La pareja se dio a la tarea de buscar la ubicación del lugar. Después de unos pocos minutos lograron dar con una coincidencia, un local en un barrio poco concurrido con el nombre de Android Solutions estaba en registrado a nombre de un sujeto llamado Alik Ivanov.

-La tienda presta servicio técnico y de reparación para androides, tanto en el local como a domicilio. Tenía permisos de certificación vinculados a Cyberlife. Le iba bien a pesar de que en los últimos años la afluencia de clientes disminuyo por la creciente competencia en el mercado- comento Robin al indagar un poco sobre el negocio- eran prósperos, sin embargo una vez sucede la revolución, Android Solutions pasó al olvido. Aun así continua prestando servicios de forma modesta esperando sobrevivir a la nueva realidad a la que se enfrenta la sociedad con los androides- la chica parafraseó un artículo encontrado en la red.

-Lo que infiero es que el sujeto fracaso en su negocio de segunda por la culpa de los divergentes y ¿ahora hace que se maten entre ellos por venganza?– comento Gavin analizando las palabras de Robin.

-Es una posibilidad. De igual forma no debe olvidar que el ataque a los androides inicio incluso antes de la revolución-señaló la chica.
-Y empeoró después, así que debes admitir que tiene sentido-agrego Reed.

Robin se encogió de hombros.

-No se puede quedar en vagas deducciones detective.

-¿Y que estamos esperando? Vayamos a sacarle la verdad a ese tal Alik.

-Espero que lo que acaba de decir no sugiera comportamientos violentos.

-El fin justifica los medios, ¿no Robin?

-Si usted lo dice-pronunció la androide con un leve tono de preocupación.

Se dirigieron al auto para emprender su camino. En medio de éste Gavin aprovechó para preguntar sobre un dato que le pareció curioso.

-¿Cómo sabias lo de la memoria y la divergencia?

Robin no se sorprendió.

-En Jericho conocí a una androide cuya memoria fue reiniciada. Cuando despertó huyó de la casa de su dueño junto a una pequeña niña. Acudió hasta un hombre, un humano que le prometió ayudarlas a escapar y a tener una mejor vida, para su mala surte, el sujeto la engaño. Pretendía reiniciarla para volverla su sirviente o quizás parte de sus retorcidos experimentos-explico la chica.

-¿Quién era el sujeto?- preguntó Gavin curioso.

-No menciono su nombre, aunque aseguró que ya no lastimaría a ningún otro androide- contestó la chica.

-Interesante historia, pero hay algo que no entiendo – Reed comentó dudoso.

Robin se mantenía expectante.

-Si este sujeto la reinicio ¿cómo es que recuerda lo que sucedió?, ¿paso de ser una simple máquina a divergente de nuevo por arte de magia?- aun no termina de convencerme.

-Yo también dude al inicio, hasta que me explicó que de alguna forma pudo ver fragmentos de sus recuerdos.

-De acuerdo, lo entiendo, ¿pero cómo?

-Quizás estímulos del entorno, palabras, imágenes, sonidos, la trajeron de regreso. Creo que puede ser lógico después de todo nuestra mente no funciona como la de un ser humano común, sino que va mas allá. Entendería que pequeños fragmentos de información permanezcan almacenados en la memoria incluso después del reinicio.

-Entonces ¿por qué nuestras víctimas no despertaron de nuevo?-inquirió Reed.

-Eso no lo he descifrado, el recobrarse de un reinicio podría ser una característica especifica de ciertos androides, sin embargo son meras deducciones sin una base sólida verificable.

-Bastaba con decir que no sabes- hablo Gavin de mala gana.

-No dije que no supiera, solo que no estoy segura.

-Es lo mismo.

-No lo es- replicó Robin.

-Claro que si-insistió Reed.

-Que no-reafirmo la androide.

-Vamos admítelo- dijo Gavin con un tono malicioso.

-No admitiré lo que no es cierto- pronunció Robin con molestia.

Gavin comenzó a reírse al ver como Robin caía en su provocación.

-¿Que es tan gracioso?- pregunto Robin entre confusión y enojo.

-Nada, nada- Gavin mantuvo su mirada fija en la vía conteniendo la risa. Pasaron unos cuantos segundos hasta que se dirigió de nuevo a la androide-Oye Robin que tu mente sea un ordenador andante no significa que tienes que saberlo todo.

-Lo sé… Jamás lo pretendido.

-Y en cuanto a los reinicios tendremos que verificar esa historia. Después de todo ha sido material útil para el caso.

Robin sonrió con sutileza al notar como al menos tomaba en cuenta sus aportes. Pasaron otros minutos, hasta que la androide rompió el hielo.

-Debe ser horrible perder tus recuerdos, olvidar cada una de las cosas que sabes y conoces - comentó observando por la ventana.

Gavin la miró de reojo, meditó un poco sobre las palabras de la chica.

-A mí me gustaría olvidar ciertas cosas- la frase con un tono melancólico salió de manera inconsciente.

Ella se giró hacia él. Gavin al notarlo endureció su expresión y se limitó a mencionar otra palabra. Robin quería indagar las causas de ese pensamiento, sin embargo no lo vio apropiado, era seguro que Gavin lo evadiría por completo.

Comenzaron a adentrarse en la zona donde se ubicaba el local, un barrio con estructuras viejas y derruidas, las calles estaban descuidadas y ocasionalmente se veía pasar a alguna que otra persona.

-¿A quién diablos se le ocurre abrir un local en este lugar?- preguntó Gavin en retórica.

-El alquiler y la compra de cualquier local en esta zona es más económico, además la adquisición de productos o la prestación del servicio es más viable que ir a al centro de la ciudad- explico la chica.

-Tacaños.

No muy lejos Robin divisó el anuncio de Android Solutions, estaban en la dirección correcta.

-Detective, por allá- indicó la androide a su compañero.

Gavin se dirigió de inmediato al sitio, se estaciono cerca, procurando mantener vigilado su auto, la zona donde estaban no le generaba confianza. La pareja se aproximó al local, era una estructura no muy grande y modesta, con un gran anuncio en la parte superior. Una van estaba estacionada en un pequeño aparcamiento luciendo también el nombre del local a uno de sus lados, coincidiendo con las pruebas que tenían.

Entraron al local y un sonido parecido al de una campana se escuchó anunciando la presencia de nuevos clientes. Adentro todo lucia normal, había varios estantes que mostraban productos para androides, además de pancartas y folletos publicitarios. Al fondo había un mostrador vacío, mientras se acercaban un hombre mayor salió desde una puerta al otro lado del mostrador.

-Bienvenidos a Android Solutions, ¿en qué puedo ayudarles? - pronunció amable con una gran sonrisa y un acento ruso muy marcado.

-¿Usted es Alik Ivanov?- preguntó Reed.

-Ese es mi nombre - Alik lanzó una mirada a la placa en el cinturón de Gavin y luego a Robin- ¿necesita ayuda con su androide oficial?

-Detective Gavin Reed para usted y ella no es mi androide, es mi compañera Robin -corrigió Gavin- somos del departamento de policía de Detroit.

-Oh ya veo, lo siento, ¿en qué puedo ayudarlo detective?

-Estamos investigando un caso de homicidios y necesitamos hacerle unas cuantas preguntas- informo Reed.

Robin percibió como Alik se tensó al escuchar al detective.

-Seguro, pregunté lo que desee-trato de sonar calmado.

-¿Es usted el dueño legítimo de este local?

-Lo soy desde hace ocho años. Este negocio es todo para mí.

-¿Tiene más personal? ¿O solo es usted?

-Solía tener a cuatro chicos trabajando para mí. Unos me ayudaban quién en el negocio y los otros me ayudaban con el servicio a domicilio.

-¿Donde están ahora?

-Tuve que prescindir de ellos hace unos meses cuando los ingresos de la tienda bajaron considerablemente por bueno...ciertos problemas ajenos a nuestra causa- le lanzó una mirada a Robin- el único que quedó de mis empleados fue Luka y porque es mi hijo, así que no tiene otra alternativa- soltó una carcajada como si acaba de contar el mejor chiste del día, la pareja ni se inmutó.

El hombre aclaró su garganta, y cruzó sus brazos, estaba nervioso y Robin lo sabía. Incluso Gavin pudo notarlo.

-¿Sus trabajadores llegaron a tener comportamientos inadecuados al tratar a los androides?, quizás ¿rechazo, maltrato, violencia física o verbal?

-No que yo recuerde, siempre fueron muy amables, los clientes nunca se quejaron al respecto. Ese tipo de comportamiento le daría una mala imagen a mi negocio y no sería conveniente.

-Ese auto de afuera es el que usa para las entregas supongo.

-Oh sí, aunque ese no está actualmente en funcionamiento, por desgracia desde que se dañó no he tenido el dinero suficiente para repararlo. Por fortuna me queda otra van tampoco está en muy buen estado pero aún sirve para prestar el servicio.

-¿Dónde estaba la otra van?

- Mi hijo la tiene. El prácticamente se adueñó de ella. Se encariño demasiado con ese auto.

Las sospechas de la pareja aumentaron con ese dato.

-¿Su hijo se encuentra acá?

-No él salió hace una hora, de hecho - miró el reloj- me parece extraño que no haya llegado. Seguro está en la bodega.

-¿En la bodega?

-Sí, alquiló una bodega. Pasa la mayor parte del tiempo ahí cuando no está en la tienda. Cosas de jóvenes supongo.

La duda era inevitable, cada palabra de Alik parecía apuntar a su hijo como el potencial sospecho, ¿sería realmente el señor de las máquinas?

-Si quieren puedo llamarlo para que venga al local, en caso de que necesiten interrogarlo también.

-Me parece excelente-dijo Gavin.

Alik sacó su celular y marco a su hijo frente a la pareja. Mientras tanto Robin estudiaba mejor el local en búsqueda de cualquier indicio que pudiera ayudar. Gavin por su parte al igual que su pareja se mantenía atento a su entorno en caso de que llegase a presentarse una eventualidad.

-Qué raro, no responde- pronunció Alik dejando el celular a un lado.

Gavin y Robin se miraron al mismo tiempo. El auto no está, y si se encuentra en la bodega y no responde a su celular, no dejaba de ser sospechoso, tenían que investigar.

-¿Podría facilitarnos la ubicación de la bodega?- pregunto Robin- nos gustaría interrogar personalmente a su hijo.

Alik vaciló antes de acceder, se preguntaba ¿que tenía que ver un caso de homicidio con su hijo o su negocio? , aun así proporcionó la dirección sin problema. Una vez obtenida, la pareja se dispuso a abandonar el local.

-Vuelvan pronto- se despidió el hombre un poco confundido.

Ambos se dirigieron a la bodega, si Luka era el señor de las maquinas tenían que detenerlo cuanto antes.

-Estoy seguro que es él-afirmó Gavin.

-Recuerde que siguen siendo suposiciones.

-Ya verás que tengo razón-hablo Reed con determinación pisando el acelerador.

Llegaron a una gran área solitaria llena de bodegas individuales. Tal como pensaban, en el estacionamiento se encontraba la van.

-Muy bien es aquí. Busquemos su bodega. Imagino que encontraremos cosas interesantes almacenadas- dijo el detective preparado para la acción.

Robin hizo a salir del auto, hasta que Gavin la detuvo.

-Espera- el detective estiro su mano frente a ella y la llevo a la guantera sacando un arma-ten, la vas a necesitar- la acerco a ella- sé que no te han asignado un arma todavía, pero en tanto puedes usar ésta.

Robin dudosa paseo su mirada entre el arma y Gavin.

-No creo que sea apropiado usar un arma sin autorización.

-Robin te autorizo para usar esta arma. ¿Contenta?- habló con sarcasmo- vamos tómala, no quiero que termines con agujeros en el pecho como la última vez.

La androide titubeo antes de tomarla, no era lo correcto pero si lo necesario, por su seguridad y por la del detective.

-De acuerdo, la tomaré, y quiero que sepa que no estoy a favor de esta decisión.

-Descuida puede ser nuestro secreto-Gavin pronunció con picardía guiñando el ojo.

Robin desvió la mirada, sintiéndose incomoda por el gesto del detective, abrió la puerta con rapidez para salir del auto y metió el arma en la parte trasera por el borde de su pantalón. Ambos comenzaron a buscar entre las bodegas, intentando localizar aquella que le pertenecía a Luka, después de caminar un poco consiguieron un número que coincidía con el que le había facilitado el dueño del negocio.
Había un portón con una puerta que parecía entreabierta, eso puso en guardia a la pareja. El sujeto estaba adentro tenían que ser cuidadosos si querían detenerlo.

-Tu quédate aquí, yo voy a entrar- se dirigió a Robin mientras sacaba su arma.

-No dejaré que entre solo. Es peligroso. Tengo que acompañarlo.

-No, no tienes. Es mejor que hagas guardia aquí afuera- ordenó.

Gavin notó que la expresión de Robin era de preocupación, no sabían con quién trataban y después de lo que sucedió en la casa del seguidor no se podía fiar de nadie. Cualquier sospechoso era peligroso.

-No me veas así. Si la situación se pone fea no dudaré en gritarte para que entres en acción.

Robin asintió con resignación.

-Esperare aquí entonce.

Gavin abrió la puerta con sumo cuidado entrando a la bodega, una tenue luz blanca iluminaba el sitio, este estaba lleno de estantes, chatarra, artefactos tecnológicos, entre otras cosas. El detective camino entre los estantes estudiando su entorno esperando encontrar algo o a alguien. A lo lejos vio otra puerta, a diferencia de la primera esta se encontraba cerrada, sin embargo una luz irradiaba por sus hendiduras.

Gavin dio unos cuantos pasos hasta la puerta, a medida que se acercaba se hacía más clara la voz de una persona, se inclinó con el propósito de escuchar a quien sea que hablara.

-Te prometo que esto terminara pronto-dijo la voz con un ligero acento ruso- serás parte de un hecho importante.

"Es él" pensó Gavin. No sabía lo que hacía pero tenía que intervenir. Se paró frente a la puerta tomó impulso y la pateó con fuerza, levantó su arma con firmeza apuntando hacia el sospechoso, este que se había sobresaltado por la abrupta aparición del detective se paró firme elevando sus manos extendidas al nivel de la cabeza.

-Policía de Detroit está bajo arresto.

El joven estaba congelado, el detective lo apuntaba directamente con una expresión fiera de determinación. El cuarto estaba lleno de pantallas, cables y diferentes dispositivos tecnológicos, pero lo que llamó la atención de Gavin en sí fue a la androide sentada e inmovilizada, conectada a uno de los cables que salían de un dispositivo a su lado.

-Te atrapé con las manos en la masa maldito- habló Reed con desprecio.

-¿Quién eres? ¿Y qué haces aquí?- pregunto el joven angustiado.

-Oh no, la verdadera pregunta es ¿a donde te voy a llevar ahora?. Y la respuesta es, a la cárcel imbécil. Pon tus manos en la cabeza y date la vuelta despacio-ordeno el detective.

El muchacho accedió, Gavin empezó a acercarse con cuidado, cuando en un acto repentino Luka tomo una bandeja metálica que reposaba sobre una mesa cerca de él, usándola contra el detective. Por fortuna Reed logró bloquearlo sin embargo, el golpe lo obligó a dar unos pasos hacia atrás dando oportunidad al sospechoso para correr hacia la salida.

-¿¡A donde crees que vas!?- exclamó Gavin.

Reed que se recompuso rápidamente del golpe lo persiguió y lo haló por la capucha de la sudadera que llevaba puesta, lanzándolo al piso. Luka empezó a resistirse, pero Gavin dominó la situación, inmovilizándolo llevando una de sus manos a su espalda y manteniendo su rostro pegado al piso.

-¿Creíste que te dejaría huir? Nadie se escapa de Gavin Reed.

Mientras Tanto Robin que había escuchado el fuerte sonido producido por la bandeja metálica al caer, entró ignorando la orden de su pareja de permanecer afuera. Al llegar al origen del ruido se encontró con su pareja aun sometiendo a Luka en el piso y a una androide inmovilizada y conectada.

-¿Detective?

Gavin giro el rostro, aseverando la mirada al ver a Robin parada en la entrada de la habitación.

-Te dije que hicieras guardia-Le reprochó.

-Lo sé. Es que escuche un ruido fuerte y me preocupe. Lo siento-Robin bajo la mirada apenada.

Gavin soltó un suspiro cansado.

-Ya que. No importa. Miremos el lado bueno, lo tenemos Robin. Atrapamos al culpable- sonrió victorioso.

La androide sintió un alivio en su interior, la pesadilla había terminado. Su gente por fin estaría a salvo.


"Nadie se escapa de Gavin Reed" (promoción válida para cualquiera que no sea Connor)

Sí, lo sé... las fiestas me hicieron desaparecer, pero regrese con muchas ganas de seguir avanzando hasta terminar esta historia, espero les haya gustado el cap, el siguiente viene pronto, gracias por leer. Saludos.