Connor miró a Robin de arriba abajo.
-Vaya. Te ves muy bien- halagó.
Robin hizo lo mismo.
- Igualmente.
-Gracias. Hank me ayudo a escoger el traje. Un poco inusual para alguien con un gusto de vestir tan excéntrico- aclaró.
-Concuerdo- dijo Robin riendo.
Daisy se acercó a los dos.
-Vamos, júntense para tomarles una foto.
-¿Por qué?- pregunto Connor curioso.
-Porque yo lo digo, así que menos preguntas y más pose.
-Como usted diga.
Los androides se juntaron. Robin pasó su mano por el antebrazo de Connor pegándose a él. Ambos miraron sonrientes hacia la cámara.
-Listo. Se ven preciosos- contempló la foto con ternura, luego dejo la cámara a un lado fijándose de que la pareja seguía en el recibidor.
-¿Que hacen todavía aquí? Apresúrense o llegaran tarde- los llevo a ambos a la entrada- y Robin no te preocupes por mí, estaré bien. Diviértanse los amo.
Los androides caminaron hacia el auto.
-¿Es ese el auto de Hank?
-Me dijo que si le hacía un rasguño me arrancaría la cabeza.
-Sí. Definitivamente es el auto de Hank.
Connor le abrió la puerta.
-Oh que caballeroso- alabó Robin con picardía mientras abordaba el vehículo- ¿también te lo enseño Hank? o ¿ya venía programado?
-Me reservo el derecho a responder- bromeó para cerrar la puerta.
Connor subió al auto y emprendió su viaje con destino al evento. A diferencia de Gavin, para Robin la interacción con su amigo Connor era más cómoda, sabía que si le hablaba su respuesta no sería de mala gana.
-¿Hank está en el evento?
-Sí. De hecho íbamos en camino cuando la señora Davenport llamó.
-Lamento eso- se disculpó Robin apenada- no sabía que Daisy lo haría.
-Descuida. Para mí no es problema, somos amigos después de todo. Aunque siendo honesto creí que irías con Gavin.
-¿Tu también? Daisy me pregunto lo mismo. Créeme estoy segura que el detective Reed preferiría mil veces ser atropellado por un tren antes de aparecer conmigo en un evento.
Para Connor fue inevitable sonreír por la ocurrencia de Robin.
-Exagerado. Aunque puede que exista un pequeño margen de veracidad en tu razonamiento.
-Y hablando de compañeros difíciles, ¿cómo va tu relación con Hank?
-El teniente al igual que el detective es un hombre complicado. Relacionarse se vuelve una tarea difícil. Sin embargo se ha mostrado flexible en muchas oportunidades dependiendo de su estado de ánimo o la situación en la que se encuentre. Yo siempre busco la forma de alentar el lado positivo de Hank, le hace bien, y le ha ayudado en su problema con el alcohol.
-Al menos el teniente hace un esfuerzo por llevarse bien. Yo ya no sé cómo actuar con el detective. Por supuesto no negaré que a veces hay un ligero cambio en su forma de tratarme, ese es el momento en el que pienso que todo va bien, hasta que claro vuelve a portarse como un idiota.
-Así de complejos son los humanos. Hank de vez en cuando dice: hay personas que debemos quererlas para entenderlas, cuando se trata de alguien complicado.
-Supongo que también aplica para él- bromeó Robin- entonces me dices que debo querer al detective Reed para comenzar a comprender su desagradable conducta-razonó.
-Es posible.
-Es una idea terrible.
-Lo sé - pronunció Connor con cierta gracia- por cierto en la casa de la señora Davenport note que no llevas tú LED.
Robin no se sorprendió Connor como buen detective era muy observador tarde o temprano le haría referencia a esa pequeña pero significativa característica androide que ella había decidido retirar.
-Sí. Me pareció adecuado retirarlo-Robin no hallaba cómo explicar lo que sentía respecto a ello.
-¿Para verte normal?- el androide lo dedujo al instante - yo también pensé en retirar mi LED. Lo he considerado muchas veces. Pero Hank parece entender mejor mis estados emocionales a través de él. Así que por los momentos tendré que conservarlo.
-Daisy considero que era innecesario quitar mi LED para lucir como humana. Ella definió la humanidad en función a las emociones y lo que hagas con ellas.
-¿Y tú qué opinas?
-Tiene razón. El nivel de bondad o maldad de un individuo pueden determinarse por sus actos. Por otra parte no dejo de ver el tema de la humanidad con amplia ambigüedad.
-¿Por qué crees que es ambiguo?
-Cuando tienes un trabajo como el nuestro, te encuentras a diversos individuos que al estudiar sus actos y evaluar su comportamiento, no parecen humanos. Lo paradójico es que muchos de ellos han sido motivados por sus emociones, resultando en la peor clase de sentimientos. Esto a su vez desata una serie de hechos irracionales que claro son aquellos que terminamos investigando con tanta vehemencia. La cuestión es que resuelves el caso, pero te inundan las interrogantes sobre el verdadero significado de la humanidad.
-Parece que no soy el único que le da tantas vueltas a ese tema. Existen diferentes formas lógicas de responder a cada pregunta. El problema en sí es la irracionalidad humana. Crees entenderlo aunque sabes en el fondo que no es así. Y si era difícil comprenderlos cuando eras un androide, imagina ahora siendo una máquina de subjetividad andante.
-Viviremos en una constante confusión- agregó Robin.
-Puede ser- dijo Connor con una sonrisa-por cierto quisiera hacerte una pregunta ¿puedo?
-Seguro.
-El día que interrogaste al androide de la casa abandonada.
-¿Ralph?
-Sí. Antes de que abandonaras la sala, el intento confesar algo más, ¿lo hizo?
Robin automáticamente recordó la confesión de Ralph. Se quedó en silencio decidiendo que responder, ¿podría confiar en Connor? Decir la verdad implicaba quedar como cómplice y obstructora de la justicia. Mentir no tenía sentido, si su amigo preguntaba era porque ya lo sospechaba. Lo único que le quedaba era confiar en él.
-Sí, lo hizo- contestó.
-¿Por qué lo ocultaste?
-Porque no lo considere relevante para el caso.
-Lo hubiese sido para otro.
-Puede ser, pero ya no importa.
Se hizo un silencio incomodo entre ambos que duro solo unos pocos minutos.
-No te delatare Robin si es lo que piensas. Lo único que necesitaba saber era el motivo de tu omisión.
-Ya lo sabes.
-El verdadero motivo- insistió Connor.
Robin titubeo antes de responder.
-Antes de la revolución cada uno de nosotros tomó decisiones de las que seguro ahora no nos sentimos orgullosos. Las experiencias han sido distintas aunque coinciden en un mismo punto, el sufrimiento.
-¿No querías que Ralph sufriera?
-La oración correcta es, que no continuara sufriendo. Ninguno de nosotros. Era suficiente- aclaro la chica.
-Entiendo. He ahí donde llevas a la practica el concepto de la señora Davenport sobre la humanidad- Razono Connor con una ligera sonrisa.
Mientras tanto en el evento Hank se encontraba sentado en una de las tantas mesas del lugar, aburrido y con inmensas ganas de salir corriendo. Estar en medio de una algarabía no era lo suyo. Y para empeorar la situación Gavin se acercaba justo a su mesa.
-Debe ser una maldita broma- se quejó el detective al notar que debía compartir la mesa con Hank.
-Yo tampoco estaba muy feliz cuando lo supe- dijo el teniente de mala gana.
-Es extraño verte sin la tostadora-pronunció Gavin con malicia tomando asiento.
-Para no agradarte Connor, te preocupas mucho por él- habló Hank con malicia.
-Vete al diablo.
-Creí que vendrías con Robin.
Gavin lo miró extrañado y luego soltó una carcajada.
-¿Yo? ¿Con Robin?- se señaló y volvió a reír.
-¿Qué tiene de malo? Es tu pareja después de todo.
-Sí. En el trabajo. Fuera de eso no tengo que andar siempre pegado a ella. Como tú y el imbécil de hojalata.
-Sigue llamando a Connor así delante de mí, y te hare extrañar tu dentadura- amenazó con seriedad.
Gavin endureció el rostro.
-Quiero verte intentarlo.
Ambos se lanzaron miradas amenazadoras, pero recordaron a Fowler, si armaban un espectáculo desagradable su jefe podría no solo reprenderlos sino despedirlos.
-No perderé mi tiempo contigo- dijo Hank restando importancia al altercado.
-Al fin estamos de acuerdo en algo.
Ambos desviaron la mirada hacia otro lado, entre la multitud Hank observó como Connor y Robin entraban al lugar del evento.
-Vaya, vaya pero miren quien llego y muy bien acompañado- comentó Hank con orgullo.
Gavin se giró para ver a su compañera entrar con el androide que más despreciaba, corroborando su sospecha. Connor si la había invitado. Los androides se mezclaron entre las personas, varios de los presentes no se molestaban en disimular, escudriñaban a la pareja de arriba abajo. Unos los veían con desagrado todavía sin acostumbrarse a ver a androides como invitados y no como sirvientes y otros escondían muy bien su incomodidad detrás de un saludo formal, una sonrisa o una ligera seña con la cabeza.
-Está muy concurrido, ¿a donde debemos ir ahora?- preguntó Robin.
-Reservaron una mesa para cada uno, Hank debe de estar cerca-Connor estudio su alrededor para localizar a su pareja- allí esta- exclamó con un tono victorioso
-¿Donde?
Connor tomo la mano de la androide para conducirla hasta la mesa, vio al teniente y a un lado al detective, la chica pensaba que si aún llevara su LED sin duda estaría en amarillo por lo que sintió al verlo en ese momento, una fuerte emoción que continuaba carente de significado. Por su parte Gavin trataba de controlar el enojo que sentía de ver a Connor llegar con su pareja y como si no fuese suficiente tomados de la mano.
-¿A quien se le ocurre sentar al teniente y al detective juntos?- preguntó Robin.
-El capitán Fowler considero que sería una buena idea para trabajar la relación de ambos.
-¿Una buena idea?-cuestionó- analizando la conducta de ambos, pienso que es una muy mala idea. Me sorprende que no se hayan asesinado todavía.
-Imagino que no quieren ser despedidos- bromeó el androide.
Llegaron a la mesa que se les había apartado, Hank sonrió al ver a la pareja, se levantó y le dio la mano a Robin.
-Estás muy hermosa - dijo algo sorprendido por la apariencia de la chica.
-Muchas gracias teniente- Robin correspondió el suave apretón de manos.
-Hey ¿y tú no piensas decirle nada a tu pareja? -Hank se dirigió a Gavin.
El detective se giró y se fijó que aún Connor tenía su mano sujetada.
-¿Tendría que hacerlo? -pronunció con indiferencia para dirigir su atención hacia otro lado.
-Jamás dejaras de ser un imbécil ¿verdad Gavin?
-No se preocupe teniente Anderson, los cumplidos de Gavin me tienen sin cuidado- dijo la androide restando importancia al comportamiento de su compañero.
Un llamado se escuchó a lo lejos, era el capitán Fowler quien le hacía una seña al teniente y a Connor para que se acercaran. El hombre se encontraba con otras personas al parecer de mucha influencia, lo más probable era que querían conocer al androide responsable de infiltrarse en Cyberlife y de despertar de todas las unidades almacenadas que ahí se encontraban. Después de ese acto Connor se había vuelto muy popular.
-¿Me disculpas un minuto? - pidió Connor a su acompañante.
-Descuida, tus fans te esperan- le dijo Robin con picardía.
El teniente y el androide dejaron la mesa, Robin los vio marcharse. Luego llevó su atención al detective, éste permanecía mirando hacia otro lado. Bajó la cabeza entristecida, ni por ser una noche especial se merecía un buen trato de su pareja. Sin más que hacer se sentó en una de las sillas que tenía su nombre en él, y que para infortunio de Robin estaba justo al lado de Reed.
Ni la música de fondo ni la algarabía de la gente podía mitigar el silencio incómodo entre ambos, Gavin sin saber que decir y Robin sin querer decir nada para no molestar a su pareja, la idea era no arruinar la noche. Los minutos pasaban y lo único que hacia Gavin era beber, Robin empezó a preocuparse.
-Beber demasiado podría ser contraproducente para usted - comentó sin mirarlo.
Él se giró hacia ella, un tanto sorprendido ya que era la primera vez en la noche en la que le dirigía la palabra.
-No tengo cinco años Robin yo sé lo que hago-contestó de mala gana.
-Si usted lo dice - la chica dejo de insistir, llevarle la contraria solo ocasionaría problemas.
Pasaron otros minutos que parecían una eternidad. Gavin le lanzó un vistazo a Connor, vestía de manera impecable justo como siempre lo hacía "idiota, " pensó le molestaba cuan perfecto se creía el androide. Miró de reojo a Robin, ella por razones obvias, se mantenía entretenida en cualquier cosa menos en él, Reed aclaro su garganta para intentar captar su atención, pero la chica ni se inmutó. El detective pensó por un momento en que decir hasta que de la nada salió un comentario que al principio parecía de poca importancia.
-Así que el listillo tuvo las agallas de invitarte al evento -pronunció Gavin con un deje de malicia.
Robin finalmente se volteó a verlo. El corazón de Gavin se aceleró. Hank tenía razón lucía hermosa, aunque decirlo ya no valía la pena, después de todo Robin dejó claro que la opinión de un tonto como él no importaba.
-¿Connor?-respondió ella con un toque de inocencia.
-¿A cuál otro listillo crees que me refiero?-afirmó- me parece increíble que tuviera el coraje para invitarte.
-Connor no me invitó- aclaro la androide.
Reed se extrañó
-¿No?
Ella negó con la cabeza.
-Aunque para mí era irrelevante, Daisy consideró que necesitaba una pareja para venir al evento. Así que le pidió a Connor que asistiera conmigo. Ella primero pensó que vendría con usted, pero le dije que eso sería una locura.
Gavin frunció el ceño con seriedad.
-¿Por qué sería una locura?
-Por favor detective usted jamás invitaría a una androide a un evento. A ningún lugar de hecho.
-¿Y tú qué sabes?-replicó ofendido.
-¿Lo habría hecho?-Robin fue directa,
La pregunta tomó a Reed desprevenido. Se quedó estático y trago en seco. El conocía la respuesta, ya que por un momento el pensamiento se convirtió en una intención que por mala suerte hasta allí se quedó.
-No lo sé-hizo una pausa- puede ser -trato de sonar relajado para ocultar la vergüenza.
-Lástima, yo habría aceptado- pronunció Robin con seriedad, para retomar su vista a otra dirección.
Gavin volvió a quedar congelado "soy un imbecil" fue lo único que pensó. Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Robin, cuándo notó como el rostro de su pareja se había colorado con su último comentario, para ser alguien tan rudo, le pareció divertido y adorable lograr ese efecto en él.
La conversación se enfrió de nuevo. Por fortuna para la chica, Connor apareció de entre la multitud como su salvador.
-¿Le gustaría bailar conmigo?-invitó con un aire caballeroso.
Antes de que Robin pudiera responder Gavin soltó una carcajada.
-¿Ahora eres bailarín? -se burló.
-Oh, no se ponga celoso detective luego lo invito a bailar a usted.
La sonrisa burlona se borró de los labios de Reed.
-Vete al demonio-frunció el ceño con enojo.
Connor sonrió complacido, sabia como responder a cada provocación de Gavin. Robin por su parte no disfrutaba de ver cómo su pareja siempre molestaba a su amigo. Tomó a Connor de la mano y prefirió abandonar la mesa, antes de que pudieran intercambiar otra palabra.
-¿Siempre son así?-pregunto la androide preocupada por la relación de sus compañeros.
-Desde el primer día-contestó Connor.
-No deberían provocarse se esa manera- aconsejo la chica.
-Es por diversión- Connor aclaró con un tono de picardía mientras saludaba de lejos al detective.
Gavin no tardó en mostrarle el dedo corazón.
-Métodos de socialización nada convencionales-razonó Robin poco sorprendida por la respuesta del detective.
Los dos androides se encontraban en el medio de la pista, nunca habían hecho un baile en su vida, pero sabían que era una práctica común en ciertos eventos, la música sonaba de fondo, Gavin a lo lejos sonreía con malicia al notar que en realidad Connor no era tan perfecto. Varios invitados observaban a la pareja esperando al menos un movimiento, Robin se sentía incómoda por ello.
-Oye tranquila- habló Connor con sutileza - solo es un baile nada puede salir mal -dijo en un tono amigable - sigue mis pasos.
Connor comenzó a bailar progresivamente al ritmo de la música Robin hizo caso a su amigo al inicio insegura hasta que fue tomando confianza. Ya después de poco ambos se divertían en la pista de baile. Gavin rodó los ojos con molestia, pensaba "cualquiera puede hacer un baile". Aunque lo negara Reed en el fondo se sentía arrepentido. Ese pudo haber sido él, pero lo arruinó y ahora ella bailaba alegre con el ser más irritable que conocía del departamento por su culpa. Connor no se la había quitado, el mismo permitió que lo hiciera.
Después de unas cuantas alegrías, bailes ,tragos y miradas de odio, los presentes se dignaron a tomar asiento para dar inicio a la entrega de reconocimientos. Varios agentes fueron condecorados, pero ninguno captó tanto la atención de Gavin como el reconocimiento a la pareja más eficiente. Por supuesto gracias a que ahora tenía Robin y que en los últimos meses había mejorado en su trabajo su probabilidad de obtener un reconocimiento era alta. Sin embargo sus ilusión se rompió cuando en el fondo escuchó el nombre de Hank Anderson seguido por el de Connor . Los aplausos inundaron el salón, la pareja se levantó a decir unas palabras, mientras Gavin no salía de su asombro.
-Buenas noches - habló Hank primero- muchas gracias por el reconocimiento, pero la verdad la mayor parte del crédito debe ser para Connor.
Los aplausos se volvieron a sentir. Hank le hizo una seña a Connor para que se dirigiera a los presentes, él se paró firme frente al micrófono y antes de que pudiera hablar fue interrumpido.
-¡No es justo!- gritó Gavin levantándose de golpe de su asiento.
Todos voltearon en dirección a él.
-¡Les dieron el reconocimiento por tratarse de Connor!-acuso enojado- ¡claro como ahora es el androide popular se olvidan de que otros también trabajan duro! ¡pero eso nadie lo reconoce!-reprochó.
Connor no se inmutó, en tanto la expresión de Hank era de total desaprobación. Robin por su parte se preocupó al notar la mirada iracunda de Fowler sobre Gavin desde otra mesa, el rápidamente le hizo una seña a Robin para que controlará al detective que continuaba reprochando altanero a la pareja y al mismo departamento. La chica se levantó y le puso la mano en el pecho para que se calmara.
-Detective es suficiente-dijo Robin con sutileza para no alterarlo más.
Pero Gavin no detenía sus quejas y acusaciones que al parecer eran producto de la cantidad de alcohol que había consumido.
-Gavin es suficiente- insistió Robin con firmeza.
El detective bajó la mirada ella pocas veces lo llamaba por su nombre, y cuando lo hacía era porque la situación se tornaba tensa. Robin lo miró suplicante, deseando que le hiciera caso.
-Salgamos de aquí por favor – pidió ella.
El gruño y abandonó de mala gana el salón seguido por su pareja.
-¿¡Qué demonios pasa con usted!?- la chica le reclamó por el mal acto.
Gavin que caminaba hacia el estacionamiento enojado se giró de golpe hacia ella.
-¿¡Qué demonios pasa conmigo!? -Exclamó-¿¡que demonios pasa conmigo Robin!?-repitió-¡te diré lo que pasa! ¡estoy harto de todo! ¡de los estúpidos androides, de este estúpido trabajo y especialmente de ti!- la señaló.
-¿De mí?-cuestiono Robin ofendida.
-¡Si, de ti! ¡De que sea un maldito recuerdo andante!
-¿De quién? ¿De Sophie ?-replicó.
El semblante de Reed cambio por completo a uno serio y a la vez extrañado.
-¿Que dijiste?-dio unos pasos hacia ella.
Robin se mantuvo callada, dio información que se suponía que por ahora no compartiría.
-¿Donde escuchaste ese nombre?
La chica vaciló antes de responder.
-¿Usted me lo dijo?
La curiosidad de Gavin fue aumentando.
-¿Cuándo?- inquirió.
Robin vaciló de nuevo.
-El día que fue a retirar sus disculpas a la casa de Daisy, usted me comparó con alguien llamada Sophie.
Reed estaba incrédulo ante tal revelación.
-Eso no me lo habías contado-se acercó más a ella quedando a poca distancia-y dime Robin ¿que otra información relevante me has ocultado de ese día?-indago
La androide sintió que su interior enloquecía recordando el beso. Su sistema no entendía que clase de emociones experimentaba en ese momento. El beso era a igual que el nombre de Sophie información temporalmente clasificada. Aunque de igual manera no tenía alternativa era Gavin y seguro insistiría.
-Usted me-
Robin no pudo continuar, fue interrumpida por un repentino beso de Gavin que duro el tiempo necesario para descontrolar el interior de la androide. El detective se separó de ella con la cabeza gacha.
-Llévame a casa, sé que no me dejaras conducir ebrio- dijo Reed en un susurro para darse la vuelta y caminar hacia su auto.
Robin se quedó inmóvil sorprendida y bastante confundida por lo que había hecho el detective "Lo hizo de nuevo… ¿Por qué?" se preguntó a si misma intentando dilucidar su inexplicable acción.
Lo hizo porque le gustas Robin es obvio. Sí, tarde un siglo para publicar pero ahora algunas cosas no están bien y no las puedo controlar igual, sigo escribiendo y no me detendré hasta terminar esta historia. Espero les haya gustado el capitulo, gracias por leer y comentar. El próximo capitulo estará con ustedes pronto. Saludos.
