"¿En que estabas pensando Gavin?, ella es un androide y yo un humano" se dijo a si mismo convencido de que era una estúpida idea. Levantó el mentón, tomó bastante aire, recogiendo la poca dignidad que estaba por el suelo y siguió con su camino a paso fuerte hasta su puesto de trabajo.
-Hazte a un lado hojalata- pasó a un lado de Connor chocando a propósito con su hombro.
Connor y Robin se miraron al mismo tiempo. Ninguno se extrañó por el comportamiento del detective, sin embargo no pasaba de ser desagradable.
-¿Hablamos luego?- Robin decidió que lo mejor sería alejar a su amigo, ya que sabía lo que implicaba tener a su pareja y a Connor en el mismo lugar.
Connor captó de inmediato el propósito de la chica, asintió y se retiró sin decir más.
-Espero que no te haya estado distrayendo-habló Reed mientras revisaba ciertos archivos.
-Terminé mi trabajo hace quince minutos detective. Y se supone que estaba en mi hora de descanso.
-¿Para que un androide necesita hora de descanso?
-No lo sé detective, ¿para que un humano lo necesita? si de igual forma procrastina en las horas de laburo. El punto es que cada quien hace lo que mejor le parece en su tiempo de receso. Usted decidió tomar un café y yo decidí socializar.
Gavin rodó los ojos aburrido por las palabras de la androide.
-Bueno Robin el descaso terminó. Te enviaré un grupo de expedientes para que los revises y organices. Varios de esos casos están sin resolver, pero uno nunca sabe lo que se puede encontrar ¿verdad?
Robin recibió la información, al abrirla se desplegó un gran lote de expedientes, reportes, en fin gran cantidad de archivos. La chica levantó una ceja incrédula.
-Son demasiados.
-No te quejes apenas te envié la mitad.
-¿La mitad?
-la otra parte la estoy revisando yo- indicó Gavin.
-Detective Reed ¿Espera que resolvamos todos estos casos?- pregunto Robin dudosa.
-Eso depende.
-¿De qué?
-De que dejes de hablar y te pongas a trabajar- respondió de mala gana.
Robin entrecerró los ojos y apretó los labios, lanzándole una mirada asesina que Gavin no dudo en ignorar, estaba muy ocupado sintiendo vergüenza y frustración por lo que hace unos minutos estuvo a punto de hacer.
La chica centro su atención en los archivos que le había compartido su pareja, revisando y organizando cada uno meticulosamente. El tiempo pasó y sin darse cuenta, miró el reloj notando que no sólo era de noche, sino que también era muy tarde, "es suficiente" pensó. Lanzo una mirada hacia el puesto de Gavin y sonrió al fijarse como este se había quedado dormido sobre el escritorio. Por fortuna Fowler no se encontraba y el departamento no estaba tan concurrido por ser el último día de la semana. Robín dejó su puesto y se acercó con cuidado a su pareja.
-Detective- lo llamó.
Reed continuaba dormido.
-Detective Reed- llamó de nuevo.
Aun sin respuesta.
-¡Gavin!- Robin exclamó firme.
Reed se levantó de golpe, agitado y desorientado.
-¡Estoy despierto lo juro!-exclamó sobresaltado
Robin contuvo la risa, Gavin vio a su pareja a un lado de él, y respiró aliviado de que no se tratara de Fowler. Se pasó la mano por el rostro para terminar de despertarse. "Máxima vergüenza… hoy es el día de hacer el ridículo Gavin" pensó.
-Es tarde detective, debería marcharse y descansar- sugirió la androide.
-¡No necesito que me digas que hacer Robin!-exclamo con rudeza.
Robin endureció su expresión. No valía la pena seguir intentando ser amable con Gavin.
-Lo siento- se apartó de su lado- mi intención no era molestarlo- pronunció cabizbaja.
Para Gavin fue extraño pero inevitable sentirse como basura por haberla tratado así. Se supone que no debería importarle, después de todo es una máquina. No obstante, lo único que había hecho fue darle un consejo por su bien, ahora sentía que tenía que remediarlo.
-¿Quieres que te lleve a tu casa?
Robin se sorprendió por la propuesta, se quedó en silencio por un momento sin saber que decir.
-¿Si? ¿No? Di algo Robin- apremio Gavin desesperado por el silencio de la chica.
-Si. Si por supuesto- oponerse sería imposible.
-Bien. Vamos.
Salieron del departamento abordaron el auto con destino directo a la casa de Robin. La androide no solía ser muy conversadora con su pareja, sabia que se irritaba rápido, pese a ello en varias ocasiones Gavin le hablaba orgulloso de sus viejas "hazañas" antes de ser detective. Robin disfrutaba escuchar esas historias, para ella servía como una forma al menos muy breve de conectarse con su pareja, de conocer su lado amigable. Pero esta vez solo había silencio, quizás por el cansancio, o por la incomodidad de estar junto a ella, era difícil descifrarlo. Reed no era fácil de entender, lo supo desde el primer momento en que lo conoció.
Llegaron a la casa de Daisy, Robin seguía sin saber que decir.
-Gracias- pronunció muy bajo antes de salir del auto.
-Saluda a Daisy de mi parte- dijo Reed en un tono amable.
Robin se extrañó por ello, aun así sonrió por el gesto.
-Seguro. Buenas noches detective.
La androide salió del auto y emprendió su camino a la entrada de la casa. Gavin permaneció inmóvil por un momento "no voltees, no voltees, no voltees" se decía a si mismo mientras apretaba con ambas manos el volante mirando hacia el frente. Pero decidió traicionar a su pensamiento, y para su desconcierto Robin volteó al mismo tiempo, encontrándose ambas miradas. Reed sin evitarlo sintió algo raro atravesar su garganta que terminó alojándose en su pecho. No sabía lo que era pero sentía que su corazón se iba a salir. "Rayos" pensó para pronto pisar el acelerador. Tenía que salir de ahí.
A la mañana siguiente el día de Robin transcurría con normalidad, acompaño a Daisy al supermercado, le ayudo con las compras y con labores simples del hogar. Mientras tanto en su mente no dejaba de reproducirse la imagen de la noche anterior, la mirada del detective fue diferente a la de otras oportunidades. Para Robin era inexplicable y al mismo tiempo inútil darle sentido a esa pequeña acción, lo que la conlleva a cuestionarse el por qué ella también se giró a verlo. No existía una razón concreta o lógica para ello, pero la necesidad de verlo por última vez antes de partir fue inevitable.
-Robin, ¿qué estás haciendo?- preguntó Daisy entrando a la cocina.
-Preparo la cena – contestó mientras cortaba una cebolla.
-¿No se supone que hoy es el evento?- pregunto extrañada.
-Así es- contestó Robin.
-¿Y por qué no estas lista?
-¿De qué hablas?, claro que lo estoy- afirmó la androide.
-¿Vas a ir vestida así?- la miró de arriba abajo.
-Sí. ¿Tiene algo de malo mi atuendo?
Robin regularmente para el trabajo usaba pantalones de vestir entre tonos oscuros además camisas manga larga o corta de botones con un chaleco de vestir encima que por lo general iba a juego con el pantalón y por ultimo un par de zapatos formales con un tacón no muy alto. Y era justo como lucia ese día.
-Cariño, no me mal entiendas, te ves preciosa con tu ropa del trabajo. Pero no puedes asistir a un evento tan importante vestida de esa forma- explicó.
-No lo sabía. Recuerda que nunca he asistido a un evento- aclaró.
-Lo sé, lo sé, y por ese motivo tu querida abuela Daisy te va ayudar-se dio media vuelta con una sonrisa pícara- ven acompáñame, creo que tengo algo que te puede servir.
La androide siguió a la anciana por las escalera hasta su cuarto, una vez ahí, Daisy no paraba de buscar entre las cajas de su closet, en tanto la chica la observaba curiosa sentada en la cama.
-Debe de estar en alguna parte- decía la mujer sacando varias cajas- ¡aquí esta!- celebró- te va a encantar.
En sus manos tenía una caja muy bien decorada.
-Pretendía entregarte esto el día de tu cumpleaños, pero creo que la situación amerita que lo tengas hoy- se lo entregó a Robin.
La chica lo sostuvo intrigada
-No sabía que tenía un cumpleaños.
Daisy se acercó a ella y le acaricio el rostro con dulzura.
-Mi niña preciosa naciste el día en el que despertaste y sentiste por fin lo que era estar viva.
Robin procesó las palabras de la anciana determinando la fecha.
-Entonces nací el 12 de septiembre de 2038.
-Así es, un día duro que te enseño a ser fuerte-dijo comprensiva- bueno basta de charlas, abre el regalo.
Robin abrió la caja develando un envoltorio de papel de material suave, la chica lo destapó revelando una prenda de vestir, la tomo y al sacarla vio que se trataba de un hermoso vestido negro.
-¿Te gusta?- pregunto Daisy ilusionada.
Robin había quedado por un instante sin palabras.
-Es precioso- contesto prendada a la belleza del vestido.
-¿Qué esperas? Póntelo- apremio Daisy- oh y ten también te compre un par de sandalias que hacen juego.
Robin accedió y sin perder tiempo se cambió el atuendo. Ahora la chica lucía un vestido corto falda ancha por encima de las rodillas, de cuello alto, mangas largas de encaje, descubierto en la espalda y ajustado en la cintura con un delicado cinturón de metal liso color dorado y unas sandalias no muy altas del mismo color. Daisy no pudo contener su emoción mostrando una enorme sonrisa.
-¡Te ves magnifica!- exclamó dando un aplauso- muy bien, solo falta hacer algo con tu cabello, un poco de maquillaje, unos cuantos accesorios y listo.
-¿No sería demasiado?
-Para una mujer nunca es demasiado cariño-dijo traviesa- espera aquí iré a buscar lo que falta para arreglarte- se dispuso a salir de la habitación- por cierto Robin- se regresó- ¿a qué hora te vienen a buscar?
-¿Quién?- pregunto extrañada.
-Tu pareja del evento por supuesto.
-¿Tenía que tener una?
Daisy negó con una sonrisa, la androide no tenía la menor idea de cómo funcionaban esa clase de eventos.
-Pensé que asistirías con el detective.
El LED de Robin cambio a amarillo al escuchar su nombre, ¿estaba nerviosa?
-No, eso sería ridículo-respondió en el acto- creo que el detective Reed preferiría morir antes que asistir a un evento de humanos con una androide.
-Créeme se arrepentirá cuando te vea llegar con ese vestido- le guiñó el ojo para continuar su búsqueda.
La androide mostro una sonrisa nerviosa. Hablar o pensar en Reed últimamente la hacían sentir extraña. Robin se giró hacia el espejo observando como lucía con el vestido puesto. Pensó por un momento si Gavin de hecho podría considerarla como pareja de un evento. Llevó la mirada hacia su LED que permanecía en amarillo "Robin deja de pensar en el imbécil maleducado de Gavin" se reprochó. Miró su LED de nuevo, era el único distintivo exterior que tenía con los humanos. Claro que el detective no me invitaría, no somos iguales, no soy humana" razonó cabizbaja.
Mientras tanto Gavin se encontraba tumbado en el sofá de su apartamento mirado el techo con su antebrazo recostado sobre su frente. Sabía que la hora del evento se acercaba y aun no se había preparado. No se sentía motivado en absoluto en asistir al evento o a ningún lado. Cerró los ojos y tal como un relámpago a su mente apareció el recuerdo de Robin, sus ojos azules, su sonrisa, su voz dulce. Luego recordó su intento fallido de invitación y como Connor se había adelantado. El aire de frustración fue inevitable. El detective apretó los dientes con fuerza.
-¡Maldita sea!- exclamó enojado levantándose de golpe.
Tapó su rostro con una de sus manos exasperado "es una máquina Gavin, es una máquina, y no te agradan, que te importa si el imbécil pedazo de plástico la invitó primero, además quizas evitó que cometiera un error del cual me pude arrepentir " trato de convencerse a sí mismo pero la frustración o el celo disfrazado no cedía. Volteó hacia un lado encontrándose con uno de sus gatos sobre la mesa frente al sofá.
-¿Y tú que me ves?-dijo de mala gana.
El gatito maulló sin entender el estado de ánimo de su dueño.
Gavin soltó un suspiro cansado, tenía que controlarse. Agarro su celular que reposaba sobre la mesa, vio la hora, se levantó del sofá y se estiro, el gatito bajo de la mesa y empezó a pasearse por los pies del detective maullando.
-Sí, sí, ya sé que tienes hambre Sherlock -lo cargó- supongo que no tengo más opción que alistarme e ir al evento. Y no te preocupes le dejaré a Watson y a ti comida antes de irme- lo acarició y lo dejó en el suelo para dedicarse a la tarea.
De vuelta en la casa de Daisy, la anciana terminaba de dar los últimos toques a la androide. Arregló su cabello ondulado y cobrizo con un peinado sutil semi-recogido con una trenza. Le puso un par de pequeños pendientes dorados con piedras brillantes. El maquillaje no era cargado, bastaba con un delicado delineado en sus ojos y un poco de rubor. Lo único que resaltaba era un fuerte color de labial rojo que combinaba con su vestido y sus ojos.
-¿Entonces, que te parece?
Robin se miró al espejo por completo, nunca pensó que luciría de esa forma.
-Me veo.
-¿Fabulosa? Lo sé, lo sé- pronunció airosa.
-Humana-repuso.
Daisy se sintió conmovida, sabía que Robin tenía complejos respecto a su clase, temía por las reacciones humanas hacia ella.
-Ahora que te detallo mejor ¿qué le pasó a tu LED? Estaba tan distraída que no me fijé que ya no lo tienes- comento Daisy con mucha curiosidad.
-Yo...lo retiré cuando saliste del cuarto-hizo una pausa mirando hacia un lado apenada-necesitaba hacerlo.
-¿Por qué?
-Tú lo sabes.
Daisy suavizó su rostro comprensiva, se acercó a Robin y la tomó por los brazos.
-Cariño quiero que recuerdes algo, el ser humano no depende de cómo luzcas por fuerza ni de dejar de lado lo que te distingue de nosotros, sino lo que llevas por dentro- posó una de sus manos sobre el pecho de la chica- tus emociones y tus actos definen tu humanidad. Y créeme niña, tú eres más humana de lo que cualquiera podría imaginar.
Robin sonrió ante las lindas palabras de Daisy, era una personas honestas si lo decía tenía que ser verdad. De pronto el timbre sonó y la anciana de inmediato se animó.
-Excelente- se apartó de ella- acaba de llegar tu pareja.
-¿Mí qué?
Daisy salió de la habitación para ir directo a la puerta de la entrada. Robin fue detrás de ella muy confundida "podría ser Gavin?". La mujer abrió la puerta revelando finalmente a la pareja.
-Buenas noches señora Davenport.
-Buenas noches querido Co-
-¿Connor?- interrumpió Robin sorprendida.
Por algún motivo para Robin fue un poco desilusionante. Le agradaba que se tratara de Connor aun así no podía dejar de sentir un extraño vacío que podría traducirse en decepción.
Sí, apoyo el headcanon en el que Gavin tiene gatos, y sí se llaman Sherlock y Watson,lo siento pero fue inevitable. Espero les haya gustado el nuevo capitulo, el siguiente lo publicare pronto. Gracias por leer y comentar, Saludos.
