No recordaba en que momento exacto terminó por acostarse junto a él y mucho menos cuando el sueño la venció y terminó dormida en sus brazos sin importar la fiebre, lo había visto dormir la noche que durmieron con los niños pero nada tan íntimo a como estaban ahora, la frazada lo cubría solo un poco más arriba de la cintura la fiebre hizo que pensara que era mejor dormir sin camisa y con ayuda de su magia se la había quitado sin tocarlo, pero ahora eso no importaba, porque lo que no tocó en ese momento lo hacía ahora, sus cuerpos estaban pegados uno contra el otro. Draco la mantenia sujeta por la cintura sin posibilidades de escapar, aunque esa idea jamás pasó por su mente, ella había despertado primero y se sorprendió al verlo tan cerca, sus rostros estaban a sólo centímetros y él no tenía ni idea, parecía bastante tranquilo y su sonrisa le hizo pensar que tal vez sus sueños eran agradables, no quiso pensar si ella estaba en ellos y solo trató de levantarse, no deseaba que él la sorprendiera espiandolo mientras dormía, parecería una acosadora o algo así.

Pero antes siquiera de poder poner un pie fuera de la cama se vio nuevamente envuelta en unos fuertes brazos que la jalaron bruscamente hasta quedar nuevamente acostada sobre la cama, atrapada por las manos de Draco que se colocó sobre ella

- ¿A dónde ibas tan temprano, gatita escurridiza?- Hermione bufó por el comentario, obviamente él no sabía la hora

- Malfoy, son las siete y no de la mañana, dormiste todo el día

- Y tú velaste mi sueño todo este tiempo, que tierna- sonrió y le apretó las mejillas

- Sólo lo hice porque Cissy me dijo que así de empalagosos somos cuando uno se enferma y cuida al otro - no era del todo una mentira su hija si le había dicho eso

- Bueno, entonces a ella tengo que agradecerle

- Agradecerle ¿Qué?

- Converserte de dormir conmigo. ¿Por tu cuenta nunca lo hubieras hecho, verdad?

- Por supuesto que no

- Y bien ¿Qué tal es dormir conmigo?

- Igual a dormir con un cerdo salvaje

- Ah si... Eso no pensabas cuando me mirabas dormir, es más, parecías deleitada con la vista

- No seas arrogante que yo... ¡¿Cuántas veces te he dicho que no quiero que entres en mi mente?!

- Ni idea, no llevo la cuenta y esta vez no lo he hecho, pero si miras durante tanto tiempo a una persona como tú lo estabas haciendo no creo que sea para planear su muerte

- Y tú que sabes, tal vez solo analizaba tus puntos débiles para usarlos a mi favor - sonrió de lado imitando la sonrisa características de Draco

- No tendría sentido

- ¿Y por qué no?

- Porque mi punto débil no está en mi

- ¿Cómo podría ser eso?

- Solo piénsalo un poco, hazme cualquier cosa y no me afectara, si te lo hacen a ti... Las cosas cambian

- Quieres decir que soy tu punto débil - ok definitivamente era extraño, Draco no era así, era una faceta que jamás imagino ver en el Slyterin

- Lo haz captado bien

- Entonces tú serás mi punto fuerte ¿Puedo contar con ello? - no era una especie rara de declaración de amor, aunque lo pareciera en su momento, pero ambos necesitaban un punto de apoyo en la situación que estaban, con toda la información que ahora los saturaba y el único que la podía entender era él

- Sabes todo este tiempo me he estado preguntando, yo sé oclumancia, pero apenas y si domino legeremancia, aún así leerte es muy fácil ¿Por qué?

Hermione se mordió el labio, duditativa, era espantoso aceptarlo pero ella no sabía ninguna de esas artes, obviamente había tratado de aprender pero su mente y la de todo el mundo en realidad resultaban un caos, más aún cuando la Guerra se acercaba, era demasiado complejo y aunque no quisiese tenía que concentrarse en otras cosas, además su profesor no había sido un libro o un experto con estas habilidades, había sido Harry y de maestro pues, se comía el sombrero

Cuando todo acabó, trato de perfeccionar lo poco que había entendido, pero fue en vano, las vacaciones, los juicios y lo increíblemente ruidosa que podía volverse la madriguera no le permitian concentrarse

- No–Me–Lo–Puedo–Creer- dijo el rubio interpretando su silencio y al mismo tiempo confirmando sus sospechas

- ¿Tú.. no tenías fiebre?- Hermione logró cambiar las posiciones y ahora quedó sentada sobre el cuerpo de él

- No cambies el tema, señorita- dijo que apuntadola con el dedo - Tú no sabes algo

- Y que esperabas, Malfoy, no soy tan perfecta como piensas - murmuró con un mohín en los labios - Hay muchas cosas que lamentablemente desconozco

- Te enseño

- ¡¿Qué?!- definitivamente había escuchado mal

- Si, no es una mala idea, soy buen profesor, si pude enseñarle a Theo contigo de aprendiz sera el doble de sencillo

- Supongo que la ayuda no me vendría mal

- Cuando volvamos a Hogwarts, empezaremos, podemos usar alguna aula vacía o un pasillo, lo que más tiene nuestro colegio son recovecos oscuros

Hermione sonrió por la idea y no sólo por aprender algo nuevo, se sintió emocionada claro, pero también porque podría pasar tiempo con él, incluso cuando regresarán a su tiempo, ya no había necesidad de ocultar nada y sabía que sus amigos no se opondrian a su felicidad, ok, tal vez un poquito pero con el tiempo lo terminarian aceptado

Entonces mientras él le sonreía embelezado y ella se dejaba mimar sin problemas, como un balde de agua fría los recuerdos golpearon su mente, las voces de Minerva y Severus regresaron a su cerebro y como eco repetían lo mismo una y otra vez

No podemos permitir que adelanten los hechos o cambien la historia, lo que han vivido en el futuro les quedara como un sueño muy efímero, como un deseo que añoran sea realidad, pero ya estará en sus decisiones aceptarlo si es que quieren hacer realidad este futuroNadie puede intervenir en sus deseos, inclusive cuando pierdan la memoria ustedes son libres de hacer o no caso a los vagos recuerdos que les queden, si para cuando el libro desee que se vayan, simplemente no desean este futuro, son libres de hacer con sus vidas lo que mejor les parezca

¿Y si no recuerdan nada? ¿Y si todo lo que su relación avanzó este corto tiempo se ve eclipsada por el odio que siempre decían tenerse? ¿Y si al perder la memoria nunca recuerdan nada que podrían desear recuperar? ¿Y si se terminan casados con personas completamente diferentes y nunca llegan a conocer a Scorpius o a Rose o a Cissy? Nunca conocerían a su bebé y ni siquiera tendrán recuerdos de haberlos visto en algún momento, vivirían una vida perdiendo la que esperaban tener

Tocó su vientre plano y miró a Draco que se había levantado y puesto unas pantuflas sin prestarle atención a lo nerviosa que se había puesto por culpa de sus cavilaciones

- ¿Estás bien? Pareces palida- mencionó cuando por fin había terminado de arreglarse

Hermione sonrió - Efectos del embarazo- dijó para restarle importancia aunque se moría por saber que pensaba él al respecto, una pequeña pizca de esa valentía que tanto caracterizaba a los Gryffindor surgió en ella, pero murió triste y sola cuando el mayor de sus hijos entró a la habitación con una gran sonrisa y los ojos brillantes sosteniendo una guitarra

- Se que estabas enfermo y... Tal vez ya no sea importante pero Loty nos dijo que la fiebre había bajado y... Hoy es lunes - dijó el pequeño sonriendoles mientras alzaba su guitarra

Draco y Hermione compartieron una mirada, no tenían idea de lo que su hijo hablaba

- Trate de practicar por mi cuenta, pero Rose es una pesada y cantaba mientras lo hacía y todos sabemos que Rose canta igual de feo que tía Daphne

- Vaya, si que debe cantar horrible - murmuró Draco sentado junto a la castaña en la cama, él ya había apreciado la nada angélical voz de su amiga y sintió pena por los hijos de Potter que de seguro fueron arrullados por ella

- No mientas, mi voz es hermosa ¿Verdad mami? - preguntó la pequeña castaña mientras entraba a la habitación

- Si... - contestó Hermione apoyándola, nunca la había escuchado pero que clase de madre sería si le decía a su pequeña hija que su canto era horrible

- Mami- Cissy se había refugiado en los brazos de su padre y no dudo en llamarla

- Dime tesoro- le contestó dulce acariciando sus mechas rubias

- Tú siempre dices que es malo mentir- ¿ella en que había mentido? Ahora su hija le decía mentirosa

- ¿Yo qué dije? - preguntó angustiada

- Qué Rose canta hermoso- contestó la pequeña ganandose una mirada de rabia por parte de su hermana

Miró a Draco buscando apoyo pero él muy cínico se encogió de hombros liberándose del asunto

- Cariño, no mentí, lo único que necesita tu hermana es practicar, aún es muy joven como para pensar que su canto no es lindo- tomó a Rose de las manos y la envolvió en un abrazo, su hija era hermosa y seguramente llena de talentos, con el tiempo estaba segura que podría cantar mejor que el propio ruiseñor

- Si y así algún día no romperá los cristales- comentó con burla el rubio menor

- Sabes que eso no fue por MI voz, fue magia de Cissy- dijó apuntando a la pequeña que se escondió en el regazo de su padre apenada

- No fue mi culpa, Scorpius me asusto- sin salir del regazo de su padre señaló al mayor de sus hermanos

- Papá me compró una corneta nueva, tenía que usarla - Draco centro su atención en el bicolor cabello de su hijita e ignoro nuevamente la mirada acusadora de su esposa

- ¡¿En mi oído?! - reclamó la niña

-Si...- dijó dudoso - Ese no es el punto - miró a Draco - Papá tocás, por favor, tengo problemas con el cierre de la melodía que habíamos ensayado - le dijó ofreciéndole su guitarra y Draco miró la guitarra casi espantado

- Ehhh... Porqué mejor no tocas tú, así yo escucho y luego vemos que pasa y lo corregimos - dijó y aunque no muy convencido su hijo acepto

Scorpius empezó a tocar una melodia muy suave, parecía ser la sonata de una canción de cuna tal vez algo que escucho de pequeño pero le era muy familiar, lo hacía bastante bien, entonces con una voz muy suave Hermione parecío reconocerla y cantó algunas estrofas, eran un buen dueto, pero en el cierre las cuerdas chirriaron estrepitosamente y Hermione paró de cantar al igual que las cuerdas

- Ves soy un desastre- dijo apenado soltando la guitarra sobre una silla

- Claro que no, campeón, lo hiciste de maravilla, yo no podría tocar nunca tan bien cómo lo hiciste hoy - dijó Draco sosteniendo su pequeño hombro

- Eso no es cierto papá, tú me enseñaste, es imposible que seas malo - ahí estaba el asunto, él no sabía nada sobre guitarras

- Scorpius a tu edad no sabia lo que era la guitarra- dijo calmando al pequeño que parecía tener un debate interno con sus capacidades

- ¿Tocás la guitarra?- susurró Hermione sorprendída

- Sólo se tocar el piano y el chelo - contestó encogiendose de hombros

- ¿Entonces? - dejaron el cuchicheo cuando sintieron la mirada confusa de el niño y como volvía a tomar el instrumento

- Dime ¿cómo fue que mi abuelo te enseñó a tocar?- él recordaba la historia mejor que nadie pero quería escucharla de boca de su padre

- ¿Tú padre sabe tocar un instrumento como ese? - preguntó atónita a lo que Draco negó sútil

- Imposible - susurró en respuesta, entonces sólo quedaba Jhon Granger

- ¡¡Mi padre te enseñó!! - todo eso parecía sacado de un circo Draco Malfoy tomando clases de guitarra de su suegro muggle

- Scorpius, ya es muy tarde tal vez otro día tus hermanas ya se durmieron y no quiero despertarlas - dijó mientras tomaba el pequeño cuerpo de su hija que dormitaba sobre su pecho, esa canción las había mandado directo al mundo de los sueños y era la excusa perfecta para olvidarse de ese instrumento que jamás había pensado terminaria tocando

- Esta bien, también tengo mucho sueño- dijó al bostezar y estrujar sus ojos plata

Luego de dejar a cada niño en su cama y darles el respectivo beso de buenas noches regresaron a la habitación principal. A lo que la castaña corrió y tomó el diario de Draco apresurada

- ¿Qué haces?

- Quiero saber cuándo aprendiste a tocar la guitarra

- Tal vez solo estaba aburrido - señaló e intentó quitarle el diario

- ¡Eureka¡- la castaña hizo el hechizo e igual que la última vez frente a ellos se empezaron a formar las imágenes de un recuerdo

RECUERDO- ¿Crees qué esto sea cierto? - preguntó él rubio concentrado en la revista que Potter le había prestado- Si, hay estudios que dicen que la música estimula y ayuda al desarrollo del bebé pero ¿Por qué preguntas? - Hermione dejó de firmar papeles y se acercó a su esposo, tenía ya cuatro meses de embarazo y era su primer bebé- Tu padre me dijo lo mismo ¿Sabías que él tocaba la guitarra para ti cuando aún eras una niña? - mencionó dejando la revista a un lado- Obvio que lo sé, es mi papá, pero ¿eso qué tiene que ver? - preguntó sentándose sobre sus piernas- Tu padre me está enseñando a tocar la guitarra - confesó- ¡Lo haces por el bebé! Draco eso es muy tierno- el rostro de Hermione se iluminó y no pudo resistirse a robarle un corto beso a Draco, uno que él devolvió de igual formaIncluso después de los años cuando Scorpius no pasaba de los tres años, Draco le tocaba una canción todos los días, a veces para dormir y otras solo para jugar con él, con el tiempo el pequeño se intereso en la música y entonces fue él quien empezó a tocarla

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EN EL PRESENTE

Era hora de la cena y los alumnos y maestros aprovechaban el momento para dar el último esfuerzo antes de caer rendidos por el sueño, rellenaban sus estómagos con los deliciosos platillos que los elfos habían preparado, aún trabajaban en el castillo, estaban empezando a implementarse las reformas con las que podrían recibir un sueldo, vacaciones y un trato más justo, muchos no querían pero estaban obligados a aceptar.

Uno de los mejores ejemplos de glotoneria extrema que se podían mostrar, por excelencia era Ron, que sin piedad devorada el pollo y el puré de patatas de su plato, al no estar sus dos mejores amigos por ningún lado, podía comerse su parte y nadie le diría nada, su hermana parecía en las nubes con la mirada perdida en una de las mesas vecinas, a Neville no lo había visto en todo el día, Luna estaba con su casa compartiendo mesa, Hermione en un asunto secreto que nadie sabía y Harry había desaparecido de su vista apenas y si salieron de la última clase de pociones.

Por otro lado, unas mesas a la derecha, Pansy Parkinson, princesa de Slyterin, apenas y si había tocado su comida, el punto de su concentración estaba a una distancia que no podía medirse en metros, aunque ella todavía no lo había entendido. A pesar de no haber comido casi nada en el día, a más de unos cuantos dulces, ella solo apuñalaba la triste lechuga de su ensalada, mirando fijamente la mesa de Gryffindor, viendo cómo el pecoso pelirrojo se saltaba todas las etiquetas habidas y por haber, bebía a grandes sorbos el jugo de calabaza, tanto que se desbordaba de su boca, boca que aún recordaba haber besado, fue interrumpida en el momento que el temerario Blaise Zabini se atrevió a golpearle la frente con una servilleta

- ¡¡Auch!!- se quejó sin entender por que la había golpeado

- Pansy ¿Estás bien?. No has dejado de mirar a... Weasley en todo este tiempo- Ginny le había obligado a prometer que no volveria a insultar a sus hermanos e incluso sin ella estar presente respetaba esa promesa - Tranquila que mientras haya comida en esa mesa, él no se va a mover - mencionó viendo la torre de platos vacíos y sucios que su cuñado acumulaba

- No seas estúpido Zabini- se soltó del chico que había tocado su hombro- Yo no estoy viendo a ese cabeza de zanahoria desabrida, laguirucho sin cerebro, barril sin fondo, pobreton, apestoso, cara de galleta de la comadreja - Blaise soltó una carcajadas y Nott que había visto todo negó condivertido y hasta un poco intrigado

- No puedo creer que te guste Weasley - se burló

- Tú también Theo- Theo era el serio del grupo, bromas de su boca jamás escucharias, o así era hasta que empezó a salir con la dulce Luna y empezó a mejorar su actitud con los demás- él no me gusta- aseguró, volviendo a comer, pero dejó eso empezó buscar con la mirada por todos lados a su mejor amiga y al no encontrarla, preguntó - ¿Dónde está Daphne?

- A diferencia de tí, consiguiendo novio- señaló la mesa de los leones, donde el niño que vivió no se encontraba - Y ahora, no cambies el tema ¿Qué te traes con Weasley?

- ¡¿Qué?! ¿¡Yo?! - las miradas acusadoras de sus amigos le indicaron que no la dejarían en paz hasta que confesara, luego de respirar profundo dijó - Nada. Yo simplemente no le agrado, en la clase de pociones apenas y me dirigió la palabra, tal vez y de verdad me odia - tapó su rostro con sus manos y cabello para no mostrar la frustración que le causaba pensar en el pelirrojo, las cosas solían ser diferentes con el resto de chicos, los podía tener comiendo de su mano y actuando como monos idiotas todo el día y nunca dirían nada, pero Ron no, había actuado como un tonto, muy diferente a lo tierno que había sido la noche anterior

Theo y Blaise se miraron entre sí, ahora con un semblante más serio, era una situación por la que nunca habían pasado y sinceramente nunca pensaron que ocurriría pero estaba ocurriendo y no estaban preparados

La conocían incluso mejor de lo que se conocía a sí misma, no por nada habían sido amigos durante tantos años.

Su amiga, su casi hermana, la que sin vergüenza o pena podía meterse con cualquier tipo sin sentir remordimiento, culpa o vergüenza, la chica que conocían desde pequeña, cuando aún jugaban a perseguir ranas, la chica cuyo único verdadero interéssiempre fueron vestidos y perfumes, quien sólo decía amar los bolsos e ir de comprar, ella que hace nada aseguraba que los sentimientos solo eran un triste obstáculo en medio del camino hacia la grandeza.

Si. Pansy Parkinson, princesa de la casa de las serpientes, estaba enamorada y no de cualquiera, de un Gryffindor, de un Weasley

Siguieron metidos en su mundo de cavilaciones extrañas, incluso después de que la pelinegra envuelta en cólera saliera del comedor

- Lo lamento, llegué tarde- Daphne se sentó en el lugar que antes había ocupado su amiga y con una brillante sonrisa saludó a sus amigos

- ¿Por qué tan sonriente, Daph? Él sermón de Snape nunca es divertido- aseveró Blaise que había visto llegar a su amiga y justo a su lado al niño que vivió

Las mejillas de la rubia se pintaron de carmín y dándole un golpe le rogó no decir sandeces como esas. Snape los había regañado y castigado a ella y a Harry por derramar la poción que estaban haciendo sobre su túnica y luego de eso pasaron el día charlando, incluso perdieron clases, algo que ella nunca había hecho y se sorprendió al saber que podían tener muchas cosas en común

- Cálmate, nadie dijo nada malo, pero es sospechozo- puso su mentón sobre su mano analizando el rostro de la rubia - tanto tú cómo Potter llegan con la misma sonrisa y al mismo tiempo, ambos se perdieron todo el día y ambos tuvieron que hacer el castigo que les impuso Snape - mencionó Theo

- ¿Y...?

- Y qué un castigo de Snape es todo menos algo pueda hacer feliz a alguien, querida. Por lo tanto tu felicidad se debe a... - solo con la mirada señaló al de ojos verdes en la mesa de los leones

- Mejor cállense, ahora entiendo porque vi a Pansy tan molesta- había chocado con ella al entrar y ni siquiera se disculpó, normal con otros pero con ella, jamás- ustedes son un grano en el culo- se cruzó de brazos y a modo infantil infló las mejillas

- Eso duele, Daphne- dijo Zabini y se tocó el pecho dolido - Además no se fue por nosotros, sino por la comadreja

- ¿Qué tiene que...?

Dahpne volteo a mirar a la mesa de Harry, donde indicaba su amigo, comprendió, allí estaba Ron Weasley con la cara llena de salsa de tomate y una pierna de pollo en cada mano, no era la mejor visión que se podía tener del pelirrojo, pero aún así, a dos asientos de él, Brown, ex novia del chico, lo veía como si fuera un jugoso filete de carne y estuviera lista para lanzarsele encima a devolrarlo

Era muy obvia, incluso Harry que se había sentado junto al chico se sentía incomodo, aunque parecía que a Weasley no le afectaba en lo más mínimo, ahora si entendía el mal genio de su amiga. Pocas veces la había visto celosa y descifro que esta era una de esas veces, como amigas sabían lo más mínimo de la otra, pero Pansy parecía no darse cuenta de sus propios sentimientos por el momento, ella no era impulsiva y poco le importaba con quien anduviese la persona con la que salía, no era algo que ella aprovaba pero su amiga solía decir que nadie está obligado a permacer atado a una persona y que lo que hacia su amante de turno ella lo podía hacer igual y peor.

Pansy usaba el dinero a su antojo, no tenía reglas que la obligaran a no hacerlo, sus padres ahora eran residentes permanentes y de por vida en Askaban, así que no tenía necesidad de usar la ropa de nadie, siempre vestía con las mejores marcas, la perfumeria más exclusiva y las joyas más costosas, ropa era lo que más tenía en su armario, algunas prendas ni siquiera cabían, incluso siendo éste del tamaño de toda una pared. Pero aún así, cuando llego a su habitación no tocó ninguna de esas prendas, mucho menos los pijamas de seda china que tanto le habían costado, se refugio entre las sábanas de su cama y como si alguien la fuera a espiar, dudó un segundo en volver a ponerse el suéter rojizo que Weasley le había prestado, lo hizo y miró con tristeza el reflejo de uno de sus espejos, tenía las mejillas sonrojadas y unas fuertes ganas de matar a la retrasada de Lavender Brown y también al pelirrojo ¿Cómo podía no darse cuenta que era carne para coyotes?

Quería dormir y que al día siguiente su corazón no empezara a latir como loco a la hora de verlo o que por lo menos él no la viera solo como una frívola serpiente mentirosa, ella también era humana, llena de errores y cicatrices que aún guardaba sólo para ella, pero quería empezar a ser sincera, sobre todo con sigo misma, y aunque sola, acompañada meramente por su reflejo y el aroma que la envolvía gracias a la fragancia de la suave prenda, aceptó que Weasley no era un cabeza de zanahoria desabrida, en realidad su cabello era muy lindo y durante el corto tiempo que habían pasado juntos se había preguntado si era tan suave como lo imaginaba, de laguirucho no tenía nada, tenía hombros anchos, poseía músculos, nada exagerado pero era obvio que jugaba Quidditch, y su postura era bastante buena, a veces sí podía llegar a pensar buenas ideas incluso ganarle una pelea, lo de barril sin fondo, eso nadie lo podía negar, pobreton, esa era otra mentira nadie de la familia Weasley era pobre y mucho menos después de la guerra, les iba bien en los negocios y sus bóvedas en gringotts eran similares a las de ella, apestoso, esa era la peor de todas, ese olor del que renegaba tanto, la ayudo a dormir mejor que nunca y realmente le parecía delicioso, cara de galleta, no era tan malo, en realidad si era gracioso, él al igual que el resto de su familia tenía el rostro adornado con pequeñas pequitas que lo hacían ver incluso más atractivo.

Suspiro agotada, si seguía con esos pensamientos sólo se deprimiria más y no podría disfrutar del hermoso descanso que seguro le esperaba al cerrar los ojos

Astoria entró en la habitación unos minutos después preocupada después de haberse ido todo el día, pero salió de inmediato más relajada al ver a Pansy dormir a gusto y la cama de su hermana vacía, no era un secreto donde estaba, Blaise ya le había contado el chisme al llegar, cuando tropezó con él a punto de salir de la sala común, para ir a encontrarse con su novia, raro, pero cierto, Zabini tenía novia y pronto ella tendría un cuñado. Ella tampoco había pasado por alto que esa noche el sueño de Pansy era tranquilo y que en lugar de su usual ropa de dormir llevaba el suéter de cierto Gryffindor pelirrojo

Cosas muy raras podían ocurrir en Hogwarts

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*Lamento mucho no haber actualizado, pero literalmente me había quedado sin ideas y el colegio no me ayuda con el tiempo a pensarlasVoy a tratar de subir el siguiente capitulo antes del domingo,Gracias por leer