Capítulo 19
.
El escenario se mantenía ignorado desde minutos atrás, algún comentario traído por el aire había dado inicio a una conversación y las conversaciones que pululaban del resto de los comensales llenaban los cortísimos silencios.
—¿En qué momento lo supiste?
Samui tomó aire y miró al techo unos momentos, recordando. —No lo sé… en la adolescencia no tuve particular interés en las relaciones amorosas y mis ojos jamás se desviaron al trasero de mis amigas.
—Entonces un día despertaste y ya estabas enamorada de una mujer.
Sonrió y negó. —Nunca pensé demasiado en ello, a los diecisiete tuve una corta relación con un amigo de Atsui, era un muchacho interesante, supongo que me infatué y lo confundí. No me preguntes porqué… —sus dedos jugaron unos momentos sobre el vaso que sostenían. —Un día lo visité y llegué antes que él, sus padres iban de salida y no avisaron a su hermana que yo estaría ahí… la vi desnuda por accidente y me sorprendí pensando en ella las siguientes semanas.
Temari enarcó las cejas, una ligera sonrisa incrédula en sus labios. —Vaya.
Asintió. —No fue una revelación divina, ese muchacho nunca fue lo mío… luego conocí a una muchacha y todo fue muy diferente.
—¿En qué sentido?
—El sudor de una mujer no huele igual de mal que el un hombre, la piel es más suave, la saliva no es tan espesa… son muchas cosas.
Su rostro se contorsionó ligeramente. —Haces que los hombres suenen asquerosos.
—Si lo ves de cierta manera, lo son… al menos para mí —agregó, sacudiendo la seriedad que de pronto se había posado sobre ellas.
Acomodó el vaso sobre la mesa y miró al rededor, consciente de que se habían perdido por varios minutos y que algunos de los rostros alrededor de ellas habían cambiado. Miró a Temari, cuyos ojos estaban clavados en el vaso que mantenía entre sus manos. Estaba completamente distraída en sus pensamientos.
—¿Cuándo te diste cuenta tú?
Levantó la mirada y la clavó en los ojos azules que apenas se distinguían por la oscuridad de la noche y los brillos de las luces amarillentas de aquel bar. Negó una sola vez y luego desvió la mirada.
—Quizá en la preparatoria… pero estaba tan ocupada con Gaara que lo ignoré.
—Ignoraste tu homosexualidad.
Juntó un poco las cejas y volvió a mirarla. —Aunque no me creas.
—Te creo, Temari… eso es lo más tú que he escuchado salir de tu boca.
—Déjame en paz —murmuró, ocultando la sonrisa con el vaso.
Sus dedos acariciaban suavemente una de las piernas de Temari bajo la mesa, sus ojos se clavaron fijamente en el rostro divertido que la muchacha, que ya comenzaba a hablar de alguno de los momentos ignorados en los que había tenido sospechas de sus preferencias. En algún momento su mano le alejó, casualmente, del rostro un mechón de cabello y una distraída caricia había rosado su mano por unos segundos.
—¿Qué miras?
Gaara parpadeó y sacudió la cabeza, en una reacción negativa que no solía tener. —Nada.
—Este lugar está que revienta, iremos a otro lado.
Asintió. Naruto sonrió y, dándole la espalda al interior, le palmeó la espalda antes de salir. Miró rápidamente al resto, confirmando que nadie ahí había notado lo que sucedía en una de las mesas. Miró de nuevo lo que había captado su atención. Temari carcajeaba en esos momentos y el rostro de Samui se había suavizado de una manera que no notarían los desconocidos que las rodeaban.
Se giró y salió del establecimiento.
Yo de verdad que soy un caso, esto debí publicarlo la semana pasadaaaaaaaaa. En fin, espero hayan pasado muy bonitas fiestas :3 ¡y les deseo un excelente 2020!
Sábado, 11 de enero de 2020
