Connor esperaba paciente en el auto, se preguntaba ¿Que podría ser aquello que el señor de las máquinas tenía que confesar? el androide imaginaba que por el tiempo transcurrido debía ser importante, los minutos pasaban uno tras otro y Connor no negaba que la curiosidad se lo comía.

De pronto su sistema informó que tenía una llamada entrante de Robin, le alegró que al menos pudiera hablar con una amiga, eso le serviría para despejar la curiosidad de su mente.

-Robin, supongo tienes buenas noticias sobre Daisy, ¿Ya despertó?

-Connor necesito ayuda.

El LED de Connor cambió de azul a amarillo denotando su inmediata preocupación.

-¿Qué sucede?

-Fui a casa a buscar unas cosas, unos sujetos me emboscaron y me tienen cautiva en una especie de almacén -la chica susurraba- creo que trabajan para el señor de las máquinas, trato de comunicarme con el detective pero no responde, eres el único que puede ayudarme antes de que sea demasiado tarde.

La preocupación de Connor fue en aumento, su amiga estaba en apuros eso bastó para estimular su sentido del deber. No podía comunicarse con Hank o Reed ya que sus celulares eran retenidos antes de entrar al recinto por lo que considero inútil y poco eficiente ir por ellos, si quería salvarla tenía que actuar rápido.

-Espera Robin iré por ti, mantente vinculada.

-De acuerdo, date prisa por favor.

Connor pensó en el traslado ya que Hank y Reed no aparecían solo le quedaba una opción.

-Lo siento Hank sé que te enojaras pero tengo que hacer esto, es por un bien mayor-se pasó al lado del conductor y arrancó el auto con destino fijo hacia su amiga.

En tanto en la sala de interrogación, Luka terminaba de explicar el plan de su padre y sus posibles siguientes acciones.

-Es ridículo- protestó Reed después de escuchar a Luka- no vamos a creer está porquería ¿o sí? - Se dirigió a Hank.

El teniente por otro lado parecía un poco convencido, prefería dar el beneficio de la duda, su experiencia le decía que no podía descartar ninguna posibilidad.

-¿Entonces su objetivo es Markus? un atentado a la figura representativa de los androides tiene sentido- razonó el teniente.

Luka asintió.

-Escuchen hace unos días cuando me visitó de cierta forma me habló de su plan, por eso los contacte, estoy harto de encubrirlo y no pienso pagar una condena por sus actos, tienen que detenerlo.

Gavin se mantenía escéptico.

-No lo sé, aún no me convence.

-Si no quieres créeme es tu problema- replicó Luka- aunque deberías, porque si mal no recuerdo aquel día que me interrogaron te veías interesado por tu compañera androide y si ella te importa entonces te conviene que detengas a mi padre en cuanto antes porque él irá por ella cueste lo que cueste y no se rendirá hasta tenerla bajo su control.

Gavin se tensó, una sensación de angustia le recorrió el cuerpo.

-De igual forma -intento sonar despreocupado- ¿Cómo podríamos corroborar lo que dices? si las pruebas encontradas en la escena apuntan hacia ti -argumentó Reed.

-¿Acaso me han prestado atención?-reprochó Luka ofendido -fue un montaje, el hizo a verlo así y yo no lo desmentí pero ahora ¿Quieren pruebas reales? consigan una orden y busquen en su tienda, ahí encontrarán suficiente evidencia.

Hank cruzó sus brazos pensativo luego miró a Reed.

-De Luka estar en lo cierto significa que Robin y Connor corren peligro –comentó.

La angustia de Reed pasó de ser una simple sensación a un sentimiento real y constante.

Connor seguía la ubicación al pie de la letra, las indicaciones de Robin lo condujeron a una zona en lo más profundo de la ciudad, hasta una vieja estructura abandonada que antes servía como almacén. El androide estacionó el auto de Hank a unos metros antes para mantener el perfil bajo, debía actuar con cautela si quería tener éxito en la misión de rescate. Lo que Connor ignoraba era que gracias a las cámaras de seguridad Alik estaba enterado de su presencia y preparado para atraparlo.

-Ya sabes que hacer -se dirigió a la androide mientras veía la imagen de Connor por la cámara.

-Sí señor- Robin asintió y procedió a retirarse.

Connor se adentró en el sitio, llevaba consigo un arma preparado para cualquier enfrentamiento, la señal de su amiga lo guiaba hacia un área específica del almacén. El silencio era demasiado sospechoso, caminó por un pasillo y se sorprendió al observar quien se encontraba al final, podía reconocer la silueta tirada en el piso. Corrió hasta Robin que yacía en el suelo recostada sobre uno de sus lados sin moverse.

-¡Robin!- exclamó Connor alarmado -Robin-la sacudió con cuidado pero no había respuesta. Analizó su estado y por suerte aún estaba activa -¿Qué te han hecho?-se preguntó al ver que no despertaba.

De pronto Connor sintió que alguien se acercaba detrás de él, se giró de inmediato deteniendo el ataque de su enemigo desconocido. Alik empuñaba el mismo dispositivo con el que había desactivado temporalmente a Robin, su expresión mostraba un gran afán, Connor por otro lado se sentía confundido pero confiado de que podría reducirlo, no era nada que no había manejado antes pues se había enfrentado a la misma situación con distintos criminales.

El androide forcejeo con Ivanov evitando el toque del dispositivo, luego le golpeó el hombro y el antebrazo, le impactó con fuerza por debajo de su barbilla haciéndolo dar unos cuantos pasos hacia atrás soltando el dispositivo, rápidamente sacó su arma y le apuntó.

-No se mueva -advirtió Connor muy decidido a disparar.

Ivanov lo miró preocupado sin embargo su expresión cambio al instante mostrando una sonrisa victoriosa que el androide no logró captar, eso fue lo último que pudo ver antes de desactivarse y desplomarse en el suelo. Robin estaba parada detrás de él sosteniendo el mismo dispositivo que tenía Alik, el hombre se regodeo, otra parte de su plan de habia cumplido.

De vuelta a la sala Luka continuaba dando toda la información posible sobre su padre si iban a detenerlo necesitaban pruebas suficientes para hacerlo, aunque la mente de Gavin divagaba desde hace unas cuantas palabras atrás, no dejaba de pensar en la seguridad de Robin quería terminar el interrogatorio para ir con ella y protegerla.

-Le sugiero que actúen rápido si quieren detenerlo- aconsejó Luka- mi padre es un hombre ambicioso, sin escrúpulos y aprovechará cualquier ventaja que le den.

Reed volvió a sentir angustia.

-Es suficiente, me largo de aquí- se levantó de golpe con el único objetivo de proteger a Robin.

-¡Gavin!- llamó Hank exasperado luego miró al abogado y a su representado un tanto apenado-gracias por su información, una vez verificada accederemos a su petición, ahora sí me disculpan- se levantó de su asiento y salió rápido de la sala para ir tras Reed.

El detective iba a paso rápido, lo primero que haría era comunicarse con Robin para corroborar que estuviera bien, Hank apresuró también su paso para alcanzarlo.

-Gavin- llamó de nuevo- ¿Gavin qué demonios pasa contigo?-reprochó el teniente alcanzándolo en la zona de control de la salida- tenemos protocolos que seguir.

-No hay tiempo para estúpidos protocolos Hank- replicó mientras tomaba sus pertenencias en el punto de control y continuaba su camino el teniente hizo lo mismo.

-¡Podrías detenerte por favor!

-¿¡Qué demonios quieres!?- el detective se giró de golpe.

-Sé que te preocupa Robin pero tienes que calmarte.

Gavin se sorprendió ¿Realmente era tan evidente su interés por ella?

-Esto no se trata de Robin- trató de disimular- ese sujeto anda libre a punto de causar problemas mayúsculos. Nos tildaran de incompetentes si no lo detenemos- alegó.

-Sí, claro- dijo Hank incrédulo- qué te parece si Connor y yo vamos al departamento a solicitar una orden mientras tú vas con Robin y le adviertes personalmente sobre la situación.

Gavin lo meditó y luego asintió. Ambos se dirigieron al estacionamiento, el teniente se detuvo notando en el acto una irregularidad.

-¿Dónde está mi auto?- preguntó extrañado-¿Y dónde está Connor?

Gavin y Hank se miraron al mismo tiempo teniendo las peores sospechas. El detective sacó su celular de inmediato para comunicarse con su compañera, Hank hizo lo mismo con Connor pero ninguno respondió.

-Llamaré a su casa- dijo Reed tratando de no alarmarse.

-Yo llamaré al departamento- habló Hank con la esperanza de comunicarse con su pareja.

Pero de nuevo sin respuesta del paradero de ambos, el detective intento por última vez marcando el número del hospital donde tenían a Daisy.

-Hospital de Detroit-su llamada fue atendida por una amable voz femenina.

-Buen día señorita estoy llamando para saber sobre el estado de Daisy Davenport.

-¿Es usted su familiar?

-Soy el novio de su nieta, estuve ayer con ella cuando la ingresaron.

-Lo siento pero no estoy autorizada a compartir información a menos que sea un familiar directo, políticas de la clínica.

-Señorita soy el detective Gavin Reed, la señora Davenport fue víctima de un ataque dentro de su casa. Estoy a cargo de su caso, por favor me es imperativo conocer su estado- argumentó impaciente.

-Oh ya veo, lo siento. En ese caso -el tono de voz de la enfermera paso de calmado a nervioso- ella se encuentra bien, despertó hace unas horas.

-¿Su nieta se encuentra con ella? se llama Robin.

-No, de hecho hemos intentado contactarla reiteradas veces sin éxito, la señora Davenport no ha dejado de preguntar por ella.

-Espere ¿me quiere decir que su nieta no ha ido al hospital?

-Según nuestros registros de visitas, no.

-¿Está segura? ayer ella regreso a su casa por un momento a buscar unas cosas para su abuela y pretendía volver antes de que despertara para cuidarla.

-Detective ningún familiar de la señora Davenport ha venido, al menos no hoy- fue enfática.

-De acuerdo, muchas gracias- Reed colgó resignado.

Se quedó observando el celular conmocionado sin pronunciar palabra, el miedo le hacía temblar las manos.

-¿Qué pasó?- Hank preguntó preocupado al ver el semblante de Reed.

-No esta con Daisy, ni siquiera ha ido al hospital- habló consternado sin deja de ver el celular.

Hank chasqueo la lengua.

-Esas no son buenas noticias- se lamentó- si Robin desapareció eso significa que él la tiene.

Una enorme sensación de angustia y rabia lleno el pecho de Gavin.

-También es probable que Connor este con ella-infirió preocupado por su compañero.

Gavin guardó su celular y se dirigió muy decidió hacia su auto.

-¿A dónde vas? -Hank lo persiguió sospechando sus intenciones.

-Iré a la tienda de ese maldito- abrió la puerta y se subió al auto.

-Espera, espera- Hank se subió del lado del acompañante- tenemos que tener la orden Gavin.

-¿Cuándo te volviste tan correcto?

-Cuando me di cuenta que ya estoy muy viejo para aguantar los regaños de Fowler-se justificó.

El detective encendió el auto ignorando a Hank, éste lo miró ofendido.

-Reed piensa por un momento ¿Crees en realidad que ese sujeto es tan estúpido como para secuestrar a Robin y llevarla específicamente a su tienda?

-Puede ser, si no vamos no lo sabremos.

Hank pasó una de sus manos por su rostro con exasperación, soltando un profundo suspiro ante la testarudez del detective, aunque entendía su angustia por Robin ya que a él igualmente le preocupaba Connor.

-Gavin también estoy preocupado pero debemos hacer las cosas bien por el bienestar de ambos.

-No hay tiempo- replicó Gavin- cada minuto que pasa es esencial en un secuestro y tú lo sabes Hank, en especial si hablamos de ese tipo.

El teniente lo vio comprensivo estaba alterado y era su deber tratar de manejar la situación para evitar una estupidez.

-Qué te parece si mejor avisamos a una patrulla que pase por la tienda para que verifique si hay alguna irregularidad mientras tú y yo vamos al departamento a pedir la orden formalmente, seamos razonables.

Gavin vaciló por un momento sus ganas de recuperar a Robin eran más fuertes pero debía entrar en razón, como ella siempre le decía, odiaba admitirlo pero el teniente estaba en lo cierto.

-Está bien- Reed giró el volante tomando como destino el departamento de policía.

Hank respiró aliviado, mantener a Gavin calmado serviría para pensar en una estrategia eficiente para manejar la situación de los androides. El teniente sacó su celular e hizo una llamada para solicitar patrullaje por la zona de Android Solutions y si era posible una visita al negocio para corroborar lo que sospechaban, esperando no estar en lo correcto.

Por otro lado Gavin no paraba de pensar en Robin se arrepentía de haberla dejado sola el día anterior "soy un imbécil" se reprochaba a sí mismo "¿en qué demonios pensaba cuando me fui?"

Gavin se sentía responsable por la situación de su compañera, su mayor mortificación era desconocer el estado en el que se encontraría su pareja a manos de Alik.

Recordaba lo que le había hecho a los otros androides y temía por ello, para Reed el solo contemplar la idea de que podía destruirla y que por eso la perdería para siempre lo abrumaba "no de nuevo por favor" rogaba con ansias.

Aunque Gavin no mencionaba palabra Hank se fijó en su semblante lleno de angustia entendía lo que sentía y aunque lo negará sabía que Gavin le tenía cierto aprecio a Robin, lo que dejaba en evidencia debido al creciente interés por su seguridad, nunca pensó ver a Reed interesado por el bienestar de un androide pero no podía decir mucho, cuando el mismo se había encariñado tanto con Connor que hasta lo ha llegado a estimar como a un hijo. El teniente suponía que lo mismo pasaba con Gavin, al final se dio cuenta que los androides son mucho más que solo frío plástico.

El camino hacia el departamento parecía eterno, ambos se mantenían en silencio con la mente ruidosa imaginando un sin fin de situaciones. Reed ansiaba llegar en cuanto antes para obtener la orden, Hank buscaba convencerse de que Connor le llamaría en cualquier momento diciéndole que logró controlar la situación que tanto Robin como él están bien.

A muy poco de alcanzar el destino comenzó a sonar el celular del teniente enseguida se apresuró a contestar para alimentar su esperanza.

-Teniente Anderson –contestó.

Gavin intercalaba la vista entre Hank y la vía, el teniente le hizo una seña con el dedo para que mantuviera su atención al frente, Reed obedeció a regañadientes le era imposible ocultar la desesperación que le generaba la llamada. El teniente sonaba tranquilo y bastante comprensivo ante la llamada detalle que no le agrado a Gavin.

-Muy bien muchas gracias por notificarme- colgó.

-¿Que sucede? -preguntó Gavin ansioso.

Hank titubeó antes de responder

-No encontraron a nadie, la tienda está cerrada ha estado así por varios días –explicó.

-¡Maldita sea!- exclamó dando un golpe al volante, luego aferrándose a él.

Acuñó el auto a un lado de la vía, necesitaba calmarse.

-De nada sirve ir a buscar una estúpida orden- se quejó frustrado.

-No digas eso, si tenemos la orden podemos ir a buscar algún indicio que nos guíe hasta ellos- alentó Hank.

-¿Cuántas veces tengo que repetirte que no hay tiempo? - fue enfático.

-¡Por un demonio Gavin cálmate y actúa como un profesional!- le reprochó con severidad- la seguridad de ellos depende nosotros así que recomponte y…- Hank dejó de hablar de repente su expresión denotaba esa típica sensación de cuando un idea llega sin avisar.

-Mi auto- dijo mirando a la nada como si se encontrará en trance.

-¿Que tiene que ver tu estúpido auto con esto?- preguntó Reed de mala gana.

-Connor se llevó mi auto- continuaba ensimismado.

-Dime otra cosa que no sepa Sherlock- habló Gavin con ironía.

Hank salió de su trance y le lanzó una mirada de odio.

-Mi auto tiene un GPS imbécil- replicó con molestia.

-¿¡Y por qué demonios no lo mencionaste antes!?- le reclamó ofuscado.

-¡Lo olvide! Connor fue quien me obligó a ponerle esa cosa a mi auto, no vivo pendiente de esas tonterías -replicó ofendido sacando su celular para ubicar su auto con el GPS.

Después de ingresar un código y esperar unos pocos segundos, el dispositivo logró coordinar la ubicación del vehículo, ya tenía el punto exacto a dónde ir.

Mientras tanto en el almacén Connor despertó, su sistema anunciaba una reanudación, parpadeo varias veces esperando restablecerse para estudiar su situación. Observo a su alrededor y supo que no estaba en ningún lugar conocido. Se vio atrapado en una silla y no hacía falta analizar que había caído en una trampa. Se sintió frustrado y estupido por no preverlo. Entre su autoreproche Connor se fijó que alguien le acompañaba.

-Robin- susurró- ¿¡Robin estás bien!?- exclamó aliviado de ver a su amiga intacta- rápido sácame de aquí antes de que ese sujeto llegue.

Pero la androide ni se inmutó, permanecía quieta con una mirada fija a la nada.

-Robin -llamó de nuevo antes de notar lo que había sucedido con su amiga- oh no, te ha reiniciado- dilucido con pesar.

Era un hecho ella no podría ayudarle, evaluó sus opciones para escapar sin éxito en ninguna, estaba atrapado. Llevó su atención de nuevo a la androide.

-Tal vez- se dijo a si mismo llegando a él una idea- Robin tienes que despertar, sé que aún puedes recordarme, soy tu amigo Connor. Vives con Daisy a quien llamas abuela, ahora mismo ha de extrañarte mucho en el hospital.

Un pequeño fragmento del pasado vino a ella notándose como un cambio ligero en su semblante, Connor enseguida lo notó y no dudó en usarlo a su favor.

-Trabajamos en el departamento de policía junto a Hank y Gavin.

La androide volteó de inmediato parecía confundida, en su mente llegó un flash de aquel día que lo vio por primera vez agarrando a Connor por el cuello de su camisa.

-No eres una simple máquina que sigue órdenes Robin- habló sin romper el contacto visual ni por un instante, mantenía la esperanza de que los recuerdos la ayudarán a despertar.

Se quedó con su atención fija en Connor solo por unos segundos, cerro sus ojos y sacudió la cabeza resistiéndose al despertar.

-Guarda silencio RK800, el señor de las máquinas está por llegar- volvió su vista al frente con un semblante frío.

La puerta se abrió entrando Alik hablando por celular, el abogado de su hijo le había llamado con la excusa de que Luka quería verle pero no era estúpido, sabía que por el miedo de enfrentar muchos años de prisión su hijo sería capaz de delatarlo, razón por la que sin dudarlo rechazo la invitación, estaba cerca de lograr su brillante plan y nadie lo detendría. Colgó el celular y miró con una sonrisa maliciosa a Connor.

-Miren quién despertó.

Connor guardó un silencio amenazador lo único que quería era liberarse y dispararle.

-No me veas así- habló con un tono juguetón- ¿Es por lo que le hice a tu amiguita?- se acercó a Robin y le tocó el rostro.

-¡Robin despierta!- exclamó Connor de nuevo.

Alik esbozó una sonrisa cínica.

-Tu esfuerzo es inútil, ella ahora es mía y muy pronto tú también.

-Vas a fracasar -sentenció el androide con total seguridad.

-Imagino que tú avanzada programación de detective te hizo inferir la razón por la que estás aquí.

-Me quieres a mí para destruir a Markus.

Alik vaciló un poco antes de responder.

-Tibio, soy un visionario Connor sabes que sujetos como yo no se conforman con un solo objetivo.

-Harás que nos destruyamos entre todos nosotros el día que Markus de su discurso, visionario pero nada innovador- replicó con suspicacia.

Ivanov ensanchó el pecho ofendido por las palabras de Connor, apretó el puño y golpeó con fuerza el rostro de Robin provocando que diera unos pasos hacia atrás casi cayendo al suelo, cuando recupero el equilibrio volvió a su posición inicial como si nada. El androide abrió los ojos sorprendido, su LED se iluminó en amarillo nunca imaginó que su represalia sería contra ella. Alik sonrió complacido al ver el efecto que había provocado en Connor ante la respuesta a su insolencia.

-Sigue haciéndote el listillo y lo próximo será un balazo en la cabeza- sacó un arma y apuntó en dirección a Robin.

Connor le lanzó una mirada de odio, guardaría prudencia por su amiga no por Alik, era un sociópata por lo que sabía que esa amenaza no era una falacia.

-¿Por qué haces esto?

Ivanov inclinó la cabeza un tanto intrigado, bajó el arma y la guardó por la parte posterior de su pantalón.

-Lo mismo me preguntó ella- señaló a Robin con el pulgar- y la verdad no me gusta repetirme, confórmate con saber que serás parte esencial de mi magnífico plan.

-Intrusos- anunció Robin con un tono de voz monótono y frío.

Alik observó en una de las pantallas conectadas a las cámaras de seguridad que un auto se detenía no muy lejos de su ubicación. Ivanov ni se inmutó, sus logros le nublaban el juicio haciéndole creer que era capaz de manejar cualquier situación.

-Vaya parece que han llegado sus salvadores- dijo al reconocer el auto del detective.

Connor sintió indudable alivio en su interior.

-Encargaté de ellos- le ordenó a Robin- no permitas que lleguen hasta mí.

Robin asintió dando media vuelta dispuesta a retirarse.

-Ah y Robin- la androide se detuvo sin voltear- eliminalos si es necesario- agregó.

-Si señor- contesto abandonando la sala.

En tanto en las afueras del lugar Hank y Reed lograron dar con el paradero del auto, divisaron no muy lejos el almacén abandonado, ambos pensaron que ese podía ser el sitio donde se escondía Alik, el detective estacionó el auto sin perder tiempo.

-Será mejor que llamemos refuerzos.

Reed rodó los ojos y salió del auto, Hank miró la acción confundido.

-¿Qué demonios crees que haces?- inquirió el teniente preocupado.

-Iré a buscar a Robin- contestó Reed de mala gana.

-No seas testarudo, debemos ser cuidadosos, es probable que nos enfrentemos a una situación de rehenes. Lo mejor será llamar refuerzos para manejar esto como debe ser- argumentó el teniente.

-Los refuerzos sólo hacen que esto se convierta en un caos donde nadie tendrá certeza de cómo va a terminar y te recuerdo que el negociador mejor capacitado debe estar también atrapado allá adentro -replicó señalando la vieja estructura- no pondré la vida de Robin en manos de cualquier imbécil, no de nuevo.

-¿De nuevo?- pronunció Hank extrañado luego cayendo en cuenta a lo que se refería- Gavin esto no es igual a lo que sucedió con Sophie.

Reed entrecerró sus ojos sintiéndose ofendido.

-Mientras lo manejemos nosotros no lo será. No me arriesgare otra vez, no me quedaré aquí a esperar a que los maravillosos refuerzos pretendan que hacen algo. Quizás no pude salvar a Sophie pero con Robin no pasará lo mismo, así que te daré dos opciones haces la llamada y complicas todo o vienes conmigo y lidiamos con el problema juntos.

Hank dudó en responder su sentido del deber le decía que lo correcto era pedir refuerzos pero la determinación de Gavin le alentaban el lado heroico de policía intrépido y arriesgado que no sentía desde que era un joven cadete.

-Me voy a arrepentir de esto- caminó a un lado del detective.

Ambos se dirigieron al recinto propuestos a detener al verdadero señor de las máquinas y a salvar a sus compañeros.


Oh no, ahora es el turno de Connor. Llego la hora de ser héroes. Espero les haya gustado el capitulo, estamos solo a uno para darle fin a esta historia y lo publicare mas pronto de lo que creen. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos