Hola pajaritos me perdí por un tiempo lo sé, pero estoy de vuelta y no con dos capítulos para llegar al final, sino con cuatro, el lado bueno es que he tenido suficiente tiempo para escribir y ya he terminado los cuatro capítulos solo me falta editarlos y los iré publicando poco a poco en los días venideros. En fin, si mas que decir disfruten la lectura.


La ansiedad devoraba a Robin en la sala de espera. Con la mirada fija a la puerta de la sala de emergencias en su mente calculaba un sin fin de posibles resultados para lo que acontecía. No quería pensar en la muerte, aun no era demasiado tarde. Cerró sus ojos guardando una esperanza deseando con todo su ser que Daisy viviera.

-Hold on just a little way longer- susurró- hold on just a little way longer- cantaba para darse fuerzas- and everything will be alright- terminó el fragmento con creciente sentimiento.

-Robin.

La androide se giró de inmediato al reconocer la familiar voz. Gavin se dirigía apresurado hacia ella se notaba muy angustiado. Robin se aproximó a él y ambos se fundieron en un reconfortante abrazo. Él se separó de ella, detallando caminos de lágrimas dibujados en sus mejillas, una clara evidencia de agobio. El detective nunca había visto a Robin llorar por lo que comprendió lo importante que Daisy era para ella.

-Recibí una llamada de Connor. Vine en cuanto pude, ¿qué sucedió?

Robin sintió un profundo pesar, recordó como había encontrado a Daisy y en la idea de que pudo evitarlo de no ser porque no estaba con ella. Apretó los labios y cerró los ojos dejando escapar otras lágrimas. Gavin la miró compasivo, tomó su rostro y le seco las lágrimas.

-Ella estará bien-dijo con voz suave en un intento de inspirar calma.

Robin se alivió un poco con las palabras del detective. Intentó estabilizar sus emociones para dar respuesta a la interrogante.

-Cuando llegué a casa vi una irregularidad. Tuve mis sospechas que empeoraron cuando me aproxime a la sala donde había signos de lucha. Luego vi a Daisy en el piso junto al sofá, me acerque y noté que estaba mal herida- explicó con pesar.

-¿Cómo está ahora?

-La han ingresado a quirófano. La herida fue profunda y había perdido mucha sangre, me pidieron que esperara acá- no podía ocultar la preocupación en su tono de voz.

-Tranquila, estará bien - reiteró Reed- ¿tienes alguna idea de quién pudo hacerlo? ¿Un ladrón quizás?

Robin bajó la cabeza, a su mente vino lo que estaba escrito en una de las paredes de la sala.

-Creo que tengo una idea de quién pudo ser- Robin levantó la mirada llevando su atención a Gavin, este se mantenía expectante - dejaron la palabra aberración escrita en una de las paredes de la sala – reveló.

-¡Esos malditos!- exclamó Reed enojado- lo siento- se disculpó de inmediato apenado por el improperio- ¿Cómo es posible? ¡El sujeto está en prisión!- se quejó.

-Quizás fue alguno de sus adeptos en venganza por el encarcelamiento de su líder - razonó la androide.

-Es probable. Hank y Connor están analizando la escena así que imagino que pronto lo descubriremos.

Después de unas horas un doctor apareció detrás de las puertas, que la androide miraba con gran angustia.

-Familiares de la paciente Daisy Davenport –llamó.

Robin y Gavin se aproximaron rápidamente.

-Soy su - la androide se mostró insegura al decir lo que era.

-Es su nieta-intervino Gavin con seguridad.

Ella se sorprendió jamás espero que Reed dijera tal cosa.

-Muy bien. Logramos estabilizar a la señora Davenport. A pesar de la profundidad de la herida, ningún órgano vital fue afectado. Claro que debido a que la herida estuvo expuesta por mucho tiempo perdió demasiada sangre. Pero es algo que podemos controlar -informó el doctor.

-¿Cuándo podremos verla?-preguntó Robin ansiosa.

-La dejaremos por unas horas en cuidados intensivos para seguir de cerca su evolución. Luego de eso la pasaremos a una habitación y podrá verla.

-Muchas gracias- la androide sintió alivio.

El doctor se retiró, Robin abrazó con felicidad a Gavin, él hizo lo mismo.

-Te lo dije -aseguró Reed victorioso.

-Debería ir a casa y traer algunas cosas para cuando despierte- comentó la androide.

-Yo te llevo- se ofreció Reed gustoso.

Fueron juntos al estacionamiento, Robin no paraba de pensar en lo que había sucedido en el día era demasiado que asimilar, desde lo que sabía sobre ella y Sophie hasta el ataque a Daisy. Aún no tenía idea de cómo enfrentar a Gavin para decirle la verdad.

En todo el trayecto a casa Robin se mantuvo callada, Reed respeto el silencio de su novia, imaginó que estaría abrumada por los fuertes acontecimientos en torno a su abuela. Finalmente llegaron a la casa, ya las patrullas se habían marchado aunque se mantenía la cinta policial holográfica para evitar el paso.

-Bien, henos aquí- habló Reed con un tono amigable.

Robin bajo del auto en silencio, Gavin hizo lo mismo. Antes de avanzar hacia la entrada Reed notó que la androide se había quedado atrás, ella permanecía inmóvil mirándolo mortificada él enseguida entendió que algo andaba mal.

-¿Qué pasa? preguntó Reed preocupado.

-Fue mi culpa- expresó consternada, como si acababa de hacer un gran descubrimiento.

-¿De qué hablas? - Gavin se acercó a ella extrañado.

-Lo que le sucedió a Daisy, fue mi culpa- afirmó con seguridad.

Reed frunció el ceño confundido por las palabras de su novia.

-No digas eso Robin, no fue tu culpa, no hay nada que pudieras hacer para evitarlo- la confortó.

-¡Por supuesto que sí!- exclamó ella-lo he analizado una y otra vez Gavin-hizo una pausa apretó sus labios intentando controlar el sentimiento- si hubiese llegado directamente a casa, si hubiese estado con ella esto no habría pasado. Mi deber es cuidarla velar por su seguridad, la deje sola permití que la lastimaran y no me lo podré perdonar- unas lágrimas corrieron por sus mejillas.

Gavin la miró compasivo, no la juzgaría él la entendía a la perfección se acercó a ella y la abrazo con vehemencia

-No fue tu culpa- reitero- a veces hay cosas que no importa lo que hagamos no lo podemos evitar, simplemente suceden-explicó buscando reconfortarla.

Ella se apartó de él, negando con la cabeza.

-No entiendes Gavin, de no haber ido a la casa de tu hermano esto no habría pasado- confesó

Gavin mostró sorpresa con un poco de confusión.

-¿A que fuiste a la casa de Elijah?-preguntó extrañado.

-A buscar información- contestó Robin.

-¿Información sobre qué? - inquirió el detective.

Robin bajó la mirada dudosa de contarle la verdad, conocía a Gavin y sabía que lo que hizo le desagradaría. Finalmente llevó su atención de nuevo al detective solo basto una mirada culposa para que Gavin pudiera descifrar de qué se trataba la información.

La expresión de Gavin fue entre resignación y decepción. Trató de asimilar por un segundo lo que Robin había hecho a sus espaldas.

-Te dije que hablaríamos sobre ella a su tiempo- reprochó el detective intentando no alterarse.

-¿Cuándo Gavin? siempre huyes de ese tema-replicó Robin.

-No tenías ningún derecho de ir a la casa de Elijah a indagar sobre mi vida-cuestionó ofendido.

Robin frunció el ceño escéptica.

-Claro que tengo derecho- expresó con firmeza.

-¿Ah sí? ¿Por qué lo tienes? ¿Por ser mi novia?- hablo con un tono irónico.

Robin se sintió insultada.

-No habría ido a preguntar nada si primero, no me hubieses comparado tantas veces con Sophie y segundo no evadieras tanto el tema- reprocho la androide.

-¡Lo evado porque todavía me duele hablar de ella!- Reed exclamó con pesar.

Robin lo miró compasiva, pasó por encima del dolor de Gavin y no lo había notado.

-De acuerdo entonces dejemos de hablar sobre ello-hizo a caminar a un lado de él.

La androide decidió que lo mejor era dejar la conversación ahí, y evitar problemas sin embargo ya la herida de Gavin estaba expuesta de nuevo.

-No Robin, por supuesto que no- se interpuso en su camino-¿quieres hablar de esto? hablemos-dijo decidido.

-En este momento estás alterado y no sería adecuado- se acercó a el-mejor entremos a la casa.

Gavin negó con la cabeza, se notaba muy afectado.

-No pienso entrar a la casa hasta que me cuentes tu emocionante charla con Elijah.

La androide sabía que Gavin no se detendría hasta obtener lo que quería.

-Bien - pronunció con resignación- te lo diré.

-Adelante, estoy ansioso por escuchar- dijo Reed con un tono de ironía.

-La verdad es que mi investigación comenzó en la casa de Hank- revelo Robin, si le contaría la verdad entonces seria los más sincera posible.

Esa revelación sirvió para encender el interior del detective. Robin supuso que le enojaría era un precio que estaba dispuesta a pagar. La respiración se Gavin comenzó a agitarse apretó la mandíbula con rabia.

-¡Maldita sea Robin!- exclamó furioso- Reed se llevó una de sus manos a su rostro tratando de asimilar la situación.

La androide se mantenía inmóvil frente a él, no le juzgaba pues comprendía su enojo.

-¡Solo dime lo que sabes de una vez! - apremio alterado.

-Sophie era tu antigua pareja de labores, murió en servicio. Ambos sostenían una relación amorosa, es la razón por la que no tuviste pareja hasta que llegue yo- explicó.

Gavin levantó una ceja incrédulo.

-Vaya parece que si hiciste la tarea-pronunció con sarcasmo- supongo que ahora me tienes lástima.

-Me rehúso a responder a tu provocación. sé que estás enojado y tienes-

-¿Enojado? no Robin, la verdad estoy furioso y decepcionado- aclaró- imagino que Elijah te contó sobre su pequeño gesto hacia mí.

-Intento hacer algo bueno por ti, no lo condenes por eso.

-¿¡Y ahora lo defiendes!?- cuestionó con amargura - ¡eres increíble!

-Hay algo que debo decirte respecto a eso.

-Oh ¿hay más? - Reed sonaba angustiado.

-Tu hermano creó una réplica única de Sophie para ti.

-Dime otra cosa que no sepa.

-Esa replica soy yo- reveló.

La impresión de Gavin fue instantánea, su angustia aumentaba y ahora también la confusión.

-Es imposible yo le pedí que...-Gavin temía continuar la oración.

-¿Que me destruyera? lo sé.

Reed sentía que iba a explotar del cúmulo de emociones que sentía en ese momento.

-Trató de hacerlo pero sintió compasión. Así que solo me modificó y me dio una nueva identidad borrando cualquier rastro de Sophie, para no destruirme.

Gavin permanecía callado continuaba pasmado por la inesperada revelación.

-Una simple decisión tuya pudo haberme matado y aun así de no ser por Daisy no estaría aquí. Pero todo el infierno que viví fue gracias a ti- reprochó con pesar.

-¡Eras una máquina!- exclamó Reed tajante.

La androide sintió un fuerte golpe en su interior ¿acaso era desilusión?

-Mi prometida había muerto -habló con sentimiento- su último aliento lo dio en mis brazos, ¿sabes lo difícil que ha sido para mí sacarme esa imagen de la mente? Y luego aparece Elijah con una copia fría y plástica de ella. ¡Cómo pretende ese imbécil que reemplazaría a mi novia por una máquina!

El corazón de Robin se llenó de tristeza. Era difícil escucharlo hablar sobre ella de una forma tan fría y no aludirse.

-No, no me mires así...no me mires como si lo que acabo de decir estuvo mal. No puedes juzgarme- se defendió.

Las palabras de Gavin la ayudaron dilucidar un detalle muy importante sobre su relación.

-Ahora entiendo, no está enamorado de mí, está enamorado del recuerdo de Sophie- razonó.

Gavin frunció el ceño extrañado por la conclusión a la cual la androide había llegado, ¿cómo podía decir eso?

-Eso no es cierto-replico Gavin

-¿De haberme parecido a cualquier otro androide te habrías fijado en mí?

Esa pregunta tomó a Reed por sorpresa, no negaría que parte de su atracción hacia Robin era porque le recordaba a Sophie. El detective se sentía tan abrumado que no estaba seguro de responder a eso, sí afirmaba la androide sabría que en parte mentiría. Sin embargo ella interpretó su silencio de otra manera.

-Entiendo-habló resignada infiriendo que la atracción se debía a su similitud con Sophie- supongo que cumplí mi verdadera función después de todo- expreso cabizbaja.

-No es verdad-pronunció al fin.

Robin estaba tan confundida como Gavin necesitaba a un final para la conversación pues mientras más hablaban peor se tornaba

-Quiero que seas honesto conmigo – desactivo la piel de su rostro dejando ver su yo artificial- ¿De verdad serías capaz estar junto a alguien como yo?

Por extraño que fuese Gavin se había quedado de nuevo sin palabras. Robin le mostraba su verdadero ser y no sabía cómo responder. Él estaba tan consciente como la androide de que cada cosa que decía conducía a otra decepción.

La respuesta era simple y Gavin la tenía, claro que sentía algo por ella pero lo inundaba la incertidumbre de como Robin reaccionaria, ¿realmente le creería? o su amor imperecedero por Sophie le jugaría en contra.

El silencio y la indecisión de Reed alimento más la desilusión de Robin.

-Esto fue un error, nunca debimos estar juntos... una parte de mi lo sabía y lo ignoré.

-¿Eso es lo que crees?- fue lo único que Gavin pudo decir.

-Sera mejor que terminemos nuestra relación, por el bien de ambos- fue directa.

Gavin se sorprendió por la repentina decisión de Robin, no pensó que la situación del momento los conduciría a terminar su relación.

-En vista de que las rupturas amorosas entre compañeros de trabajo tienden a afectar el ambiente y rendimiento laboral, una vez que logremos descubrir lo que sucedió con Daisy pondré mi renuncia ante el capitán Fowler- comentó.

Reed sintió un terrible vacío en el pecho, había perdido a Sophie y ahora también a Robin, la vida era de nuevo injusta con él.

-¿Es lo que quieres?- preguntó el detective manteniendo un ápice de esperanza en su relación.

-Es lo adecuado - afirmó la androide con un semblante serio.

Gavin hacia lo posible retener el desborde de sentimientos atrapados en su garganta. Su orgullo le impedía expresar lo que sentía realmente. No le rogaría, ni trataría de convencerla de lo contrario después de todo fue ella quién traicionó su confianza cuando indagó sobre su vida con Sophie a sus espaldas.

-¡Perfecto!- exclamó poseído por su orgullo- ¿ya no quieres estar conmigo?, entonces yo tampoco quiero estar contigo!- sentencio con enojo- de hecho te concederé el deseo ahora mismo - Reed caminó hacia su auto, abrió la puerta -espero estés conforme con tu decisión Robin- agrego antes de entrar al auto y dar un portazo, encendió el coche, arrancó con gran fuerza abandonando a la androide en el lugar.

Robin lo vio marchar con pesar en su interior el corazón de ambos estaba roto. La androide recordó la petición de Kasmki de no abandonar a su hermano y de que la quería por el simple hecho de haberla salvado. Sin embargo la chica sabía que la principal razón de ese acto era el vivo recuerdo de Sophie que aún mantenía Gavin en su interior. Robin no aceptaría que nadie estuviera con ella solo por parecerse a otra persona. Si alguien se comprometía a estar con ella debía hacerlo de manera genuina amando a su verdadero ser a la persona más allá de la máquina.

Gavin apretaba el volante con rabia respiraba profundo y pesado ¿qué era lo que sentía realmente? ¿Tristeza? ¿Rabia? ¿Frustración? eran demasiadas emociones condensadas en su interior. Lo que a Reed le costaba asimilar era como su relación se pudo acabar tan rápido y lo que más se cuestionaba era si realmente Robin tenía razón y lo que sintió por ella fue meramente por el recuerdo de su prometida.

La mente de Gavin estaba atrapada en un cúmulo de pensamientos confusos. Se acuñó a un lado de la carretera buscando calmarse, sin embargo su respiración profunda y pesada decían lo contrario.

Golpeó reiteradas veces el volante dejando escapar un grito lleno de rabia y frustración que quedó atrapado en el vehículo. Pensó y pensó hasta que llegó a una muy curiosa conclusión, si alguien tenía la culpa de todo lo que sucedía entre Robin y él, era Elijah.

Resignada desactivó la cinta policial y entro a la casa como quien ha sido derrotada en la peor batalla. Dentro de la casa el ambiente no ayudaba a mejorar el ánimo de la chica miró hacia la sala y la escena del crimen estaba típicamente marcada, la sangre de Daisy seguía en el piso, para la androide fue inevitable sentir impotencia y aunque deseaba intervenir en la escena lo correcto por el momento sería dejar el caso en las manos de su amigo Connor su confianza estaba ciegamente puesta en él.

-¿Snow?-llamó al gatito- ¡Snow ven aquí!- llamó de nuevo sospechando que el animalito desapareció a causa del alboroto, la androide sintió pena por su compañerito peludo, aun así luego buscaría a Snow, su prioridad en ese instante era Daisy.

Decidió ignorar la escena del crimen, subió hasta la habitación principal para preparar el bolso que le llevaría a Daisy. Mientras guardaba ropa cómoda y uno que otro artículo personal su actividad fue interrumpida por el toque del timbre "¿quién podía ser?", ella le había notificado solo a sus más cercanos lo sucedido además no tenía programada ninguna vista de nadie en particular.

¿Sería Gavin? Pero descarto esa idea de inmediato, conocía al detective lo suficiente como para saber que no regresaría después de esa discusión. Tocaron el timbre dos veces más, la androide no se apresuró después del ataque de Daisy su desconfianza hacia lo desconocido se apodero de ella.

Sacó su arma del compartimiento de la cómoda y bajó cuidadosamente manteniéndose en guardia mirando hacia la puerta, mientras que la visita misteriosa insistía en el timbre. La androide se asomó a la mirilla de la puerta decidida a defenderse de quien sea

Una vez comprobada la identidad decidió bajar la guardia. Antes de abrir la puerta guardo su arma en la parte posterior de su pantalón, dibujo una sonrisa en su rostro para verse tranquila y recibir a la visita.

-¿Señor Ivanov? que sorpresa- pronunció con amabilidad al mismo tiempo que abría la puerta.

Él se sobresaltó un poco quizás porque no imaginaba encontrar a Robin en la casa.

-Oh ¿Qué tal señorita?, lamento la molestia con el timbre. Por un momento pensé que era la casa equivocada.

-¿Cómo me encontró?-pregunto Robin intrigada por la inusual visita.

-Bueno ahora que mi hijo está en prisión debo salir a cumplir órdenes,pasé el otro día por aquí y me pareció verla pero no estaba seguro -explicó

-Mi intención no es ser grosera señor Ivanov pero ¿Qué está haciendo aquí?

Ivanov vaciló antes de responder.

-Quería disculparme personalmente con usted por las terribles y deshonrosas acciones cometidas por mi hijo. Debí darme cuenta de lo que hacía. No dejo de culparme por lo que hizo, soy un mal padre- expresó cabizbajo.

Robin lo miró compasiva.

-Descuide señor Ivanov, no fue su culpa. Usted hizo lo que estuvo a su alcance, es un ejemplo de trabajo, constancia y superación que serviría para dar a la sociedad a un hombre de bien. Su hijo se dejó absorber por ideales erróneos que lo apartaron del camino correcto y usted no tiene nada que ver con ello- la androide trato de dar aliento al ver cómo Ivanov se sumergía en la culpa.

-Sí, puede que tengas razón- intentó sonar optimista.

-Lo invitaría a pasar pero digamos que la ocasión no es muy...idónea.

-¿La estoy molestando?-preguntó apenado al notar el semblante serio de la androide.

-No, no, para nada. Lo que sucede es que estoy por salir –aclaró - y llevo un poco de prisa.

-¡Oh! ¡Entiendo! – Exclamó enérgicamente, luego pensó un poco-si desea puedo llevarla -se ofreció gustoso

-Seria excelente, pero no deseo importunar. Usted parece alguien ocupado.

Ivanov negó reiteradas veces con la cabeza.

-Yo insisto- se puso la mano en el pecho- es lo menos que puedo hacer por usted -dijo con un tono amable.

-De acuerdo, primero terminaré de preparar el bolso. Saldré en seguida, si gusta puede sentarse en uno de los bancos del porche- le señalo con la mano.

Ivanov asintió.

-Excelente, estaré esperando.

Robin entró de nuevo a la casa subió y fue hasta la habitación a terminar con la tarea. En tanto su sistema le informó que tenía una llamada entrante de Hank.

-Teniente Anderson-contesto de inmediato -¿qué sucede?

-Robin ¿Cómo estás? ¿Cómo sigue Daisy?

-Se encuentra estable. La dejarán en observación por unos minutos para ver cómo evoluciona pero estará bien- explicó.

-Es una buena noticia.

-¿Tiene alguna información sobre el atacante?- inquirió la androide.

-De hecho sí- intervino Connor - según el análisis de la escena no hubo entrada forzada. Habían dos individuos sentados con Daisy en la sala, en un momento fue a la cocina allí uno de ellos intento atacarla. Daisy se defendió y corrió hacia la sala hubo un enfrentamiento hasta que la hirieron y cayó en el lugar donde la encontraste. El otro sujeto permaneció sentado observando todo. Una vez terminado el enfrentamiento dejaron el escrito y se marcharon - Connor explicaba con mucho detalle el suceso.

-¿Entonces ella los conocía?

-No exactamente. Es probable que haya generado una atmósfera de confianza.

Robin escuchaba con atención mientras continuaba organizando el bolso. Se adentró al baño en búsqueda del cepillo de dientes de su abuela y otros artículos de higiene personal.

-Pero hubo un particular detalle que captó mi atención - prosiguió Connor - en medio de la pelea Daisy logro golpear a su atacante con una sartén. El impacto le causó una herida lo curioso es que no hay rastro de sangre humana.

-¿Que me estás sugiriendo?

-El rastro de sangre que encontré era azul. Fue un androide el que atacó a Daisy -reveló Connor.

Robin se sorprendió ¿Cómo podía ser posible?

-Lo que puedo inferir es que el autor intelectual se trata de algún seguidor del señor de las máquinas - comentó Connor.

-Tengo información que puede servirte. Al despertar Daisy y asegurarme de que se encuentra bien pasaré por el departamento a brindarte apoyo.

-Descuida Robin lo mejor es que te quedes con Daisy. Hank y yo nos encargaremos.

Robin vaciló antes de responder.

-Muy bien, confío en ti. De igual manera si necesitas información sobre el caso puedes acceder a mi ordenador, tengo varios archivos que te pueden ser de utilidad.

-Lo tomaré en cuenta. Llamaré luego para saber cómo sigue Daisy- dijo Connor- y Robin.

-¿Sí, Connor?

-Cuídate -agregó el androide preocupado por la seguridad de su amiga.

-Lo haré, gracias por llamar.

La llamada terminó. Robin seguía arreglando el bolso de Daisy quería volver cuanto antes al hospital. Se dirigió al clóset para sacar una última prenda, abrió la puerta y al cerrarla se llevó una sorpresa, a través del espejo de la puerta del clóset pudo ver a un intruso parado justo detrás de ella.

El intruso intento atacarla con un dispositivo parecido a un taser. Robin reaccionó de inmediato girándose y deteniendo la mano del sujeto, dando inicio a un intenso forcejeo, la androide notó creciente insistencia del atacante por tocarla con el dispositivo razón por la que Robin evitaría a toda cosa el contacto por éste.

En un movimiento rápido la androide le dio una patada en el estómago alejándolo de ella y buscando tiempo para sacar el arma que tenía detrás, pero justo cuando le apuntó el intruso corrió hasta ella tomándola por las manos forcejeando de nuevo ahora con la pistola de ella. Dos disparos se escucharon en lahabitación ambos con dirección al techo. El sujeto empujó a Robin contra el clóset reiteradas veces esperando que soltara el agarre luego de un impulso la soltó lanzándola con fuerza hacia el suelo cayendo Robin por un lado y el arma por el otro.

El sujeto no perdió tiempo tomó rápido el taser que había perdido por la patada en el estómago y se lanzó sobre ella. Robin detuvo de nuevo el ataque esta vez muy cerca de ella, estaba atrapada. Miró hacia los lados sin descuidar el agarre del ataque, si ese dispositivo la tocaba no tenía idea de lo que le haría y lo mejor era no averiguarlo.

Por suerte pudo ver su arma debajo de la cama, la androide se debatía entre soltar una de sus manos para agarrar el arma o seguir forcejeando y buscar otra solución. Finalmente se decidió por el arma, trató de alcanzarla con una mano manteniendo el agarre de la otra, mientras más acercaba su mano a la pistola, más el dispositivo amenazaba con tocar su cara, cuando pudo sentir la culata en la punta de sus dedos se avivó su seguridad. Agarró el arma y rápidamente la situó debajo de la barbilla de su oponente y sin pensarlo dos veces la accionó neutralizándolo en el acto.

El cuerpo sin vida cayó sobre la androide, sintió un profundo alivio de haberse librado de su atacante. Lo hizo a un lado y lo primero que notó fue que no era un humano, los rastros de sangre lo delataban pues eran de color azul. ¿Sería el mismo androide que atacó a Daisy? se preguntó.

De inmediato recordó que Ivanov la esperaba en el porche, si el androide la había atacado a ella era probable que a él también. Bajó apresurada las escaleras y se dirigió al porche encontrándose con lo que más temía. Alik yacía en el suelo inconsciente.

-Oh no- pronunció Robin con preocupación.

Se acercó a él angustiada, observó que tenía una herida en la cabeza de la que brotaba un poco de sangre.

-No se preocupe señor Ivanov ya vendrá la ayuda.

Antes de que la androide pudiera enlazarse con emergencias sintió como todo su sistema comenzaba a fallar. No supo en qué momento sucedió pero el señor Ivanov estaba despierto mirándola fijamente sosteniendo un dispositivo parecido al que tenía el androide, éste de alguna forma había tocado su brazo. El sistema de Robin se fue apagando poco a poco hasta desvanecerse en el suelo.

Ivanov se levantó y la miró desde arriba con un aire de arrogancia y desprecio, se limpió la sangre maldiciendo internamente lo fuerte que el androide le había golpeado. Se agachó al lado de Robin le tomó el rostro estudiando sus facciones, de inmediato se fijó que faltaba su LED, la observó con desdén mostrando luego una sonrisa irónica.

-Jugando a ser humana, que inocente. Es una lástima, parece que todavía no has aprendido nada sobre nosotros-le dio unas palmaditas en la cara.

Se levantó y la tomó por una pierna arrastrándola hasta el vehículo sin ningún cuidado.

-Ahora tú y yo daremos un paseo- sonrió con malicia mientras la metía en la parte trasera de la van- serás parte de algo importante-cerró la puerta para tomar el volante y emprender su camino.


Mal momento para separarse. Espero les haya gustado el capitulo, el próximo lo estoy editando y publicare pronto. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos.