¡Hola! Se que tengo pendiente muchas actualizaciones en especial la de Protectora que estará muy pronto, pero me apetecía escribir algo cortito y tierno.

Estaba en mi salón y de repente esta idea se formó en mi cabeza y tuve que plasmarla.

Espero que os alegre la cuarentena un poquito y como en muchas partes del mundo es el día de la madre ¡quiero felicitar a todas las madres de la otra parte del charco!

Sin más pido perdón si se me escapo una falta de ortografía y espero que me dejéis un review contándome que os ha parecido.

Recordar que Ranma 1/2 no me pertenece y esto lo hago por diversión.

Sin más, a leer.


Ranma: ¿tú me quieres?

— ¿Tu me quieres?

Ranma levantó la cabeza y miró aquel par de ojos marrones que le observaban con timidez y un extraño brilló en los ojos.

— ¿Como dices?

Akane suspiro con cansancio — Que si me quieres, no es tan difícil de entender.

— Siempre tan dulce ¿verdad Akane? — la ironía en el tono de voz de Ranma crespo los nervios de Akane.

— Y tú estás dando rodeos como siempre — se encogió de hombros y frunció el ceño de forma adorable — No es tan difícil la pregunta: ¿me quieres o no me quieres?

Ranma parpadeó mirando con curiosidad a aquella pequeña mujer frente a él. No entendía a que venía aquello, no era típico de Akane andar preguntando esas cosas, al menos no tan directamente.

— ¿Que tontería de pregunta es esa? ¿Que diablos te pasa?

Los ojos de la chica se aguaron y Ranma tembló, lo que menos quería era que Akane comenzara a llorar por su culpa — Entonces ya tengo mi respuesta — susurro lastimera abrazándose a si misma.

— ¿Pero que dices? — preguntó Ranma desesperado — Por Kami, Akane... pues claro que te quiero.

— ¡Mentiroso! — gimió frustrada soltando un par de lágrimas que consiguieron helar la sangre del artista marcial.

Acercándose con rapidez junto a la chica tomó su rostro entre sus manos para que le mirara a los ojos — No es mentira, claro que te quiero, lo que no entiendo es a que viene ahora la pregunta ¿acaso dudas de mis sentimientos? — Akane le miró con profundidad a los ojos y negó levemente intentando huir de su mirada bajando la cabeza, cosa que obviamente no permitió — ¿entonces a que viene esto?

— No es nada...

— ¡Por un diablo que no! ¿Que te ha pasado para ponerte así?

Akane soltó otro quejido lastimero, nada se le escapaba a Ranma. No podía mentirle, lo mejor era hablar y contarle sus preocupaciones.

— Es que... Sayuri me llamo hoy, está destrozada Ranma...

El artista marcial abrió los ojos de par en par ¿que tenía que ver Sayuri en la locura transitoria de Akane?

— Hace un mes que Hiroshi y ella rompieron y no consigue pasar pagina.

— Oh — ahora si entendía. Se rascó la nuca levemente intentando buscar palabras de animo, pero no encontró nada que decir. Había que admitir que era un maestro en el combate pero en cuanto a dar palabras de ánimo era un torpe.

— Bueno ya se le pasará, llevaban muchos años juntos es normal que tarde en curar la herida...

—¡Tu amigo fue un cerdo! — grito con rabia Akane y Ranma solo pudo darle mentalmente la razón — liarse así con otra... y no cualquier otra, ¡La prima de Sayuri! ¡Iban a casarse!

— Ya sabía perfectamente cómo era Hiroshi cuando empezó con él y el problema que tiene con las faldas.

— ¿Le estás defendiendo? — preguntó enfadada lanzándole una de esas miradas que le atravesaban el alma y le hacían sudar de terror.

Si no controlaba sus palabras podría acabar volando por Nerima y no tenía ganas — No le estoy defendiendo. Fue un cerdo — Akane lanzó otro sollozo y asintió — Pero Sayuri sabía que era un cerdo, ya lo era en el instituto ¿recuerdas que estaba colado por ti? — Akane bajo la vista levemente avergonzada — Yo no saldría con alguien que ha estado detrás de medio Furinkan antes incluida mi mejor amiga.

— Sayuri estaba enamorada...

— Ya lo se y de verdad pensé que él también... estuvieron juntos desde los 18... como tú y yo...

En las mejillas de la chica apareció un dulce sonrojo que le calentó el pecho. Definitivamente Akane era la mujer más bonita del mundo.

— Entiendo que estes triste por Sayuri, a mi también me da pena pero no entiendo a qué viene este llanto ahora — intentando quitarle hierro al asunto puso una gran sonrisa en la cara y dijo — Ni que nos hubiera pasado a nosotros.

Mala idea. Akane le miró con ojitos de cordero degollado y su labio inferior comenzó a temblar, producto del incipiente llanto. Ranma se puso pálido — ¡No, no llores era broma!

— ¿Es que nos va a pasar a nosotros? — preguntó con la voz llena de dolor asustando a Ranma.

— No... nosotros...

Una lágrima cayó por las mejillas de su prometida, dejando una húmeda estela que luego fue imitada en la otra mejilla. Debía admitir allí viéndola sollozar como quien a perdido a su mascota, aunque odiará verla llorar, Akane lloraba también bonito.

— ¿Piensas que vamos a acabar igual que ellos? ¿También me vas a dejar por otra?

Ranma parpadeó asombrado — ¡¿Estas loca?! Por supuesto que no — la tomo con firmeza de los hombros y la obligó a mirarle directamente — Escúchame lo que les ha pasado a Sayuri y Hiroshi no nos va a pasar nunca a nosotros.

— ¿Como lo sabes? — preguntó Akane con dolor — Llevamos junton el mismo tiempo que ellos, si Hiroshi dejó a Sayuri por otra ¿que te hace pensar que tú no te cansarás de mi?

Ranma sonrió con ternura ante lo bonita que se veía la chica. Seguía derramando débiles lágrimas que se dedicó a borrar con delicadeza con su pulgar.

— Porque me ha costado mucho tiempo y esfuerzo conseguir que te fijaras en mi... y porque te quiero.

Los ojos de Akane se abrieron de par en par y un precioso brillo se formó en ellos — Ranma...

— Escúchame, nunca en la vida voy a querer a otra persona de la forma en la que te quiero a ti — explicó sincero — Se que no te lo digo a menudo, pero también sé que no hace falta... nos conocemos bien como para entendernos solo con mirarnos y cada vez que nos miramos ambos sabemos que nos estamos explicando sin palabras que estamos ahí el uno para el otro. Para siempre.

Akane sonrió entre lágrimas y pegó su frente a la de él con ternura. Ese hombre era un bobo bocazas, pero cuando quería podía ser más romántico que el propio Romeo.

— Nos ha costado mucho estar juntos y es por eso que nuestra relación es tan fuerte. Si nuestra relación hubiera sido tan sencilla como la de otras parejas a lo mejor esto tendría un rumbo diferente, pero todo lo que hemos peleado a afianzado y reforzado nuestra relación, y soy muy feliz con ello.

Akane escuchaba las palabras del chico con ojos de corderito. A pesar de que el le dijera que la quería sus antiguos miedos e inseguridades recorrían su cabeza como un huracan destrozando todo a su paso. Ranma noto como en los ojos de la menor de los Tendo había una sombra de incertidumbre. Se sintio un patan pues sabía que gran parte de los miedos de ella eran gracias a el y sus insultos del pasado.

— Pero Ranma... — dijo ella con pesar — Mira como me estoy poniendo.

Ranma miró hacia abajo encontrandose la adorable barrigita que empezaba a crecerle a su chica. Sonrio de oreja a oreja acariciando el vientre donde su hijo estaba creciendo. O hija...

—Akane, pero si estas preciosa, ¿Como voy a dejarte por llevar dentro de ti a mi hijo? — La chica se encogio de hombros poniendo un puchero adorable.

— Como me voy a poner enorme a lo mejor ya no me ves guapa..

Ranma la acercó hacia el intentado borrar a golpe de besos sus inseguridades. Besó con adoracion la cara y cabeza de la joven quien empezó a reir como una niña ante el tierno gesto de el. Cuando no le quedaba mas espacio que besar tomo su rostro entre sus manos y colocó un ligero beso en sus labios.

— Quiero que te quede clara una cosa — miro los ojos de Akane con seriedad, para el eso no era un juego de niños, eran sus sentimientos mas profundos y verdaderos. Necesitaba que ella lo tuviera claro — Jamás, aunque pasen veinte, cincuenta o cien años... ni en mil vidas va a existir una mujer que me guste mas que tu.

— Ranma...— susurró Akane con sorpresa.

— Y me da igual que estes delgadita o te pongas como una ballena de grande, para mi siempre seras la mas hermosa de todas. Un poco marimacho — estas ultimas palabras consiguieron enfadar a la joven Tendo haciendo que frunciera el ceño, cosa que hizo reir a Ranma — pero así como tu eres una bruta marimacho, yo soy un idiota insensible. Así nos queremos ¿no?

Akane suspiro enamorada y enterró su rostro en el pecho masculino aspirando el aroma que emanaba de el —Cuando quieres puedes ser el hombre mas tierno del mundo.

— Solo cuando quiero — puntualizo el en broma apretandola mas contra su cuerpo.

La pareja se quedó abrazada un rato mas, simplemente por el placer de estar en los brazos del otro. No necesitaban ninguna otra excusa. Aunque eran jovenes su relacion había sido tediosa y complicada como la de un matrimonio que lleva 50 años juntos y eso había fortalecido aquella unión que sin lugar a dudas iba a fortalecerse aun mas con la llegada del heredero Saotome dentro de siete meses.

Ahora lo importante, era contarselo a la familia.