradable presencia detective, antes de que lo eche a ambos por su insolencia.

-Descuide le haremos unas preguntas y lo dejaremos continuar con su magnífica vida- aseguro sarcástico.

-Aceptare preguntas de usted nada más-demando el sujeto.

-Bien, estamos investigando la muerte de dos androides, muertes que parecen estar relacionadas al señor de las máquinas.

Robin notó que el sujeto de inmediato se tensó.

-¿Sabe de quién hablo?- pregunto el detective.

-No tengo idea-contesto tajante.

-Está mintiendo- intervino Robin.

-Entonces me dice, ¿que no sabes quién es el señor de las máquinas?- Reed tenía una expresión de incredulidad.

-No.

-Continua mintiendo detective, muestra claros signos físicos de alguien que oculta la verdad.

-¡No te metas máquina!- le reclamo el sospechoso.

-Sabes Steven es curioso que para no conocer al señor de las máquinas los menciones tantas veces en tu blog- comentó Reed esperando obtener una reacción del hombre.

Steven se tensó de nuevo, Gavin lo había acorralado. El sujeto vacilo un momento hasta que por fin decidió hablar.

-Muy bien, sí sé del señor de las máquinas.

-¿Quién es?- Reed fue directo.

-No lo sé, nunca lo he visto, nadie lo ha visto.

-¿Y cómo sabes de él?

-Él te escoge, se comunica contigo a través de la red y te predica su filosofía sobre la incorrecta existencia de los androides, te relaciona con otros seguidores, y te encomienda ciertas tareas- explico el sospechoso.

-¿Golpear androides era una de esas tareas?

-Juro que lo hice una vez y fue antes de la supuesta revolución, desde esa oportunidad no he tocado a otro androide. Estaba mintiendo y Robin lo sabía.

-Si no ha tocado a otro androide, ¿por qué hay thirium en la alfombra del recibidor?

Robin pudo captar ese detalle al entrar en la casa.

-¿Que rayos estas diciendo?- pronuncio el sujeto ofendido.

Reed se extrañó por la repentina pregunta de la chica.

-Sé que no dice la verdad, de hecho detective también hay thirium en la puerta del cobertizo.

Gavin lo miró con sospecha.

-No sé de qué está hablando.

-Supongo que no tendrá problemas para dejarnos revisar el cobertizo entonces, ¿verdad?- reto el detective.

Steven guardó silencio por un segundo.

-No hay nada que sea de su interés, lo único que encontrara serán herramientas.

-Steven le sugiero que abra el cobertizo si no quiere problemas- advirtió el detective.

El sospechoso parecía poco convencido, aunque resignado accedió al pedido de Reed.

-De acuerdo, abriré el cobertizo y veras que tu estúpido androide no tiene razón.

El sujeto camino hacia el cobertizo acompañado de los dos agentes, hizo a agarrar la manija de la puerta, sin embargo de un momento a otro, se giró rápido sacando un arma que tenía escondía debajo de su camisa por la cintura del pantalón.

La pareja se sorprendió ante tal acto. En ese instante a la androide se le presentaron tres escenarios diferentes para detener el posible ataque. El primero, correría hacia el individuo, embistiéndolo para detenerlo, sin embargo el impulso haría que una bala saliera disparada hiriendo al detective en una zona crítica. El segundo tomaría el arma de Gavin y le dispararía al sospechoso pero aun así, el hombre tendría la oportunidad para disparar de forma fatal contra Reed. Una última opción era la que le quedaba y que para Robin no era la mejor pero si la adecuada.

Gavin no tuvo tiempo de responder ante la acción repentina de su pareja. Robin bloqueó el ataque parándose frente a Reed recibiendo dos disparos en el pecho. Tanto el detective como Steven quedaron perplejos al ver como la androide se había sacrificado.


Bien por Gavin mal por Robin. Espero les haya gustado el capitulo, se vienen cosas interesantes en el siguiente que publicare muy pronto como siempre. muchas gracias por leer y comentar. Saludos.