No era necesario decir que estaba aburrida porque no lo estaba. No era necesario decir que sentía frío porque no lo tenía.
En la cama, Annie de manera lenta y sutil rodeo simplemente sus brazos alrededor de su amiga, y ella dedicó a voltear a mirarla con algo de preocupación
-¿Por qué me abrazas? No hace frío.
-Perdón Candy, es que quiero un abrazo. -se acurrucó más, apoyando su cabeza en el hombro de Candy.
Repentinamente la rubia pecosa se apartó de ella.
La pelinegra bajó la mirada, sin embargo se sorprendió tanto cuando una fuerza la atrajo y un cuerpo diferente al suyo la presionó rodeando sus brazos por toda su cadera y un pico en la mejilla de la otra chica.
-Esto es un abrazo…- Le susurró al oído dulcemente
-Gracias, Candy, ahora no tengo frío
No era necesario decir que estaba aburrida porque lo estaba. No era necesario decir que sentía frío porque lo tenía.
