El tiempo en la casa de Elijah se había devorado lo que quedaba del día cayendo poco a poco la noche. Luego de unas horas silenciosas en la vía , Gavin se estacionó a las afueras de una casa sencilla de dos plantas con largo patio adornado de flores y un camino de piedras que daba hacia la entrada de ésta.

-¿Entonces es aquí? - Gavin estudió el lugar con la mirada.

-Si, es aquí - afirmó la androide.

Gavin parecía curioso y a la vez sorprendido por el hecho de que la androide en realidad tenía un lugar donde vivir.

-Muchas gracias - dijo Robin antes de bajar- por todo, nos vemos mañana- le regaló una cálida sonrisa.

Gavin hizo un intento de sonrisa que no duró ni un segundo para volver su vista al frente restando importancia a la chica. Robin salió del auto y se dirigió a la entrada de la casa. Reed la miró caminar pensando en lo que había acontecido ese día , de no ser por el actuar de ambos ante el peligro de muerte quizás el "nos vemos mañana" jamás se habría concretado, no importa cuánto el detective lo quisiera negar uno se preocupó tanto por el otro, que acabaron salvándose la vida mutuamente.

-Demonios- gruño Gavin frustrado por ese pensamiento para luego arrancar.

Robin sintió el auto abandonar el lugar justo cuando ya había alcanzado la puerta, sacó una llave plateada del bolsillo de su pantalón y la introdujo en le cerradura, adentrándose en la casita.

-Abuela ya llegué- anunció.

Unos paso alegres se escucharon en dirección al recibidor.

-Cariño que bueno qu- una adorable mujer mayor de al menos unos setenta y algo apareció para recibirla- ¡OH DIOS MÍO!- se tapó la boca al ver la camisa y la cara ensangrentada de la chica- ¿qué te pasó?- se acercó a la androide muy alarmada- ¿estás bien? ¿quién te hizo esto? - la revisó por todos lados.

-Daisy, Daisy, tranquila no pasa nada, estoy bien- la tomó por el rostro con sutileza buscando calmarla- tranquila.

Daisy soltó un suspiro.

-Te dije que optaras por el trabajo en la biblioteca- dijo con un tono serio- era mas seguro.

-Pero no es lo mío.

-Lo sé, tú y tu afán de salvar el mundo.

Robin sonrió.

-¿Estas enojada?

-Claro que no cariño, pero me preocupa tu seguridad eso es todo. Muy bien basta de dramas lo importante es que ya estas aqui y viva- Daisy se giró y empezó a caminar hacia la cocina donde tenia unos cuantos envases de galletas y dulces preparados- y esper que siempre sea así.

-Lo será abuela.

-En fin, obviando eso- le señaló la camisa y la cara -¿Cómo te fue en tu primer dia de trabajo?

-Fue un día productivo me asignaron una pareja y un caso-informó.

-Esa es una magnífica noticia ¿Qué tal es tu pareja? ¿Es agradable? Si es humano, Dime qué es amable contigo por favor.

"Es un idiota intolerante a los androides" pensó.

-Es- Robin hizo una pausa pensando bien que decir- un ser humano muy interesante.

-¿No es amable contigo verdad?

-¿No quieres saber nada del caso?- la androide trató de desviar la atención.

-Robin.

-Es un hombre dificil, soy un androide y sé que la resistencia al cambio es común para ciertos humanos complicando el proceso de adaptación, pero te aseguro que lo puedo manejar. Además gracias a él pude regresar a casa en mi primer dia, ese es un voto a su favor ¿no?

Daisy entrecerró sus ojos con desconfianza.

-No quiero que ningún idiota te trate mal, no lo mereces y menos después de lo que has pasado.

-¿Te reconfortaría saber que trabajo junto a Connor?

Daisy abrió sus ojos con felicidad.

-Esa si es una magnífica noticia, al menos podras contar con un amigo- dijo la mujer arreglando los envases dentro de bolsas.

-¿Vas a salir?- preguntó Robin extrañada.

-Es martes ¿recuerdas?

-El juego de canasta, cierto.

-Y como se que no te gusta que ande a altas horas de la noche por la calle, me quedare a dormir en casa de Mary, así que regresare mañana- tomo las bolsas y se dirigio a la salida- nos vemos y limpiate esa sangre por favor- dijo antes de salir- te quiero.

-Lo haré- Robin sonrió- yo también te quiero abuela.

Daisy cerró la puerta dejando a Robin sola en el recibidor. Un maullido llamó la atencion de la androide, se giró y detras de ella viendola desde abajo, se encontraba un gatito de color blanco y ojos azules.

-Supongo que esta noche seremos tu y yo nada más Snow.

El gatito maulló de nuevo, se acercó despacio y se comenzo a pasear por los pies de Robin. ella miró con ternura al inocente animalito se agachó y lo acarició.

-Por lo menos también te agrado a ti- se levantó y observó en el espejo de la consola, su camisa arruinada, daisy tenia razon era hora de una limpieza.

Robin se deshizo de su ropa y se metió a la ducha removiendo toda la sangre de su cara y su pecho, una vez limpia, se puso una ropa para dormir cómoda, que consistía en una camisa ancha con unos shorts, se sentó en el sofá y Snow no tardo en acostarse en su regazo, ella sonrió por el acto del gatito y no dudo en acariciarlo.

-Yo también te extrañé ¿Que tal si vemos un poco de televisión?

El LED de Robin empezo a parpadear encendiendo el monitor del frente, la primera imagen era una reportera de las noticias, hablando casualmente sobre los dos cuerpos de androides encontrados sin vida y pidiendo declaraciones a la ahora figura mas importante de su clase Markus, en éste el androide repudiaba cualquier acto violento hacia cualquier ser vivo , en especial hacia ellos, y ponía su plena confianza en el departamento de policia de Detroit para resolver el asunto.

-Lo vamos a lograr- pronunció.

Robin esperaba tener la confianza necesaria en sí misma, aspiraba bastante encontrarle una soluncion al caso, no se quedaria tranquila hasta conseguirlo. Cambió de canal buscando una programación agradable para pasar el rato, después de unos minutos se fijó que Snow se había dormido en su regazo, ella también decidió cerrar sus ojos quizás era el momento de conservar su energía. Sin embargo su mente no dejaba de procesar los hechos ocurridos en el día, desde que conoció a Gavin, el homicido- suicidio, el encuentro e interrogatorio con Ralph, los datos sobre el Señor de las Máquinas, el sospechoso, como Gavin salvó su vida con la ayuda de Kamski, la información fluia sin parar en su cabeza.

De pronto su línea de pensamientos fue interrumpida por el sonido frenético del timbre. Robin abrió los ojos, el reloj marcaban la una y treinta de la madrugada, la androide se extrañó, no se podía tratar de Daisy ya que ella le confirmó que regresaría al día siguiente, tampoco esperaba visitas, de hecho a esa hora nadie esperaría una visita. Se aproximó con cautela hacía la puerta, el timbre no dejaba de sonar, observó por la mirilla y para su sorpresa era a quién menos esperaba, abrió la puerta con una clara expresión de confusión.

-¿Detective Reed? ¿Qué esta haciendo aquí a esta hora?

Gavin tenia una mirada somnolienta y apenas se podia mantener en pie.

-¡Robin!, tenía, tenía que venir a decirte algo- habló con torpeza-retiro mis disculpas y agradecimiento- dijo tambaleándose hacia ella- yo no te pedí que me salvaras.

Robin lo sostuvo para evitar que cayera.

-Detective percibo que sus capacidades físicas y mentales estan siendo afectadas por un alto nivel de alcohol en su organismo.

-Percibo que sus capacidades físicas y mentales están siendo afectadas por bla bla bla- Reed la remedo- ¡se llama estar EBRIO Robin!

-¿Condujo ebrio hasta aquí detective?

-¡Sí lo hice!, ¿Tienes algún problema con ello? ¿Qué me vas a hacer?, ¿Me vas a llevar a la cárcel?, adelante espósame y llévame a la cárcel Robin- puso sus manos juntas frente a la androide agitándolas de manera insistente- vamos ¿qué esperas?, hazlo.

-Podría calmarse- le sujetó las manos- no lo llevare a la cárcel, pero pienso que fue un acto muy inseguro e irresponsable conducir en un alto estado de ebriedad, pudo tener un accidente y a la vez causar daño a un inocente.

-Siempre tan correcta-pronunció despacio a duras penas contemplándola por un momento.

Robin intentó sostenerle la mirada, pero le fue inevitable sentirse incómoda, desviando su rostro hacia un lado.

-Me largo- habló Gavin de repente- ya dije lo que tenía que decir- se dio media vuelta tambaleándose.

Robin lo miró caminar con dificultad, no dejaría que regresara en ese estado.

-Venga conmigo detective- se acercó a él y lo ayudó a mantenerse en pie.

-¿¡Qué haces!? tengo que irme- reclamó.

-No permitiré que conduzca de nuevo en estado de ebriedad, es un riesgo para usted y para otros también- lo hizo volver a la entrada de la casa- puede quedarse a dormir en el sofá, supongo que a Daisy no le importara.

-¿Y quién dijo que yo queria dormir en tu estúpido sofá?-habló con torpeza.

-Colabore por esta vez detective, es por su bien.

Robin lo condujo con dificultad hasta la sala, y se acercó al sofá escuchando las tonterías sin sentido que Gavin intentaba decir. La androide se inclinó hacia un lado con la intención de que el detective se sentara sin embargo en un descuido y gracias a un movimiento brusco de Reed, la chica término cayendo sobre el sofá terminando él encima de ella.

Gavin tuvo de nuevo la oportunidad de observar mejor a su pareja de cerca, su rostro estaba colorado por la gran cantidad de alcohol en su organismo, Robin lo miraba en silencio sin saber que decir, Reed posó su mano sobre el rostro de su pareja.

-No es justo- susurró Gavin con su rostro muy cerca del de la chica.

-¿Qué no es justo?- preguntó Robin extrañada.

-Que te parezcas tanto a ella- respondió Reed aún susurrando.

Ahí estaba de nuevo esa oración, primero en el departamento de policía, luego en la casa de Kamski, era seguro que a Robin le intrigaba sobremanera esa frase.

-¿A quién detective?

-A Sophie- pronunció muy bajo, para luego lanzarse a sus labios.

Robin se sorprendió por el repentino beso del detective, al instante Gavin se separó de ella para luego deslizar su cabeza quedando hundida en su cuello sin moverse. La andoride se quedó inmóvil por unos segundo "¿Qué acaba de pasar?" se preguntó confundida.

-¿Detective?- llamó pero no hubo respuesta- ¿Detective Reed?- reiteró.

Los ronquidos de Gavin comenzaron a hacerse presente en la sala. Robin puso cara de fastidio Reed se había quedado dormido sobre ella. "Genial" pensó. un maullido se escuchó no muy lejos de ella, Snow observaba la situación con la cebeza ligeramente inclinada quizás tan o más confundido que la chica. Robin giró su rostro hacia el mínimo.

-Tienes suerte de ser un gato- le dijo manteniendo su expresión de fastidio sabiendo que estaba atrapada.

Snow volvió a maullar, se acercó a la androide, llevó su atención hacia arriba, se subió sobre la espalda de Gavin y se acomodó para dormir.

- ¿Es enserio Snow? - se quejó Robin con molestia- ¿Es que ahora ambos conspiran en mi contra? gato traidor.

Robin tenía que encontrar una manera de librarse del peso de Reed y de Snow. Lo que pudo conseguir de forma exitosa después de unos minutos, evaluando diferentes opciones para salir de su aprisionamiento involuntario por parte del detective y su gato.

Robin posicionó mejor el cuerpo del detective en el sofá, busco una almohada en la cual posó su cabeza y lo cubrió con una manta para contrarrestar el frío. Eran elementos que Robin consideraba necesarios para que lo ayudaran a dormir cómodo. Snow por su parte se retiró a su cama junto la silla favorita de Daisy, cayendo de inmediato en un sueño profundo.

La androide antes de retirarse le dio un vistazo a su pareja, y sin evitarlo pensó en el beso, se preguntaba ¿Por qué lo había hecho? ¿Quién era Sophie? y ¿Por qué la comparaba con ella?, nada tenía sentido. Robin pensó que quizás era producto de los efectos del alcohol.

-Buenas noches detective- pronunció muy bajo apagando la luz y dejando la sala para no perturbar a Gavin.


La paciencia es una virtud Robin y Gavin visitar sin avisar es de mala educación . Espero les haya gustado el capitulo se avecinan hechos interesantes. Publicaré el próximo capítulo mas pronto de lo que imaginan. Muchas gracias por leer, comentar y por agregar la historia a sus favoritos, eso es una gran motivación para mí. Saludos a todos.