Gavin se giró con pesadez en el sofá, apretó sus ojos con fuerza frunciendo el ceño, se llevó una de sus manos a la cabeza, los efectos secundarios de la embriaguez sentía que lo estaban destruyendo. Percibió un olor característico cerca de él, miró hacia un lado y sobre una mesa reposaba una taza de café humeante. No muy lejos de donde yacía se encontraba Robin sirviendo un poco de comida a Snow. Reed a duras penas consiguió sentarse.

-Buenos días detective- pronunció la androide al notar movimiento por parte de Gavin.

-¿Cómo termine aquí? - preguntó Reed desorientado - ¿qué sucedió?

-Pues llegó a la casa ebrio alrededor de la una de la madrugada arrepentido de haberse disculpado conmigo, pensaba regresar pero al verlo en ese estado no lo permití así que lo ayude a llegar hasta el sofá y- Robin hizo una pausa.

-¿Y? - Reed levantó una ceja.

Robin dudaba compartir la información sobre el beso, para ella había sido un simple producto de los altos niveles de alcohol en el organismo de Gavin, viéndolo como un dato irrelevante, además le ahorraría la vergüenza que sentiría por haber besado a un androide.

-Se quedó dormido- finalizó la chica.

-Demonios - se lamentó Reed- por un momento pensé que me dirías que tú y yo- no hallaba cómo decirlo- ya sabes- habló con una expresión de desagrado.

- Oh, no, no, no, no. Descuide, estaba ebrio no demente - bromeó la androide.

- ¿De verdad fue todo?

Robin recordó como la comparó con alguien llamada Sophie, sin embargo también lo reservaría para sí misma. Prefería esperar el momento idóneo para sacar el curioso tema a colación.

-Sí, apenas tocó en el sofá cayó rendido hasta hoy- mintió de forma piadosa.

-Soy un imbécil- Gavin gruñó llevando ambas manos a su cara con exasperación.

"Al fin, algo en lo que estamos de acuerdo "pensó Robin esbozando una ligera sonrisa.

-No estoy familiarizada con la veisalgia, así que investigue y para los síntomas se recomienda tomar ANES, descansar y consumir bastante líquido-explicó Robin acercándose al detective- de igual manera le preparé una taza de café y la dejé en la mesa de centro por si quiere ganar energía, al lado a su vez hay un vaso de agua con dos pastillas para el dolor de cabeza en caso de que lo necesite- informo la androide de forma servicial.

Reed se mostró un tanto impresionado por la atención de la androide. Le irritaba estar con Robin pero debía admitir que sin importar qué, ella se comportaba bien con él.

-Yo...tomaré el café- agarró la taza aspiró el delicioso aroma que despedía y le dio un sorbo, disfrutando su sabor- por cierto Robin, ¿veisalgia? Es más fácil llamarla resaca, ¿no lo crees?

-Si usted lo dice- Robin se encogió de hombros.

Se comenzaron a escuchar sonidos en la puerta de la entrada, eso podía significar una cosa, Daisy estaba llegando. "Rayos" se lamentó Robin ¿qué pensaría La mujer al ver a su pareja en el sofá con claros indicios de que durmió en la casa?

-Robin ya llegué- la anciana pasó el recibidor y fue caminado directo hacia la sala- ¿a qué no imaginas quién es la campeona invicta? , pues tú abue- Daisy se detuvo en el acto al notar que la androide no estaba sola- Robin ¿soy yo la única que ve a un hombre hermoso sentado en el sofá?

-Buenos días abuela - dijo la chica con un tono de fastidio pues sabía cómo se ponía Daisy cuando veía a un hombre que le parecía apuesto.

"¿Abuela?" Pensó Reed intrigado.

Daisy se fijó de la almohada, la manta y el café.

-¿Por qué no me dijiste anoche que tendrías un poco de acción? – preguntó la mujer con picardía.

-¡Daisy! - exclamó Robin apenada.

-¿Qué? No te estoy juzgando, entiendo por completo que los androides también tienen necesidades que suplir, y estoy muy de acuerdo con ello- le guiño el ojo.

Gavin sonrió le parecía cómica la posición que asumía la mujer, mientras que Robin llevó una de sus manos a su rostro con exasperación.

-Abuela no es lo que piensas, él es el detective Gavin Reed, mi pareja asignada en el departamento de policía de Detroit.

-¿Así que es él? No me mencionaste que era tan guapo.

Robin rodó sus ojos con fastidio.

-Detective ella es Daisy Davenport, es la persona que me acogió y me brinda amablemente hospedaje.

La anciana se acercó a Reed y le extendió la mano.

-Es un placer señora Davenport- pronunció Reed estrechando su mano con una sonrisa.

-El placer es mío. Sra Davenport es muy formal, puede llamarme Daisy- se apartó y se puso a un lado de la androide- ahora le diré una cosa detective tiene mucha suerte de tener a mi Robin como su compañera, ella es el ser más noble que he conocido, siempre dispuesta a ayudar y proteger a los demás.

-No lo dudo- afirmo Reed recordando las veces que lo ha salvado.

-Robin me hizo ver a los androides desde otra perspectiva, me demostró que es más que una máquina, es un ser vivo y consciente. Yo le debo demasiado. Es por ese motivo que le voy a pedir que la trate bien, se lo merece, y si no lo hace le advierto que se las verá conmigo- dijo con una expresión seria casi amenazante.

Reed levantó una ceja con incredulidad al escuchar la advertencia de la anciana.

-En fin- Daisy cambio su semblante a uno más alegre- ¿le gustaría algo para desayunar?

El LED de Robin se iluminó en amarillo, ella desvió su rostro a un lado cerrando sus ojos. Gavin lo notó de inmediato. Robin abrió sus ojos y miró al detective.

-Atraparon al sospechoso.

-Tenemos que irnos- Gavin se levantó de golpe del sofá.

-¿Tan pronto?- se lamentó Daisy.

-Lo siento abuela, nos veremos en la noche.

-Hasta pronto Sra. Davenport- se despidió Reed.

Ambos salieron de la casa directo al auto, una vez dentro antes de arrancar Gavin observó con una sonrisa pícara a Robin.

-¿Qué?- preguntó ella extrañada.

-Tu abuela tiene buenos gustos- pronunció con picardía.

Robin rodó los ojos con fastidio.

-Arranque de una vez- apremió de mala gana.

Gavin soltó una carcajada, tenia el material perfecto para molestar a Robin y no iba a desaprovecharlo.

Al llegar al departamento les avisaron que el sospechoso se encontraba en el cuarto de interrogatorio. Además informaron que en efecto se encontraba un cuerpo sin vida de un androide, tal parece que el sujeto sabía más de lo que aparentaba. Gavin se abocó de inmediato al lugar seguido por Robin. Al entrar el sujeto se encontraba con las manos inmovilizadas sobre la mesa. Su sorpresa fue inevitable al ver ingresar a Robin detrás del detective. Gavin captó la reacción al instante.

-¿Qué pasa? ¿Parece que acabas de ver un fantasma?

Reed sin pensarlo camino rápido hacia él, y le propinó un fuerte puñetazo en la cara.

-¡Eso es por intentar dispararme y por casi matar a mí pareja maldito imbécil! - le reclamó ofuscado señalándole con el dedo.

El hombre quedó aturdido por el golpe. Robin fue hasta Gavin y se puso frente a él para hacerlo retroceder.

-¿Matar? no se puede matar a una maquina...aunque le habría hecho un favor- agregó con malicia.

-Eres un desgraciado.

Gavin se abalanzó hacia él, sin embargo Robin se interpuso de nuevo.

-Detective no caiga en sus provocaciones - dijo la androide evitando que Reed se acercara al sospechoso- Gavin por favor- la chica esperaba que entrara en razón.

Él se fijó de la preocupación de la androide y se apartó gruñendo entre dientes. El sujeto tenía un camino de sangre saliendo de su nariz, producto del golpe propinado por el detective. Robin se giró hacia el sospechoso con una expresión seria, sabía que estaba frente a un hombre despreciable, pero mantener la calma era lo primordial.

-Señor Davis se nos informó que las manchas de Thirium en su cobertizo guiaron a nuestros agentes a un cuerpo sin vida de un androide- informó Robin.

-¿Sin vida? yo creo máquina que no puedes matar lo que no está vivo- replicó con un aire de grandeza.

Robin sonrió con ironía.

-Permítame decirle señor Davis que a las altas autoridades del estado que aprobaron las leyes del derecho a la vida para los androides les importa un bledo lo que usted crea, cometió un delito y tiene pagarlo-sentenció la chica.

-¿De que estas hablando?

-Se le imputaran los cargos de secuestro tortura y asesinato en primer grado, además de ataque y agresión a otros androides, por último intento de asesinato en segundo grado a dos agentes del departamento de policía. Eso significa señor Davis que no está en posición de mantener esa actitud arrogante.

Reed estaba impresionado por la actitud de Robin, debia admitir que manejaba bien la situación.

-Así que le sugiero que colabore y quizás se pueda llegar a un acuerdo con el juez para que sea condescendiente al momento de dictar su sentencia.

La expresión de Steven era de completa preocupación.

-Por supuesto si desea colaborar con el detective Reed y no conmigo lo entenderé a la perfección.

Gavin notó como Steven empalideció con las palabras de la androide, era seguro que le habían intimidado las palabras de su pareja.

-Sera mejor que comiences a hablar imbécil- apremió Reed- ¿quién diablos es el señor de las máquinas?

Steven titubeó para responder.

-Ya le dije que no sé, nadie saque quien es- reitero su respuesta.

-¿Cómo pueden seguir a alguien que no conocen? ¿¡Acaso son estúpidos!? - exclamó Reed frustrado.

-Lo seguimos porque nos interesan sus predicas acertadas sobre el verdadero propósito de los androides, no nos importa quién sea mientras defienda la causa.

Gavin lo miró con desagrado "que imbécil" pensó.

-Señor Davis le había comentado a mi pareja que este sujeto se comunicaba con ustedes a través de la red ¿estoy en lo correcto? – intervino Robin.

-Sí- contestó receloso.

-¿Él le ordenó a través de la red secuestrar al androide encontrado en su cobertizo?

La angustia fue notoria en el rostro de Steven.

-No diré nada hasta que venga mi abogado-sentenció.

Gavin apretó los dientes frustrado por la conducta del sujeto, fue hasta él y con el puño cerrado golpeó con fuerza una de sus manos que estaba extendida sobre la mesa, Steven dio un gran gritó.

-¿¡Qué rayos le pasa!?-exclamó el hombre adolorido.

-¡Será mejor que hables o juro que te quebrare los dedos sin contemplación! – exclamó Reed amenazante.

-¿Tiene permitido hacer eso? - Steven se dirigió a Robin con un semblante angustioso.

Robin se encogió de hombros. Ella sabía que Gavin no tenía permitido hacerlo de hecho ningún agente puede lastimar a un sospechoso o testigo sin razón a menos que sea en defensa propia. Sin embargo el sujeto no quería colaborar y presionarlo de esa manera sería la mejor opción, por supuesto no permitiría que su pareja le quebrara la mano pero dejaría que lo asustara lo necesario para hacerlo hablar -No lo repetiré de nuevo- pronunció Reed decidido.

El sujeto vaciló, Gavin hizo un ademán para golpearlo de nuevo que puso alerta a Steven.

-Espera, espera, espera. Está bien, está bien. ¡Si me ordenó secuestrarlo!- confesó.

Gavin se detuvo, Steven exhaló aliviado.

-Explíquenos ¿cómo lo hace?- demandó Robin.

-Él nos asigna un objetivo, generalmente desactivar y destruir androides que el mismo escoge, quién logré hacerlo primero el señor de las máquinas lo recompensa de cualquier manera.

-¿A dónde les envía la información?- la androide continuo indagando.

-El dispositivo al que se comunique con cada uno es irrelevante, mientras llegue la información.

-¿Siempre se comunica con ustedes?- preguntó Gavin.

-Es relativo, a veces puede pasar mucho tiempo sin comunicarse. Antes de la revolución lo hacía constantemente, después paso varios meses inactivo, hasta que regreso. Ahora se comunica con nosotros casi siempre, incluso más que antes. Creo que lo que sucedió con los androides de alguna forma lo estímulo.

-¿Por qué dices eso?- el interés de Robin aumentaba con cada palabra.

-Los últimos mensajes enviados nos dijo que estaba inspirado y que tenía preparado un espectáculo especial para todos sus seguidores. Ya no tendríamos que mover ni un dedo para erradicar a las maquinas, pues él se encargaría de que fuéramos los espectadores de su propia destrucción, gracias a su próxima última gran movida.

- ¿Qué planea hacer y cuándo? –indagó Reed impaciente.

-No lo sé, simplemente nos pidió paciencia.

- ¿A cuál dispositivo te envía la información?

- A mi celular.

- ¿Y dónde está?

-Me lo confiscaron cuando me detuvieron, les garantizo que lo quieran encontrar, lo harán ahí.

Gavin miró a Robin ella hizo lo mismo, otra pista importante se mostraba ante ellos. Ambos sentían que se acercaban cada vez más a la verdad.


Robin no esta lista para situaciones bochornosas. Y tal Parece que nuestro querido dúo va por buen camino gracias a los métodos especiales para interrogar de Gavin. Espero les haya gustado este capitulo, el siguiente llegará mas pronto de lo que esperan. Muchas gracias por tomarse el tiempo para leer y comentar. Saludos.