Holaaa, muchas gracias a

Eh aquí el segundo capítulo espero que les guste y no defraudarlos, perdonen la tardanza pero no sabía por qué fanfic empezar a actualizar, así que me decidí por este, además de que estoy muy ocupada con la escuela, sin más a leer!

POV KAGURA….

-''Deben de estar bromeando, nunca escuché sobre esto, los detalles serían dados después de que llegara, había sospechado algo, pero esto es absurdo''.—podía sentir como mi cuerpo temblaba debido a los escalofríos que me recorrían.

-no se necesitarán títulos, solo debe fingir ser una concubina, mientras ocultas el hecho de que te pagan por ello.—escuché como hablaba el mayordomo del Rey sin que su voz mostrara algún sentimiento.

-''el problema no es la dificultad, sino que es muy sospechoso''

-que no vas a estrechar manos conmigo.—el miedo me recorrió aún más al escuchar al Rey lobo hablar, pero que rayos decía este hombre.

-mi Rey, se supone que ella no esté mucho tiempo por aquí, así que necesitaremos buscar un remplazo de inmediato.

-que aburrido, justo cuando pensaba que me había encontrado con un lindo conejito.—es hermoso, sexy y poderoso debía de reconocerlo, pero es como un carnívoro, en ese momento realmente me sentí como un conejito temblando en frente de su presa.

Minutos después de tan intenso momento me dijeron que podía recorrer los pasillos del castillo, y yo accedí para tranquilizar mis nervios y mis pensamientos, me sentía cansada tanto físicamente como mentalmente.

-''Estaba tan asustada que no pude decir que no, es verdad que el trabajo es muy bien pagado pero…!Supongo que diré renuncio, a ese mayordomo sin sentimientos!''

Me dirigí por un pasillo pensando que podría encontrar al mayordomo del Rey, pero detrás de una puerta escuché una conversación y no pude evitar acercarme para saciar mi curiosidad.

-pero espera, con esta estrategia, ¿acaso no tengo menos tiempo libre?—esa era la voz del Rey? ¿A qué se estará refiriendo?

-por favor espere, no baje la guardia aunque esté en su habitación, y no salga!.—espera esa sonó como la voz del mayordomo, pero estaba algo preocupado, increíble.

-pero…

-por favor no le revele eso a ella.—con ese ella, se refería a mi?

Me sobresalté al momento en que la puerta se abrió en frente de mis narices.

-a ella tampoco cierto?—ese es el Rey?!, no puede ser!, pero…donde quedó su rostro de altanería y su voz de tirano, en frente de mi tenía a alguien completamente opuesto, tenía el rostro más tierno he infantil que he podido ver en mi vida, nunca pensé vérselo a alguien como él.

-he? Heeee…perdón Hijikata, la novia está aquí, parece que escuchó lo que hablábamos.—me sorprendí aún más por el cambio de su voz, en serio era la misma persona que vi hace unos minutos?

-qué? No te pedí que no salieras de la habitación?!.—pude ver como el rostro del mayordomo Hijikata se llenaba de cólera, es como si estuviera reprendiendo a un niño.

-''No puede ser posible, ahora el Rey se ve totalmente diferente a como lo vi antes''

-El país finalmente esta en paz, y es por eso que los oficiales están presionando a su majestad para que elija esposa.—me había llevado y sentado ante una gran mesa, parece que comenzarían a contarme el por qué de mi presencia y mi papel como la concubina del Rey, podía sentir el latir de mi corazón por todo mi cuerpo.—pero si su majestad tuviera concubinas, y se descubriera que el Rey lobo es esta clase de persona, todo se podría volver problemático.—no pude evitar dirigir mi mirada hacia el sonriente rostro del Rey, no podían estar hablando en serio.

-entonces el Rey Lobo frío e inexpresivo es…

-una imagen urgida para disuadir a los oficiales y otros países de que se aprovechen de él.—¡todo es un engaño!

-además cuando rechazo las propuestas de matrimonio es difícil contestar con una buena razón, no había otra manera, así que pensé que era mejor contratar a una novia temporal para arreglar el problema.—el rostro sonriente del Rey me hizo pensar que este hombre no tenía problemas en su vida, porque a quién se le ocurriría tal cosa, sentí como si un remolino oscuro me absorbiera, este hombre va tan a su aire. No podía ser!

-en cuanto a ese asunto, si alguna vez, aunque sea accidentalmente, se te escapa algo de tu boca, eliminaré a tu familia entera de la faz de la tierra.—quién fue el que dijo que este mayordomo no mostraba sentimiento, pues ahora parecía un monstro que aseguraba que haría exactamente lo dicho si decía algo que no debía, mamá, tengo miedooo.

-''ni hablar, ¿aniquilar a mi familia? Esto es una broma!, ya lo se todo, y si le digo que quiero renunciar cortaran mi lengua o posiblemente hagan algo más para evitar que hable''.

Rato después ya me encontraba en mis aposentos en una gran cama, pero no podía sentirme contenta al estar en tan bello lugar, puesto que nunca me había sentido tan cansada en mi vida, debía ser una broma, esto es una estafa, pero creo que gran parte fue mi culpa, me dejé atraer por el dinero.

-''solo tengo que actuar como su consorte en público no?, AaAa creo que no aguantaré mucho tiempo''

En eso siento como tocan y abren la puerta de mis aposentos para ver como una cortesana entraba y se inclinaba ante mi juntando sus manos bajo las grandes ropas.

-Mi dama, su majestad a llegado.—me congelé sorprendida sin poder moverme.

-''eh por qué está aquí?''

-sin importar el motivo o razón, un marido debe pasar tiempo al lado de su esposa ¿no?—este Rey debe ser bipolar porque ahora no se porque mi cuerpo tiembla y me sonrojo ante sus palabras y su rostro seductor, sin pedir permiso acarició mi rostro mientras no dejaba de mirarme.

-''pe..pero acaso se supone que el Rey Lobo es?''—escuché una pequeña risa salir de sus labios, mientras yo aún no salía de mi asombro.

-una cara tan agradable, retírense todos, están avergonzando a la consorte.—''no no no, no son ellas la que me están avergonzando, eres tu!', las cortesanas salieron de la habitación cerrando las puertas y dejándonos solos.

—ahora no seremos molestados por nadie, ya que les dije que no lo hicieran.—se formó un breve momento un silencio que no hizo que mi sonrojo disminuyera.—AHH mis hombros están tensos y agarrotados.—el Rey se sentó en uno de los muebles que decoraban la amplia habitación mientras un suspiro de cansancio salí de él, y su rostro volvía a la normalidad, otra vez era el Rey que parecía un niño, alguien totalmente diferente a aquel que todos conocían.

-ha, lo siento si te asusté, pero es que Hijikata me dijo que por el momento debería hacer esto, para mantener las apariencias.—''que increíble cambio de personalidad'' aún podía sentirme aturdida, este hombre provocaba a la misma vez tantos sentimientos en mi que me cansaban, nunca había conocido a alguien como él.

-así que tu no…?

-no aré nada, dormiré aquí por ahora, pero no me hagas caso Kagura.—''qué no le haga caso?, pero que cree este Rey, ¿Kagura? Desde cuando me llamaba por mi nombre, en serio cree que estaré tan tranquila si duerme conmigo en mis aposentos''.—no puedo?—y es ahí de nuevo su rostro de gatico suplicando, ''¿acaso tengo el derecho de negarme?''

-por favor adelante.—me di cuenta en ese momento de que este bipolar Rey podía manejarme a su antojo.

-que bueno.—y de nuevo su sonrisa, en vez que un lobo parece más un cachorro.

-pero realmente estoy feliz de que descubrieras que todo es un acto, sería agotador si tuviera que continuar pretendiendo ser otra persono todo este tiempo, incluso frente a ti.—se le veía cansado, realmente agotado, pareciera que no tenía descanso en ningún momento, o algún mínimo de tiempo para él.

-siempre tiene que actuar de esta manera? Todo el tiempo?—sentí mucha lástima por él. Nunca lo llegué a conocer en persona antes, pero por todo el país cada vez que mencionaba su nombre todos temblaban ante la mención del frío y temible Rey lobo, pero ahora me doy cuenta lo solo que se debe haber llegado a sentir.

-porque en este momento lo que el pueblo necesita es a un Rey que sea fuerte. ¿Sabías esto? Durante el reinado del Rey anterior, los oficiales poseían la autoridad y el Rey solo era un títere en sus manos, así que fue difícil recuperar el control, el gobierno central estaba hecho un lío, entonces cuando accedí al trono, me dijeron que actuara como un rey fuerte y escalofriante.—''así que es por eso que finge ser alguien totalmente opuesto a su verdadero ser?'' podía ver que su mirada se encontraba perdida en alguna clase de recuerdo, se le veía tan solo y a la vez tan triste.—lo siento, eso que dije suena bastante lamentable no?

-aunque mienta o actúe…es para proteger al país ¿no es así? Creo que eso es realmente admirable.—bajo la ilusión de un inexpresivo Rey lobo, yace un Rey dulce y sonriente.

-gracias Kagura.—no pude evitar sonrojarme ante la bella sonrisa que me mostro, quedé prendada de ese rostro.

-bien…aunque las razones son turbias accedí a tomar el trabajo, en resumen solo tendré que llevar a cabo mi labor como su concubina ¿no es así?, ¡muy bien su majestad, si hay algo que lo que necesite mi ayuda, por favor solo tiene que pedírmelo!, yo trabajaré duro por mi salario!—''mierda, accidentalmente dejé salir mis pensamientos'' pero realmente decía la verdad, no pude evitar apoyar a este Rey bipolar en todo lo que fuera posible, en ese momento sentí que quería estar con él en cada uno de sus logros para poder apoyarlo.

-sip, cuento contigo.—un suspiro y una sonrisa es lo que obtuve como respuesta, no pude evitar responderle de la misma manera.

La noche transcurrió de buena manera, nos dormimos sin darnos cuenta y al día siguiente fuimos recibidos fuera de mis aposentos por el mayordomo del Rey.

-necesito un gran entusiasmo de tu parte concubina, ¡por favor has tu trabajo con máximo esfuerzo!, claro mientras te paguemos.—y ahí estaba Hijikata, realmente no se que pensar de este hombre, pero si el Rey confiaba tanto en él debe ser por una buena causa.

Y fue así como mi vida como novia temporal empezó. Por el momento, éramos afectuosos frente a las damas de la corte, las cuales se veían muy contentas por nuestra relación, no paraban de chismear entre una y la otra lo que pudo haber pasado o pasa en mis aposentos cada vez que el Rey va a dormir, éramos afectuosos frente a los empleados, todos los días a cada cierta hora tenía entrenamiento de princesa, en donde Hijikata aprovechaba a decirme que no tenía ni una pisca de elegancia, maldito sea, se vivía burlando de mi.

Cuando apenas acababa uno de esos entrenamientos como princesa caminaba por el gran jardín del palacio, estaba encima de unos de los puentes que pasaban por encima del gran lago se podían apreciar los hermosos peces de colores que en este nadaban, me sorprendí al escuchar la voz alterada del Rey.

-déjate de estupideces.—se le escuchaba enfadado.

-pero su majestad solo un vistazo, el hombre frente al Rey se veía tembloroso y completamente domado por el miedo.

-es suficiente, vete!—realmente se veía enfadado, pero aún así, que destreza en la actuación. Incluso mirándolo desde la distancia la atmósfera a su alrededor daba miedo.

-Kagura!—tan concentrada estaba en mi misma que me sorprendí al escuchar la voz a ¿tierna? Del Rey llamarme en frente de sus subordinados, aún podía percibir su papel de Rey frío, pero se veía algo diferente más ¿amoroso? Cuando se dirigió a mi, me sorprendí tanto, que no pude evitar que mi corazón latiera ente él, provocando un leve sonrojo en mi rostro.

-si mi Rey!, siento interrumpirlo mientras estaba hablando.—miré hacia abajo, aún en una esquina del puente mientras el Rey estaba debajo.

-no importa.—me miró dulcemente, provocando que me sonrojara nuevamente.

Devuelta por los pasillos del palacio me detuve al escuchar como me llamaban.

-oh, ahí está mi dama, se ve enérgica hoy.—''mmm estoy segura de que ese es…'' notaba algo de altanería en su voz, causándome desprecio hacia él

-ministro.—''fue la persona que expresó su descontento de que el Rey tomara a una concubina, este hombre me desagrada y no se por qué''

-oh vaya, es una persona tan afortunada su alteza. Su majestad que hasta hace poco no tenía ni a una concubina, declaró que no quiere a otra concubina aparte de usted y declinó las demás propuestas de matrimonio.—este hombre no dejaba de mirarme fijamente, causándome grandes escalofríos.—y bien ¿te las apañaste para lograr lo que realmente querías, no vez que estás molestando al Rey?—''ha? Justo ahora miró mi cara y resopló a través de su nariz?! Que hombre tan desagradable''.

-Dios, haciendo caso omiso de los ministros y decidiendo por si mismo cual consorte tomar, al final él será el único que estará en problemas.—''así que no era que cualquiera pudiera ser su consorte no?''

-¿realmente se dirigió a su majestad pensando en si mismo no?, la razón por la cual me eligió a mi, es porque no tenía segundas intenciones.—''bueno la verdad fui contratada''.—creo que ya sabe por qué su majestad se alejó de gente como usted.

-que quiere decir con eso?—noté en su voz lo irritado que estaba al escucharme decirle lo que pensaba sin ningún tapujo.

Estuve al punto de responderle cuando sentí una cálida mano posarme en mi cabeza, para ver como su majestad se posaba a mi lado, como queriéndome proteger.

-que asuntos tiene con mi consorte, Ministro?—su voz se notaba tranquila y muy protectora, me hizo entrar en clama, luego de que el viejo este me alterara.

-parece que últimamente la está favoreciendo.—volvió a mirarme como si mirara a una plasta de mierda, restándome valor alguno.

-no tengo elección, para mi desde la punta de su cabello hasta los dedos de sus pies, la amo tanto que no puedo detenerme a mi mismo.—mi rostro completamente fue un poema, me sonrojé fuertemente ante sus palabras, por mucho que fuera nuestra relación una actuación, al escucharle decir algo como eso mi corazón no dejaba de latir como loco, acariciaba mi cabello y no dejaba de mirarme como si quisiera atravesar mi alma.—es mi novia después de todo, acaso este afecto no es normal.—regresó su mirada al Ministro mostrando superioridad.

-bu…bueno, entonces me retiraré antes de volverme una molestia.—pude ver en ese momento como el ministro se reducía a migajas mientras se alejaba dejándonos solos.

-gente como él quiere poner a sus propias hijas dentro del palacio.—El Rey Okita ''no se en que momento comencé a llamarlo así'' habló como si no fuera la primera vez que le ocurría.

Mientras miraba por donde había desaparecido el ministro escuché bajas carcajadas queriendo ser ocultadas, al dirigirme hacia el lugar desde donde provenían me sorprendí al ver que era el Rey.

-así es como piensa controlar al Rey desde las sombras, has tenido una grandiosa pelea con él Kagura, fue muy entretenido.—Su risa casa vez más le era difícil ocultarla.

-¿Lo está disfrutando demasiado, no es así?, es solo que no me gusta la gente agresiva como él, siempre están sonriendo por fuera pero…

-el palacio está lleno de gente así, por su propio beneficio pueden mentir y poner una sonrisa en sus rostros, pero una vez que no les sirves para nada se vuelven tus enemigos, ese tipo de relaciones es como una fugaz ilusión.—nuevamente aprecié el rostro triste del Rey, se veía desilusionado y no era para más, haber vivido toda tu vida sin saber en quien realmente confiar crea ese tipo de personalidad, para una persona tan gentil como él debe haber sido difícil vivir en un ambiente así.

-eess…temporal y me pagan por ello, y quizás no estoy en la posición de decir esto pero, esta novia es la aliada del Rey Lobo ¿sabes?—mi voz temblaba y casi no podía expresarlo que pensaba pero de todas formas quería hacerle llegar mis sentimientos.

-eso es muy alentador.—me sorprendí y sonrojé cuando unos fuertes brazos rodearon mi cuerpo atrayéndome hacia el suyo, su pecho se sentía amplio, caliente y protector, me sentí muy protegida en sus brazos.—Kagura yo…-inmediatamente lo alejé de mi, mi corazón no soportaría seguir en esta situación.

-su majestad, por ahora no hay necesidad de actuar, ¿no es cierto?—mi rostro era rojo vivo, sentía que ardía en llama, no sabía por qué su cercanía y sus palabras me hacían sentir de esa manera, solo estaría cerca de él por muy corto tiempo, así que no podía dar paso a algún tipo de sentimiento. No debía, eso también fue uno de sus actos, él en realidad es un pequeño cachorro, pero por qué lo vi por un momento como un hombre, no debo, lo que estoy viendo es en realidad una ilusión momentánea, ''para de sonrojarte''

-es cierto lo siento.

FIN POV KAGURA

-Dios ¡esa pequeña mocosa!, mirándome con esos ojos despectivos. ¿qué le sucede al Rey Lobo? Él solo necesita escucharnos, y ser una marioneta eso es todo.—la voz del primer ministro sonó muy molesta irritada y desagradable, mostrando que no le caía nada bien la nueva concubina del Rey, jurando que encontraría la manera de deshacerse de ella.

CONTINUARÁ…..

Y hasta aquí, realmente disculpen mi demora, y que hayan disfrutado este capítulo, espero estar actualizando pronto, me encantaría que expresaran con unos hermosos comentarios si les gustó y quieres que la continúe, besos y abrazos, hasta la próxima.