El caballero oscuro

Blueblood se encontraba con sus tías en uno de los balcones que daban a la ciudad, tomando un té con ellas. Que su tía lo invitará no le sorprendió, antes de su marcha de Ecuestria lo hacía a menudo, por lo que era obvio que quisiera recuperar esa costumbre. La brisa nocturna movía ligeramente sus pelajes y crines, pero no les importo mucho. Para asombro y agradecimiento de Luna, las reuniones entre sobrino y tía siempre habían sido a esas horas de la noche a raíz de que un joven Blueblood encontró llorando a la princesa solar en su habitación en el aniversario del destierro de Luna, horas antes de partir para la celebración del sol de verano. Su tía Celestia miró a su sobrino con una sonrisa mientras servía el té en sus tazas.

- Me alegra poder recuperar esta costumbre, querido sobrino.

- Y a mi, tía, no sabes cuanto he echado de menos estas reuniones.

- Entonces, ¿por qué faltaste a la fiesta de la otra noche- dijo Celestia mientras tomaba un sorbo de té.

- Trabajo, algunos de los ejecutivos de Empresas Blood han estado agoviándome con que estamos perdiendo dinero con las diversas obras benéficas- dijo Blueblood, y en cierto sentido, era verdad. Pese a que no prestaba mucha atención a esas cosas, si que habían presionado.

- ¿Así?- dijo Celestia contrariada.- Es increíble que sus ansias de dinero sean mayores que el deseo de ayudar.

- Lo se, deberían tomar ejemplo de ti, que das la gran mayoría de tus riquezas para las casas para vagabundos y orfanatos. Pero confío que los proyectos que tengo en mente calmen sus ansias.

- ¿Qué proyectos?- pregunto Luna.

- En primer lugar, invertir más en el sector turístico. Desde que Twilight consiguió que los diversos reinos se abrieran aún más a Ecuestria, el turismo está en alza. Además, mi buen amigo Time Whooves tiene muchos otros prototipos para lanzar al mercado. Desde un modelo de ordenador compacto y que se pueda usar de forma doméstica a un modelo de coche automatizado con un motor impulsado con magia.

- ¿Uno como el de Batponi?- dijo Luna con una ceja alzada. Al otro lado de la mesa, Celestia bufo molesta pero se mantuvo callada.

- Si, me dijo que diseño un prototipo hace años y lo publicó en una revista. Hasta que no vio ese vehículo funcional no se decidió a probar a crear un modelo propio. No te preocupes, tía Celestia, estos serán sólo para usos cotidianos, de transporte de ponis y material.

- Es bueno saberlo, espero que se puedan adaptar bien a nuestra sociedad. ¿Cuánto falta para que sean funcionales?

- Según Whooves, un año y medio a lo sumo. Espero poder empezar a comercializar en el mercado los primeros modelos para ese momento. Aunque lo más probable es que se reduzcan a las grandes ciudades, no veo a Ponyville con esas cosas.

- Te sorprenderías lo mucho que está avanzado ese pueblo- dijo Celestia.- Twilight me ha comentado que muchas empresas están interesadas en abrir sucursales ahí, y ya están en construcción diversos edificios de apartamentos. Me recuerda a los primeros pasos de Canterlot para convertirse en lo que es hoy.

Su mirada nostálgica desapareció al notar una columna de humo venir de la ciudad. Pronto, fue notada por su hermana y Blueblood, que vieron con confusión varias columnas más extenderse. Poco después de percatarse de eso, un guardia apareció de improvisto en el balcón.

- ¡Princesa! Joker... psiquiátrico... escape...

- Calma, respira hondo- dijo la princesa del sol avanzando hacia el guardia. Cuando este se calmo, Celestia asintió con la cabeza.- Bien, ¿qué es lo que me estabas diciendo?

- El Joker ha escapado de Arkham con todos los pacientes. Están provocando un caos, son demasiados.

- Por el Primero- susurro Celestia mientras su rostro se ensombrecia.- Trae a los capitanes de ambas guardias, ¡YA!- al grito de su princesa, el guardia salió corriendo para cumplir el mandado.- Luna, vamos, tenemos que prepararnos. Llamaré de inmediato a Twilight y sus amigas. Blueblood, ve a casa de inmediato, dudo que los pacientes lleguen hasta tu casa. Tendremos que dejar esta reunión para otro momento.

Celestia abandono el balcón y se interno en el castillo, seguida por Luna, que saludo con la cabeza a Blueblood. Este salió también y se dirigió al vestíbulo, no obstante, se detuvo cuando llegó a el. Tenía que ir a casa para ponerse el traje, si, pero no sabía donde estaría el Joker, y no tenía tiempo. Dando la vuelta, llegó a los jardines reales y, escondido en las sombras, salió por una entrada destinada al personal. Vio que incluso las calles cercanas al castillo estaban ya con algunos pacientes, pero lo que le interesó fue un poni con una mascara de payaso. Siguiéndolo, lo acorralo en un callejón y lo dejó inconsciente desde atrás, quitándole la máscara poco después y poniéndosela. Avanzó por varias calles más hasta que vio a lo lejos a un par de ponis con la misma máscara que él intentando romper una puerta para entrar. Se acerco poco a poco, deteniéndose cuando uno de los ponis lo miró.

- ¿Vas a ayudar o no?

- Lo siento tíos, pero me ordenaron ir con el jefe- dijo pensando rápidamente-, pero no se muy bien donde estará. ¿Sabéis donde irá?

- Joder, ¿eras el sordo de tu familia? Lo dijeron bien claro en la reunión de ayer.- Cuando vio el encogimiento de hombros de Blueblood, el poni suspiró.- El hotel Grand Palace, y date prisa.

En ese momento, el otro poni abrió la puerta y sonrió, pero esa sonrisa se borro cuando Blueblood dio un fuerte golpe a su compañía, dejándolo K.O. Antes de que pudiera huir, izo lo mismo con el.

- Gracias por la información- dijo mientras se quitaba la máscara.

Volvió sobre sus pasos y entró al castillo por la misma zona, entrando al mismo sin ser visto. Saliendo nuevamente por la puerta principal, se dirigió al carruaje que lo llevaría a casa. Pronto, los dos ponis terrestres avanzaron a galope rápido y no pararon hasta estar en la mansión deteniéndose para coger aire. Blueblood salto del carro e indicó a los ponis que lo siguieran, recibiendo una mirada confusa de los mismos. Al entrar, se topo con Service, que miró con curiosidad a los dos chóferes.

- Service, lleva a estos caballeros a la cocina, que coman lo que quieran, se lo han ganado.

Dejando atrás a los agradecidos ponis, fue hasta la biblioteca de su mansión, galopando hasta el cuadro del gran mago, accionando el mecanismo secreto.

- Escaner completado, hola, Blueblood.

En cuanto se reveló el ascensor secreto, el príncipe entró rápidamente y espero con algo de impaciencia. En cuanto las puertas volvieron a abrirse, Blueblood prácticamente salto hacia una puerta en un lado de su guarida, recientemente construida. Colocando su casco en una ranura que escaneo el mismo, abrió la puerta, revelando una gran sala donde se había colocado no sólo al maniquí con su traje, sino el gran arsenal que poseía. Colocándose todas las piezas de su armadura salvo el casco, empezó a equipar en su cinturón las diversas herramientas, batarangs, bombas de humo, cápsulas con gel explosivo y su batgarra. Justo cuando termino, vio a Service en la puerta, mirándolo confundido.

- Señor, ¿qué está pasando?

- Joker. Ha organizado un ataque masivo a Canterlot. He conseguido averiguar donde está, y tengo que detenerle.

Se colocó el casco, ya modificado para albergar la joya de Luna, y corrió hasta su coche, entrando de un salto. Arrancando el motor, se despidió de Service con un gesto antes de salir, elevándose en el aire por la rampa y atravesando la cascada, aterrizando en el suelo del bosque nuevamente. Avanzó a gran velocidad en dirección a la ciudad. Una vez allí, freno en seco antes de salir disparado y abrir su capa para empezar a planear. No le preocupaba su coche, pues tenía un mecanismo de defensa que impediría que cualquiera pudiera entrar. Surcando el aire, aterrizó en una azotea cercana, orientándose para saber donde estaría el hotel, marchando en su dirección poco después.

Al llegar, vio desde la azotea cercana que en todas las ventanas del edificio, de 10 plantas, había matones armados con ametralletas, por lo que entrar por allí estaba descartado. Con un suspiro, llegó hasta la puerta sin que se percataron de su presencia y entró, viéndose rodeado por 20 ponis listos para pelear cuerpo a cuerpo con él. Poco después, escucho una risa en todo el edificio.

- Buenas noches, Batponi, es un placer tenerte aquí. Hoy, serás el jugador de este juego, deberás llegar hasta mi, en mi lujosa suit del director general de este hotel, en la última planta. El juego es simple, atraviesa todas las plantas, algunas vacías, otras con algunos de mis sementales, da igual, y matame, así de simple- el Joker empezó a reír sin control, aparentemente encantado con la idea de que Batponi lo matará.- Verás, tengo dos bombas con mi presioso gas en dos edificios distintos de esta misma calle, y sus detonadores están conectados a mis latidos. Si en dos horas mi corazón sigue latiendo, tooooda la ciudad verá un nuevo significado de la frase "morirse de risa". Aunque no te preocupes, si mueres en tu ascenso, lo consideraré una victoria mía, por lo que no estallará nada, pero eso sí, sólo vale su mueres dandolo todo. ¡No vale dejarse matar! Oh, y no intentes saltarte plantas, un amigo unicornio muy majo ha colocado un hechizo que me dirá si te estas saltando una planta o no, y si lo haces, boom. ¡Qué comience el juego!

Justo en ese entonces, los 20 ponis se lanzaron al ataque a la vez, confiados en su ventaja numérica. No obstante, Batponi llevó el combate bastante bien, y no recibió ni un solo golpe. Tras 10 minutos, todos los ponis calleron en redondo, quedándose el murciélago completamente solo y con un desafío por delante. "Supongo que es hora de probar esa joya".


Luna se encontraba junto a su hermana en una sala destinada para reuniones con otros gobernantes y mandatarios de otros reinos. Sobre la mesa de juntas se había colocado un mapa de toda la ciudad. Junto a las hermanas reales se encontraban la princesa Twilight, los elementos de la armonía, los dos capitanes de ambas guardias y el comisario de la policía de Canterlot. En ese momento, Celestia se encontraba dando indicaciones.

- Quiero que soldados de mi guardia se coloquen aquí, aquí y aquí, lo mismo para parte de su policía, comisario. La princesa Twilight y los elementos de la armonía Pinkie Pie y Fluttershy irán, junto a mí, con el capitán Sentry aquí, donde se han avistado a más de los pacientes del hospital- Celestia se detuvo para dejar hablar a su hermana, decidiendo discutir sus tácticas cuando ambas hubieran posisionado a sus fuerzas.

- Bien, quiero a mi guardia nocturna aquí...

Se detuvo al sentir la joya que poseía en su corona brillar levemente, imperceptible para el resto. El repentino silencio de la princesa lunar descolocó a todos, que la miraron preocupados, en especial su hermana.

- ¿Luna? ¿Qué pasa?

Ignorándola, Luna cerró sus ojos, concentrándose en la joya. "Princesa Luna", escucho suavemente con la inconfundible voz de Batponi, "me encuentro en el hotel Grand Palace, persiguiendo al Joker, pero ha habido... complicaciones". Luna abrió sus ojos y busco el hotel en el mapa, marcándolo y escribiendo "Joker" al lado, sorprendiendo a todos. "Tiene, en dos edificios de esta misma calle, bombas con ese gas suyo", Luna rodeo con un gran círculo la calle, ignorando a su hermana, que le preguntaba que estaba pasando. "Ha decretado que tengo dos horas para matarlo o detonará las bombas, también lo hará si me salto alguna planta del hotel, y sospecho que lo mismo aplica si ve a la guardia, la policía o a cualquiera de ustedes acercarse. Confío en usted para encontrar e incapacitar las bombas". Cuando la joya volvió a su estado inactivo, Luna miró el reloj de reojo y se giro a su capitán.

- Capitán Midnight, cambio de planes, debe investigar la calle donde se localiza el hotel Grand Palace, pero no quiero que se acerquen al mismo ni que los vean en la calle. Hay bombas con el gas de ese loco en dos edificios de esa misma calle. ¿Puedo confiar en que las encontrará?

- ¡Si, mi princesa!- grito el guardia thestral.

- Bien, si las encuentran, avísenos de inmediato a mi y a mi hermana.

Cuando el guardia salió por la puerta a paso rápido, Celestia miró a Luna, completamente confundida.

- Luna, ¿qué diablos pasa?

- ¿Te acuerdas la noche que hice el Juramento Divino?- al ver a su hermana asentir, Luna respiro hondo, sabiendo que lo siguiente no le iba a gustar.- Bien, esa noche le di a Batponi la joya del alma.

- ¡¿QUÉ?! ¡Esa joya es solo para ponis de gran confianza!

- Y Batponi se ganó la mía, y gracias a eso, ahora sabemos que hay bombas que podrían estallar en cualquier momento y matar a todos nuestros súbditos. ¿De verdad es eso malo?

Celestia observo detenidamente a su hermana, ignorando a todos los presentes, que parecían muy nerviosos.

- Capitán Sentry- dijo, sobresaltando al aludido, que avanzó un paso.- Haga lo mismo que Luna ha mandado, peine la zona y que no les detecten- en cuanto el capitán salió de la sala, Celestia miró al comisario, que se encogió ante su mirada.- Comisario, usted y sus agentes cubrirán las zonas que ya he mencionado. Twilight, tu los dirigirás mientras mi hermana y yo iremos a esa calle a esperar a que encuentren las bombas.

La princesa de la Amistad asintió consternada, viendo como su maestra se giraba a ver a su hermana y suspiraba, antes de sonreír un poco.

- Por muchos dolores de cabeza que me das, siempre sabrás que decir.

Luna sonrió a su hermana y salieron juntas de la sala, dejando a una Twilight y compañía muy confusas.


Batponi llegó a la novena planta tras una hora y media de avanzar sin descanso. Salvo tres pisos, el resto estaba lleno de matones, y ese no difería en lo absoluto. La diferencia era que en esa ocasión se encontró varias señales que conducían a una sala de baile, donde un grupo de 30 ponis se habían colocado en círculo alrededor, observando impacientes la escena. El salón de baile era bastante grande, con varias columnas, un pequeño bar y una gran lámpara de cristal justo sobre sus cabezas. En el centro, frente a Batponi, y bloqueando la salida hacia el otro lado de la sala y las escaleras se topo con un poni terrestre peculiar cuanto menos. Era aproximadamente del tamaño de la princesa Luna, sin llegar a ser de la altura de Celestia, que parecía recubierto por escamas verdes, más amarillentas en la zona del pecho, completamente calvo, incluso en su cola, que estando al descubierto y con las escamas cubriendola bien parecía la de un cocodrilo, unos ojos completamente rojos y todos sus dientes afilados como los del reptil al que se parecía.

- Así que tu eres Batponi, espero que tengas un buen sabor- dijo el poni lamiendose los labios.

- Apartate, no tengo tiempo para tonterías, ya he perdido demasiado- eso provocó una risa estruendosa del extraño poni.

- Tienes agallas, te lo admito, es de respetar. Pero no te servirán de nada, hoy morirás a cascos de Killer Croc.

Con esas palabras, se abalanzó sobre el murciélago con las fauces abiertas de par en par. Batponi esquivo hacia la izquierda y dio un fuerte golpe en el costado, solo para toparse que la piel no sólo se parecía en aspecto a la de un cocodrilo, sino que era igual de dura. La bestia se dio la vuelta y trato de morderlo nuevamente, fallando una vez más. En un momento dado, varios de los ponis se lanzaron a pelear también, en un intento de acorralar al héroe. No obstante, Batponi no solo se desenvolvió bastante bien, sino que lograba derrotar a los que se le echaban encima. Desgraciadamente, aprovechando la distracción, Croc aprovechó para morder al héroe en su pata trasera derecha, alzándolo y tirándole contra una de las columnas. Levantándose con dificultad, esquivo otro de los mordiscos y salto colocándose sobre la barra del bar, notando la lámpara y trazando un plan rápidamente. Saltando para esquivar un golpe del monstruo, aguantando lo mejor posible el dolor y posicionándose para quedar frente a otra, de las columnas.

- Oye- dijo, llamando la atención de Killer Croc-, me estas aburriendo bastante.

Enfurecido, Croc comenzo a correr en su dirección, y cuando estuvo a punto de darle, Batponi salto, usando su batgarra para subir hasta la lámpara. Croc chocó con estruendo contra la columna, desoriéntandose momentáneamente. Aprovechando el momento, Batponi roció bastante del gel explosivo y volvió a caer en la sala. Cuando su oponente se recupero y lo observo, izo un gesto con su casco, indicándole que se acercará. Con furia, Croc fue a por él, atacando con toda su rabia. Justo cuando daba un mordisco, Batponi salto sobre su espalda, alejándose todo lo posible antes de accionar el explosivo. Con un fuerte estruendo, la gran lámpara cayó sobre Croc, que no tuvo tiempo de escapar.

Cuando el polvo se disipó, pudo ver a Killer Croc debajo de una de las vigas de la lámpara, completamente inmóvil. Activo su modo depredador y suspiro aliviado cuando vio que aún se encontraba vivo. Dio una mirada rápida al resto de ponis que quedaban, que enseguida salieron corriendo despavoridos, aterrados por él. Satisfecho, Batponi continuo su camino con un ligero cojeo hasta las escaleras al otro lado de la estancia, subiendo al último piso. Tras caminar por varios pasillos, encontró la puerta a la suit desde la que el Joker había hablado. Rompió la puerta y entró en la sala, topándose con un salón bastante espacioso y lujoso, con una mesa de comedor frente a una gran ventana con una vista magnífica del castillo. Allí, observando la majestuosa estructura, se encontraba el Joker, que se dio la vuelta al notar a su invitado. Con una risa, el Joker apoyo ambos cascos en la mesa.

- Hola, hola, batsy, veo que has superado la primera parte de mi juego. ¿Qué te pareció el bueno de Croc? Lo encontré en Arkham, y parecía muy contento por ser libre, hasta se decidió a ayudarme.

- Se acabó, Joker, rindete.

- ¿Es qué no me escuchaste la primera vez? Tienes que matarme. Te quedan 8 minutos antes del boom- al ver que no se movía, Joker saco un bastón extensible nuevo.- Te ayudaré a decidirte.

Tirando la mesa a un lado, Joker se avalanzó sobre Batponi, que empezó a esquivar sus golpes a la vez que daba los propios. El murciélago logró encajar un derechazo en la mandíbula del payaso, lanzándolo hasta la ve rana por el impacto. Pareciendo incapacitado, el héroe se acerco con cautela, justo cuando oyó un ligero chispazo, y en un segundo, el Joker le golpeó con su bastón recubierto de un áurea eléctrica, pillando por sorpresa a Batponi. Teniendo la ventaja ahora, Joker empezó a golpear una y otra vez al héroe, aprovechándose al máximo de los shocks eléctricos, hasta que un aura mágica envolvió el bastón y lo lanzó por la ventana, rompiendo una parte. Joker miró incrédulo a Batponi que se levantó con dificultad, mirándolo impasible, antes de empezar a reír.

- Estas lleno de sorpresas, Batponi- una alarma sonó en ese preciso momento, sacando una sonrisa al payaso.- ¡Tiempo! Y sigo con vida, así que, es hora del boom.

Joker se dio la vuelta para ver el resultado de su trabajo, una explosión roja seguida de un gas verde extendiéndose por los cielos,en vez de eso, la noche siguió igual que siempre. Fue entonces que escucho una voz autoritaria justo fuera del edificio.

- ¡Joker, sal ahora con los cascos en alto!- grito la princesa Celestia.

- ¿Qué diablos pasa?- dijo el Joker con el ceño fruncido.

- En cuanto me dijiste lo de las bombas, avise a la princesa Luna y han estado buscandolas. Y, por lo visto, las han encontrado y desactivado. Como te dije antes, se acabó.

- Eso- el Joker miró a Batponi, bastante serio de repente- no es divertido. Se supone que el juego era solo para ti. ¡Debía demostrar que hasta tú puedes matar o que la idea de no hacerlo te vuelve débil!- cuando Batponi empezó a avanzar, Joker, sonrió.- Pero aún no he perdido.

Entonces, se lanzó a la ventana, cayendo al vacío con una risa maniaca. En el suelo, las princesas vieron con horror la caída del payaso, empezando a prepararse para volar hacia el y salvarlo, aunque sabían que no les daría tiempo. No obstante, vieron a Batponi asomarse a la ventana y disparando una especie de cuerda, enganchado a Joker y deteniendo su caída. A través de un sistema de polea de la batgarra, el héroe elevó al payaso hasta su altura, enganchado la cuerda al techo una vez más. El Joker pareció olvidar su enfado por completo.

- Ohhh, no puedes vivir sin mi.

- Se acabó.

- Por supuesto que no. Tú no me matarás por tu absurda superioridad moral, y yo, no te voy a matar porque me divierto mucho contigo. Estamos condenados a repetir esto en un ciclo sin fin, me atrapas, me encierras, escapó, provocó caos y muerte, me atrapas y vuelta a empezar. Así hasta que tú me mates o nos matemos el uno al otro.

- Jamás mataré, no siquiera a ti.

Ambas princesas llegaron volando hasta la suit, mirando entre Batponi y el Joker. Se quedaron ahí en silencio hasta que llegó la guardia solar y nocturna. Usando su magia, Celestia agarró al Joker y se lo paso hasta uno de los guardias.

- Lléveselo- dijo en tono autoritario antes de volverse a Batponi, que parecía bastante cansado. Varios puntos de su traje estaban marcados con quemaduras y su pata trasera derecha mostraba una mordida bastante grave, revelando el pelaje blanco antes solo visible en la parte a la vista de su hocico, sangrando profundamente. Antes de poder decir nada, Batponi se adelanto.

- ¿Qué hay de los pacientes de Arkham?

- La mayoría ya han sido atrapados- dijo Luna.

- Bien, en el octavo piso encontrarás a otro paciente, un tal Killer Croc, ten cuidado con ese, no es un poni común.

- Me puedo hacer a la idea.

- Gracias una vez más, Batponi- dijo Celestia avanzando junto a los dos capitanes de la guardia, que miraban con cautela al héroe.- Ahora, vendrás con nosotras para tratarte esas heridas, además de que abandonarás todo esto. Lo siento, pero aún pienso que deberías parar y...

Fue detenida por el ala de su hermana, que miraba fijamente a Batponi. Antes de que Celestia pudiera preguntar nada, Luna se acerco al héroe.

- Batponi, hoy has prestado un gran servicio a la ciudad y a tus princesas. Pero debo preguntar, ¿qué te motiva a esto? ¿La emoción de la batalla? ¿La sensación de poder ante los criminales?

- Justicia- dijo simplemente.- Me arte de ver a la escoria de esta ciudad aprovecharse de los débiles.

- En ese caso- Luna extendió sus alas y se alzó lo más recta posible.- Yo, princesa de la noche y los sueños, te otorgó mi bendición para vigilar la noche y proteger a los inocentes. Que tu mirada vigilante caiga sobre la ciudad y que los culpables tiemblen ante tu presencia. A partir de ahora no eres un simple vigilante... eres mi caballero oscuro.

Batponi se arrodilló ante la princesa, que inclino su cabeza hasta tocar con su cuerno la propia cabeza del héroe. Cuando se levantó, vio a su hermana con los ojos abiertos de par en par.

- ¡¿QUE HAS HECHO?!

- Tu dijiste hace un tiempo que no tenía nuestro permiso. Bueno, ahora lo tiene.

- ¡¿Sin consultarme primero?!

- No tengo porque hacerlo. Nombrar aún caballero oscuro o solar no necesita el permiso de la otra princesa. ¿Acaso lo olvidaste? Nosotras mismas lo aprobamos en las guerras grifo.

- Pero... pero eso fue hace milenios atrás.

- Y la ley sigue vigente. Lo estuve mirando- dijo Luna con una sonrisa.

Celestia frunció el ceño y se giro para mirar a Batponi, solo para darse cuenta de que se había marchado. Con un bufido molesto, Celestia abandono la estancia, ignorando a su hermana. Luna, por su parte, observo a la luna, notando una figura en lo alto de un edificio, que desapareció poco después.