Esta historia participa en el reto 103 del foro Alas Negras, Palabras Negras. El tema es Soledad.

Palabras: 497.

Disclaimer: Ya me gustaría a mí que Canción de Hielo y Fuego me perteneciese, pero nop. Es toda del señor George RR Martín.

Plata en el podio del reto


El incendio las había condenado a las dos a la soledad. La enana no podía alejarse de su señora, pero esta solo amaba a sus fantasmas. Sus bailes eran para ellos.

Cuando era joven sus pies no parecían tocar el suelo. Se movían con la gracilidad del viento, por encima de la piedra, la madera quemada, las plantas que florecían en los años de primavera y los montones de nieve que caían durante el invierno.

Volaban con una ligereza que su corazón no poseía.

La enana la había observado bailar en la corte de Aegon V. Todas las criticas, las palabras incrédulas y las preguntas sin respuesta cesaban cuando Jenny de las Piedrasviejas empezaba a danzar. No había nadie que fuera capaz de seguir mejor el ritmo que marcaba un arpa o un laúd, y eran muchos los que entonces comprendían, aunque solo fuera mientras duraba la canción, por qué el príncipe Duncan había entregado un reino por ella.

Ahora la enana la contemplaba bailar entre las cenizas. Jaehaerys II la había abandonado allí. Jenny era una mujer sin apellido ni rango, indigna de ser la viuda de su hermano, así que nunca mandó a nadie a buscarla. El Rey convirtió a Jenny, sin pretenderlo, en la última señora de Refugio Estival.

Veranos, otoños, inviernos, primaveras. Los pies de Jenny dejaron de ser livianos y perdió el ritmo, como si ese instrumento que únicamente ella podía escuchar hubiese dejado de marcar sus pasos.

La enana le daba de comer, pero si antes Jenny parecía mostrar su agradecimiento con un leve cabeceo o un gruñido de reconocimiento, ahora le respondía con una mirada perdida.

Y aún así, ella continuó a su lado. Soportando el silencio, el frío, el calor, el hambre.

Soportando la soledad de Jenny y sus muertos.

Cuando su frágil cuerpo ya no pudo sostenerla, Jenny se sentó en el trono de Refugio Estival, una alta silla de piedra que el fuego no había podido doblegar. La enana la escuchaba hablar durante horas, pero nunca trataba de inmiscuirse en esas conversaciones. No era su voz lo que Jenny deseaba escuchar.

Una mañana de invierno la enana la encontró acurrucada sobre ese mismo trono, quieta, tan pálida como la nieve que caía sobre ella. El suelo estaba helado y no pudo enterrarla, así que la enana cubrió su cuerpo con piedras, y una vez hubo acabado esa tarea recogió sus escasas pertenencias.

Volvió a casa. A la colina de Alto Corazón, donde la enana había visto bailar a Jenny de niña, con una corona de flores trenzadas sobre el pelo y soñando con un príncipe que llevase libélulas pintadas sobre su escudo.

Nunca dejaría de llorar a Jenny, y en los años venideros pediría a cualquier bardo que pasase por sus tierras que cantase la canción que habían compuesto sobre ella, pero su servicio había acabado. No podía quedarse entre las ruinas de Refugio Estival.

La enana no estaba hecha para bailar con fantasmas.


El reto pide usar un sentimiento para ambientar el fic, pero he decidido que además intentaré (énfasis en intentaré xD) relacionar los drabbles con canciones de Poniente. La anterior era Las Lluvias de Castamere, y esta es Jenny de las Piedrasviejas.

Un poco de explicación: Jenny de las Piedrasviejas se casó con Duncan Targaryen, el hijo mayor de Aegon V (Egg para los que han leído la colección de El Caballero de los Siete Reinos). Era solo una campesina que además tenía fama de bruja, así que Duncan tuvo que renunciar a su derecho al trono. Desde ese momento a Duncan se lo conoció como el Príncipe de las Libélulas.

Cuando Jenny llegó a la corte lo hizo acompañada de una enana que, según se contaba, podía ver el futuro. Nunca se le da un nombre en los libros. Duncan y Aegon V murieron en un incendio en Refugio Estival, al parecer durante un intento de eclosionar un huevo de dragón. Si seguimos el canon de George RR Martin no se sabe qué ocurrió con Jenny después de eso, pero la letra de la canción que aparece en la serie sugiere que se pasó el resto de su vida entre ruinas Refugio Estival, dónde bailaba con los fantasmas.

(Breve interludio para decir que esa canción fue lo mejor de la octava temporada)

Una teoría bastante popular (si es que no está directamente confirmada por George) es que la enana que encuentra Arya a su paso por Corazón Alto, y que siempre pide que le canten la canción de Jenny, es la misma que una vez la sirvió en la corte.

Espero que os haya gustado. Muchas gracias a los que me dejaron reviews en la anterior, y a los que leáis y queráis comentar esta. Y gracias a Nique por hacer la primera lectura.