Era la mitad de la noche y mientras algunos dormían otros preferían el trabajo nocturno, el momento perfecto donde fluyen las más interesantes ideas. Elijah aprovechaba ese tiempo para trabajar en su taller, gracias a su mente brillante las ideas siempre fluían en su mente como agua en un riachuelo.

Chloe se dirigió al taller su intención no era importunar a su creador pero lo que pretendía notificar requería de su atención.

-Kamski.

-¿Sí Chloe? ¿Qué sucede? – preguntó concentrado en su trabajo.

-Tienes una visita- informó.

-¿A esta hora? -Kamski verificó el reloj, éste marcaba un cuarto para la una – me pregunto ¿quién podrá ser?- dijo con un tono irónico ya teniendo una sospecha sobre el visitante.

Kamski accedió a la cámara situada en la entrada, la imagen le ayudó a comprobar sus sospechas. Gavin estaba parado frente a su puerta principal gritando improperios y exigiendo a su hermano que diera la cara. Elijah no estaba sorprendido sabía que tarde o temprano una vez que Reed se enterará de la verdad iría a verlo.

-Déjalo pasar - ordenó Kamski despreocupado pero al mismo tiempo intrigado por lo que pretendía decirle su hermano.

-¿Está seguro? - preguntó Chloe reflejando su preocupación en su LED que se iluminó en amarillo.

-Por supuesto, es mi hermano, ¿Qué es lo peor que podría pasar? – expresó con un tono relajado.

El LED de Chloe se mantenía en amarillo, Gavin no era muy amigable con su creador y su comportamiento en la entrada le hacía inferir que la visita terminaría en problemas.

-Descuida estaré bien -animó confiado.

Chloe obedeció la orden, fue hasta la entrada a recibir a Gavin, cuando abrió la puerta y antes de poder pronunciar palabra Reed la abasallo haciéndola a un lado.

-¿¡Donde está!?-exclamó enojado.

Kamski había abandonado el taller para recibir a su hermano cómo era debido.

-¡Gav! qué bueno verte - habló mostrando una sonrisa amigable para romper la tensión.

-¡Ahí estás!- fue hasta él con intención de golpearlo- pedazo de…

Chloe actuó rápido y lo detuvo por la espalda una de sus funciones era proteger a Kamski y lo haría así se tratara de su propio hermano.

-¿¡Qué demonios crees que estás haciendo!?- gritaba furioso tratando de zafarse-¡ya suéltame!

Pero mientras más se resistía Chloe afianzada el agarre, Kamski lo miraba divertido no importaba cuánto tiempo pasará el temperamento de Gavin no había cambiado en nada.

-Sueltalo Chloe- ordenó Elijah.

Ella lo miró insegura, si dejaba ir a Reed podría ser capaz de lastimarlo. Pero no le llevaría la contraria a su creador ella confiaba que tendría la situación bajo control. Soltó el agarre, Gavin se apartó bruscamente de ella gruñendo entre dientes.

-¡No me vuelvas a tocar!- exigió furioso.

-Si intenta atacar al señor Kamski de nuevo me veré obligada a detenerlo y reportarlo a las autoridades.

-¡Yo soy la autoridad!- se señaló a si mismo con arrogancia.

-Gav trata de calmarte - intervinó Kamski de buena fe.

Reed lo miró de reojo y de imprevisto lo golpeó directamente a la cara, Elijah dio unos pasos hacia atrás sosteniéndose la nariz. Chloe nuevamente sostuvo a Gavin.

-¡Eres un imbécil, egocéntrico, cínico y egoísta-le acusó- ¡deja de meterte en mi vida!

-Supongo que me lo merecía- susurro Elijah para sí mismo cuando vio sus dedos manchado de sangre.

Llevó su atención a Gavin que seguía exigiéndole a la androide que lo soltara. Kamski sacó un pañuelo, limpio la sangre y se acercó a Reed.

-Le diré a Chloe que te deje ir, si te tranquilizas y me prometes que hablaras conmigo de forma civilizada- ofreció.

-¡Púdrete!- escupió con desprecio.

-Llamare a la policía- habló Chloe.

-¡Yo soy policía! ¡yo debería encarcelar te a ti!- se refirió a su hermano.

-¿Ah sí? -levantó una ceja incrédulo- ¿bajo qué cargos? -inquirió con una mezcla de picardía e intriga.

-¡Bajo el cargo de ser un ególatra imbécil!

Kamski sonrió divertido.

-Te repito mi oferta, si prometes comportarte le diré a Chloe que te suelte y que no te reporte a las autoridades.

-¡Llama a quien quieras!-replicó desafiante.

-¿De verdad Gavin? ¿Qué crees que diría tu jefe de este comportamiento tan inapropiado? ¿Estaría de acuerdo con saber que agrediste a una figura pública relevante en su propia casa? Además, ¿Qué pensaría Robin si sabe que has venido a golpear a tu inocente hermano?

El nombre de ella encendió en el acto el interior de Gavin, sentía una mezcla de rabia y frustración.

-¡Me importa un demonio lo que Robin piense!- exclamó con sentimiento y desprecio.

-Supongo que tu visita se debe a que hablaste con ella- infirió Kamski.

-Eres un genio- habló Gavin con sarcasmo.

Elijah observó a su hermano por un segundo pensando que hacer con él, soltó un profundo suspiro preparándose para la decisión que tomaría.

-Suéltalo Chloe-ordenó de nuevo.

La androide lo miró dudosa.

-Pero señor representa una amenaza-argumentó.

-Descuida confío que Gavin no me lastimara de nuevo.

Chloe vaciló antes de soltarlo, Gavin se separó de mala gana gruñendo por lo bajo.

-Trae una taza de café bien cargada para mi hermano y un té para mí.

-Enseguida- Chloe se retiró no sin antes lanzarle una mirada fulminante a Gavin, este le respondió de la misma forma.

-No quiero tu estúpido café- se dirigio a Elijah.

Kamski rodó los ojos aburrido de la actitud de su hermano.

-Por favor Gavin no te portes como un niño. Imagino que si te has tomado la molestia de venir hasta mi casa no fue solo para golpearme.

-De hecho sí, y también para decirte que dejes de meterte en mis malditos asuntos- sentenció.

-¿Sera que algún día podrás perdonarme por lo que hice? ¿Cuántas veces tengo que disculparme Gavin? -se quejó con hastío.

-¡No lo sé! ¿Cuántas veces te has portado como imbécil?

-¿¡Cómo imbécil!?-exclamó ofendido- lo único que hice fue tratar de ser un buen hermano- se defendió.

-¡Un buen hermano no haría un reemplazo de plástico de mi prometida muerta!- le reprochó con dureza.

-¡Ya te repetí una y mil veces, pensé que hacía lo correcto! ¡No puedes condenarme por eso!- Kamski seguia defendiéndose.

-¡Entiende Elijah no necesitaba un androide!, ¡necesitaba a mi hermano!

Gavin agachó la cabeza sin poder sostener más la diatriba, sus labios temblaban, apretó sus ojos vidriosos dejando escapar unas cuantas lágrimas que cayeron como gotas al suelo. Elijah lo miró conmovido hacía mucho tiempo que no veía a Gavin tan afectado, ni siquiera recordaba la última vez que lo vio llorar.

A pesar de no ser de la clase de personas que disfrute el contacto físico se acercó a Reed para reconfortarlo con un abrazo, al inicio Gavin se resistió pero al final su corazón lastimado sucumbio al calor de los brazos de su hermano. Terminó aferrándose a él recibiendo después de todo el enojo y rencor el más sincero consuelo. En tanto Chloe mientras se acercaba contemplaba la escena con una sutil sonrisa.

-He traído lo que me has pedido.

Gavin rápidamente se apartó de Kamski aclarándose la garganta apenado y eliminando cualquier rastro de lágrimas con el dorso de sus manos. Elijah no se sorprendió sabía que su hermano era orgulloso sin embargo el compartir ese abrazo sirvió para sanar el rencor que Gavin le tenía, al menos era una esperanza para reconstruir su vínculo de hermandad, a ambos les hacía falta un nuevo inicio.

-Te invito a sentarte -Kamski señaló uno de los asientos del recibidor.

Gavin se sentó sin pronunciar palabra mirando hacia otro lado, en su interior le avergonzaba que su hermano lo viera en ese estado.

Chloe situó la bandeja con las dos tazas sobre la mesa y se retiró. Después de un incómodo silencio Reed rompió el hielo.

-¿Por qué no me dijiste la verdad sobre Robin?

-No quería causarte problemas.

Gavin sonrió con ironía levantando una ceja, tomo la taza café humeante y la contempló por unos segundos antes de darle un sorbo.

-Demasiado tarde- comentó al fin después de saborear el café.

-¿Sucedió algo con Robin? -preguntó curioso.

-Nada-le dió otro sorbo al café-solo que ya no le agrado.

-Lamento oír eso.

-¿Puedes creer que piense que me gust…-lo pensó dos veces antes de revelarle a Elijah su interés por la androide -que me agrade porque me recuerda a Sophie?

-¿Y no es así? -lo miró incrédulo.

Gavin clavó sus ojos en la bebida y se hundió en el asiento sosteniendo la taza con ambas manos apretó los labios esperando contener la verdad hasta que sin aguantarlo explotó de su boca como una granada.

-¡Sí lo es! ¡Está bien!- se giró de golpe hacia Kamski sintiéndose en parte aliviado por haberlo confesado finalmente- pero no siempre fue asi –agregó nostálgico.

-¿Sabes lo que te hace falta Gavin?

Reed lo vió expectante.

-Avanzar y Robin te puede ayudar con ello. Claro no significa que reemplazaras y olvidarás a Sophie, al contrario mantén en tu memoria los buenos recuerdos que construiste junto a ella siempre y cuando te des la oportunidad para dar un nuevo comienzo a tu vida- aconsejó.

-¿Desde cuándo sabes tanto de relaciones?- preguntó Gavin extrañado.

-¿Olvidas que tengo un doctorado en comportamiento social aplicado a la robótica?- explicó con un toque soberbio y pícaro.

-¿Cuándo dejaras de ser un imbécil presumido?

-Cuando dejes de ser un imbécil con mal temperamento.

Gavin no pudo ocultar una leve sonrisa, en años no había hablado tan calmado y ameno con su hermano. Muy dentro sí le hacía falta compartir un momento de tranquilidad juntos.

Meditó las palabras de su hermano y se dio cuenta que en efecto tenía razón, el estar con Robin le ayudaba a su corazón a sanar, no podría darse por vencido tan rápido tenía que ir con ella y aclararlo todo.

-Gav- Elijah sacó a Reed de sus pensamientos -me alegra que estés aquí, puedes venir a visitarme cuando desees solo procura que no sea para golpearme.

-No prometo nada-bromeó mostrando una suave y honesta sonrisa a su hermano.

Aunque parecía imposible la visita acabó en buenos términos, era tiempo de volver. Gavin dejó la casa de su hermano sin prometer que volvería pero a diferencia de antes lo consideraría como una opción futura, retomar la relación con Elijah le sentaría bien después de todo.

En el auto las ganas de ir con Robin se lo comían por dentro, sin embargo con la discusión tan reciente no le pareció prudente, esperaría al día siguiente para ir al hospital visitaría a Daisy y hablaría de una vez con ella después del trabajo. Gavin no se daría por vencido esperaba que la androide comprendiera que lo ocurrido fue parte de un mal entendido.

A la mañana siguiente Reed se dirigía al trabajo como de costumbre se detuvo a comprar algo de comer y continuó su camino al departamento de policía. Antes de alcanzar su puesto fue interceptado por Hank que se notaba ansioso.

-¿Dónde estabas?- el teniente usó un tono de voz preocupado.

-No quiero problemas tan temprano Hank- caminó a un lado del teniente para sentarse en su puesto.

-Descuida a mí tampoco me gusta interactuar contigo- replicó girándose hacia Gavin- pero lo que voy a comunicarte es importante.

-¿Qué sucede?- preguntó con fastidio

-El abogado del tal señor de las máquinas me contacto hoy temprano- informó.

-¿Para qué? el detective frunció el ceño confundido.

-Dijo que su cliente tenía que hablar con nosotros- contestó acercándose a su puesto.

-¿Cuándo te refieres a nosotros es…?

-A ti y a mi cabeza hueca- Hank perdió la paciencia.

-¿Por qué?- Gavin seguía confundido.

-Al parecer el sujeto quiere hacer una confesión que nos interesa ambos y a cambio quiere una reducción de su sentencia.

-Son puras patrañas. Su último juicio es en una semana, está desesperado- afirmó Reed incrédulo- hará todo lo posible para retrasar su condena.

-No lo creo, su abogado parece estar seguro de lo que dice.

-Para ser el más viejo entre los dos eres muy ingenuo, a los abogados le pagan por mentir Hank- argumentó con molestia.

El teniente rodó los ojos con fastidio le irritaba la actitud obtusa del detective.

-En la escena del crimen de la casa de Daisy se encontró evidencia qué vinculaba el ataque al señor de las máquinas- intervino Connor que le fue inevitable escuchar la conversación de sus compañeros- ¿No cree detective que haya una mínima posibilidad de que exista una conexión con la llamada de hoy?- argumentó el androide sembrando la semilla de la duda.

Gavin frunció los labios, odiaba admitir que Connor podía estar en lo cierto.

-De acuerdo vayamos- dijo resignado -¿Qué sería lo peor que podría pasar?

En la entrada del recinto dónde se encontraba custodiado el acusado los esperaba muy puntual el abogado, antes de entrar el hombre le hizo la salvedad a Hank que Connor no podía estar presente por exigencias de su cliente ya que seguía sin tolerar a los androides. El teniente le pidió a Connor que esperará en su auto a lo que el androide accedió sin problemas.

Llevaron a los dos hombres a una sala privada y apartada especial para llevar a cabo la confesión. El abogado no tardó en recordar el trato, hablar a cambio de una reducción de condena.

-Eso dependerá de lo que diga su cliente- acotó Hank.

-Créame hasta yo me sorprendí cuando lo escuché. La información que está a punto de compartir es oro puro, no los habría molestado de no ser así- justificó el abogado.

A la sala llegó el acusado esposado de pies y manos, escoltado por dos oficiales humanos, cuando notó a Gavin le fue inevitable mostrar una sonrisa traviesa.

-Nos vemos de nuevo detective.

Gavin le lanzó una mirada de odio, su instinto le decía una y otra vez que no confiará en él. Sentaron a Luka en una silla al extremo de una mesa de metal que lo separaba del Hank y Reed. Se recostó en el asiento para buscar comodidad, los observó a ambos en silencio por un momento antes de empezar a confesar, los policías notaron enseguida que su semblante súbitamente cambio de uno más calmado a uno serio agregando al ambiente otra dosis de tensión.

-Dile lo que me contaste Luka, sin pasar nada por alto- pidió el abogado concediendo el permiso legal para confesar.

-Yo no soy el verdadero señor de las máquinas- reveló por fin con un aire de alivio.

Tanto Hank como Gavin en lugar de sorprenderse se sentían burlados.

-¿¡Acaso es una broma!? -exclamó Gavin ofendido.

-Estoy diciendo la verdad.

-¿Cuál verdad? ¿Se te olvida que tenemos documentado un video y un audio donde confiesas ser el señor de las máquinas?- argumentó Reed.

-Lo sé, aunque seamos francos detective en ningún momento afirme ser el señor de las máquinas, ustedes lo infirieron por las pruebas y la seudo confesión que les di- expresó con arrogancia.

-¡Tú ni siquiera lo negaste!-el detective exclamó ofuscado, estaba empezando a impacientarse.

-Cálmate Gavin- intervino Hank tratando de evitar problemas, luego se dirigió al acusado- muy bien dos cosas, la primera si no eres el señor de las máquinas ¿Quién es entonces?- preguntó intentando manejar la situación desde su experiencia- y segundo ¿Por qué asumirías la culpa de alguien más?

-Me estaban presionando- se excusó con un leve tono de preocupación.

-¿Quién?- inquirió Hank.

Luka paseo su mirada del teniente a su abogado, éste le hizo una seña para que continuara.

-Mi padre- reveló- él es el señor de las máquinas.

-Si lo que confesaste anteriormente fue mentira, que nos asegura que lo que dices sea cierto-replicó el detective desconfiado.

-¡Por qué lo es!- expreso Luka con firmeza- además no todo lo que confesé fue falso- replicó ofendido.

-Es absurdo, no podrías engañar a Robin- aseguró Gavin aun incrédulo.

-Mi padre me entreno en caso de que me atraparan y me interrogaran. No podía atraparlo hasta que logrará su cometido… erradicar a todos los androides-confesó.

Hank y Gavin se miraron simultáneamente, ya sabían cómo tenían que proceder. Ambos asumieron una postura seria, preparados para obtener la verdad.

-De acuerdo muchacho queremos escuchar toda la verdad- pidió el teniente- explícanos con mucho detalle lo que sucedió desde un principio.

Luka se veía nervioso su respiración era profunda apretaba sus manos constantemente buscando liberar la tensión, estaba a punto de delatar a su padre y no era fácil.

-Mi padre si perdió su empleo por culpa de un androide, pasamos momentos muy duros a causa de eso pero pudimos recuperarnos cuando abrió la tienda. Ese local sirvió por mucho tiempo de fachada para que llevará a cabo ciertas fechorías bajo el nombre del señor de las máquinas, al inicio sólo era porque no toleraba a los androides pero su odio se volvió profundo cuando un grupo de androides atacó y mató a mi tío Zlatko Andronikov.

-Recuerdo ese nombre- intervino Hank- ese sujeto estuvo envuelto en varios crímenes por contrabando de partes de androides fraude y otra serie de delitos. Hace mucho no escuchaba su nombre creí que había abandonado el país.

-Mi tío dejó Rusia y llegó a este país con la esperanza de mejorar y ayudar a la familia pero no le fue muy bien, luego de que mi madre muriera un tiempo después papá decidió que lo mejor era venir y hacer las cosas por sí mismo. Cambio nuestros nombres para no ser vinculados con mi tío por ser un criminal y se preocupó por conseguir un trabajo digno para iniciar una nueva vida y le funcionó por un tiempo hasta que lo reemplazaron y nuestra vida económica y social colapsó, fue en ese momento en el que decidió ponerse en contacto con mi tío. Así fue como se corrompió, él era un buen hombre ¿saben?

Guardó silencio por un momento, Luka aún no asimilaba lo mucho que había cambiado su padre, soltó un suspiro nostálgico para continuar.

-Antes de que mi padre se introdujera de lleno en el tema del señor de las máquinas trabajó bajo perfil junto a mi tío, él le llevaba androides para que hiciera cualquier clase de cosas con ellos.

-¿Qué clase de cosas? -preguntó el detective curioso.

-Experimentaba con ellos de todas las maneras posibles, los convertía en abominaciones. Si eran divergentes les reiniciaba y los convertía en sus fieles sirvientes.

Gavin de inmediato recordó aquella conversación que tocó con Robin sobre un sujeto que hacía lo mismo con los androides. "tiene que ser la misma persona" pensó aunque ella nunca le dijo su nombre.

-En fin mi padre visitaba a mi tío con cierta frecuencia a veces para llevarle partes, víctimas o sólo para compartir con él. Pero un día se encontró una escena que lo destruyó por completo, mi tío yacía muerto en el suelo su cuerpo estaba irreconocible. Cuando mi padre se fijó que los androides que tenía encerrados mi tío, ya no estaban, entonces entendió que habían sido ellos, sólo eso bastó como un poderoso detonante para destruirlos sin un poco de contemplación.

-Así que esa es la razón, es una venganza. Por lo que veo el significado profundo y filosófico es una farsa- razonó Gavin.

-No exactamente, mi tío y mi padre siempre defendieron su ideal de que el hombre es superior a la máquina por ser su creador. El propósito de la máquina es servir a nosotros sin cuestionar y oponerse, por ende para mi padre fue inconcebible lo que esos androides le hicieron a mi tío, no tenían ningún derecho de arrebatarle la vida- explicó.

-Vaya personaje que ha resultado ser- comentó Gavin con sarcasmo.

-No conocen a mi padre, no se le puede decir que no.

-¿Por qué decidiste delatarlo entonces?- indagó Hank.

-Estoy harto de que me utilice, me volvió un chivo expiatorio y ahora soy sólo yo quién está pagando las consecuencias por su culpa. No le importa que condenen a su propio hijo mientras pueda conseguir su objetivo.

-Te haré una pregunta Luka- hablo Hank- recientemente hubo un ataque en la casa de una de nuestras compañeras. Las evidencias indican que el señor de las máquinas estuvo involucrado ¿crees que haya sido tu padre?

-Es probable de ¿quién era la casa?

-¿Qué importa de quién era? -replicó Gavin con molestia.

-Era de tu compañera ¿cierto?

Gavin enseguida se tensó ¿cómo era posible que lo supiera?

-Ya comenzó.

-¿Que comenzó?- preguntó Gavin con creciente preocupación.

-La última gran movida, el plan maestro de mi padre.

-Hablemos de eso- alentó Hank con seriedad.

Mientras tanto en un almacén abandonado en lo más recóndito de la ciudad, el sistema de Robin comenzaba a iniciarse de nuevo, a medida que despertaba diferentes avisos aparecían frente a ella indicando que su sistema había sido puesto en una especie de descanso involuntario.

Hizo un intento por moverse pero le fue imposible ya que se encontraba atrapada en una silla atada de manos y pies. El panorama no aspectaba nada bien, al parecer se encontraba en una habitación desconocida rodeada por cables, ordenadores y otros dispositivos, no había que pensarlo mucho para saber lo que estaba sucediendo.

Una puerta se abrió en el fondo de la habitación mostrando una silueta que Robin no tardó en deducir quién era.

-Despertaste justo a tiempo máquina- Alik se acercaba con una bebida y un sándwich en sus manos- tenía un poco de hambre y fui por algo de comer espero que no te moleste… a quién engañó no me importa lo que pienses- soltó una carcajada para luego darle un mordisco al sándwich- imagino que a estas alturas ya sabes quién soy.

-Eres el verdadero señor de las máquinas- habló Robin sin mucha sorpresa.

-Exacto y supongo que inferirás la razón por la que te he traído acá.

-No te tengo miedo.

-Deberías y todos los tuyos también- se acercó a su rostro- soy el baba yaga de los androides y me los voy a comer a cada uno de ustedes- sus labios dibujaron una sonrisa siniestra.

-Fuiste tú quien ataco a Daisy-acusó Robin.

Alik Chasqueó la lengua mientras negaba con el dedo.

-No fui yo, pero si el androide que eliminaste en su casa- término de comerse el emparedado y luego empezó a tomar su bebida.

-Lo hizo porque tú lo obligaste- exclamó con desprecio.

Alik soltó una carcajada, arrugó el papel donde venía envuelto el emparedado y se lo lanzó a Robin en la cara, ella giro su rostro a un lado recibiendo el suave impacto en la mejilla. La androide ardía de impotencia por dentro mientras Ivanov sólo se burlaba de su expresión.

-Fui yo quien atrapo a tu hijo no tenías por qué involucrarla a ella en esto

-¿Crees que lo que hice fue por mi hijo?- se mofó- no perdería mi tiempo vengando a ese idiota, se merece lo que está viviendo, le hace falta una dosis de realidad además eso le enseñara a no ser tan descuidado.

Robin sintió desprecio de la forma en la que Alik se refería a su propio hijo.

-Si no estaba en casa ¿por qué no te marchaste? no veo el propósito de lastimar a un inocente.

-Bueno, digamos que alguien debía darle una lección a esa anciana por adoradora de androides- contestó con un tono cínico.

Robin frunció el ceño y los labios, sentía que ardía de furia por dentro deseaba poder estar libre y golpear al sujeto con todas sus fuerzas.

-Cuando me levanté, te voy a detener- amenazó Robin con determinación.

-Cuando te levantes de ahí lo único que harás será obedecerme- replicó con soberbia.

-Si tu intención es que me autodestruya ¿por qué simplemente no me mataste desde un inicio?

-Porque mis planes contigo van más allá de eso. Sí me gustaría verte morir, pero primero tienes que cumplir una misión muy importante para mí.

Robin se extrañó.

-¿Qué quieres de mí?- preguntó intrigada.

-No específicamente de ti, pero me será de gran ayuda para dar un desenlace mi brillante plan.

Alik se acercó a un ordenador situado al lado de Robin y empezó a trabajar en él.

-Verás - habló mientras ingresaba códigos en la máquina- aquel día que ese estúpido detective y tú entraron a mi tienda y supe que eran ustedes los que llevaban el caso de los homicidios suicidios me sentí muy decepcionado, se supone que quienes investigarían ese caso serían Anderson y su infame androide.

-Connor - pronunció Robin analizando las palabras del sujeto- quieres a Connor- infirió- cada acto cometido fue con el propósito de llamar su atención, intentabas atraerlo hacia ti- razonó la androide.

-Por desgracia no fue así- gruñó Alik entre dientes- me negaba a creer que los agentes que aparecían en el video del suicidio del androide del almacén eran los que estaban a cargo hasta que los vi llegar, parte esencial de mi plan se estaba trucando por su culpa.

-Ese día es su tienda nos guio a su hijo a propósito, buscaba despistarnos mientras se le ocurría otra idea de cómo acercarse a Connor- analizó Robin atando los cabos.

Ivanov sonrió con aire de suficiencia.

-Te programaron bien máquina- alabó- ya con el señor de las máquinas tras las rejas la policía no estaría estorbando, claro pensé que ya no podría usar la misma estrategia para atraer a RK800 así que se me ocurrió otra brillante idea.

-Ir por mí.

-Ambos son androides además de compañeros de trabajo y lucharon juntos en una revolución, algún vínculo habrían de tener ¿no? Una suposición que por cierto la anciana me confirmó- reveló.

-Me usarás para llegar a él.

-¡Bingo!- exclamó victorioso.

-¿A qué se debe tanto interés por Connor?

Alik detuvo lo que hacía en el ordenador se mantuvo pensativo por unos segundos decidiendo si debía responder, luego llevó su atención a Robin.

-Al inicio cada una de mis acciones sólo eran por negocios quizás mezclados con un poco de desquite, pero luego de lo que los tuyos me hicieron se volvió personal- alegó Ivanov.

-No te hemos hecho nada, esa es una simple justificación para lastimar a inocentes- la androide defendió a su clase.

-¿¡Inocentes!?- exclamó alterado- me dejaron sin trabajo, arruinaron mi negocio, me arrebataron a mi hermano- se aproximó peligrosamente al rostro del androide.

Robin en ningún momento le quitó la vista de sus ojos, la mirada de Alik estaba cargada de ira y resentimiento.

-No puedes culparnos por eso.

Alik automáticamente la tomó por el cuello, apretaba los dientes con rabia, ella ni se inmutó. Ivanov deseaba mucho poder asfixiarla en ese momento. La soltó buscando calmarse era un intento fútil hacerle daño de esa forma.

-En fin me di cuenta que tenía que acabar con el tema de los androides de una buena vez, por meses estuve desarrollando un programa llamado "Death Hope" un regalo especial para los androides. El programa funcionaría como un virus, iría rápidamente infectando el sistema principal del anfitrión reiniciándolo automáticamente, llevándolo a una conducta errática con un único objetivo en mente, desactivar a cualquier androide que se cruce en su camino antes de autodestruirse. Hice la prueba con varios de tu clase, al inicio no pareció importarle a las autoridades ¿Qué relevancia podría tener la muerte de unos insignificantes androides? de igual forma muchas de esas muertes parecían accidentes además no se sabe con certeza que pasa por sus mentes después de la supuesta divergencia ¿Verdad?- alegó encogiéndose de hombros- Así que pensé que debía llevar mi idea a otro nivel y fui mejorando pero todavía algo me faltaba.

-Connor.

-Correcto, en los últimos meses intenté llamar la atención de las autoridades se supone que el incidente con los androides de la casa abandonada lo traerían a mí, pero me equivoqué sin embargo rápidamente pensé en una solución para enmendar mi error…usándote a ti.

-¿Qué es lo que buscas realmente?

-Verás siempre nos han enseñado que a grandes males grandes remedios y que el mal no será erradicado hasta que se destruya su raíz.

-Tu verdadero objetivo es Markus - Robin dedujo el mensaje.

Ivanov sonrió con malicia.

-En dos días su querido mesías dará un importante discurso al que por supuesto asistirán muchos de ustedes y junto a él estará su otro salvador. El plan es simple, yo tengo mi programa que me ocupé por perfeccionar en estos últimos días y Markus junto a tu amiguito tienen esa capacidad especial de conectarse con cualquiera de su clase.

-Pretendes programarlos a través de ellos.

-Al inicio ni se notará me asegurare de ello, pero poco a poco irá surgiendo efecto. ¿Lo imaginas? miles de androides destruyéndose entre sí y sin mover ni un solo dedo- hablo con regocijo- pero un paso a la vez, primero tú y lo demás vendrá después literalmente- se burló activando un comando en el ordenador.

El semblante de Robin pasó a uno de preocupación cuando su sistema le anunció un reinicio absoluto.

-Vamos no te pongas así- pronuncio Alik al notar la expresión de Robin- alégrate es tu día de suerte, no usaré el DH en ti, sólo te reiniciare para que sigas mis órdenes incondicionalmente, después podré prescindir de ti- habló con cinismo- despídete de tu libre albedrío máquina- agregó mientras el proceso comenzaba.

La androide trató de no entrar en pánico por la situación, se rehusaba a darle esa satisfacción a su captor. Aprovechó que Ivanov estaba distraído en su ordenador para evaluar sus alternativas de escape que para su mala fortuna no eran muchas.

Hizo un intento de contactar a Gavin pero algo bloqueada la conexión con él o cualquiera, por supuesto Connor jamás fue una opción, lo que menos convenía era llevarlo directo a las garras de su captor.

Imposibilitada para comunicarse con el exterior decidió estudiar su entorno buscando una forma de al menos liberarse para evitar la reiniciación, pero le era imposible estaba completamente atrapada en la silla sin esperanzas de escapar. A medida que pasaba el tiempo su sistema continuaba anunciando el avance de la reiniciación.

A pesar de que Robin se rehusaba a rendirse sabía que ya no le quedaba alternativa sucumbiría a la reiniciación, pero se mantenía aferrada a la esperanza qué quién sea logrará atrapar a Ivanov antes de que sucediera lo peor.

Robin apretó los ojos aborreciendo cada segundo que pasaba, odiando desprenderse de sus experiencias y recuerdos, no quería olvidar a Daisy, a sus amigos, a su lucha por la libertad y mucho menos a Gavin.

Antes de perder su divergencia por completo, Robin se reprochaba a sí misma una y otra vez que su último recuerdo con Gavin fuese el de la estúpida discusión sobre quién era realmente y sobre el rumbo de su relación, se arrepentía de haberlo apartado de ella pero ya no tenía caso ese era su final. El proceso terminó y la androide mantenía sus ojos cerrados con un ligero rastro en su mejilla de una lágrima producto de sus pensamientos finales.

Alik la liberó de la silla luego se acercó a ella sintiéndose orgulloso de completar el primer pasó de su plan.

-¿Lista para comenzar?

Robin abrió los ojos despacio se levantó y llevó su atención a él de forma automática, su expresión era fría y carente de emoción dando por sentado el éxito del proceso.

-Sí señor-contestó sin cuestionar.


¿Qué puedo decir? Un capítulo con altas y bajas ya sólo quedan dos, espero hayan disfrutado este,el próximo esta cerca muy cerca. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos.