Gavin se mantuvo serio, muy concentrado en la historia de Robin, comenzó a comprender cosas que antes ignoraba sobre los androides.
-Y así fue como terminé viviendo con Daisy.
El detective seguía procesando la historia, Robin lo miró con curiosidad.
-Me preocupa tu silencio- comentó la chica.
-Tengo preguntas -dijo con un tono serio.
-Adelante.
-Primero, dime qué los malditos que le hicieron daño a ti y a Daisy pagaron por ello.
-Se podría decir que sí. Gracias al abogado de Daisy descubrieron varios casos similares. Introdujeron una demanda al asilo, el doctor perdió su licencia y tuvo que pagar cárcel junto a sus cómplices. El estado tomo el control del asilo y renovó a todo el personal, ahora funciona como debe de ser-explicó.
-Excelente, esas son buenas noticias- celebró el detective.
Gavin frunció los labios derrepente se notaba incómodo.
-¿Qué sucede?
-Después de escuchar tu historia, ahora me siento como una basura por tratarte mal.
-Descuide esa experiencia me enseñó a lidiar con la ignorancia humana.
Gavin levantó una ceja incrédulo.
-No en el mal sentido. Cuando hablo de ignorancia humana me refiero a que muchos humanos ignoran los hechos de trasfondo por cualquier motivo y prefieren rechazarlo o evadirlo a toda costa en lugar de entenderlo.
-Bueno suena lógico si lo dices de esa forma.
-Espero no haberte ofendido - habló apenada.
El detective soltó una pequeña carcajada.
-No, no, para nada.
No era ofensa, era vergüenza de recordar cómo había tratado mal a su compañera y a cualquier otro androide sin razón.
-Tengo otra pregunta... ¿cómo es posible que no odies a los humanos?
-Cada androide tiene una razón para desconfiar de la humanidad, es allí cuando decides odiar o perdonar y yo decidí perdonar.
-Daisy tiene razón, eres una buena persona.
Esta vez Robin no le corrigió porque así se sentía.
-Muy bien- Gavin se estiró en su asiento con un poco de pereza -ya es hora de dormir - se levantó para dejar el balcón, Robin le siguió el paso.
-Creí que podría hacerle una última pregunta antes de dormir.
Él se volteó hacia ella.
-Seguro, no hay problema.
-¿Quién es Sophie?
El semblante de Gavin cambio, su cuerpo se tensaba cada vez que escuchaba ese nombre.
-No es un buen momento para hablar de ello.
-Nunca es un buen momento Gavin, siempre eludes mi pregunta.
-¿Por qué siempre preguntas por ella?
-Creo que tengo derecho a saber quién es la mujer con la que tanto me comparas.
-Lo sabrás...solo que ahora no.
-¿Cuántas veces me dirás lo mismo?
-No quiero hablar de eso Robin.
-¿Por qué?
-¡Por que no! -exclamó alterado.
Robin se sobresaltó. Gavin lo notó y bajó la cabeza apenado.
-Lo siento, no debí levantarte la voz.
-No al contrario. Soy yo quien lo siente. No debí insistir.
Surgió un silencio incomodo entre ambos. Gavin se aclaró la garganta y empezó a acomodar unos cojines en el sofá.
-¿Sabes qué?, mejor vamos a dormir.
-¿Qué estás haciendo?- preguntó Robin extrañada y curiosa al mismo tiempo.
-Acomodar el sofá, yo dormiré aquí- señaló el mueble- y tú en mi habitación.
-No- Robin respondió automática- no dormiré en tu cama.
-¿Por qué no?
-Es tu cama. No puedes abandonar la comodidad de tu cama por mí.
-Claro que sí, es mi regla. Si una chica se queda a dormir en mi apartamento, lo hará en mi cama y yo en el sofá.
Robin lo miró incrédula. Gavin cayó en cuenta de sus palabras.
-No es que muchas chicas se queden a dormir aquí- se mostraba nervioso-es que bueno ya sabes es-
-Lo entiendo- lo interrumpió- tranquilo.
Gavin soltó un profundo suspiro, se acercó a ella y la tomó de las manos.
-Lo único que quiero es que estés cómoda.
Robin mostró una cálida sonrisa.
-Aunque es un lindo gesto, no es necesario Gavin. Soy una máquina. Podría descansar en una silla si quisiera y no tendría problemas con la comodidad.
El detective frunció el ceño.
-Robin me conoces sabes que no me convencerás de lo contrario.
-Lo sé, iré al cuarto- se dirigió hacia la habitación- aunque- se detuvo en la puerta- ese sofá se ve incómodo tampoco tendría problema en compartir la cama contigo.
Gavin se sonrojó sin evitarlo, desvió la mirada, su corazón latía rápido. Él sabía que no era una propuesta indecente, sin embargo escucharla decir eso con tanta inocencia le avergonzaba.
-Estaré bien aquí en el sofá- se lanzó de inmediato sobre el mueble- Buenas noches- se acurrucó de un costado pretendiendo dormir.
Robin no entendía la extraña actitud del detective.
-Buenas noches Gavin.
Terminó por entrar en la habitación, esta era simple y aunque por raro que pareciera ordenada. Tenía una cama doble, con una mesa de noche al lado donde reposaba una lámpara; un pequeño closet y una ventana cubierta por cortinas.
Robin se sentó sobre la cama pensando lo curioso que era estar en la habitación de Gavin Reed. Por otro lado Gavin pensaba casi lo mismo, jamás imaginó que un androide estaría en su casa y menos durmiendo en su cama, recordó de nuevo la propuesta de Robin, se tapó el rostro con vergüenza "cálmate Gavin" pensó.
Robin se acostó. Miró hacia el techo pensativa, había sido un buen día. Se sentía feliz de haber arreglado sus diferencias con Gavin y compartir un día completo con él. Se recostó sobre su lado izquierdo y cerró los ojos para descansar.
Y mientras Robin recuperaba energía, Gavin no paraba de dar vueltas en el sofá, ¿qué tan incómodo podía ser dormir ahí ahora? ¿Cuántas borracheras había pasado en ese sofá sin problemas? ¿Qué podía ser diferente? Por supuesto esa inocente propuesta.
Se sentó y se puso las manos en la cara "ni lo pienses Gavin", dejo el sofá y fue por un vaso de agua a la cocina, por cada sorbo miraba hacia la puerta de su habitación, Robin la había dejado abierta, quizás como muestra de que su propuesta seguía en pie.
Terminó el vaso de agua, y se quedó pensativo mirando atento hacia la puerta, tratando de controlar el estúpido impulso de ir hacia ella. Gavin cerró los ojos con fuerza y frunció los labios con frustración, para luego soltar un profundo suspiro. "¿Qué vas a hacer Gavin?" Se cuestionó.
El detective se acercó cauteloso hacía su habitación, la puerta estaba a medias casi no podía ver el interior, tocó con sutileza antes de entrar.
-¿Robin? - llamó
Pero no hubo respuesta. El corazón de Gavin latía a mil por hora. Se reprochaba en su cabeza una y otra vez lo que hacía. Termino de abrir la puerta y entró con sumo cuidado.
Vio a Robin acostada en su cama, ella no se había movido de su posición inicial. Gavin vaciló antes de acercarse a su cama, pensaba en lo atrevido que sería acostarse junto a ella.
"No estás haciendo nada inapropiado Gavin solo aceptas la propuesta de Robin para dormir cómodo" Reed hacia un gran esfuerzo por convencerse y no pensar que era un aprovechando con su novia. Finalmente se armó de valor y se acostó al lado de Robin .
Reed se quedó inmóvil mirando hacia el techo, estaba tenso y nervioso. Aguantaba la tentación de girarse porque sabía que si lo hacía se encontraría con el rostro de su novia. Ninguna mujer le había despertado los nervios estando juntos en la misma cama como Robin. Lo curioso era que lo único que hacían era dormir.
¿Qué tan extraño era para él haber terminado en la cama con un androide? después de meditarlo un rato Gavin se acostó sobre su costado derecho quedando de frente a Robin . Ella parecía imperturbable su rostro trasmitía demasiada tranquilidad.
Gavin se preguntó por un momento si los androides podrían soñar, y si era así, ¿qué soñaría Robin ? le acarició la mejilla con dulzura contemplando quizá al único ser que hasta ahora le apreciaba, él sabía que era una persona de carácter difícil, y que ella lo aceptara pese a su actitud complicada lo hacían comprender que Robin lo quería.
El sol del domingo entró por la ventana colándose a través de la cortina de la habitación las aves cantaban y las bocinas de los autos de mezclaban con la algarabía de la gente. Robin despertó al fin terminando su merecido descanso y con suficiente energía para enfrentar los retos de un nuevo día.
Para su sorpresa lo primero que vió al despertar fue el rostro de Gavin muy cerca de ella. La androide no hallaba cómo reaccionar al parecer el detective sí aceptó su propuesta y de una manera muy particular. Gavin no solo estaba cerca de Robin sino que se había aferrado a ella en medio de la noche. La chica estaba atrapada bajo uno de los brazos del detective.
-Signos de soledad - susurró Robin.
La androide sonrió tomando con gracia y ternura la acción inconsciente del detective, "si supieran en el departamento que detrás de esa fachada de tipo rudo hay un osito Teddy" río internamente. Casi al instante de ese razonamiento Robin pensó en las causas de esa conducta, nadie nace siendo un patán, las experiencias lo forjan.
Robin sospechaba indudablemente que Sophie era parte de esas experiencias. Si fueron buenas o malas era donde residía el dilema. La única verdad era que a Gavin no le agradaba tocar el tema y esa era la mayor interrogante para ella, sobre todo por las recurrentes comparaciones que había hecho el detective entre ambas.
Era obvio que Gavin seguiría evadiendo el tema pero eso no detendría a Robin. Estaba decidida a buscar respuestas sobre esa persona, con la esperanza de comprender las reacciones del detective cuando se referían a ella. En vista de que el detective no le proporcionaría información, ella la recabaría por su cuenta.
Sophie parecía ser alguien importante en la vida de Reed. Si estuvo muy presente en su entorno era probable que las personas con las que interactuaba tuvieran conocimiento sobre ella. Y justo ahí comenzaría la búsqueda de Robin.
Una pareja de aves se posó en la ventana de la habitación cantando lindas melodías, que una persona como Gavin que apreciaba el completo silencio al dormir no lo disfrutaba.
-Cállense-gruño bajo con lo cara hundida en la almohada.
Las aves no entienden el lenguaje humano, así que para ellas era fácil ignorar la petición de Reed. El detective se comenzó a irritar con el incesante canto matutino.
-¡Cállense de una vez y déjenme dormir aves del demonio!- se despertó de golpe irritado por el trinar de los pobres pajaritos que alzaron el vuelo asustados por el grito.
Cuando le pasó el enojo, Gavin cayó en cuenta que Robin ya no estaba a su lado. Se levantó de la cama preocupado "¿se habrá enojado conmigo por haber dormido con ella?" salió de la habitación con un pánico disfrazado de desinterés y trasnocho.
-¿Robin? -llamó a ver si conseguía respuesta de algún lado- ¿estará en el baño? -se preguntó. Rodo los ojos cayendo en cuenta de lo que acababa de decir-no seas idiota Gavin ¿para que un androide necesitaría el baño?- se cuestionó dudoso, mostrando una expresión de no estar seguro de si su razonamiento era correcto.
Lo confusos pensamientos del detective se interrumpieron con el delicioso y fuerte aroma de café recién hecho, fue hasta la cocina y miró curioso el origen del aroma. Sobre el mesón reposaba un desayuno completo; tostadas, huevos con tocino, un vaso de jugo de naranja y una gran taza de café cargado muy humeante. Cada alimento perfectamente preparado especialmente para Reed. Apoyada a la taza había una nota dirigida a él. Gavin la tomó y la abrió para leerla.
"Gracias por el regalo de cumpleaños y la cita, fue una experiencia gratificante. Lamento marcharme sin despedirme, pero me pareció pertinente dejarte descansar. Calculé que podrías levantarte a esta hora así que te prepare el desayuno antes de irme. También alimente a Sherlock y a Watson. Disfruta tu día, nos vemos mañana"
Se dibujó una sonrisa en los labios de Gavin, dejo la tarjeta a un lado llevando su atención a la comida. El detective soltó un suspiro.
-Robin, Robin, ¿qué voy a hacer contigo?-pronunció manteniendo su sonrisa.
Mientras tanto en la casa de Hank, se sentía movimiento en la cocina, Connor como siempre preocupado por la salud de su compañero lo ayudaba-o algo así-a preparar un desayuno saludable.
-¿Por qué estamos haciendo esto? – preguntó Hank con un tono de fastidio mientras cortaba unos vegetales.
-Porque necesita comenzar a comer más saludable. Aunque para usted sean deliciosas las hamburguesas, lo van a matar- explicó Connor
-Moriría feliz Connor, ¿Y por qué rayos soy yo quien tiene que cocinarlo? Odio cocinar. ¡Esta es tu idea!- le reprocho.
-Soy detective Hank, no cocinero- dijo Connor con una sonrisa traviesa-además has subido un poco de peso, me lo agradecerás en un futuro.
-Eres un-
El timbre sonó interrumpiendo el momento.
-Yo iré- se ofreció Connor que había sido salvado por la campana.
El androide se aproximó a la puerta intrigado por la inesperada visita, cuando abrió se llevó una sorpresa.
-¿Robin?
A quién Connor menos esperaba ver ese día era a su amiga. Sin embargo la androide pensó en buscar respuestas antes de regresar a casa y que mejor persona por la cual comenzar que Hank.
-Buenos días Connor.
-Que inesperada y agradable sorpresa-dijo sonriente.
-¿Se encuentra el teniente? necesito hablar con él.
-Sí, seguro, pasa adelante- Connor se hizo a un lado para recibir a su amiga-¡Hank!-gritó Connor desde la entrada.
-¿¡Qué!?- gritó Hank de espaldas a la entrada con un tono de molestia mientras devoraba una galleta que tomo de un frasco de vidrio puesto en el mesón a escondidas de Connor.
-¡Es Robin, quiere hablar contigo!-informó el androide.
Hank se sobresaltó sacudiéndose las migas de la boca con las manos, se limpió de un paño ocultando toda evidencia que lo incriminara, abandonó la cocina y apareció frente a la visita como si nada.
-¡Robin!- pronunció amigable-¿en qué te puedo ayudar?
-Es sobre Gavin.
-¿Que te hizo ese imbécil ahora?
-Nada, no me ha hecho nada -Robin mostró una sonrisa nerviosa-es solo que estoy recabando información-aclaró.
-¿Información?
-Sí, sé que los humanos al trabajar en juntos tienden a lograr armonía cuando conocen mejor a su pareja, sin embargo el detective es un poco...reservado -explicó Robin.
-No creo que ninguna información haga cambiar la actitud de patán de Gavin.
-Puede ser, pero tengo que intentarlo ¿no lo cree?
-Si te hace feliz te ayudaré. Ven tomemos asiento.
Todos se sentaron en la sala para conversar.
-Muy bien, ¿qué quieres saber? -preguntó Hank con poco interés.
-¿Lleva mucho tiempo conociendo a Gavin?
-Si, por desgracia- afirmó Hank con desagrado.
-¿Gavin siempre ha sido así?
-¿Cómo? ¿Un imbécil? Sí.
-¿Siempre ha mostrado esa conducta difícil?
Hank se hundió en el asiento elevó la cabeza por un momento pensando.
-Ahora que lo dices, no siempre tuvo esa estúpida actitud, era arrogante e insoportable pero por un tiempo se comportó como un ser humano decente… hasta el fatídico día-reveló.
-¿Que fatídico día?
-¿No te lo había mencionado? la razón por la que no ha tenido pareja.
Robin negó.
-No me sorprende. Hace 4 años Gavin tenía una pareja, ambos estaban investigando un caso de homicidio donde estaban involucrado traficantes de drogas, hubo una complicación en medio de un plan para capturarlos y su pareja quedó gravemente herida a causa de un androide programado. Gavin intentó salvarla pero fue en vano, ella murió en sus brazos- explicó.
-¿Cuál era su nombre?
-Sophie.
Robin contuvo el asombro, una parte de ella imaginaba que escucharía ese nombre, eso explicaba la reacción del detective cuando tocaban el tema.
-Recuerdo que Gavin quedó devastado-aseveró -Sophie era completamente distinta a Gavin- Hank prosiguió - aunque suene extraño se llevaban muy bien. Creo que era la única persona en el mundo que lo soportaba. Él era diferente cuando estaba junto a ella. Para Gavin fue duro asimilar su muerte. De ahí en adelante se terminó de convertir en el patán arrogante e irreverente que tienes de pareja ahora.
-Vaya, ahora tiene sentido la actitud de Reed hacia los androides-intervino Connor- creí que todo se trataba de sentirse amenazado por su empleo.
-En parte- habló Hank
-Escuché a Gavin mencionar su nombre una vez- comentó Robin-cuando le pregunté por ella se enojó.
-Si, a él no le gusta tocar ese tema.
-Entiendo, ¿de casualidad tendrá una foto de ella?
Hank se extrañó, sin embargo le restó importancia, inclinó la cabeza pensando un poco.
-Sí, creo que sí.
-¿Podría verla?
-Claro.
Hank buscó entre sus cosas hasta que encontró una vieja foto.
-Es una de las pocas que tengo - la estudio por un momento mostrando una sonrisa quizás recordando buenos tiempos, Hank frunció el ceño, miró a Robin y luego de nuevo a la foto- oye ahora que lo veo, te pareces un poco a ella… que extraño.
Ese comentario en seguida captó la atención de la chica. Por otra parte Hank se encogió de hombros restando interés a lo que había visto era mejor no tratar de entender las locuras de Cyberlife, se acercó a Robin y le cedió la foto.
-Imagino que debe ser una coincidencia después de todo el sistema de Cyberlife recoge información sobre características físicas humanas contenidas en una base de datos general para crear sus mode- Robin no pudo continuar, había quedado sin palabras cuando por fin pudo ver la foto.
Lo extraño no era ver a Gavin y a Hank juntos en una foto sino el parecido razonable entre Sophie y ella. No eran idénticas pero sin duda muy parecidas, de no ser por el cabello corto de tono distinto, la forma de la nariz y el color de ojos cualquiera juraría que son la misma persona.
Automáticamente a la mente de la androide vino la conversación entre Gavin y su hermano, ¿quién mejor para aclarar sus dudas que Kamski? Su creador.
-Me tengo que ir- Robin dijo de repente.
-¿Tan pronto? te iba a decir las miles de razones por las que me desagrada Gavin.
-Teniente - pronunció Connor con ligera severidad.
-¿Qué? solo quiero ayudar - se encogió de hombros mostrando un poco de inocencia.
-No se preocupe, la información que me ha suministrado es suficiente.
-Espero te sirva de algo.
-Igual yo... que tengan un buen día nos veremos mañana- Robin se aproximó a la salida.
-Te acompaño - dijo Connor - abrió la puerta, Robin salió de la casa y él detrás de su amiga – Robin- llamó a la androide.
Ella se giró hacia él curiosa.
-¿Todo está bien con Gavin?
Robin vaciló antes de responder, sus labios dibujaron una sutil sonrisa.
-Si, por supuesto que sí- trato de sonar segura.
-Si necesitas algo, no dudes en decirme.
Robin asintió.
-Gracias Connor.
Hubo un segundo de silencio
-Por cierto ¿cuándo comenzarás a decirle papá al teniente? - preguntó Robin con voz traviesa.
-¿Quieres que me dispare en la cabeza?
-¿Lo haría? preguntó Robin riendo.
-Sera mejor no averiguarlo- pronunció Connor intentando mantener un tono serio.
-Nos vemos - Robin se despidió entre risas para retomar su camino.
Connor entró a la casa, Hank seguía sentado en el sillón.
-Muy bien ahora usted y yo hablaremos de los restos de galleta con chispas de chocolate que tiene en su barba- acusó.
-No me dejaras vivir en paz ¿verdad? - habló el teniente con molestia.
Si Robin quería más respuestas ya sabía perfectamente dónde buscar, le aviso a Daisy que estaba bien y que llegaría un poco tarde. Sin perder tiempo fue hasta la casa de Kamski, antes de tocar el timbre Chloe la interrumpió abriendo la puerta. La recibió como siempre mostrando elegancia y cordialidad.
-Bienvenida Robin, el señor la estaba esperando.
Robin no se extrañó, Chloe se hizo a un lado para dejar pasar a la androide, le indico el camino guiandola hasta Kamski, el genio excéntrico estaba sentado en un sillón frente a un gran ventanal. Aunque más que estar contemplando la vista estaba concentrado en una tablet muy sofisticada. Chloe anuncio la presencia de Robin y casi de inmediato Elijah dejo la tabla y recibió a la chica, muy complacido de su visita.
-Ah Robin, te estaba esperando. Sabía que tarde o temprano regresarías- habló amigable - ven acompáñame - le señaló un sillón junto a él.
Robin acepto la invitación, se mantenía impasible quería parecer tranquila. Elijah no solo era un hombre de gran poder y el hermano de Gavin además había sido su creador, se enfrentaba a una imagen imponente.
-Supongo que sabe porqué vine- Robin fue directa.
El rostro de Elijah mostró un poco de arrogancia ante la suposición de Robin, como si supiera un millón de cosas que la androide ignoraba.
-¿Qué quieres saber?
-Todo - contestó la androide.
-Gavin nunca te ha hablado de ella por lo que veo.
-El solo la ha mencionado. Se niega a tocar el tema. La información que conozco sobre Sophie la obtuve de fuentes externas pero no es suficiente para responder a mis interrogantes –aseveró.
- ¿Y qué descubriste? ¿Qué te dijeron de Sophie? - preguntó Kamski muy interesado.
-Fue pareja de Gavin en el departamento de policía, murió en servicio a causa de un androide, Reed y ella parecían tener una buena relación, es la razón por la que no tuvo pareja asignada en cuatro años.
Kamski razonó por un momento lo que decía la androide, había algo más detrás de todo y Robin lo sabía.
-Interesante, aunque Sophie no solo era la pareja de trabajo de Gavin.
La chica se extrañó.
-También era su prometida-reveló.
Kamski se fijó de una sutil expresión de sorpresa por parte de la androide, sabía que trataba de manejar la situación con calma.
-Mi hermano y Sophie sostenían una relación amorosa clandestina fuera del departamento de policía.
Robin se mantuvo callada esperando conocer más sobre la persona con la que tanto la comparaban. Kamski dejó escapar un suspiro y se acomodó en su asiento,
-Sophie era ese tipo de persona que hace que mantengas tu fe en la humanidad-miraba hacia otro lado con un aire nostálgico- ese alguien diferente que te hacía cambiar y ser una mejor persona, muy distinta a Gavin la verdad. Ella hizo lo posible para que mi hermano y yo tuviéramos una buena relación. Sophie era mi única conexión con él.
Kamski dirigió la mirada hacia Robin aseverando su expresión.
-Adelante, pregúntalo -animó a la chica como si supiera exactamente lo que estaba pasando por su mente -sé que vendrías algún día para eso.
Robin vaciló antes de preguntar, le preocupaba lo que estaba por descubrir, finalmente se armó de valor y formuló aquella duda que tanto le aquejaba.
-¿Por qué luzco como ella?
Elijah se mantuvo un segundo en silencio, pensaba como responder apropiadamente.
-¿Cuál es tu modelo Robin?
-No veo la relación entre mi pregunta y la suya.
-Solo dímelo, ¿cuál es?-reiteró
-DV323
-Es falso-confesó.
La androide se extrañó por tal afirmación.
-No puede ser falso, así estoy registrada-aseguró.
-Exacto, porque yo hice que te registraran bajo ese modelo, pero es inventado Robin, tu número de modelo real es SP100, eres un prototipo creado para reemplazar a Sophie.
El desconcierto fue instantáneo, no hallaba palabras para describir cómo se sentía.
-Imagino que estás confundida y decepcionada...Pero vamos ¿nunca te pareció extraño que no exista otro modelo como tú en el mercado?- le dijo Kamski- eres única Robin- aseguró.
Kamski desvío su mirada hacia otro lado suavizando su expresión.
-Cuando Sophie murió el mundo de Gavin se derrumbó- Elijah prosiguió, manteniendo un tono nostálgico- intenté hacer algo bueno por él, así que construí una réplica exacta de ella. Programe su conducta y le implante memorias de ambos basados en toda la información recopilada en vídeos y fotos que ella compartía conmigo… era perfecta- afirmó orgulloso.
Robin trataba de prestar toda la atención posible aun cuando su mente estaba enmarañada por cada palabra que escuchaba.
-¿Pero?- inquirió Robin.
-Cuando le mostré lo que hice a Gavin quedó horrorizado, me pidió que te destruyera y que me alejara de él, fue la última vez que vi a mi hermano. Hasta aquel día que apareció contigo en sus brazos- soltó una leve risa- sabes Robin yo nunca he creído en el destino, pero demonios cuando te vi con Gavin pensé que al universo realmente le gusta verlos juntos.
-¿Cómo termine en un asilo?- la androide continuo indagando.
-Pues, iba a destruirte tal y como Gavin lo pidió, pero cuando estuve a punto de desactivarte no pude. No soy una persona que tienda a apegarse a cosas o personas, pero si te desactivaba una parte de mi sentiria que Sophie moriría de nuevo...y no podía vivir con eso, así que borre tu memoria, te reprograme y cambie ciertas características físicas y funcionales. Te di una nueva vida, así fue como nació Robin. Por supuesto que no te conservaría, ni te vendería, pensé que lo mejor era llevarte a un sitio donde no pudieras encontrarte con Gavin. Pero al parecer mi idea no funcionó.
-¿Gavin sabe algo de esto?
-Para nada.
-¿Por qué no se lo dijo aquel día?
-Eso habría hecho que mi hermano perdiera la cabeza, ¿te imaginas el caos?
Kamski notó la confusión en Robin, la androide probablemente atravesaba una crisis existencial sobre su identidad.
-Robin no eres Sophie si es lo que piensas. Solo tienes una parte de ella en ti.
La androide no se veía muy convencida, necesitaba tiempo para procesarlo todo.
-¿Se lo dirás a Gavin?
-Debo hacerlo, es lo correcto.
-Te pediré algo y espero que no sea demasiado- hablo Elijah con un ligero tono de preocupación- sé que ahora tienes un conflicto interno por tu origen pero por favor no abandones a Gavin por eso.
Robin bajó la mirada pensativa, ni siquiera sabía que hacer respecto a Gavin ahora que había descubierto la verdad sobre ella.
-Tengo mucho en que pensar.
"Quizás sea él quien me abandone a mi" pensó Robin con tristeza.
-Creo que es suficiente- la androide se levantó- es hora de irme. Gracias por compartir conmigo esta valiosa información. Que tenga un buen día - se dio media vuelta para salir, era lo único que quería en ese momento.
-Gavin te quiere Robin, de no ser así ese día te habría dejado morir.
La androide se detuvo y se mantuvo de espaldas a Elijah. Recordó ese día y en la determinación de Gavin por salvarle la vida, en seguida se cuestionó si lo hizo por ella o por Sophie. La androide decidió continuar su camino, era mejor terminar la conversación.
La chica abandonó la casa de Kamski, durante todo el camino para regresar con Daisy, su mente estaba atrapada en una serie de pensamientos mezclados que en lugar de aclarar sus dudas las hicieron crecer aún más.
Finalmente llegó a casa al aproximarse a la entrada un extraño detalle la trajo de vuelta a la realidad. La puerta estaba entreabierta. Ella se extrañó, Daisy no era del tipo de persona que hacia algo como eso. Se puso en guardia y entro con cuidado.
El recibidor se veía normal, trato de llegar con cautela a la sala de estar, preparada para cualquier situación. Cuando pudo alcanzar el lugar quedó impresionada, el área estaba completamente desordenada como si se hubiese suscitado una fuerte pelea. Pero nada causó tanta impresión en Robin como lo que vio detrás del sofá. Daisy yacía en el piso sobre uno de sus costados. La androide se acercó rápidamente hacia ella.
-¿Daisy? - llamó con preocupación, analizó su estado y por fortuna aún tenía signos vitales-Daisy, responde- la volteó con cuidado, los ojos de Robin se cristalizaron al hacerlo, su nivel de estrés comenzó a ascender cuando se fijó que su abdomen estaba cubierto de sangre -¡Daisy! no, no, no- repetía angustiada una y otra vez.
Robin sin tardar contactó a emergencias, la operadora contestó preguntando cuál era la situación.
-¡Necesito ayuda!, ¡necesito ayuda!- era lo único que podía decir Robin.
La operadora hizo lo posible por calmarla y preguntarle los datos necesarios, una vez obtenidos le aseguraron que llegaría una ambulancia en cualquier momento, ella solo tendría que guardar la calma y mantener la esperanza.
Robin se mantendría en todo momento cerca del cuerpo de Daisy, atenta a su estado, ella se preguntaba ¿quién podría haber hecho una atrocidad como esa?, para sorpresa de Robin la respuesta estaba justo frente a ella, escrito en rojo en una de las paredes de sala se mostraba muy grande una palabra que ella conocía a la perfección "aberración".
La verdad finalmente ha salido a la luz, tal parece que el es su domingo no es su dia. Espero les haya gustado el nuevo capítulo, si mis cálculos no fallan estoy a dos capítulos de terminar, depende de cuánto me extienda. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos.
